Antisemitismo & Antisionismo
La idea de escribir este post me vino después de la cena que tuvimos el grupo más activo de apóstoles de la servidumbre y la exacción fiscal que vivimos en Madrid dónde salió el tema de la relación entre antisemitismo y antisionismo y concretamente si se trata del mismo fenómeno o no. Mi idea es convertir esto en una especie de meme/debate sobre el tema, dónde aquí expondré mi punto de vista y espero que bien en los comentarios bien en los respectivos blogs, la gente se anime a llevarme la contraria o matizarlo. Adelanto que mi opinión es básicamente especulativa.
Mi punto de vista es que, aunque relacionadas, ambas actitudes son distintas y separables. ¿Qué significa que son distintas? Puede significar distintas cosas. Como posición personal/individual creo que es indiscutible que es posible ser antisionista (i.e. opuesto al proyecto de construcción nacional de Israel y a su soberanía sobre los territorios que ocupan) sin por ello ser antisemita (tener algo en contra de los judíos por el hecho de serlo) y posiblemente al revés. Se trata de dos posiciones separables desde el punto de vista lógico y político y desde luego que, al menos en mi opinión, merecen juicios de valor distintos. Creo que en esto estamos básicamente de acuerdo.
Lo que creo que estaba abierto a discusión era si son fenómenos sociales diferentes. Aquí me gustaría hacer una pequeña puntualización de método. Para alguien que no crea filosóficamente en la existencia de esencias hegelianas qu pugnan entre sí, la utilidad de las tipologías es puramente descriptiva; nunca explicativa. Si dos fenómenos son iguales es porque responden a causas similares o tienen consecuencias análogas y, en definitiva, merecen ser estudiados de la misma forma, no porque realmente sean iguales. Digo esto para evitarnos problemas sobre nominalismos estériles.
Mi ángulo de ataque, por tanto, es que, en primer lugar, se trata de fenómenos con un origen histórico diferenciado. El antisemitismo surge históricamente de alguna forma de conflicto de corte étnico, basado en el papel que ocupaban los judíos en la sociedad, en prejuicios religiosos (se les creía segun tengo entendido, estúpidamente, responsables de la muerte de jesucristo), etc… El origen histórico del antisionismo, sin embargo, además de bastante más reciente (como mucho igual de antiguo que el sionismo) y se basa en una oposición a la política exterior que lleva a cabo un Estado concreto o en la solidaridad con el lado árabe del conflicto.
La diferenciación de ambos fenómenos -es mi apuesta- es interesante por varias razones. En primer lugar, apuesto a que responden a variables explicativas distintas, incluso a nivel psicológico o sociológico. El antisemitismo es una forma de racismo mientras que el antisionismo es básicamente un punto de vista político relacionado con una posición en política exterior. El primero es predominantemente -al menos hoy- un fenómeno de derechas y el segundo un fenómeno de izquierdas y por tanto deben ser reactivos a distintos tipos de prejuicios. Desde luego, ambos se dan de forma relativamente separada, aunque no siempre.






Diciembre 24th, 2009 at 0:35
“El origen histórico del antisionismo, sin embargo, además de bastante más reciente (como mucho igual de antiguo que el sionismo) y se basa en una oposición a la política exterior que lleva a cabo un Estado concreto o en la solidaridad con el lado árabe del conflicto.”
No; el antisionismo tiene origen, por un lado, en el antisemitismo histórico y, por otro, en la propia oposición al sionismo en el seno del judaísmo. El antisionismo como supuesta reacción contra la política exterior de Israel es reciente y dependiente de otros factores. Con esto creo que anticipo bastante mi postura.
Antisemitismo y antisionismo son, sobre el papel, dos fenómenos sociales distintos. Ahora bien, como discurso popular, se confunden hasta hacerse indistinguibles. Yo creo que, si existe algo parecido al antisionismo puro, sus partidarios en España caben en un taxi.
1) Para empezar, descartemos que el antisemitismo histórico es un odio completamente irracional, una reacción instintiva como el vértigo o la aracnofobia, a diferencia de un supuesto antisionismo prístino y razonado. El antisemitismo histórico también se construye sobre razones: los judíos sacrifican niños cristianos, los judíos son usureros y roban, los judíos ejercen un poder en la sombra, etc. “Los judíos mataron a Jesucristo” es una razón en el mismo sentido en que lo es “Israel robó la tierra a los palestinos”; de hecho, se trata en ambos casos de un “pecado original”, una traición primordial: una narrativa básica del discurso mítico. Si yo creo que los judíos beben sangre de niños, es perfectamente lógico que pretenda expulsarlos o acabar con ellos; si yo creo que la existencia de Israel se basa en desposeer y matar a los palestinos, es muy lógico que denuncie esa existencia. Los relatos sobre la muerte del “Santo Niño de la Guardia” y de Mohamed Al Durah funcionan en el mismo plano -y tienen aproximadamente la misma cantidad de verdad. Como en el caso del antisemitismo histórico, las narrativas necesarias del antisionismo las ponen en circulación elites, “clercs”, ya sea por algún interés concreto o por motivos ideológicos.
2) Con todo, el antisionismo es un discurso débil, que parece necesitar nutrirse de la simbología y las narrativas del antisemitismo -que, muy al contrario, es un complejo cultural fuerte, enraizado en prejuicios y percepciones atávicas. En este sentido, el antisionismo como discurso popular parece que se ve inevitablemente fagocitado por el antisemitismo.
3) El antisemitismo fue un arma política como lo es el antisionismo. El antisionismo moderno de izquierdas tiene fecha de nacimiento: en 1954, Krushev declara “el Estado de Israel merece nuestra condena por haber amenazado a sus vecinos desde los primeros días de su existencia”. Con estas palabras, formula la falsificación primordial de que Israel amenaza a sus vecinos y de que es un bastión del imperialismo occidentales, es decir, que se trata de un estado colonial. Y formaliza su alianza con Egipto y Siria, que por entonces llevan a cabo su experimento panarabista. Antes de eso, la URSS había apoyado a Israel desde su nacimiento, como manera de socavar la posición británica -de hecho, su apoyo fue fundamental tanto en la resolución de la ONU que dio carta de naturaleza al nuevo estado como en su supervivencia en la guerra del 48, fletando aviones cargados de armamento desde Checoslovaquia. El giro de la política exterior de la URSS arrastra a la izquierda europea, que hasta entonces había sido entre moderada y fervientemente sionista -al menos en sus capas intelectuales, porque el antisemitismo obrerista tiene también una larga tradición. Posteriormente, la URSS patrocinará a la OLP, que también ofrece un modelo a la parte de la izquierda europea que ha abandonado la obediencia soviética y se fija en el maoísmo, el guevarismo y el “Tiers Monde” según el modelo de Franz Fanon. Esta fase tiene su máxima expresión simbólica en la farsa de la resolución 3379 de la ONU, que condena el sionismo como una doctrina racista. Ese sigue siendo el discurso oficial de la izquierda.
4) El antisionismo es una doctrina excepcional, y eso la hace, al menos para mí, enormemente sospechosa. No conozco a nadie que abogue por la desaparición de ninguna nación, por “problemática” o joven que sea, a excepción de Israel. No sé, me da qué pensar; me produce la insistente sospecha de que hay algo oculto detrás.
5) Existe en general una egregia confusión entre lo judío, lo israelí y lo sionista en el seno del propio antisionismo, y se ve a diario cuando se habla de “tanques judíos” y cosas así.
6) Finalmente, las consecuencias prácticas de antisionismo y del antisemitismo son indistinguibles. El antisionismo “fuerte” supone destruir un Estado y desplazar -o algo peor- a cerca de 6 millones de personas; el “moderado”, dar cabida en ese Estado a poblaciones extranjeras que alterarán irremediablemente el equilibrio demográfico y político: o sea, destruirlo también.
Diciembre 24th, 2009 at 10:53
Bueno, existen judíos antisionistas (http://en.wikipedia.org/wiki/Hasidic_Judaism, por poner sólo un ejemplo), lo cual sería contradictorio si ambos “fenómenos” fueran el mismo.
Diciembre 24th, 2009 at 13:57
Estoy básicamente de acuerdo en la diferenciación entre los dos fenómenos, pero no tanto en la conclusión final sobre que el primero, el antisemitismo, sea más frecuente en las derechas.
Por lo que tengo visto, sigue muy arraigado entre las izquierdas el prejuicio del judío capitalista, ricachón y materialista, y por ese lado hay abundantes elementos de la izquierda con ramalazos antisemitas.
Por otro lado, creo que el antiosnimo es tan legítimo y tan común como puedo serlo el estar en contra del nacionalismo vasco, por ejemplo. El sionismo no deja de ser una variante más de los nacionalismos excluyentes de corte europea que hemos conocido.
La gente que, por mentalidad o ideología, se opone de raíz a los nacionalismos, tiene que ser necesariamente antisionista. El sionismo es un nacionalismo más, y no d elso mejores, ni de los más integradores, ni de los más pacifistas.
Equiparar judíos con sionistas es una barbaridad del mismo tipo que equiparar a lso vascos con el PNV, o a los catalanes con ERC. Los habrá, y los hay, que verifiquen la intersección entre los dos conjuntos, pero esta intresección no es ni obligatoria, ni necesaria y se corresponde, más que nada, al intento de algunas ideologías de secuestrar la identidad de todo un pueblo en beneficio propio.
Personalmente, considero el antisemitismo una canallada y una estupidez, pero me parece que el antisionismo es totalmente razonable, visto todo lo que hemos visto.
Diciembre 24th, 2009 at 13:59
[...] Antisemitismo & Antisionismo http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2009/12/antisemit… por Javert el 12:59 UTC [...]
Diciembre 24th, 2009 at 16:47
“El sionismo no deja de ser una variante más de los nacionalismos excluyentes de corte europea que hemos conocido.”
Dejémoslo en que el sionismo es un nacionalismo más a la europea. Excluyente en la medida en que todo nacionalismo ha de serlo hasta cierto punto, porque ninguna nación se construye incluyendo a todo el mundo. Ninguna.
Diciembre 24th, 2009 at 20:28
Me sumo completamente a la opinión de J, sin necesidad de añadir nada más.
Quisiera insistir en el hecho de que el antisionismo se vale, sospechosamente, de muchos de los tópicos alegados contra los judíos. Se ha alimentado una imagen del MOSSAD como un cuerpo de seguridad todopoderoso que es capaz de controlar en la sombra cualquier suceso, a fin de favorecer los intereses israelíes/judíos. Sin devaluar la extraordinaria capacidad de los servicios secretos israelíes, no puedo evitar pensar que esa imagen omnipotencia que se les atribuye está íntimamente relacionada con el mito de la conspiración judía.
¿Y qué decir de eso famoso verso de la canción “Intifada” de SKA-P que dice las víctimas [del Holocausto] se han convertido en los verdugos? Ese verso refleja otro de los tópicos generalizados: las acciones del Estado de Israel son inseparables del Judaísmo, por lo que si aquel se excede en el uso de la fuerza, éste debe hacerse responsable solidario.
Personalmente, no tengo ningún apego por el sionismo, como no lo tengo por el nacionalismo ruso, el británico o el español. Pero en tanto mantengan una base democrática liberal, no tengo motivos para oponerme al deseo de los israelíes de tener un hogar nacional. Es más, viendo a sus vecinos, resulta difícil no tener simpatía por los israelíes.
Diciembre 25th, 2009 at 3:54
Sugiero que os refiráis al “antisemitismo” como lo que es: judeofobia. Los palestinos o los árabes también son semitas (etiqueta, por otro lado, que originalmente se refiere a los idiomas).
Diciembre 25th, 2009 at 23:41
Totalmente de acuerdo, J: ninguna nación se construye incluyendo a todo el mundo.
Reconóceme, no obstante, que fundar una nación dando únicamente la ciudadanía a los miembros de una religión, o una etnia, no es lo normal.
Por mi parte reconozco q
Diciembre 25th, 2009 at 23:41
Totalmente de acuerdo, J: ninguna nación se construye incluyendo a todo el mundo.
Reconóceme, no obstante, que fundar una nación dando únicamente la ciudadanía a los miembros de una religión, o una etnia, no es lo normal.
Por mi parte reconozco que las condiciones particulares del asunto tampoco fueron de las más frecuentes.
Diciembre 26th, 2009 at 15:55
La ciudadanía se da por motivos etno-culturales, y eso no es infrecuente. De hecho, es el criterio normal en la construcción de una nación. Os recuerdo que la identidad española se basó originalmente en la “limpieza de sangre” y la religión católica. El problema de Israel es que lo vemos casi en “tiempo real” y en un lapso muy reducido: otras naciones han hecho cosas infinitamente peores, pero las han hecho hace siglos, y a lo largo de más tiempo.
Diciembre 26th, 2009 at 18:07
Es verdad que el sionismo es una forma de nacionalismo y, como tal, se sustenta sobre algún tipo de regla para distinguir en un “nosotros” y un “ellos”. No sólo eso: aquí el “nosotros” tiene una referencia indudablemente étnica. Pero en el caso de Israel esta consideración siempre resultará incompleta si no se acompaña de otra igualmente cierta y que explica la excepcionalidad del nacionalismo étnico israelí. A saber: el antisemitismo europeo tuvo entre sus consecuencias la imposibilidad para millones de judíos de anteponer, o al menos de combinar, a su identidad étnico y religiosa otra identidad nacional.
Ahí radica la importancia del caso Dreyfuss, que fue el catalizador de la tesis de Herlz y del sionismo en general: el problema no es la dificultad para ser reconocidos como judíos, sino la obligación de seguir siéndolo, antes que alemanes o franceses, lo que fuerza a la búsqueda de un Estado judío. La conspiración contra Dreyfus no fue por ser judío sino por pretender ser francés. Así, el drama del sionismo es que es un nacionalismo étnico porque a los judíos se les cerró el camino para sustituir su identidad étnica (no ya religiosa) por una identidad nacional basada en la pertenencia a una nación política.
Diciembre 26th, 2009 at 19:48
Como se ha dicho por ahí arriba, el sionismo es un tipo de nacionalismo, la diferencia es que el estado de Izrael nació de la nada, mientras que otros nacionalismos simplementen abogan por ocupar territorios anexos, por que un estado ya tiene.
El deseo de eliminación de estado de Israel por algunas personas es equiparable al deseo de descolonizacion del sahara, tibet o el Kurdistan, la diferencia es que en estos caso los sojuzgados por la potencia dominante no poseen territorios propios, como si disponen de los palestinos (aunque sean territorios menguantes).
Otro problema, y para mi mucho mas grave es la asimilacion de sionismo=semita=israeli=judio, que por supuesto no es correcto, como bien apunta Manuel arriba semitas son muchos d elos pueblos de medio oriente; no todo habitante de Isrel es Judio aunque estos sean clave a la hora de elegir govierno (geçografo subjetivo escribió sobre ello hace un tiempo), y la más grave, la que Citoyen apunta al inicio de la entrada, esta, creo, ha sido promovida por los propios sionistas para cubrirse bajo el paraguas de inmunidad que les brinda el haber sufrido el Holocausto (junto con gitanos, eslavos, comunistas, socialistas y otros, los cuales simepre son olvidados).
En resumen, sionismo=/= semitismo, pese a que mucha gente así lo crea y lo promueva
Diciembre 27th, 2009 at 23:03
No, Israel no nació “de la nada”, suponiendo que eso sea posible. Israel nació de la inmigración a Palestina -particularmente desde el siglo XIX, pero desde mucho antes en realidad. Como de la inmigración nacieron EEUU o Australia. La diferencia es que, hasta 1948, el proceso se basó en el asentamiento y la compra de tierras, no en la ocupación ni la expansión militar. Eso sin contar con que en algunos lugares, como Jerusalén o Hebrón, los judíos siempre fueron un grupo importante de población, mayoritario incluso.
“El deseo de eliminación de estado de Israel por algunas personas es equiparable al deseo de descolonizacion del sahara, tibet o el Kurdistan, la diferencia es que en estos caso los sojuzgados por la potencia dominante no poseen territorios propios, como si disponen de los palestinos (aunque sean territorios menguantes).”
Esto es un cúmulo de lugares comunes y de tonterías de las que ya he hablado arriba. En fin, si uno pretende participar en un debate, es de agradecer que se documente un poco antes, aunque sea en los rudimentos más básicos.