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Archive for the ‘Pollo Financiero Global’ Category
Thursday, February 18th, 2010
Cuando la gente que sabe mucho muchísimo y manda mucho muchísimo habla de problemas económicos, siempre hay unas cuantas cosas que parecen quedar completamente fuera de la mesa. Ideas que la gente seria no pone nunca sobre la mesa, no sea que ofendan a alguien. Palabras feas, ofensivas, terroríficas y muy, muy fuera de tono.
¿Un ejemplo? inflación. Mencionar la posibilidad de empujar los precios hacia arriba, aunque sea un poquito, es algo que nunca de los jamases nadie va a mencionar cerca de un Canciller alemán o Presidente del BCE, no sea que te quemen en la hoguera por hereje.
Un pequeño problema: hay gente muy lista y muy sensata diciendo que eso es exactamente lo que Europa necesita. Olivier Blanchard (sí, el mismo tipo que se inventó nuestra reforma laboral preferida) habla de ello en una entrevista en la página del FMI (¡!) (vía Matthew Yglesias):
IMF survey online: Central banks have chosen low inflation targets, around 2 percent. In your paper, you argue that maybe we should revisit this target. Why?
Blanchard: The crisis has shown that interest rates can actually hit the zero level, and when this happens it is a severe constraint on monetary policy that ties your hands during times of trouble.
As a matter of logic, higher average inflation and thus higher average nominal interest rates before the crisis would have given more room for monetary policy to be eased during the crisis and would have resulted in less deterioration of fiscal positions. What we need to think about now if whether this could justify setting a higher inflation target in the future.
Lo que dice es realmente muy sencillo. Los estados no pueden endeudarse mucho más. El BCE no puede bajar los tipos de interés nominales. La economía sigue estando en problemas, con un nivel de crecimiento absolutamente anémico. Si queremos que los tipos de interés reales sean más bajos que ahora, Trichet no tiene más que imprimir más euros y decir que aspira a crear una inflación del 4%.
Pumba, intereses más bajos, dinero más barato y todas esas deudas de mala calidad que tenemos apiladas por media Europa (y las tiene todo el mundo - los bancos más que nadie) son mágicamente más fáciles de pagar. Por añadido, gracias al pequeño milagro que supone tener una moneda refugio, los gobiernos europeos también lo tendrían más fácil - emiten su deuda en euros, al fin y al cabo. ¿Y recordáis eso que decía Krugman que España tenía que reducir los salarios reales? Es mucho más fácil hacer estas cosas cuando los precios están subiendo.
Lo más curioso es que Blanchard no es el único que está diciendo esto. Gente como Krugman, DeLong, Mankiw o Rogoff. El Economist tiene un -excelente- artículo recogiendo los argumentos a favor de esta medida. Parece una política sólida y coherente… y a la vez, algo que está siendo ignorado casi por completo por los bancos centrales. El NeueBundesbank BCE parece mantener la vieja obsesión alemana con la estabilidad en los precios, y la Reserva Federal parece tener un presidente que entiende y comparte el análisis (Bernanke es un economista teórica excelente) y una absurda resistencia institucional a adoptar estas políticas.
Supongo (y ya digo, es mucho suponer) que los bancos centrales se han tomado eso de su independencia y mantener una reputación de rectitud monetaria extrema muy en serio - quizás demasiado. Como comenta el Economist, los banqueros parecen haber olvidado que combatir la inflación es algo relativamente sencillo y que saben hacer bien - salir de desastres financieros como en el que estamos metidos es lo que no hacen demasiado a menudo.
Tags: bancos centrales, Blanchard es Dios, inflación, política monetaria Posted in Pollo Financiero Global, juguetes matemáticos | 19 Comments »
Sunday, February 14th, 2010
Al hablar de mercados financieros y regulación, siempre se tiene a hablar de lo malos que eran los chicos de Goldman Sachs, Lehman Brothers y sus mariachis haciendo oscura magia potagia financiera, y como lo que necesitábamos de verdad era vigilancia tenaz y agresiva de las buenas autoridades públicas.
Pequeño problema: en no pocas ocasiones, los estados no sólo estaban mirando hacia otro lado cuando Wall Street se esforzaba en destruir el mundo, un CDS tras otro, sino que estaban participando con entusiasmo en la creación de engendros financieros creativos/peligrosos. Resulta que Grecia e Italia (que en esto de ofuscar números parece que andaban sembrados) se dedicó a montar extrañas construcciones financieras con Goldman Sachs (nuestro amigo el pulpo-vampiro) para gastar lo que no tenían. Y estos dos son lo que de momento hemos pillado. Dios sabe quién más andaba haciendo piruetas financieras con sus cuentas públicas.
En fin. ¿Recordáis cuando decía que la regulación de los mercados financieros tenía que ser básicamente una garrulada? Aquí tenéis otro motivo. No es que no me fie de los mercados - me fío aún menos de los reguladores. Sabemos de sobras (lo hemos visto en esta crisis) que los mercados financieros sin regular producen engendros peligrosos. No podemos olvidar, sin embargo, que los políticos y gobiernos no es que sean mucho más inteligentes. De hecho en ocasiones tienen más incentivos que nadie para hacer cosas raras (y peligrosas) con sus finanzas.
Y sí, este es uno de los motivos por los que un banco central independiente es una buena idea. Que le pregunten a los argentinos.
Tags: Grecia y sus maldades, Ingenieria Financiera, regulación garrula Posted in Pollo Financiero Global, ingeniería institucional | 3 Comments »
Wednesday, February 10th, 2010
El otro canto estos días es que España no es Grecia, y que todo esto es un contubernio capitalista para que traguemos con lo intragable. Bueno, es cierto que España no es Grecia - nuestra tasa de desempleo es el doble que la suya, incluso en su estado de catástrofe general. El problema es que si no nos ponemos serios, España será Grecia pronto. O de hecho, algo aún peor.
España realmente no tiene una crisis de deuda pública; tiene una crisis de crecimiento económico. Las instituciones actuales, el modelo productivo que hemos explotado desde 1959, ya no da más de sí. Durante cincuenta años España crecía básicamente a base de converger con nuestros vecinos. El país estaba a años luz de Alemania o Francia, así que creábamos riqueza copiando tecnologías ajenas y aumentando poco a poco el número de gente trabajando, vía crecimiento de población e incorporación de la mujer. Esto, sumado a la explotación entusiasta de nuestra ventaja comparativa en sol y playa nos financió el chiringuito durante décadas.
En los últimos años, sin embargo, esto se ha acabado. Ya no podemos crecer con tecnología prestada; estamos al mismo nivel que nuestros vecinos en ese aspecto. La población activa ya no crece. El turismo ha llegado a un límite. Y por descontado, no podemos vivir de construir casas vacias para que los europeos vengan a veranear. Necesitamos aprender a hacer cosas nuevas. ¿El problema? Nuestra economía es increíblemente rígida, y no podemos hacer el cambio rápidamente.
España, en situaciones normales, podría pagar su deuda fácilmente. El problema es que nuestra situación no es normal; la recesión nos ha pillado justo cuando nuestro modelo productivo se estrellaba. En otras ocasiones hemos podido aplazar las reformas utilizando trucos torticeros (devaluar la peseta), pero con el Patrón Oro euro se nos ha acabado el chollo. Si no hacemos cambios, la economía se quedará “enganchada” en una década perdida con tasas de crecimiento anémicas - y con el paro al 20%, será imposible reducir el déficit (y pagar deudas) sin un ajuste presupuestario bestial. Y ya sabéis qué pasa con esos ajustes: menos demanda, más paro, peor recesión, deflación, más deuda, más ajustes, etcétera. Una crisis eterna, con liquidacionismo salvaje.
Tenemos dos opciones. La primera es apretar los dientes, decir que todo lo que tenemos es estupendo y no hacen falta reformas serias. Todo es cuestión de dar retoques, apoyar a los perdedores y dejar que la economía reasigne recursos como pueda, batallando contra todo un entramado de leyes pensadas en los años cincuenta. Esto es apostar por una recesión larga pero eso sí, muy social. La segunda es dar un paso adelante, pasar reformas y flexibilizar la economía ahora mismo para que el dinero vaya donde puede generar crecimiento, sin debilitar la red de protección social (sanidad, desempleo, pensiones) a medio y largo plazo.
Las reformas que todo el mundo menos la izquierda española defiende (y en serio, ¿de verdad todos están equivocados) no son ataques a los derechos sociales, son básicamente cambios inevitables. O ajustamos la economía para que pueda crecer (por cierto, la reforma de las pensiones no entra en esto, aunque es necesaria), o todos estos derechos que decimos defender nos los vamos a comer con patatas de aquí dos o tres años.
La mayor ironía de todo este asunto, sin embargo, es que las reformas las veremos seguro, no importa lo que suceda. Si no las aprobamos nosotros solitos (sea Zapatero, sea Rajoy, sea un sucesor), los mercados tarde o temprano se cansarán de nosotros. Saben que sin reformas no hay recuperación y sin recuperación no podemos pagar la deuda, así que la bancarrota estará a las puertas. Como esto es la Unión Europea, sin embargo, los países no caen en suspensión de pagos o tienen que arrastrarse a las puertas del FMI; aquí el hombre del saco se llama Alemania, y el rescate consiste en pasar por el tubo y aprobar las reformas que Angela Merkel te diga que tienes que aprobar.
¿España no es Grecia? No, todavía no. Aún así, recuerdo leer el año pasado declaraciones de políticos griegos negando que Grecia fuera Argentina, y mira dónde están ahora. La actitud de meter la cabeza bajo el ala y pretender que lo nuestro es completamente distinto es de una irresponsabilidad muy peligrosa. Si no hacemos las cosas bien, tendremos un problema grave.
No estoy seguro que el gobierno sea consciente de la magnitud de los problemas que tienen delante. El lenguaje de la última semana (pensiones y viaje a Londres incluídos) no les ha dado demasiados votos, pero son una muestra de seriedad decente. La timidez en las reformas estructurales, sin embargo, es otro cantar - y es aplazar los problemas para más tarde, otra vez.
Lo que me parece que está claro es que tenemos que empezarnos a tomar esta crisis muy, muy en serio. Sonará a tópico, pero no estamos en uno de esos momentos en que la derecha son los malos y la izquierda son los buenos, o que tenemos plantarnos y decir que de aquí no pasamos. La situación de la economía española es muy, muy grave, y tiene el potencial de convertirse en algo realmente catastrófico si no hacemos las cosas bien. Nos tenemos que sacar de la cabeza la idea que hay cosas innegociables, o plantarnos con mensajes de “no pasarán” cuando toque hacer reformas. Hoy, más que nunca, es la hora de ser muy, muy pragmáticos, mal que nos pese.
Tags: ajuste fiscal, crecimiento, mercados, política, reformas Posted in Hispania., Pollo Financiero Global, política | 18 Comments »
Wednesday, February 10th, 2010
De un tiempo a esta parte, el discurso de un buen sector de la izquierda en España se puede resumir en dos mensajes bastante burdos. El primero, que se tiene que cambiar el modelo productivo, pero sin cambiar nada de nuestro modelo social. El segundo, que España no es Grecia y que todo este griterio y pánico en los mercados es una conspiración internacional de los gnomos de Zurich.
Ambas posturas son erróneas, y es hora que empecemos a dejarnos de excusas. Es cierto que tenemos que cambiar nuestro modelo productivo; lo que no podemos pretender, sin embargo, es que este cambio es algo fácil, sencillo y que no exige cambios en profundidad. El mercado laboral es sólo una parte de estos cambios (probablemente la más importante), pero no se reducen a ello.
¿Estoy hablando de recortar derechos sociales? Si y no. Si entendemos por derechos sociales el status quo en España, sí, hablo de recortarlos - en algunos casos, brutalmente. Creo que el sistema de indemnización por despido actual es una barbaridad absurda, una máquina de crear ineficiencia increíble, por ejemplo. Es una máquina de crear empresarios aversos al riesgo y amantes del pelotazo, ya que crear algo a largo plazo con este sistema es algo imposible. El problema, sin embargo, es que es muy, muy discutible decir que lo que tenemos ahora es algo remotamente parecido a un derecho social, y más cuando todas esas “protecciones” nos han traído un 20% de paro.
Recordad, por una vez, de dónde salen estas instituciones sagradas que tanto defiende cierta izquierda. El mercado laboral español, sin ir más lejos, es un descendiente directo del Fuero del Trabajo de tiempos franquistas, y de su desarrollo legislativo posterior.
El establecimiento de una indemnización de despido por parte del empresario basada en la antigüedad del trabajador es, de hecho, una política increíblemente conservadora. Es una privatización de un derecho social; el estado está delegando a la empresa parte del seguro de desempleo. Es una medida tremendamente antiigualitaria; crea trabajadores de primera, aquellos que llevan más tiempo en la empresa (y han demostrado lealtad al patrón), y trabajadores de segunda, que reciben menos protección. Y por descontado, es una medida que segmenta a la clase obrera en dos grupos bien diferenciados: los insiders, trabajadores de clase media que tienen contrato y protección, y los outsiders, trabajadores temporales que tienen como máxima aspiración entrar en el cortijo privado de privilegios adquiridos que tienen los trabajadores de primera. ¿Derechos sociales? Estáis de broma.
Un derecho social en el mercado laboral es algo bastante distinto. La no discriminación es un derecho; que el mérito y esfuerzo sea lo único importante, sin importar edad, raza, género o años de antigüedad en la empresa. Las políticas activas de empleo son un derecho; si un trabajador tiene la mala suerte de “caer” en un sector obsoleto, que el estado le ayude a reengancharse. Un seguro de desempleo sólido es un derecho; que un trabajador sepa que si pierde su empleo el estado le garantizará unos ingresos decentes mientras busca otra cosa. La seguridad en el trabajo es un derecho. Las pensiones de incapacidad, las bajas por enfermedad y maternidad, las ayudas para compatibilizar familia y trabajo, eso son derechos. ¿Tener un mercado en que unos trabajadores tienen mucha más protección que otros? Eso le gustaba a Franco, no a alguien que pretenda ser socialdemócrata.
No es una cuestión de empresarios incompetentes. La economía española es como es porque así es como la hemos legislado, no porque el país esté lleno de españoles. Si todos somos tan burros que nadie tiene la más remota idea sobre cómo montar una empresa, lo que tenemos es una infraraza de tercera - la solución a nuestros problemas no es pasar reformas, sino importar Übermensch alemanes para que nos dominen como nos merecemos. Si queremos que nuestras empresas sean parecidas a las suizas, alemanas, holandesas o danesas, lo que debemos hacer es adaptar sus instituciones, no pretender que nuestro fantoche tardofranquista sea una aproximación razonable a lo que hacen nuestros vecinos.
Por descontado, no podemos obviar que nuestra economía es distinta. Alemania puede permitirse el lujo de rebajar el número de horas de sus empresas punteras, por el mero hecho que la caída de sus exportaciones es coyuntural. Cuando la economía mundial “vuelve”, la industria germana sigue siendo la más competitiva del mundo. España no tiene el mismo tejido empresarial, así que tiene que pensar en cómo promover empresas flexibles, innovadoras y competitivas - algo más parecido al modelo holandés, danés o (cielos) británico.
Aunque parezca mentira por todo lo que me repito, el coste del despido no es el único tema a resolver. El mercado laboral español tiene una cantidad increíble de rigideces absurdas, que van desde el número de notarios al hecho que todo ajuste de plantilla tenga que pasar por el (gloriosamente ineficaz) sistema judicial. Simplificar el número de contratos, hacer los convenios colectivos mucho más flexibles (ahora mismo parecen el Gosplan), reducir la dualidad galopante del mercado de trabajo (las estadísticas ahora mismo tienen a veces poco sentido; el coste medio de despido, por ejemplo oculta el hecho que la mayoría de despidos vienen de contratos basura), permitir que las empresas tengan más capacidad de decidir sus políticas de personal, todo eso es también crucial.
¿Son cambios dolorosos? A estas alturas, creo que no - el paro ya es tan alto que no puede ir a peor. Los salarios reales llevan estancados más de una década en España; el sistema actual no ha protegido ni eso. La reacción de algunos es, mal que les pese, un pánico irracional a cambiar un status quo catastrófico, buscando excusas variadas para echarle la culpa a todo menos lo que tienen delante de sus narices.
Tags: mercado de trabajo, reaccionarios de izquierdas, reformas Posted in Hispania., Pollo Financiero Global, economía | 32 Comments »
Tuesday, February 9th, 2010
Un comentario muy rápido sobre periodismo económico, nacido de este artículo del País:
- Los “inversores”/Gnomos de Zurich no son una especie de secta que “ataca” países. Utilizar esta clase de lenguaje no aporta nada; como comenta Citoyen, es confundir al público sobre qué es un movimiento especulativo.
- Importante recalcar una cosa en los artículos de Citoyen: un Gnomo de Zurich sólo puede especular contra un país/empresa/banco si este está metido en problemas. Un estado con las cuentas sanas (digamos Canadá o Alemania) no es un blanco rentable; si el riesgo no está ahí, un inversor no puede crear un efecto bola de nieve / profecia autocumplida.
- Apostar que una moneda bajará con posiciones a corto, por cierto, no es lo mismo que hacer que la moneda baje. Los efectos de los contratos a corto no están del todo claro; hay buenos motivos para pensar que apenas afectan el precio de un activo.
- Que el euro baje, por cierto, no es necesariamente malo. Una depreciación de la moneda europea, de hecho, puede que haga muchísimo bien al continente. La fortaleza de una moneda es otro de esos conceptos económicos que los periodistas parecen incapaces de entender; a veces es bueno dejar que su valor baje, en vez de intentar hacer un ajuste vía deflación. Por descontado, España ha utilizado este “truco” como una excusa para postponer reformas estructurales (enlace imprescindible, por cierto), pero esa es otra historia.
Sé de sobras que explicar cosas de economía es complicado; no son cosas demasiado intuitivas. Esta clase de artículos chapuceros y conspiratorios, sin embargo, no hacen más que confundir las cosas.
Tags: divisas, especuladores, malaprensa Posted in Pollo Financiero Global, irrelevancia informativa | 4 Comments »
Monday, February 8th, 2010
Espero sinceramente que lo que está diciendo José Blanco sobre la conspiración internacional de intereses turbios en los mercados contra España sea una estrategia retórica chapucera, y no algo que el gobierno se crea realmente.
Lo digo porque culpar a los Gnomos de Zurich tiene una larga, larguísima tradición en los anales de las crisis financieras internacionales, y los políticos que actuan como si se creyeran lo que dicen acaban normalmente siendo víctimas de la ley de la gravedad, versión económica: si algo no puede durar eternamente es que se va acabar en algún momento. Y la falta de reformas estructurales en la economía española empieza a ser preocupante de veras, especialmente cuando el gobierno da marcha atrás a la mínima que huele un poco de resistencia.
Los volantazos tienen que ser en serio, sin buenismos, hablando al electorado como adultos y avanzando con decisión. Si el Presidente del Gobierno ha perdido la confianza de los votantes e inversores tras tanto bandazo, puede que valga la pena apretar los dientes, renovar el gabinete de arriba a abajo y dar una señal clara que es hora de ponerse serios. Algo como cesar a Salgado y enviar a alguien que traiga a Joaquín Almunia a rastras desde Bruselas para ponerle en el Ministerio de Economía, con carta blanca para proponer todo lo que quiera y sea necesario. Si quieren, pueden ir aún más lejos con cambios más significativos.
Lo más deprimente, como de costumbre, es que con la que está cayendo el glorioso líder de la oposición es incapaz de tener una misérrima opinión sobre nada. Si este tipo llega a Moncloa, se pasará el día mirando la tele.
Tags: buenismo, conspiraciones tontas, reformas estructurales Posted in Pollo Financiero Global, amo al líder, política | 7 Comments »
Saturday, February 6th, 2010
Hoy quería hablar sobre la propuesta del gobierno para reformar el mercado laboral. Una lectura pausada, tranquila, viendo qué cambios ponen sobre la mesa y cómo afectarán a la economía. Un estudio de las medidas. La situación en el mercado laboral es absolutamente catastrófica, especialmente entre los jóvenes (votantes naturales del PSOE, recuerdo - a este paso, duda que vuelvan), así que prácticamente cualquier reforma hubiera sido una mejora en comparación con el desastre actual.
¿La verdad? No hace falta que escriba nada. La reforma es básicamente irrelevante. Un parche. Un maquillaje inútil. Los cambios van todos en la dirección correcta, pero se quedan patéticamente cortos; el gobierno está proponiendo cruzar un oceano dando saltitos desde la orilla. Me podría poner en detalles, como el contrato con 33 de indemnización en vez de 45, pero es básicamente inútil. Los jóvenes no tienen antigüedad; cuando toca echar gente, serán ellos los que se lleven los tortazos, sean fijos o temporales. La asimetría seguirá allí. El resto de medidas (inspección laboral, concentrar incentivos, encarecer temporales, trabajo a tiempo parcial) son buenas ideas, pero se quedan tan ridículamente cortas que no tendrán un efecto significativo.
Es la flexibilidad, es el coste del despido. Los sindicatos se desgañitarán diciendo que de media los trabajadores cobran 22 días por año al perder al trabajo, pero la media es irrelevante; la inmensa mayoría de trabajos perdidos no son indefinidos. La reforma que necesitamos es abandonar el absurdo sistema de seguros de desempleo semiprivatizados (por que la indemnización actual es esto) y socializar estos costes aumentando la protección social, a cambio de crujir los que más tienen con impuestos para pagar el invento. Es la única reforma viable y efectiva que puede aprobar un gobierno de izquierdas, pero parece que Zapatero ha querido buscar excusas, retrasar el asunto unos cuantos meses más y renunciar a proponer un cambio ambicioso.
No es cuestión de neoliberalismo. No estamos hablando de derechos sociales. Que el seguro de despido nos lo pague el jefe en España es exactamente igual de absurdo que el seguro médico lo cubra la empresa en Estados Unidos. Es ridículo que un sistema de protección social esté en manos de nuestro jefe, no del estado.
Lo más triste, sin embargo, es la oportunidad perdida. Zapatero tenía una oportunidad única para hacer una reforma ambiciosa, aprobando unos cambios que podían reforzar el estado del bienestar a medio-largo plazo de forma tremenda.
Para empezar, el paro está por las nubes. Eso deja meridianamente claro que aprobar una reforma es necesario. Si el gobierno hace un esfuerzo en pedagogía serio (y se muestra decidido; recordar que eso es más importante que ser populista), podrían ganar el apoyo popular necesario, especialmente si la reforma crea nuevos derechos.
Segundo, el PSOE anda fatal en las encuestas. Esto puede parecer contradictorio, pero es una herramienta negociadora muy potente: Zapatero puede decirle a los sindicatos que si su propuesta no les gusta y se lanzan a la calle, el PP estará encantado de pasar una mucho más agresiva cuando saquen mayoría absoluta. Si el gobierno aparenta ser lo suficiente suicida (no les costaría demasiado; ya se están autoinmolando ahora mismo), UGT y CCOO tienen bastantes incentivos para echar una mano.
De acuerdo, el hecho que Rajoy parezca un político aún menos ambicioso y aún más pusilánime que Zapatero no ayuda en esta estrategia demasiado. La reforma, sin embargo, llegará tarde o temprano; los sindicatos estoy seguro prefieren que venga desde la izquierda. Por añadido, la fragmentación sindical es también un problema: si Zapatero plantea una reforma ambiciosa y CCOO la apoya, UGT tiene incentivos para openerse, en vista de ganar apoyo en las próximas elecciones sindicales (un dilema del prisionero). En una situación de emergencia como la actual, sin embargo, un gobierno agresivo podría defender la reforma como un acto de responsabilidad.
La verdad, todo esto es irrelevante. El gobierno ha renunciado a intentar hacer nada ambicioso. Prefieren pretender que ellos no son los que toman las decisiones, dejando todo a pactos sociales y negociaciones. Veremos cuántos meses pierden, ahora que ni la patronal está de acuerdo consigo misma.
En fin.
Tags: negociaciones, pacto social, reforma laboral Posted in Hispania., Pollo Financiero Global, política | 11 Comments »
Thursday, February 4th, 2010
Iba a escribir un artículo sobre cómo los problemas de España puede que sean mucho más serios de lo que la mayoría de comentaristas dan a entender. Y no, no me estoy refiriendo a pasar reformas estructurales o cambios de modelo productivo a largo plazo. La cosa es más seria, más urgente y mucho más a corto plazo.
Luis Garicano, en Nada es Gratis, lo explica mucho mejor que yo:
(…) Creo que los extranjeros tienen razón en estar muy preocupados con la situación, a corto, no a largo, plazo. Y con corto quiero decir meses, no años. La prensa sajona económica y los analistas extranjeros no tienen manía a España. Simplemente ven o vemos las cosas desde fuera – y quizás con menos necesidad de racionalizar lo que está pasando Concluyo con lo que concluimos siempre: es hora de que el gobierno, los sindicatos, y los partidos de todo el espectro se empiecen a tomar el problema en serio- la hora de las reformas es ahora.
Leedlo entero. Es muy, muy bueno. Y no precisamente descabellado o catastrofista, me temo.
Tags: crisis económica urgente, Pasando miedo, peligros Posted in Hispania., Pollo Financiero Global | No Comments »
Wednesday, January 13th, 2010
Llevo una temporada desgañitándome que España necesita urgentemente una reforma del mercado laboral. Los motivos los he repetido en bastantes entradas; Citoyen ha dado explicaciones mejores (y más técnicas) en su bitácora a menudo. Me parece que vale la pena, recoger en una sóla entrada todos los problemas que el mercado laboral, en su configuración actual, está provocando a la economía y sociedad española.
Es un listado (necesariamente) parcial, como todas las listas. Por descontado, el mercado laboral no es causa necesaria y suficiente para todos estos problemas; en ocasiones los agrava, en ocasiones es la interacción con otras instituciones la que causa problemas. Los efectos no son independientes; algunos problemas causan otros, como en todo lo que no funciona bien en un país. Empecemos:
- Crea una estructura dual increíblemente desigualitaria: España tiene un mercado laboral dual. Los que tienen contrato indefinido son difíciles de despedir, tienen empleos seguros y salarios aceptables. Los que no se arrastran de un contrato basura a otro, sin poder ganar experiencia y con unos sueldos patéticos.
- Reduce la productividad: el fenómeno de los jarrones Ming. Los indefinidos tienen pocos incentivos para reciclarse, los temporales no tienen tiempo (ni capacidad) de aprender nada. Los empresarios no invierten en capital humano en aquellos trabajadores que le van a durar diez minutos; los trabajadores fijos no necestitan mejorar ya que son intocables - tienen más experiencia y son caros de despedir.
- Distorsiona la estructura productiva: el mercado dual hace que las empresas más rentables sean aquellas que dependan de empleo a corto plazo, poco productivo y desechable, es decir, temporal. Invertir en capital humano y en incrementar la productividad implica muchísimo más riesgo, al requerir caros e inflexibles contratos indefinidos. El resultado es que en España se invierte en construcción, turismo e invernaderos, la Trinidad del trabajo basura.
- Crea una tasa de desempleo juvenil gigantesca: las cifras son escandalosas - un 43% de jovenes no tienen trabajo, más del doble que la media Europea. Esto no solo es escandalosamente regresivo, sino que además crea una auténtica generación perdida con ingresos bajos.
- El daño social a largo plazo es enorme: empezar a trabajar en un entorno con desempleo elevado tiene efectos sobre los ingresos que duran muchísimos años. Los daños sociales para los jóvenes que entran en el mercado laboral son tremendos.
- Convierte las decisiones de personal en una estructura kafkiana: un empresario que tiene problemas (por ejemplo, es víctima de un pollo financiero global) decide qué empleados despide no según quién hace un mejor trabajo, sino quién lleva menos tiempo en la empresa y sale más barato despedir.
- Complica y aumenta el riesgo de hacer grandes inversiones: los expedientes de regulación de empleo crean una incertidumbre (y coste) tremendo en grandes empresas que necesitan reestructurarse.
- Presiona a la baja los salarios: los salarios siguen la productividad. Si la estructura del mercado laboral daña la productividad, los salarios no irán a ninguna parte.
- Reduce la natalidad: una pareja sin empleo seguro que no puede casarse y vive con sus padres no tiene hijos. En España los jóvenes se independizan más tarde que en ningún sitio - el paro juvenil es un motivo poderoso.
- Aumenta el paro: mirad los niveles de desempleo en Europa. Mirad España. En serio, España tiene que estar haciendo algo rematadamente mal.
Cuando pido una reforma laboral, no lo hago porque odio a los trabajadores y quiero que los empresarios nos opriman. En su configuración actual, el sistema laboral español es increíblemente regresivo; hace un daño tremendo a los sectores más vulnerables de la sociedad. Más allá de eso, es ineficiente hasta decir basta; España está desperdiciando talento y riqueza a patadas merced de esta camisa de fuerza.
La reforma que pido no pasa necesariamente por abaratar el despido. Mi idea preferida, de hecho, no tiene nada que ver con ella; el modelo de Blanchard del que hablaba Citoyen es de hecho una socialización de los costes sociales del despido en toda regla. No le haría ascos en absoluto a propuestas más realistas (y menos ambiciosas) como el manifiesto de los cien. Una propuesta más claramente liberal (despido libre y punto) no es en absoluto mi opción preferida, aunque incluso un mercado laboral a la americana manteniendo la red de protección social española sería una mejora considerable.
El mercado laboral español es injusto, ineficiente e inflexible. Está alargando y profundizando la recesión. Me sorprende (y alegra) que Rajoy se haya atrevido a mencionar una reforma, pero no podemos esperar dos años. De hecho, no debemos esperar dos años; el gobierno socialista puede pasar una reforma mucho más progresista (e igual de eficiente), y debe hacerlo ahora que puede.
Rahm Emmanuel, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, tiene una cita que el gobierno debería tener en mente estos días: “never let a crisis go to waste“, nunca desperdicies una crisis. La verdad, no sé a qué esperan.
Tags: decálogos, Mercado laboral, reformas urgentes Posted in Hispania., Pollo Financiero Global, desarrollo económico, ingeniería institucional | 57 Comments »
Tuesday, January 12th, 2010
Una de mis maniobras políticas marrulleras preferidas es la táctica del sopapo. El término no es mío, como de costumbre; me parece que el autor original es Josh Marshall, cuando explicaba la campaña de Bush en el 2004 (bitch-slap politics). La idea es acusar a tu oponente de ser un piltrafilla débil e incapaz, utilizando para ello un argumento básicamente estúpido o completamente inventado. Si el rival te contesta, ganas puntos porque está respondiendo a tu acusación, y algo negativo para él entra en el debate. Si ignora los ataques, parece débil e incapaz de defenderse de una acusación absurda.
Los republicanos han sido, tradicionalmente, los maestros en esta clase de operaciones; la campaña de los Swift Boar Veterans en el 2004 fue una demostración de libro del daño que esta táctica puede inflingir. Karl Rove era especialmente malvado, utilizando variantes creativas del estilo de acusar a los demócratas de compartir las ideas de algún activista de izquierdas alocado, metiéndoles en situaciones hilarantes. La administración Obama utilizó esta clase de ataques de vez en cuando con cierto éxito al principio de su mandato, aunque parecen haberlo dejado de lado un poco.
O eso parecía, hasta hoy. El NYT comenta que la Casa Blanca está planteándose proponer un impuesto especial sobre los bancos como respuesta los increíbles salarios que se van a colocar estos días, algo que puede dejar a los republicanos en una situación curiosa. Los conservadores son alérgicos a cualquier subida de impuestos - votan en contra de ellas de forma obsesiva. Una subida fiscal, incluso a los increíblemente odiados banqueros, será a buen seguro un imán de críticas de no pocos sectores de la derecha americana, siguiendo con su alegre retórica que Obama es un criptocomunista que quiere nacionalizar todo.
Si algún republicano o personalidad radiofónica conservadora dice una burrada (o sencillamente sale a defender los pobres banqueros), los demócratas tendrán una oportunidad maravillosa. Podrán preguntar a los conservadores si prefieren pagar el déficit público o ser amigos de los banqueros, por ejemplo. Podrán acusarles de ser amigos de Wall Street. Podrán decir eso que los republicanos son amigos de los poderosos.
Si los conservadores se callan y apoyan la medida, el chollo es aún mayor. Para empezar, podrán decir que los republicanos también quieren subir impuestos, algo que pondrá a un montón de políticos conservadores en problemas en las primarias. Más allá de eso, podrán capitalizar el tremendo rencor del electorado contra Wall Street estos días, quitándose de encima la imagen en parte de ser demasiado amigos de la banca. Si la gente de Goldman Sachs se cabrea y protesta en voz alta (y ya lo están haciendo), el regalo estará completo.
¿Es una táctica infalible? No exactamente. Los republicanos seguramente atacarán la sinceridad de la propuesta, no la propuesta en sí. Los demócratas tendrán que centrar el debate en la idea de forzar a los banqueros a devolver el dinero de los rescates bancarios y no meterse en cuestiones de credibilidad. Por añadido, el partido demócrata realmente tiene muchos amigos de Wall Street en el Congreso; deberán trabajar duro para que no haya una oposición interna que rompa el mensaje.
Aun con estos riesgos, es una iniciativa política ciertamente inteligente en un año electoral. La administración parece estar siguiendo algo que defendían algunos comentaristas de izquierda (Krugman entre ellos) de echar un poco de retórica populista en una cruzada contra los banqueros. En vez de hacerlo al hablar de regulación (la reforma sobre esto avanza en el Senado a buen ritmo, según dicen), Obama ha preferido hacerlo sobre algo más sencillo y directo, hablando de impuestos. Creo que es buena idea; la retórica regulatoria no pareció ayudar a Chris Dodd, al fin y al cabo. Un ataque más directo será más fácil de vender.
Por descontado, queda ver si el impuesto es una buena idea desde el punto de vista de policies, no de politics; es decir, si es una buena medida. Hasta que no sepamos los detalles específicos será difícil decirlo, pero os mantendré informado.
(more…)
Tags: bancos, Impuestos, Política del sopapo, populismo Posted in Pollo Financiero Global, americanadas, política | No Comments »
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