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Archive for the ‘irrelevancia informativa’ Category
Tuesday, February 9th, 2010
Un comentario muy rápido sobre periodismo económico, nacido de este artículo del País:
- Los “inversores”/Gnomos de Zurich no son una especie de secta que “ataca” países. Utilizar esta clase de lenguaje no aporta nada; como comenta Citoyen, es confundir al público sobre qué es un movimiento especulativo.
- Importante recalcar una cosa en los artículos de Citoyen: un Gnomo de Zurich sólo puede especular contra un país/empresa/banco si este está metido en problemas. Un estado con las cuentas sanas (digamos Canadá o Alemania) no es un blanco rentable; si el riesgo no está ahí, un inversor no puede crear un efecto bola de nieve / profecia autocumplida.
- Apostar que una moneda bajará con posiciones a corto, por cierto, no es lo mismo que hacer que la moneda baje. Los efectos de los contratos a corto no están del todo claro; hay buenos motivos para pensar que apenas afectan el precio de un activo.
- Que el euro baje, por cierto, no es necesariamente malo. Una depreciación de la moneda europea, de hecho, puede que haga muchísimo bien al continente. La fortaleza de una moneda es otro de esos conceptos económicos que los periodistas parecen incapaces de entender; a veces es bueno dejar que su valor baje, en vez de intentar hacer un ajuste vía deflación. Por descontado, España ha utilizado este “truco” como una excusa para postponer reformas estructurales (enlace imprescindible, por cierto), pero esa es otra historia.
Sé de sobras que explicar cosas de economía es complicado; no son cosas demasiado intuitivas. Esta clase de artículos chapuceros y conspiratorios, sin embargo, no hacen más que confundir las cosas.
Tags: divisas, especuladores, malaprensa Posted in Pollo Financiero Global, irrelevancia informativa | 4 Comments »
Thursday, February 4th, 2010
Una de las obsesiones más irritantes de no pocos políticos es que se creen sinceramente que la gente les presta atención. Estos dirigentes viven bajo la impresión que los votantes saben cómo se aprueban las leyes y siguen con interés y detalle cada paso del procedimiento, escuchando lo que dicen los parlamentarios, estudiando qué vota cada diputado en comisión y llevando cuenta de cada concesión y cada detalle en las negociaciones.
Tenemos presidentes haciendo grandes gestos y declaraciones, hablando de llevar propuestas a conferencias bipartidistas, y tratando de convencer al electorado que la falta de respeto institucional es un escándalo. Hablan de pactos de estado y responsabilidad institucional, intentando ganar puntos por buscar consensos y culpar al contrario cuando no hay acuerdos. Se quejan amargamente que la oposición utilice tácticas y procedimientos parlamentarios obtusos para retrasar o bloquear nombramientos, hablando de seriedad y espíritu de país. Y por descontado, una vez todo esto ha sucedido, se sorprenden que los votantes les llamen inoperantes e incapaces de hacer nada.
El resultado es un tanto ridículo. El gobierno de Zapatero ha perdido cantidades ingentes de tiempo y capital político intentando echar la culpa de la falta de reformas estructurales al fracaso del diálogo social. Ha llevado grandes proyectos nacionales a las reuniones de presidentes autonómicos, exclamándose que el PP era víctima de contradicciones lógicas que no interesaban a nadie demasiado. Ha intentado justificar y defender una reforma de las pensiones señalando que todo se hablará en algo llamado “Pacto de Toledo”, un contubernio político vagamente incomprensible. No me extraña que los votantes anden confundidos sobre qué está haciendo el gobierno contra la crisis; la estrategia hasta ahora parece ser formar una comisión y quejarse que el PP proteste.
El gobierno de Zapatero tiene, desde hace tiempo, una peculiar obsesión de hablar a la gente equivocada. En política hay básicamente dos audiencias. Por un lado tenemos a los obsesos de la política: gente con bitácora, periodistas, analistas, todólogos, contertulios radiofónicos y gente vive dentro o alrededor de la política. Somos la gente que sabemos cómo se aprueban las leyes, quién tiene competencias en materia de transporte en el área metropolitana de Barcelona y qué ha dicho cada partido sobre cada tema en los últimos cuatro o cinco años. Miramos encuestas, leemos periódicos y sabemos que póliticas públicas preferimos, a veces con un detalle enfermizo.
Al otro lado tenemos el resto de votantes, el 90% largo de la población. No siguen la política a menudo, no leen las noticias cada día y no tiene ni pajolera idea sobre el procedimiento legislativo necesario para aprobar una ley. Son de izquierdas o derechas, pero no tienen grandes ideas sobre qué es bueno o malo; siguen la política de lejos y deciden lo que les gusta a base de ideas y valores, no de interpretaciones sobre qué partido es obstruccionista o no.
Ezra Klein recomendaba hoy un libro sobre este tema. Señala, con razón, que los demócratas en Estados Unidos han perdido cantidades ingentes de tiempo este año entre grandes aspavientos negociando una reforma sobre la sanidad, pensando que arrojar luz sobre el proceso pondría el electorado a su favor. El problema, sin embargo, es que los votantes no siguen las negociaciones en detalle: cuando ven una discusión que dura meses la impresión que se llevan es que algo estarán subastando y que la ley tiene un lado oscuro, sin escuchar los detalles.
No es que los votantes sean idiotas o cejijuntos. La mayoría valoran lo que escuchan y deciden en consecuencia - las campañas que tratan al electorado como gente con cerebro han funcionado bien. Lo que sucede es que, al no ser maníacos obsesivos con los detalles, prefieren (y valoran mejor) ideas que pueden ser explicadas de forma directa, sin ocultarse en toneladas de excusas y motivaciones procedimentales.
Los republicanos en Estados Unidos entienden esto muy bien; de hecho, lo explotan de forma despiadada. Saben que el electorado valora si una reforma es buena o mala en gran medida según si es aprobada o no (”si no llegaron a acuerdos, es que era peligrosa”), así que no tienen el más mínimo reparo en utilizar bloqueos parlamentarios de forma constante, a sabiendas que explicar procedimientos legislativos no te hace ganar votos. Total, mienten abiertamente, sin el mínimo reparo. El PP será muchas cosas, pero no son completamente idiotas; si creen que pueden meter a Zapatero en ridículos debates de búsqueda de consensos y pactos rotos, lo harán encantados.
El PSOE (y los demócratas) tienen que dejar de hablar al 10% de matados que seguimos la política de verdad. Lo que opine Escolar, Carnicero o un servidor es básicamente irrelevante; podemos entender que el PP no está teniendo sentido de estado y está incumpliendo la cláusula C, párrafo tercero del pacto antitransfuguismo, podermos incluso tener la razón. Por mucho que lo digamos en público, esta gran aportación al debate será entendida por cuatro, y cambiará el voto de básicamente casi nadie.
Es triste decirlo así, pero la política pertenece a gente que no se interesa por ella. El voto, las reformas, las elecciones se ganan y pierden fuera del ruido y circo mediático constante que tanto nos divierte a todos. El debate real es mucho más sencillo, mucho más directo y mucho más básico, concentrándose en cosas como si se ha hecho algo, si me han dado una explicación convincente y si el nivel de paro e inflación han mejorado como prometistes hace un par de años.
El gobierno tiene que parar de justificarse, amparar todo sobre cómo no se qué comisión mejorará la ley y sobre como el Pacto de Calasparra va a cambiar las reglas del mus y me permitirá bajar el paro. Es hora de decir que tienen un plan, es estupendo, y que es hora de aprobarlo, que por algo mandan y saben lo que hacen. En política no tiene que ser brillante; tiene que parecerlo.
…
Claro, eso es siendo optimista. A veces me temo que realmente no tienen ganas de aprobar cosas hasta que el BCE o alguien peor les obligue a ello. En fin.
Tags: comunicación política, reformas, Retórica Posted in Hispania., amo al líder, comunicación política, irrelevancia informativa | 6 Comments »
Wednesday, January 27th, 2010
Señales claras y obvias que indican que un artículo periodístico sobre política es una parida irrelevante:
- Utiliza la expresión “comunión emocional” como herramienta de análisis.
- Habla de las canas de un político como elemento de debate.
- Recurre a la metáfora del boxeador en un debate de propuestas.
- Señala la personalidad misteriosa de un líder como elemento crucial en su futuro.
- Se recrea en la idea del líder como una especie de figura paternal extraña pseudo freudiana.
Dicho en otras palabras, el último “análisis” de Antonio Caño en El País sobre Obama, la mayor sarta de clichés pseudoemocionales que he visto en tiempo. Aunque parezca mentira, la política no tiene nada que ver con el psicoanálisis.
Mira, uno de esos subgéneros políticos que me ponen nervioso. Otros son la política como cotilleo, con el último libro de Mark Halperin y John Heilemann como exponente más reciente y cargante, y la política como una carrera de caballos, en que lo importante es quién gana y quien pierde, no qué políticas proponen o quieren implementar. Los tres están horriblemente extendidos en el periodismo español (y aún más en Estados Unidos), y los tres deben ser objeto de mofa, burla y escarnio de forma incesante.
Si queréis un buen análisis previo al discurso sobre el estado de la Unión de esta noche, por cierto, este de Jonathan Cohn me parece excelente. Estaré en Twitter siguiendo la fiesta en directo, por descontado (9 pm, hora local). Ya sabéis de que hablaré esta noche por aquí.
Tags: irrelevancia informativa, periodismo incompetente, política Posted in americanadas, irrelevancia informativa, política | 6 Comments »
Monday, December 14th, 2009
Algunos sectores de la prensa y partidos políticos están muy excitados con la “consulta popular” del domingo en Cataluña. Me remito a lo que dije hace unas semanas: la validez de la votación es la misma que una encuesta en la página de la Cope o el Avui en Internet. No es una muestra representativa, no es un resultado vinculante y la población que ha ido a votar está sesgada en función del contenido de la protesta.
Como alternativa a organizar una manifestación a favor del derecho a la secesión, muy emotivo, muy original y muy bien organizado. La validez real de la “consulta”, sin embargo, es idéntica a la de una manifiestación contra el aborto de Hazte Oir o una morriña de la AVT contra la negociación con ETA. La gente sale a la calle a expresar su opinión, sólo que en este caso cada uno lo hace a una hora distinta. Oh, estupendo. Cuando toca votar de veras, sin embargo, el único partido que defiende abiertamente la secesión (y no, CDC no lo hace) se sorbe los mocos, así que no hay nada que hablar.
Excelente propaganda, ciertamente, pero totalmente irrelevante. No sé por qué nadie le presta atención. Ya sé, contradictorio.
Tags: fantaferendum, propaganda, secesiones Posted in irrelevancia informativa, oasis nororiental | No Comments »
Thursday, November 12th, 2009
Por aquí tengo la costumbre de citar a Nate Silver, de la bitácora 538. Silver se hizo famoso el año pasado gracias a sus modelos estadísticos; el tipo fue capaz de predecir con un talento admirable el resultado de las primarias y generales.
Silver, sin embargo, sólo ha llegado al análisis político de rebote: su verdadera pasión, desde hace tiempo, es aplicar estadísticas ultracomplejas al análisis deportivo. Si su reputación como comentarista político es considerable, su predicciones al hablar de beisbol son consideradas un oráculo sagrado. Lo suyo no es sólo coger cientos de estadísticas y machacar números, sin embargo; la base de su talento consiste en encontrar indicadores a los que nadie había prestado atención.
¿Por qué hablo de Silver y beisbol? Bueno, porque ESPN le ha pedido que deje de pensar sobre bates y carreras un ratito y se dedique a un deporte serio. El resultado es una tonelada de análisis estadístico fascinante y ultracomplicado dedicado al fútbol internacional, nivel selección. Leed el gigantesco artículo que tienen en ESPN explicando la metodología, anda. Por fin alguien se decide a calcular futbología de forma seria.
Un pequeño avance. El mejor equipo del mundo, ahora mismo, Brasil. El segundo, España. No sé si está en lo correcto, pero los números y la metodología están ahí. A ver quién más se pone.
Tags: estadística recreativa, fútbol, numerología Posted in americanadas, idas de olla, irrelevancia informativa | 2 Comments »
Wednesday, October 7th, 2009
Al hablar de medios, el saber convencional siempre ha sido decir que “content is king” - el contenido es el rey. Si una revista, periódico o página en internet tiene buenos contenidos, la gente vendrá a leerlo, se tragará los anuncios, y conseguirán que ganes dinero.
Esto quizás fuera cierto en el pasado, pero empiezo a sospechar que desde hace una temporada el sentido de la frase ha cambiado. La culpa, como de costumbre, la tiene la red, y todo lo que representa.
El otro día comentábamos que los medios realmente no “venden” contenidos, sino que venden lectores - crean tráfico, atraen público, y hacen que el lector o televidente pierda el tiempo viendo anuncios, que es donde sacan beneficios. Los periódicos de hecho no están ofreciendo artículos o noticias, sino que están colocándonos publicidad.
Los medios de comunicación son básicamente intermediarios. Un periódico tiene una pila de matados que se pasan la vida escribiendo, un pelotón de todólogos y opinadores profesionales que creen que nos interesa mucho lo que dicen, y un director y consejo editorial que están convencidísimos que son muy influyentes. Toda esta gente escribe mucho - y lo que hace el editor del diario es coordinar a todos estos gafosos para que sean capaces de ofrecer algo coherente. Cuando tienen este material, el editor pone en contacto los vendedores de letra impresa con los compradores de lectores interesados, y de eso saca un beneficio.
¿Qué está sucediendo estos días? Bueno, uno de los elementos importantes de internet y nuevas tecnologías es la reducción de los costes de transacción. La información circula mucho más rápido de un sitio a otro, haciendo que participar en un mercado complejo sea mucho más fácil. En un mercado sofisticado, un intermediario es alguien que vive de reducir estos costes de transacción; son los expertos que ponen contactos compradores con vendedores.
Hace una (larga) temporada enlazaba varios estudios sobre cómo la aparición de portales como Zillow o Idealista han hecho que las comisiones de los agentes inmobiliarios hayan caido en picado. No son los únicos; pensad dónde comprabáis un seguro de coche, billete de avión o acciones en bolsa hace unos años. Internet (y la magia del software que gestiona todas estas cosas) ha hecho que tareas que hace una década requerían un intermediario especializado que supiera navegar la información por tí ahora estén al alcance de cualquier mortal.
Si volvemos de nuevo nuestra mirada a la prensa, esto necesariamente debe tener un efecto. Los editores ya no son los únicos intermediarios efectivos poniendo en contacto lectores con escritores interesantes; internet pone a disposición del público un número básicamente infinito de contenidos esperando ser disfrutados. Si alguien está buscando un gafoso progresista con ansias de grandeza, frikazo de los trenes, que viva en Estados Unidos y hable de política sanitaria en Estados Unidos de forma obsesiva, lo puede encontrar (en vista del tráfico de los últimos meses, hay claramente un mercado para gente de esta calaña, por cierto) - internet lo tiene.
Hace unos años, el hipotético lector de susodicho friki no tenía nada que hacer - sólo podía confiar que algún editor de periódico de tirada nacional (preferentemente de un diario independiente de la mañana) descubriera que en en el mundo había una demanda no satisfecha de gafapastismo trenero feroz y que decidiera publicar algo en ese sentido. Ahora, basta una visita a Google, Menéame o Neoprogs para descubrir que sus ánsias están cubiertas - y que uno puede leerlo sin pagar.
Cuando los costes de transacción caen, los intermediarios pierden su papel central en un mercado: ya no son imprescindibles. Los periódicos, televisiones y radio no son el único árbitro sobre qué contenidos son accesibles al público y dónde pueden comprar espacio los anunciantes; ahora todo el mundo puede publicar sin tener que ser fichado por Murdoch, Cebrián o el coloso mediático de turno. Los medios de comunicación tradicionales, si no se dan cuenta de este hecho, seguirán a las discográficas camino del cementerio de dinosaurios.
¿Qué papel deben adoptar los medios de comunicación, la prensa, en este nuevo contexto? Para empezar, darse cuenta que los beneficios del pasado no volverán - ya no son los actores centrales. De hecho, es muy probable que tengan que pensar en cómo trabajar sin generar beneficios, convirtiéndose en entidades sin ánimo de lucro en algunos casos. Deben darse cuenta sobre qué contenidos pueden generar que no pueda ofrecer un tipo en pijama en casa - los reportajes en profundidad, cobertura en sitios peligrosos y dar contexto a la información de forma clara.
Lo más importante, sin embargo, es que deben pasar de barrera a la entrada a ser policías de tráfico - los periodistas profesionales, más que generadores de contenidos estrictamente, serán pronto “descubridores” y “confirmadores” de contenido ajeno. Sonará horriblemente dospuntocerista, pero en un contexto de exceso de información galopante la tarea de la prensa será separar el grano de la paja, no ejercer de granjeros.
En cierto sentido, es una vuelta radical a los orígenes; el modelo que tengo en mente no es una bitácora llena de enlaces y contraenlaces, sino algo más parecido a lo que hace el Economist. La muy antigua revista británica no acostumbra a perder el tiempo repitiendo lo que ha dicho un político y otro; la idea central es explicar de forma sencilla por qué algo es importante y qué efectos puede tener. Los reporteros no son imparciales, pero dan explicaciones (en general) bien razonadas - traducen un mundo complejo a algo comprensible, a menudo a base de referenciar lo que dicen los que saben de la materia.
La idea para los medios es no pretender ser el centro de la conversación: es hacer que esta sea más interesante e informativa. No diré que hacer esto sea fácil (no lo es), pero el cambio es necesario; el modelo actual es un fósil obsoleto.
Tags: dospuntocerismo fuera de control, medios de comunicación, nuevo mundo Posted in comunicación política, copistería fina, irrelevancia informativa | 12 Comments »
Thursday, September 24th, 2009
Por GS se lamentan del tradicional duopolio en el fútbol español, y como eso convierte la competición en algo aburrido e insulso. La verdad, tiene cierta razón, pero me parece que vale la pena añadir algunos comentarios.
El más obvio: la primera división española es, de hecho, 2º división A, grupo ibérico de la (inexistente) liga de fútbol europeo. O, dicho en otras palabras, la Liga de Campeones es de hecho la primera división de antaño, y las ligas nacionales son una pequeña distracción regional para decidir quién va a jugar con las personas mayores el año que viene. Mal que les pese a los equipos del montón, ahora son la cantera de los grandes. Si se esfuerzan mucho, a lo mejor les dejamos viajar un poco por Europa y todo.
Más allá de la tiranía de la Liga de Campeones, lo cierto es que la liga española no tiene por qué ser así - hay arreglos institucionales que pueden implementarse para garantizar la igualdad. El más obvio es forzar a los equipos de primera a negociar los derechos de televisión de forma colectiva, no individualmente, y forzar un reparto que favorezca a los pequeños. La liga inglesa funciona de este modo, y el resultado es… bueno, cuatro equipos grandes en vez de dos. Los equipos pequeños son ciertamente un poco más duros, pero clasificarse para competiciones europeas te hace enormemente rico y te permite pegarle palizas a esos comparsas igualmente.
Si eso no basta, siempre se puede ir más lejos, y apostar por el comunismo más desaforado: el que siguen las ligas profesionales en Estados Unidos. La NBA, NHL y NFL tienen establecidos mecanismos de negociación colectiva de contratos para los jugadores, salarios regulados, techos de gasto salarial por equipos, redistribución de beneficios de los equipos con más beneficios en mercados grandes a los pequeños, y prioridad en el reclutamiento de nuevos profesionales a los equipos que peor lo hicieron el año pasado. La MLB tiene controles parecidos, aunque no tan exagerados (no hay límites al gasto, por ejemplo).
¿El resultado? bueno, no es un sistema perfecto, pero la competición es en general infinitamente más competitiva y muchísimo más impredecible que cualquier liga nacional europea. Lo que decide quien gana la NFL es básicamente lo bueno que es un equipo operando bajo un sistema de igualdad obligatoria, esencialmente - el deporte profesional en Estados Unidos tiene muchos problemas, pero la falta de emoción no es precisamente una de ellas.
Por descontado, un sistema como este sólo funciona bajo unas condiciones muy especiales. Los equipos profesionales americanos son franquicias que participan en una liga cerrada; no hay “segunda división” a la que los equipos malos puedan descender. El sistema es un oligopolio cerrado y (casi) todos los equipos son privados, así que los propietarios pueden cambiar de ciudad si eso les apetece (este año, los Seatle Supersonics se han mudado, sin ir más lejos). Ningún tribunal de la competencia en su sano juicio autorizaría esto en Europa; en EUA viven gracias a no pocas piruetas locales.
El sistema deportivo español necesita ciertos cambios, eso no hay duda. Soy de la opinión, sin ir más lejos, que los clubes deberían recuperar el tradicional sistema de propiedad en manos de los socios que funciona bien en Alemania (con mejor regulación que la que había en España) para limitar la adicción a las pérdidas. También creo que los beneficios de la Liga de Campeones deberían ir más allá de los clubes participantes en toda Europa, para hacer que los equipos “locales” tuvieran menos desventaja. Y por descontado, cambiar el reparto del dinero de las televisiones, para que Madrid y Barça no se coman el pastel.
Más allá de eso, sin embargo, creo que es hora de aceptar que el fútbol de verdad se juega en Europa, no en las ligas regionales. No estaría de más ver de vez en cuando un equipo humilde llegar a lo más alto, etcétera, etcétera, así que por eso tenemos la Europa League o como llamen la UEFA ahora. En fin, hermanos. Resignación.
Tags: econonomía política del arte, fútbol, religión Posted in Notas periféricas, ingeniería institucional, irrelevancia informativa | 11 Comments »
Thursday, September 24th, 2009
No es por recalcar lo obvio, pero Zapatero ha soltado una de las tonterías más delirantes que he oído soltar a un político desde… bueno, desde la última vez que Sarah Palin abrió la boca en público: “El cambio climático es una de las causas de la recesión“. Rallo se levanta airado, protestando de lo estúpida de la afirmación. Las leyes de la causalidad y toda la teoría económica, ignoradas en una sóla afirmación.
El problema es… ¿dijo Zapatero realmente eso? Nadie ha dado la noticia como la da Libertad Digital. Telecinco dice que Zapatero habló como combatir el cambio climático es clave para salir de la recesión, algo que puede ser o no acertado, pero es más o menos defendibles (”revolución verde”, tecnologías ecológicas, etcétera). Ni El Mundo, ni La Razón, ni el ABC incluyen la más mínima referencia a esta supuesta estupidez tan obvia.
Así que la pregunta es: ¿puede LD enseñarme un video, filmación o grabación en que salga Zapatero diciendo, palabra por palabra, la frase de su titular o aproximación razonable? Y no, decir que creer que ser un país puntero en la producción de energías renovables es bueno no equivale a la frase de arriba - sea o no cierto.
Estoy seguro (segurísimo) que FLJ y su tropa de periodistas no se inventarían un titular de la nada. Nunca de los jamases. Claro que no. Espero ansiosamente.
Tags: Trollismo periodístico obvio Posted in Hispania., irrelevancia informativa | 4 Comments »
Wednesday, September 16th, 2009
El País abre hoy con un artículo tremendo contra el gobierno Zapatero. Un editorial, en portada, con una diatriba contra el partido socialista y el presidente larga, contundente y sin quedarse a medias tintas.
Lo primero, permitidme dar la bienvenida al la gente del País al club de opinadores de izquierda españoles que dicen esta clase de cosas. Algunos llevamos un año diciendo esta clase de cosas - y yo soy de los que llegué relativamente tarde. Lo segundo, es un poco patético que El País -misteriosamente- se decida a criticar al gobierno con un glorioso editorial en la portada el día que el decreto sobre la televisión digital terrestre entra en vigor. Para ser más preciso, es curioso que el grupo Prisa haya descubierto que Zapatero no está haciendo un gran trabajo ahora que Mediapro ha recibido los caramelos que creían que ellos merecían.
Cuando un periódico de Nueva York menciona que tu grupo de comunicación está misteriosamente sesgado, es que algo estás haciendo mal.
En otras palabras: no importan lo que digan ahora, no son creíbles. Es triste que así sea, porque el editorial está diciendo cosas que son ciertas; el gobierno realmente está dando la sensación de no saber a qué están jugando desde hace meses. No me muevo por los mentideros de Madrid para saber si el partido está tan descontento como menciona el artículo (si algo hace bien el PSOE actual es mantener la disciplina de partido), pero lo que dicen suena pausible. El problema es que el misterioso descubrimiento del periodismo crítico ha llegado en un momento tan patéticamente oportuno que es muy difícil tomárselo en serio.
Y mira que me chincha, porque estoy en parte de acuerdo con ellos. Pero eso es para la siguiente entrada.
Tags: imparcialidad, Medios, misteriosas coincidencias Posted in Hispania., amo al líder, irrelevancia informativa | 8 Comments »
Sunday, September 13th, 2009
Los medios de comunicación tradicionales llevan unas semanas lloriqueando sobre como Google, ese malvada compañía, se aprovecha de ellos. También de exclaman que los blogueros, esa carroña infame que no respeta nada, los citen constantemente sin su autorización.
Internet es un lugar injusto, dicen. Es hora de cambiar las cosas, desmontar todo el tinglado, y hacer que la información sea de nuevo el reducto exclusivo de los guardianes de la verdad, los periodistas de toda la vida.
Pues mira, no. Por mucho que los ilusos del País se crean que uno puede rebobinar la cinta y volver al cretácico superior, cuando los periódicos hablaban y usted ciudadano pagaba por ser educado por ellos, esos tiempos no volverán. Sergio escribía hace un par de días una estupenda respuesta al artículo; no repetiré lo que él dice. Vale la pena echadle un vistazo.
Solo quisiera añadir un par de cosas. Durante los últimos años, los periódicos han sido capaces de tener más lectores que nunca y a la vez perder dinero como nadie. No tengo datos precisos a mano, pero estoy bastante seguro que muchísima más gente lee ahora el New York Times, El País o The Guardian que hace veinte años - hace dos décadas, era imposible leer los tres periódicos cada día en un poblacho de mala muerte de Connecticut, y ahora lo puedo hacer sin problema en mi teléfono sin salir de la cama. La audiencia potencial de un medio como El NYT es básicamente infinita, y estoy seguro que su tráfico en internet deja en ridículo la circulación de su edición papel.
Los medios se olvidan, sin embargo, que la audiencia, los lectores, no son sus fuentes de ingresos. La prensa nunca ha vendido noticias o información a particulares; El País no tiene como principal objetivo producir noticias coherentes (bueno, no que lo hagan demasiado, pero ya me entendéis). El objetivo principal de la prensa es producir y vender audiencias, ganar lectores y después vender esos incautos (o al menos, unos segundos de atención) a los anunciantes.
Si la prensa está en problemas estos días no es porque no los lea nadie. A pesar de la patética calidad de lo que escriben algunos, el público consume más noticias que nunca. Los periódicos son increíblemente eficaces estos días produciendo audiencias; los avances tecnológicos han hecho que el coste marginal de servir lectores sea esencialmente cero. El problema grave para la prensa estos días, sin embargo, es que son increíblemente ineficaces vendiendo estas audiencias a los publicistas.
Parte del problema es el exceso de oferta; hay tal cantidad de páginas donde poner publicidad que el precio tiene que resentirse de un modo u otro. Por muchos canales de televisión extras que la TDT o cable añadan, la caja tonta tiene una oferta finita, e internet no. Esto no explica, sin embargo, por qué páginas con cantidades gigantescas de tráfico no puedan cobrar una cantidad razonable a sus anunciantes.
Dicho en pocas palabras, el mercado de la publicidad en internet está roto. Los medios no saben vender el producto, las agencias de publicidad no tienen ni idea sobre cómo tratar el nuevo medio (los publicistas siempre van de modelnos, pero son animales de costumbres como todo el mundo), y Nielsen, Soundscan y todas esas empresas de medición de audiencias han sido incapaces (o no han querido) generar métricas decentes en el nuevo medio. El indicador utilizado más a menudo, el CPM (coste cada mil impresos), no está midiendo nada que tenga demasiado sentido - y no tiene en cuenta en absoluto cómo funciona la red.
Lo primero que debería hacer la prensa, en vez de intentar coordinarse para cobrar dinero a sus productos (audiencia) para tener el privilegio de ser vendidos a anunciantes, es replantearse cómo venden su publicidad en internet. Eso incluye dejar de tratar los anuncios en sus páginas en internet como un producto residual, llenando las páginas de grafiquitos absurdos o incordios variados, y tratarlo como lo hacen en su edición impresa - algo que no acompaña al texto, es utilizado con moderación y tiene un valor real para el anunciante.
La naturaleza abierta de internet hace imposible poner barreras al contenido: siempre habrá alguien que estará dando noticias gratis. Lo difícil en internet es atraer tráfico, no servir contenidos; los medios que tienen lectores para vender tienen que estudiar seriamente qué pueden hacer para hacer que los anunciantes paguen el valor real de estos, y no los precios basura que pagan ahora.
Si no pueden -y es posible que la mayoría de medios no puedan-, siempre les queda convertirse en entidades sin ánimo de lucro, como comentaba el otro día. Yo no pagaría por una subscripción a El País, pero quizás si que donaría dinero si dieran las noticias como deben.
Tags: internet de pago, Medios, publicidad Posted in Tonterías mediáticas, irrelevancia informativa | 14 Comments »
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