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Archive for the ‘tecnología’ Category
Tuesday, August 31st, 2010
Jorge Galindo me preguntaba ayer sobre trenes. Más concretamente, quería saber sobre la viabilidad del ferrocarril como alternativa para una red europea de transporte de pasajeros. Como todo en estas tierras, la respuesta es relativamente complicada, y depende en gran medida de qué queremos hacer.
Iremos a lo básico: los trenes son insuperables moviendo cantidades enormes de gente rápidamente (para mercancías, leed aquí). Si una línea de tren es mucho más lenta que otro medio de transporte alternativo, o no tiene una cantidad de tráfico potencial descomunal lo que tenemos es básicamente una mala idea. Una línea de cercanías mediocrilla es el equivalente a una autopista de seis carriles cargada hasta los topes. Una LAV decente (estilo Madrid-Barcelona o Paris-Lyon) puede mover el doble de tráfico - al máximo rendimiento (trenes circulando cada tres minutos en hora punta), una LAV puede mover 150 millones de pasajeros al año sin demasiado problema, el triple de lo que mueve el aeropuerto de Barajas.
Dicho en otras palabras: cosa seria.
Si fuera por capacidad, una red de ferrocarriles europea más o menos apañada puede cubrir las necesidades de transporte europeas sin problema. La capacidad está ahí. El problema, sin embargo, es la otra mitad de la ecuación, el volumen de tráfico.
Sabemos, por experiencia, que si dos ciudades están a menos de dos horas y media en tren, el ferrocarril se lleva el mercado de forma apabullante. Si está por debajo de tres horas, el tren tiende a ganar, aunque otros factores (frecuencia de vuelos, distancia por carretera, precios) influyen. Cuando pasamos de tres, el ferrocarril gana si las alternativas no son cómodas, y cualquier cosa por encima de cinco deja al ferrocarril en un terreno bastante residual.
La velocidad comercial media de una LAV decente habitualmente ronda los 200 Km/h; uno puede hacer burradas con trenes directos (estilo chino) pero lo habitual será menos. Traducido, esto quiere decir que el radio de acción natural del ferrocaril está entre los 400 y 600 Km; un poco más si hay tráfico entre los extremos de la línea (si Renfe se pusiera podríamos tener Madrid-Barcelona en 2h10 min; la LAV da para eso), un poco menos si parte del trayecto es por vía convencional. Con un poco de suerte, el tren puede ser competitivo hasta los 1000 Km (Barcelona-Sevilla, vamos), aunque en circunstancias muy, muy específicas. En estos casos, el avión casi siempre preferible al tren.
Echando un vistazo al mapa de Europa, el tren es una alternativa muy útil al avión y la carretera, pero sólo en ciertas distancias y con ciertas condiciones. Dentro de España es prácticamente perfecto para ir a Madrid; desde Barcelona dará un servicio excelente a media península y todo el sur de Francia. No veremos demasiados viajeros cogiendo un TGV para ir a Paris, sin embargo; cinco horas de tren es un poco demasiado.
Quedan dos preguntas por contestar. Primero, si el tren quizás no puede competir con el avión más allá de los 600 Km en velocidad, ¿por qué no hacerlo en precio? La respuesta es de hecho bastante simple, y bastante idiota: costes. Como más horas tengas a un tren circulando, necesitas más material para cubrir un trayecto (ya que tus trenes no pueden ir y volver varias veces al día), y tus costes de personal son más altos. Un interventor haciendo un Barcelona-Sevilla es mucho menos “productivo” que uno haciendo Madrid-Zaragoza; el segundo hace cuatro trayectos por cada uno que hace el primero. Tener viajeros ocupando sillones más tiempo equivale a más costes de limpieza, aire acondicionado, iluminación y detalles parecidos, y por supuesto, más “espacio de vía” - tu tren está circulando más, y eso cuesta dinero.
Por añadido, los aviones son más eficientes como más horas de vuelo hagan (gastan un porcentaje de tiempo menor subiendo y bajando, que es cuando más gastan), así que según aumenta la distancia tu ventaja energética disminuye. Si el volumen de pasajeros es realmente descomunal y puedes llenar trenes puede que puedas competir en precio, pero en trayectos largos eso no sucede demasiado a menudo.
Segundo, ¿son los trenes nocturnos una buena alternativa? Un trenhotel a 200 Km/h puede cubrir muchísima distancia en una noche; Barcelona-Berlín o Barcelona-Edimburgo en diez horas sería perfectamente posible. El problema, sin embargo, es que los problemas mencionados arriba para diurnos son aún más exagerados en nocturnos, que necesitan aún más personal. Aparte, las LAV acostumbran a cerrar por la noche, ya que necesitan mucho mantenimiento, así que medias de 200 las veremos poco. Los expresos nocturnos están desapareciendo por toda Europa, no sólo en España, y no es difícil entender por qué.
Resumiendo: el tren sí es útil, y sin duda veremos más en un mundo con petróleo caro. Lo que no es, sin embargo, es una alternativa completa al avión - es un complemento, no un substituto, más eficiente en algunos trayectos pero demasiado caro en otros.
Tags: Europa, LAV, transportes, trenes Posted in Trenecitos y cemento variado, mundo mundial, tecnología | 19 Comments »
Monday, January 18th, 2010
En el hilo de comentarios sobre la reforma laboral han salido no pocas voces diciendo que para que la economía española se recupere es necesario cambiar primero el modelo productivo, dejando los cambios en el mercado de trabajo para más tarde. Es una postura ampliamente extendida (Zapatero repetía algo parecido en su increíblemente anodina entrevista de ayer), pero que no tiene demasiado sentido. El motivo es bastante simple: el mercado laboral forma parte del modelo productivo de un país.
Si esto no parece una obviedad, dejadme señalar un artículo de prensa de este sábado acerca de una nueva oleada de despidos en Seat. Resulta que la empresa se ha cansado de utilizar EREs (que son un espléndido infierno burocrático) y ha decidido despedir trabajadores uno a uno, echando primero a los que tiene peor rendimiento. Todo el artículo es una enorme lista de objeciones aterrorizadas, hablando de arbitrariedad, daño sobre la moral de lo que se quedan, poner a los despedidos en un mercado de trabajo horrible con el estigma de su presunta vagancia, etcétera, a la vez que se deja de lado completamente el razonamiento más obvio: ¿Por qué una empresa que tiene que despedir trabajadores no va a quedarse con los mejores empleados?
El problema del mercado laboral como lo sufrimos ahora es que las decisiones de personal en España siguen una lógica totalmente enloquecida. Si las cosas van mal, el primer empleado que ve la puerta es el tipo con contrato temporal, pase lo que pase. Después de eso, la indemnización de despido hace que el siguiente en la lista sea el que tenga menos antigüedad, a no ser que sea alguien completamente esencial. Si alguien lleva veinte años en la empresa (los últimos cinco sin ser capaz de abrir un correo electrónico, “porque eso es para jóvenes”), echarle equivale a pagarle (con suerte) 400 días de sueldo - es decir, el tipo tiene que estar perdiendo el equivalente a más de un año de trabajo para que me valga la pena echarle. Y no digamos si te toca pagar 45 días por año trabajado; el tipo podría estar atizando empleados con un bate un par de días a la semana y aún te saldría más barato quedártelo.
Los costes de despido altos en contratos indefinidos provocan un cálculo muy sencillo en los responsables de personal: si de aquí cinco años Wall Street pega un petardazo y tengo que echar gente, ¿de verdad quiero tener el riesgo de tener que pagar como mínimo 100 días de sueldo a este tipo que quiero hacer indefinido? La respuesta, en vista de las cifras, tiende a ser que no - y eso es algo que afecta al modelo productivo en gran medida.
¿Por qué? Digamos que me toca la lotería y tengo diez millones de euros. Quiero abrir mi propio negocio con ese dinero. Tengo dos oportunidades sobre la mesa. Por un lado, puedo montar un hotel a pie de pistas en Boi Taüll. Por otro, puedo montar una compañía de ferrocarriles de pasajeros que entre a saco cuando se liberalice el sector.
La primera opción tiene un riesgo casi cero: tengo un hotel bien situado, mis costes de personal son bajos (y duran seis meses como mucho) y si las cosas van mal echo a media plantilla y listos. La segunda opción necesita contratar ingenieros, técnicos y maquinistas muy cualificados que tengo que contratar de forma indefinida si no quiero perderlos (o si quiero “robar” talento a Renfe). Si las cosas van mal y hay una recesión, mi flexibilidad es muy limitada - despedir gente me saldrá carísimo. El problema es que estoy en un negocio que necesito tener a trabajadores indefinidos; no me puedo permitir perder gente crucial, y no quiero estar cambiando de personal cada dos por tres. Quiero que se quedan y aprendan, que esto de mover trenes de alta velocidad no es fácil. La pregunta es, ¿qué modelo de negocio tiene un riesgo menor?
Me parece que la respuesta es bastante obvia - si no quiero dolores de cabeza, pondré mi dinero en algo en que el empleo temporal y los contratos basura sean la opción más recomendable. En España lo hemos visto con nuestro alegre obsesión por el ladrillo y los chiringuitos de playa; si la única forma de minimizar riesgos en el mercado laboral es con contratos temporales, los inversores racionalmente buscaran sectores que se adapten a ello. No es cuestión de cultura empresarial, modelo educativo o niveles de formación académica - es simple cuestión de poner dinero donde es más fácil ganarlo.
Si España de repente tuviera las universidades de Estados Unidos y el sistema de educativo de Canadá o Dinamarca, las cosas cambiarían, pero muy poco. Por mucho que tenga superingenieros a espuertas, el hotelito de playa seguirá siendo una forma más fácil de ganar dinero que el diseño de superordenadores. Los estudiantes no tardarán en darse cuenta que uno no necesita saber física de semiconductores para trabajar en un hotel, en gran parte porque no hay nadie lo suficiente majara como para crear una empresa de diseño en España, así que en pocos años estaremos otra vez igual, con universitarios preguntándose por qué se sacaron un título para acabar trabajando de administrativo.
En España el problema no es la falta de formación de la mano de obra, o el sistema educativo. El problema inmediato es que, con muy contadas excepciones, las únicas empresas que necesitan una mano de obra hipercualificada o trabajan para el estado (ACS, CAF) o son antiguos monopolios estatales compitiendo como campeones nacionales en el exterior (Seat, Telefónica, las eléctricas). Tenemos por supuesto el sector hipersubvencionado de las renovables, pero ese es otro cantar. Apostar por sectores que requieran genios de la informática, finanzas o tecnología en España es complicarse la vida, pura y simplemente, ya que el mercado laboral te hace la vida imposible desde un buen principio.
Decir que la relación entre un empresario y sus trabajadores no forma parte de cómo organizamos la producción de bienes y servicios en España es básicamente absurdo. No podemos reformar la educación, fiscalidad o urbanismo de un país y pretender que el mercado laboral dual no crea unos incentivos gigantescos para concentrar recursos en sectores de bajo valor añadido. Es pretender que la gente, los inversores, trabajadores, estudiantes, no responden en absoluto a incentivos. Un vistazo al tamaño relativo de los sectores productivos en España me parece que deja bastante claro que sí lo hacen.
Tags: inventos del TBO, Mercado laboral, modelo productivo Posted in Hispania., economía, tecnología | 27 Comments »
Monday, November 16th, 2009
En la ola de dospuntocerismo que nos invade, una de las obsesiones más extendidas en congresos, eventos, fiestas y encuentros varios es la democracia electrónica, las administraciones hiperconectadas y el gobierno abierto.
La idea es sencilla e intuitiva: las nuevas tecnologías permiten compartir información de forma muy eficiente, así que los gobiernos deben poner tantos datos, mapas, informes y proyectos como puedan en la red al alcance del público. Esa misma tecnología permite crear redes de participación y herramientas de comunicación increíblemente rápidas, extensas y abiertas, así que los políticos deben hablar, escuchar y hacer que la gente participe tanto como pueda.
Son ideas bonitas e intuitivas, pero ¿son realmente útiles? La verdad, creo que su utilidad es muchísimo más limitada de lo que tanta retórica y proyecto futurista pretende.
El motivo es de hecho muy simple; algo de una antigüedad decepcionante: la participación política en el mundo real es algo bastante triste, específico y asimétrico de lo que dicen los ideales democráticos. Lo vemos en el voto: los viejos votan más que los jóvenes, ricos más que pobres, y casados más que solteros. Al hablar de participación directa, sin embargo, estas desigualdades son aún más pronunciadas.
¿Recordáis cuando en la facultad alguien organizaba una asamblea? Al principio la asistencia era aceptable, pero dos o tres meses después siempre acababan siendo los mismos. Los participantes eran al final miembros de dos grupos específicos: gente con demasiado tiempo libre y tipos completamente obsesionados con alguna paranoia específica. Dicho en otras palabras, los tipos que no han dado ni golpe en toda la carrera y los asambleístas compulsivos hiperpolitizados y un poco idos de la olla - y lo digo con conocimiento de causa, que yo era uno de ellos. Gente que tiene muchas ganas de hacer ruido y montar cosas, pero que en ningún caso son una muestra representativa de la población.
Lo decía hace tiempo hablando de democracia directa, y los mismos problemas se extienden a los gobiernos 2.0 abiertos: la participación política tiene un coste. No todo el mundo tiene tiempo para dedicase a mirar mapas y leer estudios infomativos en la página del ADIF para ver si una línea de tren es una buena idea o no (¿cuánta gente sabe qué es el ADIF, de todos modos?), y por descontado no hay demasiados perturbados dispuestos a perder el tiempo escribiendo a la administración, participando en foros y atendiendo a a interminables reuniones. La gente que va a hacer esas cosas será, en la inmensa mayoría de los casos, gente con estudios, ingresos aceptables y demasiado tiempo libre - y los que hagan ruido y se movilicen sobre ello serán los que más tienen que ganar o perder en un proyecto.
Cuando pensemos en abrir la administración y hacer a los políticos más accesibles, recordad la figura del lobista. No todos los lobistas son gente malvada representando a enormes multinacionales comeniños; un número considerable de ellos, de hecho, son organizaciones representando ciudadanos de a pié. Dado que participar y organizarse tiene costes, sólo aquellos grupos realmente obsesivos sobre algún tema son los que hacen ruido, y así acabamos viendo la NRA (asociación nacional del rifle), los antiabortistas, y los grupos que se quejan que alguien ha decidido construir algo detrás de su casa y les tapa las vistas.
Sí, las nuevas tecnologías facilitan las cosas. Participar es más fácil en internet que en persona, pero los costes de tiempo (lectura, preocupación, diálogo) y quién tendrá interés en invertirlo son esencialmente los mismos.
Eso no quiere decir que el gobierno abierto no sea necesario, o sea una mala idea. Publicar datos, proyectos y planes es algo fantástico; la transparencia es la administración es una herramienta imprescindible para combatir la corrupción. Aún más importante, tener estadísticas públicas estandarizadas contribuye a mejorar la calidad de gobierno; las administraciones deben poder hablar y compartir lo que saben para hacer bien su trabajo. La participación directa siempre es bienvenida, y ayuda a mejorar el proceso de toma de decisiones hasta cierto punto.
Aún así, es necasario tener muy en mente que los datos, planes y mapas no los va a consultar casi nadie, y los que escriben, debaten y protestan van a ser lo que raritos que iban a todas las asambleas en la facultad. Es mejor que nada, pero no es una revolución o cambio tectónico que cambiará todo. El dospuntocerismo en político puede aportar muchas cosas, pero no exageremos.
Tags: asambleismo desatado, dospuntocerismo fuera de control, gobierno abierto Posted in comunicación política, economía, política, tecnología | 9 Comments »
Thursday, October 8th, 2009
Me uno a la campaña contra los recortes de I+D, aunque, valga decirlo, con ciertos reparos.
Primero, es cierto que los supuestos recortes son de hecho bastante menores de lo que parecen a simple vista; el ministerio está postponiendo gastos administrativos no urgentes por encima de todo, con las ayudas directas permaneciendo básicamente estable. La nota de prensa del ministerio da una explicación con cierto detalle, y sí, el g asto se reduce en algunas cosas, pero no es ni de lejos el apocalipsis que algunos quieren ver. Los presupuestos no son realmente una catástrofe - si me apuráis, me parece que el ataque de nervios de la blogosfera ha sido de hecho un tanto desmesurado.
Aún así, vale la pena recordar algunas cosas. Primero, el gobierno hereda una situación en este tema absolutamente catastrófica - y eso que los gobiernos Aznar ya habían empezado a invertir en I+D. Zapatero lleva años aumentando el gasto, así que los modestísimos recortes nos retrotaerán, como mucho, al 2007.
Segundo, tenemos que recordar que el dinero no es algo infinito - y la crisis no es precisamente una broma. El déficit del estado está por las nubes, y hay mucha gente que necesita dinero, no sólo los científicos e ingenieros. Aún hablando de nuevo modelo productivo, etcétera, etcétera, me parece que es más importante mantener la sanidad, prestaciones de desempleo y policias en las calles que mantener a toda costa un gasto que puede que dé resultados a medio plazo. Recordad, el paro está al 18% ahora; el futuro seguirá estando allí cuando el temporal amaine - un año no va a matar a nadie.
Tercero, sé de sobras que estamos a años luz de dónde deberíamos, y que el movimiento se demuestra andando. No hace falta que me lo contéis a mí, me vine a Estados Unidos buscando un departamento de Ciencia Política decente, no de vacaciones. Aún así, es importante (¡crucial!) poner las cosas en su sitio acerca de cómo se gestiona el gasto. Mirad aquí la gráfica de número de patentes, por ejemplo; por el volumen de gasto en I+D que tenemos (bajo, pero no minúsculo) sólo conseguimos generar una cantidad microscópica de tecnología decente. Si miramos el volumen de gasto público en el tema, España está mal pero no horriblemente mal - en el lado privado, sin embargo, el espectáculo es dantesco.
Parte del problema de la investigación es que el dinero se gasta muy, muy mal. Todos sabemos lo “eficientes” que son las universidades españolas - el tejido empresarial español no es que sea mucho mejor. Una parte importante del problema es la obsesión burocrática que sufre el estado, que hace de las universidades unos monstruos inflexibles y exigen que un emprendedor con una idea mínimamente decente tenga una paciencia infinita antes de abrir una empresa. Y eso sin entrar con los horrores del mercado laboral español, o la “calidad” de la educación superior en general. Poner dinero en un sistema así es el equivalente de poner un motor de F1 en un triciclo - correr correrá más, pero no le sacarás demasiado provecho.
No estoy diciendo -insisto- que no tenemos que gastar más dinero en I+D. No es eso. Es importante tener en mente, sin embargo, que el dinero no lo es todo en estos casos. Si la estructura económica e institucional del país no está adaptada para absorber y utilizar nuevas tecnologías (mirad los datos de productividad: no lo está), descubrir como fabricar baterías maravillosas no te sirve de nada si no hay ningún incentivo para fabricarlas aquí.
¿La ciencia española no necesita tijeras? Como de costumbre, la respuesta no es sí o no. Es mucho más complicada.
Tags: España, I+D, reformas estructurales Posted in Hispania., desarrollo económico, tecnología | 31 Comments »
Wednesday, May 13th, 2009
La verdad, empiezo a estar un poco cansado de la obsesión internetera 2.0. Será porque mi jefe ha descubierto Facebook, será por mi tradicional alergia a todo aquel que suene a moda pasajera o la última obsesión del momento (ignorad el hecho que me apunto siempre a todo, de Orkut a Friendster), pero esta cosa del gobierno abierto y todas estas zarandajas me tienen un poco cansado.
Como parece que el mundo funciona a base de decálogos, y Cesar Calderón ha parido uno sobre el tema, permitidme hacer la versión cínica de internet 2.0: por qué internet es de hecho una cosa horrible. Aunque parezca mentira, no estoy contradiciendo a César (su artículo es muy bueno), sino más bien introduciendo un filtro previo - ¿De verdad quieres hacer el ridículo en internet?
1.- Ante todo, un objetivo: Demasiado a menudo, los políticos y partidos están en internet porque… bueno, uno tiene que estar en internet. El PSOE es un ejemplo espectacular en este sentido, y parece que el PP va a hacer lo mismo.
2.- “Tener una presencia” no es un objetivo: un zombie tiene una presencia, pero no es nada especialmente atractivo o agradable. Estar en la red con una página de tercera o un perfil en Facebook autista no es inútil; es contraproducente. Es una falta de respeto.
3. - ¿Con quieres hablar?: antes de pensar en tácticas, estrategias, tecnología o tonterías floridas, es crucial saber con quién hablas. Decir “el electorado” es estupendo, pero es una tontería; del mismo modo que crear una campaña uniforme para 40 millones de personas es absurdo, un sólo mensaje en internet para todos es ridículo. Es crucial saber a quién vas a dirigir el mensaje - a veces ser selectivo es mucho más eficaz.
4.- Difundir tu mensaje en internet es muy difícil: internet es una pesadilla para el anunciante medio - tu público tiene un número infinito de sitios a donde ir para librarse de tu publicidad. Difundir un mensaje político ya es complicado en el “mundo real”; el dicho es que uno tiene que repetirle un mensaje nueve veces (¡nueve!) a un votante para que lo asocie a un candidato. Imaginad eso en internet.
5.- Internet es caro: uno puede tener objetivos, público y mensaje, pero si no ponemos recursos en ello, no llegaremos a ningún sitio. Una estrategia de comunicación en internet no es fácil, y sacar resultados es complicado; conseguir retornos al estilo Obama requiere una inversión enorme de dinero, personal y tiempo.
6.- Atrévete a ser intraducible, ultra específico, poco ambicioso: uno de los blogs políticos más efectivos de Estados Unidos es uno de los más difíciles de entender: el de Peter Orszag, director de la oficina de presupuestos de Casa Blanca. No es que esté escrita en chino o sea obtusa aposta. En su bitácora, Orzag habla sobre cuestiones presupuestarias muy técnicas, enlaza artículos y discursos llenísimos de números, y básicamente da un montón de información imposible de traducir en titulares.
¿Por qué es efectivo? El público al que Orszag habla no es el electorado o el periodista medio; es el grupito de gafosos blogueros influyentes, think tanks y legisladores (y caso perdidos, como un servidor) que buscan explicaciones y datos claros para defender las políticas de la Casa Blanca. Orszag introduce temas y enfoques en el debate constantemente - si se habla de reformar la sanidad para reducir el déficit, es básicamente gracias a él.
7.-Ten muy claro sobre qué vas a hablar: el mensaje lo es todo. No importa lo que hagas, no importa la cantidad de tecnología que uses, si no tienes un biuen mensaje no vas a ningún sitio. Patxi López hizo campaña en internet básicamente con cuatro cañas, pero tenían muy claro qué iban a decir (y lo repetían sin descanso) y a quién (un público movilizado y muy, muy específico). Sabían lo que hacían, y pusieron muchísimo esfuerzo y atención en ello.
8.- Movilizar es difícil: Ralph Nader lo comentaba el otro día; internet es un instrumento muy torpe para crear acción, movilización. No importa la edad de tu público, hacer que la gente actúe, haga cosas siguiendo los mensajes que envías en internet es complicadísimo. La mayoría de ONG en EUA calculan que sólo un 30% de la gente en sus listas de correo abren lo que les envían, la mitad de ellos lo leen, y un porcentaje ínfimo hacen lo que les pides. Para conseguir un porcentaje mayor, uno tiene que tener objetivos y audiencia muy claras, y un mensaje interesante, bien preparado y potente. La campaña de Obama se gastó cantidades ingentes de tiempo y dinero para movilizar a sus miembros; parecía fácil, pero no lo era.
9.- No es país para viejos: del mismo modo que nadie en su sano juicio me dejaría componer la canción oficial del PSOE (los que me han escuchado cantar saben por qué), hacer una campaña en internet no es algo abierto a aficionados. No es fácil, no es intuitivo, y no podemos ir haciendo experimentos. Es una inversión cara, y lo que es peor, una pifia en este aspecto es espantósamente visible.
10. - Cielos santo, qué miedo: pues sí, no es algo fácil y divertido. Sin embargo, hay algo más espantoso: como todo en este mundo, si no te explicas tú, alguien lo hará por tí. El PP ha llegado a internet tarde, y la blogosfera y medios digitales están ya allí, siendo la voz del conservadurismo en la red: Libertad Digital es la maldición que espera a los que dejan que otros definan lo que uno es.
Dicho en tres palabras: objetivos, objetivos, objetivos. Lo que uno necesita es un buen plan, y objetivos bien definidos - todo lo demás (básicamente, todo lo que menciona César) parten de allí. Podemos hablar de estrategias, detalles, tácticas, método y mensaje, pero los cimientos de tu estrategia en internet tienen que ser sólidos.
Tags: cinismo militante, Dospuntocerismo, Internet y política Posted in Estrategia obtusa, comunicación política, tecnología | 6 Comments »
Monday, March 24th, 2008
Para los juristas en la sala, un escenario hipotético:
1. Una fuerza de seguridad del estado crea una página en uno de sus servidores que toma los datos de las personas que la visitan.
2. Dicha agencia de seguridad crea otras páginas, mensajes y enlaces variados que te llevan a ese servidor. Los enlaces dicen llevar a un sitio de pornografía infantil o perversión de ese estilo.
3. Si un incauto se encuentra uno de esos enlaces y lo sigue, la fuerza de seguridad del estado en cuestión lo sabe, y te toma como potencial pedófilo.
4. El día siguiente, un grupo de tipos acorazados y con muy mala leche llegan a tu casa, te detienen, registran todas tus posesiones y computadoras, y te hacen pasar un rato estupendo en comisaria o algo peor.
¿Bonito, verdad? Bienvenidos a la última ocurrencia del FBI, agencia americana con demasiado tiempo libre que se dedica a hacer estas cosas estos días. Muy divertido. Tanto, tanto, que pueden llevarte a juicio (y de hecho, lo están haciendo) acusándote de tener pornografía infantil. La que te has bajado del servidor del FBI, de ese enlace que ellos han plantado. Dos fotos tamaño sello que están en el caché de tu navegador, sin que tu lo sepas.
Este… ¿esto lo pueden hacer en España?
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Monday, March 3rd, 2008
A todo esto, Bernat Soria tiene una bitácora. No hace demasiado criticaba lo que los socialistas estaban perpetrando en su campaña en internet, así que hoy vale la pena señalar algo que hacen bien. Como bitácora de un político, es un trabajo estupendo; es directo, está bien escrito, da una imagen mucho más cercana del candidato y explica estupendamente lo hecho y lo que queda por hacer. Es realmente estupendo.
Una única crítica: ¿Por qué lo he encontrado vía los trolls de LD? Estoy bastante seguro que no es el único político del PSOE de primera fila que tiene una bitácora, pero la verdad, no puedo encontrarlos sin partirme el craneo en el agregador de bitácoras del partido (que por cierto es bastante bueno). No por hacer autobombo, pero en internet no es que escaseen las redes de izquierda; no hubiera estado mal enviar una nota de prensa a los administradores avisando que el partido se toma internet tan en serio que quiere entrar en el debate.
En fin, poquito a poquito se va mejorando en esto de los internets. Felicidades al ministro Bermejo, y a ver si todos esos tipos con corbata lo hacen más. Se agradece que bajen a hablar con los mortales.
Actualización: el Sr. Soria da otro ejemplo de cómo debe utilizarse internet y responde raudo y veloz al estúpido troll en que se ha convertido Arcadi Espada de forma más que convincente. En periodismo hay una cosa muy obvia y básica que consiste en comprobar los datos que te pasan; los imbéciles que han publicado la denuncia anónima ni se han molestado a hacerlo. Y la verdad, no es tan difícil. En fin, periodistas de tercera que tenemos.
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Monday, December 3rd, 2007
Está bien. En política, internet es algo importante. A veces. De hecho, es bastante menos importante de lo que se dice demasiado a menudo, especialmente en los sectores de la red demasiado convencidos de lo importantes que son, pero no deja de ser algo que los partidos deben cuidar un poco.
Evidentemente, hay muchas maneras de prestar atención a un problema. Uno puede mirar, ver que no entiende ni jota, y dejarlo estar. Uno también puede mirar, ver que entiende poco, e invertir tiempo y dinero en comprender cómo funciona y mejorar de la mejor manera posible. Y en el peor de los casos uno puede mirar, ver que no entiende ni jota, e improvisar algo de mala manera deprisa y corriendo, a ver si suena la flauta y resulta que sale bien por casualidad.
El PSOE, al meterse en internet, ha hecho exactamente eso.
El manula que han parido (que hasta hace poco estaba disponible aquí, han quitado el enlace, aún lo tienen colgado aquí) es algo parecido a un abuelete que se pone camisetas de sepultura y se compra discos de 50 cents para parecer molón a sus nietos. Empecemos por el conceto, el glorioso nombre parido por los técnicos del PSOE en la materia: voluntario cyberprogresist@. Absorban este nombre, y dense cuenta que el tipo que ha parido este nombre no debe haber leido nada de internet desde 1999, cuando esto del cyberespacio era todavía tope neuromante multimedia virtual cederón interactivo.
Pasemos a las recomendaciones, porque aquí es cuando uno empieza a tener ganas de cortarse las venas. La más ridículo, irritante, absurda y totalmente perdida es el recurso a enviar correos a mansalva a tu lista de distribución de “votantes indecisos”. Dicho en términos menos cursis, spam puro y duro. Dejando de lado lo irritante, molesto y maleducado de llenar diatribas políticas a todos nuestros inocentes amiguetes, partamos de algo mucho más sencillo. ¿Alguien se ha preocupado de leer algo sobre la efectividad del spam político en alguna publicación académica? Una búsqueda de dos minutos en google scholar (y cualquier repaso serio a la literatura) te dirá que el enviar correo, sea electrónico o postal, para convencer a alguien que te vote tiene una efectividad entre patética, lamentable y nula.
Tenemos al partido sugeriendo que el activista cybermágico conectado a la matrix esta haga algo que no sólo es un incordio y que te da mala prensa entre el público mínimamente tecnófilo, sino que además es básicamente inútil si no se hace bien. La comunicación interpersonal puede dar votos, pero utilizar el mecanismo de comunicación más frío de todos para transmitir tu mensaje es básicamente una pérdida de tiempo. No servirá para nada. Punto.
Dejando de lado esta manía irritante de llenar buzones de basura, pasemos a otras sugerencias. Una de las estelares, capaz de llenar una sección de la página del PSOE ella solita, es la de crear tu propia bitácora. Nada en contra de las bitácoras (tengo una, y de hecho me tienen enlazado en la página del PSOE…), pero como máquina de convencer al personal no es que sean demasiado eficientes. Para empezar, generar tráfico en una bitácora es complicado; y escribir cosas que aporten algo y no sean repeticiones de lo que uno escucha en la radio es aún más escaso. El resultado más probable para un bitácora nueva es 20-25 entradas, 20 visitas al día (con suerte), cero votos ganados. Al partido esto en el fondo le puede salir a cuenta (los simpatizantes pierden el tiempo gratis), pero no será una máquina de dar votos eficiente.
Curiosamente, el método más inútil en apariencia es es el que puede tener cierto efecto positivo: hacer un poco el troll. Bueno, no literalmente; participar en foros, chats y encuestas en internet diciendo cosas bonitas sobre el partido de forma educada. Si bien uno no convencerá con su retórica florida a casi nadie (la verdad, es difícil), el tener cobertura favorable nunca hace daño, y puede redondear la imagen de gobierno popular… o al menos negar la imagen contraria generada por trolls de la oposición.
Estamos en lo que decía el otro día: la publicidad de bajo nivel en internet se hace, en gran medida, para evitar que el ruido de fondo no venga únicamente del contrario. Si se quieren hacer las cosas mejor e ir un poco más allá, tenemos que hablar de márketing de guerrilla, una mezcla complicada y sutil de relaciones públicas, peloteo selectivo y publicidad que es cualquier cosa menos sencilla. Y si se quiere ir aún más allá, es apostar por creatividad ajena, y tratar de apostar por lo viral en serio. Confiar en que terceros creen contenidos innovadores, marcianos, graciosos o polémicos, y dejar que se lancen a atacar, burlarse o divertirse a costa del rival sin meterte demasiado.
¿Ejemplos?. En política americana, sin repasar mis notas, el I have a crush on Obama, Swiftboating, y los cientos de videos en flash hechos por cantidad de gente aburrida. Si consigues que un video gracioso que se mete con tu oponente salga en las noticias, eso es cobertura gratuita, potente y efectiva que utiliza las fuerza de internet (efectos de red, acceso voluntario a contenidos, coste de difusión bajo, caja de resonancia) de la mejor de las formas posibles.
Más que manuales sobre cómo enviar spam, empujen a humoristas, artistas de photoshop y marcianos creativos varios a unirse en la fiesta. Generar ruido es fácil, pero la verdad no demasiado eficiente.
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Wednesday, August 1st, 2007
Una de las criaturas más curiosas que pueblan el sector tecnológico americano son los llamados patent trolls. La práctica es curiosa, ya que es una demostración sobre cómo cualquier regla, por sensata que parezca, siempre crea algún cretino dispuesto a retocerla. Son el jugador maleducado de las leyes de propiedad intelectual, con los abogados a juego.
El último ejemplo de esta especie es un minúscula, ridícula compañía llamada Parallel Processing Corporation. Los tipos dicen que tienen una patente de 1991 (cuando los 486 y la Megadrive dominaban la tierra) acerca de “proceso en paralelo sincronizado utilizando memoria compartida”, algo muy, muy chulo, y muy, muy util. Tanto, que dicen que la Playstation 3 utiliza esa técnica, y que por lo tanto Sony debe arrodillarse ante ellos, pedir perdón por usar la patente, y pagar licencias a destajo o deja de vender el bicho.
Lo divertido del asunto es que la Parallel Processing Corporation es casi literalmente una caja de cartón con abogados. La compañía que originalmente consiguió la patente, IPMI, parece que no tenía los recursos para litigar, así que con la ayuda de alguna inefable tribu de abogados con sed de sangre han creado un chiringuito a medias para ir a juicio con quien se les ocurra. Tenemos unos tipos que literalmente han estado sentados encima de una idea durante 15 años sin hacer nada, sólo para salir de la cueva a la que han visto que hay alguien con bolsillos cargados listos para ser atacado con viejos legajos.
Por supuesto, el problema de fondo no es únicamente este. La tecnología que los demandantes dicen haber descubierto con el sudor de su frente esta recogida como de costumbre en una patente vaga e imprecisa, que dice estar inventando algo que existía antes (los ordenadores multiprocesador no son un invento reciente; el primer ejemplo es de 1965) pero que ellos hacen mucho, mucho mejor. Tan bien, de hecho, que fue una idea teórica durante un montón de tiempo, a pesar que hay multitud de ejemplos de arquitecturas similares rondando desde los años 70.
En otras palabras: el mendrugo de funcionario que aprobó la patente no entendió ni jota, y la concedió al tuntún de todos modos.
El sistema de patentes, en Estados Unidos y en el resto del mundo, funciona mal. Rematadamente mal. La idea básica de las patentes, el de garantizar un monopolio durante un plazo de tiempo a quien inventa algo nuevo para asegurar que obtiene los beneficios de su invento y dar incentivos para crear algo nuevo suena muy bien en teoría, pero está obsoleto en la práctica.
Por un lado, garantizar monopolios a la originalidad es mucho más difícil de lo que parece; todo órgano administrativo que decida sobre ello será inevitablemente miope y sin conocimientos suficientes. Por añadido, la tecnología, los avances en productos, no son casi nunca originales, del mismo modo que una novela o un texto científico difícilmente los son. Todo avance está construido sobre tal cantidad de invenciones, escritos, investigación y producción previa que es muy difícil decir que alguien ha creado algo total y genuinamente nuevo, sea en el sector que sea. Por último, el argumento de incentivar el desarrollo científico y técnico es poco creíble. El hecho que una compañía haya descubierto la manera de fabricar algo mejor, más rápido y con más calidad gracias a un nuevo invento ya le da de por sí una ventaja en el mercado; tiene poco sentido de hecho darle una protección temporal a base de poder estatal bruto durante un tiempo definido como premio especial. La innovación si es útil es el premio; el estado no debería porque reforzarla a base de regalos durante demasiado tiempo.
A todo esto, ¿qué le pasará a Sony? Bueno, los contables harán números. Primero, verán si pueden ganar el caso (si pueden; el hecho que haya ejemplos previos debilita mucho la patente). Segundo, calcularán cúanto les costaría esto en abogados. Tercero, verán si les compensa pagar a los pesados litigantes ahora, ahorrarse el pleito, y seguir a lo suyo, o ir a juicio y machacarles. La esperanza de los trolls es, evidentemente, que ocurra la última opción; miloncejos gratis, y hala, a buscar otra compañía forrada que use alguna tecnología similar.
Como IBM, por ejemplo. Aunque la verdad, el gigante azul no tiene ningún miedo en apisonar con sus juristas a cualquier inconsciente que intente hacer eso, y ya tienen historial.
¿No es la economía del conocimiento un encanto? Ah, ese bonito oxímoron que es “propiedad intelectual”. Enternecedor.
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Wednesday, July 18th, 2007
En este post intentaré explicar en que consiste la técnica que se conoce como HDR o High Definition Range.
Antes de nada aclarar que esta técnica no sólo es valida para la fotografía digital, también se puede aplicar a la fotografía “analógica” (o química).
Imaginaros la siguiente situación: estáis enfrente de un pasillo oscuro donde hay cuadros colgados y en el otro extremo una estancia con luz del día. Si os fajáis atentamente en el pasillo y los cuadros que hay colgados difícilmente podréis distinguir nada de la estancia, básicamente será un cuadrado de luz blanca. Por el contrario, si centráis vuestra atención en la estancia, no seréis capaces de ver los cuadros al mismo tiempo. De hecho ver las dos cosas a la vez es imposible, debido a que la vista tiene que adaptarse a la situación de luz, pero le es imposible adaptarse al mismo tiempo a situaciones tan distintas.
Pues bien este comportamiento que he intentado describir también es válido para las fotografías. Intentar sacar una instantánea de todo el conjunto nos daría como resultado una foto en donde el pasillo estaría oscuro y no se apreciarían los cuadros y un cuadrado blanco sería la estancia.
Para intentar dar una solución a esta situación Paul E. Debevec, presentó en el Siggraph del año 1997 una técnica para poder conseguir una imagen, sin importar que haya mucha diferencia en la iluminación de las diferentes zonas de la composición. Para los más avanzados, podéis encontrar el artículo original aquí, pero advierto que no es apto para todo el mundo.
Entramos por fin en materia, vamos a ver en que consiste. Básicamente hay dos pasos a realizar claramente diferenciados. Uno es la adquisición de las imágenes, y el segundo es tratarlas digitalmente.
El primer paso a realizar con el fin de utilizar esta técnica consiste en tomar no una imagen de la escena sino varias, como mínimo se suelen tomar tres, aunque cuantas más mejores resultados se obtienen. Estas imágenes deben de tomarse con velocidades de disparo distintas, intentando mantener constante el valor del diafragma. Utilizando velocidades distintas lo que conseguiremos será obtener una serie de imágenes en donde dependiendo del tiempo de apertura del obturador se obtendrá mayor o menor información de las zonas claras u oscuras de la composición. A mayor velocidad las zonas claras tendrán más información, mientras que las zonas oscuras serán manchas negras, y al contrario si utilizamos velocidades lentas. En el ejemplo siguiente se han tomado 16 imágenes:




El segundo paso, sin entrar en demasiado detalle, consiste en generar una nueva imagen a partir de todas las fotografías tomadas en el punto anterior. Lo que se intenta es que cada zona de la imagen resultante tenga la máxima información posible que se puede obtener a partir de la serie de fotografías. Este proceso es automático, mediante un algoritmo se calcula el valor que ha de obtener cada píxel de la imagen resultante, para maximizar la información. El resultado a partir de las imágenes anteriores puede ser el siguiente:

Veamos como aplicar lo comentado a nuestras fotografías. No entraré en detalles en como realizar las tomas de las imágenes, está claro que todas las fotografías deben mostrar exactamente la misma escena, por lo que utilizar un trípode es muy recomendado. Y por otro lado, la manera de capturar las imágenes a diferentes velocidades, creo que cada uno debería dirigirse al manual de su cámara. Hay que tener en cuenta que hay cámaras que no contemplan la posibilidad de funcionar en modo manual (o semi-manual).
Una vez dispongamos de las imágenes hay que tratarlas con algún programa que genera esa fotografía resultante. De programas hay varios, por ejemplo HDR Shop v1 (es gratuito) o el Photomatix, entre otros. En cualquier programa que escojamos seguramente deberemos “jugar” con los parámetros para obtener la mejor imagen posible.
Para ver algunos de los ejemplos de los resultados que podemos obtener podéis hacer clic aquí.
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