Los todopoderosos Gnomos de Zurich
La crisis económica ha traido la resurrección de un viejo argumento de la izquierda reaccionaria: el ataque de los Gnomos de Zurich. Wall Street y la gran banca hundieron la economía mundial, y ahora el malvado contubernio de banqueros y capitalistas comeniños conspira para destruir Europa Occidental, retorciéndose el bigote mientras estrangulan gatitos. Los banqueros son los dueños de la economía, y aquí quien no pasa por el aro sufre la ira del hombre del saco - ese que ahora especula en bolsa.
Es argumento elegante, simple y muy de izquierdas: hay ricos malvados, pobres víctimas, y políticos (todos son iguales) que se arrodillan ante el poder. Una lástima que esa historieta sea una tontería.
Por partes: la crisis económica actual tiene muchos padres, pero los “genios” de las finanzas de Wall Street son de lejos los principales actores. Como en todo crimen / desastre importante, los tipos tuvieron no pocas ayudas - desde políticos que destrozaron regulaciones cruciales a reguladores complacientes, pasando por alegres votantes que decidieron parar de preocuparse y amar su especulación inmobiliaria. Es bastante probable que hubiéramos tenido una recesión sin los banqueros americanos haciendo el mandril (alemanes, franceses, suizos y británicos tuvieron su papel, pero no fueron cruciales), especialmente en esa España de ladrillismo desatado, obsesión colectiva por comprar casas y oligofrenia regulatoria, pero el conato de Gran Depresión del 2008 hubiera sido mucho menos aterrador.
Volvamos a la crisis actual - y a Grecia, más en concreto. El gobierno griego llevaba muchos años (quizás décadas) gastando dinero a espuertas, vía alegre ofuscación contable. Con la entrada al euro, Grecia no sólo no perdió las viejas costumbres de fiscalidad irresponsable, sino que lo hizó a tipos de interés germánicos. En un mundo sin una recesión descomunal (esto es, allá por el 2007), los Griegos ya flirteaban con un déficit público abultado desde hacía años (3,7% del PIB) y una deuda pública escandalosa (95% del PIB), y eso con copiosas dosis de malabarismos contables, en un país donde la evasión fiscal es un deporte nacional. En otras palabras: Grecia ya flirteaba con problemas contables antes de la crisis, igual que Portugal.
Cuando la gran recesión estalló con toda su furia el 2008, los estabilizadores automáticos del estado de bienestar griego entraron en acción. La recaudación fiscal disminuyó, los subsidios de desempleo y ayudas sociales empezarón a entrar en acción, y el déficit fiscal empezó a subir. En un país que no está haciendo el tonto con sus cuentas públicas, esto no tiene por qué se un problema: la deuda pública sube rápidamente durante la recesión, y empieza a recuperarse según la economía vuelve al pleno empleo. El problema para Grecia es que esto no será así para ellos. Cuando la recesión se acabe, el estado griego tendrá mucha más deuda, estará pagando más dinero en intereses y seguirá gastando mucho más de lo que ingresa.
Los mercados están reaccionando a esta verdad tan simple: si le dejas dinero a los griegos, es bastante problable que no te lo vayan a devolver. Si tienes miedo que eso suceda, pides un interés más alto (estás tomando más riesgo), Grecia tiene aún más problemas para cubrir sus gastos a corto y largo, y pumba, crisis de deuda.
Si os fijáis, el papel de los malvados señores de Wall Street y los Gnomos de Zurich es muy, muy limitado. La recesión puede tener su origen en el sistema financiero, pero una crisis del petróleo, estallido de la burbuja inmobiliaria, subida de tipos del BCE para evitar inflación o resfriado del gigante chino hubiera metido a los Griegos en un pollo parecido. La conspiración capitalista mundial tiene, de hecho, poco que ver - la irresponsabilidad de los políticos griegos es lo que está convirtiendo este crisis en un desastre para el país heleno. Los alemanes tienen cierta razón cuando dicen que ellos han hecho los deberes y no tienen déficit incontrolables, la verdad.
Todo esto nos lleva a España. Nuestro problema no es no haber hecho los deberes fiscales; el gobierno hizo las cosas bien y tuvo superávit cuando la economía crecía para tener margen de maniobra cuando las cosas fueran mal. Nuestro problema es que nuestro sistema productivo, el dichoso modelo económico que todo el mundo quiere cambiar, está básicamente agotado. En España hemos vivido de importar tecnología, acoger turistas y construir chabolas durante los últimos quince años. Ahora resulta que copiar no basta, los turistas no pagan todo el tinglado y tenemos más casas de la cuenta, así que hay que buscar otro invento.
En un país más o menos normal, estos cambios son difíciles, pero no son un cataclismo - forma parte de esa destrucción creativa del capitalismo. El paro sube un poco, algunos sectores pierden importancia, otros ganan peso, y el estado del bienestar se asegura que nadie lo pase demasiado mal. Francia pasó de ser un país agrícola a un país que fabrica coches a un país que fabrica trenes, saltando de una crisis a otra sin sufrir más de la cuenta.
Nuestro problema, sin embargo, es que tenemos una serie de instituciones económicas que parecen estar diseñadas para hacer esta clase de transiciones lo más difíciles posible. El mercado laboral es una de ellas (y la más importante), pero no es ni de lejos la única: un sistema financiero chapucero, unas leyes de competencia anticuadas, una marcada tendencia regulatoria a proteger “campeones nacionales / amigos del jefe”, una burocracia que exige una cantidad de papeleo imposible para abrir un negocio, licencias públicas restrictivas para abrir según que comercios, desgravaciones fiscales incentivando cosas inútiles (como comprar vivienda), un sistema judicial anticuado, etcétera. Todos estos corsés absurdos hacen que España reoriente sus recursos de forma mucho más lenta y mucho menos eficiente que nuestros vecinos, haciendo que la recesión se alargue y destruya mucho más empleo.
Un observador neutral, cuando mira a España desde fuera, ve un país con unas cuentas públicas decentes, equilibradas cuando estamos creciendo, pero una economía increíblemente inflexible que nos condena a crecer muy por debajo de nuestras posibilidades durante muchísimo tiempo. Si el gobierno andara tomando medidas para hacer que la economía se ajustara más rápido (básicamente centradas en racionalizar el horrendo mercado laboral, arreglar la administración pública y salirse del medio), no habría demasiado que temer. Si no lo hacemos, sin embargo, corremos el riesgo de meternos en una de esas profecias autocumplidas estilo griego: el riesgo aumenta, los tipos suben, pagar es más complicado, más riesgo, y así hasta llevarse el trompazo. Añadid una dosis de irracionalismo de los mercados, y ya la tenemos servida.
Las medidas que tiene que impulsar el gobierno realmente no son cosa de lucha de clases, o una genuflexión al todopoderoso sistema financiero mundial. De hecho, son cosas bastante sencillas, casi todas ellas invisibles para el ciudadano de a pié. El único cambio que sí veríamos de cerca, el mercado laboral, no tiene ni siquiera por qué ser un recorte de “derechos” como los entienden algunos. Hay muchas alternativas mucho mejores a este absurdo arreglo que tiene nos protege tan bien como para crear la tasa de paro más alta de Europa.
En las próximas semanas, España puede escoger entre dos alternativas: aprobar una serie de reformas económicas que flexibilicen la economía, creando una regulación económica más cercana a infiernos neoliberales como Dinamarca, Francia, Reino Unido, Holanda o Alemania, o decidir persistir en nuestra heróica excepcionalidad hispánica de organizar el mercado laboral como un cuartel, mantener notarios, crear papeleo y subvencionar a los de siempre y estrellarnos con todo el equipo. Algunos, con la excusa de no dar una satisfacción a los gnomos de Zurich, parecen preferir la segunda opción.
Espero que el gobierno no tenga la misma idea.
…
Notas adicionales: vale la pena recordar algo que Jorge Galindo dice a menudo - España tiene el doble de paro que Grecia. Para complementar la explicación anterior, Citoyen tiene un artículo fantástico sobre la crisis de la deuda de los ochenta en perspectiva histórica aquí.
Tags: ajuste fiscal, crisis fiscal, deuda pública, Grecia





May 6th, 2010 at 7:24 am
Te has dejado uno de los problemas, el mensaje político y la consideración hacia los votantes.
1) El PSOE no quiere decir nada que por necesario que sea pueda ir contra lo que sus votantes crean que es “poco de izquierdas” porque les cree demasiado idiotas.
2) El PP no quiere decir lo que es necesario hacer, no sea que le de excusa de hacerlo al PSOE porque cree que los votantes son idiotas y no se darán cuenta de quien dice las cosas de modo responsable y quien es un cagueta electoral.
Pero no me quedo ahi.
3) IU dice siempre las mismas barbaridades que sabe inaplicables porque sabe a ciencia cierta que sus votantes son idiotas que solo quieren un partido que diga la mismas barbaridades que quieren oir a pesar de que saben que son inaplicables.
4) UPyD dice estupideces centralistas porque sabe que hay votantes lo bastante idiotas para votarles solo por decir “lo que ellos creen que debe decirles alguien a los nacionalistas”.
5) CiU, PNV, BNG, ERC están todo el santo día preocupandose solo de los jodidos derechos nacionales (más de los irrelevantes como las selecciones autonómicas) porque saben que hay suficiente número de idiotas que votan a un partido por ser “de aquí” en lugar de por lo que propone para ser un partido represantativo.
Y lo peor es que tienen razón, somos idiotas. Esperanza Aguirre sigue con mayoría absoluta en las encuestas, el PP de Valencia ganará con o sin Camps y en Baleares la alternativa al PSOE para acabar con la corrupción será el PP…
May 6th, 2010 at 7:26 am
Por cierto, me he dejado antes (para ser menos partidista) que Andalucia lleva dandole el gobierno al mismo partido 30 años a pesar de seguir siendo una CCAA puteada en empleo mucho más que el resto.
O a lo mejor para eso.
May 6th, 2010 at 9:03 am
«Los alemanes tienen cierta razón cuando dicen que ellos han hecho los deberes y no tienen déficit incontrolables…» Por curiosidad, ¿en qué parte crees que no la tienen?
May 6th, 2010 at 10:30 am
Hay que mencionar que para entrar en los criterios de Maastricht Grecia contabilizó la economia sumergida en el PNB lo cual reducia el porcentaje de la deuda estatal respecto al PNB y estar en los limites impuestos por Maastricht. El “pequeño” probelma con esta contabilidad creativa es que la economia sumergida no paga impuestos por lo cual no entra en la masa economica que será llamada a pagar ese deficit.
Y tambien hay que mencionra que la UE no se opuso a esta triquińuela contable.
May 6th, 2010 at 10:32 am
[...] Los todopoderosos Gnomos de Zurich http://www.lorem-ipsum.es/blogs/materiasgrises/2010/05/los-todopode… por angelitoMagno el 09:32 UTC [...]
May 6th, 2010 at 10:32 am
Roger muy buena entrada, lo has explicado muy bien, pero para mucha gente entrar en tu razonamiento es difícil, no porque sea complicado sino porque cuando les intentas explicar algo que va contra sus ideas, y no hace falta que sean religiosas, se cierran. Lo he probado yo mismo, e intentar explicar que los recursos son escasos, como el tiempo que disponemos durante un día, no les entra en la mollera a muchos. En cambio hay gente, con el mismo nivel intelectual, que les puedes explicar cosas más complicadas y lo entienden fácilmente. Creo que Punset lo explicó muy bien en uno de sus programas, cuando le dices a alguien algo que va contra sus ideas, por mucho que lo razones, no te va a escuchar, porque la parte del cerebro encargada de entender el razonamiento, se apaga.
Todo esto viene a colación por lo dicho por Francisco, interesante, pero creo que sobrevalora a los políticos. Tu dices que los políticos nos tratan como idiotas, que sabiendo lo estúpido de sus posturas las mantienen para arañar votos. Estoy seguro que muchas veces es así, pero muchas otras no, ellos son directamente los idiotas. Creo que Zapatero cree mayormente que sus postura es correcta, no solo para arañar votos, sino porque cree que la economía funciona de la forma fantasiosa que hace que sus políticas sean las más correctas. Tengo que que decir que en otros campos me ha gustado y ha estado por encima de la mayoría de los gobernantes que hemos tenido en España y que suelen encontrarse en el mundo.
Ayer buscando un libro en la biblioteca me encontré el de Jeremy Rifkin sobre el hidrógeno, Rifkin como la mayoría sabéis es uno de los asesores de Zapatero y por lo que dicen, su favorito. Me leí con esfuerzo el primer capítulo. Con esfuerzo porque ya desde la primera página puedes intuir que es un cantamañanas, y en la segunda lo confirmas, así hasta acabar el capítulo entero. El problema es que las estupideces que dice son apoyadas por algunos gobernantes y sobretodo por una gran masa social.
¿Os habéis puesto a leer los comentarios en meneame.net sobre las noticias de los disturbios en Grecia? Se que no son una representación fiel de la sociedad, y que hay un poco de todo, pero en general predomina un apoyo a los disturbios y a teorías de conspiración capitalista, que les llevan a pensar que donde haya revolución que se quite la razón. Y si eso no os escandaliza lo suficiente podéis buscar lo que comentaban cuando algunos trabajadores franceses secuestraban a los directivos de sus compañías ante la ola de despidos. Ante eso hay que lidiar y quien sepa que salga a la palestra.
May 6th, 2010 at 12:29 pm
[...] especial mención a los Credit Default Swaps (CDS). El mercado de CDS es muy polémico, y mientras algunos afirman que es necesario y está ciertamente salvando a las economías griega y española, otros consideramos que son lugares muy proclives a la especulación financiera y que producen [...]
May 6th, 2010 at 12:54 pm
[...] en el mercado de CDS tiene importantes consecuencias y, más importante aún, sí existe aunque los liberales de izquierdas quieran pensar lo [...]
May 6th, 2010 at 12:59 pm
Me ha parecido un muy buen árticulo pero…
Lo único que creo que no has mencionado y me gustaria saber tu opinión es: ¿Que pasa con los especuladores? ¿Cómo se podria evitar que los especuladores se aprovecharán de los estados?
May 6th, 2010 at 1:01 pm
Una cosa: las leyes de competencia no son demasiado anticuadas (de hecho, la organizacion actual es bastante reciente). El problema es que se destinan relativamente pocos recursos a aplicarlas. Otra cosa son las regulaciones sectoriales- industrias de red, etc,…- donde si yo disfrutaria (mas que tu con los trenes) multando a gente y rompiendo monopolios. El deficiti tarifario en las electricas, concretamente, es algo obsceno
May 6th, 2010 at 1:19 pm
[...] Roger Senserrich publicó un artículo hace unas horas sobre este mismo tema, centrándose en los presuntamente malvados y todopoderosos especuladores. Vale la [...]
May 6th, 2010 at 1:27 pm
[...] ha escrito recientemente un post criticando que los gobiernos (y las diferentes izquierdas) estén recurriendo a la idea de la [...]
May 6th, 2010 at 3:28 pm
Carlos,
Lo que yo quiero decir es que los políticos se portan como se portan porque creen que somos idiotas, algunos lo son (somos) pero no creo que sea la mayoría, pero cuando los políticos te hablan como si fueras incapaz de entenderles es complicado que llegues a hacerlo.
Si algún político tuviera el valor y la capacidad de hablar a la gente como adultos con cerebro tal vez seríamos todos nordicos… allí pagar impuestos, pensar a largo plazo y tener una economía competitiva les parece lógico…
May 6th, 2010 at 5:43 pm
http://abordodelottoneurath.blogspot.com/2010/05/la-responsabilidad-de-los-empresarios.html
May 6th, 2010 at 11:26 pm
Al facebuque!
May 7th, 2010 at 12:24 pm
“Si el gobierno andara ”
Anduviera
May 7th, 2010 at 5:28 pm
[...] es nada nuevo, ni nada sustancial que añadir respecto de lo que ha dicho Roger, pero ahi van algunas notas sobre el [...]
May 7th, 2010 at 9:00 pm
[...] española. Los yihadistas de la contrarreforma del mercado laboral han aprovechado la cosa para ejercer de recogenueces, si bien con el detalle de que esta vez no solo no se amenaza -”si no hacemos caso a los [...]
May 9th, 2010 at 5:29 pm
[...] Los todopoderosos Gnomos de Zurich. Trencant tòpics de l’esquerra més [...]