A propósito de la España católica y liberal
Leyendo esto, me he acordido de la búsqueda de las esencias y las paredes no neutrales (no preguntéis por qué)
En 1900 España era, primero, un país católico (sería consagrado al Sagrado Corazón de Jesús en 1919); segundo, era puro pueblo, como bien observa Ortega y Gasset; terero, era pura provincia, otra certa intuición de Ortega.
Esa triple realidad nacional condicionó lógicamente el despertar cultural de España. Por distintas razones -el poder social de la Iglesia, educación en los colegios religiosos, la cuestión de la fe, crisis de las vocaciones sacerdotales- religión y catolicismo siguieron interesando de muchas formas a la visión de España de intelectuales, escritores y artistas (…)
Del mundo católico surgieron iniciativas y esfuerzos culturales estimables. El Seminario Pontificio de Comillas pasó a ser en 1904 Universidad Pontificia (…) En 1909 el padre jesuita Angel Ayala creó secundado por Angel herrera Oria la asociación católica de propagandistas, orientada a la formación de minorías dirigentes católicas para el país. En 1910 apareció “El Debate” al que desde 1911Angel Herrera Oria fue convirtiendo en un diario católico moderno. En 1916 los jesuitas abriron en su universidad de Deusto una Facultad Comercial para la capacitación profesional (y católica) de economistas y técnicos de empresa. (…) José María EScrivá de Balaguer creó el Opus Dei en 1928. El catolicismo socialimpulsó la creación de Círculos católicos Obreros. (…) Paralelamente fueron articulándose las bases del pensamiento social católico moderno. (…)
Pero el balance de todo ello fue casi siempre contradictorio y las más de las veces decepcionante. Salvo alguna rara excepción -lo dominicos neotomistas Juan Gonzalezález Arintero y Frencisco Marín Sola y el presbítero Gallego Angel Amor Ruibal- la teología española fue intelectualmente nula. Fuera de la obra de Amor Ruibal, nunca bien vista oficialmente, el modernismo religioso apenas tuvo repercusión en el país. Al contrario, varios textos oficiales de Roma condenatorios del modernismo fueron escritos por cardenales españoles. La jerarquía Española de las primeras décadas del siglo estuvo casi unánimente anclada en posiciones integristas y antiliberales.(…)
Para decepción de sacerdotes como Arboleya, el asociacionismo obrero católico, cualquiera que fuese su éxito, o dervó hacia labores puramente asistenciales y mutualistas o estuvo al servicio del empresariado católico. A la Iglesia española le preocuparon ante todo el culto y el cumplimiento de los preceptos religiosos, la paz social, las costumbres públicas y la moral familiar y sexual, cuestiones que abordó desde posiciones estrictamente ortodoxas y fuertemente reaccionarias. (…)
Religiosidad, toros, zarzuela, jotas, madrileñismo, andalucismo local, éste era el verdadero nacionalismo popular español. Los hombres de la Institución Libre de Enseñanza, los escritores del 98, Ortega, Juan Ramón Jiménez la detestaron: “sí, el flamenquismo, la torería, la pornografía, el génerochiquismo, todo es igual” escribía en 1911 Unamuno.
Juan Pablo Fusi en “La España del siglo XX” de Santos Juliá, José Luis García Delgado, Juan Carlos Jiménez y Juan Pablo Fusi. Pg 546 a 552






Diciembre 21st, 2009 at 16:14
Me llevo puesta la cita de Unamuno.
Diciembre 21st, 2009 at 18:40
Adelantado a los noventayochistas, y apreciado por éstos, Larra ya rechazaba con acritud esa España de cerrado y sacristía. Y aún antes que él Blanco White, y antes aún Moratín, así que la cosa viene de antiguo. Lo peor de todo es que aquí seguimos: media España tratando de no morir de la otra media, esa mitad que sigue considerándose la única posible porque gusta de toros y duerme o estudia bajo un crucifijo.
Diciembre 21st, 2009 at 21:38
la verdad es que la frase del final está cortada, sería algo como:
”
…escribía en 1911 Unamuno a Eugenio Noel, un noventayochista “menor” empeñado en una intensa campaña de denuncia de los toros, “es una plaga y una plaga de dementalidad” concluía.”
Enero 5th, 2010 at 4:20
“Religiosidad, toros, zarzuela, jotas, madrileñismo, andalucismo local, éste era el verdadero nacionalismo popular español”.
“El flamenquismo, la torería, la pornografía, el génerochiquismo, todo es igual”
Vaya, parece que nada ha cambiado, algunas cosas incluso empeoran, neocalorrismo, pop (¿?) latino (¿?), generochicismo (series españolas en TV), la Ñ, la ñba, la RRRRoja, el tribunal constitucional…
Otra cosa que no cambia; “la jerarquía Española de las primeras décadas del siglo estuvo casi unánimente anclada en posiciones integristas y antiliberales”
España y yo somos así, señora.