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El Coliseo

Apuntes sobre teorías del ciclo y teoría de juegos

Una diferencia clave entre Kantor y yo es un gusto diferente por la criptografía y el lenguaje complicado. Lo atribuyo a que yo estudié derecho y él matemáticas y mientras que yo tuve un exceso de dosis de lenguaje circular y de desencriptación retórica/interpretativa en la facultad y eso implica que he ganado un gusto considerable por lo exacto y lo claro, él aún disfruta leyendo a autores clásicos en lenguaje arcaico. En economía esto se traduce en que, mientras que a mí me aburre excavar dentro de las espesuras escolásticas teóricas de la escuela austriaca en busca de alguna forma de verdad revelada, a él todavía le divierte e incluso lo encuentra intelectualmente excitante a pesar de haber sido incapaz hasta ahora de explicarme (o yo de entenderlo) que ha aprendido con ello cada vez que se lo he preguntado. Sea como fuere, vengo observando no sin cierto grado de diversión, desde ayer, como mantiene un animado debate sobre la Teoría Austriaca del Ciclo (TAC) con algunos de sus partidarios. Valga este post como apunte al margen.

El ciclo económico lleva al menos un siglo y medio siendo un quebradero de cabeza para los economistas. ¿Por qué en una economía hay épocas de prosperidad seguidas de épocas de recesión? Y con esta idea, los economistas -ortodoxos y heterodoxos; desde Marx hasta Lucas, desde Solow hasta Mises- hemos articulado unas cuantas teorías para intentar explicarlo. Grosso modo, creo que estas teorías se pueden clasificar en teorías por el lado de la oferta, de la demanda o financieras/monetarias, según pongan el acento sobre los desequilibrios en los mercados de bienes (demanda), en las finanzas o en la estructura productiva y tecnológica (oferta).

Cuando empecé a hacerme mi tema sobre ciclos de la oposición, pensé desde el principio que el problema estaba mal enfocado. Tal como estaban planteadas la mayoría de las teorías, parecía que se estaba buscando LA explicación para la existencia de ciclo. Mi punto de vista era sin embargo más ecléctico y eso implicaba que todas las teorías me parecían más o menos plausibles. En primer lugar, por una cuestión de actitud epistemológica; un modelo es básicamente una representación de la realidad y Models are to be used, not believed!. Por otro lado, el ciclo no debería ser un objeto de estudio en sí mismo. El ciclo es algo que se observa cuando uno mide las magnitudes macro de un país. Explicar el ciclo con UNA teoría, para mi, era similar a explicar la muerte con una sola teoría; uno puede morirse por distintas causas es absurdo buscar una “teoría general de la muerte”. Por eso, una parte importante del debate en macro- sobre la coherencia o no de las explicaciones- me parece fundamentalmente inútil; lo importante es la capacidad de predicción de cada teoría y un buen economista debería tener un toolkit y no ser partidario de una u otra teoría.

Pero sobre todo, me parece estéril la forma en que se aborda el debate. Los economistas tendemos a considerar los ciclos como una “anomalía” y no como algo relativamente normal que simplemente ocurre.  Buscar el mecanismo exacto no me parece una pérdida de tiempo, pero sí tiendo a pensar que un ciclo es algo que ocurre en cualquier entorno y no necesariamente macroeconómico.

Una economía no es al fin y al cabo otra cosa que un sistema complejo de individuos que hacen distintas actividades repartiéndose el trabajo. Esta actividad implica que los individuos tienen que estar coordinados- los que compran tienen que estar dispuestos a comprar lo que otros venden y los que venden a vender lo que otros desean. Esta actividad ocurre de forma descentralizada y en mi opinión un ciclo no es más que un fallo (éxito) o una acumulación de fallos (éxitos) que se encadenan repercutiéndose.

Una alternativa a ver esto es como un juego. Una economía es un juego soportado por una estructura de a) intereses y b) creencias c) posibilidades que da lugar a un determinado equilibrio- la situación dónde todos tienen una estrategia y esa estrategia es la mejor tomando en cuenta la estrategia de los demás. Ese equilibrio es el que determina la repartición del trabajo y la coordinación de los mismos. Esto permite reordenar las teorias del ciclo según pongan el acento sobre los cambios en los intereses, la creencias o las posibilidades.

En general, mientras que los intereses y las posibilidades/tecnología son algo relativamente estable, las creencias no lo son. Eso implica que para una misma estructura de intereses y tecnología, existen muchos equilibrios alternativos según sea la estructura de creencias. Por ejemplo, en nuestra sociedad podemos pensar un equilibrio Hobbesiano basado en la guerra total, dónde todo el mundo cree que los demás van a quedarse en casa armados hasta los dientes y viviendo según una economía de subsistencia para defenderse de los demás. Es algo razonable si uno piensa que todos los demás van a hacerlo y como todos los demás van a hacerlo por los mismos motivos, al final termina autoconfirmado. Al contrario podemos pensar que las creencias lleven a un “equilibrio rousseauniano” dónde todo el mundo crea que lo sdemás van a ser buenos y opten por la cooperación voluntaria hasta que al final termine siendo la mejor estrategia para todos. Ambos equilibrios de Nash son posibles son similares condiciones tecnológicas y similares intereses personales. Vale la pena decir al margen que la importancia que le atribuyo a las creencias/la información/expectativas en las estrategias individuales  hace que mi escepticismo respecto de la posibilidad de existencia de las utopías (comunismo, anarcocapitalismo, etc…) sea bastante menor que el que preside mi pesimismo hacia la posibilidad de alcanzarlas con ingeniería social.

El mundo está lleno de equilibrios de Nash múltiples para un determinado esquema de preferencias. Cuando esos equilibrios son múltiples, las creencias, esto es, las expectativas de lo que va a hacer el otro, son cruciales para seleccionarlo. Así, en muchas ocasiones el equilibrio de Nash que resulta está lejos de ser el mejor de todos los posibles; las burbujas financieras se apoyan en expectativa de aumentos de precios, los locales de ocio pasan de estar de moda a que la gente deje de ir sólo porque otros dejan de ir, los países entran en guerra que ninguno de los dos desea pero creen que el otro intentará invadirlos de otro modo, los coches se chocan y por supuestos las empresas y los consumidores de una economía pasan a tener malas expectativas respecto al futuro de modo que todos empiezan a ahorrar y no gastar. En todos estos casos, presenciamos problemas de coordinación; casos en los que la estructura de creencias cambia haciendo llegar a un equilibrio subóptimo- los fallos de coordinación llevan al desastre.

En general, nadie considera estos fenómenos “extraños”. La gente entiende que si la India cree, sea cierto o no, que Pakistán va a desarrollarse nuclearmente, no le quede otra que hacer lo mismo y en ese caso a Pakistán no le queda otra, confirmando así la creencia de la India. Sin embargo, cuando pasamos a la economía, los economistas parecemos cambiar de actitud y ver, como decía, los ciclos como una anomalía. Los economistas liberales, en particular, tienden a apresurarse apresuran de seguir el hilo causal hasta que encuentran un funcionario culpándolo a él- es el caso de la teoría del ciclo de Lucas, de la de Milton Friedman y de la teoría austriaca. En el caso de Kantor-y en general de la derecha liberal-, existe además una considerable discontinuidad filosófica; mientras que su visión de la seguridad, los conflictos étnicos, etc es extremadamente pesimista, casi marxista diría yo, parece considerar que el proceso económico como algo armónico suavemente coordinado y autorregulado por la acción descentralizada de muchos individuos. Yo argumentaría que mi posición es algo más coherente; yo veo un fracaso/éxito relativo de las instituciones internacionales, democráticas y de mercado y soy asimétricamente pesimista respecto a ninguna de ellas.

La razón que se me ocurre para ello, supongo, es que tienen un grado de confianza elevado en el mecanismo de precios como forma de coordinación. Piensan que los precios tienen valor como mecanismo, no sólo asignativo -el precio refleja el coste social de producir algo y asegura que se está pagando lo que realmente cuesta- sino también informativo -no es necesario que nadie tenga toda la información sobre la economía porque está reflejada en los precios; basta con observar los precios. En este sentido, los precios disciplinan la asignación en el presente y en el futuro -en el caso de los tipos de interés. Luego el papel de las creencias individuales es despreciable porque estas quedan reflejadas en los precios. ¿no?

Este punto de vista captura parte de por qué los mercados son un buen mecanismo para asignar ciertos bienes: los precios que se forman son un buen mecanismo de coordinación descentralizada. El problema es que la teoría económica moderna tiene bastante elementos que sugieren que los precios son elementos imperfectos. Es posible que las creencias colectivas sean irracionales- que la gente tenga creencias absurdas sobre que los pisos o las acciones no bajan nunca- es posible que los precios no reflejen todo el valor real- y que haya externalidades, o es posible que los individuos se basen en algo más que en los precios para formar sus expectativas respecto al futuro. Cuando esto ocurre, los errores pueden tender a acumularse y crear un problema que mueva la economía de un equilibrio “bueno” a uno “malo” y que se quede metida allí, respaldada por una estructura de creencias que se autoconfirma.

18 Responses to “Apuntes sobre teorías del ciclo y teoría de juegos”

  1. Kantor Says:

    Hombre, este comentario es un pelin injusto: yo he escrito bastante cosas filo-austriacas sobre el ciclo económico:

    http://www.lorem-ipsum.es/blogs/equilibriosocial/2008/12/hayek-friedman-keynes-la-gran-depresion/

    http://www.lorem-ipsum.es/blogs/equilibriosocial/2008/10/la-crisis-financiera-planteando-el-debate/

    O sea, que no es algo nuevo, y no debería sorprenderte. La historia austriaca de expansion crediticia (pública, o debido a la volatilidad del multiplicador monetario), efecto Cantillon e impacto de la inflación/liquidacion sobre los balances siempre me ha parecido muy creible.

    Las teorias de expectativas autoconfirmadas (sun spot equilibria) no tienen buena prensa:

    http://www.princeton.edu/~smorris/pdfs/paper_28_Rethinking_Multiple_Equilibria.pdf

    Son sugestivas porque permiten creer que la economía capitalista vive en un estado metaestable que un déspota benevolente puede controlar, pero no son ciertas. Ni siquiera para los bank runs.

  2. Teoría de juegos y ciclos económicos Says:

    [...] Teoría de juegos y ciclos económicos http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2010/01/apuntes-s…  por Javert el 16:23 UTC [...]

  3. Juan Ramón Rallo Says:

    a) Ni Hayek ni Mises pretenden crear una teoría de las crisis universal, sino una teoría de los ciclos en las economías capitalistas. El vicio que destacas es mucho más neoclásico/keynesiano (”Teoría general) que austriaco.
    b) El problema de las burbujas es bastante distinto al de los ciclos. Una burbuja financiera no tiene por qué empobrecer a nadie salvo a los propios especuladores. El problema está en cuando esos activos inflados se convierten en los activos del sistema bancario y ese sistema bancario debe dinero a la vista o a corto plazo.
    c) Que se pueda producir un ciclo casi aleatoriamente no obsta para que los procesos de descalce de plazos que describe la Escuela Austriaca necesariamene deban generar un ciclo; de ahí que se llame “teoría del ciclo económico”.
    d) O dicho c) de otra manera, si reconoces que los precios pueden ser mecanismos imperfectos de coordinación, ¿no serán unos pésimos mecanismos de coordinación cuando esos precios están falseados y manipulados?
    e) La Escuela Austriaca no culpa en general a ningún funcionario. Mises sí ree que el ciclo se debe al abandono del patrón oro y a la expansión crediticia promovida por los bancos centrales, pero Hayek atribuye la responsabilidad en primer lugar al sistema bancario. Huerta de Soto también culpa a la banca de reserva fraccionaria (y sólo subsidiariamente al banco central) y Machlup (y yo mismo) al descalce de plazos, que puede producirse (aunque a muy pequeña escala) incluso sin bancos.

  4. M. Sarachaga Says:

    Querido Citoyen,

    He leído en tu escrito que “…los economistas -ortodoxos y heterodoxos; desde Marx hasta Lucas, desde Solow hasta Mises- hemos articulado unas cuantas teorías para intentar explicarlo”. Al hablar en primera persona entiendo que has articulado una teoría propia, que equiparas al nivel de Marx, Lucas, Solow y Mises. Te agradecería que me indicaras algún texto más completo que éste para leerla, estoy realmente interesado. Así, igual que a ti te divierte -en cierto grado- nuestras discusiones acerca de teorías desarrolladas por otros, quizás nosotros podamos divertirnos con la tuya.

    No voy a entrar a comentar tu texto. Me parece muy bien que para ti el ciclo no sea una anomalía, sino algo normal, pero lo que no acabo de comprender es que te parezca una pérdida de tiempo intentar entender las causas que lo provocan.

    Descalificas a quienes intentan comprenderlos, pero aportas tu propia forma de entenderlo, es más, aportas tu propia teoría: según tus propias palabras, “un ciclo no es más que un fallo (éxito) o una acumulación de fallos (éxitos) que se encadenan repercutiéndose”. Añades: “Yo argumentaría que mi posición es algo más coherente; yo veo un fracaso/éxito relativo de las instituciones internacionales, democráticas y de mercado y soy asimétricamente pesimista respecto a ninguna de ellas”.

    Al margen de que tu postura no es coherente en absoluto -o intentas comprender el ciclo o no-, tu razonamiento parte de la base de que las actuaciones de los agentes económicas son completamente irracionales, lo que por tanto invalida cualquier intento de analizar lógicamente (y científicamente) y comprender los hechos y procesos económicos, como el ciclo, por lo que sobre esa base te has cargado todo tipo de avance en la economía, incluyendo las teorías de juegos a las que aludes.

    En fin, seguramente no he comprendido nada de lo que has querido decir.

    Un saludo

  5. Citoyen Says:

    Kantor

    No me sorprende, lo escribía con la idea de meterte un poco el dedo en el ojo y aportar mi punto de vista :) .

    No entiendo porque los sunspot equilibria no tienen buena prensa. Le echaré un vistazo al paper. Pero me parece moderadamente absurdo. La idea de unicididad del equilibrio general reposa sobre supuestos que no se cumplen en el mundo real. En teoría de juegos, existe una enorme rama llamada “programa de refinamiento” que trata de solucionar precisamente eso. Las teorías de las crisis financieras se basan en esa idea. Las crisis monetarias de segunda y tercera generación por ejemplo( http://www.ukzn.ac.za/economics/viegi/teaching/open/kr.pdf ); Roggof y Reinhart hablan en su libro de que la crisis no son previsibles, aunque se puede hablar de factores que las favorecen.

    Por último, es algo profundamente razonable. Los economistas no tenemos una teoría de la formación de expectativas y del aprendizaje sólida (los psicólogos no la tienen! ¡como la vamos a tener nosotros!). Eso implica que en última instancia tienes bastante margen para que haya animal spirits.

    Juan Ramón:

    a) Es posible- aunque para ser solo una teoría la sacais bastante todo el rato. En ese punto mi crítica iba más bien enfocado al negacionismo de la escuela de los ciclos reales.
    b) Si los activos inflados se desinflan, tienes una caída del ratio de solvencia de los agentes y posiblemente un proceso de racionamiento de crédito (Stiglitz) o un aumento de los costes de intermediación (Bernanke-Gertler).
    c) No quiero entrar en el debate. Debátelo con Kantor.
    d)No necesariamente y tampoco está claro a costa de qué. Debátelo con Kantor.
    e) Bueno, la idea de la “nacionalización de la moneda” etc,… está detrás de todas esas formas de ver el problema. De todas formas, sólo era una imagen con la que ilustrar la idea más general- incluyendo a los chicos de chicago. Me la sugirió Kantor. ¡Cúlpale a él!

    M. Sarachaga:

    “Te agradecería que me indicaras algún texto más completo que éste para leerla, estoy realmente interesado.”

    Es obvio que no lo estás. No me apetece contestar al resto del comentario. Ahórrate la falsa cortesía. Más aquí http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2008/07/algunas-indicaciones-para-comentar-en-este-blog.html mezcla de los puntos 6 y 7

  6. Juan Ramón Rallo Says:

    a, c, d y e) Discutiré con Kantor.

    b) No deja de ser una idea perversa la de que cuando un “activo inflado” (esto es, con fundamentales que no justifican su valor de mercado) se desinfla (esto es, con un valor de mercado ajuste a sus fundamentales) hablemos de menor solvencia y de restricción crediticia. ¿Realmente fue solvente en algún momento quien poseía en sus balances activos inflados? ¿Realmente es negativo que no se le extienda crédito a personas artificialmente solventes? No veo destrucción de la riqueza por aquí; más bien diría que la destrucción se produce si el crédito se extiende durante la burbuja, no cuando ésta desaparece.

    De todas formas, aun así, el asunto de las burbujas sería distinto al de los ciclos. Que unos agentes vean cerrado su acceso al crédito ocurre todos los días sin que se produzca ciclo alguno. No confundas casos particulares con fenómenos generales y recurrentes.

  7. Citoyen Says:

    Bueno, los techos de solvencia existen porque hay fallos de mercado, pero eso supone que aceptes un marco arrow debreu y la economía del bienestar y etc,… así que te admito la crítica.

    Por otro lado, un ciclo no significa destrucción de riqueza por fuerza. Los chicos de los ciclos reales entienden los ciclos como un proceso de optimización intertemporal. Nada que objetar a nivel estrictamente teórico (lo empírico es otra cosa). Pero el ciclo- la volatilidad del output- está ahí. Cuando el fenómeno ocurre a una escala suficientemente amplia, tienes un problema en cadena.

  8. Juan Ramón Rallo Says:

    Los ciclos reales no son propiamente ciclos en tanto no siguen un patrón recurrente. Aunque no todas las crisis deban tener la misma causa, todos los últimos ciclos en las economías capitalistas modernas sí la han tenido: la iliquidez del sistema bancario. Pero bueno, eso sería entrar a discutir sobre la existencia de un ciclo como distorsiones de la estructura productiva provocadas por el crédito que obviamente niegas pese a la aplastante evidencia.

  9. Kantor Says:

    Más aplastante sería si los austriacos hubiesen hecho algunas regresiones.

  10. Juan Ramón Rallo Says:

    Algunas han hecho: http://hayekcenter.org/?p=1507

  11. citoyen Says:

    A mí no me parece absurdo que el crédito hipertrofie sectores especialmente dependientes del crédito. De hecho es lo que ha ocurrido y las burbujas ocurren en parte por eso. Lo que no me convence es vuestra “teoría del capital”, en buena medida porque no la entiendo y no me parece inteligible. Es algo que me ocurría antes con otros modelos, pero para otros modelos tienes mates que lo explican además de metáforas.

  12. juan Says:

    “la economía es una bola que se lanza a un cuenco y busca su equilibrio; las oscilaciones de la bola son los ciclos”
    El ausente muy común en los modelos es el tiempo. Lo manejable es pensar que el tiempo es suficiente en cada modelo para que la bola se pare en el fondo, antes de ser desestabilizada por nuevos factores y desplazar el fondo (el equilibrio). Hoy la bola está en un cuenco que lleva en su mano un niño que corre en bicicleta por pedregales. El fondo hoy se mueve con una frecuencia espantosa y la bola se desmadra. Ahí están los ciclos.
    Perdón pos la disgresión; estoy soñoliento.
    Saludos.

  13. Kantor Says:

    “De hecho es lo que ha ocurrido y las burbujas ocurren en parte por eso. Lo que no me convence es vuestra “teoría del capital”, en buena medida porque no la entiendo y no me parece inteligible”

    Bien Citoyen! Eso quiere decir que ya eres casi tan austríaco como yo. El “casi” es que no te veo entusiasta con el tipo natural como Friedman o yo mismo. En cuanto a su “teoria del capital” interpretala como yo propongo en el post, y la cosa es inteligible de nuevo.

  14. citoyen Says:

    Pero para eso no hace falta ser austriaco. Es oferta y demanda de toda la vida. De hecho, supongo -digo supongo porque a esta hora de la mañana no estoy muy lúcido- que se puede pensar en ello como un shock de oferta- igual que los sectores dependientes del petroleo sufren cuando aumenta el precio del petróleo, los sectores dependientes del crédito sufren cuando se reduce el crédito- y los modelos de shocks de oferta se pueden modificar un poco para hacerlos multisectoriales.

    De hecho, no creo que el proceso al que se enfrenta España hoy, por poner un ejemplo, sea muy distinto de al que se tuvo que enfrentar después de la crisis del petroleo. Entonces estaba especializada en sectores muy intensivos en petroleo, ahora en sectores muy dependientes del crédito. La idea es trivial.

  15. Lego Says:

    Para los que no somos expertos, salvo en lo que se refiere a cuestiones metodológicas, no vemos tantas diferencias entre lo que puede decir, por ejemplo, Friedman sobre la inflación y lo que puede afirmar la TACE; y tampoco veo incompatible la nueva curva de Phillips, con las conclusiones que puede sacar un austriaco. Admito que es por ignorancia (y con eso quizá lo diga todo), pero al final, en la práctica, te da la sensación todos hablan del tipo natural, de los problemas de las expansiones crediticias, de los tipos reales negativos y sus efectos inflacionistas, etc.

    Otra cosa quizá sea lo que propugnan los keynesianos (bueno, quizá salvando a Minky, no?) que sí ven las cosas de otra manera en lo relativo a la política monetaria, la inflación y demás.

    Un saludo y perdonar por mi ignorancia, pero quería dejar este mísero apunte.

    PD.- Si tenéis algún paper o algo donde pueda entender mejor las diferencias ente la escuela neoclásica y la TACE, se agradecería el enlace.

  16. citoyen Says:

    La verdad es que no es así en absoluto.

    Los chicos de la nueva macro clásica, versión ciclos reales sugieren que los ciclos económicos se deben a cambios tecnológicos y que el dinero es neutral. El ciclo monetario de lucas sugería que lo que hacía que hubiera variaciones en el output eran sorpresas monetarias; si el nivel general de precios cambia, la gente cree al principio que realmente ha aumentado lo que es capaz de vender así que acepta más trabajos/produce más; cuando la gente se da cuenta de qeu en realidad sólo han aumentado todos los precios al alza, entonces revierte esa decisión. Eso provoca un ciclo (primero un aumento del output, luego una caída) En general la actitud actual de la NMC hacia los ciclos es la de Lucas que dijo en una conferencia ( http://home.uchicago.edu/~sogrodow/homepage/paddress03.pdf ) que la importancia de los ciclos era menor y que ahora había que dedicarse al crecimiento y a las perspectivas a largo plazo. Según esta perspectiva, sólo las sorpresas monetarias (los aumentos de la masa monetaria no anticipads) producen variaciones y sólo temporales. Si las variaciones no son sorpresivas, entonces los agentes se anticiparán perfectamente y sólo variarán los precios.

    Friedman creía en la ecuación cuantitativa del dinero a ultranza; que el dinero no era neutro a corto plazo, aunque sí a largo plazo produciendo sólo inflación y que la misión del sector público era hacerlo crecer de forma estable. Para friedman y para los nuevos clásicos, hay dualidad monetaria- los precios y la producción se obtienen de forma separada y el dinero es un velo que recubre las transacciones sin afectarlas realmente a largo plazo.

    Los economistas keynesianos creen que todo esto sólo tiene sentido en una economía en pleno empleo, algo que por una serie de razones ocurre sólo muy de vez en cuando. También piensan que la inflación no es necesariamente un fenómeno monetario http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2009/06/pasando-reformas-viii-%C2%BFque-deben-pensar-la-izquierda-de-la-liberalizacion-del-mercado-de-productos.html Y otros pensamos que lo de la curva de philips vertical es mentira http://museweb02-pub.mse.jhu.edu/journals/brookings_papers_on_economic_activity/v2000/2000.1akerlof.pdf Por último, la Nueva Economía financiera Institucional que es una especie de keynesianismo (Stiglitz, Bernanke) pone el acento sobre el funcionamiento micro de los mercados de crédito, en lugar de sobre la masa monetaria. Intentan fijarse en la industria del crédito/financiera y ver como afecta a nivel micro los cambios en los precios, en la liquidez, en el valor de los activos, etc…

    Los chicos de la TACE creen qeu las expansiones de crédito llevan a la condenación eterna, pero que producen muchas más cosas además de inflación, como dicen los monetaristas y lso nuevos clásicos (nuevo-clásico no es lo mismo que “neoclásico”, cuidado). Creen que las expansiones de crédito producen cambios en la estructura productiva haciéndola insostenible de modo que llega un momento en que todo queda distorsionado y empieza a morir gente, pero que muera gente es positivo porque ayuda a que las cosas mejoren. Tienen en común con los keynesianos y sobre todo con la nueva economía financiera entender que el dinero y el crédito afectan al output y especialmente con esta último el fijarse en el crédito y no en el dinero. Tienen en común con los nuevos clásicos y los monetaristas creer que jugar con la política monetaria hace que mueran gatitos.

  17. Lego Says:

    Gracias por el post. Vienen bien esas aclaraciones para los que estamos flojos en historia del pensamiento económico (y en las profundidades económicas) y necesitamos unas cuantas aclaraciones y antecedentes antes de meternos a leer este tipo de debates.

    Un saludo

  18. Club Lorem Ipsum :: La Ley de la Gravedad » Archivo » Los Gnomos de Zurich y la confianza de los mercados: II Says:

    [...] Pero hay más casos posibles. Como he dicho antes, la probabilidad de impago depende en parte de la prima de riesgo- que depende de como cotice la deuda en los mercados secundarios. Si de repente la prima de riesgo se dispara porque todo el mundo empieza a vender sus bonos, la probabilidad de impago también aumentará y la gente empezará a deshacerse compulsivamente de sus bonos del Estado a precios cada vez menores haciendo a su vez que la prima de riesgo aumente y así sucesivamente. Es básicamente lo mismo que un pánico bancario y también ocurre sólo, sin que nadie lo provoque ni haya conspiración de los Gnomos de Zurich, con la diferencia de que aquí un Estado puede estar en una situación relativamente sana y sin embargo verse atrapado en un problema de profecia autocumplida. [...]

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