Los gnomos de Zurich
Monday, February 8th, 2010Espero sinceramente que lo que está diciendo José Blanco sobre la conspiración internacional de intereses turbios en los mercados contra España sea una estrategia retórica chapucera, y no algo que el gobierno se crea realmente.
Lo digo porque culpar a los Gnomos de Zurich tiene una larga, larguísima tradición en los anales de las crisis financieras internacionales, y los políticos que actuan como si se creyeran lo que dicen acaban normalmente siendo víctimas de la ley de la gravedad, versión económica: si algo no puede durar eternamente es que se va acabar en algún momento. Y la falta de reformas estructurales en la economía española empieza a ser preocupante de veras, especialmente cuando el gobierno da marcha atrás a la mínima que huele un poco de resistencia.
Los volantazos tienen que ser en serio, sin buenismos, hablando al electorado como adultos y avanzando con decisión. Si el Presidente del Gobierno ha perdido la confianza de los votantes e inversores tras tanto bandazo, puede que valga la pena apretar los dientes, renovar el gabinete de arriba a abajo y dar una señal clara que es hora de ponerse serios. Algo como cesar a Salgado y enviar a alguien que traiga a Joaquín Almunia a rastras desde Bruselas para ponerle en el Ministerio de Economía, con carta blanca para proponer todo lo que quiera y sea necesario. Si quieren, pueden ir aún más lejos con cambios más significativos.
Lo más deprimente, como de costumbre, es que con la que está cayendo el glorioso líder de la oposición es incapaz de tener una misérrima opinión sobre nada. Si este tipo llega a Moncloa, se pasará el día mirando la tele.




