La subida del IVA: encuadrando el debate (I)
Jorge Galindo nos pidió hace unos días a ver si escribíamos algo sobre el tema de la subida del IVA. Mi primera reacción fue: ni idea. Honestamente; no sé si subir el IVA es una idea sustancialmente buena. Sin embargo, dado que en teoría aspiro a dedicarme a esto de la economía, imagino que debería tener una opinión sobre el tema, desde luego si pienso en que la gente que la tiene. En este post voy por tanto a intentar poner cerco a mi ignorancia y dar alguna clave para entender el tema.
1. Teoría: ¿Qué es una consolidación fiscal y por qué es necesaria?
El principal problema al que se enfrenta el gobierno es que su déficit es básicamente enorme y por tanto la deuda -los deficit acumulados- empezará a crecer a buen ritmo. ¿Por qué es grande el déficit? La ecuación presupuestaria del gobierno- fijaos porque es importante para lo que sigue- es básicamente la siguiente:
Gastos - Gravamen x Base Imponible = Déficit
El gravamen es lo altos que son los impuestos (en porcentaje) y la base imponible es, grosso modo, el PIB. La idea es que los ingresos del sector público son una porción del PIB que se cobra a partir de distintos impuestos. Cuando hay una crisis, tenemos el fenómeno de los “estabilizadores automáticos“: el PIB cae, y el gravamen (si el sistema fiscal es progresivo) también, lo que reduce los ingresos; por otro lado, los gastos entre los que están las ayudas y los subsidios de desempleo, aumentan.
Una consolidación fiscal consiste en hacer que el deficit se reduzca en la medida de lo posible para no entrar en una situación insostenible. La primera pregunta que puede uno hacerse es ¿por qué llevar a cabo la consolidación fiscal?. La pregunta es un poco larga de responder, pero la idea es básica es que el déficit ha llegado a ser mayor de lo que la sostenibilidad sugiere y por tanto hay que reducirlo. Si España se mantuviera en esta senda, acumularía deuda, y esa deuda generaría más intereses que aumentarían los gastos, generando más deuda y así en un efecto bola de nieve, hasta que alguien de por ahí fuera tuviera que salvarnos. Por tanto, vamos a asumir que independientemente de que se deseen otros objetivos, la consolidación fiscal debe ser una prioridad.
2. ¿Reducir los gastos o aumentar los ingresos?
Con un vistazo a la ecuación, vemos qeu hay dos formas de reducir el déficit: aumentando los ingresos o reduciendo los gastos. Esto plantea el problema de la elección del instrumento para hacer la consolidación. Hay dos instrumentos-no excluyentes- que el gobierno puede manejar: el gravamen de los impuestos o los gastos -dado que el PIB no se controla directamente. El gobierno ha optado por el gravamen de los impuestos; ¿qué sentido tiene?
En parte, es una elección de carácter político- depende de si quieres ver un Estado más pequeño o más grande pero sobre es que es casi inevitable. Como explica Rallo en este artículo, la idea de Rajoy de bajar los impuestos y reducir los gastos, simplemente no se sostiene en la medida en qeu habría que liquidar un parte del gasto muy importante que nadie, salvo Rallo, parece estar dispuesto a poner sobre la mesa. Hay una parte muy importante del gasto público que no es realmente discrecional y espero que nadie contemple dejar a la gente sin pensión o sin subsidio de desempleo.
Un punto relevante aquí, es que la teoría económica estándar nos sugiere que, tanto elevar los impuestos como reducir el gasto público tendrá un caracter contractivo- esto es, tendrá un efecto negativo sobre el PIB-y de forma indirecta sobre los ingresos. Esto es un problema para un país que está ya de por sí en una situación muy grave, pero por otro lado, es probable que no nos quede otro; así que una consideración que debe informar la respuesta es ¿cuál de los dos es menos contractivo- y tendrá menos efecto sobre los ingresos?
Sobre esto, hay opiniones y como señalaba Kantor es una pregunta que no se puede responder en abstracto- depende concretamente de en qué se esté gastando el dinero. Pero en general, se piensa que el gasto, aunque reacciona de forma más lenta, tiene un efecto multiplicador mayor. La razón es que cuando bajas los impuestos, la gente tiene más dinero, pero hace falta que la gente (empresas y consumidores) esté dispuesto a gastarlo, algo que no ocurre en una recesión; mientras que el dinero público se gasta directamente. Esto depende no obstante del país y de la situación concreta, algo sobre lo que no estoy demasiado informado. Aquí teneis un primer cerco de mi ignorancia. Pero, grosso modo y por lo que he leído por ahí, yo diría que la subida de impuestos es una forma más adecuada de hacerlo o al menos debería ser parte de la solución.
Nota: Enteraos del resto en el siguiente post. Siento la ausencia, problemas técnicos y falta de ideas.






Marzo 16th, 2010 at 18:47
Tengo mucha prisa pero te dejo un apunte.
Creo que se plantea generalmente como un dilema demasiado abstracto. Como bien dices, referenciando a Kantor, depende del tipo de gasto al que se refieras. Eficacia y eficiencia en el gasto, es decir, gasto que es útil para reactivar la economía y, dentro de esos parámetros, gasto que no se despilfarra. Creo que en este punto estaríamos de acuerdo. La idea sería reducir el gasto (no sólo porque sea una crisis, lógicamente) que sea ineficaz, ineficiente o directamente inútil de acuerdo con los objetivos planteados. Pero también incrementarlo en aquellos ámbitos en los que más falta hace. Por ejemplo, las prestaciones por desempleo no son sólo un elemento de “solidaridad social” sino también un mecanismo de estimulación de la demanda. Se puede incrementar el gasto en algunos puntos y reducir en otros, y atendiendo al gasto “neto” podemos encontrarnos con rebajas importantes.
Pero sobre los ingresos pasa igual. En abstracto se dice que los impuestos contraen la actividad -aunque se refiere sólo a la privada (la pública es precisamente como se estimula)-, pero en realidad también depende de a cuáles nos refiramos. Por ejemplo, en un contexto en el que la banca y las grandes empresas están orientando crecientemente su actividad hacia las actividades financieras y, por ende, no productivas, ¿cómo podemos decir que un incremento del impuesto afectará a la inversión productiva?
De hecho, aumentar el IVA es un gran error de acuerdo con esos objetivos planteados porque afecta por igual a todos los agentes económicos. Una política fiscal adecuada ahora -y de izquierdas- es incrementar los impuestos directos a las rentas altas y a las grandes empresas. Esas grandes empresas verán mermados sus beneficios pero no su actividad productiva, que es algo distinto. Si uno observa los balances financieros de las grandes empresas españolas encontrará el desplazamiento en el peso de las distintas fuentes de ingresos (desde lo productivo, otrora lo más importante, a lo financiero -compraventa de acciones, títulos financieros, etc.-). Aumentar los impuestos sobre esas fuentes que no generan crecimiento económico es la clave (otra cosa es la dificultad para hacerlo), porque además de reducir la desigualdad derivada -entre accionistas, que son en última instancia los grandes ganadores, y resto de ciudadanía-, lograría reactivar la actividad productiva.
Marzo 16th, 2010 at 19:31
Sí, es que ese -la elección del instrumento- es el tema del siguiente post.
Lo de las rentas altas, bla bla bla es un cuento si lo que te interesa es aumentar la recaudación. El problema es como definas “rentas altas”, porque si lo que se tiene en mente es el señor con la chistera de capitalista, no tenemos suficientes como para que sea suficiente (la base imponible no es suficientemente amplia) para cubrir la brecha. Si las “rentas altas” se refiere a la gente que está al final de la distribución es otra historia -quiero decir, un funcionario de grupo B o C, el dueño de un bar o de una tienda sería una “renta alta”- y el efecto redistributivo es relativamente poco importante.
Por otro lado, tienes el problema de que tanto las rentas altas como las grandes empresas son relativamente más sensibles a los aumentos de impuestos- lo de Pigou/Ramsey- y tienden a reducir su actividad. Por ejemplo, hay algún estudio por ahí que mostraba que para la gente suficientemente rica, había “efectos Laffer” (en Francia). En el caso de una economía -como la española- que depende tanto de la financiación extranjera, lo que dices es totalmente inviable.
Y bueno, me gustaría tener una idea de por qué la actividad financiera no genera crecimiento económico que es algo que te limitas a dar por sentado. Vamos, a menos que te creas el teorema Modigliani&Miller (eso sí me sorprendería, ¿ves?) lo cierto es que la estructura financiera es una parte del aparato productivo de una empresa como cualquier otro. Es el tipo de argumentos que te llevan a concluir que el director de ventas y el de recursos humanos son un gasto “superfluo”.
Marzo 16th, 2010 at 22:23
Lo primero es que es mucho mejor subir los tramos altos del IRPF (¡y crear otros!), como ha hecho Reino Unido, algo que es más que sensato atendiendo a las diferentes propensiones a consumir entre rentas -y al tipo de consumo, por supuesto-. Lo segundo es que debería sincronizarse la lucha contra los paraísos fiscales y luchar contra el fraude fiscal (que no se puede olvidar en modo alguno).
Lo de que las empresas son más sensibles a los impuestos y subírselos sería “malo” me parece cínico: llevan decenas de años con bajadas de impuestos y evadiendo el pago de impuestos a través del comercio intrafirma, mientras cada vez han recogido mayor parte del excedente (reparto entre beneficios y salarios).
No me has entendido, probablemente porque me expresé mal, al respecto de la actividad financiera. Te pido, ahora, que salgas de tu esquema mental e intentes entenderme sin prejuicios de ningún tipo (sin intentar llevarlo a tu campo).
Las empresas se financian de muchas formas (ampliaciones de capital, emisión de títulos y préstamos, fundamentalmente: va al pasivo) y luego llevan a cabo su actividad y se dedican a invertir. Pero en esas inversiones hay dos tipos generales: productivas y financieras. Las primeras se refieren a lo que se suele identificar como formación bruta de capital fijo: la compra de maquinaria, etc. Y la segunda tiene que ver con las actividades financieras: especulación con acciones, instrumentos financieros, préstamos, etc. En los últimos decenios tanto las empresas financieras (Santander, BBVA, etc.) como las no-financieras (Endesa, Telefónica, Ibredrola, etc.) han ido orientando su actividad hacia el segundo tipo de “inversión”. ¿Por qué? Porque proporciona más beneficio y en menor espacio de tiempo. Si eres Carrefour y ganas más con el negocio de los préstamos que mejorando tus redes de distribución, lo haces; si eres BBVA y ganas más especulando con CDS que con la financiación a proyectos de la economía real, lo haces; si eres Iberdrola y es más rentable comprar y vender acciones de otras empresas antes que mejorar tus redes, lo haces. Mira los balances financieros de las empresas (tienes las stats en la OCDE o en el Banco de España) y verás perfectamente a qué me refiero.
¿Los problemas de ello? Que comprar acciones y venderlas, especular con CDS o dar préstamos a clientes no crea el mismo empleo ni fomenta la actividad económica como lo harían las actividades para las que supuestamente se crearon esas empresas. Si subes los impuestos (¡y regulas!) a esas empresas de una forma tal que sepas dónde vas a hacer daño (a esa esfera financiera) se será capaz de incluso recuperar actividad productiva.
Por no hablar de las ganancias de capital en sentido amplio. Si observas cómo distribuye Santander o BBVA los multimillonarios beneficios entre dividendos y reservas puedes sorprenderte (99% Santander a dividendos, 87% BBVA; en el último año). Hay una vena abierta en las empresas que transfieren ganancias a una serie de accionistas (grandes patrimonios escondidos tras sociedades de inversión, fondos de inversiones, fondos de pensiones, fondos soberanos, fondos de riqueza privada, etc.) que no están contribuyendo para nada a la actividad productiva.
En definitiva, es ahí donde hay que meter mano y de donde hay que obtener esos recursos que ahora son tan necesarios. No es tarea fácil (no he dicho que lo fuera), pero es la más efectiva y desde luego la más justa.
Marzo 17th, 2010 at 11:08
La lucha contra los paraísos fiscales es algo en contra de lo que nadie sensato está- con matices; cuando lo dice Sarkozy o algún presidente Francés sí suelo estar en desacuerdo. Yo creo en eso, en la coordinación internacional, en la paz en el mundo y en el valor universal de la promiscuidad; pero como es algo dificil de hacer y que de todas formas no está sobre la mesa no lo contemplo.
“Lo de que las empresas son más sensibles a los impuestos y subírselos sería “malo” me parece cínico: ”
A mi me parece realista o, si te parece mejor, pesimista. Yo no he dicho que fuera “malo” si por malo entiendes una sanción moral; he dicho que si fuera ministro de Hacienda interesado en a) la recaudación b) La recuperación económica me parecería una mala idea. Cuando recaudas impuestos, tienes una tecnología limitada con la que hacerlo y la gente reacciona cuando lo haces.
“¿Los problemas de ello? Que comprar acciones y venderlas, especular con CDS o dar préstamos a clientes no crea el mismo empleo ni fomenta la actividad económica como lo harían las actividades para las que supuestamente se crearon esas empresas.”
No te había entendido mal, creo. Lo que intento sugerirte es que esto es algo que te limitas a dar por sentado. Yo no creo que la actividad financiera sea totalmente “superflua”; creo que ese tipo de actividades crean riqueza. Para la empresa que realiza inversión financiera es una forma de diversificar sus fuentes de ingresos; antes teníamos conglomerados y ahora empresas con títulos cruzados. Es una actividad que genera crédito y liquidez en la economía y que permite que las empresas se financien a un coste relativamente menor. Y también ayuda a supervisar la actividad de los directivos resolviendo problemas de agencia varios. Todo esto contribuye a la actividad productiva. Es cierto que una parte de la actividad financiera tiene un componente negativo que tiende a aumentar la volatilidad y es probable que el sector financiero se haya sobredimensionado en las últimas décadas -aunque seguramente no en España-, pero es muy dificil distinguir esa actividad negativa de la otra. Pero para solucionar eso tiene más sentido usar regulación que impuestos.
Marzo 17th, 2010 at 18:58
“Si eres Carrefour y ganas más con el negocio de los préstamos que mejorando tus redes de distribución, lo haces”
Pero ¿a quien van esos créditos Alberto? Si eres Carrefour y te dedicas a prestar, siempre prestas a alguien. Tu actividad especulativa y no productiva de prestar acaba poniendo dinero en algun proyecto productivo, o en el consumo porque si no ¿como esperas que te lo devuelvan?.
Si Carrefour se mete en el negocio de la intermediacion financiera en vez de mejorar sus redes de distribucion es porque aquel al que llega el dinero tiene un negocio mas rentable que el de mejorar las redes de distribucion de Carrefour. Antes o despues en la cadena de la intermediacion financiera, siempre tienes que llegar a una actividad productiva. Es un hecho contable que todas las posiciones de deuda suman cero (bueno, no es exactamente asi, en realidad todas las posiciones de deuda suman una cantidad positiva e igual al balance del Banco Central, cuyo pasivo es el único que no es activo de nadie).
Evidentemente yo no soy partidario de que Carrefour o Iberdrola se dediquen a la intermediacion financiera, sino que si no tienen proyectos rentables deberian repartir dividendos o mejor, recomprar acciones propias y asi devolver dinero para que el tenedor de acciones decida (mejor que Carrefour) en que invertir, y el hecho de que no lo hagan es un evidente fallo de Gobierno corporativo.
Pero todas las inversiones “especulativas” tienen que acabar en un negocio rentable, o fallar. El caso de las subprime es un ejemplo evidente de que empaquetar y reempaquetar malas hipotecas no las convierte en buenas. Asi que si tu crítica es al hecho de que las empresas muchas veces retienen fondos de los accionistas de forma absurda, o a que los analistas se olvidan de que el valor de un activo es el valor presente descontado de sus flujos de caja, me parece un comentario razonable; pero esa distincion entre inversiones especulativas y productivas es mucho peor que mala economia: es mala contabilidad.
“Para la empresa que realiza inversión financiera es una forma de diversificar sus fuentes de ingresos; antes teníamos conglomerados y ahora empresas con títulos cruzados. ”
Lo que es una catastrofe: la diversificacion no debe hacerse dentro de la empresa, sino en el mercado. Los conglomerados y las participaciones cruzadas son SIEMPRE el resultado de un problema de agencia o de que alguien no sabe sumar.
Marzo 18th, 2010 at 2:38
Sobre los codiciosos rentistas, ¿cuál es la diferencia entre a) y b)?
a) Utilizo mi trabajo en producir herramientas que luego presto a otras personas.
b) Utilizo mi trabajo en producir bienes de consumo que vendo en el mercado pero me abstengo de consumir los bienes de consumo que debería haber obtenido en ese intercambio para que los recursos que se hubiesen utilizado en producirlos se dirijan a producir bienes de capital (préstamos monetarios o compra de acciones mediante).
Si esos rentistas “improductivos” dejaran algún día de ahorrar (de abstenerse de consumir todo su capital y de conformarse con consumir sólo una porción de la riqueza adicional que la inversión de ese capital les genera cada año), la crisis actual nos parecería una broma.
Marzo 18th, 2010 at 12:20
Citoyen: “Es una actividad que genera crédito y liquidez en la economía y que permite que las empresas se financien a un coste relativamente menor. Y también ayuda a supervisar la actividad de los directivos resolviendo problemas de agencia varios. Todo esto contribuye a la actividad productiva.”
El problema es que los tres partís del supuesto de que todos esos flujos financieros van a llegar a la actividad productiva de nuevo, es decir, dáis por hecho que el sistema financiero está funcionando correctamente y une a las unidades que ahorran con las que consumen. Pero eso no está ocurriendo en nuestros días, pues en economías financiarizadas -hay mucha literatura al respecto sobre la llamada “financiarización”- la función del sistema financiero ha quedado distorsionada.
Sí tenemos a Carrefour, por seguir con el ejemplo, que en vez de mejorar sus líneas de distribución y mejorar su actividad productiva en definitiva, se limita a comprar acciones de otras empresas o a hacer préstamos, entonces tenemos que incrementa sus beneficios (porque son actividades más rentables) pero no a incrementar su stock de capital y, en definitiva, la acumulación. Ahora bien, en teoría esa compra de acciones debería permitir a otras empresas financiar sus actividades productivas como decís salvo que… la lógica les lleve a precisamente utilizar esa financiación para hacer exactamente lo mismo: mover esos recursos en el sistema financiero y no traducirlos en nuevas inversiones productivas. Es como decir que se han desconectado las esferas productiva y financiera: es más fácil financiarte pero se utiliza esa financiación para obtener mejores rentabilidades y beneficios sin que se traduzca en mayor crecimiento económico.
Se puede ver el diferencial creciente entre las tasas de ganancia y las tasas de acumulación. La primera tiene en cuenta los beneficios en su globalidad y la segunda es un proxy del crecimiento económico. Página 4 de http://hussonet.free.fr/toxicape.pdf
Kantor: “Pero todas las inversiones “especulativas” tienen que acabar en un negocio rentable, o fallar.”
Efectivamente, porque no se puede mantener una dinámica basada en deudas y deudas y en actividad puramente financiera, porque estaremos (creo) de acuerdo en que todo tiene una base productiva. Por eso el incremento de la inestabilidad y de los riesgos es patente, y la necesidad de que se produzcan crisis que destruyan ese capital también; lo que no quiere decir que no pueda volver a iniciarse el proceso de nuevo.
Una inversión “especulativa” -digamos mejor simplemente financiera-, puede funcionar de forma temporal y ser perfectamente rentable. Por ejemplo, cuando los bancos titulizan deuda para financiarse y con ello realizan actividades de compraventa con derivados, es un negocio muy rentable en el que juegan muchos y que da grandes resultados durante largo tiempo y… sin necesidad de que llegue jamás a una actividad productiva (ya que la contraparte son unidades que hacen lo mismo). Los bancos en España, por ejemplo, antes solían financiarse mediante depósitos, y ahora ha ganado peso la emisión de títulos (titulizaciones) -títulos que pasan al activo de otras empresas y fondos de inversión colectiva, quienes los compran para obtener beneficios-; y su actividad era antes la de préstamos y ahora ha ganado peso la compra de acciones y otros títulos (derivados) -acciones y derivados emitidos por otras unidades que juegan a lo mismo-. Es un desplazamiento evidente que en todo caso es menor que en otros países.
Recuerdo que yo no estoy diciendo que el mercado financiero no sirva, sino que no está funcionando correctamente. Es distinto.
Marzo 18th, 2010 at 12:30
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Marzo 18th, 2010 at 12:42
Bueno, ahora sí que no me entero. ¿Quieres decir, Alberto, que no estamos de acuerdo en esto?
“Es un hecho contable que todas las posiciones de deuda suman cero (bueno, no es exactamente asi, en realidad todas las posiciones de deuda suman una cantidad positiva e igual al balance del Banco Central, cuyo pasivo es el único que no es activo de nadie)”
¿Alguno de los tres me lo explica? Podrás tener problemas de doble contabilización o de descalce entre periodos, pero los recursos (reales) deben terminar en algún sitio en algún momento para una economía en su conjunto; no pueden desaparecer en el aire financiero.
Marzo 18th, 2010 at 16:31
No se trata de doble contabilidad. Es evidente que los activos son pasivos de otros y viceversa.
La cuestión es que si yo tengo activos financieros (títulos derivados y acciones, por ejemplo), seránobviamente pasivos financieros de otra entidad, por ejemplo tuyos. Pero esos pasivos financieros que tú has emitido los puedes utilizar para comprar activos financieros que son pasivos de otra entidad. Imagínate que esa otra entidad soy yo y que, en ese caso, utilizo los pasivos financieros para financiar la compra de tus activos financieros del principio. Todo cerrado y sin necesidad de que haya nada productivo. Ahora piensa que todo este proceso en una economía, que en otro tiempo acompañaba a la actividad productiva de forma más o menos paralela, está ganando importancia/peso dentro de los balances de las entidades (todas: hogares, empresas financieras, e. no financieras, etc.) y su impacto en la economía real. Eso es precisamente lo que está pasando.
Marzo 18th, 2010 at 17:56
Aparte del coste del papeleo ¿cual es el problema?
Yo te dejo un dolar, tu me dejas un dolar. Ahora, los dos tenemos +1 dolar y -1 dolar en nuestros balances, donde antes habia ceros. Despues de este ejercicio puramente masturbatorio, seguimos teniendo que ganar dinero para responder de nuestras posiciones NETAS deudoras (que las operaciones anteriores no han cambiado, ya que +1-1=0), ya sean de renta fija (que corren intereses) o variable (nuestros accionistas quieren dividendos).
Mira, al final incluso las subprime acababan siendo hipotecas, y el tema estallo cuando las tasas de morosidad se elevaron. Por otra parte los derivados suman cero por definicion (son posiciones activa y pasiva 1-1=0 sobre un subyacente), y en general posiciones enormes suelen cerrarse con flujos de caja muy pequeños despues de la consolidacion.
Alberto, no hay atajos dialécticos; al final los detalles técnicos lo son todo, y en este caso te peleas contra la suma. Por supuesto, ella gana.
Marzo 18th, 2010 at 19:36
A lo que se refiere Alberto es al viejo temor de que el ahorro de las familias se “estanque” en los mercados financieros secundarios sin llegar a la economía real. Temor archirrefutado por Machlup, por cierto.
Conclusiones y libro entero (muy muy recomendable), para quien le interese:
14. If speculators who sell ask for cheques from their brokers, and send cheques for their new purchases, bank deposits are tied up. However, widespread trading by the general public, involving long chains of cheque transactions, develops only in times of credit inflation.
15. A continual rise of stock prices cannot be explained by improved conditions of production or by increased voluntary savings, but only by an inflationary credit supply.
http://mises.org/Books/Machlup-Stock.pdf
Marzo 18th, 2010 at 22:04
Creo que yo debo estar entendiendo algo mal, porque si lo que planteas es lo que yo entiendo -lo que dice Rallo que planteas- no es que no sea verosímil, es que ni siquiera tiene sentido en teoría. Cuando leo tus párrafos tengo la impresión de que afirmas dos cosas contrarias en cada frase o que es que hablamos idiomas distintos. Quiero decir, esto no es un problema de falta de apertura de miras o de estar encerrado en una teoría, ¡si es que es un problema contable!
Marzo 18th, 2010 at 22:34
No hay ningún problema contable, no sé por qué insistís. Rallo sí parece haberme entendido, si bien no conozco al autor que ha puesto ni por supuesto su obra.
Lo que yo estoy diciendo es que la esfera financiera se ha atrofiado y no sólo no hace llegar recursos a la actividad productiva sino que además los detrae de la misma porque allí se pueden revalorizar mejor. Observando los balances podemos ver esa tendencia, y no hay nada mas contable que un balance…
Haré este fin de semana una anotación en mi blog explicándolo y acompañándolo de los datos y gráficas oportunos. Si entonces no me entendéis, no podremos hacerlo nunca.