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El Coliseo

Posts Tagged ‘Arbolitos y cosas verdes’

Tontadas nucleares

Tuesday, June 16th, 2009

Estoy a favor de la energía nuclear: son centrales límpias, ridículamente potentes y que generan unos residuos muchísimo más limitados y fáciles de controlar que el CO2. Sí, son caras de construir y mantener, pero la cantidad de electricidad que producen por planta es astronómicamente superior a cualquier central con emisiones comparables (cero), sea eólica, hidráulica o solar.  Si las centrales “sucias” (carbón, gas, etcétera) tuvieran que ocuparse de sus residuos (y sus efectos sobre el cambio climático) del mismo modo que las nucleares tienen (y pueden) almacenar sus externalidades, estoy seguro que serían competitivas.

¿Por qué digo esto? Porque el cierre de Garoña anunciado por Zapatero es una estupidez. Sí, es una promesa electoral. No deja de ser una promesa electoral rematadamente estúpida. Si queremos reducir emisiones, las centrales nucleares ya construidas son una herramienta perfecta. No pido que construyan más (aunque la verdad, deberíamos construir más), pero dioses, hagan algo que tenga sentido. Pensad en Francia y su alegre obsesión nuclear, por una vez.

(Por cierto, ¿para cuándo la fusión nuclear?)

McCain o el equilibrio ecológico precario

Thursday, June 19th, 2008

A veces no sé si tengo que compadecer, admirar, poner cara de enfando o ser víctima de la más profunda de las tristezas cuando escucho a John McCain. El pobre tipo (o tremendo cínico, o tonto irritante, o jedi quijotesco) lleva desde que empezó la campaña tratando de proclamar al mundo como es un republicano ecologista, siguiendo el modelo de Teddy Roosevelt. El problema para McCain, sin embargo, es que o no tiene ni pajolera idea de lo que habla o está intentando hacer contorsiones mágicas a ver si hace feliz a todo el mundo, a ver si cuela.

El tipo está intentando compatibilizar los siguientes puntos de vista, todos al mismo tiempo:

1. Establecer un sistema de permisos de emisiones y un mercado de compraventa de CO2 para reducir emisiones.

2. Hacer eso regalando los permisos, algo que es una subvención (poco encubierta) a los contaminantes.

3. Y todo, por cierto, estando en contra a un límite de las emisiones (cosa que haría el programa inservible) sea por desconocimiento o porque… bueno, no sé.

4. Mientras defiende el reducir las emisiones, quiere solucionar el alto precio del petroleo perforando medio Estados Unidos para producir más. Porque ya se sabe que si la contaminación es mala, producir más de una fuente de energía contaminante es una solución estupenda.

Es un mapa de ideas completamente esquizofrénico: habla de limitar emisiones (¡soy verde!) sin cobrarlas (¡amo a las grandes empresas!) o limitarlas (¡soy… no sé, idiota?), todo ello mientras acusa a los demócratas del alto precio del carburante (¡me mola mi coche!) a pesar que nos acaba de decir que contaminar es malo (¡verde de nuevo!). Supongo que es lo que tiene ser un candidato republicano en un año imposible: sólo puede ganar si atrae a los moderados y centristas, no puede ganar sin su base conservadora.

Como agregado de posiciones políticas es una muestra de doublethink espeluznante. Lo que es peor, uno tiene la sensación que de origen las ideas eran más o menos coherentes, hasta que charlas con “amigos” del partido, donantes, los interminables ataques de los medios “aliados” y -sospecha subjetiva- el hecho que todas estas cosas aburren a McCain profundamente han acabado por crear un Frankenprograma de gobierno infumable.

Lo más triste es que la más populachera de las medidas, el buscar petroleo en las aguas territoriales de la costa americana, puede que sea una estupidez electoral grave. Si algún estado está en contra de esta idea (que es, por cierto, idiota; más luego) es Florida. McCain no puede ganar estas elecciones si no gana Florida. De hecho, ya va por detrás en ese estado; esto no va a mejorar sus expectativas.

Lo cierto es que el argumento de los conservadores es para echarse a llorar: acusar al Congreso demócrata (sí, ese que controlaban los republicanos hasta el 2006) de “no permitir” que Estados Unidos tenga “independencia energética”, y proclamar que pozos por toda la costa serían una solución mágica para bajar el precio de la gasolina. No hace falta explicar que esta medida aportaría poco: el incremento de la oferta del crudo (de aquí 10 años) sería posiblemente un porcentaje pequeño a escala mundial. Los precios de la energía son internacionales, no americanos. Con la demanda creciendo cada año, el efecto sobre los precios sería mínimo.

En fin, es el problema de estar a la defensiva desde el principio.

A todo esto, para los que tengan ganas de leer un repaso detallado (y crítico) de las propuestas fiscales de cada candidato, el Tax Policy Center es un buen sitio para empezar; tienen un infome preliminar estupendo. Dicho en pocas palabras, ambos candidatos generarían déficit público con sus bajadas de impuestos; McCain más (y bajando los impuestos a los ricos), Obama menos (que sería mucho más progresivo fiscalmente). No entiendo por qué Obama tiene esta obsesión con bajar impuestos y hablar tanto de ello, pero vamos; son cosas de la retórica política americana.