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Archive for the ‘economía’ Category
Thursday, September 2nd, 2010
Ya sé que me repito más que el ajo, y sé de sobras que poner un enlace a todo artículo que me da la razón se hace cansino, pero creo que es algo relevante: necesitamos inflación. Kenneth Rogoff tiene un artículo excelente sobre este tema hoy; vale la pena leerlo. Cito:
While America is facing the limits of fiscal policy, monetary policy can do more, as Federal Reserve Chairman Ben Bernanke detailed in a recent speech in Jackson Hole, Wyoming. With credit markets impaired, the Fed could buy more government bonds or private-sector debt. Bernanke also noted the possibility of temporarily raising the Fed’s medium-term inflation target (a policy that I suggested in this column in December 2008).
Given the massive deleveraging of public- and private-sector debt that lies ahead, and my continuing cynicism about the US political and legal system’s capacity to facilitate workouts, two or three years of slightly elevated inflation strikes me as the best of many very bad options, and far preferable to deflation. While the Fed is still reluctant to compromise its long-term independence, I suspect that before this is over it will use most, if not all, of the tools outlined by Bernanke.
El argumento viene a ser básicamente el siguiente - la inflación, en circunstancias normales, tiene una serie de efectos negativos que queremos evitar. A saber:
- a. La subida de precios reduce la propensión al ahorro.
- b. La inflación hace que las deudas tengan menos valor, perjudicando a los acreedores.
- c. La subida de precios perjudica sobre todo a las clases bajas, que utilizan un porcentaje mayor de su renta para consumir, y no tienen capacidad de colocar sus ahorros en refugios de valor a prueba de inflación.
- d. Devalua la moneda, encareciendo importaciones.
- e. Disminuye el precio del dinero, bajando el tipo de interés real.
Estados Unidos (y el mundo en general) no está, sin embargo, en una situación normal: tras una crisis financiera gigantesca, todo el mundo está hasta las cejas de mala deuda. Los tipos de interés ya están a cero, y la economía sigue sin reaccionar, con todos los agentes tratando de reducir su endeudamiento antes de tomar riesgos. En una situación así, muchas de los problemas derivados de la inflación de hecho se invierten:
- a. Ahora mismo tenemos demasiado poco consumo y demasiado ahorro - un incentivo a gastar antes que suban los precios es una buena idea.
- b. Nada como hacer que las deudas sean más fáciles de pagar para facilitar el desapalancamiento de los agentes. A los bancos no les gustará demasiado, pero con la de dinero público que les ha caído ya pueden callarse. Aparte, es posible que pierdan poco dinero - en vez de tener que enfrentarse a impagos generalizados como ahora, tendrán un retorno un poco peor en sus créditos.
- c. Con el paro por las nubes y sin señales de recuperación, cualquier política que potencialmente pueda generar crecimiento es mejor que nada. Los únicos perjudicados reales son los pensionistas y trabajadores que no tengan sus salarios indiciados - a los primeros se les ajustan las pensiones cada año ya ahora, y los segundos a medio plazo estarán mejor sin una recesión.
- d. Si eso arregla aunque sea parcialmente la balanza comercial con china, esto es algo positivo.
- e. De nuevo, algo positivo - el dinero es demasiado caro ahora, y con expectativas de deflación, parece que se encarecerá más. Bajar los tipos reales es algo positivo.
Rogoff, por descontado, no se refiere a crear una orgía inflacionaria estilo Zimbabwe. La Reserva Federal (y el BCE) podrían proponerse llegar a una inflación del 4% anual, más o menos el nivel medio en la era Reagan. Las expectativas de subida de precios forzaría mucho dinero ocioso a salir a comprar cosas o invertirlo en algo más o menos productivo, en vista que dejarlo en bonos del tesoro equivaldría perder 2-3% al año. En cuanto la economía se empezara a moder, los bancos centrales podrían subir el tipo de interés suavemente para asegurar que nada se desmadre.
Bernanke insinuó la posibilidad de hacer algo parecido la semana pasada, pero parece que no acaban de atreverse. Los motivos se me escapan, pero parece que la composición interna de la Fed (llena de republicanos) no acaba de ayudar. Es, obviamente, una idea poco convencional, y más cuando los bancos centrales están diseñados para mantener la estabilidad de precios - y nadie se esperaba que este mandato volvería a incluir combatir la deflación. Me temo que si vemos esta clase de salida (muy razonable y aunque ligeramente regresiva, infinitamente mejor que tener un 10% de paro) aún tardará un poco.
Al menos estaréis avisados. (vía Ezra Klein)
Tags: crisis, economía, inflación, Rogoff Posted in Pollo Financiero Global, americanadas, economía | 4 Comments »
Friday, August 27th, 2010
Hace tres días, me dáis el artículo de José Rodríguez sobre el endurecimiento de las condiciones para recibir el subsidio de desempleo y probablemente le hubiera dado la razón. Uno no está parado porque quiere, al fin y al cabo; castigar a los más desfavorecidos no suena como una buena idea.
Hablando de políticas públicas, sin embargo, lo que suena bien no necesariamente es lo que funciona; hace falta mirar los datos. Este breve artículo de Bas van der Klaauw y Jan van Ours en Vox Publica analiza este aspecto de las prestaciones de desempleo, preguntándose si la amenaza de sufrir una penalización aumenta o disminuye el plazo de búsqueda de trabajo. Los autores también miran el lado contrario de esta ecuación, estudiando si dar incentivos positivos (mantener parte del subsidio de desempleo al empezar a trabajar) es efectivo o no.
El estudio, realizado en ese infierno del neoliberalismo y opresión del proletariado que es Holanda, da unos resultados bastante sorprendentes:
Table 1. Model simulation for the job-finding rate within two years after entering welfare (percentages)
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Males |
Females |
| No bonuses and no sanction |
62.5 |
48.9 |
| Bonus but no sanction |
62.9 |
49.9 |
| No bonus but sanction after one year |
65.4 |
54.9 |
| Bonus and sanction after one year |
65.9 |
56.2 |
Traducido a lenguaje pedestre: la diferencia entre dar bonificaciones y no darlas es básicamente nula (contradiciendo parcialmente, por cierto, el estudio sobre Suecia que enlazaba por aquí), mientras que la amenaza de sanciones parece acelerar el retorno al mercado laboral de forma significativa. El palo parece funcionar mejor que la zanahoria, básicamente.
Por descontado, el mercado laboral holandés es bastante más eficiente que el español (los costes de despido no están regulados, por ejemplo), creando un horror capitalista donde los proletarios se enfrentan a un devastador 5% de desempleo. Las instituciones del mercado laboral, estoy seguro, no tienen absolutamente nada que ver. Pero es un estudio curioso, que da que pensar - y aunque las sanciones en la nueva ley sigan siendo bastante estúpidas.
De todos modos es un estudio, no una certeza absoluta - hace falta repasar otros casos, y mirar si este fenómeno se repite en otros casos. El diseño de las sanciones y bonificaciones probablemente afecta a su efectividad, sin ir más lejos. Aún así, me parece que antes de decir que el subsidio de paro no crea incentivos extraños tenemos que mirar los datos con calma, y si vemos que sucede, asegurar que diseñamos medidas para minimizarlos.
Tags: Algún día estaré de acuerdo con José, desempleo, Mercado laboral, paros y zanahorias Posted in Hispania., economía, ingeniería institucional | 7 Comments »
Thursday, August 26th, 2010
La reforma del mercado laboral ha sido aprobada por el Senado con muy pocos cambios, aparte de algunos matices que mejoran la ley ligeramente. El texto final parece que será relativamente decente, aunque no especialmente bueno; si bien el nuevo mercado laboral será bastante mejor que el completamente absurdo sistema actual, el resultado final seguirá siendo bastante kafkiano.
La maldita dualidad entre temporales sin derechos e indefinidos intocables se debilita, ciertamente - al menos a medio plazo, según los nuevos contratos se hagan más prevalentes. La indemnización por despido parece que será más cercana a los 20 que a los 33 en la mayoría de los casos, lo que es una buena noticia, pero aberraciones como el contrato por obra seguirán haciendo de los contratos indefinidos un objeto de lujo. La enmienda del PNV en el Senado sobre el tema es especialmente estúpida, estando abierta a abusos desde el principio. Lo de los cursos para parados ya comenté que era una idea particularmente tonta, pero parece que eso de putear a quien no tiene es una nueva moda internacional.
Lo más divertido de todo este asunto, sin embargo, ha sido la posición del PP. Mariano Rajoy y sus muchachos han afrontado el debate de la reforma estructural más importante de los últimos veinte años con aplomo, sobriedad y firmeza. Han tomado un camino, y lo han seguido, impasible el ademán, sin moverse un milímetro fuera de su guión. El Partido Popular ha decidido no decir nada, no proponer nada y decir que está en contra, y con esas se han quedado. Al enemigo, ni agua; mejorar una ley que tendrá un coste político descomunal para el gobierno de todos modos no va con ellos.
Es algo que el PP hace a menudo, por descontado. La posición por defecto de esta gente (ley de cajas de ahorros aparte, pero privatizar les puede) es decir que no, nada de nada, y que el gobierno se equivoca. Si les preguntan qué proponen ellos, piden la dimisión de Zapatero y listos; quizás una bajada de impuestos si están especialmente creativos, pero no van más allá.
En vista que Mariano Rajoy no nos quiere contar sus propuestas de gobierno, me voy a permitir la libertad de inventármelas, en base de las pistas que nos han dado. Sabemos que la reforma del mercado laboral será diferente a la de Zapatero, nada más. Podemos decir por tanto que cualquier reforma laboral que cumpla con esa condición es, potencialmente, la reforma que Rajoy tiene en mente. Ergo, y en vista que no hay más detalles, proclamo que “El PP puede que incluya el derecho de pernada en su reforma laboral“, una afirmación que es completamente veraz y obvia, y que indudablemente está dentro de las posibles reformas que Don Mariano nos puede traer.
Y si no es así, que lo demuestre. Puede empezar por explicarme qué modelo de país tienen.
Dicho en otras palabras: el principal partido de la oposición en España me tiene un poco harto. Si no están de acuerdo con el gobierno, que me cuenten qué quieren hacer. Si creen que son necesarias reformas, que arrimen el hombro como todo el mundo, dejen de comportarse como si la crisis económica es algo que sucede a otros, y se pongan a trabajar.
Es realmente alucinante que en un país con un 20% de paro el gobierno sólo puede hacer lo que le deja Durán Lleida. Pensar que el euro puede irse a tomar por saco por culpa de una sentencia sobre el rotulado en catalán o alguna tontada parecida da mucha confianza en nuestra economía. Vamos, seguro.
Tags: inoperancia, oposición incordio, propuestas del PP Posted in Hispania., economía, política | 12 Comments »
Wednesday, August 25th, 2010
Seguimos con otra región más cercana - la vieja Europa.
Europa:
- La Eurozona sigue medio rota:
Hablé de los desequilibrios y problemas derivados de tener unión monetaria sin coordinación fiscal o política decentes (diría “Unión”, pero eso sería pecar de iluso) hace una temporada - y la verdad, todo sigue ahí. El arreglo chapucero pre-mundialista sigue ahí, igual de ambiguo y poco fiable como era antes, y los líderes europeos parecen darse por satisfechos. Mientras el pánico fiscal, desastre deflacionista y recesión galopante se limite a arruinar griegos e irlandeses, a Merkel ya le va bien - ellos van cantando victoria.
- El ajuste griego es (casi) insostenible:
El problema: los griegos están básicamente defendiendo con su sangre el sistema bancario francés y alemán. Los banqueros decidieron pretender que dar dinero al estado griego era algo sin riesgo, sin preocuparse lo más mínimo por vigilar sus cuentas. Ahora que la deuda griega ha estallado, la UE está pidiendo a los griegos que carguen con toda la penitencia de la irresponsabilidad de los bancos. En un planeta normal, esto no sólo es injusto - es insostenible.
El repunte de la deuda griega parece ser señal que los mercados ven que políticamente este ajuste es imposible, y que a medio plazo el gobierno griego bien puede plantarse y decirle a Merkel que si quiere salvar sus bancos, más vale que pase también por caja. Esto es, se declare en bancarrota (pida renegociar deuda) y deje al sistema financiero alemán con el culo al aire, pidiendo a gritos un rescate. No hace falta que diga que eso dolería algo serio.
- España - reformas estructurales de segunda:
Mientras tanto en España nuestro gobierno se ha dedicado a quemar las naves arreglando (de aquella manera) el problema fiscal con un ajuste bastante bien diseñado, pero ignorando o trampeando un buen puñado de reformas imprescindibles. Dejando de lado las cajas de ahorros (con una ley que apunta maneras de ser decente), el resto de reformas estructurales o van rematadamente tarde (la ley de economía sostenible, a este paso, la verán mis nietos), o son increíblemente poco ambiciosas (pensiones, esa reforma laboral cada vez más tímida) o no están en ningún sitio (incontables).
Debemos recordar dos cosas. Primero, al hablar de estabilidad fiscal a largo plazo y salida de la crisis, nuestro problema es de crecimiento, no tanto de irresponsabilidad fiscal en el sentido estricto. Dejando de lado el sistema de pensiones, el déficit estructural español es manejable; nuestro problema es que la tasa de desempleo estructural (y crecimiento) es patéticamente baja.
Segundo, el gobierno no tiene demasiados motivos para actuar con timidez. Los socialistas parecían temer que les convocaran (otra) huelga general, así que han avanzado con pies de plomo, presentando reformas centristas / cagamandurrias para no soliviantar al wookie a los sindicatos. La respuesta de esos gloriosos agentes sociales ante esta moderación ha sido convocarla igualmente, así que ya me dirás de qué les ha servido. En vez de ir tonteando con reformitas de segunda, me parece que es hora de gritar de perdidos al río y dejarse de medias tintas.
Lo de la patronal, por cierto, ya está más allá del esperpento. Para recuperar la credibilidad del empresario fracasado que tienen de líder, nada como traer al peor presidente de la historia del Barça para que hable con el culé de la Moncloa. En fin.
- Otras pesadillas potenciales:
Algún día alguien mirará las cuentas públicas de Bélgica o Italia y tendrá un ataque de nervios. Entonces nos reiremos mucho, ya veréis. Por no hablar de un potencial petardazo en otro sitio que haga subir al euro, mate la demanda de exportaciones y deje a franceses y alemanes en la lona, una crisis de la libra esterlina (llevamos casi veinte años sin una - ya les toca) o cualquier otra alegre tragedia.
Brasil, China, India:
- China - El desbarajuste monetario continúa:
China sigue sin querer dejar flotar su moneda, empobreciendo al resto alegremente. El ajuste no es nisencillo ni obvio, y no estoy demasiado seguro que el sistema político chino esté por la labor de comerse el marrón, o sea demasiado efectivo haciéndolo. Si a esto le sumamos la descomunal burbuja inmobiliaria que se gastan y el enorme riesgo financiero asociado, me parece que China puede meterse en un lío.
Llevan un par de décadas haciendo las cosas bien, cierto. Eso quiere decir que estadísticamente ya les toca cometer un error en algún sitio - y en una dictadura no hay nadie que les corrija.
Ambos países van relativamente bien, pero no están (aún) listos para salvar el mundo. Brasil por ser año electoral, y porque es poco probable que el sucesor de Lula sea tan bueno como él o Cardoso. Aún siendo un país grande, aún no lo son suficiente. India es todavía un enano político, en parte por su obsesión con Pakistán, en parte porque esto de ser la democracia más grande (y desordenada) del planeta pone las cosas difíciles. No nos van a sacar de está - aún no.
Japón:
Siguen sumando décadas perdidas, envejeciendo lentamente y acumulando deuda a espuertas. Una sociedad próspera y admirable, pero con fecha de caducidad. Lo que sigo sin explicarme, sin embargo, es esto: el bono del tesoro japonés a 10 años a menos de un 1% de interés. ¿Quién narices les regala dinero de ese modo, con una deuda del 200% del PIB?
Motivos para el optimismo:
Los hay, no crean. El primero, y más obvio, me equivoco a menudo. Si digo que las cosas apuntan mal, es casi proclamar lo contrario. Segundo, Irán aún no tiene armas nucleares y/o empezado la Tercera Guerra Mundial. Eso es bueno por dos motivos: no hay gente muriéndose, y quizás con una guerra grande salimos de la gran recesión a lo bestia, estilo años cuarenta. Tercero, los republicanos puede que ganen las elecciones y les de por llegar a consensos, Europa puede pasar reformas en la eurozona, Zapatero cambiar España y China ajustar su economía sin problemas, y solucionar todas estas cosas, remitiéndome al punto uno.
No sé. Lo cierto es que pinta mal, pero al menos sabemos qué no funciona, y qué podemos hacer para arreglarlo (inflación, reformas, ajustes, reequilibrios). No sé si los de ahí arriba están por la labor, por eso - como dicen Atrios, los jefes parece que sólo se preocupan cuando cae la bolsa.
Tags: China, Europa, pesimismo militante, vamos a morir todos Posted in Hispania., Pollo Financiero Global, economía, mundo mundial | 11 Comments »
Wednesday, August 25th, 2010
Tras el parón estival y con la gente volviendo de vacaciones, me parece que vale la pena dar la bienvenida a todo el mundo con un pequeño repaso a cómo están las cosas ahí fuera. La situación económica es, como poco, delicada, y parece que durante el verano las cosas han cambiado un poco - y si miramos los datos en agregado, contando Europa, Asia y América, podemos llegar a algunas conclusiones.
Estados Unidos:
- Los consumidores americanos dicen basta:
Este mes el mercado inmobiliario americano se ha tirado de un puente, casi literalmente - las ventas han caído un 27%. Si bien esta cifra tiene un poco de artefacto estadístico (el final de un crédito fiscal para compra de vivienda que ha atraído a los chabolistas “ladrillo nunca baja” al mercado), es una señal más que las cosas aún están lejos de tocar fondo en este sentido.
Durante los últimos ocho años, la economía americana ha vivido del consumo - o más concretamente, del consumo derivado del crédito fácil y la refinanciación de hipotecas hasta el infinito que “disfrutamos” durante la era Bush. Los ingresos reales de la inmensa mayoría de americanos de hecho disminuyeron, mientras las desigualdades se disparaban. Ahora que se ha acabado el crédito fácil, con los bancos reacios a gastar y el mercado laboral hecho unos zorros, los consumidores americanos han dicho basta, y han dejado de comprar. Sin demanda no hay ventas, sin ventas no invierte ni Dios, y nadie se mueve.
Hay dos formas de salir de esta clase de situaciones. El problema, sin embargo, es que ambas salidas están cerradas.
- El sistema político no da más de sí:
La noticia más importante de los últimos meses es que el sistema político americano ha echado el cierre. La combinación entre la cobardía de los demócratas en el Congreso y el obstruccionismo furibundo de los Republicanos en el Senado se traduce en que el mundo no puede esperar más medidas de política fiscal del gobierno americano, ni cambios regulatorios importantes. La administración Obama ha hecho una tarea titánica aprobando tres leyes muy ambiciosas (sanidad, reforma financiera y estímulo fiscal), pero el partido demócrata ya no da para más.
Esto es un problema serio. Primero, porque todos los estudios (incluyendo la CBO) dicen que el estímulo fiscal del año pasado fue entre muy efectivo y realmente efectivo, suavizando enormemente la recesión. Segundo, porque los mercados financieros parecen no sólo no estar ni siquiera remótamente preocupados por el déficit fiscal americano, sino que encima están casi regalándoles dinero, pidiendo más gasto público a gritos. Un 2,5% de interés a diez años es prácticamente tipos de interés negativos. No sé a qué esperan.
- La Reserva Federal, a su bola:
El Banco Central americano ha decidido que no quiere trabajar más. El Consejo de la Fed, compuesto por una mezcla de republicanos nombrados por Bush (algunos no precisamente competentes), banqueros, tipos que parecen odiar al mundo y una minoría de economistas competentes ha decidido que eso de la deflación y el paro al 10% les va bien, y que no van a tocar nada. Esto es un problema porque si bien la política monetaria es menos efectiva con los tipos de interés a cero, eso no quiere decir que no puedan hacer nada . Declarar que el objetivo de inflación es un 4% en vez del 2%, por ejemplo, puede que sea una buena idea - y la verdad, no están ni cumpliendo con el objetivo actual.
La ley de sanidad reducirá los problemas fiscales de los Estados Unidos a largo plazo y las desigualdades sociales, gracias a su fuerte componente redistributivo. La mayoría de provisiones no entran en vigor hasta el 2014. El partido republicano probablemente será premiado por su nihilismo, ya que los votantes echarán la culpa a la mayoría los vetos de la minoría conservadora. No hemos pasado una ley de cambio climático, así que el fin del mundo como lo conocemos está más cerca. Y la situación fiscal de estados y municipios es completamente desesperada, y sin ayuda federal una catástrofe potencial inminente.
Suena estupendo, ¿verdad? Aún no hemos acabado. Próximo capítulo, Europa y sus desdichas, con algunas notas sobre China.
Tags: filibusterismo, pesimismo, vamos a morir todos Posted in Pollo Financiero Global, americanadas, economía, política | 1 Comment »
Friday, August 20th, 2010
Me parece bastante increíble que en un mundo en que la inflación en Estados Unidos está cláramente por debajo del 2% alguien siga publicando artículos diciendo que los precios van a subir descontroladamente de aquí nada. LD tiene uno de estos genios buscando una justificación realmente rebuscada a como los precios se van a disparar; en este caso es la verdad revelada que una fábrica de tornillos no puede fabricar paneles solares a corto plazo, pero a menudo es eso que a la que los mercados se den cuenta que el déficit público es altísimo el desastre llegará seguro.
Una pequeña nota económica: combatir la deflación es bastante complicado; basta con ver lo bien que van las cosas por el mundo estos días. Combatir la inflación, sin embargo, es algo relativamente sencillo que los bancos centrales pueden hacer sin ningún problema: suben los tipos de interés y listos. Cierto, eso implica inducir una recesión - pero es una recesión fácil de recuperar, ya que la economía vuelve a crecer (sin expectativas inflacionarios) en cuanto los intereses bajan de nuevo.
Ya sé que me repito un poco demasiado, pero esta crisis económica es distinta a las anteriores - la recesión no viene de una subida de tipos, sino de una crisis financiera. Cuando la economía está en una trampa de liquidez con tendencia deflacionaria la política monetaria es muy poco efectiva; la única palanca que aún tiene efectos sobre la economía es la política fiscal. Los mercados parecen entender esto, prestando dinero prácticamente gratis a todo gobierno nacional decente con moneda propia (EUA, Japón, “Alemania“), prácticamente rogando a los políticos que gasten como posesos.
Los pobres diablos sin moneda propia, eso sí, son otro tema distinto - pero así es la vida bajo el patrón oro euro. Aquí, como ya hemos comentado, uno puede escoger entre la sartén (deflación) y el fuego (devaluación, abandonando el euro) - ambos con un coste tremendo. Pero ese es otro tema.
Tags: inflación, patrón euro, Política fiscal Posted in Pollo Financiero Global, economía | 5 Comments »
Monday, August 16th, 2010
El PSOE quiere sancionar a los desempleados que no acudan a cursillos de formación. Suena muy inocente y razonable (¡si no quieres reciclarte, nada de prestación de paro!) pero hay un pequeño problema: los cursillos de formación no es que sean inútiles, es que son contraproducentes.
Es algo que explicaba el otro día - un parado que ha hecho una de estas dichosas clases tiene menos probabilidades de entcontrar trabajo. No es cosa de que nuestros cursillos sean malos; todos los estudios indican que no funcionan en ninguna parte, ni siquiera en la tierra de la administración pública infalible que es Suecia.
En fin, espero que alguien entre en razón y elimine esta reforma totalmente idiota - y en serio, no es tan complicado leer un par de libritos antes de decidir cómo narices uno organiza las políticas de desempleo. Recordad, es mejor dar dinero al empresario para que alguien trabaje (y reformar el mercado laboral, de paso) que estas tonterías de formación que no aportan nada.
Tags: desempleo, Mercado laboral, políticas activas, reformas idiotas Posted in Hispania., economía, ingeniería institucional | 13 Comments »
Tuesday, August 10th, 2010
El otro día leyendo a Tyler Cowen me encontré con una cita que vale la pena tener en mente:
Here’s another way to explain why the concept of cheap wages can so quickly become misleading. If you’re looking to buy a Mercedes-Benz, for instance, German labour is the cheapest in the world for that goal.
La idea es muy sencilla: la mano de obra barata realmente no existe - lo que tenemos es mano de obra con mejor calidad/precio en fabricar un determinado producto. Si, buscando mano de obra barata, un empresario enloquecido montara una fábrica de berlinas deportivos de lujo en Nigeria, el resultado no sería especialmente rentable. Montar un coche de alta tecnología requiere trabajadores muy cualificados utilizando maquinaria muy compleja y precisa; no es algo que pueda ser substituido por una pequeña horda de trabajadores no cualificados cobrando cuatro perras.
La idea de ventaja comparativa no es demasiado intuítiva, pero tiene mucho que ver con esto. No es producir barato; es poder hacer algo de forma más eficiente con los recursos que tienes a mano. Cowen habla de esto analizando algo que he repasado antes, el coste de la mano de obra en China, y sobre por qué los temores de perder toda la industria (o China dejando de ser barata de golpe) son bastante infundados. Vale la pena leerlo.
Pensando en España, me parece bastante obvio que no somos Alemania, pero ciertamente no somos China. Tenemos unas infraestructuras fantásticas, una mano de obra con un nivel de preparación decente… y un marco legal ligeramente kafkiano e inflexible. Quizás no servimos para fabricar BMWs, pero a buen seguro somos capaces de hacer coches de segunda clase. Más que buscar el Santo Grial de la alta tecnología, me parece que lo nuestro es fabricar la versión de consumo masivo de los juguetes molones que inventen los alemanes.
Tags: alemania, China, costes laborales, ventaja comparativa Posted in economía | 2 Comments »
Tuesday, August 3rd, 2010
Este verano muchos disfrutarán del placer y la gloria que es vivir un atasco. Largas horas avanzando a tres por hora rodeado de otros valientes proletarios, disfrutando del paisaje de manera forzosa hasta que digáis basta.
Como dice Ryan Avent, bienvenidos al paraíso de los trabajadores realmente existente - el comunismo circulatorio. Lo explica en pocas palabras, hablando del tráfico en Moscú:
Why were old Soviet citizens forced to queue for hours? Because the government wasn’t using market prices to allocate scarce resources. And why are Russians doomed to interminable congestion today? Exactly the same reason.
Now, Moscow may lack the institutional strength to adopt congestion pricing. Gessen relates how Moscow attempted to charge for parking by deploying orange-vested men to collect parking fees. This led to a boom in the wearing of orange vests in pay-parking areas, and the diversion of parking fee money (by both the legitimate parking attendants and the frauds) to private ends.
Still, we should reflect on the lessons here. Most cities are better governed than Russia. The competent Swedes have made congestion pricing work, as have the British.
Todo tiene un precio. Las carreteras y autopistas españolas (fuera de Cataluña) sólo parecen ser gratis, pero en realidad no lo son. Ocupar espacio en una carretera en hora punta tiene un precio, ya que es un bien escaso - aunque en muchas ocasiones no lo estemos pagando.
La capacidad de transporte máxima en una autopista de cuatro o seis carriles normalmente se alcanza con los coches circulando a 60-70 Km/h (¿eso que hacen en Barcelona de reducir el límite de velocidad en hora punta? Muy buena idea). Con poca congestión podemos circular a 120; según vamos añadiendo más y más tráfico, cada conductor adicional “cuesta” velocidad media al resto, que tienen que ir más lento. Cuando llegamos al máximo, el coste para todos es un atasco.
El uso de una carretera en hora punta tiene bastante parecido con la tragedia de los comunes - en este caso, nuestra presencia contribuye a que todo el mundo llegue tarde, sin que nosotros paguemos el coste o podamos coordinar con el resto “a quién le toca” usar el coche hoy.En el sentido estricto, un atasco de circulación es un fallo de mercado. Por fortuna, conocemos una forma muy sencilla para solucionar este problema - poner un precio a esa congestión, o dicho de otro modo, los peajes. Si utilizar una autopista el día “grande” de la operación salida fuera muchísimo más caro que el día antes o el día después, veríamos mucho menos tráfico, con los conductores adaptándose a los precios. Las líneas aéreas hacen esto desde hace siglos, distribuyendo pasajeros a base de yield management.
Así que la próxima vez que escuchéis un político pedir que se levanten las barreras de los peajes de las autopistas los días de más tráfico, proceded a darle una colleja de mi parte. Esos días el peaje debería ser más caro, no más barato, si queremos evitar atascos.
Tags: circulación, comunismo, peajes, tráfico Posted in Trenecitos y cemento variado, economía, ingeniería institucional | 36 Comments »
Monday, August 2nd, 2010
Perder un trabajo es una experiencia dura, pero no es realmente algo demasiado malo a corto plazo. Un empleado que vé que su empresa cierra tiene en la mayoría de los casos una red de protección social que amortigua la caída en forma de seguro de desempleo, y un activo realmente importante que le sigue haciendo valioso: experiencia y una capacidad demostrada de ser capaz de utilizarla. Si además su carrera profesional ha sido variada, sin miedo de cambiar de empleo cuando era necesario, puede demostrar que aprende rápido y es versátil. El ser despedido es un problema, pero no es un tragedia.
Es cuando un trabajador está desempleado durante cinco o seis meses que las cosas empiezan a ponerse difíciles. Cada mes que está inactivo, su experiencia es menos relevante - lleva más tiempo sin manejar maquinaria, crear hojas de cálculo, dar presentaciones o reparar motores. Por mucho que intentes mantenerte al día, es muy distinto hacer chapuzas en casa que completar un proyecto con la presión de una fecha; al cabo de una temporada, uno es menos efectivo. Por añadido, la inactividad empieza a convertirse en una señal para empleadores sucesivos; si ninguna empresa ha querido contratarte en los últimos nueve meses, un responsable de personal sospechará que los potenciales empleadores vieron algo que no les gustó, y vigilará con más fuerza.
Lo que era un problema menor hace siete u ocho meses, con un trabajador productivo, acostumbrado a trabajar y atractivo para empleadores, es ahora capital humano depreciándose rápidamente: perdiendo experiencia, desmoralizado, y compitiendo con trabajadores recién llegados. Un parado de larga duración no es sólo una familia con problemas económicos - es algo parecido a tener un montón de valiosa maquinaria tirada en un descampado, oxidándose y quemándose al sol.
Cuando hablamos de crear más políticas activas de empleo tenemos que recordar que muchos trabajadores son ahora peores de lo que eran hace un año, y que puede que no baste darle cursillos y darles un buen empujon. No basta con hacer políticas activas de empleo - es necesario poner a la gente a trabajar, casi literalmente.
Miradlo de este modo: ¿qué es mejor, un licenciado en económicas recién salido de la facultad o un tipo que ha trabajado de contable en una gestoría durante seis meses? La idea no debe ser poner a alguien a hacer cursillos y después ayudarles a buscar en infojobs, ya que la “experiencia” de ir a clase es mucho menos valiosa que la de hacer algo más o menos parecido en el mundo real. Lo que debemos es hacer es hacer estos trabajadores más competitivos en el mercado de trabajo, hacerlos más fáciles de “vender”. Y para hacer esto no hay nada más fácil que bajar su precio.
Eso se puede hacer de dos maneras. La primera, y más pedestre, es hacer que pidan menos dinero - algo complicado, ya que los trabajadores tienden a no aceptarlo. Para hacer las cosas más complicadas, el pedir un salario más bajo es una señal bastante horrible para potenciales empleadores; es como decirle al jefe que eres un potencial desastre ya en la entrevista de trabajo.
El sistema más extendido en países razonables, y que resulta funciona muchísimo mejor, es pagar directamente a los empresarios parte del salario del trabajador durante unos cuantos meses. Un parado de larga duración no deja de ser un coche de segunda mano que necesita un poco de rodaje - nada que no se arregle con un poco de uso. Si la productividad marginal del empleado es digamos un 80% de su potencial al empezar su contrato, pero llegará al 100% en tres meses, el estado puede recolocar al trabajador gastando muy poco dinero, simplemente cubriendo la diferencia.
Es por eso que el Kurzabeit, el modelo alemán de reducción de la jornada laboral, es de hecho muy buena idea. La industria alemana tiene como seña de identidad una productividad increíble basada en una mano de obra muy cualificada. Si una recesión mundial fuerza a muchas empresas a reducir su producción y despedir obreros durante un par de años, el resultado va más allá del desempleo - lo que tenemos es una mano de obra peor mantenida y menos productiva. Es algo parecido a una externalidad negativa, así que es natural que el estado alemán intervenga: paga parte del coste de mantener el motor en perfecto estado (algo que beneficia a toda la economía, no sólo a los implicados) y al llegar al otro lado de la recesión las empresas están listas para arrancar a toda potencia, sin haber perdido ni una gota de capital humano. La economía alemana ha capeado el temporal de forma excelente, y está creciendo con una fuerza tremenda, una muestra que la estrategia funciona.
Criticar el modelo de Kurzabeit como ejemplo de subvención insostenible es erróneo, ya que el kurzabeit en el caso alemán es la pura definición de subvención a corto plazo. El problema de Alemania no era que sus empresas no pudieran exportar, sino que nadie estaba comprando debido a la crisis. Preservar el mejor sector empresarial del planeta hasta que capeara el temporal es perfectamente racional, y en vista de la salud fiscal alemana, no precisamente caro.
Esto no quiere decir que el modelo alemán sea exportable a otros sitios; de hecho, en España sería una idea atroz. Lo último que queremos es tener el estado gastando dinero protegiendo la constelación de empresas inmobiliarias que han llenado el país de casas inútiles, o todas esas empresas que no han sido capaces de exportar nunca nada. Es siempre mejor proteger al trabajador antes que el puesto de trabajo; los alemanes tienen la suerte que los puestos de trabajo que protegen son increíblemente valiosos, pero tiene bastante de casualidad.
Si queremos hacer políticas de empleo efectivas y no excesivamente arbitrarias, lo que queremos es que el estado pague parte de los costes laborales a los parados de larga duración, sea mediante recortes fiscales (no cobrar cotizaciones sociales durante X meses, por ejemplo) o pagando directamente el salario. La segunda opción es probablemente mejor, ya que es más visible para todos los implicados (el trabajador ve más dinero en la nómina). Alguien que trabaja, aunque no sea en “lo suyo” está aumentando su capital social, abriéndole puertas que quizás no fuera consciente que existieran.
El problema, claro está, es que para que esto funcione queremos que los trabajadores subvencionados tengan contratos indefinidos, no temporales. Si, como sucede en España, un indefinido viene con todos esos maravillosos costes laborales ocultos que tanto incordian, el empresario preferirá olvidarse la subvención y tirar de contratos basura. Subvencionar contratos temporales es básicamente tirar dinero, así que sin una reforma del mercado de trabajo es difícil que esta clase de mecanismo que funcionan bien en otras latitudes se adapten bien a España.
Como de costumbre, vamos.
Tags: desempleo, empleo activo, Mercado laboral, reformas, subvenciones Posted in Hispania., economía, ingeniería institucional | 16 Comments »
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