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Archive for the ‘mercado de trabajo’ Category

El mercado laboral en España IV: ¿por qué el paro fluctúa tanto?

Viernes, Julio 2nd, 2010

En los posts anteriores de esta serie hemos visto como han evolucionado, por un lado, las instituciones del mercado laboral y por otro, la situación en este mercado. Decíamos que había varios rasgos que sobresalían; uno de ellos era la dualidad del mercado laboral y otro que los ajustes en España se hacen en cantidades y no en precios (salarios) de modo que el paro fluctúa con mucha fuerza. De hecho, si uno mira la evolución de los salarios en las dos últimas grandes crisis en España (la de principios de los noventa y esta), uno observa que estos caen muy poco, no caen, o incluso aumentan durante las recesiones. Tenía previsto escribir post específicos sobre instituciones, pero como me voy de vacaciones no me va a dar tiempo; en este último post quiero dar cuenta de que es lo que ocurre en España para que durante las recesiones el ajuste sea tan violento y por qué esto tiene que ver, entre otras cosas, con las instituciones del mercado laboral.

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Explicando la obstinacion de los sindicatos

Lunes, Junio 21st, 2010

De un comentario de Samuel Bentolila en Nada es Gratis

Los sindicatos y la patronal se oponen a las reformas por dos motivos. Primero, en defensa del bien de sus representados. A mi juicio no son todos los trabajadores y todos los empresarios sino los trabajadores afiliados a los sindicatos (o, como mucho, los indefinidos) y las empresas grandes. Segundo, en defensa de los intereses de los empleados de los sindicatos y de la patronal (que no necesariamente coinciden con los del resto de los trabajadores).

La forma en que SB define los intereses y las motivaciones de los empresarios suena especialmente cruda, incluso para mi, pero es bastante tipica de la forma en que los economistas tienden (tendemos) a ver el mundo, en parte por deformacion profesional- y tambien, supongo, nos viene de ahi la fama de ver a todo el mundo como seres cinicos y egoistas. Probablemente, SB observa el comportamiento de los sindicatos y la patronal, y como buen economista intenta racionalizarlo, es decir, construir una funcion de utilidad que describa razonablemente su comportamiento y que tenga cierto sentido microeconomico.

Sin embargo, en mi opinion, caracterizar a una organizacion como un sindicato como una organizacion motivada puramente por el interes egoista suena un poco exagerado. Aunque no tengo demasiados datos sobre el tema, mi observacion casual (y, por que no decirlo, mi optimismo antropologico) me hace pensar que los sindicalistas no tienen este tipo de motivaciones (por ejemplo, me niego a pensar que Jose mienta lo suficientemente bien como para escribir este post; tiendo a pensar que es realmente honesto en lo que dice) sino que probablemente tienen una estructura de creencias sesgada. Afortunadamente, la economia de las organizaciones y la economia “conductual” nos da algunas pistas de por que.

Vamos a partir de un hecho trivial: el comportamiento de  una organizacion (un sindicato, por ejemplo) es el comportamiento de sus “jefes” o representantes. Por tanto, lo que hay que explicar es el comportamiento de esos individuos.

La explicacion de SB es simple: los representantes del sindicatos responden a un “votante mediano” de forma relativamente interesada (para ser “reelegidos”) y ese votante mediano tiene unas preferencias opuestas a la reforma laboral. Asi, aunque dentro del sindicato sepan que hay algo que debe ser hecho que seria globalmente bueno  pero donde ese votante mediano saldria perdiendo, no transigen a ello. A diferencia de los “legos”, es poco probable que los sindicatos no tengan acceso a la informacion sobre cual es el efecto del statu quo laboral en España; luego si se oponen a ello debe ser de forma consciente y deliberada.

La explicacion que yo daria es ligeramente distinta. Aunque un componente de este tipo esta probablemente presente, tiendo a pensar que el verdadero problema esta en que los sindicatos tienen una estructura de creencias/informacion sesgada.

A nivel colectivo, una organizacion, como un sindicato, funciona gracias a un conjunto de “instituciones” internas: desde normas explicitas, hasta convenciones o mitologias compartidas que estructuran las interacciones de sus participante. Concretamente, es probable que este estructurado alrededor de la mitologia (sin sentido despectivo) de los “derechos de los trabajadores”, como explicaba Alberto Garzon en este comentario. Los debates y la toma de decisiones dentro del sindicato deben justificarse como una defensa de los “derechos de los trabajadores”, un efecto que funciona como un “focal point” en la toma de decisiones, del mismo modo que cualquier politico debe justificar su decision ante la opinion publica como parte del “interes publico”. Aunque sea una idea relativamente maleable, si que excluye determinadas cosas- es lo que Tocqueville llamaba la “fuerza civilizadora de la hipocresia“- y en cualquier caso sesga considerablemente la toma de decisiones colectivas hacia politicas “conservadoras”. Esto hace que cualquier lider o propuesta que vaya contra la concepcion convencional de “los derechos de los trabajadores” tenga menos posibilidades de salir adelante dentro del sindicato. Esto

A nivel individual; los individuos tienen obviamente sesgos. El mecanismo de la “disonancia cognitiva” hace que los individuos tiendan a identificar lo que les resulta conveniente con lo que es bueno; el hecho de tener que hacer determinadas cosas para seguir en su puesto hace que los representantes de los trabajadores tengan un sesgo en contra de las propuesta que lo harian peligrar- y, por ejemplo, de entre todas las propuestas tiendan a ver como mejores las que satisfacen a sus jefes/votantes. Lo mismo ocurre con los votantes en las elecciones sindicales, que tenderan a votar por delegados que defiendan sus intereses por considerarse en una situacion desprotegida que necesita ser remediada -es decir, un interes egoista se racionaliza con una norma etica.

Tambien hay sesgos de tipo profesional. Esto es una conjetura mia, pero el mundo de las relaciones laborales esta poblado de juristas, y los juristas y los economistas vemos el mercado laboral de forma MUY distinta. Pensaba en ello hablando con mi madre, que es inspectora de trabajo -con formacion juridica-, y me explicaba que el ministerio de trabajo tiene una vocacion mas “social” que el de economia- poblado de economistas. En general, la logica juridica se presta mucho mas a la idea de la carrera hacia el infinito en los derechos de los trabajadores. Por otro lado cuando uno se pasa la vida a un lado de la mesa de negociacion, uno adquiere sesgos que le hacen dificil ver la dimension de suma positiva que tienen determinados estados de naturaleza y que tiende a ver cualquier cosa que beneficie al otro como algo que le perjudica a uno. Es similar al GATT-think que denunciaba Paul Krugman para las negociaciones comerciales.

Una vez que tenemos todo lo anterior, podemos juntar todas las piezas. Tanto la estructura institucional, como el comportamiento de los miembros de la organizacion y de los electores tienden a producir “sesgos” conservadores en las creencias respecto de lo que ellos consideran los “derechos de los trabajadores”. Si pensamos que el ascenso dentro de la organizacion viene regido por mecanismos de “salida y voz”, solamente aquellos individuos que esten contentos con el comportamiento del sindicato decidiran entrar/permanecer en el y participar en su estructura de gobernanza- lo que tiende a perpetuar su comportamiento. Una vez dentro de la organizacion, los individuos desarrollaran cierto grado de autismo; seran expuestos a determinadas fuentes de informacion y no a otras y sus sesgos les haran absorber “teorias” y versiones que conforten sus prejuicios previos, filtrando los puntos de vista alternativos. Tomad de nuevo el ejemplo de Jose -no quiero que parezca un fisking ad hominem; uso a Jose como ejemplo es porque es la persona que este dentro del mundo sindical con la que tengo mas contacto a nivel intelectual, porque lo considero por lo demas alguien bastante razonable e informado y ademas tengo sus posts para subrayar lo que quiero decir- que se apoya en la vision Keynesiana de Paul Krugman para oponerse a los recortes presupuestarios, pero “filtra” y rechaza el mismo modelo keynesiano que lleva a Krugman a sugerir que España debe aplicar bajadas masivas de salarios nominales para recuperar la competitividad.

Podemos poner esto en el contexto de los trabajos de Akerlof con Rachel Kranton (Jorge, mirate, el libro, te gustara), por ejemplo, sugieren que los individuos de una organizacion tienden a adquirir una “identidad” en relacion con esa organizacion que afecta a su comportamiento y que esto crea una “identidad colectiva” que entra dentro de su funcion de utilidad. Esos individuos perciben ciertas “normas” que  determinan lo que esta bien y lo que esta mal desarrollando preferencias “eticas”. De acuerdo con todo lo anterior, podemos pensar que los sindicatos tienden, por un lado, a estimular la “conciencia de clase” de sus integrantes y a seleccionar a los individuos con una conciencia mas desarrollada por otro, es decir, a sesgar a la vision de sus miembros y a seleccionar a los miembros con una vision mas sesgada o propensos a incorporar ese tipo de sesgos. A pesar de no hacerlo, los sindicatos realmente creen estar representando a todos los que en teoria representan (1) aunque en realidad tiendan a representar mas a unos que a otros como es aparente si echais un vistazo a este post de Jose a la luz de lo anterior y lo comparais con esta caracterizacion de las opiniones de los trabajadores o con esta caracterizacion de los insiders que hace la gente de FEDEA.  Algo similar puede jugar por el lado de la patronal, aunque tiendo a pensar que por ese lado el componente “pragmatico-egoista” es mucho mas fuerte: ellos se dedican a esto por dinero y no necesitan crear justificaciones altruistas, al fin y al cabo.

Para terminar de rizar el rizo, creo que es interesante apuntar que para un sindicato que se dedica a negociar este tipo de cosas, funcionar segun este tipo de sesgos puede ser, segun y como, bueno para sus intereses. En una negociacion, suele partirse de un status quo que se pretende mejorar; la diferencia entre el status quo y las ganancias de cada parte son el “excedente”. Lo que se determina en la negociacion es como se reparte ese “excedente” y eso depende del poder de negociacion de las partes. En una negociacion, ser especialmente intransigente es una forma de comprometerse a no aceptar ofertas marginalmente mejores pero muy pequeñas. Si la patronal sabe que los sindicatos no aceptaran nada por debajo de cierto nivel -gracias a sus sesgos- los sindicatos saldran sistematicamente ganando mas en las negociaciones que sin esos sesgos. Teniendo esto en mente, poneos en los zapatos de un lider sindical con un hipotetico conocimiento “perfecto” de la realidad (es decir, no tiene  sesgos, suponiendo que eso sea posible); pues bien, aun asi, tendria incentivos para articular un discurso que agudice esos sesgos entre sus electores. Cuando vaya a la mesa de negociacion, podra decir a la otra parte “yo no puedo aceptar esto y tu lo sabes”. Esto se retroalimenta con lo anterior: articular este tipo de discursos tiende a fomentar los sesgos; que a su vez seleccionan dirigentes con creencias sesgadas que son tanto mas propicios a alimentar estos discursos, y asi sucesivamente.

En mi opinion, algo interesante seria pensar en como se puede modificar todo esto con ingeniera social. ¿Como podemos hacer mas sensibles a los sindicatos a los intereses de los “outsiders“? A pesar de que pienso que SB caracteriza de forma un tanto brutal a los sindicatos, las soluciones que propone y el modelo en el que se basa es a mi modo de ver esencialmente correcto ya que el comportamiento que resulta de sesgos+altruismo es basicamente el mismo que el que resulta de racionalidad+autointeres -y lo importante para tener una buena prediccion no es que la gente sea racional, sino que la gente actue como si fuera racional. Luego la propuesta de acercar el estatus de los trabajadores temporales y fijos; simplificar la negociacion colectiva y dotarla de mayor transparencia, etc… son todas reformas que serian bienvenidas.

Nota: el objeto del post NO es discutir si los sindicatos se equivocan o representan mas a unos trabajadores en detrimento de otros. Esto es una premisa que no me interesa discutir. Lo que me interesa discutir es si pensais que los mecanismos que sugiero para que existan sesgos cognitivos en la forma en que los sindicatos aprehenden la realidad os parecen verosimiles, como de fuertes son, cuales son sus efectos y como se pueden cambiar. Aviso, me reservo el derecho a no contestar a comentarios que se salgan de este tema.

Edit: (1) Pensad en ello con este ejemplo. Akerlof y Shiller decian en su libro Animal Spirits que la narrativas (”stories”) juegan un papel muy importante coordinando a los individuos y condicionando su comportamiento. Los sindicatos, y en particular los sindicatos de clase, estan asentados sobre la narrativa de raiz socialista de la unidad de la clase trabajadora frente al adversario. Esa narrativa coordina a los individuos de la organizacion, da sentido a lo que hacen, etc… funciona como una “norma”. Desviarse del comportamiento dictado por esa norma, constituye una perdida de utilidad para un individuo que se rija por ella. Esto hace que un sindicato de clase sea especialmente reacio a aceptar determinados diagnosticos que son especialmente conflictivos con esa narrativa; por ejemplo, el diagnostico de “insiders outsiders” que es una de las grandes innovaciones en la explicacion del paro involuntario, sugiere que el paro es el resultado de las relaciones de fuerza entre los trabajadores empleados y los desempleados; de acuerdo con esto, sugiere que se deberia debilitar la posicion de los primeros en favor de los segundos; reformando la estructura de la negociacion colectiva o reduciendo la dualidad laboral. Esto es algo que entra en conflicto con la norma de la “conciencia de clase”; viene a sugerir que la “clase” en realidad esta dividida lo que debilita el sentido que tiene lo que hace un sindicato. Logicamente, una reforma basada en esa teoria no sera mas que muy dificilmente aceptada por un sindicato. Lo que sugiere, como dice SB que una reforma de este tipo de patrones deberia hacerse sin la aprobacion de los agentes sociales. Pero, en principio, aqui no tiene que ver el interes egoista de las burocracias sindicales que sugiere SB; lo que importa es la desutilidad que produce a los sindicatos aceptar un determinado diagnostico.

¿Que debe incluir una reforma laboral de verdad?

Miércoles, Junio 16th, 2010

Esta de aqui es mejor, y este paper es aun mejor, pero aqui va una short list:

1. Una racionalizacion de la regulacion de las condiciones de despido. Esto significa

  • Una reduccion de la perdida de eficiencia de los costes de despido, es decir, la brecha entre lo que percibe el trabajador/sector publico cuando se despide y lo que paga el empresario.
  • Una reduccion del coste marginal del despido al que se enfrenta el empresario para los contratos indefinidos o, al menos, asegurarse que este sea contraciclico (por ejemplo, que si despide a gente cuando las cosas van mal, puede devolver el coste cuando la cosas vayan bien)
  • Que ese coste claramente sea conocido a priori y no dependa de la decision del juez, salvo para casos de discriminacion.
  • Una homogeneizacion relativa de ese coste para trabajadores indefinidos y atipicos

2. Una reforma del sistema de negociacion colectiva que asegure que los salarios no tengan un efecto prociclico (es decir, caigan cuando aumente el paro y viceversa) y que los salarios varien en linea con la productividad, no como ahora:

  • Una mejora de la coordinacion entre distintos niveles de negociacion colectiva, que asegure que a nivel macroeconomico, los agentes sociales interioricen las perdidas y las ganancias de la negociacion.
  • Una simplificacion de las clausulas de descuelgue que permita que la estructura de los salarios relativos pueda variar a nivel microeconomico, de acuerdo con los cambios relativos en la productividad.

3. El diseño de un par politicas activas de empleo-seguro de desempleo eficiente y justo.

  • En la medida de lo que sea presupuestariamente viable, el seguro de desempleo debe cubrir a los individuos mientras estan en paro hasta que encuentre otro trabajo. Si la movilidad laboral es algo productivo, el trabajo de “buscador de empleo” debe estar remunerado de acuerdo con su productividad.
  • El seguro de desempleo debe estar fundado sobre el principio de condicionalidad. El seguro de desempleo debe funcionar de forma similar a un banco con el que contrata un “pacto de reinsercion” en el mercado: debe financiar el proyecto (tiempo que pasa, tipo de empleo que espera encontrar, cursos o educacion que espera adquirir, etc…) del desempleado del mismo modo que la banca publica financiaria un proyecto empresarial de un autonomo, de acuerdo con sus caracteristicas personales y basado en criterios de EQUIDAD y EFICIENCIA, hasta que encuentre un trabajo nuevo y revisar las condiciones o incluso dejar de hacerlo si no se esfuerza convenientemente.
  • Para que lo anterior funcione es CRUCIAL que el marco institucional (los organos administrativos que lo implementan) este bien diseñado y eso implica pensar en un tradeoff reglas (criterios objetivos y verificables) o discrecion (dejar que los encargados de supervisar el proyecto adapten las reglas convenientemente a la situacion de cada trabajador), posiblemente adaptado a las particularidades de cada comunidad autonoma y en caso de adoptar un sistema de discrecion, pensar en un mecanismo de control para los subordinados. Concretamente, el sistema actual donde las CCAA gestionan el seguro de desempleo y la SS recauda las contribuciones es crecientemente insostenible.
  • Los programas de empleo y la forma en que se gasta en ellos deben ser transparentes y ello implica que deben ser relativamente simples para estar sujetos al escrutinio publico.

Nota: no hablo ni de la educacion, por considerarlo un debate aparte, ni del tema de las cotizaciones a la SS que es tambien relativamente complicado.

El mercado laboral en España: los gobiernos socialistas y populares (1984-hoy)

Lunes, Junio 14th, 2010

Terminamos la ultima parte de la historia reciente del mercado laboral en España.

a) Periodo 1984-1994
El periodo del gobierno socialista se caracteriza por una fuerte creación de empleo entre 1986 y 1990 y una fuerte destrucción después. En 1984 se aprueba la reforma del Estatuto de los trabajadores con la idea de flexibilizar el mercado de trabajo y relanzar así la creación de empleo. Este objetivo se intenta alcanza por un lado estableciendo nuevas figuras contractuales (contratos atípicos) y por otro dando incentivos fiscales para incentivar su uso. En combinación con otras medidas de liberalización en otros sectores, la integración en la UE (1986), el aumento de importancia del sector servicios en la economía que siguió a la reconversión industrial (un sector mas intensivo en trabajo) y la recuperación económica por cambio de ciclo, el efecto fue una creación significativa de puestos de trabajo en los año.

Sin embargo, la situación se invirtió a principios de los años 90 cuando se ralentizó la actividad y vuelve a crecer el paro. De una forma muy similar a la situación actual. España pasa en muy poco tiempo de tasas de paro relativamente bajas a una situación donde, entre 1992 y 1993 la tasa de paro llega al 24%.

En suma, se puede ver que la reforma de 1984 tiene un balance contrastado. Aunque ayudo a crear empleo, convirtió el mercado laboral español en un mercado dual, que reaccionaba con mucha fuerte a los cambios de ciclo. La mayor parte del empleo creado era de carácter temporal y el mercado se segmentó en dos categorías: aproximadamente un tercio de empleo precario y dos tercios de empleo indefinido. La dualización aumenta significativamente el poder de negociación de los trabajadores fijos.

b) 1995-2005

Lo que caracteriza este periodo es que la tasa de paro tiende a caer y además aumenta la población ocupada en buena medida por la entrada masiva de inmigrantes en edad de trabajar.

En 1994 se introduce una nueva reforma laboral que buscaba mejorar el funcionamiento; introduce nuevas figuras contractuales, intenta incentivar la movilidad laboral, da facilidades administrativas para el despido, se elimina el monopolio del INEM para la coloración de empleo (las famosas ETTS) y se intenta potenciar la negociación colectiva. El resultado a corto plazo de esta reforma es bastante ambiguo. La creación de empleo fue relativamente pequeña. Por otro lado, la aplicación fue relativamente lenta, debido a los obstáculos judiciales y algunos autores estiman que los sindicatos “compraron” la no aplicación de la reforma admitiendo una importante moderación salarial durante el periodo.

Es por ello que en 1997 se intenta una nueva reforma después de que los agentes sociales sellaran un pacto con el objetivo de reducir la temporalidad. Se creo el famoso contrato indefinido con 33 días de despido y se introdujeron bonificaciones sociales para incentivas su uso.

La combinación de las dos reformas anteriores tuvo un éxito notable, al menos unido a la mejora de la coyuntura económica y la introducción de nuevas tecnología, de forma que se estima que el paro estructural cayó un 8% y el paro en mas de dos millones. Sin embargo, la tasa de temporalidad y la dualidad del mercado que había sido el objetivo de la reforma no se movió.

En 2002, el famoso “Decretazo” intento profundizar en las reformas anteriores, sin embargo quedo finalmente en un intento fallido tras la huelga general del 20J. En 2006 se intentaran nuevas reformas en la misma línea, pero los resultados siguieron en la tendencia.

c) 2006 hasta hoy:

Como hemos indicado las reformas que se han llevado a cabo desde mediados de los noventa han sido relativamente eficientes creando empleo en las fases altas del ciclo (si un ocho por cierto de paro se considera un buen resultado) y pero no han tenido casi ningún éxito reduciendo la dualidad laboral. El mercado laboral español crea muchos puestos de trabajo durante las fases altas del ciclo económico, la mayor parte de ellos temporales, y los destruyes con igual habilidad en la parte baja.

Desde el comienzo de la crisis, este patrón se ha cumplido punto por punto. Entre 2008 y mediados de 2010, el mercado laboral español paso de un 9,6% de paro a superar el 20%. Las causas se encuentran naturalmente en la recesión; sin embargo, el mecanismo de propagación del shock externo, esto es, la estructura del mercado laboral, es el único elemento que explica que el ajuste sea tan violento. Así, las características estructurales del mercado laboral español son las siguientes.

El desempleo aparece como un problema a largo plazo que paso a ser estructuralmente alto en las ultimas dos décadas. En este sentido, la evolución –los cambios- sigue la pauta de otras economías europeas, pero a un nivel exageradamente alto. La tasa de actividad (la población empleada) esta lejos del objetivo de Lisboa que se fijaron los gobiernos europeos en un 70%.

La evolución cíclica manifiesta lo que en economía se llama un fenómeno de “histéresis”, donde el paro responde de forma asimétrica a las recesiones y a las expansiones: crece mas en épocas de recesión de lo que decrece durante la expansión; trabajadores desanimados o que han perdido sus habilidades, etc,..

Por otro lado, el desempleo esta concentrado en determinados colectivos: el paro afecta con mucha mas fuerza (a veces llega a doblar la tasa de paro media) a las mujeres, los jóvenes, los mayores de 45 años, los individuos menos educados (en un país con un nivel enorme de fracaso escolar) y a los inmigrantes. Asimismo, la tasa de paro se concentra también en unas comunidades frente a otras (Andalucía, por ejemplo, tiene tasa históricamente altas de paro)

Por ultimo, el rasgo mas característico es la dualidad laboral. El patrón de desempleo anterior –y su concentración en determinados grupos- se explica por unas instituciones laborales que protegen asimétricamente a los trabajadores de forma que el ajuste se centra en el tercio con empleo precario. Así, además de los evidentes efecto negativos en términos de injusticia, los trabajadores “atípicos” ganan un 15% menos, tienen menos hijos, ahorran mas para cubrirse del riesgo de desempleo y se forman menos

Los misteriosos “derechos de los trabajadores”

Lunes, Junio 14th, 2010

Cuando yo era universitario, alla en la prehistoria, tenia un profe de constitucional frances que hablaba del “cliquet antiretour des droits de l’homme”. Su idea era que en nuestra sociedad esta bastante extendida la idea de que existe una especie de carrera hacia el infinito en las “conquistas de derechos”, cuando casi todo lo que sabemos sobre teoria y practica juridica nos sugiere que, al contrario, lo que existen son cambios de valores que suponen cambios en los tradeoffs que hacemos entre distintos principios juridicos. Vedlo con un ejemplo; existe siempre un tradeoff marginal entre libertad -el derecho formal a no ser impedido de hacer nada- y seguridad -la gestion del riesgo de que uno utilice su libertad para hacer cosas prohibidas o la libertad de expresion y el derecho al honor, etc… y precisamente, lo que tiene que hacer el decisor publico es determinar un tradeoff entre esos principios o derechos. Aunque tenga sentido decir que uno esta avanzando hacia una vision mas justa del mundo (donde la distribucion de derechos o capacidades sea mas justa) lo que no tiene sentido es sugerir que se esta mejorando siempre la cantidad de derechos de todo el mundo.

Cuentan en el Pais que De entonces a esta parte, han advertido en numerosas ocasiones de que en caso de que aprobase una reforma laboral en contra de los derechos de los trabajadores [los sindicatos] convocarían la primera huelga general del mandato de José Luis Rodríguez Zapatero. En un pais como España, casi todo el mundo tiene en alguna medida la condicion de “trabajador” -es decir, el numero de rentistas puros es infimo-  especialmente en el sentido amplio en el que suelen utilizar los sindicatos el termino que incluye a agricultores, funcionarios, autonomos, etc,… asi que a primera vista parece realmente heroico estar a favor de una reforma laboral que vaya contra los derechos de los trabajadores: seria algo asi como algo que va a empeorar la condicion de casi todo el mundo. De hecho, es realmente impactante que tanta gente en la academia, en los organismos internacionales, e incluso dentro de la opinion publica española pueda estar a favor de algo tan tan malo.

Otra posibilidad es, claro, que los sindicatos esten usando el termino “trabajadores” en un sentido muchisimo mas estrecho del termino y efectivamente esten sugiriendo una mejora de los derechos de unos trabajadores, frente a la de otros, que es algo que tambien es posible, porque lo que esta claro es que con cualquier reforma, habra algunos trabajadores que ganaran y otros que perderan. Con el statu quo parece que esta relativamente claro quien no gana. ¿Alguien me lo aclara?

El mercado laboral en España III: El fin de la edad de oro, los shocks energeticos y la Transicion

Lunes, Junio 7th, 2010

Deciamos en el post anterior que el Franquismo habia establecido un modelo economico extremadamente rigido, basado en el sindicalismo vertical y un ferreo control salarial, que se fue suavizando introduciendo algunas medidas sociales, pero manteniendo la rigidez. Este modelo entrara en crisis a principios de los 70.

En los años finales del franquismo, el régimen intentó compensar la falta de libertad sindical con un sistema muy protector del mercado de trabajo inspirado en la filosofía dirigista y paternalista del régimen. Así, por ejemplo, en 1973 se estableció la indiciación de los salarios sobre la inflación. 1975, con la muerte de Franco, ve comenzar un importante movimiento de huelgas con la aparición de las principales centrales sindicales que existían en la clandestinidad; un año más tarde se legaliza el derecho a huelga y al año siguiente se disuelve el sindicato vertical. Sin embargo, el grueso del marco intervencionista del franquismo permanece intacto.

Tras la Transición, en 1980, se promulga el Estatuto de los trabajadores que buscaba la legislación laboral española a la de otros países. Si los sindicatos se habían opuesto fuertemente al marco laboral durante el periodo franquista, el mercado laboral rígido e intervenido les garantizaba un mayor poder de negociación. Aunque la reforma se hizo a la imagen de otros países, esta se produjo en el peor momento: cuando el modelo corporatista de relaciones laborales entraba en crisis, la economía afrontaba retos estructurales y la flexibilidad era más necesaria que nunca.

En efecto, la evolución del empleo durante este periodo es escalofriante. Entre 1974 y 1985 la tasa de paro pasó de ser del 4,4% al 21,5% como consecuencia de la quiebra de numerosas PYMES que vieron como su demanda se hundía y estaban en la imposibilidad legal de ajustar sus plantillas. La causas de este proceso sin embargo están en dos ejes.

Demográficamente, el mercado de trabajo español tuvo que absorber la generación del Baby Boom, la incorporación de la mujer al trabajo y el retorno de los emigrantes ante la mala coyuntura en el resto de Europa. Desde el punto de vista estrictamente económico, los años 70 vieron una serie de shocks energéticos. Un shock energético funciona de forma que el precio de uno de los factores (la energía) aumenta significativamente, de forma que toda la estructura productiva se trastorna. Por un lado, la productividad del resto de factores cae- ya que su “parte” en el producto pasa a ser menor y por tanto la composición de cada sector en términos de trabajo y capital tiene que ser modificada. Si la política de ajuste necesaria –reducción de los salarios y los beneficios- para acomodar el aumento del precio y de la parte de la energía en el producto y los agentes intentan conservar su parte (fijando los mismos precios y salarios), el resultado es un aumento del paro (ya que el salario es demasiado alto) y de la inflación. En España, la delicada situación política no permitió llevar a cabo este tipo de ajuste y los sindicatos usaron su recién recobrada libertad para hacer valer las reivindicaciones retrasadas durante cuarenta años. Así, mientras que la productividad del trabajo cayó, la militancia salarial aumentaba y también lo hizo el coste relativo del trabajo, no sólo debido al aumento de los salarios sino también de las cotizaciones que eran inherentes a la puesta en marcha del Estado del Bienestar, lo que aceleró la sustitución de capital por trabajo. Finalmente, la inversión privada cayó como respuesta a la inflación.

La respuesta institucional fue gradual y dubitativa. Los Pactos de la Moncloa (1977) fueron un intento exitoso de poner a los agentes sociales de acuerdo para terminar con el proceso inflacionario mediante la contención salarial y el compromiso del gobierno de acelerar la puesta en marcha del Estado de Bienestar. El Estatuto de los trabajadores (1980) mantuvo sin embargo una fuerte rigidez en el mercado laboral, aunque dejaba abierta la flexibilización. La Ley Básica del empleo de ese mismo año buscará, ante la resistencia de los sindicatos de tocar los contratos indefinidos, establecer nuevas formas de contratación “atípicas”. Es el principio del carácter dual del mercado laboral español. Sin embargo, las medidas aparecieron como insuficientes y la primera gran reforma ocurrirá con el primer gobierno socialista en 1984, como veremos en el proximo post.

El mercado Laboral en España II: La posguerra y el Franquismo

Viernes, Junio 4th, 2010

Como decia ayer, en esta serie voy a tratar el mercado laboral; lleva algo de tiempo escrita y era un doc de google bastante largo y quiero terminar de escribirla antes de que caduque, asi que ire pegando trozos progresivamente. Empezamos con la perspectiva historica, en este primer post, con la epoca del franquismo y la posguerra.

Los años de la posguerra están marcados por lo que Carreras y Tafunell llaman el “Contrarreformismo social”. Si durante la Segunda República los sindicatos eran legales y habían logrado importantes cambios en la legislación social –destaca por ejemplo la ley de jurados mixtos para la negociación de salarios- su existencia también estuvo asociada a una importante conflictividad social que el nuevo régimen buscó revertir. A la percepción del carácter maligno del sindicalismo de clase y la legislación social, se le añadió la voluntad de pagar favores políticos a empresarios y capitalistas que habían apoyado al bando nacional durante la guerra.

La filosofía social del franquismo estuvo consagrada en el fuero del Trabajo de 1938 y se basaba en la práctica, en dos pilares fundamentales. El primero de ellos, el sindicalismo vertical que, basado en el modelo corporatista, agrupaba a todos los agentes del proceso productivo en cada rama de producción. Se prohibieron los sindicatos de clase y las decisiones económicas sobre la fijación de salarios y legislación industrial pasaron a estar supeditadas a decisiones políticas- un carácter que acompañó al régimen hasta sus últimos días. El segundo pilar fue un férreo control salarial. Durante la posguerra los salarios cayeron hasta el punto de que en 1950 el salario real era alrededor de la mitad que en 1936 como consecuencia de la inflación descontrolada y la fijación del salario nominal. Esta caída del poder adquisitivo de los salarios contribuyó al hundimiento del consumo que arrastró al resto de la economía y llevó a un reagrarización masiva de la mano de obra en consistencia con la política agraria del nuevo Estado.

A partir de 1950, las instituciones del régimen comenzaron a suavizarse. La fijación de salarios y la contratación se liberalizó parcialmente (ley de convenios colectivos de 1958) y se fijó un salario mínimo (1963). El sindicato vertical se horizontalizó parcialmente permitiendo cierto grado de participación. El periodo que sigue al plan de estabilización (1958) (plan de ajuste estructural del FMI) esta marcado por la “edad de oro” de la economía española, caracterizada por un aumento de la productividad, del empleo y de la población activa y una industrialización sostenida, con un caída del paro que en los años 60 llegó a ser del 4%.

La epoca que sigue al plan de estabilizacion fue vendida por el regimen como el “milagro español” omitiendo el hecho de que la principal de sus causas no era la buena gestion de las instituciones franquistas, sino el terreno que quedaba por recuperar despues de los daños autoinfligidos por el regimen a la economia española. Sin embargo, el “Milagro Español” era un gigante con pies de barro. El afan modernizador se dejo de lado una vez que la economia empezo a crecer poniendo en marcha los llamados “planes de desarrollo”, un engendro dirigista copiado de la planificacion indicativa francesa de la posguerra. Los problemas estructurales del modelo se hicieron evidentes, como veremos en el proximo post, con los shocks de oferta de los 70.

El mercado laboral en España I: Introduccion

Jueves, Junio 3rd, 2010

Llevo un tiempo pensando en el debate sobre la reforma laboral; no tanto en el contenido como en la actitud de la gente que lo analiza. Algo impactante es la asimetría de percepción del problema entre lo que podemos llamar “la comunidad científica” o el consenso entre economistas que se dedican profesionalmente a investigar sobre el tema y los intervinientes en el debate público. Mientras que la necesidad de una reforma de este tipo es ampliamente aceptada por el primer grupo, en el sentido de que es lo que uno puede encontrar en los libros de texto, en los temarios de oposición o en los informes de organismos independientes, ésta es una posición minoritaria en la opinión pública.

Cuando hablo de consenso, creo que vale la pena precisarlo, no hablo de unanimidad. Es cierto, en primer lugar, que la economía aplicada dista mucho de ser una ciencia exacta y, en segundo lugar, que este tema es objeto de debate entre economistas. Lo que me choca es la asimetría; suponiendo que fuera un problema de percepción distinta de las cosas, la heterogeneidad de las opiniones debería ser similar entre la comunidad científica y la opinión pública. Si pudiéramos medir la ortodoxia –digamos, en función de los mecanismos de asignación de prestigio de la comunidad científica- de un punto de vista en un espacio del 0 al 10, dónde los valores extremos (0 y 10) son los más heterodoxos, el grueso de la opinión pública debería estar situada en el centro y sólo una parte residual en las colas. Pero no es así. Los puntos de vista heterodoxos o extremos parecen haberse convertido en dominantes; un argumento sólidamente construido según las “reglas del arte” en economía es rebatido en el debate público con objeciones extremadamente poco convencionales, a menudo improvisadas o basadas en la observación personal y no en datos, cuestionando el carácter objetivo del argumento, sugiriendo su exceso de simplicidad o incluso el status científico de la economía.

Lo paradójico de este fenómeno no es que es cuestione ese status científico o el valor de esos razonamiento, algo que es obviamente legítimo. Lo que resulta paradójico es el aparente oportunismo con el que se hace. La misma opinión pública que confía su política presupuestaria o monetaria –ambas con repercusiones dramáticas sobre la vida común, más si cabe que la del mercado de trabajo- a economistas educados en una tradición ortodoxa, haciendo los mismos supuestos simplificadores, siguiendo la misma metodología y los mismos protocolos, se niega a aceptar sus puntos de vista cuando se trata de problemas “políticamente” más sensibles aunque igual de técnicos. No es pues el status social o la autoridad del economista lo que se cuestiona.

Una primera explicación, pesimista, de este fenómeno es que la gente que contribuyen a formar la opinión pública –actores sociales, medios de comunicaciones, partidos políticos- no están guiados por la honestidad intelectual, sino por intereses particulares o por prejuicios ideológicos y eso les lleva a seleccionar, según su conveniencia, aquéllas ideas que sirven a esos prejuicios e intereses y a rechazar aquéllas que no lo hacen, independientemente de su grado de veracidad. Es algo que vemos persistentemente en otros debates públicos, como el cambio climático o la enseñanza de la teoría de la evolución, de modo que no hay nada extraño en que el mecanismo sea similar para las ideas económicas.

Esta serie, sin embargo, va a partir de una hipótesis –no tanto por creer en ella como por considerarla útil- distinta basada en el viejo “principio de caridad” dónde lo que separa a las partes del debate no su interés personal, sino distintos grados de acceso a la información. Así que lo voy a intentar en los post siguientes va a ser dar una visión convencional y aburrida, como la que puede encontrarse en cualquier libro de texto o tema de oposición sobre la cuestión, del mercado de trabajo español.

¿Por que perdura el paro?

Lunes, Mayo 31st, 2010

La tasa natural de paro y el pleno empleo

Alla a finales de los años 60, Milton Friedman dio su conferencia presidencial en la American Economic Association que luego se transformaria en lo que James Tobin ha calificado de “el paper mas influyente que ha sido publicado nunca en una revista academica” donde formulo la idea de la “tasa natural de paro”. Antes de ese paper se pensaba que existia siempre una eleccion entre la tasa de inflacion y la de paro, de forma permanente. La idea es simple: si hay poco paro, los salarios tienden a subir, los costes aumentan y tambien los precios. Friedman sugirio que esta no era una situacion estable, que si el paro bajaba cuando uno aplicaba politicas expansivas era porque los trabajadores creian, falsamente, que sus salarios habian aumentado, cuando en realidad solo habia aumentado el nivel de precios y el salario real seguia siendo el mismo. Cuando los trabajadores se dieran cuenta de que se habian engañado, pedirian compensar sus demanda y el paro volveria al nivel anterior. El nivel de paro al que volveria sistematicamente la economia era “la Tasa Natural de Paro” que Friedman identificaba con el nivel de pleno empleo.

En la version Friedmanita, la idea era bastante radical; sugeria que con una inflacion del 0% tendriamos siempre pleno empleo, algo que es hoy visto como bastante absurdo. Sin embargo, la idea de que existia una tasa de empleo, mas alla de la cual la inflacion tiende a acelerarse fue generalmente aceptada, aun cuando esta fuera compatible con paro involuntario y toda clase de imperfecciones: a lo largo del ciclo, las variaciones de paro oscilaban alrededor de un nivel que era la “NAIRU” o la tasa de desempleo natural. Esto encajaba ademas bastante bien con la experiencia de los años 70, donde intentos de reducir el desempleo con politicas keynesianas no habian tenido exito y solo habian creado inflacion.

El problema de este punto de vista es que la experiencia Europea en los años 80. En Europa el paro subio, y lo hizo de forma permanente, no ciclica. ¿Por que? Una parte de la explicacion esta en cambios por el lado de la oferta. La historia generalmente aceptada es la de una combinacion de shocks (el shock energetico y la reduccion del crecimiento de la productividad) y las instituciones (aumento en las rigideces, prejubilaciones y aumento de los impuestos sobre el trabajo, etc…). La NAIRU, en este sentido, habria cambiado por cambios estructurales en la economia, tal y como señalaba la teoria ortodoxa. Sin embargo, Blanchard y Summers propusieron en los 80 una explicacion distinta basada en la idea de “histeresis”.

Histeresis y cambios en la NAIRU

La idea de Histeresis viene a decir que la NAIRU actual depende del paro en el pasado, de forma que esta cambia a lo largo del tiempo y no solo debido a factores de oferta, sino tambien a las variaciones ciclicas. ¿Que mecanismos existen? Fundamentalmente 4:

  1. El desempleo suele ejercer un efecto negativo sobre la productividad de los trabajadores. Tipicamente, un desempleado pierde habilidades y su productividad baja mientras esta desempleado y lo hace tanto mas como mas largo sea el periodo de desempleo.
  2. El desempleo produce un efecto de estigmatizacion sobre un trabajador que hace que nadie quiera contratarlo. Un empresario que ve a alguien que ha estado un año en paro sin que nadie le contrate piensa que esa persona no es empleable, que debe tener algo negativo.
  3. Los trabajadores tienden a desanimarse y a buscar trabajo con menos intensidad cuanto mas tiempo lleven desempleados, con todas las consecuencias sociologicas y psicologicas que esto tiene.
  4. Efecto “insiders-outsiders” que se basa en la idea de que los desempleados serian excluido del mercado de trabajo por los que tienen trabajo. Quiero explicar este efecto con algo mas de detenmiento por ser algo menos intuitivo

Insiders-outsiders

¿Que es lo que permite a los empleados (insiders) excluir a los desempleados (outsiders)? La teoria fue propuesta por Lindbeck y Snower y se basa en la idea de que los empleados podrian poner salarios demasiado altos, por encima del nivel al que el mercado se vacia. Pero la pregunta es ¿si hay trabajadores dispuestos a trabajar por menos en el mercado, por que el empresario no reemplaza a sus empleados por esos trabajadores?

Una primera explicacion tiene que ver con los costes de rotacion, es decir, de contratacion y de despido. Para un empresa, contratar a un trabajador y especialmente despedirlo (debido al sistema de indemnizaciones) es costoso. Eso hace que el trabajador empleado este aislado de la presion que ejerceria el desempleo para disciplinarlo.

En segundo lugar, el trabajo dentro de la empresa tiene una naturaleza cooperativa. Si los empleados de la empresa tienen un espiritu de cuerpo suficientemente desarrollado, pueden hacerle dificil el trabajo al entrante que intente sustituir a su compañero; crearle un mal ambiente de trabajo, negarse a cooperar con el, etc,… Esto hace que la productividad de un trabajador entrante sea menor de la que seria de otra forma.

En tercer lugar, la explicacion mas adaptada al problema de la histeresis tiene que ver con la actividad sindical. Tipicamente, los empleados estan mejor representados dentro de los sindicatos que los parados y de esta forma a la hora de negociar, los sindicatos daran mas peso a los salarios que al empleo. En esta situacion, un aumento del paro no solo excluira a los desempleados del mercado de trabajo, sino tambien de la negociacion salarial. Naturalmente, esto anterior no significa que los sindicatos actuen de forma descaradamente egoista representando a los insiders. Hay bastantes formas de explicar el comportamiento de los sindicatos. Una primera posibilidad es con teoremas del votante mediano: el votante mediano de un sindicato tiende a ser alguien bien protegido, de edad madura, etc,… el prototipo de un insider o, como dice Roger, de un jarron ming. En segundo lugar, los mecanismos de formacion de creencias colectivas e individuales hacen que al final incluso los outsiders acaben compartiendo ideas equivocadas sobre como funciona el mercado laboral con los insiders que, ademas, les perjudican.

¿Cual es la conclusion de todo esto? La idea de histeresis sugiere que el desempleo sigue un patron “path dependent” y que por tanto parte del paro que vemos ahora, perdurara; volveremos a tener problemas de insercion en el mercado laboral y los costes de no haber hecho las cosas bien desde el principio seran no solo seran a corto plazo..

¿Por que no baja el paro?

Martes, Mayo 11th, 2010

Un topico relativamente manido sobre el tema del paro (ahora ya menos, pero antes mas) es que el mercado laboral no tenia nada que ver con la crisis, ergo el paro no tiene nada que ver con las reformas del mercado laboral (!). Aunque expuesta asi parece absurda, la idea tiene su logica. La idea es que la demanda de trabajo es una demanda derivada de la demanda que hay en el mercado de productos y por tanto que haya paro es solo una consecuencia de una insuficiencia de demanda, no de lo que ocurra en el mercado laboral. Por seguir una analogia, si tu casa se cae a pedazos despues de un terremoto, la culpa no es de lo mal que mantenias tu casa, sino del terremoto. Aunque como todos los topicos tiene, como vamos a ver, algo de cierto, es una idea ingenua y ranciamente keynesiana- que es incorrecta por ser ingenua y rancia, no por ser keynesiana. Nos referimos a ella como la EIRK (Explicacion Ingenua y Ranciamente Keynesiana).

Siempre que penseis en las politicas de empleo, pensad en el siguiente esquema. Para que un trabajador deje de estar desempleado, tienen que ocurrir tres cosas:

  • a) Que haya una vacante que deba ser cubierta (demanda de trabajo)
  • b) Que esa vacante corresponda a las caracteristicas del trabajador desempleado. (correspondencia oferta-demanda)
  • c) Que el trabajador encuentre esa vacante y acepte los terminos que se le ofrecen. (oferta de trabajo)

Si le dais una pensada, vereis que TODAS (o al menos casi todas, seamos prudentes) las explicaciones que podais pensar del desempleo entran en uno de esos tres aspectos. Y tambien que todas las politicas de fomento del empleo intentan actuar sobre alguno de esos tres factores.

La EIRK es una explicacion muy concreta: sugiere que todo el problema se encuentra en que hay una falta de vacantes debido a que las empresas no tiene suficiente demanda para sus productos. Esta explicacion es innegablemente una parte del problema: España tiene un grave problema de demanda porque los bienes que produciamos hasta ahora ya no van a ser demandados, al menos no al mismo precio que antes -estallido de la burbuja.

No obstante, esta no es obviamente toda la explicacion ¿por que otros paises con estructuras productivas similares -Irlanda por ejemplo- tienen menos paro? Es mas ¿Por que en las fases expansivas tenemos mas paro que otros paises? Probablemente esto tiene que ver con mas cosas: como que haya menos vacantes porque los costes laborales sean relativamente altos; que el pais sea poco competitivo frente al exterior de forma que las exportaciones son debiles; que tenemos poca movilidad geografica para cubrir vacantes; etc… Y ¿Que pinta la reforma de las instituciones en todo esto? Hay varias cosas:

  1. Permitir que los salarios se ajusten para acomodar el empleo; no solo a nivel general sino tambien entre sectores. Tal y como esta planteada la negociacion colectiva, los “salarios relativos” son relativamente rigidos cuando se obvio que en estos momentos el pais necesita un reajuste entre sectores.
  2. Mejorar las expectativas de los empresarios que tenderan a invertir mas y a contratar mas si creen que las cosas van a ir mejor.
  3. Cambiar la estructura productiva del pais, de una organizada alrededor de una dualidad con incentivos perversos, a una en la que esto no exista.
  4. Mejorar el emparejamiento oferta-demanda que es un factor susceptible de mejorar la productividad y que los salarios se ajusten a esta con mas frecuencia.
  5. Y todo esto mejorara nuestras perspectivas de crecimiento, nos blindara contra especulaciones contra nuestra deuda y asegurara que no nos echen del Euro.

La pregunta que yo me hago ahora es la siguiente. ¿Zapatero tiene un problema cognitivo o esta simplemente muerto de miedo? Es posible que el gobierno no sea consciente de lo que esta ocurriendo y de lo que hay que hacer y crea que, realmente, esta haciendo lo correcto. O es posible que el simplemente se muera de miedo de proponer basicamente cualquier cosa porque los sindicatos le planten una huelga general- algo que ya han sugerido de una u otra forma que haran.

En este sentido, es posible que el plan de ajuste que nos van a obligar a implementar desde Bruselas sea una buena noticia: el gobierno podra desplazar el coste politico a los malvados gnomos bruselienses diciendo que nos lo imponen desde Europa. Y volveremos a la vieja historia que viene siendo la regla desde hace 20 años: la UE se usa para implantar reformas impopulares pero urgentes y necesarias y la gente tendra ese absurda sensacion de “deficit democratico” porque sus gobiernos democraticos han tomado la decision democraticamente reunidos en bruselas en lugar de en solitario.