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El Coliseo

Entendiendo el mercado de trabajo VIII: Búsqueda, asimetrías y objecciones varias.

En el post anterior habíamos visto en qué consistía un modelo de búsqueda. El trabajador empieza a buscar trabajo con unas expectativas (una percepción del mercado) del tipo de trabajo que puede encontrar. Pasar tiempo buscando trabajo era costoso. Por tanto, cada vez que el trabajador recibía una oferta de trabajo, la aceptaba si pensaba que no le salía rentable seguir buscando y esto ocurría cuando el coste que tenía seguir buscando no compensaba el aumento en el salario que esperaba recibir en otro trabajo si seguía buscando.

¿Qué tiene todo esto que ver con el tema central de esta serie, el monopsonio? El hecho de que buscar trabajo sea costoso pone al trabajador en una situación precaria; típicamente tendrá que tirar de sus ahorros para vivir mientras busca trabajo o endeudarse. Esto le supone un coste y, típicamente, aceptará empleos con salarios inferiores al que podría encontrar de otra forma con tal de no seguir desempleado. Las empresas sabrán esto y podrán ofrecerle un salario menor que lo que valdría su trabajo en un mercado competitivo. Esto muestra por tanto el mecanismo básico por el que se crean asimetrías.

Objección 1: ¡Pobres empresas!

A lo largo de la discusión con Kantor y Albert, ellos replicaron que esto es algo que también sufren las empresas. Las empresas no saben si podrán encontrar trabajador igual de bueno al que pagar menos y mientras tengan la vacante sin cubrir eso les generará un coste. No hay, por tanto, asimetría propiamente dicha, ya que al fin y al cabo, igual que se puede decir que los trabajadores buscan trabajo, se puede decir que las empresas buscan trabajadores.

Tengo tres argumentos, en mi opinión bastante realistas, por los que esto no es así. El primero es que, típicamente, las empresas tienen un mejor acceso al crédito que los trabajadores. Vimos en los modelos de racionamiento de crédito que el acceso al crédito depende de lo rico que uno sea. Una empresa de cierto tamaño puede endeudarse para contratar de forma temporal a un trabajador que cubra la vacante porque tiene activos para respaldar el préstamo; un trabajador generalmente no. En segundo lugar, las empresas y los empresarios suelen estar más diversificados en sus riesgos; tienen muchos trabajadores y muchas fuentes de renta de modo que un trabajador más o menos no hace una gran diferencia; el trabajador, en cambio, suele depender principalmente de la renta que obtiene de su trabajo- del salario- que no percibe mientras está desempleado.

El tercer argumento tiene que ver con el acceso a la información y el modo en que se procesa. Una empresa suele -porque le es rentable- tener una mejor infraestructura para explorar el mercado de trabajo- departamento de recursos humanos; sabe si puede encontrar un empleado que haga el mismo trabajo por menos, o un trabajo mejor por lo mismo y lo sabe con más precisión. Un trabajador, en cambio, busca trabajo mediante mecanismos más imprecisos y azarosos; redes sociales, anuncios de prensa, etc,… En este contexto, tendremos un sesgo a la baja ya que los trabajadores que sobreestimen su salario no encontrarán trabajo, pero los que lo subestimen lo encontrarán con un salario por debajo de su productividad.

Esto nos lleva al problema de cómo se forman las expectativas. Si recordáis, en el post anterior decía que para modelizar el proceso de búsqueda necesitamos una regla de formación de expectativas. Una regla de formación de expectativas es algo que nos describe como percibe el trabajador y la empresa el mercado y como lo va modificando según pasa el tiempo. Por comodidad matemática a la hora de modelizar, los economistas solemos suponer que estas expectativas se forman racionalmente- haciendo uso de toda la información disponible- y se actualizan de forma bayesiana. Sin embargo, los buenos economistas saben que esto es sólo una aproximación y que no es el caso más realista. De forma más realista, podemos suponer una regla de formación de expectativas más rica que incluya factores culturales, sociológicos, psicológicos, etc,…

Un par de ejemplos. Econcon explicaba en este artículo que es probable que el fenómeno mileurista –esto es, que en España los costes laborales unitarios reales hayan caído incluso durante la época de bonanza- se debe a que hay toda una generación de gente cuyo fantasma es el paro y está dispuesta a aceptar casi cualquier trabajo. Chris Dillow decía algo similar para el caso de la generación “post Woodstock” y la caída de la militancia salarial y la conflictividad laboral. Básicamente, lo que vienen a explicar es que un shock exógeno produce un cambio en la percepción de los trabajadores que les hace exigir salarios menores.

Objección nº2 Aceptar y seguir buscando

La segunda objeción que Albert y Kantor sugerían era que mi modelo asume que no es posible buscar trabajo mientras se está empleado. Técnicamente, un trabajador debería poder aceptar un trabajo y seguir buscando después hasta que encuentre uno mejor y la asimetría desaparecería. Esto se llama en la literatura económica “on the job search”.

Mi respuesta a esta objeción es simple: es cierto que probablemente es algo que atenúa el poder de mercado, pero, en la práctica, es un fenómeno muy limitado. Alan Manning explica en su libro que si esto fuera así, veríamos muchos más cambios de trabajo de los que efectivamente se ven sin pasar por el paro antes. Aunque el plural de anécdota no sea datos, mi percepción es que cuando alguien encuentra trabajo, en general, deja de buscar trabajo a menos que realmente sea un trabajo horrible. Pensad en amigos vuestros con contratos temporales ¿a que no buscan con la misma intensidad cuando está en paro que cuando están empleados?

A nivel teórico, sugiero varios mecanismos. En primer lugar, la búsqueda sigue siendo costosa incluso cuando se está empleado. Pasar tiempo mirando ofertas, ausentarse para pasar entrevistas, nada de todo eso es gratis- ni tampoco es gratis decirle a tu jefe que vas a hacerlo y que te deje tiempo. En segundo lugar, típicamente las empresas implementan esquemas de antigüedad para disciplinar a sus trabajadores (si cambias de trabajo, pierdes tu antigüedad); si todas las empresas hacen esto (y tienen incentivos para hacerlo) cambiar de trabajo supone un coste. El tercer mecanismo es más difícil de medir, pero en mi opinión es probablemente el más importante: el coste psíquico de cambiar de trabajo. Está estudiado que los individuos tienen un sesgo pro status quo; tendemos a racionalizar la situación en la que estamos como buena, tendemos a ser más vagos de la cuenta a la hora de cambiar. Por otro lado, los individuos tenemos aversión al cambio. Empezar un trabajo nuevo conlleva incertidumbre- y solemos ser aversos a la incertidumbre- los trabajos tienen curvas de aprendizaje que son costosas y está estudiado que el hecho de haber invertido en algo hace que nos resistamos a perdelo o venderlo de por debajo de lo que invertimos (esto se llama la “falacia del coste irrecuperable”).

22 Responses to “Entendiendo el mercado de trabajo VIII: Búsqueda, asimetrías y objecciones varias.”

  1. Kantor Says:

    No voy a responder a esto, porque en el fondo creo que es un poco una discusión anecdótica, donde al final todo depende de ciertas percepciones de como funcionan las cosas: a mi las diferencias de acceso a crédito de familias y empresas no me impresionan, porque, por ejemplo, las familias suelen ser mas frecuentemente acreedores netos que las empresas.

    Pero bueno, lo mejor es que el lector lea nuestros artículos y se forme su propia idea.

    Lo que si que creo que es importante es remarcar esto: en mi post te hago notar que con cualquier argumento que uno ataque el problema, el poder de mercado de los empresarios siempre es máximo en puestos especializados y cualificados. Es posible que todos los trabajadores estén en una situación de inferioridad (lo dudo, pero bueno), pero desde la Teoria del monopsonio laboral, los ingenieros son SIEMPRE mas explotados que los camareros.

    http://www.lorem-ipsum.es/blogs/equilibriosocial/2009/09/mercado-laboral-ii-asimetria-poder-de-mercado-e-intervenciones-en-el-mercado-laboral/

    sección 2.2

    Dice Manning:

    “Nótese que los mercados son ‘estrechos’ porque hay monopolio en el sentido clásico de que hay pocos empleadores a una razonable distancia del trabajador (a es alta) y en el sentido moderno de que las oportunidades para cambiar de empleo son escasas (λ es pequeño)”

    Y yo añado:

    “Es decir, que para que haya oligopsonio moderno es necesario un cierto grado de oligopsonio clásico, agravado por el hecho que la rotación laboral sea baja (¡!). Entonces, precisamente cuanta mas abundancia de empleadores potenciales y mas rotación (=menos estabilidad en el empleo≈más precariedad) el poder de mercado de los empleadores es mas BAJO. Y precisamente los trabajadores menos cualificados son aquellos que disponen de un máximo de empleadores potenciales y tienen un mercado laboral de máxima rotación.”

    Y esto NO es una discusión anecdótica: es simplemente leer las hipótesis del modelo que tu reclamas como el más cercano a la realidad.

  2. Kantor Says:

    “En segundo lugar, típicamente las empresas implementan esquemas de antigüedad para disciplinar a sus trabajadores (si cambias de trabajo, pierdes tu antigüedad); si todas las empresas hacen esto (y tienen incentivos para hacerlo) cambiar de trabajo supone un coste.”

    Esos premios por antiguedad son una forma automática de resubasta. No puedes considerarlos como algo ajeno (mucho menos opuesto) al proceso de mercado en el ambito laboral. Dentro de la empresa, y debido a que hay un mercado laboral fuera, el proceso de renegociación entre empresario y trabajador continua.

    Ambos sufren un coste real por romper sus relaciones, y ambos reajustan constantemente las condiciones para no tener que romper, y ambos actuan en buena parte presionados porque la posibilidad de ruptura es real; es decir, por el mercado.

    Es como cuando en el mercado del petróleo algunos dicen que los acuerdos de suministro a largo plazo son mas importantes que los precios en el mercado spot. Risible, teniendo en cuenta que los propios acuerdos de suministro están siempre indiciados a los precios spot!

  3. Citoyen Says:

    “Lo que si que creo que es importante es remarcar esto: en mi post te hago notar que con cualquier argumento que uno ataque el problema, el poder de mercado de los empresarios siempre es máximo en puestos especializados y cualificados. Es posible que todos los trabajadores estén en una situación de inferioridad (lo dudo, pero bueno), pero desde la Teoria del monopsonio laboral, los ingenieros son SIEMPRE mas explotados que los camareros.”

    Depende del microfundamento que le des a la estrechez del mercado. Si lo basas en la información y el acceso al crédito (la riqueza); los ingenieros tienen un suelen tener un mejor acceso al crédito, suelen tener habilidades/inversiones específicas (problema de hold up) y mejor capacidad de procesar información (redes sociales, el mercado es más fácil de explorar, etc,…). Aún así, es posible y probable que todos estén explotados salvo para cargos de muy alto nivel dónde la posición negociadora mejorar netamente.

    Las familias suelen ser más a menudo acreedores netos que las empresas, en parte (conjetura), porque tienen peor acceso al crédito- el tipo de interés al que se enfrentan como deudores es mayor. Por supuesto, depende de la empresa y de la familia- esto es sólo una generalización. Quiero decir, espero que no estés argumentando que un parado tiene el mismo acceso al crédito que una empresa con una vacante (!) y que buscan trabajo contabilizando un tipo de interés de mercado al que puede endeudarse de forma ilimitada, que es el supuesto hundido en el modelo básico.

    “Esos premios por antiguedad son una forma automática de resubasta. No puedes considerarlos como algo ajeno (mucho menos opuesto) al proceso de mercado en el ambito laboral. Dentro de la empresa, y debido a que hay un mercado laboral fuera, el proceso de renegociación entre empresario y trabajador continua”

    Esto no lo entiendo. Un esquema de antigüedad es un aplazamiento de los pagos en el tiempo y es un equilibrio que todos lo hagan, precisamente para evitar, no tanto la salida del trabajador (también) pero sobre todo para aumentar la pérdida de un despido cuando hay riesgo moral (disciplinar al trabajador en su esfuerzo). Esto funciona porque todas las empresas lo hacen (y la legislación laboral obliga a hacerlo); es un esquema colusivo autorreforzado.

    Por otro lado, los esquemas de antigüedad acentúan los sesgos cognitivos que describo- la falacia del coste irrecuperable- algo que previsiblemente consideras una anécdota pero que está bastante bien documentado experimentalmente (pregúntale a tu novia!).

  4. Kantor Says:

    “Depende del microfundamento que le des a la estrechez del mercado”

    ¿? La “estrechez” en el mercado es una medida objetiva:

    Número de vacantes/número de empleados;

    Además es la inversa de la tasa de rotación (máxima rotación, mínima estrechez). Esta es la definición de Manning. Por tanto que un mercado sea “estrecho” no es algo dialéctico ni valorativo, ni nada de eso.

    Y no esta sujeto a discusión que la rotación laboral es máxima, y por tanto el mercado es lo menos estrecho posible en el mundo de la comida rápida y los teleoperadores. ¿Mercados laborales estrechos? Controlador aéreo, neurólogo, piloto… La rotación es casi igual al mínimo posible (jubilados+fallecidos).

  5. Kantor Says:

    “Esto no lo entiendo. Un esquema de antigüedad es un aplazamiento de los pagos en el tiempo y es un equilibrio que todos lo hagan, precisamente para evitar, no tanto la salida del trabajador (también) pero sobre todo para aumentar la pérdida de un despido cuando hay riesgo moral (disciplinar al trabajador en su esfuerzo)”

    Hombre, yo eso no lo tengo claro (aunque puede ser cierto); deberías demostrar que los pagos por antiguedad son una forma de contrato óptimo en un modelo de salarios de eficiencia. En general hay actividades con salarios de eficiencia corrientes: te pagan mejor que el vaciado del mercado para que valores tu puesto trabajo como un activo.

    Lo que si es verdad es que si hay una “learning curve” en la actividad laboral, los pagos por antiguedad son una forma de ajustar automáticamente el salario al capital humano adquirido en el trabajo.

    “Por otro lado, los esquemas de antigüedad acentúan los sesgos cognitivos que describo”

    Puagghh. Me interesa la realidad, pero no tanto como para considerar sesgos cognitivos en mis argumentos. Además, si te soy sincero tiendo a pensar en los sesgos cognitivos como un hecho que nunca afecta a una media: solo a la varianza.

  6. Citoyen Says:

    “deberías demostrar que los pagos por antiguedad son una forma de contrato óptimo en un modelo de salarios de eficiencia.”

    ¿te parece bien lo que dicen Lazear y Moore en este paper http://www.jstor.org/pss/1885526? (¡no se me ha ocurrido a mí!)

    Sobre lo otro, con más tranquilidad. En primer lugar tu traducción del paper es incorrecta; Manning dice “Note that labour markets CAN be ‘thin’ in this set-up either because there is monopsony in the ‘classical’ sense of their being few employers within reasonable commuting distance (a is high) OR in the ‘modern’ sense of opportunities to change job being hard to find (l is low).”

    Mayúsculas que tu traduces como “ES” y “Y”. Las justificaciones son alternativas, no cumulativas.

    La estrechez se puede medir/modelizar así- como hace Manning quiero decir. De forma más generalizada (mi referencia es Bowles http://press.princeton.edu/titles/7610.html) lo que entiendes por estrechez del mercado es el número de agentes que hay al otro lado del mercado. Cuando un mercado tiene costes de información y búsqueda, aunque haya individuos al otro lado del mercado es posible que no pueda encontrarlos. Cuanto más costosa es la información, más estrecho es el mercado. Recuerda el ejemplo de los enanos del post anterior. Si un elfo desconoce cuanto pagan el elfo de al lado, no puede comparar- el elfo de al lado no puede pujar por él. Si solo conoce las ofertas de unos pocos elfos, puede comparar aunque menos.

    “Además, si te soy sincero tiendo a pensar en los sesgos cognitivos como un hecho que nunca afecta a una media: solo a la varianza.”

    ¿De veras? Si está estudiado que la gente tiene un sesgo pro status quo, como puede eso sólo afectar a la varianza y no a la media

  7. Kantor Says:

    “Cuanto más costosa es la información, más estrecho es el mercado”

    No cambiemos de paper; en el de Manning la estrechez se debe al oligopolio clásico (distancia a un empleador) y a la ausencia de rotación. Y digo “Y” porque el modelo es Y: mira la página 8. El índice compuesto de “estrechez” en el mercado es un cociente entre la “rotación” (lambda) y la dificultad de encontrar un empleador cerca (”indice de monopsonio clásico”,alfa).

    Lo esencial de mi crítica es que EN AMBOS PARAMETROS, el trabajador no cualificado está “mejor” que el cualificado: tiene mas empleadores potenciales (menos monopsonio clásico) y mayor rotación laboral. Me repito: en el modelo de Manning el trabajador que sufre un mínimo de poder de mercado es el teleoperador o el que está en un restarurante de comida rápida. ¿Puedes negar esto en el modelo de Manning? ¿He leido mal alguna ecuación importante?

  8. B. Toven Says:

    Vaya diálogo de besugos, o sea de economistas. Mucha palabreja técnica y pedante, la resubasta, el monopsonio, los sesgos cognitivos, bla, bla, bla. ¿El fenómeno mileurista se debe a que hay toda una generación de gente cuyo fantasma es el paro? Puede ser. Pero seguramente también se debe a que hay varias generaciones de economistas que lo lían todo, confundiendo a toda la sociedad y maquillando la esencia de los problemas políticos. Menos mal que mucha gente empieza a darse cuenta que esta ciencia nada exacta está llena de sabios impostores.

  9. Citoyen Says:

    Este último comentario me ha recordado a cuando fuimos a ver Hipatia, la parte del final concretamente, pero ha debido ser un freudian slip. Te respondo luego kantor.

  10. B. Toven Says:

    Sí, eso, prepárate bien la respuesta a Kantor. Emplea todos los recursos retóricos que te enseñaron en la universidad. Profundiza en el monopsonio y en los sesgos cognitivos, y explícale a tu colega los nuevos modelos de búsqueda y los parámetros en la formación de los salarios. Con suerte tendremos pronto una respuesta de Kantor que nos aclarará los coecientes de rotación del mercado laboral. Gracias y enhorabuena. Aprendo mucho con vuestros diálogos.

  11. Kantor Says:

    Si el mercado es medianamente eficiente (como yo defiendo), seguro que Toven conoce mucho mejor que nosotros el mercado laboral en el sector de comida rápida, o quizá en el de teleoperador…

  12. B. Toven Says:

    En el sector de la comida rápida, y en el de teleoperador, lo que observo es una asimetría cíclica
    en el flujo de la subasta subyacente en situación de monopsonio clásico, y de oligopsonio moderno también, al menos en lo referente a un nivel agregado.

  13. Citoyen Says:

    La verdad es que en la facultad de derecho no me enseñaron ningún recurso retórico para hablar de economía, listillo. Si te cuesta seguir la conversación, haz lo que hice yo: LEE MÁS.

    Kantor;

    En el modelo de Manning lambda representa la “job offer arrival rate” y es un parámetro que depende de v- la utilidad. El índice de estrechez se combina con alfa que es el índice de monopolio “clásico”- la diferenciación espacial. Que el denominador sea alto o el numerador sea bajo son formas ALTERNATIVAS de que el indice sea bajo- que se complementan o acumulan, pero que no son mutuamente necesarias. Es algo normal dado que lo que intenta Manning es juntar modelos basados en la información y en la diferenciación espacial dentro del mismo modelo. Si tomas en cuenta la diferenciación espacial, es probable que el mercado de trabajo poco cualificado sea menos monopsonístico; si modelizas explícitamente la rotación (job arrival rate) no. Eso es lo que hago en este post y el anterior.

    La variable no integra explícitamente ninguna regla de formación de expectativas porque supone que la información está dada. Pero si te fijas en el modelo de Manning el “arrival rate” depende lógicamente de la utilidad de reserva- que depende del salario de reserva condicionado a lo próximo que sea el trabajo. Este aspecto se considera exógeno si no lo interpreto mal.

    De todas formas, en este post y en el anterior presento un modelo de búsqueda con fundamentos varios. Como no tengo que usar mates porque esto es un blog y tú eres lo suficientemente inteligente para seguirme, puedo avanzar varias justificaciones alternativas sin modelizarlas explícitamente. La idea es la siguiente: si buscar es costoso, la información es imperfecta etc,… eso tirará los salarios a la baja, especialmente para la gente que tiene menos recursos para buscar- depende más de sus rentas salariales, no tiene activos, es más vulnerable al pensamiento mágico, etc… creo que todo esto ofrece justificaciones pero tú no has entrado a debatirlas

  14. B. Toven Says:

    1) El listillo eres tú, yo no.
    2) ¿Tu qué sabes lo que yo leo?
    3) No me cuesta seguir vuestra conversación en asboluto. En el fondo sois bastante simples y realmente no llegáis a ninguna conclusión interesante sobre el mercado de trabajo, ni sobre ningún otro asunto. Lo vuestro es pura logorrea.
    4) Tranquilos, que ya no os voy a molestar más. Os dejo con lo vuestro. La verdad es que tengo unas cuantas cosas que LEER muchísimo más interesantes.
    5) Kantor será lo suficientemente inteligente para seguir toda esta logorrea inútil, pero él solo se ha retratado con su desaforunada ironía sobre la comida rápida y el teleoperador. O mejor dicho, posiblemente os ha retratado a los dos. ¡Ah, el viejo clasismo de siempre!
    6) Hasta la vista, sabios.

  15. Bon-Bágüer Says:

    Putos economistas, realmente sois los sicofantes del capital.

  16. Bon-Bágüer Says:

    Tu objeción a la 2ª objeción, permíteme decirte que chusquísima.

    Lo de la antigüedad, directamente ni vale: llegas pensando en irte, así que vas a estar dos días. Y lo del “statu quo”…, pues como que tampoco, más que nada por la misma razón de antes: ¿qué “apego” vas a tener a un puesto al que accedes con la idea de largarte cuanto antes?

    Sobre lo de que buscar trabajo estando empleado también tiene sus costes, pues sí, pero son mucho más llevaderos. Por eso, una cosa compensa la otra: si antes que no tenías curro buscabas como un cabrón, ahora que sí lo tienes lo puedes hacer mucho más tranquilamente, comparando sin prisa hasta encontrar lo que más te satisface. Coño, si es que de hecho así la información se vuelve más perfecta y todo.

  17. Bon-Bágüer Says:

    Por cierto, la gracia de la antigüedad es que te permite acceder a salarios mayores. De lo contrario, es decir, si al empleador le da por creerse un monopsonista, sí que te merece la pena cambiar de trabajo en cuanto te ofrezcan salario mayor, no sé si me explico.

    Quiero decir que el supuesto poder monopsonístico para bajar salarios está basado en un sistema que precisamente hace lo contrario, subirlos. Si esto no fuera así y el empleador no subiera los salarios, el poder monopsonístico (para bjar salarios) desaparecería al instante.

  18. Bon-Bágüer Says:

    Esto es, que ese supuesto monopsonio derivado del sistema de antigüedad en verdad no ha existido nunca.

  19. Kantor Says:

    “Este aspecto se considera exógeno si no lo interpreto mal”

    No creo que lo interpretes “mal”; simplemente lo interpretas “mucho”. Estamos de acuerdo en que en el modelo el poder de mercado se debe a la existencia de monopsonio clásico+baja rotación en el mercado de trabajo.

    La parte de la rotación, indiscutiblemente favorece mis tesis (la rigidez del mercado laboral aumenta el poder monopsonista del empleador). Mi interpretación del monopsonio clásico, sin embargo es mas cercana al monopsonio clásico con información completa (hay más monopsonio cuantos menos empleadores potenciales tenga un trabajador), mientras que tu crees que lo importante no es cuantos empleadores potenciales tenga un trabajador, sino lo dificil que le será encontrarlos.

    Evidentemente mi interpretación del modelo de Manning es más literal (¿no?), entre otras cosas porque como el proceso de busqueda entre trabajadores y empresarios es simétrico, pienso que las potenciales ventajas del empresario para “encontrar” a los trabajadores implican que los trabajadores disfrutan de las ventajas mismas ventajas al “ser encontrados”. La búsqueda es bilateral.

    En todo caso, el modelo de Manning (y esto es superliberal) dice que todo problema de monopsonio clásico se verá multiplicado por el efecto de la baja rotación laboral.

  20. Pedro Says:

    Hola,

    Dejo mi experiencia personal que expliqué en el siguente post:

    http://lasuertesonriealosaudaces.blogspot.es/1255280548/audaces-fortuna-iuvat/

    Mi caso es afortunado, pero creo que demuestra muchas de las tesis que se exponen aquí. El estar trabajando es un hándicap importante para acceder a un trabajo mejor, por todo lo que se expone aquí y por una razón adicional.
    Un curriculum con varias experiencias empresariales es interesante para el trabajador, pero un curriculum con muchas experiencias profesionales no muy largas se convierte en un problema. La empresa pensará que esa persona ha tenido problemas en los trabajos o, en el mejor de los casos, que es demasiado proclive a los cambios y que no tiene compromiso. Quizá pensará que ese trabajador no quiere más que estar un tiempo en esa empresa como trampolín. Y eso le llevará a no ser seleccionado en muchos puestos de trabajo.

    Un saludo.

  21. Jose Says:

    Aquí Citoyen quiere meter el monopsonio en su teoría y lo intenta meter a martillazos, aunque no encaje. Y recurriendo a los argumentos más absurdos.

  22. Juan Says:

    ¿a que no buscan con la misma intensidad cuando está en paro que cuando están empleados?

    Por una razón: cuando está desempleado se conforma con cualquier trabajo. Cuando ya tienen uno, sólo se conforman con un trabajo que sea mejor (bajo algún aspecto) que el que ya tienen. Pero eso no excluye que pueda seguir buscando trabajo. O que, al menos, pueda ir informándose de lo que se cobra en otras empresas.

    También puede ocurrir una cosa: que cuando llegue a la conclusión de que en otras empresas pagan más o menos lo mismo, deje de buscar trabajo.

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