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Archive for the ‘General’ Category

John Von Neumann sobre las matemáticas

Lunes, Enero 25th, 2010

Von Neumann believed that mathematics is constantly rejuvenated by receiving new problems from the empirical sciences. A passage from a lecture “The Mathematician” is worth quoting in full. “As a mathematical discipline travels far from its empirical source… it is beset by very grave dangers. It becomes more and more purely aestheticizing, more and more purely l’art pour l’art…. Whenever this stage is reached the only remedy seems to mee to be the rejuvenating return to the source: the reinjection of more or less directly empirical ideas.”

One sources of Von Neumann’s empirical inspiration, besides physics, computers, and others, was economics. As mathematics had been inspiring to creative economists, so economics began to be inspiring to creative mathematicians. From the onward, the mathematical fringe of economics would blend imperceptibly into mathematical research. At the time, the danger of aesthetical inbreeding, which Von Neumann saw for mathematics in general, would also begin to threaten mathematical economics.

Jurg Niehans, A history of economics theory, pg 395

¡Ja! ¡Chúpate esa Kantor!

Lunes, Octubre 26th, 2009

El debate sobre la necesidad de una “auténtica democracia” o una “democracia integral” basada en la deliberación, la participación directa, etc,… por oposición al mundo real en el que  las que gobiernan son burocracias especializadas mandadas por gobiernos elegidos de forma periódica y partidos políticos relativamente concentrados es uno de esos tópicos que siempre vuelven. Y, en todos los casos conocidos por mí hasta el momento, el debate está mal planteado. Concretamente, suele plantearse sobre una mezcla de prejuicios y teorías folk de como funciona y qué es una democracia y especialmente sobre la idea de que un sistema es “injusto”.

Digo que el debate está mal planteado porque ignora para que sirve una democracia. Lo que hace a una democracia una forma superior de gobierno, no es que la gente vote, es que suele genera buenas soluciones: gobiernos que obedecen a los votantes y si los votantes votan de forma razonable, eso asegura que los intereses de más o menos todo el mundo se tengan en cuenta. Además, a través del debate público que se lleva a cabo entre partidos, medios de comunicación, encuestas, etc,… hay un bonito flujo de información que asegura que los gobernantes saben que se espera de ellos y lso votantes, como grupo heterogéneo, colectivo, etc,… pueden transmitir un mensaje más o menos claro. Todo esto hace que, bajo ciertas condiciones y con ciertos contrapesos (derechos fundamentales, separación de poderes, etc,…) que suelen darse en los países ricos, las democracias gobiernen de forma justa y eficiente.

Frente a ésto, está esa especie de visión mítica que han sostenido los diversos “líderes” de IU (¿tienen de eso en IU?) y que ahora sostienen Rosa Díez y Pedrojosé, dónde una democracia es tanto más es tanto más “justa” como cercana esté la distribución de escaños a una distribución proporcional. Si un partido tiene un 25% de votos, la teoría dice, debería tener un 25% de escaños. Eso asegura que sea “más democrático” y, de forma implícita, mejor- y la solución será mejor cuanto “más democrática” sea.

Este punto de vista ignora lo más básico de lo que sabemos en ciencias sociales sobre como se agregan intereses cuando se decide en grupo. Por ejemplo, esto debería responder al hecho de que existen muchas soluciones “democráticas” que llevan a resultados totalmente distintos. ¿Qué regla es más democrática, la de mayoría simple o mayoría cualificada? ¿En qué orden se votan las propuestas y como solucionamos la paradoja de condorcet?

Un ejemplo especialmente bonito de esto es el caso de los partidos bisagra. Roger nos ha hablado en alguna ocasión del problema de los “jugadores con veto”. Cuando alguien tiene derecho a veto, puede excluir que algo salga adelante y eso le otorga un poder de negociación casi idéntico al de la otra parte. Llevado al caso extremo, en un parlamento con 101 asientos y tres partidos con una distribución de 50-1-50 el partido con un sólo escaño podría hacer prevalecer su punto de vista la mayor parte del tiempo amenazando con aliarse con uno o con otro. En principio, supongo que nadie estará dispuesto a defender que éste es el sistema más democrático posible.

Por otro lado, los sistemas con demasiado partidos suelen tener bastante problemas. El caso italiano del que ha hablado Roger alguna vez es paradigmático. En Italia, los partidos son grandes coaliciones. Esto tiene dos problemas. Primero, un gobierno de coalición hace que para los votantes sea muy dificil decir si lo ha hecho bien o mal y quién tiene la culpa dentro del partido. En Italia, hubo una época en la que, pasara, lo que pasara los cristianodemocrátas estarían en el gobierno. En segundo lugar, las coaliciones tienden a inmovilizarse porque todos pueden hacerla saltar por los aires.

Por todas estas razones, los sistemas democráticos no están diseñados para que sean “todo lo democráticos posibles”, sino para que sean eficaces y el bipartidismo es una de esas feas consecuencias.

Pausa para la publicidad

Sábado, Septiembre 19th, 2009

Estoy ahora basta liado con la oposición, dado que me examino en menos de quince días del primer examen he reducido un poco el tiempo que dedico al blog. En los últimos días, además, mi mente ha sido capturadapor el libro de Justin Fox “The Myth of the Rational Market”- es una historia de la teoría financiera llena de anecdótas y cosas curiosas y, a pesar del título, nada sesgada y muy imparcial y legible (podéis ver la reseña de Paul Krugman aquí. Tengo unos cuatro post por escribir, de la serie sobre el mercado laboral y reseñaré también el libro.Tendré también que escribir en el nuevo y flamante blog que ha creado egócrata y que cambiará vuestra percepción del mundo.

Vamos, os lo cuento más que nada para que no penséis que os tengo desatendidos o que este es uno de esos blogs que se mueren poco a poco; solo es una pausa para la publicidad.

Competencia imperfecta, explotación capitalista y economía Ortodoxa (II)

Martes, Agosto 18th, 2009

Vimos en el post anterior que cuando en lugar de suponer mercados competitivos, suponemos mercados con una estructura monopsonística/monopolística, los resultados varían considerablemente y el trabajo es doblemente explotado por el capital. No obstante, lo anterior son sólo modelos. ¿Qué hay de la realidad?

Los modelos y el mundo real

Ninguno de los dos mundos extremos -competencia perfecta o monopolio/sonio- son buenas representaciones de la realidad. Cuando Joan Robinson formuló su idea, pensaba que el mundo debería encontrar en algún lugar entre los dos extremos. En ese caso no hablamos de monopolio o de monopsonio, sino de poder de monopsonio o de monopolio lo que refleja la posibilidad para una empresa de subir/bajar sus precios/salarios por encima/debajo del nivel competitivo de forma beneficiosa, o de forma más general de “poder de mercado”.

En el caso del poder de monopolio es algo bastante común. Intuitivamente, yo diría que la existencia de una industria dedicada a la publicidad y al marketing es una prueba suficiente de que esto es así. Intuitivamente, con la excepción de dos conocidas de kantor y mías, los consumidores no buscan el producto más barato comparando walrasianamente cada bien porque hay costes de información; cuando yo quiero comprar un disco voy a la FNAC, no hago un estudio de mercado previo. Los productos no son perfectamente sustitutivos entre sí. Eso hace que tengamos un montón de pequeños monopolios. Los consumidores suelen estar relativamente mal informados sobe un producto -si es más caro, tal vez es porque es mejor-, desarrollan hábitos de consumo, etc,… La dispersión de precios para productos parecidos es algo muy común (dos bienes idénticos deberían tener el mismo precio en competencia). A menudo, las empresas coluden, lo que significa que pueden actuar como si fueran un monopolio aumentando los precios y repartiéndose las ganancias. En general, todos los modelos de competencia imperfecta que tenemos con la excepción de la llamada “paradoja de Bertrand” predicen que existirá cierto poder de mercado.

El caso del poder de monopsonio es más sutíl, está menos asentado y a menudo pasa desapercibido. Alan Manning tiene un libro escrito sobre el tema -egócrata lo reseñaba aquí. Intuitivamente, de nuevo, entendemos que un trabajador no está en la misma posición a la hora de negociar su salario que un empresario; la competencia entre los empresarios no está ahí. Cuando el capital es relativamente escaso respecto del trabajo tenemos un problema. Teóricamente, se puede racionalizar por la existencia porque buscar trabajo es costoso y existen fricciones. Un trabajador no conoce todos las ofertas de trabajo que hay en el mercado; el inicio de una nueva relación contractual tendrá “costes fijos” en términos de aprendizaje, legales, etc,…; dejar su trabajo y ponerse a buscar otro implica una cantidad considerable de incertidumbre y si el trabajador es averso al riesgo preferirá no hacerlo; en otras palabras está hasta cierto punto “atrapado” en su trabajo actual y el empresario puede explotar ese poder. Empíricamente, Manning muestra en su libro que la evidencia empírica es poco menos que abrumadora.

A nivel teórico, Stiglitz ha subrayado la idea de que existe una contradicción profunda entre la idea de “completitud” de los mercados y la “competitividad”. El marco Arrow Debreu asume que los mercados son completos, es decir, hay un mercado para cada uno de los bienes, perfectamente especificado por sus circunstancia, su momento, etc… Por ejemplo, un mismo Disco en la FNAC sería un bien distinto de un disco en el Corte Inglés- el servicio de los empleados en la FNAC sería distinto, estaría más lejos de casa, las colas son más largas etc… de forma que podría preferir el disco del Corte INglés al de la FNAC y por tanto dispuesto a pagar más. No obstante, cuando los bienes están tan especificados, el supuesto de competitividad de los mercados- que asume un gran número de vendedores es insostenible- cada bien es distinto y es como si existieran muchos monopolios para bienes ligeramente distintos.

Competencia imperfecta y política económica

Kantor replicará tal vez que el hecho de que el mundo no funcione como el mercado Arrow Debreu no quita para que éste pueda ser una buena estilización y debamos intentar al menos aproximarnos lo máximo posible a una situación eficiente a la pareto. Ya que no tenemos mercado de trabajo competitivos, por ejemplo, al menos no empeorarlos con sindicatos o regulación del salario mínimo. No obstante uno de los desarrollos más importantes de la economía del bienestar, la teoría del second best, nos dice que cuando la situación eficiente no es alcanzable, entonces tal vez sea mejor dejar de acercarnos lo más posible a la solución eficiente para buscar un “second best”.

En el caso del poder de monopolio todo esto hace que no sea suficiente con distribuir derechos de propiedad y no intervenir; es necesario que tengamos políticas de defensa de la competencia, porque sino, la tendencia natural de ésta en muchos mercados es a desaparecer; necesitamos controlar las fusiones y adquisiciones para evitar que haya concentraciones excesivas (monopolios). Necesitamos regulaciones que obliguen a dar información y a mantener estándares de calidad para los consumidores. Y necesitamos, Kantor tiene razón, liberalizar sectores para que no haya trabas legales a la competencia; no obstante, las trabas a la competencia no son sólo ni siquiera mayoritariamente legales. A diferencia de la actitud de kantor, tiendo a pensar- caricaturizo- que cuando dos empresas tienen el mismo precio es porque coluden, cuando tienen precios distintos porque una tiene poder de mercado y cuando el precio es muy bajo porque están haciendo prácticas anticompetitivas- es decir, no me fío un pelo de los empresarios.

Del marco del monopsonio en el mercado de trabajo surgen varias cosas que a los economistas pro business -el eufemismo contemporáneo para decir “burgués”- les parecen molestas. Por ejemplo, en un marco monopsonístico, la regulación de un salario mínimo puede aumentar el empleo- siempre que no sea muy alto. Asimismo, que existan sindicatos que contrarresten el poder de negociación de los empresarios no es necesariamente rent seeking sino que puede aumentar los salarios, el empleo y la eficiencia. Algo similar ocurre con la regulación del tiempo de trabajo y con muchas políticas del mercado laboral que parecen atentar contra la competencia pero, en realidad, o bien la estimulan o bien suplen su falta.

Cuando Kantor denuncia en su post que “la renta ricardiana de la tierra y la rentas de los monopolios naturales son dos pequeñas gotas de agua en el gran océano de las rentas de privilegio creadas por la actividad del Estado” dice algo relativamente evidente: los monopolios son creados por el Estado en la medida en que es gracias a él al que existe la propiedad y los intercambios libres. Ahora bien, una vez establecidos los derechos de propiedad, lo “natural” es que los mercados tiendan a ser de competencia imperfecta y a tener fallos de mercado a mansalva y la mayor parte de esos fallos crea rentas para los capitalistas- algo que kantor no parece contemplar.

Joan Robinson decía para referirse a la posición de kantor y de los economistas neoclásicos reaccionarios en general que “Es posible defender nuestro sistema económica basándose en que, parcheado con correctivos keynesianos, es el “mejor a la vista”. O, en cualquier caso, no demasiado malo y que el cambio es doloroso. Vamos, que es el mejor sistema que hemos tenido. O, es posible, adoptar la línea de Schumpeter inspirada por Marx.- El sistema es cruel, injusto, turbulento, pero provee los bienes y , maldita sea, son los bienes que queremos. O bien, concediendo sus defectos defenderlo sobre bases políticas- que la democracia como la conocemos no podría haber aparecido con otro sistema ni sobrevivido sin él. Lo que no es posible, sin embargo, es defenderlo al estilo liberal, como un delicado mecanismo autorregulado que sólo debe ser dejado para que actúe y produzca la mejor satisfacción de todos.”

Conclusiones: Marx y nosotros

El artículo de Kantor sobre Marx era bastante crítico con el autor en la medida en que la teoría laboral del valor fue un desastre desde su punto de vista. Sin embargo, os ofrezco una versión alternativa del problema contextualizando históricamente. Durante el siglo XIX los economistas clásicos habían, típicamente, justificado el capital como una de las principales fuentes del progreso. Los mercados libres llevarían a una situación óptima para todos.

De forma intuitiva, Marx probablemente era escéptico respecto del optimismo liberal. La miseria creciente del proletariado, el enriquecimiento súbito de los capitalistas parecía ser un hecho. Había poco espacio para hablar de la competencia como mecanismo disciplinador; el tamaño de las empresas era grande y los principales sufridores eran los trabajadores que recibían salarios de subsistencia. El Estado, lejos de atenuar esta situación, ayudaba a empeorarla. Para contradecir la idea de la economía clásica, Marx usó los instrumentos hasta entonces vigentes: la filosofía hegeliana y la teoría laboral del valor.

Marx tuvo la mala fortuna de que justo en el año de la publicación del Capital, ocurrió la “Revolución marginalista” que terminó con el grueso de la economía clásica y con la teoría del labor trabajo en particular. No obstante, la formación de Marx ya estaba basada en la teoría clásica. Eso hizo que el marxismo se convirtiera en una corriente marginal.

Sin embargo, creo haber mostrado con este post que lo esencial de la idea de Marx es correcto. No sólo es correcto; está lejos de ser algo heterodoxo; el monopsonio, monopolio y la teoría del second best aparecen en cualquier libro de microeconomía; no hay ningún libro de economía laboral que no hable del poder de monopsonio; la teoría de la organización industrial está basada en la idea de poder de mercado; el modelo Layard y Nickell de la Nueva Economía Keynesiana reposa sobre los supuestos de competencia imperfecta para explicar la inflación y el paro. Es decir, todas estas ideas son fundamentalmente ortodoxas.

Esto es por tanto una prueba más a la que nos enfrentamos los economistas ortodoxos de tendencia socialdemócratas. Por un lado, la imagen pública de en qué consiste ser economista ha sido capturada por los economistas liberales que han difundido que todo se arregla privatizando y reduciendo la acción del Estado; al otro, tenemos a miembros de la izquierda reaccionaria que contestan no sólo los resultados, sino la totalidad del método cayendo en una especie de nihilismo metodológico. De los primeros nos hemos ganado el desprecio; de los segundos la acusación de pertenecer al primer grupo.

Por último, quiero subrayar que existe la contradicción que existe en la idea de la paleoizquierda cuando al oponerse a la liberalización de sectores -que tienen por objeto reducir las rentas- y defender con la otra mano la regulación laboral. Ambas ideas son contradictorias si la legislación laboral se defiende basándose en la idea de monopsonio.

Viernes, Julio 31st, 2009

Yendo a la FNAC (para poneros en antecedentes):

Citoyen: Pero querida, ¿para qué quieres leerte la Biblia?

Elena: Pues porque me ha dicho mi abuela que es un libro de historias muy divertido y me lo quiero leer en los días que voy a estar en Jávea.

Citoyen: Elena, pero tú sabes lo larga que es la biblia? No es un sólo libro, son un montón de libro de todo tipo, desde poesía hasta derecho y la mayoría son un tostón infumable. Como se nota que no tuvista que estudiártelo en el cole.

Ya en la FNAC:

Elena: Dónde estarán las Biblias; ¿En Ciencia Ficción? ¿En ocultismo? [al final estaba en Espiritualidad, junto con el Tarot]

Elena: Oye Luis, ¿esto es un libro un poco gordo no? mira qué finas son las hojas y qué pequeña es la letra

Citoyen: Ya lo sé querida; por qué piensas que lo llaman “Papel de Biblia”.

Elena: Pero no entiendo, ¿cuál es la diferencia entre los dos testamentos éstos que salen en el índice? ¿Tengo que leérmelo todo o sólo uno de los dos?

Citoyen: :O

No veais la tele esta noche

Lunes, Julio 20th, 2009

Mejor ved este vídeo (es largo). Lo he encontrado después de leerle a Alex Guerrero en Facebook que estaba leyendo el último libro de North (et al). Os interesa sobre todo si os interesa la ciénaga esa del state building y la viabilidad del anarquismo. ¿Alguien ha leído el libro? ¿Puede decirme si está bien y de qué trata exactamente?¿se lee rápido?

¿Qué significa ser ateo?

Jueves, Julio 2nd, 2009

Os copio el comentario que acabo de ponerle a Geógrafo en su blog:

Por regla general, los ateos-y aunque no he leído a Dawkins, creo que hace básicamente lo mismo- no intentamos “demostrar” que Dios NO existe.

La idea es más bien:
1. la gente que cree en universo creado intencionalmente por un ser inteligente antromórfico no lo hace como un acto de fe en el vacío, sino aduciendo un conjunto de razones del tipo “no puedes explicar esto sin la existencia de dios”
2. La mayor parte de esas razones se apoyan en concepciones científicas que hoy consideramos caducas y que esa misma gente considera caduca cada vez que ve como los cohetes llegan a la luna, las operaciones de neurocirugía tienen éxito, etc,…
3. Si además uno puede dar razones para pensar que las religiones tienen un origen cumpliendo una función evolutiva concreto que nada tiene que ver con su verdad o falsedad, entonces tenemos bastantes razones para sospechar de que el última instancia es probalbe que todo sea un espejismo.

En otras palabras, se trata de medir las creencias religiosas con el mismo rasero que las demás creencias ya que no existe ninguna razón, a priori, para medirlas por otro rasero.

En otras palabras, el proyecto ateo es a fin de cuentas el mismo que el proyecto ilustrado: librar al mundo de concepciones supersticiosas y del pensamiento mágico que no deberían tener proridad sobre la visión científica del mundo en una sociedad libre. Volvemos a lo del otro día

Un par de citas para la presidencia Española

Domingo, Abril 5th, 2009

Las ruinas, pues, forman parte de la íntima economía de la historia. Las Ruinas son ciertamente terribles para los arruinados, pero más terrible sería que la historia no fuese capaz de ruinas. Sentimos como una pesadilla la imaginación de que todas las construcciones del pretérito se hubiesen conservado. No tendríamos lugar dónde poner los pies. Por eso yo quisiera incitar[les] para que se comporten ante su catástrofe no sólo con dignidad, sino con elegancia, viendo en ella lo que es: algo normal en la historia, una de las caras que la vida puede tomar. Porque muchas veces la vida toma en efecto un rostro que se llama derrota. Bien, y ¿qué? ¿No puede ser acaso una buena fortuna? Los que tienen de la realidad histórica una concepción mágica no lo admitirían. (…) En el fondo, tanto da lo que nos haya pasado, lo decisivo es que sea lo que sea, sepamos aprovecharlo. (…) La categoría del cambio, de la mutación, tiene un reverso; tras las ruinas se oculta el rejuvenecimiento.

Ortega y Gasset, Europa y la Idea de Nación

In every crisis there is an opportunity. There is one here for Europe now, if we have the courage to take it.(…) The issue is not about the idea of the European Union. It is about modernisation. It is about policy. It is not a debate about how to abandon Europe but how to make it do what it was set up to do: improve the lives of people. And right now, they aren’t convinced.(…) it is not a crisis of political institutions, it is a crisis of political leadership. People in Europe are posing hard questions to us. They worry about globalisation, job security, about pensions and living standards. They see not just their economy but their society changing around them. Traditional communities are broken up, ethnic patterns change, family life is under strain as families struggle to balance work and home.

Tony Blair

Tengo una pregunta…

Sábado, Abril 4th, 2009

… sí, ¿por qué no lo fichamos para que sea presidente de la Comisión? A mí Barrosso, además de ser de derechas, me parece aburrido.

Por cierto, yo llevaba razón, y los otros no.

Krugman el patrón oro y la gran depresión

Domingo, Marzo 29th, 2009

Krugman ha publicado una nota corta sobre el papel del patrón oro en la gran depresión, revisando la tésis defendida por Eichengreen. Echadle un vistazo si os interesa el tema.