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Archive for the ‘política’ Category

Políticos que dan miedo en un año que da miedo

Wednesday, September 1st, 2010

La semana pasada tuvimos primarias en el estado de Alaska. Normalmente es la clase de elecciones a las que nadie presta puñetera atención; Alaska es un estado básicamente republicano, y la senadora que representa el estado, Lisa Murkowski, es básicamente imbatible en unas generales.

En circunstancias normales, las primarias serían un trámite. El problema es que este no es un año normal, y el partido republicano de estos días se aleja tanto de la normalidad como buenamente puede. Dos semanas antes de las elecciones, el Tea Party Express, un grupo ultraconsevador alegremente financiado por megamillonarios (y ocasionalmente racista), anunció que iba a donar 600.000 dólares a Joe Miller, el casi desconocido oponente de Murkoswki. El mismo día, Sarah Palin (que detesta la familia de la senadora) anunciaba su apoyo a Miller. El martes pasado, para sorpresa de todos, Murkowski perdía las elecciones.

Algo sencillo, ¿verdad? La gente está cabreada con Washington, y Murkowski es la tercera senadora republicana que cae en las primarias este ciclo (tras Bennett, de Colorado, y Specter, de Pennsylvania). Es otro ejemplo más de un candidato del establishment estrellándose en las primarias; una repetición de las victorias de gente como Rand Paul o Sharon Angle. Las primarias republicanas están dando muchas sorpresas; muchas más, de hecho, que lo visto en el lado demócrata. Las bases del partido se han radicalizado mucho, muchísimo, y no toleran la más mínima traición ideológica.

Los candidatos insurrectos republicanos, los “hijos” de los tea parties (Paul, Angle, Miller) tienen en común varias cosas: son políticos básicamente desconocidos, no especialmente brillantes e increíblemente conservadores. Y cuando digo muy conservadores, hablo en serio; Sharon Angle quiere abolir Medicare, la seguridad social y el departamento de educación, habla de insurrecciones armadas de vez en cuando, cree que el virus del SIDA es un fraude y protestó porque un equipo de fútbol de Nevada utilizaba colores satánicos en sus uniformes (iban de negro).

Sharron Angle está especialmente majara, pero sus colegas no es que sean mucho más normales. Rand Paul tiene ideas más bien particulares sobre derechos civiles (básicamente, no son competencia del estado). Joe Miller está en contra del aborto en todos los casos, incluso ante violaciones e incesto, cree que los subsidios de desempleo son inconstitucionales y básicamente quiere cargarse todo programa federal que ayude a cualquier persona pobre.

En un año normal, un partido que presentara esta clase de candidatos daría esos tres escaños por perdidos. Rand Paul probablemente es un candidato medio viable en Kentucky, pero basta con escuchar a Sharron Angle treinta segundos para darse cuenta que le patina el embrague algo serio. El problema, de nuevo, es que no es un año normal - de hecho, es un año en que la economía va especialmente mal, y en el que los demócratas tienen muchos números de llevarse un buen repaso (y sí, creo que en mayo me equivocaba). Eso quiere decir que a pesar de presentar a un buen puñado de perturbados mentales a las urnas, es perfectamente factible que alguno de ellos gane, y más contra esa pila de idiotas terminales que es el partido demócrata.

Si los republicanos tienen un poco de suerte, el año que viene podemos tener cuatro o cinco senadores absurdamente radicales y/o completamente enloquecidos en el Senado, básicamente. No sé si recordaréis, pero la cámara alta americana es una organización muy disfuncional, en la que un solo senador puede cargarse el funcionamiento de la cámara durante semanas. Imaginad esa misma cámara con mayorías más ajustadas, demócratas aún más aterrorizados y cuatro o cinco tipos que creen que los Gnomos de Zurich están conspirando contra el Patrón Oro. No será divertido.

Espero equivocarme, pero si los republicanos ganan en noviembre (en gran medida gracias a una recuperación económica ahogada por los mismos republicanos) el sistema político americano va a convertirse en una republica bananera de primer orden. Olvidaros de cualquier bipartidismo: las bases republicanas llevan todo el año echando a patadas a cualquier político colaboracionista con ese comunista nazi musulman pro Sharia que es Obama. Nada de cooperación, nada de pasar leyes que el presidente apoye.

Y como está el patio económico, eso da miedo de veras.

Felip Puig vive en el 2006

Wednesday, September 1st, 2010

Hace unos meses me deshice en elogios ante Duran Lleida y los nacionalistas catalanes, hablando sobre su sentido de estado y como sus votos habían poco menos salvado el mundo. Felip Puig, hombre de la misma coalición, se supone que heredero del seny de Pujol i la vieja prudencia del nacionalismo catalán moderado, ha decidido que la crisis se ha acabado, así que no hay nada mejor que dedicarse a derribar gobiernos.

No estoy del todo seguro que el señor Puig lea las noticias últimamente, pero creo recordar que las cosas no van demasiado bien. De hecho, todo apunta que las cosas pueden ir a peor espantosamente rápido solo que alguien dé un pequeño empujoncito.

Si un país que tiene a media Europa acojonada por sus problemas fiscales anuncia pasado mañana que es incapaz de redactar presupuestos (por favor, vuelvan de aquí cuatro meses, cuando tengamos un gobierno nuevo) no estoy del todo seguro que eso sentara demasiado bien a nadie. Especialmente cuando la alternativa, el inefable PP de Rajoy, lleva un par de años prometiendo que ellos solucionan el déficit bajando impuestos y aumentando el gasto. Eso sí genera confianza. Y eso sin hablar del aprecio que Don Mariano y sus muchachos tienen del desarrollo autonómico; estoy seguro que los votantes de CiU estarán encantados con apuntarse un tanto hoy y ver como el nuevo estatuto es totalmente ignorado mañana.

Pero eso es de lo menos. Si CiU quiere que me los tome en serio, tienen que convencerme que anteponen el cierto sentido de estado a su pelotera ante la revelación que Montilla quiere agotar la legislatura. Si de verdad creen que vengarse por un pequeño retraso táctico electoral (algo que Pujol hacía con ganas) a base de juguetear con el futuro económico de Europa, hacen bien en avisarme - ahora sé que sus proclamas de seny y responsabilidad son puras tonterías retóricas.

Antes de acabar, una pequeña nota sobre nuestros amigos del PP: si creen que el apoyo del PNV supone la destrucción de España tal y como la conocemos, basta con que se abstengan en las votaciones en el Congreso para hacer que el PSOE no lo necesite. De verdad. El marrón de la crisis se lo seguirá comiendo el gobierno, pero Mariano podrá decir que es un tipo responsable, y esos malvados nacionalistas montañeses se quedarán sin su maléfico chantaje.

Ya sé, ya sé. Las políticas públicas en España son secundarias. Aquí lo único que importa a políticos y periodistas es sacar dos puntitos en las encuestas y decir burradas en un micrófono. La política es una mezcla entre culebrón y deporte, nada importante. País.

Paseando por Gettysburg

Tuesday, August 31st, 2010

Este fin de semana, un poco porque no tenía gran cosa que hacer, cogimos el coche y nos fuimos a pasar el día a Gettysburg, Pennsylvania. Son 550 Km, dando un poco de rodeo para evitar tráfico; bajamos el viernes por la tarde, dormimos en un motel, turisteamos el sábado y volvimos por la noche. Uno sabe que lleva demasiado tiempo en Estados Unidos cuando meterse 1200 Km en dos días es algo relajado, pero vamos.

No hace falta que recuerde a nadie por qué Gettysburg es importante: en julio 1863, la Unión infligió una derrota clave al ejército confederado, marcando el principio del fin de la guerra civil. Es, según el viejo dicho, the high-water mark of the Confederacy, el punto más alto del Sur en esa guerra. Aunque el conflicto se alargó casi dos años más, Gettysburg es la batalla; el momento simbólico, la victoria que cuenta.

El valor mitológico de la batalla hizo que, casi inmediatamente, el lugar fuera preservado. En noviembre de 1863 el norte abrió un cementerio militar en memoria de sus caídos; fue ese día que Lincoln pronunció su discurso más recordado (los escolares americanos tienen que aprenderlo de memoría, aún hoy). Veteranos y familiares de los soldados empezaron a llenar el campo de batalla de monumentos a sus caídos; las colinas, riscos y campos de Gettysburg están cubiertos de obeliscos, placas y estatuas de todos los tamaños.

El campo de batalla es hoy, en gran parte, un parque nacional federal. La mayor parte de los terrenos son propiedad pública, con unas cuántas zonas en manos privadas, sea como viviendas, sea como negocios para turistas. Si hay algo que Estados Unidos se toma muy en serio, y gestionan muy, muy bien, son sus parques nacionales, y Gettysburg no es una excepción.

Para empezar, el centro de visitantes, recientemente renovado, es un museo fantástico. El edificio es grandote y bastante feo, pero está muy bien escondido; es completamente invisible desde cualquier lugar del campo de batalla. Las zonas donde se combatió en 1863 están muy bien marcadas, perfectamente cuidadas y cuidadosamente preservadas, tratando que todo tenga el mismo aspecto que tenía a mediados del XIX. En todas partes hay park rangers listos para contestar cualquier pregunta que puedas tener, encantados de explicarte qué regimientos se liaron a tortas en cada sitio y qué pequeñas diferencias existen entre ese risco hoy y hace 150 años.  Los caminos y carreteras están impecables, bien cuidados, limpios. Es una gozada; todo marca respeto, aprecio por la historia, tradición.

Y después están los frikis, claro. No sé si conoceréis a algún aficionado machaca a batallitas napoleónicas. Bueno, el campo de batalla en Gettysburg está repleto de su equivalente americano. Allí donde pares escucharás animados debates sobre qué sucedió exactamente en cada momento durante la batalla, siempre con un grado de detalle obsesivo. Hay gente de todo el país, cada uno buscando lo que hizo el regimiento de su terruño o repasando una y otra vez las líneas de tiro en Little Round Top y comparando con lo que han leído en siete libros.

Lo más sorprendente, sin embargo, es la actitud que tienen hacia los dos bandos en el conflicto. La guerra civil americana es bastante única en el sentido que tiene buenos y malos, al menos para un observador europeo; el sur era esclavista, retrógrado, racista, mientras que el norte defendía libertad, igualdad. Al visitar el museo te recuerdan qué era la Confederación (y su costumbre de enviar a los negros libres que encontraban a su paso hacia el sur, como esclavos), pero fuera la cosa cambia. Hay monumentos dedicados a ambos bandos; las tiendas de recuerdos venden uniformes, ositos de peluche y cacharros de ambos bandos, y el tono es respetuoso, dando una cierta equivalencia.

Hace varios años que vivo en Estados Unidos, y es algo que aún hoy no acabo de entender. El norte era el bando virtuoso, y fue el bando ganador. El sur era la región pobre, agrícola, antimoderna, racista, y fue devastado por la guerra. Al hablar de la Guerra Civil, sin embargo, a veces uno tiene la sensación que es el sur el que “marca” cómo se habla sobre el conflicto - el tono de nostalgia, de dos mundos en conflicto, con un sur gentil y caballeroso que desapareció en 1865. Si los Nacionales hubieran perdido la Guerra Civil, uno no se imagina un monumento en algún lugar de Belchite marcando el lugar donde “casi” ganaron la guerra; En Gettysburg, sin embargo, hay varios bien grandes. Sí, es una guerra más antigua, y sí, no queda nadie vivo de esos días, pero aún así sorprende.

¿De dónde viene esta actitud? Es complicado explicarlo, pero tiene mucho que ver con las política del resentimiento y los años de racismo institucional en el sur tras la guerra. Durante décadas, políticos abiertamente racistas se dedicaron a discriminar con saña en todo el sur, manteniendo un poderoso bloque de votos en Washington. El movimiento de los derechos civiles en los sesenta cambió la retórica, pero no según que actitudes. El partido del resentimiento ya no eran los demócratas, sino los republicanos, que construyeron su hegemonía a base de cultivar esos viejos odios. El sur quizás perdió la guerra, pero siempre fue crucial para ganar elecciones - así que sus políticos controlaban la agenda.

Por lo que sé, la nostalgia sureña actual no es ni de lejos tan acusada como era hace tan sólo veinte años. Aun así, es curioso ver como un país tan aparentemente sólido, tan patriótico, tan centrado como Estados Unidos sigue teniendo rencores y tensiones, ocultos tras la cortinas. El país ha cambiado, y los muertos no tiene el mismo poder sobre el mundo de los vivos de antaño. Pero ahí siguen.

Nota al margen: el discurso de Gettysburg, por cierto, es un ejemplo de libro de lo que llamaba “patriotismo liberal” hace unos meses. Leedlo de nuevo, o mejor, escuchadlo recitado por una buena voz. Es un texto extraordinario, y casi imposible de traducir bien; tiene una cadencia muy difícil de replicar. Se parece mucho, muchísimo en estructura a la Oración Fúnebre de Pericles, que Lincoln conocía bien.

El PP propone el derecho de pernada

Thursday, August 26th, 2010

La reforma del mercado laboral ha sido aprobada por el Senado con muy pocos cambios, aparte de algunos matices que mejoran la ley ligeramente. El texto final parece que será relativamente decente, aunque no especialmente bueno; si bien el nuevo mercado laboral será bastante mejor que el completamente absurdo sistema actual, el resultado final seguirá siendo bastante kafkiano.

La maldita dualidad entre temporales sin derechos e indefinidos intocables se debilita, ciertamente - al menos a medio plazo, según los nuevos contratos se hagan más prevalentes. La indemnización por despido parece que será más cercana a los 20 que a los 33 en la mayoría de los casos, lo que es una buena noticia, pero aberraciones como el contrato por obra seguirán haciendo de los contratos indefinidos un objeto de lujo. La enmienda del PNV en el Senado sobre el tema es especialmente estúpida, estando abierta a abusos desde el principio. Lo de los cursos para parados ya comenté que era una idea particularmente tonta, pero parece que eso de putear a quien no tiene es una nueva moda internacional.

Lo más divertido de todo este asunto, sin embargo, ha sido la posición del PP. Mariano Rajoy y sus muchachos han afrontado el debate de la reforma estructural más importante de los últimos veinte años con aplomo, sobriedad y firmeza. Han tomado un camino, y lo han seguido, impasible el ademán, sin moverse un milímetro fuera de su guión. El Partido Popular ha decidido no decir nada, no proponer nada y decir que está en contra, y con esas se han quedado. Al enemigo, ni agua; mejorar una ley que tendrá un coste político descomunal para el gobierno de todos modos no va con ellos.

Es algo que el PP hace a menudo, por descontado. La posición por defecto de esta gente (ley de cajas de ahorros aparte, pero privatizar les puede) es decir que no, nada de nada, y que el gobierno se equivoca. Si les preguntan qué proponen ellos, piden la dimisión de Zapatero y listos; quizás una bajada de impuestos si están especialmente creativos, pero no van más allá.

En vista que Mariano Rajoy no nos quiere contar sus propuestas de gobierno, me voy a permitir la libertad de inventármelas, en base de las pistas que nos han dado. Sabemos que la reforma del mercado laboral será diferente a la de Zapatero, nada más. Podemos decir por tanto que cualquier reforma laboral que cumpla con esa condición es, potencialmente, la reforma que Rajoy tiene en mente. Ergo, y en vista que no hay más detalles, proclamo que “El PP puede que incluya el derecho de pernada en su reforma laboral“, una afirmación que es completamente veraz y obvia, y que indudablemente está dentro de las posibles reformas que Don Mariano nos puede traer.

Y si no es así, que lo demuestre. Puede empezar por explicarme qué modelo de país tienen.

Dicho en otras palabras: el principal partido de la oposición en España me tiene un poco harto. Si no están de acuerdo con el gobierno, que me cuenten qué quieren hacer. Si creen que son necesarias reformas, que arrimen el hombro como todo el mundo, dejen de comportarse como si la crisis económica es algo que sucede a otros, y se pongan a trabajar.

Es realmente alucinante que en un país con un 20% de paro el gobierno sólo puede hacer lo que le deja Durán Lleida. Pensar que el euro puede irse a tomar por saco por culpa de una sentencia sobre el rotulado en catalán o alguna tontada parecida  da mucha confianza en nuestra economía. Vamos, seguro.

Participación asimétrica, versión internet

Wednesday, August 25th, 2010

Los politólogos sabemos que la participación política es, para decirlo de algún modo, regresiva: los viejos participan más que los jóvenes, los ricos más que los pobres, los universitarios más que los de graduado escolar y la gente con trabajo más que los parados, entre otros indicadores similares.

Una de las cosas que se escuchan a menudo es que internet va a cambiar todo. El coste de participar cae, las barreras que cierran las puertas al activismo desaparecen, la democracia avanza - con la red, todo el mundo entra en política. Es una afirmación bonita - ahora falta ver si se cumple.

Este artículo de Kay Lehman Schlozman, Sidney Verba y Henry Brady intenta responder a esta pregunta, y la conclusión es bastante clara: la participación política en internet es, a todos los efectos, básicamente idéntica a la participación política convencional, y casi igual de regresiva. Echadle un vistazo al gráfico:

La única diferencia respecto a la participación clásica es que los ancianos tienden a usar internet un poco menos y los jóvenes un poco más (efecto “abuelo-no-quiere-aprender-informática”), pero aparte de eso, los cambios son mínimos. En internet quien hace ruido son las gente con pasta y estudios, igual que en el mundo real. La paradoja del activismo digital ataca de nuevo, ciertamente.

Actualización: podéis leer el artículo aquí. Gracias, Josep.

Y estas son las buenas noticias (I)

Wednesday, August 25th, 2010

Tras el parón estival y con la gente volviendo de vacaciones, me parece que vale la pena dar la bienvenida a todo el mundo con un pequeño repaso a cómo están las cosas ahí fuera. La situación económica es, como poco, delicada, y parece que durante el verano las cosas han cambiado un poco - y si miramos los datos en agregado, contando Europa, Asia y América, podemos llegar a algunas conclusiones.

Estados Unidos:

  • Los consumidores americanos dicen basta:

Este mes el mercado inmobiliario americano se ha tirado de un puente, casi literalmente - las ventas han caído un 27%. Si bien esta cifra tiene un poco de artefacto estadístico (el final de un crédito fiscal para compra de vivienda que ha atraído a los chabolistas “ladrillo nunca baja” al mercado), es una señal más que las cosas aún están lejos de tocar fondo en este sentido.

Durante los últimos ocho años, la economía americana ha vivido del consumo - o más concretamente, del consumo derivado del crédito fácil y la refinanciación de hipotecas hasta el infinito que “disfrutamos” durante la era Bush. Los ingresos reales de la inmensa mayoría de americanos de hecho disminuyeron, mientras las desigualdades se disparaban. Ahora que se ha acabado el crédito fácil, con los bancos reacios a gastar y el mercado laboral hecho unos zorros, los consumidores americanos han dicho basta, y han dejado de comprar. Sin demanda no hay ventas, sin ventas no invierte ni Dios, y nadie se mueve.

Hay dos formas de salir de esta clase de situaciones. El problema, sin embargo, es que ambas salidas están cerradas.

  • El sistema político no da más de sí:

La noticia más importante de los últimos meses es que el sistema político americano ha echado el cierre. La combinación entre la cobardía de los demócratas en el Congreso y el obstruccionismo furibundo de los Republicanos en el Senado se traduce en que el mundo no puede esperar más medidas de política fiscal del gobierno americano, ni cambios regulatorios importantes. La administración Obama ha hecho una tarea titánica aprobando tres leyes muy ambiciosas (sanidad, reforma financiera y estímulo fiscal), pero el partido demócrata ya no da para más.

Esto es un problema serio. Primero, porque todos los estudios (incluyendo la CBO) dicen que el estímulo fiscal del año pasado fue entre muy efectivo y realmente efectivo, suavizando enormemente la recesión. Segundo, porque los mercados financieros parecen no sólo no estar ni siquiera remótamente preocupados por el déficit fiscal americano, sino que encima están casi regalándoles dinero, pidiendo más gasto público a gritos. Un 2,5% de interés a diez años es prácticamente tipos de interés negativos. No sé a qué esperan.

  • La Reserva Federal, a su bola:

El Banco Central americano ha decidido que no quiere trabajar más. El Consejo de la Fed, compuesto por una mezcla de republicanos nombrados por Bush (algunos no precisamente competentes), banqueros, tipos que parecen odiar al mundo y una minoría de economistas competentes ha decidido que eso de la deflación y el paro al 10% les va bien, y que no van a tocar nada. Esto es un problema porque si bien la política monetaria es menos efectiva con los tipos de interés a cero, eso no quiere decir que no puedan hacer nada . Declarar que el objetivo de inflación es un 4% en vez del 2%, por ejemplo, puede que sea una buena idea - y la verdad, no están ni cumpliendo con el objetivo actual.

  • Otros problemas menores:

La ley de sanidad reducirá los problemas fiscales de los Estados Unidos a largo plazo y las desigualdades sociales, gracias a su fuerte componente redistributivo. La mayoría de provisiones no entran en vigor hasta el 2014. El partido republicano probablemente será premiado por su nihilismo, ya que los votantes echarán la culpa a la mayoría los vetos de la minoría conservadora. No hemos pasado una ley de cambio climático, así que el fin del mundo como lo conocemos está más cerca. Y la situación fiscal de estados y municipios es completamente desesperada, y sin ayuda federal una catástrofe potencial inminente.

Suena estupendo, ¿verdad? Aún no hemos acabado. Próximo capítulo, Europa y sus desdichas, con algunas notas sobre China.

Malos malísimos y sus amigos

Tuesday, August 24th, 2010

Fox News lleva unos días perdiendo la cabeza con la dichosa mezquita de la zona cero (que ni es una mezquita, ni está en la zona cero, etcétera), diciendo que algunas malvadas entidades que financian el tinglado tienen un largo historial de apoyar organizaciones terroristas. Los constructores de la mezquita tienen amigos malvados - ergo, el proyecto es parte de la conspiración islámica internacional para subyugar occidente con centros sociales con salas de conferencias, gimnasio y piscina.

El gran Satán del día es la  Kingdom Foundation del príncipe saudí  Al-Waleed bin Talal, un tipo que ha pasado dinero a organizaciones relacionadas con la flotilla de Gaza y al Consejo de Relaciones Islamico-americanas, ambas, según Fox, focos de odio terrorista.  Hay un pequeño problema: Al-Waleed bin Talal es el segundo mayor accionista de News Corp, los propietarios de Fox News.

Esto es, Fox News financia un tipo que financia grupos terroristas. Fox News es, según definición de Fox News, amigo de terroristas, siendo por tanto una organización terrorista. Aún más allá: New Corp ha dado un millón de dólares al partido Republicano para la campaña electoral de noviembre (manda huevos, por cierto), así que el partido Republicano es un brazo del terrorismo islámico internacional.

Cielos santo, vamos a morir todos.

Después dirán que lo de la mezquita de la zona cero no tiene nada de propaganda electoral pura y dura, cinismo y gilipollez criptoracista para sacar votantes cavernícolas a las urnas. En fin. La última palabra para Jon Stewart, el comentarista más sensato (como de costumbre) en este tema:

The Daily Show With Jon Stewart Mon - Thurs 11p / 10c
Extremist Makeover - Homeland Edition
www.thedailyshow.com
Daily Show Full Episodes Political Humor Tea Party

El eterno avance hacia la retaguardia

Thursday, August 19th, 2010

Hace apenas dos años, el partido demócrata ganó las elecciones en Estados Unidos. Era la segunda victoria consecutiva, incrementando la paliza que ya le habían dado a los republicanos en el 2006; un éxito rotundo.

Un partido político normal en estas circunstancias subiría a la torre más alta y aullaría que el país les da la razón. Los votantes les han dado su confianza; han ganado las elecciones legislativas con diez puntos de diferencia. Es una nueva era, el inicio de un nuevo mundo. Vamos a mandar porque los votantes nos han dado la razón. Con dos cojones.

El partido demócrata, por desgracia, no es un partido normal. Por no ser, no es ni siquiera un partido dubitativo, o incluso moderadamente incompetente. Ni siquiera son tímidos, actuando con cautela, como pidiendo disculpas por ser los reyes. No, los demócratas están hechos de otra pasta. Después de ganar las elecciones, el partido lleva dos años viviendo en el más absoluto terror, huyendo de forma despavorida ante la más mínima sospecha que alguien, en algún lugar de Estados Unidos, les pueda acusar de ser miembros del partido demócrata.

Supongo que habréis escuchado algo sobre esta polémica absurda de la “mezquita de la zona cero“. En Julio del 2009, un edificio abandonado a dos calles de donde estaban las torres del World Trade Center fue comprado por unos cuantos inversores y entidades sin ánimo de lucro. La intención era demolerlo y construir un edificio de trece plantas para que albergara un centro cultural islámico, con centro de conferencias, restaurante, gimnasio, espacio para reuniones y una (pequeña) sala de plegaria (no mezquita). Algo parecido a un YMCA, sólo que islámico, vaya; nada del otro mundo.

El tema pasó sin pena ni gloria, con la ciudad dando los permisos necesarios sin demasiado problema. La gente del barrio no movió una ceja, sin que nadie pareciera preocuparse demasiado. Hasta que hará cosa de dos o tres semanas la idiota oficial de Estados Unidos, la inefable Sarah Palin, decidió tuitear (sí, tuitear) sobre el tema, pidiendo que la ciudad de Nueva York refudiara (refudiate - sí, la chica se inventó el palabro, toda orgullosa) la construcción de esa mezquita que desecraba un lugar sagrado.

Casi de inmediato, la maquinaria mediática de la derecha americana se puso en marcha. La blogosfera conservadora empezó a clamar a los cuatro vientos que la mezquita era una afrenta, un símbolo de victoria para los terroristas o algo peor. Las radios conservadoras, con Sean Hannity a la cabeza, empezaron a clamar a los cuatro vientos que la construcción de una mezquita les ofendía profundamente, y que debían ponerla en otro sitio, como más lejos mejor. Fox News se lanzó a buscar víctimas del 11-S a destajo para que mostraran su profunda tristeza y/o indignación, encontrando incluso algunos musulmanes familiares de víctimas para demostrar que respetan al islam.

Clamor popular. Polémica espantosa. La nación americana soliviantada. Al cabo de unos días, toda la prensa hacía periodismo de imbestigasión, preguntándose con cara seria ¿es la mezquita una afrenta a nuestra patria?, poniendo el micro delante de cualquiera que quisiera decir alguna burrada sobre el tema.

Echemos un vistazo al “problema”. Para empezar, en la zona sur de Manhattan todo, absolutamente todo, está a dos o tres manzanas de todas partes. Nueva York es una ciudad increíblemente densa, y ese barrio es de lejos la parte más apretada de la isla. Es una zona con una concentración de negocios, viviendas, oficinas y servicios inmensa, con una numerosa comunidad árabe. Segundo, dentro del antiguo World Trade Center había una mezquita. Tercero, el barrio ya tiene una mezquita, a diez minutos a pie de la zona cero. Cuarto, el edificio no es una mezquita.

Quinto, y más importante, la Constitución de los Estados Unidos, ese dichoso documento que los conservadores locales dicen adorar, establece en su primera enmienda la libertad de religión de forma directa y sin ambigüedades. Para hacer las cosas aún más claras, el texto también establece el derecho a la propiedad privada, y más específicamente, a hacer lo que uno quiera con su terruño. La derecha americana trabajó muy duro para aprobar una ley que hiciera más fácil conseguir permisos para construir edificios religiosos; esto es algo que el partido republicano en teoría se toma muy en serio.

Dicho en otras palabras: es un proyecto privado con todos los permisos en regla. Si el edificio fuera una sinagoga, un edificio de la cienciología o un templo del Monstruo de Spaguetti Volador no habría el más mínimo problema. Siendo como es un edificio islámico, sin embargo, la derecha americana ha decidido sacar a pasear eso de “¡todos los moros son terroristas!” y que dar la razón a un moro es dar la razón a Bin Laden y se ha lanzado en un ejercicio de histeria absoluta, con gente como Newt Gingrich comparando el islam con el nazismo (así, a lo bruto) y todo Dios perdiendo la cabeza por ello.

La reacción del partido demócrata ha sido sencillamente épica. Han salido a la calle, han descubierto que la posición de los republicanos es intolerante y cerril, han visto que la constitución les da la razón, han recordado que ganaron las elecciones gloriosamente hace nada y… han decidido reaccionar con temor y una cobardía espantosas, dando la razón a los idiotas vociferantes que defienden que todo aquel que no sea cristiano no merece que le respeten sus derechos constitucionales. Prácticamente todos. Sin excepción. Incluso Howard Dean, ese supuesto liberal de verdad, ha salido por piernas aterrorizado.

Sólo dos políticos hasta ahora han estado (casi) a la altura. Uno ha sido Barack Obama, este fin de semana, defendiendo el derecho de los promotores a construir el centro social - matizando, eso sí, que cree que quizás estaría mejor en otro sitio (curiosamente, lo que señalan las encuestas en Nueva York). El otro ha sido Chris Christie, gobernador republicano de Nueva Jersey. El único político que realmente ha dicho las cosas como son, claramente y de forma directa, ha sido Michael Bloomberg, el alcalde de Nueva York, en un discurso realmente fantástico.

Mi reacción a todo esto es decepción. Pura, profunda, decepción. Como dice Tai-Nehisi Coates, se me hace muy difícil apoyar un partido que es incapaz de reaccionar ante el matonismo intolerante de una tipa que no fue capaz de completar un mandato como gobernadora de ninguna parte. No es que los demócratas hayan protestado o intentado ser remótamente ecuánimes; el partido ha decidido que no puede ganar incluso antes de abrir la boca, arrastrándose de forma patética en algo tan básico como defender la libertad de culto en un país nacido bajo esa idea. No es que sean cobardes, débiles o populistas, es que son incapaces de ofrecer la más mínima resistencia.

Es un espectáculo patético, lamentable, ver como los sectores más rancios, más unicejos, más estúpidos de la derecha americana son capaces de inventarse una polémica, decir que todo el mundo está profundamente ofendido, y hacer que el partido demócrata se retuerza como un perrito apaleado. Lo de la ley de sanidad fue una aberración, un extraño milagro. Obama es un político decente, pero la inmensa mayoría de su partido es una chusma cobarde y patética.

Lo más triste es que los republicanos están completamente locos, así que la alternativa es aún peor. Que Dios nos pille confesados.

(more…)

Financiación municipal y conciertos económicos

Wednesday, August 18th, 2010

En el Blog Salmón les ha gustado eso de extender el sistema de concierto económico a todas las autonomías, y piden ir un paso más allá, aplicando el sistema a los ayuntamientos. Aunque en un principio puede sonar bien (si un municipio quiere construir pirámides, que recaude él solito), a nivel local este principio me parece que no es tan deseable como a nivel autonómico.

Imaginemos una área metropolitana que tiene dos municipios. Uno es preciosa zona rural donde viven mucha gente con dinero, con un precio medio de la vivienda por encima de un millón de euros. El otro es una ciudad postindustrial más bien feucha con un nivel de paro un poco por encima de la media y viviendas de 100.000 euros. Los dos ayuntamientos tienen que ofrecer servicios parecidos con un coste por habitante similar, y tienen que recaudar el dinero con sus impuestos. El municipio rico tiene una base fiscal mucho más sólida, así que con unos impuestos muy bajos puede recaudar mucho más dinero que el pobre. El resultado es un sistema fiscal increíblemente regresivo a nivel local, algo que vemos a la práctica en otros países.

Los municipios son unidades muy poco prácticas al hablar de recaudación fiscal. La riqueza es algo que tiende a concentrarse geográficamente siguiendo patrones que tienen muy poco que ver con los límites municipales, colocando algunos ayuntamientos en situaciones muy precarias ya de origen. Aunque vemos algo relativamente parecido en las autonomías, los saltos de renta y base imponible a nivel municipal son realmente cósmicas, infinitamente más grandes, y geográficamente mucho más concentradas. Los municipios que tienen la mala suerte de tener vivienda barata, no tener vistas al mar o no ser la sede de multinacionales o administraciones públicas se comerán impuestos más altos casi inevitablemente.

Es cierto que podemos redistribuir renta vía transferencias, con el gobierno autonómico pasando dinero a los municipios más pobres. Si queremos igualar el esfuerzo fiscal entre municipios, sin embargo, estamos hablando de una cantidad de redistribución tremenda - en Connecticut, sin ir más lejos, el estado cubre la mitad del presupuesto de algunas ciudades… y los impuestos siguen siendo el doble, triple o cuadruple que lo que pagan en los suburbios más ricos (12 por mil en New Canaan comparado con 46 por mil en Bridgeport en impuestos de propiedad, por ejemplo). Si realmente queremos equilibrar las cuentas, acabaremos con municipios que apenas recaudan un 25-30% de sus recursos - volviendo a la casilla de salida en tema de corresponsabilidad fiscal.

La verdad, las administraciones locales en España tienden a ser un mal negocio. Tenemos demasiados ayuntamientos, y las áreas metropolitanas son demasiado débiles como para que nadie les preste atención.  A decir verdad, creo que Madrid es un ejemplo decente sobre qué debemos buscar, con el municipio central absorbiendo los ayuntamientos alrededor suyo - queremos que las fronteras administrativas se correspondan más o menos con el área económica, haciendo la competencia fiscal un problema menor. Barcelona, en este aspecto, es un desastre, y la consolidación municipal algo urgente.

La descentralización es algo que me gusta. Tener los políticos más cerca de los ciudadanos es buena idea, etcétera. Lo que no estoy nada seguro, sin embargo, es si esta clase de arreglos a nivel municipal funcionan demasiado bien. Creo que es necesario echar un buen vistazo a las competencias que tienen los ayuntamientos en España y los servicios que gestionan, y empezar a plantearse en recentralizar algunas cosas a las autonomías.

Todo esto, por cierto, no quiere decir que la descentralización regional sea mala idea, por cierto. La competencia fiscal entre regiones es mucho menos relevante (el tejido productivo y la legislación es más importante en muchos casos) y redistribuir es bastante más fácil y mucho más transparente. Pero de eso hablamos otro día.

Movilización social 101 (II): cuestión de números

Tuesday, August 17th, 2010

Entre mis divagaciones paranoico-festivas sobre movilización social del otro día, hay algunos comentarios que me han llamado la atención. Por un lado tenemos los que creen que dedicarse a organizar a las masas en España es entre inútil e imposible: los jóvenes son demasiado difíciles de organizar, no hay coaliciones naturales, la agenda es una pesadilla de vender y básicamente no llegaremos a ninguna parte. Por otro, tenemos aquellos que dicen que manifestarse es básicamente un camino sin salida, ya que el sistema político no reacciona a esta clase de eventos.

Mi respuesta: ¿en qué siglo vivimos, exactamente? O para ser más preciso, ¿por qué queremos hacer una cosa tan aburrida y pasada de moda como sacar las masas a la calle? A estas alturas de la película, me parece que todos éramos ya conscientes que a estas alturas a los medios de comunicación les importa menos los números que el espectáculo, y a los políticos les preocupa más no hacer el ridículo que saber cuánta gente hay en la calle.

Traducido a movilización social, no estamos buscando convencer a mucha gente. Lo que queremos es aprovechar que gracias a los milagros de la tecnología, nuestra capacidad de hacer ruído depende mucho más de nuestro talento atrayendo a los mandriles periodistas a nuestro redil que de otra cosa. Si queremos que los políticos nos hagan caso, tenemos que forzarles a contestar preguntas que no quieren responder, corriendo el riesgo de quedar como idiotas si no lo hacen.

Un ejemplo: George Allen y su “momento Macaca“. Allen era el candidato republicano para el Senado en Virginia; un tipo conservador con una curiosa tendencia a pasear la bandera confederada y cierta reputación de intolerancia. Los demócratas habían intentado en vano meter el tema en el debate sin resultado, hasta que un día un becario con una cámara de video tuvo un golpe de suerte: Allen llamándole “macaca” (mono) de forma más bien desconsiderada. Video en Youtube un día, en la blogosfera en dos, en CNN en tres - y Allen, el favorito en las encuestas y potencial material presidencial perdiendo las elecciones al cabo de unas semanas. Organización necesaria: cuatro o cinco tipos, y paciencia a raudales. No está nada mal.

Estos golpes de suerte no suceden demasiado a menudo, pero  un grupo relativamente pequeño de gente bien organizada y creativa pueden arreglárselas para poner un tema en el debate y hacer la vida imposible a los políticos. Si me permitiís desempolvar viejos manuales, podemos decir que internet, las nuevas tecnologías y la creciente estupidez de los medios de comunicación abren nuevas posibilidades a la vanguardia del proletariado.

Dejadme soltar una idea loca a corte de ejemplo. La generación de jóvenes actual, los que sufren un 40%+ de desempleo, es una generación que no ha podido crecer - no han llegado a ser adultos porque el mercado laboral les ha cerrado las puertas. Nada de encontrar un trabajo, buscar un piso, casarse, tener hijos etcétera, saliendo de casa antes de los 25 como hacen en países normales; los jóvenes en España están condenados a permanecer en un limbo semi-infantil durante años. Son bebés forzosos al cuidado de sus padres, sin que nadie haga nada para remediarlo.

Si queremos transmitir este mensaje ¿Por qué no organizar una visita de eternos bebés forzosos a unos cuantos actos políticos? La próxima vez que un presidente autonómico, ministro o cargo político con cierto peso mediático tenga un acto más o menos vistoso, organicemos un grupo de 40-50 veinteañeros para que lo persigan vestidos de bebé. Basta con unas cuantas cámaras, un par de amiguetes en algunos medios (no son difíciles de encontrar - algunos andan por la blogosfera y todo) y ciertas ganas de posar en pañales, chupete y biberón para hacer un ruido espantoso, y provocar pesadillas a un político durante años. Con un par de portavoces inteligentes y con sentido del humor, una infraestructura decente en internet lista para animar imitadores y un poco (mucha) suerte, uno puede tener a los medios obsesionados en tu causa una buena temporada.

Por descontado, la táctica de la invasión de bebés es un poco burda - y (probablemente) no llegaría demasiado lejos. Una serie de eventos y movidas parecidas (y espero un poco menos estúpidas - a mi me va la brocha gruesa), bien coordinadas, pueden llegar muy lejos, incluso sin estar movilizando a las masas con grandes manifestaciones. Sacar 5.000 personas a la calle es complicado y tiene un mérito enorme, pero a estas alturas no vas a salir por la tele. Si queremos ser relevantes en este mundillo, sin embargo, no basta con ser muchos - es necesario saber dónde están las cámaras.

Las protestas estilo guerrilla propagandística, por descontado, no son una panacea - por sí solas no acostumbran a llegar demasiado lejos. Ahí es donde entrar crear redes, expandir nuestra organización, y movilizar a más gente. Lo que tenemos que recordar, sin embargo, es que no estamos buscando ser la mitad más uno - sólo queremos ser suficientes como para que nos presten atención.  Pero de eso hablaremos (como no) otro día.