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Jueces, reglas y Democracia

Hace bastante tiempo que quiero tratar este tema y algunos de los comentarios al ultimo post (mi teclado no pone acentos, por cierto) me han decidido a tratarlo. Hoy he estado en mi libreria favorita donde han fusionado las antes separadas juridica y economica dentro de una mas grande, asi que he podido recordar esos viejos tiempos en los que pasaba mi tiempo disertando sobre conceptos gaseosos de como funciona una democracia basados en la teoria politica abstracta y equilibrios ius naturalistas abstrusos. Esto me ha recordado que a lo largo de los cuatro años de carrera, no hubo una misera clase donde me explicaran como, de hecho, tomaban los jueces las decisiones y no como lo hacian en teoria.

Vamos a empezar por el principio; por la teoria de la division de poderes y la democracia y por lo que NO es. Una democracia no es un sistema donde todas las decisiones las tome el “pueblo”, sea lo que sea el pueblo y la teoria de la division de poderes entendida como un mundo en el que el juez se limita a interpretar las leyes que son la expresion de la voluntad popular es una quimera decimononica.

Una democracia es un sistema donde tenemos una tecnologia, llamada elecciones, para sustituir de forma pacifica a algunos de los individuos que toman algunas de las decisiones, a menudo las mas importantes, que afectan a la vida en comun. El “pueblo” si es que eso tiene algun significado concreto (la frase letal de Duguit “No he comido nunca con una persona juridica”), no toma mas decision que la de reemplazar regularmente a sus gobernantes. Y los gobernantes tienen una serie de poderes para tomar algunas decisiones importante. Pero hay un monton de centros de decision autonomos; desde las decisiones que toman los individuos, hasta, en el caso de la gestion del Estado, las tomadas por las burocracias, sobre las que los gobernantes tienen un poder relativo y a menudo indirecto. El grueso de la vida de un burocrata que toma decisiones transcurre sin que haya ningun control democratico directo sobre su trabajo. Pretender que las leyes son la expresion de la voluntad general es un artificio juridico util, pero una muy mala descrpcion de la realidad. Pensar que un gobierno democratico cristaliza una especie de mandato popular metafisico, es un ejercicio de pedagogia interesante, pero tambien de ingenuidad que ignora lo mas basico de la teoria de la agencia.

¿Que es un juez? Basicamente, un burocrata relativamente aislado de la influencia politica. Mientras que los funcionarios estan sometidos a una jerarquia en la cumbra de la cual estan los politicos, los jueces tienen una serie de mecanismos que les proporcionan independencia. Y esto es asi porque alla en el siglo XVIII el amigo Montesquieu nos explico que los contrapesos (i.e. la descentralizacion de las decisiones) en el poder eran una buena cosa y nosotros le creimos. Pero es, basicamente, alguien que toma DECISIONES, en el sentido bayesiano del termino. Dictar una sentencia y otorgar una licencia de obras no son dos procesos cognitivamente muy distintos. De nuevo, sugerir que los jueces se limitan a aplicar leyes que ya existian de una forma imparcial y abstrusamente precisa como se supone que deberian hacerlo segun las leyes procesales es vivir en el mundo de la piruleta; e intentar ignorarlo porque resulta desagradable es una forma de indignarse de forma demagogica cuando uno descubre la verdad.

Eso no significa que un juez decida de forma arbitraria. Tampoco un burocrata. Si yo trabajo redactando informes sobre paises en desarrollo, tendre que seguir una serie de normas y procedimientos. Desde los procedimientos y fases legales para la aprobacion del informe, hasta las convenciones en el uso de la estadistica pasando por la normas ortograficas y de correccion politica, hasta la voluntad de querer complacer a mi jefe que de otra forma puede cabrearse conmigo, mi accion estara “constreñida” externamente, en el sentido de que no podre hacer lo que me parezca mejor y cada accion llevara aparejada una consecuencia. Naturalmente, la redaccion de una sentencia no sigue las mismas reglas que la de un informe; pero lo que quiero subrayar es que la diferencia es de grado, no de naturaleza: cuando un juez decide hay un margen de apreciacion importante, aunque relativamente pequeño si lo comparamos con otras situaciones en la medida en que debera dar argumentos juridicos.

Por eso, para paliar el problema de la posible arbitrariedad el sistema judicial esta diseñado de forma que haya mecanismos de unificacion de doctrina y de recursos para que las leyes se apliquen de forma relativamente uniforme. Digo relativamente, porque la idea de que dos casos son iguales y se les aplican las mismas normas es un artificio linguistico convencional, no algo que uno pueda “descubrir” ahi afuera, como si nada.

La forma en que nos enseñan a abordar este tipo de problemas en la facultad es preguntando si las aplicaciones de las leyes son coherentes con lo que en teoria deberian ser. Asi, se diserta ampliamente desde el punto de vista filosofico sobre la teoria circular de la democracia y la teoria politica, ignorando si las construcciones ilusorias sobre las se asientan las teorias juridicas son factibles en la practica o no. La pregunta que en general solo se formula de forma implicita es si todo esto es “util” o si funciona como uno podria desear que funcionara y cual es el proposito de todo esto. Un proposito de tener jueces independientes es que permite poner coto a la accion del resto de los burocratas que se saben vigilados. Ademas, cumplen una funcion FUNDAMENTAL de crear derecho y dar una contenido preciso a las normas. Los procedimientos por los que se redactan las normas, procedimientos parlamentarios o adminitrativos, suelen tener una serie de fallos, pueden ser incompletos, etc,… La jurisprudencia llena ese vacio y cambia las normas para que termine funcionando correctamente.

Aunque las leyes, en teoria, no prescriben, todos sabemos que hay leyes en la practica no se aplican, lo que es equivalente a que prescriban. Y tambien hay provisiones legales que tuvieron sentido en su tiempo pero han dejado de tenerlo hoy sin que la letra de la ley haya cambiado una coma. Un ejemplo es el sentido dado a las obligaciones matrimoniales hace cuarenta años y ahora. Y esto sin entrar en la practica de como los jueces han redefinido mucha lineas jurisprudenciales sin que la letra de la ley haya cambiado Esta funcion es importante y es socialmente util, pero es una DECISION en el sentido cientifico del termino, no una aplicacion.

Volviendo al tema del post anterior, las decisiones en la aplicacion de las leyes antiterroristas de los jueces de la audiencia nacional son parte de la politica antiterrorista del Estado entendida como el conjunto de acciones para combatir el terrorismo. Y tiene sentido que la adecuacion de estas acciones a derecho, por ejemplo, se juzgue, al menos en parte, de acuerdo con la coherencia con los objetivos de politica terrorista los cuales estan logicamente influidos por el momento concreto en el que ocurren. Que el ordenaminto juridico evolucione bajo la influencia mutua del poder judicial y el legislativo no solo es normal e inevitable;ademas es deseable y es una de las cosas que hacen de una democracia liberal una fantastica tecnologia para tomar decisiones colectiva.

11 Responses to “Jueces, reglas y Democracia”

  1. Heathcliff Says:

    No te digo que no tengas razón, Citoyen, y perdona si te malinterpreto, pero a medida que voy avanzando por tu artículo me va quedando la impresión, cada vez más fuerte, de que leo una justificación del inveterado intento de que la aplicación de las leyes se pliegue a la moda y conveniencia del momento, o se sume a un esfuerzo general por la consecución de unos fines.

    Me decías en un comentario de tu post anterior que muchas de las cosas que criticamos se hacen, sin críticas, en el campo antiterrorista. Tienes razón en la primera parte: se hacen, pero no sin críticas, al menos por mi parte.

    Unir a los jueces al impulso de un fin partidista es lo que hacen los movimientos nacionales, movimientos revolucionarios, etc. Movimientos.

    De hecho, y lo digo con mi mayor respeto, creo que hay un discurso de José Antonio Primo de Ribera que va por ese mismo camino: que los jueces que se mantienen en el inmovilismo son simples traidores al espíritu del pueblo que los paga y los alienta, etc., etc. Si lo llego a encontrar pongo el enlace.

    El ir y venir de los jueces al vaivén de los tiempos es el sueño úiltimo de los quer quieren imponer leyes sin necesidad de aprobarlas. Y sin el necesario esfuerzo y negociiación que supone aprobarlas, cuando la mayoría requerida es fuerte.

    Por mi parte, quiero que un juez cumpla y haga cumplir estrictamente las leyes, y si esas leyes están obsoletas, son onjustas o inconvenientes, se cambian con los mecanismos y mayorías previstas para ello.

    Atajos no, por favor.

    (Con ETA tampoco, por cierto, que se empieza prohibiendo partidos o enterrando gente en cal viva y nunca se sabe dónde se termina)

  2. Jueces, reglas y Democracia Says:

    [...] Jueces, reglas y Democracia http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2010/04/jueces-re…  por Javert el 02:09 UTC [...]

  3. Jueces, reglas y Democracia | El Noticiero Says:

    [...] » noticia original [...]

  4. Fritz Says:

    Creo Heathcliff que tratas de enfrentar lo que dice Citoyen con algo que él mismo toma ya en cuenta. En la entrada no se niega que los jueces deban limitarse a aplicar las leyes (que ellos no elaboran), lo que se dice es que en ese “aplicar” hay inevitablemente una parte de interpretación y, en consecuencia, de arbitrariedad, en el sentido de que no sólo las directrices legales intervienen sino también las propias “ideas” o “bagaje intelectual” del juez en cuestión. Esta misma interpretación es parte fundamental de la elaboración o contenido de las leyes (”funcion FUNDAMENTAL de crear derecho y dar una contenido preciso”) porque la casuística implica que la ley, de carácter general, no comprenda en inicio todas las posibles situaciones sobre las que teóricamente un juez debe decidir. Según Citoyen (y según yo, que si escribo esto no es porque sea su portavoz sino porque estoy de acuerdo), la toma de estas decisiones -que son las interpretaciones para aplicar las leyes- está condicionada por el propio entorno del juez, y lo que es más, DEBE estar influida HASTA CIERTO PUNTO por ese entorno del juez, en el que el juez vive (su “circunstancia” xD); por supuesto en ese entorno está la política y los políticos, que es a lo que vamos, pero si lo piensas no solo éso.

    La tensión entre los extremos: el que lleva al sistema a la perversión (la “interpretación a la moda”) y el que lo lleva a ser disfuncional (la aplicación de los textos que emanan de los parlamentos) existe y basta. Lo que crea discordia en este caso concreto es… porque esto viene por lo de Garzón, ¿no? son las tensiones entre la ley positiva (aquí: “aplicación objetiva de las leyes”: Ley de Amnistía) y la ley natural (aquí: enjuiciamiento de crímenes contra la humanidad, etc). Muy bien, es bastante inocente pensar que las leyes de amnistía se ajustan perfectamente a derecho cuando estamos en un Estado de Derecho, es más, son el ejemplo más claro de los arreglos que hay que hacer para que el sistema funcione. Yo estoy hasta cierto punto perfectamente de acuerdo con que esas leyes precisamente porque no creo en una justicia “olímpica” y soy capaz de sacrificar un poco de esa justicia-con-mayúsculas-que-no-existe pero, coño, considerar que la Ley de Amnistía “es igual” que una aprobada ayer, me parece demasiado pitorreo. Como se dice en el post anterior, parece que la justicia universal sólo vale para crímenes cometidos en otros países. Descartar como nimiedades o locuras argumentos como el de “es que hace 30 años no se podía hacer” o “manda narices que sean Falange y Blas Piñar quienes lo denuncien” es de risa, coño, que tampoco somos gilipollas.

    PD: De la conspiración ni hablamos, que lo de valorar sus beneficios en “prestigio” por las conferencias en NY ya es demasiado demasiado objetivo, sin nada de arbitrariedad.

  5. Heathcliff Says:

    Gracias, Fritz, por tan amplia y bien razonada respuesta.

    A todo lo que dices, añade el principio de seguridad jurídica, y verás cómo no es posible hacer hoy una cosa que no se pudo hacer treinta años atrás, o cambiar de opinión para cambiar de conclusión, o dicho al estilo rural, quedarse con la burra y los cuarenta reales.

    Hacer semejante cosa sería como subir el IRPF con carácter retroactivo y meternos veinte mil euros por barba por las cuotas no pagadas entre 1978 y 2010.

    Fuese cual fuese el sistema tributario de 1978, eso no se puede hacer.

    Y esto otro, tampoco.

    Creo yo, vaya.

  6. Fritz Says:

    No se puede hacer, pero en varios países se pasaba por encima de leyes de amnistía. No quiero parece presuntuoso pero, dejando de lado que se esté de acuerdo o no, son ganas de querer entenderlo o no; vamos, no es cuestión de que “no se pueda” sino de que, en este caso “se deba”.

    Por cierto, yo creo que Garzón la ha cagado en esto.

  7. Heathcliff Says:

    Totalmente de acuerdo, Fritz: pero los países en los que se pasa por encima de las leyes suelen tener nombres muy feos.

    No me parece nada presuntuoso lo que dices, sino del todo realista.

    Por mi parte, me aferro a la convicción, infantil si quieres, de que las leyes que no se cumplen desprestigian a las demás, dando a entender a los ciudadanos que el sistema legal es un un plinto para saltar y hacer piruetas sobre él.

    Y eso no puede ser bueno.

  8. Ley de Amnistía: validez y vigencia | Advocatus Diaboli Says:

    [...] el ordenamiento juridico evolucione bajo la influencia mutua del poder judicial y el legislativo es deseable. Otros compañeros han expresado su apoyo al juez Garzón a través de las redes sociales, [...]

  9. Fernando Says:

    Una cosa que se debe apuntar. Qué los crímenes de la Guerra Civil (tanto de los vencedores como de los vencidos) han prescrito hace tiempo. Y esto no solamente según las leyes franquistas sino incluso según el Código Penal de la II República. La Ley de Amnistía de 1977 no tiene nada que ver.

    Por cierto que Franco no hizo ninguna ley que suprimiera la prescripción de los crímenes de los vencidos.

  10. miguel Says:

    a la tecnologia para sustituir de forma pacifica a algunos de los individuos que toman algunas de las decisiones, a menudo las mas importantes, que afectan a la vida en comun la llamamos democracia,

    pero no lo es.

  11. Observatori de ciberpolítica » Blog Archive » No entiendo porqué se encausa a los jueces que investigan los crímenes del franquismo Says:

    [...] un lado acato las sentencias como todo ciudadano, desde Montesquieu que sabemos que una sociedad es más libre y justa cuando hay unos funcionarios qu…. Por otro, aunque las acate y mi última intención es meter presión a ningún juez o generar un [...]

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