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Entendiendo el mercado de trabajo VII: Cómo entendemos los economistas la búsqueda

Si recordáis el post anterior, habíamos dado una primera aproximación de cómo la información afecta a la asimetría en el mercado de trabajo. En este artículo me gustaría presentar el modelo de una forma un poco más rigurosa para luego poder señalar como esto da lugar a poder de monopsonio por parte de los empresarios.

Dos características del mercado de trabajo

Para verlo, tenemos que partir de dos hechos que caracterizan el mercado de trabajo. En primer lugar, la información juega un papel muy importante, más que en otros mercados que modelizamos normalmente los economistas. Decimos que el mercado es “intensivo en información”.Comprar y vender trabajo no es como comprar y vender patatas dónde uno sabe cuanto está/le están pagando y qué está comprando/vendiendo exactamente porque todas las patatas son iguales o muy parecidas. Cuando una empresa contrata a un trabajador contrata sus servicios de cara al futuro (no es un mercado spot) y no conoce la calidad del trabajo cuando lo compra (las habilidades, lo trabajador que es etc…). El trabajador tampoco sabe muy bien qué está vendiendo (lo duro que será el trabajo, el ambiente de trabajo, etc,…). Esto implica que la relación precio- “mercancía” no es conocida por todos en el momento de la transacción.

En segundo lugar, la información no es gratuita. Cuando yo compro en el supermercado, los distintos productos están en la estantería y puedo comparar con bastante facilidad. En el mercado de trabajo esto no es así; es necesario por tanto pasar tiempo buscando si el tiempo es escaso esto supone un coste; es necesario buscar información; las empresas invierten dinero en recursos humanos para seleccionar trabajadores, etc,…

La consecuencia de estos dos hechos es lo que los economistas llamamos que en el mercado de trabajo existe “dispersión de precios” (dispersión salarial, en realidad. Esto es, para un mismo trabajador realizando un mismo trabajo, existen distintos salarios en el mercado porque el proceso competitivo no se ajusta instantáneamente. La existencia de dispersión de precios tiene dos efectos. En primer lugar, es rentable, tanto para las empresas como para los trabajadores pasar tiempo buscando (trabajo o trabajadores). Este proceso de búsqueda, veremos en otro artículo, es una actividad económica, productiva, como cualquier otra que genera una renta para la sociedad y que la sociedad debe remunerar. En segundo lugar, los precios a los que se compra y vende trabajo dependen, no solo de lo útil o inútil que sea el trabajo, sino también de las EXPECTATIVAS que se tengan de encontrar un trabajador (empresario) que cobre (pague) menos (más). Para entender el proceso de formación de salarios y el empleo los economistas necesitamos, crucialmente, una regla de formación de expectativas que insertar en nuestro modelo- y la teoría sustantiva de cómo se forman las expectativas no es propiamente un rama de la economía (que sólo se encarga de darle un forma matemática para meterla en el modelo) sino probablemente de la psicología o de la sociología.

Modelos de búsqueda

Una vez que tenemos los ingredientes básicos del proceso de formación salarial, podemos construir el modelo de búsqueda. La literatura económica sobre búsqueda tiene su origen en un artículo de 1962 de Stigler y desde entonces se han adoptado dos estrategias de modelización. La propuesta por Stigler era suponer que el trabajador empieza a buscar un empleo con una expectativa en mente de cómo se distribuyen los salarios, de modo que cuanto más tiempo se pase buscando mejor salario se puede encontrar. Además, supone que pasar tiempo buscando tiene un coste (cuanto más tiempo se pase buscando, mayor el coste). La decisión que toma el trabajador es cuanto tiempo va a pasar buscando, poniendo en la balanza estos dos aspectos y después de ese tiempo buscando se queda con la mejor oferta que haya recibido

La segunda forma de modelizar es la que voy a emplear en los artículos siguientes porque es más intuitiva e ilustra mejor el papel de las expectativas. El tiempo que pasa buscando el trabajador se explica con una “regla de parada”. En cada periodo en el que busca, puede recibir una oferta o no recibirla. Si no la recibe, sigue buscando. Si la recibe, la acepta siempre que piense que no le sale a cuenta seguir buscando. ¿Cuándo sale a cuenta seguir buscando? Primero, tiene que esperar encontrar un trabajo mejor pero además, esa mejora tiene compensar el coste adicional por seguir buscando.

El tiempo que dura el desempleo –es decir, hasta que se deja de buscar trabajo y se acepta una oferta- y el salario que se decide aceptar depende de dos cosas. En primer lugar, de las expectativas que se hayan formado, la percepción que tenga el trabajador del mercado laboral. Si cree que “la cosa está muy mal” aceptará un salario más bajo que si cree el país va bien. En segundo, aún cuando tenga unas expectativas de encontrar un buen trabajo, deberá poder permitirse seguir buscando- es decir, depende del coste de seguir buscando. ¿Cuál es el coste de seguir buscando? Puede tratarse simplemente del coste material de buscar trabajo, pasar entrevistas, etc,… pero también del hecho de seguir desempleado y no tener salario y tener que endeudarse o ir tirando de los ahorros para vivir o puede tratarse del coste psíquico o el estigma social de estar desempleado.

Los modelos de búsqueda en el mercado de trabajo sirven para ver muchas cosas sobre el proceso de formación de salarios y la duración del desempleo. Se pueden modificar supuestos (pensar que se actualizan las expectativas conforme se va buscando, pensar que tanto las empresas como los trabajadores buscan, etc…). Veremos en los posts siguientes que el seguro de desempleo es precisamente un mecanismo que afecta al coste de seguir buscando; que la percepción de los agentes del mercado afecta al nivel de desempleo en equilibrio, a su duración y al poder de mercado de cada agente.

12 Responses to “Entendiendo el mercado de trabajo VII: Cómo entendemos los economistas la búsqueda”

  1. Nemotecnico Says:

    Muy interesante el post. No obstante, existe una pega cuando afirmas que las empresas no tienen información sobre los trabajadores (por ejemplo, sobre su productividad potencial). Aunque es cierto que la información no es simétrica (ni tampoco, aunque ésta existiese, se referiría a una variable constante ni homogénea), no es cierto que exista una asimetría categórica. De hecho, para ese tipo de cuestiones existen mecanismos como el currículum vitae, las recomendaciones, la experiencia acumulada… No dan certeza, como tantas cosas, pero sí que proporcionan una guía ante la incertidumbre provocada por la asimetría antes expuesta.

    Y esos mecanismos son constantes. No incluirlos resulta bastante esquivo, la verdad.

  2. Citoyen Says:

    Lo que describes es un mecanismo de señalización y la verdad es que sí está incluído en el modelo; ¿a qué crees que me refiero con que “la búsqueda es costosa? entre otras cosas a que uno (las empresas y los trabajadores) tienen que invertir en mecanismos de revelación de información.

    Como es lógico, se trata de un modelo y por tanto de una simplificación que trata de capturar la idea de que, EN COMPARACION con los mercados con los que solemos tratar, el mercado de trabajo es MÁS intensivo en información y que esa información es MÁS costosa; no que existe una ignorancia absoluta e irremediable.

  3. Jose R. Says:

    Por eso hay empresas que se lucran generando mecanismos de intercambio de esa información y poniendo en contacto a las empresas con sus posibles candidatos. Si no fuera costosa nadie contrataría el servicio de Infojobs.

  4. Bon-Bágüer Says:

    ¿Por qué insistes en suponer que la búsqueda es siempre desde el paro?

  5. Nemotecnico Says:

    Naturalmente no pongo dudas a tus objeciones Citoyen, pero no veía de más la aclaración cuando derivas de un problema de costes de información a un monopsonio quizá demasiado “alegremente”. De hecho, siempre existe poder de mercado, y éste es distinto según los casos (en mayor o menor medida, y que otorga más poder a oferentes o demandantes), pero de ahí a afirmar que una empresa tiene per se un monopsonio en los mercados me parece más aventurado.

  6. Citoyen Says:

    Bon Bagüer

    Porque en general es casi siempre así.

    ¿Por qué no me lees cuando te respondo que voy a hablar de ello en el próximo post?

    Nemotécnico

    Una cosa que tienes que tener en cuenta es que que algo sea o no un monopsonio supone que en un mercado hay un solo oferente y depende de lo amplio que sea el mercado que estás considerando. Puedes pensar en el mercado de ediciones de dragon ball, el mercado de comics, el mercado literario, el mercado de entretenimiento, o creer que todo es un gran mercado en la medida en que el consumidor tiene una única renta que gastar y por tanto todos los productos compiten por su renta.

    Hablar de monopsonio o monopolio es un concepto relativo y- si sabes como van las mates de esto- lo que estás suponiendo es que la demanda/oferta es relativamente inelástica. Lo que intento demostrar en estos artículos es que efectivamente es así.

  7. Heathcliff Says:

    Teniendo en cuenta el denominado “coin fiscal” y el monto de los seguros de desempleo, la solución óptima es pasarse a la economía sumergida.

    Y no es que lo rpomueva: sólo lo constato.

    Dejo un enlace al respecto del dichoso “coin”

    http://www.calculodehipoteca.net/varios/el-coin-fiscal-como-causa-de-tension-un-abismo/

  8. Bon-Bágüer Says:

    Coño, es que siempre me dices que vas a hablar de ello en el próximo post.

  9. citoyen Says:

    De verdad? porque no echas un vistazo a este comentario a ver qué digo exactamente http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2009/10/entendiendo-el-mercado-de-trabajo-vi-informacion-y-monopsonio-en-la-tierra-media.html#comment-2429

    “No, no me parece porque te fijas en argumentos-que los empresarios tienen las mismas dificultades y que se puede llevar a cabo búsqueda mientras estás empleado- a los que tengo pensado dedicar un post (el siguiente no, el siguiente)”

  10. Club Lorem Ipsum :: La Ley de la Gravedad » Archivo » Entendiendo el mercado de trabajo VIII: Búsqueda, asimetrías y objecciones varias. Says:

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  11. Bon-Bágüer Says:

    Bueno, bueno…

  12. Juan Says:

    Si no la recibe, sigue buscando. Si la recibe, la acepta siempre que piense que no le sale a cuenta seguir buscando.

    Este supuesto es absurdo. Lo que ocurre en la vida real es:

    Si no la recibe, sigue buscando. Si la recibe, la acepta SIEMPRE. Si la propuesta no es satisfactoria, la acepta pero seguirá buscando trabajo. La oferta de trabajo NO se rechaza para seguir buscando. Se acepta y se sigue buscando.

    La persona que ya tiene trabajo puede seguir buscando. Es probable que deje de buscar cuando piense que no va a encontrar un trabajo mejor que el que ya tiene. Si espera un salario mejor, puede que deje de buscar si se da cuenta de que en las demás empresas dan un salario más o menos igual.

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