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El Coliseo

Entrando en razón

Es casi emotivo ver como todo el mundo parece estar encantado con la reunión Zapatero-Aguirre sobre financiación autonómica. En el País hablan de cómo Aguirre le da la razón a Zapatero; en Libertad Digital pretenden que la reunión fue bien pero que todo eran promesas, y en la razón es como si la heróica Aguirre hubiera salvado España otra vez. La verdad, es bastante probable que la respuesta sea más sencilla y simple: Aguirre y Zapatero están básicamente en la misma página.

El modelo de financiación territorial español es básicamente una chapuza que perjudica a cuatro regiones por encima del resto: Cataluña, Madrid, Valencia y Baleares. El sistema es muy redistributivo, así que las regiones de renta alta pagan mucho dinero. Para hacer las cosas más difíciles, el cálculo redistributivo se hace sobre números de población básicamente anticuados, así que las regiones con más inmigración (adivinad las cuatro “premiadas) son las que más pringan.

Zapatero tiene que hacer en apariencia un encaje complicado, aunque a la práctica no lo es tanto. Primero tiene que hacer felices a los catalanes, que son los que más lloran. Una vez llega a un pacto aceptable con ellos, Madrid dirá que sí, porque lo que favorece a Barcelona es una bendición para Madrid. En una situación normal, si Madrid está controlada por otro partido el presidente de la comunidad su jefe le dirá que no se mueva y hable de solidaridad, aunque perjudique a sus votantes. En el PP actual, sin embargo, Aguirre estará más por la labor de ejercer de lideresa que otra cosa, así que firmará rápido, clamará victoria para las tres comunidades ricas conservadoras, y hará que el resto del partido no pueda decir ni pío sin liarse a tortas.

Queda un último problema para Zapatero, sin embargo, los feudos del PSOE en comunidades pobres. Es de nuevo un problema relativo; de las comunidades pobres basta con convencer a una -Andalucia- para dejar a las otras en una posición insostenible. Para ello basta con definir el sistema usando  el criterio de población como principal baremo, ya que cualquier cálculo dará un buen resultado para Andalucia. Un poco de barniz, unas cuantas garantías de gasto mínimo, y uno tiene un sistema nuevo.

La pregunta seguirá siendo, por descontado, es si el sistema tendrá sentido desde el punto de vista de racionalidad de sistema en general. ¿Quién recauda el dinero? ¿Quién paga los servicios? ¿Son los recaudadores y los que hacen el gasto la misma persona? Si una autonomía quiere ofrecer un servicio nuevo, distinto o con más prestaciones ¿Se paga ella el capricho? ¿Puede subir impuestos para cubrir su gasto adicional? Como de costumbre en España, me temo que no será así. Sería un detalle que los medios nos lo contaran.

Nota al margen: mañana un servidor hace maletas y se va de vacaciones a un lugar glamouroso, lleno de elegancia, carácter, encanto y exotismo… al menos para los americanos. Estaré por Barcelona y cercanías hasta el tres de enero, visitando a la familia. Es curioso como por aquí todos mis conocidos están muertos de envidia (”¡España! ¡Andorra! ¡Sur de Francia!” -para un gringo tres horas en el coche es un paseo, no un viaje-) mientras que yo estoy básicamente volviendo a casa.

En fin, esperad menos escritura los próximos días. Y desde aquí, gracias de corazón a todos lo que juegan a la loteria y no ganan. Nos ahorráis dinero en impuestos a todos.

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4 Responses to “Entrando en razón”

  1. Geógrafo Subjetivo Says:

    No creo que Andalucía sea difícil de convencer. Si recuerdas la publicación de las balanzas fiscales, las cuentas se salían extraordinariamente bien a Asturias y a Extremadura y bastante regulares a Andalucía, que tenía un balanza favorable que no llegaba al 4% en alguno de los indicadores y en esa balanza favorable tenían mucho que ver los fondos europeos, que no entran en estas negociaciones.

    El problema también lo tendrá el PP y sus “comunidades pobres”, como es Castilla y León, que siempre se ha aguantado bajo el criterio del territorio, porque con el población no va a casi ningún sitio.

    Tal y como yo lo veo el único problema a la vista para Zapatero se encuentra en Valencia, donde son capaces de casi cualquier cosa por “llevar la contraria”.

  2. Catalofobia encubierta de multilateralismo « Geografía Subjetiva Says:

    [...] Le recomiendo al autor de esta columnita que se lea la entrada que enlazo de Roger Senserrich para que aprenda un poco de lo que está hablando. [...]

  3. gsantamaria Says:

    Lo triste es que, efectivamente, la cuestión va de quién llore más y, sobre todo, quién haga más ruido con su llanto. Y aún más triste, que el nuevo modelo no se realizará en función de la conveniencia o justicia, sino de lo que sea más fácil de vender.

    Geógrafo,

    ¿De veras nos creemos que a Asturias le salen bien las cuentas? No me explico cómo puede ser que la comunidad con mayor emigración juvenil sea la más beneficiada… ¿no será por las jubilaciones mineras y ENSIDESA?

  4. Catalofobia encubierta de multilateralismo Says:

    [...] Le recomiendo al autor de esta columnita que se lea la entrada que enlazo de Roger Senserrich para que aprenda un poco de lo que está hablando. [...]

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