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El Coliseo

Archive for the ‘ante todo orden’ Category

De terrorismos e histerias

Monday, January 11th, 2010

Supongo que recordaréis el patético intento de atentado del día de Navidad en Detroit, en el que un patético pelagatos que aspiraba a martir fue incapaz de volarse sus cataplines dentro de un avión. En un país más o menos normal, todo esto hubiera sido visto con cierta preocupación, pero sin demasiados aspavientos: los terroristas siguen ahí, pero son básicamente incapaces de hacer nada demasiado amenazador de forma competente. Más o menos la reacción que tenemos en España cuando ETA comete uno de sus atentados de tercera en los últimos años, básicamente.

Estados Unidos, por descontado, no es un país normal. Hoy mirando los programas de debate de los domingos (”Meet the Press” y “This Week“, muy influyentes), los comentaristas seguían alegremente obsesionados con el terrible, terrible ataque; CNN y Fox News siguen cubriendo el asunto con una dedicación enfermiza. Si tuviera que basar mi percepción sobre qué sucede en el mundo en lo que dicen los medios americanos, estaría convencidísimo que Estados Unidos está siendo atacado de forma incesante por una coalición maligna de ninjas mutantes superpoderosos que siguen órdenes de un Osama Bin Laden que hace que Magneto o el Dr. Muerte parezcan monjas de la caridad.

El histerismo de los medios es desproporcionado, y como resultado, la reacción de la administración ha acabado siendo casi igual de ridícula. Obama ha estado impecable en las formas (sobrio, tranquilo, sin perder los nervios), pero las medidas impuestas han sido ridículas. Volar a Estados Unidos es ya normalmente un poco cargante, pero lo de ayer fue de traca. De aeropuerto en aeropuerto, en orden, tuvimos que disfrutar de los siguientes controles:

  1. Interrogatorio estúpido sobre seguridad al facturar equipaje. Control de pasaportes y papeles de residencia.
  2. Control de seguridad para entrar en zona de embarque, quitandote zapatos, cinturón, etcétera. Todo el mundo pasa por él, pero tuve que mostrar el pasaporte por segunda vez, y ser cacheado, que es lo mío.
  3. Control de pasaportes (tercero) para pasar a internacional.
  4. Control de pasaportes (cuarto) para acceder a la puerta de embarque, otra vez con preguntas estúpidas sobre mis intenciones, quién había hecho las maletas y qué quiero ser de mator.
  5. Cacheo y registro de equipaje de mano obligatorio para todo el pasaje antes de subir al avión. Los doscientos pasajeros fueron inspeccionados a conciencia, con dos guardias civiles, doce guardias jurados y un par de agentes más de seguridad tomándose dos horas de reloj para comprobar que mi Nintendo DS era de verdad y se encendía. Salimos con dos horas largas de retraso de Barcelona, básicamente por estos controles.
  6. Llegados a Nueva York, la ya tradicional cola de inmigración, con las preguntas clásicas sobre proclividades terroristas, etcétera.

Entiendo cierto temor a que sucedan según qué cosas, pero ¿de veras todo esto es razonable? Los pasos cuatro y cinco, más las preguntas idiotas en en el punto uno, son “aportaciones” post-Detroit. No tengo ni la más remota idea si aportan algo; el último atentado fracaso, al fin y al cabo. Lo que es indidudable es que es que hacen perder una cantidad ridícula de tiempo a miles de personas todos los días, y que son cualquier cosa menos baratas. Barcelona sólo tiene cuatro vuelos directos al día con Estados Unidos, pero en aeropuertos con más tráfico esto tiene que suponer una auténtica legión de funcionarios perdiendo el tiempo.

¿Os imagináis que nos tomáramos la seguridad en los trenes de cercanías del mismo modo? Desde el 11S, han habido más víctimas de terrorismo en trenes que en aviones, al fin y al cabo; la vida sigue y aceptamos el riesgo de todos modos. No digo que pasemos a seguridad cero, pero esta clase de histeria es una completa estupidez. La era dorada del terrorismo en aviones (los 70-80 y sus secuestros) no pareció convertir a todo el mundo en puñado de nenazas aterradas.

Es la paradoja del neoconsevadurismo militante y toda la generación de políticos que dicen tomarse el terrorismo tan en serio: todo es dureza, seriedad, esfuerzos impacables y nunca nos rendiremos en retórica, y unas reacciones completamente histéricas cuando pasa cualquier cosa. Todo respaldado, por supuesto, con unas ganas tremendas de bombardear desde 30.000 pies algún chamizo polvoriento en el tercer mundo, para dejar claro que somos invencibles. Faltaría.

Pensaba que con Obama en la Casa Blanca estas prácticas absurdas serían cosa del pasado, pero me temo que las hordas de guerreros de salón y expertos en seguridad aterrados seguirán poniendo la amenaza terrorista metahumana en lo alto de la agenda política. Triste.

Haciendo maletas

Monday, December 7th, 2009

Los iraquíes finalmente han llegado a un acuerdo tratando de definir su nueva ley electoral en el último minuto, así que tendrán finalmente algo parecido a unas elecciones generales. ¿Por qué es esto relevante? Básicamente porque es uno de los requisitos establecidos por la administración Obama para poder largarse del país de una puñetera vez. Es un éxito (y un respiro considerable) para el Presidente, que podrá concentrarse en la otra guerra que tiene entre manos. Y es un éxito considerable, por cierto, del vicepresidente Biden, que parece ha tenido un papel crucial en convencer a los iraquíes que se tomaran las cosas en serio.

Para los Estados Unidos, sin embargo, es un éxito bastante relativo. Irak tenía que ser una guerra rápida, barata y fácil que iba a crear una democracia ideal en Oriente Medio;  una aventura en el desierto para dar una lección a potenciales dictadores con ideas brillantes. Siete años después, Irak ha sido una pesadilla de larga duración, cara, dolorosa y horriblemente cara. El país se desintegró en una guerra civil no declarada, sin que los americanos pudieran contenerla. Sólo la combinación de sobornos masivos insurgentes, los dirigentes suníes aceptando que no podían ganar la guerra y aceptando el dinero y cantidades ingentes de tropas rescató el país del desastre.

Aún con la paz relativa, Irak sigue siendo un manicomio - no es el horror que era hace un año o dos, pero la violencia no ha cesado. Basta echar un vistazo al “parte de bajas” de Iraq Today cada día para verlo; sólo el seis de diciembre han encontrado más de 25 muertos y heridos en las noticias, y ha sido un día bastante tranquilo. Imaginad si España tuviera 35-40 bajas diarias por terrorismo, e imaginad lo bien que viven por ahí policías y políticos. Y este número es con el ejercito más poderoso de la tierra intentando mantener el orden; cuando se vayan no estoy nada seguro que ese número disminuya.

Lo más deprimente del asunto, por descontado, es que el régimen anterior a la guerra era abiertamente hostil a Irán. Cuando Estados Unidos deje Irak, Teheran tendrá en Irak un potencial aliado. Irak será, siendo muy optimista, una democradura; un gobierno autoritario más parecido a Rusia o Irán que a un sistema representativo serio.Es la pura definición de una victoria pírrica.

Por cierto, para los que disfrutan con los arreglos institucionales, los iraquíes han cerrado el debate sobre la ley electoral utilizando una solución clásica: si no llegamos a un acuerdo de reparto de escaños, lo que podemos hacer es añadir más escaños al parlamento. El porcentaje asignado a cada región es parecido, pero incluso en esta clase de negociaciones la gente acaba por fijarse sólo en números brutos. Es curioso, cuanto menos.

Piratas y estupideces

Thursday, November 19th, 2009

No quería hablar del dichoso Alakrana y los piratas, pero la obcecación de algunos de mezclar churras con acorazados me puede. La lista de bobadas de estos días es larga y extensa, así que me concentraré en los grandes éxitos de esta semana.

La primera, y más irritante, es comparar los rehenes del Alakrana con Miguel Ángel Blanco y ETA. En el primer caso se pagó un rescate, en el segundo el estado no cedió - y aunque parezca mentira, ambas decisiones fueron correctas.

La diferencia entre ambas situaciones es muy simple: las demandas y motivaciones de los captores eran completamente distintas. Cuando ETA secuestró a Blanco, la banda exigió un cambio en política penitenciaria a cambio de la vida del concejal de Ernua. Cuando los piratas secuestraron al pesquero, pidieron dinero a cambio de la liberación de los rehenes. En el primer caso, ETA está pidiendo que un gobierno democrático actúe en contra de su mandato electoral para finalizar un rescate - es un chantaje al estado y al sistema democrático. En el segundo caso, a los piratas les importa un pimiento quién pase por caja; ellos están haciendo una transacción comercial pura y dura - un contrato de guardaespaldas ligeramente cafre.

Los piratas no son terroristas; los llamamos “piratas” por ese motivo. Los tipos que andan por Somalia secuestrando barcos básicamente están respondiendo al vacio de poder en la zona. La naturaleza aborrece el vacio, y los monopolios de la violencia no son una excepción; en vista que no hay nadie poniendo orden, los piratas se ganan la vida cobrando peajes a punta de pistola. Mientras pagues, no te harán nada - en cierto sentido, son como la mafia, un substituto desordenado de un estado débil. Su negocio es la protección.

ETA no está buscando hacerse rica; su objetivo es derrotar al estado. Hablé de ello hace tiempo; lo suyo no es proteger, es inflingir costes a un estado que quieren expulsar del territorio. En este caso sí estamos hablando de chantaje, de guerra de desgaste - ceder en este caso si significa llamar al mal tiempo, ya que están pidiendo concesiones políticas.

¿Cómo combates a una epidemia de piratas? Hay dos métodos, uno caro y uno barato. El caro es bien sencillo; lo han usado romanos, ingleses, españoles y cualquier potencia marítima que se ha hartado del problema. Básicamente es poner un montón de barcos armados hasta los dientes donde hay piratas, y disparar contra todo lo que se mueva durante un par de años. El barato es lo que la comunidad internacional está utilizando en Somalia estos días: corredores protegidos y protección limitada; el equivalente moderno a un sistema de convoyes.

En un sistema de convoyes, uno puede esperar a cruzar el Atlántico con la Flota de Indias, o puede decidir ir por libre y sacar más dinero de sus aventuras. El Rey va a proteger tus barcos de piratas y corsarios en el primer caso; en el segundo, el riesgo es tuyo. El patrón del Alakrana estaba haciendo el equivalente pesquero a irte de vacaciones a Afganistan y protestarle al gobierno que te tiran bombas; como comenta Albert Esplugas, no tiene ningún sentido pretender que el estado tiene la obligación de proteger a sus ciudadanos allí donde esten. El PP, por cierto, está obsesionado con esta clase de bobadas; recordad como casi piden que bombardeemos Bolivia para proteger a Repsol de todo mal.

Queda decidir qué debe hacer España para que esto no se repita. Supongo que meter en la cárcel al genio que decidió ir a pescar a un sitio lleno de tipos con AK-47 con muy mala leche sería un buen primer paso, pero quedan los piratas. ¿Es hora de hacer el Rambo y convertir la base secreta dentro de un volcán un poblado cutre pirata somalí en un solar requemado lleno de cráteres? ¿Enviar comandos a la francesa y exterminar a los agresores? ¿Contratar un equipo de ninjas mercenarios y forzar la pelea friki final de ninjas contra piratas?

La respuesta es no, no, y no. No sirve para nada. Recuperar el dinero sería estupendo si fuera nuestro, pero no lo es: es de la aseguradora y el armador. Gastar dinero público para solventar un atraco a 6000 kilómetros de España no es una forma decente de gastar impuestos. Si lo nuestro es la venganza cavernícola, estaremos poniendo un pastón tremendo intentando fusilar a cuatro matados en el otro lado del mundo, con un efecto real muy limitado. La costa de Somalia seguirá sufriendo de la ausencia de una autoridad estatal establecida, y no es que África ande falta de mano de obra barata dispuesta a asaltar barcos.

¿Un ejemplo? El Maersk Alabama. Sí, ese barco americano que los piratas asaltaron hará unos meses, en un secuestro que acabó con tres bucaneros de pacotilla con un tiro en la cabeza. Los Estados Unidos son un país con malas pulgas que no retroceden ante nada, etcétera. Bueno, adivinad qué barco los piratas han intentado asaltar esta semana, otra vez. El armador del Maersk Alabama, sin embargo, no es un tacaño que odia a sus marineros, y el barco llevaba unos cuantos mercenarios armados hasta los dientes por si las moscas, así que la cosa quedó en nada.

Eso no quiere decir que utilizar seguridad privada sea una buena idea, sin embargo; eso crea otra clase de riesgos distintos. Por ejemplo, los barcos con mercenarios tomarán más riesgos, algo que quizás no queremos que suceda. Tampoco creo que debamos hacer lo que dice Esplugas y poner un precio sobre la cabeza de los piratas; sólo nos faltaría una pila de amateurs intentando rescatar rehenes.  Pero ese es otro tema, para otro día.

¿Por qué vemos la corrupción ahora?

Friday, November 6th, 2009

Ahora que por fin los medios han empezado a reclamar medidas contra la corrupción (y los políticos han empezado a reaccionar con propuestas concretas; muy racionales, por cierto), vale la pena preguntarse por qué estamos viendo todos estos casos emerger ahora. El mercado de la corrupción es, al fin y al cabo, un equilibrio pernicioso difícil de romper; vale la pena recordar por qué todo ha caído ahora.

Me parece que hay dos motivos básicos. El primero es relativamente obvio, y que los medios han cubierto a medias. El segundo es igual de importante, y ha pasado muchísmo más desapercibido.

Empezaremos por lo fácil: la recesión ha hecho la corrupción más complicada. Todas esas comisiones y favores recíprocos que resultaban tan rentables hacen un par de años son muchísimo menos rentables ahora. Los márgenes son menores, las beneficios esperados han caído en picado y muchos grandes proyectos que iban a hacer a un montón de gente rica están medio abandonados, dejando un reguero de inversores cabreados y pactos rotos. Los políticos corruptos, ahora mismo, tienen mucho menos que ofrecer -y tienen problemas serios para mantener sus promesas. Si a eso le sumamos el conflicto interno en algunos partidos, es natural que salgan algunos casos a la luz.

Hay un segundo punto, sin embargo, que ha pasado desapercibido, y que no está de más señalar: el gobierno realmente ha aumentado muchísimo sus esfuerzos en la lucha contra la corrupción. No, no es una persecución antiPP, como el tiro al pato de Santa Coloma demuestra. Realmente hay bastante más medios concentrados en cazar políticos poco honestos.

Desde el 2004, el gobierno ha creado cincuenta plazas de fiscales dedicados en exclusiva a delitos medioambientales y urbanísticos, aparte de dedicar unidades de Guardia Civil especializadas. El tan cacareado plan contra el fraude fiscal realmente ha aumentado la recaudación, y ha servido para cazar no pocos listillos que tenían el dinero mal escondido; el caso Santa Coloma, al fin y al cabo, nace del BBVA Privanza. La fiscalía anticorrupción tiene el triple de fiscales ahora (de 10 a 30), y ha aumentado su actividad de forma exagerada. La nueva ley del suelo y (la ley de montes) añadió controles y limitaciones que hacen la corrupción más complicada (y dejan a no pocos municipios sin recursos, pero ese es otro tema), y que han forzado que muchos arreglos poco honestos cayeran pos su propio peso.

¿Son soluciones perfectas? No, por descontado; queda mucho por recorrer. Es necesario aumentar la independencia de los tribunales (para evitar casos ridículos como Camps en Valencia), aumentar la transparencia en las administraciones locales, reformar la financiación municipal, eliminar muchos cargos políticos y reducir la discrecionalidad de los ayuntamientos, arreglar en lo posible el sistema de financiación de los partidos políticos y por descontado, más transparencia en todos sitios. He hablado de ello antes; echadle un vistazo.

Lo que me parece que no podemos olvidar es que los políticos realmente no están haciendo un trabajo tan malo combatiendo la corrupción - en parte lo que vemos es más y mejor trabajo policial, no sólo un aumento descontrolado del numero de cargos públicos corruptos. Tenemos que pedir más, y estoy realmente encantado que los medios parecen haberse sacado de encima (con gloriosas excepciones) su estúpida manía de defender los cretinos de su bando.

 Las reformas ya en los libros, más los nuevos cambios que los partidos están poniendo sobre la mesa, crearían un marco legislativo aún imperfecto, pero relativamente decente. Debemos exigir que los políticos acaben el trabajo y pasen reformas claras y contundentes.

Cárceles y presos

Thursday, August 6th, 2009

Vía Lüzbel, leo este (excelente) artículo en El País sobre tasas de criminalidad y encarcelamiento en España y Europa. Resulta que en España metemos más gente en la cárcel que nadie y tenemos una tasa de delincuencia muy baja - como bien comentaba Luzbel, el tópico que el delito de poca monta sale gratis en España es completamente falso.

Al ver las cifras, sin embargo, la altísima tasa española me pareció un poco baja. ¿Sólo 76.000 presos? Eso no suena demasiado. Viviendo como vivo en Estados Unidos, tuve que mirar la tasa aquí, ya que recordaba vagamente que era muy alta. No veas.

Estados Unidos tiene más de 2.300.000 personas en la cárcel. España, presuntamente estricta, tiene una tasa de encarcelamiento de 166 reclusos por 100.000 habitantes; Estados Unidos, 738. Más de un 1% de la población masculina en edad adulta está en la cárcel; un país con un 5% de la población mundial tiene más del 23% de los presos. Sí, la criminalidad es más alta, pero no es seis veces peor que en España (excluyendo homicidios); la obsesión por la mano dura que tienen por estas tierras es casi psicótica.

Y no quiero ni hablar sobre las horribles desigualdades raciales en el sistema judicial americano. Realmente, es un país rarísimo.

Derecho a la autoinmolación entusiasta

Friday, June 26th, 2009

Por Archipiélago Duda reflexionan sobre el terrible afán totalitario de la malvada Dirección General de Tráfico y su pertinaz insistencia en hacer cumplir la ley.  La estadística le contesta: En 2001, España tenía 136 muertos por millón de habitantes, y en 2008 pasó a 68.

Entiendo el afan de los anarcoliberales por la libertad individual a ultranza, pero la verdad, me parece que defender el derecho a que la gente muera de manera estúpida en accidentes perfectamente evitables no tiene demasiado sentido. En especial porque los accidentes de tráfico nos cuestan un ojo de la cara a todos: entre policía, sanidad, atascos, daños a las carreteras y mano de obra tirada a la basura, evitar muertes aplicando unas leyes muy baratas de vigilar es algo que debería ser del todo obvio.

¿Paternalista? No sé. A veces creo que vale la pena proteger a la gente de si misma - y si vamos a dejar que la gente haga lo que quiera, la verdad, meterse en qué piensan sobre la familia pero estar en contra de las multas de tráfico es un poco contradictoria.

Teoría del gobierno fatalista

Tuesday, April 7th, 2009

Pensando sobre cambios de gobierno, crisis económica y el extraño estado de ataraxia / autismo vital de según qué líderes políticos al pasar reformas, me parece que vale la pena mirar el problema desde otro punto de vista: el fatalismo.

No sé si recordaréis algo que escribía no hace demasiado, hablando sobre como a veces los cambios políticos son inevitables. Nadie se paró a preguntar si Adolfo Suárez, Giscard D´Estaing, Carter o el bueno de James Callaghan tenían la culpa de la crisis económica de principios de los años ochenta el día de las elecciones; los votantes en España, Francia, Estados Unidos y Reino Unido los echaran a patadas, no importa qué estuvieran haciendo para superar la crisis. Podían estar haciendo lo correcto (Carter, escogiendo a Paul Volcker para la Reserva Federal o Callaghan pidiendo moderación salarial) o no (Suárez, saliendo por piernas): la culpa de la crisis era de quien mandaba, y listos.

Jose Luís Rodriguez Zapatero sabe varias cosas. Primero, la crisis no es culpa suya, al menos en lo básico. Segundo, podía haber pasado reformas impopulares (y que muchos no veían urgentes) y la recesión sería algo más suave, pero decidió no arriesgarse. Tercero, aún habiendo pasado las reformas en la primera legislatura, la crisis seguirá siendo horrible, de las peores jamas vistas; lo es en todas partes, no importa si el gobierno ha hecho los deberes o no. Cuarto, y lo más fustrante, haga lo que haga lo tiene básicamente perdido; aún haciendo reformas heróicas por el bien de la nación, los votantes casi con toda seguridad van a mandar a los socialistas a la oposición, si las cosas siguen igual de mal. Y quinto, aún haciendo todo bien, es probable que el mundo entero esté hecho una mierda de aquí tres años, así que tampoco es que su gran trabajo lo vea nadie: perderán igual casi seguro.

¿Suena fatalista? En cierto sentido, es una visión pesimista de las cosas, pero no un escenario poco realista. Barack Obama, probablemente el mejor político en activo ahí fuera, tiene que obrar un milagro tras otro en los próximos dos años (arreglar la sanidad, sistema financiero, la crisis energética -recordad, el petróleo sigue por encima de $50 en medio de una recesión horrorosa-, economía real y doce cosas más sin un sólo error) para que las cosa no se alargue demasiado. Todo tiene que encajar en todas partes. Las reformas en España, aún haciéndose bien, no se notarían hasta que la economía mundial no se recupere, así que el mérito lo verían pocos.

Los cambios que muchas veces vociferamos desde aquí (Citoyen más que yo, por cierto) son necesarios, pero te darán a medio plazo un 1 ó 2% (siendo alocádamente optimista) de crecimiento adicional, aparte de hacer el país más resistente a crisis. Allá por el 2012, esto puede ser la diferencia entre crecer un 0,5 o un 2%; significativo para los premiados, pero lo suficiente anémico como para que el PSOE pierda igual.

Si hagan lo que hagan lo tienen perdido, ¿para qué matarse? La tentación de cerrar filas, mantener el estado del bienestar funcionando en lo posible y evitar que el país se vaya a hacer gárgaras en un winter of discontent, mayo del 2010 o trauma generacional semejante puede parecerle al PSOE una buena idea. Está perdido, no hagamos el tonto y le demos al PP la Moncloa durante una década.

¿La verdad? bobadas. Primero, porque es un instinto de supervivencia cobarde, y segundo porque hace un daño al país tremendo. A Zapatero lo contratamos para gobernar, no para proteger al partido; más vale que haga su trabajo. Aparte de eso, esas reformas son necesarias para el bien de España a largo plazo; si Aznar no se hubiera dedicado a perder el tiempo en las Azores (Zapatero tiene la excusa que ganó de rebote, pero también se le aplica), otro gallo nos cantaría.

Y la verdad, si uno es de izquierdas, es mejor que las reformas las pase un gobierno socialista. Como decía Citoyen, uno puede arreglar los problemas del modelo actual de muchas maneras, y a buen seguro el PP no escogerá soluciones con toques redistributivos y énfasis en la igualdad de oportunidades. Ya que váis a estirar la pata, dejad un legado institucional sólido y brillante, aunque el gobierno caiga con estrépito. Rajoy no perderá el tiempo rehaciendo esas reformas impopulares; el tipo no es estúpido.

¿Qué pasa, ministros? ¿Acaso queréis vivir para siempre?

Pasando miedo con Pakistán

Thursday, December 11th, 2008

Después de los ataques de Mumbay, muchos observadores han dirigido sus miradas a Pakistán y la reacción de sus líderes. Parece relativamente claro que gente dentro de Pakistán organizó y lanzó los ataques, y la India está más bien mosqueada con la aparente pasividad de sus vecinos. De momento parece que las detenciones han empezado, pero incluso una noticia como esta debe ser tomada con cautela.

Juan Cole lleva una temporada diciéndolo:  el gobierno civil de Pakistán corre un riesgo serio cuando actúa contra los grupos terroristas pro-Kashmir que operan dentro del país. El estado en Pakistán es una entidad relativamente ficticia; el gobierno tiene un control limitado de amplias regiones del territorio, no tiene un monopolio efectivo de la violencia en todas partes, y tiene problemas consiguiendo que parte de sus funcionarios y aparato militar obedezca las órdenes que recibe.

Es perfectamente factible que no poca gente en los servicios secretos del país conocieran los ataques. De hecho, es bastante probable que colaboraran con ellos, con el gobierno central no teniendo la más remota idea de lo que estaba pasando. Hay gente en el aparato militar de Pakistán que odia a la India, desprecia al nuevo gobierno, y la verdad, se muere de ganas de liarse a tortazos con esos infieles que ocupan territorios históricos musulmanes. Si el gobierno civil se comporta como un grupo de traidores ateos, no dudarán en intentar (otro) golpe de estado, de un modo u otro. Todo ello en un país donde el ejercito tiene un peso considerable en la economía, con inversiores en el sector privado y corrupción a gran escala.

Nada tiene que darnos más miedo que un estado débil, incapaz de controlar su propio país. Pakistán puede ser uno, con el aliciente añadido de tener armas nucleares. Y la verdad, después del fiasco etíope en Somalia (intervención que confieso no me pareció mala idea, y ha resultado ser un desastre) y la desintegración de otro estado, no queremos otro foco de problemas.

Dando espectáculo: pifia épica

Wednesday, December 10th, 2008

Los Estados Unidos tienen un largo y glorioso volumen en los anales de la estupidez política. Gracias a su orgullosa tradición democrática y el tamaño del país, los americanos han producido una impresionante lista de profundos idiotas con cargo que se suicidan politicamente de forma espectacular, dando a los votantes la oportunidad no sólo de arrepentirse de su voto, sino además la oportunidad de contemplar de forma morbosa el equivalente político de un avión estrellándose a cámara lenta.

Hoy, para goce y disfrutes de los amantes de la política cafre y los desastres estupendos, el estado de Illinois ha producido uno de los mayores cagarros políticos de los últimos cincuenta años. Un hombre que ha creado un momento mágico de estupidez política concentrada. Un ejemplo maravilloso sobre por qué escoger a alguien que es un gilipollas egocéntrico sociópata con tendencias megalómanas y capacidad mental limitada para un cargo político es una mala idea.

No, George W. Bush no es de Illinois. Presentamos a alguien aún más estúpido: El Gobernador Rod R. Blagojevich de Illinois.

Blago llega al poder hace tres años con una campaña anticorrupción. Su antecesor republicano en el cargo, de hecho, tenía historial de corrupción y acabó en la carcel, así que Blago era aire fresco en Springfield, la capital del estado. El problema es que el nuevo gobernador demócrata no es que fuera un santo; a los pocos meses de llegar al poder, el FBI ya le estaba investigando por corrupción. Patrick Fitzgerald, un fiscal famoso por su competencia y capacidad investigadora, empezó a revisar los negocios de Blago y su mujer casi de inmediato. La popularidad de Blago se resiente de inmediato, y anda con una aprobación sobre el 4% este noviembre.

Un par de años más tarde, Barack Obama, senador por Illinois, gana las elecciones a la presidencia. Su escaño en el Senado queda libre, y en Illinois esto significa que el gobernador debe nombrar un substituto. Blagojevich, ese genio, tiene una idea brillante: voy a dar este nombramiento al mejor postor. Literalmente. Voy a subastar el escaño del presidente electo del país más poderoso de la tierra al mejor postor, y si el nuevo presidente quiere a alguien, le voy a exigir compensaciones.

El problema, obviamente, es que el teléfono del gobernador estaba pinchado, y el FBI estaba escuchando. Blago durante los últimos meses ha dado un auténtico recital de estupidez telefónica: maldiciendo al equipo del nuevo presidente porque no le darán nada a cambio si escoge a su candidato favorito, diciendo que uno de los candidatos le ofrece medio millón de dólares o más por el sillón y hablando sobre cómo ha pedido lucrativos contratos privados a cambio del nombramiento. En un ataque épico de egolatría, Blagojevich clama que si nadie le da nada el tipo se nombrará senador a sí mismo, un cargo que le dará acceso a contratos lucrativos en el futuro a él a su esposa, le permitirá restaurar su imagen y preparar una potencial campaña presidencial el 2016. Oh, y le dará más contactos para recaudar fondos para abogados en caso que sea imputado por corrupción antes que eso.

Está todo, todo, todo grabado, y es absolutamente encantador. Patrick Fitzgerald mandó detener al tipo ayer, apenas creyéndose que alguien que está siendo investigado por corrupción tuviera los cojones de intentar chantajear al presidente electo de Estados Unidos primero, y tratar de subastar un escaño al senado después. Todo esto mientras intentaba hacer que el Chicago Tribune despidiera un editor al que odiaba, y básicamente se comportaba como un perfecto gilipollas en el cargo.

Illinois es famoso por su corrupción política (tres de los últimos cinco gobernadores han acabado en la cárcel), pero me parece que nunca han tenido un tipo tan idiota en el cargo. Brindemos por Rod Blagojevich, auténtico genio de la incompetencia y maldad política. Hace unos meses alguien le definía como “George Bush, sólo que más tonto”. Hoy lo ha demostrado. Ronda de aplauso.

Oferta de trabajo

Thursday, August 7th, 2008

Una lástima que ya no ando buscando curro… Anuncio en Craigslist Londres (vía Andrew Sullivan):

20-30 henchmen needed for moderately-sized supervillain organisation with large expansion potential (fortresses built into geological structures, corruption of government officials, possible genesis of ‘nemesis’ vigilante). Electrical theme…

Desired (but not necessarily required) in applicants:

-interesting deformations/obsessions/powers(?) giving rise to interesting nicknames (e.g. Claws, Pyro, Buzzsaw, and similar)
-unwavering loyalty
-being a corruptible government official
-ability to work as part of a close-knit team (unless interesting obsession is of the ‘lone wolf’ variety)
-grudge against any well-known vigilante
-flexible moral code.

El mercado del mal ya no es lo que era, macho.