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Posts Tagged ‘elecciones’
Tuesday, June 22nd, 2010
Ignacio Urquizu publicaba este domingo un largo artículo sobre el futuro de la izquierda en el país que merece ser leído con atención, aunque no estoy del todo seguro que esté de acuerdo con sus conclusiones.
Dicho a lo bruto: al electorado en general le importa un comino lo que diga la izquierda. Comparto las ideas que defiende Ignacio en el artículo (aunque tengo ciertas reservas sobre limitar las instituciones independientes) y estoy seguro que puntúan muy bien en las encuestas, pero creo que centrarse en nuestros problemas de comunicación no nos va a sacar del pozo.
Basta echar un vistazo a las encuestas en España. El PSOE puede que tenga un discurso económico especialmente coherente, pero es capaz de ofrecer de vez en cuando una medida concreta y una defensa de su ideas ocasionalmente racional. El PP, mientras tanto, tiene un programa político completamente invisible, con un líder que parece patológicamente incapaz de tomar decisiones. Rajoy, sin embargo, ganaría de 7-10 puntos en unas generales ahora mismo, a base de decir que él no es Zapatero ya que tiene barba.
Dicho en otras palabras: la “crisis” de la izquierda viene en gran medida porque en junio del 2007 estaban en el poder en muchos sitios, y cuando empezaron a caer chuzos de punta, fue la izquierda la que se llevó los tortazos. En España le ha tocado a Zaparero, en Reino Unido a Brown, en Italia a ese manicomio al que llaman izquierda y en Alemania el pobre SPD acabó pagando los platos rotos en un gobierno de gran coalición (sucede a menudo, por cierto). Sarkozy tuvo la potra de llegar al poder antes de la crisis, pero ganar unas presidenciales contra la izquierda francesa estos días es como pegar a un niño feo y gordito. Si cualquiera de los orgullosos paladines conservadores europeos (exceptuando Cameron) se enfrentara a unas elecciones ahora, sudaría lo suyo para ganarlas, básicamente porque el electorado tiende a castigar lo primero que tiene a tiro.
Podemos hablar mucho del futuro de la izquierda y narrativas (y yo soy culpable de ese perroflautismo, no lo duden…), pero no debemos confundir los problemas que tenemos para decidir políticas públicas con el hecho que el electorado tenga la costumbre de echar a patada a sus gobernantes cuando la economía va mal. La derecha estos días está igual de perdida que nosotros buscando qué políticas debe aplicar (véase el alegre caos que es el partido republicano en Estados Unidos, o los problemas de la coalición de Merkel). La identidad de la izquierda, el objetivo de los debates sobre qué queremos defender, desde centrarse no en qué mensaje o proyecto venderá bien, sino en qué políticas públicas nos darán lo que el electorado entiende: buenos resultados económicos y sociales, y una sociedad más igualitaria y más justa.
Cosa que es, por cierto, mucho más difícil que descubrir un nuevo discurso que sea fácil de vender. Pero ese es otro tema.
Tags: economía, elecciones, futuro de la izquierda, perroflautismo Posted in irrelevancia informativa, onanismo bitacoril, política | 19 Comments »
Thursday, May 20th, 2010
Escoger quién manda en un partido político siempre ha sido un problema - y como vimos ayer, los americanos utilizan un sistema bastante sencillo para resolverlo. Nada de sentarse a negociar: aquí los políticos lo arreglan en la calle, liándose a tortazos en unas elecciones a vista de todos.
Jordi Pérez comentaba por aquí alguna de las virtudes de este sistema, que ciertamente tiene ventajas considerables. Lo que no podemos obviar, sin embargo, es que las primarias a veces tienden a crear situaciones bastante extrañas - y que realmente no son mecanismos demasiado efectivos escogiendo gente competente.
Para empezar, unas primarias no abren necesariamente el partido que las celebra. De hecho, a veces puede hacerlo más cerrado, dependiendo de cómo se organiza un partido y el contexto en el que se mueve. El caso del partido republicano estos últimos años es bastante claro - el partido se ha ido haciendo cada vez menos diverso, según los activistas van tomando el control del proceso de selección. El resultado es un partido tremendamente uniforme ideológicamente (y ridículamente disciplinado), en la que Fox News y la derecha mediática dura tienen una influencia gigantesca. Uno de los debates de la blogosfera americana estos días es si el movimiento conservador es víctima de epistemic closure, “cerramiento espistémico”. Ya es decir.
Por descontado, esto no sucede siempre - las primarias también pueden hacer un partido algo mucho menos controlable. Convertir los partidos en una estructura menos monolítica suena bien sobre el papel, pero a la práctica es algo realmente desesperante. Si los políticos dependen menos de sus líderes, ganar votaciones legislativas es mucho más complicado, haciendo gobernar mucho más difícil. El partido demócrata, sin ir más lejos, es una coalición increíblemente heterogénea, con gente muy moderada y conservadora sentados al lado de tipos que no desentonarían en Izquierda Unida (pocos, pero los hay). Cada vez que los líderes del partido tienen que aprobar algo tienen que negociarlo con todo el mundo, una pequeña pesadilla política.
Esto pueda sonar muy representativo, pero no lo es tanto - el efecto es parecido al de un gobierno de coalición. Del mismo modo que cuando tenemos más de un partido apoyando un ejecutivo en un parlamento, a veces es difícil saber quién ha metido qué cláusula en una ley. Igual que un partido pequeño, una pequeña minoría de Senadores que se deben a sus votantes de primarias puede torpedear una reforma o hacerla mucho menos efectiva.
Lo más importante, sin embargo, es el hecho que los dos modelos de partido descritos arriba no nacen de la nada. Los republicanos no son un partido homogéneo con militantes conservadores de forma accidental, ni los demócratas son un partido increíblemente abierto y horriblemente indisciplinado de forma espontánea. Los líderes de ambos partidos de hecho pueden decidir de forma consciente cómo quieren que sea su partido, y son capaces de modelar la organización de forma efectiva. La clave, como en todas las cosas, es la financiación de las campañas, y el papel que tienen los líderes en mantener sus redes de donantes y asignar dinero. Si bien los candidatos recaudan por sí sólos, los comités centrales reparten mucho dinero, “asignan” los mejores expertos y tienen un poder considerable en seleccionar qué candidatos son viables.
Por descontado, la maquinaria de los partidos no es infalible, y su capacidad de “nombrar” ganadores no es ilimitada. Sin embargo, si afectan un porcentaje considerable de las campañas de forma considerable, especialmente las que son menos visibles para el público pero igualmente importantes (recordad, en Estados Unidos se vota todo, hasta extremos completamente ridículos - pero ese es otro tema), así que la composición general del partido no es precisamente algo accidental. Los demócratas prefieren una coalición más abierta y anárquica, creando mayorías menos efectivas cuando gobiernan, y los republicanos prefieren un partido más homogeneo - y lo consiguen.
El resultado son partidos en que se vota mucho, pero que son bastante previsibles, en cierto sentido. Es un sistema a veces mucho menos abierto de lo que parece, especialmente para candidatos que no son millonarios.
Resumiendo: me gustan las primarias. Son divertidas, y hacen que un partido sea más vital. Lo que no estoy nada seguro es que sean tan “espontáneas”, o que ayuden demasiado a escoger buenos políticos o mejores gobiernos.
(more…)
Tags: elecciones, nada es perfecto, primarias Posted in americanadas, amo al líder, ingeniería institucional | 6 Comments »
Wednesday, May 5th, 2010
Sé de sobras que no he hablado de las elecciones británicas demasiado. Echadle la culpa a los griegos, que me han tenido liado con su dichosa crisis, etcétera. Llegando tardísimo, y sin demasiadas ganas de hacer futurología inútil (¿para qué? El jueves sabremos los resultados. Aparte, modelar el sistema británico es horriblemente complejo, incluso para Nate Silver), soltaré algunos comentarios no demasiado originales.
Gordon Brown:
El tipo me da cierta lástima. El hombre es el político más incompetente de los últimos años, aparte de ser un cretino maleducado impresentable, pero sus políticas y decisiones durante el cataclismo financiero del 2008 (del que él no tuvo demasiada culpa, todo hay que decirlo) fueron ejemplares. Gran parte del mérito que el sistema bancario no implosionara horriblemente el fue suya. Y eso de mantenerse fuera del euro no parece una mala idea ahora, la verdad.
Es cierto que la crisis económica es en parte culpa suya. Es bastante probable que no tenga el temperamento adecuado para ser Primer Ministro. Pero su gestión de la crisis ha sido más que notable (a años luz de la nuestra, vamos), y realmente no es la catástrofe de político que muchos dicen. ¿Le votaría? No sé. Pero no lo descartaría de antemano.
David Cameron:
El increíble hombre de plástico, a veces parece compartir asesores con Rajoy. Entiendo que con Brown como oponente no quiera tomar riesgos (las elecciones las tiene cuesta abajo), pero su falta de concreción es a veces desesperante. Ha modernizado el partido conservador en muchas cosas (derechos de los homosexuales, cambio climático, menos odio fanático Thacherita a lo público), pero no ha dado un mensaje claro sobre lo que pretende hacer.
Si gana (lo más probable) no creo que vaya a ser un mal Primer Ministro, sólo uno con el que no voy a estar de acuerdo. En mi cabeza hay básicamente dos tipos de políticos de derechas: aquellos que defienden objetivos que no comparto y políticas absurdas (el partido republicano en general), y aquellos que defienden objetivos que no comparto pero que son básicamente sensatos. Cameron probablemente impulsará políticas que aumentan las desigualdades y perjudican a los pobres porque esto de redistribuir le importa un pimiento, pero al menos no hará barbaridades como intentar reducir el déficit fiscal a base de recortar impuestos o alguna genialidad parecida.
Nick Clegg:
Los LibDem serían mi partido natural en el Reino Unido en muchas cosas… si no se obcecaran en ser tan especiales. En España serían algo así como el PSOE, sector gauche divine, en cierto sentido: cosmopolitas, supertolerantes, superbienintencionados, pero con algunas ideas persistentemente absurdas. Hacer la educación universitaria gratuita, por ejemplo, suena estupendo, pero es increíblemente regresivo y totalmente inasumible en vista de como está el déficit público. Un impuesto sobre las rentas del capital del 50% suena maravillosamente populista, pero es completamente inviable. Y estan en contra de las nucleares, algo que me revienta especialmente.
Aún así, cuando no está repitiendo como un autómata eso de “cambio cambio cambio” (lo siento, pero es un poco cansino), Clegg me cae realmente bien. Es el más eurófilo de los candidatos, es cosmopolita como pocos, y apela a todo lo pequeñoburgués de izquierdas que hay en mí. No estoy seguro que fuera a votarle (y a decir verdad, no sé si me gustaría de Primer Ministro), pero no es alguien que me dé alergia.
…..
¿Conclusiones? No demasiadas. Son unas elecciones importantes. Todas lo son. No estoy seguro, sin embargo, que sean tan cruciales. Aunque laboristas y conservadores son muy distintos, los dos viven en un cierto consenso de ideas razonables y objetivos distintos. Cameron y Brown se enfrentarían al problema del déficit desde ópticas distintas y recortando gastos de forma diferente, pero nadie haría burradas a lo Mitterrand o experimentos de ortodoxia monetaria creativa friedmanita (de Clegg no estoy seguro, pero ese es otro tema). Ninguno de los candidatos es un idiota peligroso que no sabe lo que hace (leed, leed lo que “sabía” McCain durante la crisis financiera) representando un partido kamikaze con ideas peligrosas, o algo peor.
No me hará feliz ver a Cameron ganar las elecciones, pero no me da miedo, vaya. Cosa que sí me daría Rajoy o Esperanza Aguirre, dicho sea de paso.
Tags: breves, Candidatos, elecciones, Reino Unido Posted in amo al líder, mundo mundial, política | 9 Comments »
Wednesday, November 4th, 2009
Es el primer martes de noviembre, y en ¡Estados Unidos hay elecciones! Como todo en este país, la prensa y comentaristas se han pasado el día diciendo que todo es extraordinariamente relevante, emocionante, decisivo y va a cambiar todo, y la verdad, la cosa es de hecho no demasiado importante.
¿Qué se vota hoy? Un cajón de sastre de elecciones de segundo orden, la verdad. Municipales en muchos estados (Connecticut incluído), unos cuantos escaños en la cámara de representantes (algunos interesantes) y un par de gobernadores de estados más o menos interesantes. A pesar de todo el ruido y la furia mediático, las elecciones en años no presidenciales tienen una participación minúscula, incluso para lo que es habitual en Estados Unidos; un 30% es considerado un buen dato. En muchos municipios en Connecticut, de hecho, no se pasará del 10% - y no es un dato anormal.
Traducido al planeta tierra: es como intentar extrapolar unas elecciones generales españolas a partir de unos comicios en Logroño, Cuenca y La Seu d´Urgell. Pretender que lo que sale en las urnas tiene algo que ver con el resto del país es ser un excéntrico estadístico.
Aún así, como sé que somos incorregibles, un pequeño repaso a los grandes éxitos de la noche:
Virginia
Los demócratas presentaban un tal Deeds, ex-representante estatal aburridote que no conocía ni Dios; los republicanos McDonnell, ex-fiscal general del estado, moderado, conocido y con buena reputación. Virginia tiene una población afroamericana enorme, que salió en tromba el año pasado para votar a Obama. Este año, en unas elecciones que tenían demasiado interés, parece que se han quedado en caso . El resto del estado es muy conservador (excluyendo los suburbios de Washington DC), así que el candidato demócrata, como era previsible, ha sido aniquilado.
¿Relevancia a nivel nacional? Bueno, los gobernadores anteriores eran demócratas, aunque la clase de demócrata que estaría a la derecha de Jaime Mayor-Oreja en un día malo. Cuando presentas un candidato malo en un terreno que no te va bien, uno pierde horriblemente.
Nueva Jersey
Los republicanos presentaban un tal Chris Cristie, ex-fiscal federal, contra el gobernador Jon Corzine, ex-senador del estado y ex-CEO de Goldman Sachs. Corzine es megamillonario, viene del banco que encarna todo lo que los americanos detestan de Wall Street ultimamente y es un tipo aburrido a matar. Para hacer las cosas peores, Corzine no era un gobernador popular: los estados no pueden endeudarse, así que en un año electoral ha tenido que subir impuestos, subir peajes y recortar programas sociales. Y para acabarlo de arreglar, el partido demócrata en el estado ha tenido “algunos” escándalos de corrupción, con alcaldes en la cárcel acusados de tráfico de órganos (no, no es broma).
A pesar que el estado es tradicionalmente demócrata (Obama lo ganó de calle), era un año horrible para gobernadores en el poder. Corzine parece que va a perder por los pelos; un resultado muy malo, pero no demasiado sorprendente.
Matrimonio gay en Maine
Maine es un estado rural de Nueva Inglaterra; frío, poco poblado y extraordinariamente bonito. El legislativo del estado aprobó una ley autorizando el matrimonio homosexual a principios de este año, y grupos conservadores forzaron un referéndum. Parece que los votantes van a decidir mantenerlo, algo que me alegraría muchísimo. Rhode Island es el único estado de Nueva Inglaterra que no lo ha legalizado, si mal no recuerdo.
(Actualizaciones: Ups, hablé demasiado rápido - ahora está empatado. Veremos… Oh, mierda, ahora pierden. En fin, olvidad lo de arriba. Confirmo mañana)
Nueva York (ciudad)
Bloomberg ha sido un buen alcalde. A principios de este año el tipo decidió que le gustaba el trabajo, así que convenció al “legislativo” de la ciudad (Nueva York tiene capacidad legislativa en no pocas cosas) que le permitiera presentarse a un tercer mandato más allá de los dos habituales. El tipo ha ganado, aunque -para sorpresa de todos- lo ha hecho justito: sólo seis puntos. No sé si será su relación con Wall Street o la ínfima participación (apenas un 25%), pero ha sudado.
Nota al margen: el tipo se ha gastado noventa y siete millones de dólares de su propio bolsillo en la campaña. Con un par.
NY-23: festival del humor
De lejos, la elección más irrelevante y divertida de la noche. El distrito 23 del estado de Nueva York la cámara de representantes es el equivalente americano de “en medio de ninguna parte”. Es un distrito rural, conservador, que ha estado en manos del partido republicano durante 100 años.
Hoy votaban por ahí arriba a un nuevo representante, ya que el anterior, un republicano moderado, ha entrado en la administración Obama como secretario del ejército. En principio, ese escaño no tenía ningún misterio; los republicanos podían nominar a cualquiera, ganar de calle, y listos. El partido local escogió a una tal Dede Scozzafava, clásica republicana moderada del noreste, y se sentaron a esperar.
El problema es que para algunos conservadores, “republicano moderado” no sirve. Scozzafava podía estar en el ala derecha del partido en Nueva York, pero ser pro-aborto, pro-matrimonio gay y votar de vez en cuando por alguna subida de impuestos cuando no hay más remedio es algo que el ala montañesa del partido no toleraba. Hará cosa de un par de meses gente como Glenn Beck, Rush Limbaugh, Sarah Palin y otras luminarias intelectuales (es un decir) conservadoras (gente que se gana la vida vendiendo mensajes ultras; es un negocio enorme) salieron en tromba diciendo que la mujer no valía nada, y que los conservadores de verdad no podían votarle. En vez de votar republicano, tenían que votar a un independiente realmente conservador, Doug Hoffman.
¿Quién es Doug Hoffman? Realmente un don nadie. Es un tipo excepcionalmente aburrido que básicamente pasaba por allí; el clásico tipo que se presenta a unas elecciones casi para pasar el rato (en serio; vedlo “en acción”). De golpe y porrazo, todo el sector neotroglodita de la derecha americana estaba hablando de él en la radio, regándolo de millones y haciendo anuncios para él. Una campaña que normalmente apenas hubiera costado medio millón de dólares por candidato tenía un don nadie con posiciones de derecha radical con varios millones de dólares en la mesa.
Dicho en otras palabras: un circo salido de madre, hasta el punto que este fin de semana Scozzafava se retiraba de los comicios y daba su apoyo al tercero en la discordia: Owens, el candidato demócrata. Newt Gingrich (el que fuera azote de Clinton en los noventa), que había apoyado al candidato oficilialista horrorizado, decía ayer que el partido se había vuelto majara apoyando a un tarado montañés irrelevante como Hoffman.
¿El resultado? Cien años después, NY-23 parece que va a tener un representante demócrata (*), con Owens ganando (por ahora) 49 a 45 (Scozzafava ha sacado un 5%). El “efecto Palin” del que algunos hablan es, otra vez, un pufo; el conservadurismo antiintelectual, airado, ruralista, ultrareligioso del sector más radical republicano no lleva el partido a ningún sitio fuera del sur y la América rural profunda. Y no, Nueva Jersey o Virginia no son ni de broma la victoria de la derecha troglodita que representaba Hoffman; Cristie es básicamente el “no-Corzine” y McDonnell es un moderado.
Resumiendo: He escrito muchísimo por algo que realmente no representa gran cosa - y aún no sabemos (casi medianoche) los resultados de la mitad de las elecciones relevantes. Obama sigue siendo bastante popular, al fin y al cabo. Mañana, más.
(*): No que vayamos a saber los resultados finales hoy. Hoffman técnicamente aún lo tiene a tiro, aunque no es demasiado probable que gane. Aún así, CNN da a Owens como ganador.
Tags: elecciones, irrelevancia informativa, Sarah Palin, trogloditismo republicano Posted in americanadas, política | 11 Comments »
Wednesday, August 5th, 2009
Me preguntaba Citoyen no hace demasiado sobre qué razonamiento siguen los votantes cuando se acercan a las urnas en unas elecciones primarias. ¿Escogen a su candidato pensando en quién ganará las generales? ¿Deciden únicamente según sus preferencias de primer órden? ¿Piensan en términos ideológicos puros, o están haciendo un cálculo a medio - largo plazo?
La verdad: es casi imposible decirlo. El problema es que no hay un “modelo” o “explicación” de voto, hay cientos, y cada votante toma su decisión tomando patrones distintos.
Para empezar, es muy, muy difícil comparar el electorado americano con el electorado francés o español; los partidos no tienen nada que ver. Más concretamente, los militantes son muy distintos; por motivos que no vienen demasiado al caso -tiene bastante que ver con sistemas electorales proporcionales, entre otras cosas- los miembros de los partidos políticos europeos no son demasiado distintos que el electorado en general, mientras que en los partidos americanos estos sí estan más escorados a uno y otro lado.
Hasta donde yo sé, este es un fenómeno relativamente reciente; la polarización ha aumentado mucho en la política americana (en gran medida debido a cambios en los patrones de voto regionales), mientras que los partidos europeos compiten por el voto moderado con más fuerza.
Esto en teoría debería hacer que los políticos americanos giraran a los extremos en las primarias y se moderaran en las generales; a la práctica, la cosa no es tan habitual o tan evidente. En el 2008 Obama no era el candidato de la izquierda en los demócratas (tanto Hillary como Edwards eran más progresistas), y McCain no era el candidato más conservador (básicamente todo el mundo estaba a su derecha). Los votantes demócratas y republicanos no escogieron a un ideólogo en ninguno de los casos, algo que sugiere voto estratégico.
¿La verdad? no es tan fácil. Para empezar, ni McCain ni Obama eran candidatos escorados hacia el ala más “pura” del partido, pero tenían un cierto nivel de partidismo. Ninguno de los dos era, por así decirlo, un estricto representante del votante mediano americano; tenían una cierta cuota de ideología mínima necesaria para ser competitivos. Es muy problable que alguien como Evan Bayn o (Dios me libre) Joe Lieberman están más cerca del hipotético “centro” quimérico que maximiza votos. El problema para ellos es que el votante de primarias no los tendría (en el caso de Lieberman, no tuvo) en cuenta, ya que están demasiado a la derecha del partido para tener suficiente apoyo. El hecho que no escojan al sector montañés puede ser una simple expresión de preferencias no demasiado extremistas.
Siguiendo con las complicaciones, es difícil para un politólogo adicto al circo electoral predecir (o adivinar) qué político es el mejor candidato para ganar unas elecciones. Aún con encuestas y datos más o menos detallados, era casi imposible decir, a un año vista, si Obama tenía madera de candidato. El cálculo electoral es muy, muy difícil analizando sólo a la gente de tu partido; imaginad con interacciones. Aparte de eso, el voto individual en estos casos es básicamente irrelevante; la probabilidad que el voto de un tipo en Ohio haga que los republicanos escojan al candidato perfecto para las generales es básicamente nula. Si estoy pensando en cómo gano la partida, casi mejor me quedo en casa; la participación no me llevará lejos.
En un electorado de primarias habrá de todo. Tendremos la minoría monotema obsesionada con el aborto. Tendremos el listillo que quiere un mal menor ahora y ganar las generales como sea. Tenemos el tipo que vota al que le cae simpático. Tenemos aquellos que están enamorados de un candidato. Tenemos los frikis que se leen los programas. ¿Un esquema general de decisión racionalizada agregada? No, no lo veremos.
Del mismo que unas elecciones no “transmiten un mensaje”, unas primarias no son una expresión implícita de la racionalidad de las masas. Una persona tiene un motivo; tres millones de votantes tienen una preferencia compartida, no un cálculo racional. Lo que nos interesa, y lo que provoca la confusión creo yo entre voto estratégico y resultados electorales, es el hecho que si bien los votantes no siguen una estrategia coherente, los políticos sí están siguiendo una.
El electorado de unas primarias en Estados Unidos es diferente que el electorado en el PSF o el PSOE, y exige una estrategia electoral distinta por parte del candidato. Eso quiere decir que Obama deberá ser algo más izquierdista que la media del electorado para ganar las primarias, pero deberá serlo en cosas que no le penalicen en las generales, por ejemplo. En su caso, su oposición a la guerra de Irak fue una carta de pureza ideológica que nadie más tenía de salida, y que no le causó problemas en las generales. Su posicionamiento será diferente, y hablará a los votantes de forma distinta, pero eso no implica que el mecanismo decisor sea distinto: es sencillamente, otro electorado.
En Francia, los candidatos del PSF tienen un partido (comparativamente) muy pequeño y relativamente parecido al electorado en general. Sus mensajes en primarias serán necesariamente parecidos a lo que dirán luego, y hablarán con más fuerza de voto estratégico por ese motivo. Lo harán como argumento, sin embargo; dentro del PSF cada uno votará siguiendo su lógica particular, no un modelo agregado. Y por descontado, la inmensa mayoría de votantes tendrá un modelo de análisis un poco burdo; en el caso de unas primarias, decidirán en base a si el equipo anterior perdió o ganó elecciones, básicamente.
En resumen: no podemos incidir demasiado en modelos estratégicos al hablar de elecciones. No sé por qué hablo tanto.
Tags: elecciones, primarias Posted in Candidatos, americanas, francesadas, ingeniería institucional | No Comments »
Sunday, June 7th, 2009
Unas cuantas notas rápidas sobre las elecciones europeas, y sobre el poco o mucha caso que le tenemos que hacer a estos resultados.
- El PSOE ha perdido, y esto es una buena noticia. No, no me he vuelto loco, y sí, es el partido más cercano a mis preferencias, pero realmente necesitaban perder. La economía va fatal, y hasta ahora su respuesta ante la crisis ha sido bastante limitada. Sí, han hecho algunas cosas bien, pero tienen que ser mucho más ambiciosos y liderar con fuerza el diálogo social, pasando reformas de calado.
- Es una derrota clara. Leire Pajín puede decir lo que quiera; han perdido contra una oposición que estaba haciendo lo indecible por ser totalmente impresentables. Rajoy se ha pasado toda la campaña abrazando apestados políticos acusados de corrupción, persiguiendo fantasmas políticos irrelevantes (dejad lo del Falcon ya, en serio) y básicamente no ofreciendo nada nuevo. Mayor Oreja ha defendido el honor de los pedófilos contra los abortistas; esto está a dos pasos a matar gatitos con los dientes en público. El PSOE ha perdido claramente (y la verdad, 3,6% es una señora derrota; 6,6 de cambio respecto a las generales) contra una pila de patanes. Es como si el Real Madrid perdiera un partido contra el Salvacañete FC.
- Algo que hará feliz a Rajoy: el PP ha perdido votos en Madrid respecto al 2004. UPyD, por cierto, es un partido nacionalista madrileño; no han sacado nada significativo fuera de Madrid.
- Extrapolar resultados respecto a las generales, sin embargo, es MUY discutible. La participación ha sido muy baja; en estas elecciones votan sólo los más fanáticos. En vista de los resultados en Valencia puede que el “efecto asedio” parece haber funcionado. También creo que Rajoy hubiera sido menos protector con Camps en unas generales, por cierto.
- Y sí, ya sé que he extrapolado los resultados arriba. No puedo evitarlo.
- No creo, en contra de lo que dice Escolar, que estos resultados salven a Rajoy. La capacidad del barbas para hacerse daño a sí mismo es prácticamente ilimitada, y el PP tiene una cantidad de verbenas judiciales tal estos días que aún se las apañaran para empotrarse ellos sólos en las encuestas. Medio partido ha dicho que Camps es la mejor persona de la tierra - y ese escándalo no se ha terminado. Al menos Fundescam tiene números de acabar con Aguirre. Qué menos.
- Repito, es increíble que con esta oposición el PSOE pierda las elecciones. Por mucho que puedan justificarse diciendo que las cosas van mal y que en vista de la economía tendría que haber sido peor, recordad que con una oposición igual de incompetente Sarkozy ha arrasado en Francia, y con una crisis igual o peor Merkel ha ganado de calle en Alemania.
- Nota para los que digan en dentro del PSOE que con más en juego, más votantes socialistas hubieran salido a las urnas: ¿de verdad queréis arriesgar vuestra carrera política a esa apuesta?
Resumiendo: derrota clara, que con un partido menos esperpéntico en la oposición podría haber sido mucho peor. Incluso con la enorme capacidad del PP para pifiarla de forma creativa, Rajoy ahora mismo tiene más margen de maniobra, así que los socialistas deberían dar por hecho que las cosas se van a poner más difíciles, no más fáciles.
Que se despierten de una vez, o sí, esto va a ser un cambio de ciclo.
Para más tarde: comentarios sobre el resto de Europa -si hay algo interesante que comentar-, y lamentar que una institución tan importante (y el Parlamento Europeo es MUY importante) sea tan patéticamente ignorada.
Tags: análisis demasiado prematuro, elecciones, resultados Posted in Hispania., política | 16 Comments »
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