Igualdad material y democracia financiera I: Marx contra el mito del espíritu empresarial
En su fantástica “Introducción a Karl Marx”, Elster explica que la principal razón por la que Marx era hostíl al capitalismo no era que lo viera como una retroceso. Al contrario, el modo de producción capitalista era un sistema que permitía que una parte muy importante de la población se autorrealizara y participara en la prosperidad colectiva, al menos en comparación con el pasado. El principal handicap era, sin embargo, que mantenía a una parte importante- lo que no tenian acceso a los medios de producción- excluida de esa autorrealización; “alienada”. Eso era algo indeseable en sí mismo, pero además era algo que reducía la creatividad de la sociedad en su conjunto al limitar esa acción creativa a una minoría.
A este punto de vista se opone la forma en que los economistas liberales (liberal en este sentido concreto) interpretan el funcionamiento de la economía y la teoría económica. Así, los economistas burgueses pro-business creen que las ideas de Marx sobre la teoría del valor son suficientes para “descartar a Marx del panteón de los grandes economistas” . Hay dos proposiciones que, creo, se le pueden adjudicar a esta perspectiva sin riesgo de caricaturizar. 1) Su interpretación del segundo teorema del bienestar implica que, desde el punto de vista de la eficiencia económica, la distribución de la renta importa poco o nada porque los recursos siempre van a parar a quién puede sacar un mayor provecho de ellos, aunque los rendimientos se distribuyan de forma desigual. 2) Las desigualdades sociales son el resultado de las habilidades de cada cuál, o de la voluntad de tomar riesgos o del espíritu emprendedor, y en una medida muy pequeña de la situación de partida. En la práctica, sin embargo esto no es así y existen razones profundas en la teoría económica para ello.
Discriminación en el mercado de crédito
La razón más importante para ello es que una hipótesis hundida del modelo es la existencia de mercados de crédito perfectos. Cuando esto es así, existe una poderosa fuerza igualadora: los recursos de una economía van a parar a quién pueda sacar un mayor provecho de ellos. Cualquier con ideas, la voluntad de tomar riesgos y con espíritu empresarial necesario puede tomar prestado, con independencia de su origen social o su riqueza inicial, y salir adelante. Además, la economía en su conjunto hace el mejor uso posible de esa actitud, riesgo, espíritu, etc,… A ésto, lso economistas lo llamamos “la ley del precio único”
En la realidad, sin embargo, el acceso a los mercados de crédito no es igualitario, a diferencia de, digamos los mercados de productos dónde, aún teniendo distintas rentas, todo el mundo se enfrenta a los mismos precios. NO hace falta ser un genio para entender que el Banco Santander o Bill Gates pueden obtener préstamos con más facilidad y más baratos que un fontanero que trabaje como autónomo y que ello no se debe sólo a que lo que quieren financiar los dos primeros sea más rentable.
La razón para ello es que existen problemas de lo que los economistas llamamos “contratos incompletos”. Un contrato es incompleto cuando no existe posibilidad de incluir en él algún aspecto o asegurar su ejecución y esto ocurre, especialmente, cuando el prestamista no tiene acceso a toda la información relevante sobre el proyecto que se intenta financiar y existe un riesgo de insolvencia. Si yo tengo una fantástica idea, tremendamente rentable, para fabricar miniaturas de warhammer pero el tipo del banco no tiene ni idea qué es exactamente warhammer, le será muy difícil evaluar el riesgo de mi proyecto. Típicamente, me pondrán un tipo de interés relativamente alto y en esa situación, es posible que yo piense que es mejor tomar acciones muy arriesgadas y si me sale mal, declararme insolvente “cara gano yo, cruz pierde el banco”. Llamamos a estos dos problemas “selección adversa” y “riesgo moral” y ambos surgen cada vez que algo debe financiarse con dinero ajeno: son un “problema de agencia“. No surgen, en cambio, cuando yo me financio con mi dinero: en ese caso, yo asumo los riesgos que tomo (no hay riesgo moral) y yo sé lo que estoy financiando (no hay selección adversa).
En la práctica financiera, existen dos mecanismos para aliviar estos los problemas de agencia. Primero, el banco normalmente me exigirá que yo ponga parte del dinero (cofinanciación). Si yo estoy arriesgando mi fortuna también, entonces no querré llevar a cabo proyectos demasiado arriesgados. En segundo lugar, el banco se asegurará que puede ejecutar su deuda sobre mi patrimonio y eso requerirá que yo tenga algo de patrimonio- por ejemplo, una casa. En jerga financiera se dice que deberé dar “colaterales”.
Igualdad, eficiencia y espíritu empresarial
Una vez que uno ha tomado en cuenta el efecto de los contratos incompletos, las dos conclusiones liberales simplemente se hunden y el mundo empieza a parecer francamente más marxista. El punto común es que la capacidad para endeudarse -y por tanto el acceso al capital- depende mucho más de lo que tenga cada uno inicialmente- de la renta. En resumen: en ausencia de un mínimo de igualdad en la repartición de la riqueza, la ley del precio único no juega en el mercado de crédito.
La primera consecuencia es que el éxito en una economía y el acceso al capital, no depende sólo de las habilidades, del talento, de la voluntad para tomar riesgos o del espíritu empresarial como en el sueño húmedo americano. Al contrario, depende de la renta de cada uno. Típicamente, la gente con más dinero podrá financiar proyectos de menor calidad, de forma más barata y más grandes que la gente con menos dinero- pensad en un PYME y en Endesa. Por otro lado habrá una cantidad considerable de gente que por carecer del dinero suficiente esté excluida de los mercados de crédito y por tanto del sistema capitalista en su conjunto. En palabras de Adam Smith “El dinero, dice el proverbo, hace al dinero. Cuando uno tiene un poco, es a menudo fácil conseguir más. Lo difícil es conseguir ese poco”. Dejo al lector sacar las conclusiones que desee de este hecho, pero se parece tremendamente a un sistema de reproducción del capital que, sin las condiciones de partida adecuadas, excluye masivamente a los que menos tienen.
Un segundo hecho es la relación entre eficiencia e igualdad. La predicción del modelo de restricción de crédito es que una sociedad más igualitaria, típicamente, será más eficiente. Esto es así porque habrá más individuos capaces de acceder al crédito al tener más activos que sirvan de colateral y poder cofinanciar más proyectos. En definitiva, permite que un mayor número de individuos participen en el sistema capitalista.






Octubre 14th, 2009 at 9:03
Vamos, que es la clasica objeción de sentido común a los argumentos meritocráticos en favor del liberalismo: que pierden su sentido desde el momento en el que el campo de juego ya se ha desnivelado.
Octubre 14th, 2009 at 9:08
“Eso era algo indeseable en sí mismo, pero además era algo que reducía la creatividad de la sociedad en su conjunto al limitar esa acción creativa a una minoría”
Eso es un punto razonable por parte de Marx; como trabajador agudamente alienado, estoy de acuerdo.
Pero desde el punto de vista del consumidor, el hecho de que muchas personas creativas no obtengan financiación es menos importante de lo que parece, porque la mayor parte de la actividad económica no es especialmente creativa.
Lo importante es que las personas abiertamente incompetentes sufran la competencia de personas competentes; supongamos que el dueño de almacenes Arias era un tio poco capaz, mientras Amancio Ortega es un lince.
Ambos tienen acceso a financiación; Ortega gana más dinero, expande el negocio, empieza a trabajar con China; el dueño de Almacenes Arias empieza con mas dinero, pero no quiere deslocalizar, con lo cual se vuelve menos competitivo, y poco a poco maneja menos recursos, y tiene menos acceso al crédito. Al final Almaneces Arias casi desaparece e Inditex se convierte en un imperio.
Es verdad que un tio sin recursos, pero con mas habilidades para el textil que Ortega, nacido en un barrio de pobre no lo tiene facil para obtener crédito, pero ¿realmente es eso tan importante? Fabricar ropa no es Física nuclear; si siempre lo hacen los mismos (porque no hay acceso al crédito), tenemos asegurado el estancamiento, pero basta una competencia aguda en un segmento pequeño de la sociedad para garantizar que las mejores técnicas productivas se apliquen.
Adiocionalmente, en un mundo de grandes sociedades anónimas dirigidas por gestores gente de clase media puede alcanzar puestos muuuy elevados por su propia competencia gestora, sin ni siquiera arriesgar.
Bueno, te dejo este “opusculo” del CREI que dice mas o menos lo mismo que tu post:
http://www.crei.cat/research/opuscles/Opuscle22%20CREI%20CAST.pdf
Octubre 14th, 2009 at 9:57
“hecho de que muchas personas creativas no obtengan financiación es menos importante de lo que parece, porque la mayor parte de la actividad económica no es especialmente creativa.”
Esto es interesante, especialmente viniendo de alguien que es filoaustriaco como tú. Lo que yo aprendí en los debates sobe el cálculo socialista (http://www.lorem-ipsum.es/blogs/equilibriosocial/2005/02/capitalismo-financiero-i/ http://www.lorem-ipsum.es/blogs/equilibriosocial/2007/02/socialismo-y-taylorismo/ ; http://www.econlib.org/library/Essays/hykKnw1.html) es que cuanto más descentralizada esté la “creatividad empresarial (austrojerga al canto)” más capacidad para innovar y reorganizarse tiene una economía. Al fin y al cabo, es un problema de gestión del riesgo; la diversificación siempre es buena. Sin embargo, ahora resulta que la actividad creativa, esa por la que el socialismo de mercado conduce a la condenación eterna y por la que, en teoría, europa sufre la euroesclerosis, es algo de importancia limitada. Hum,…
“pero basta una competencia aguda en un segmento pequeño de la sociedad para garantizar que las mejores técnicas productivas se apliquen”
Pensaba que alguien filoaustriaco como tú no asumiría que las técnicas productivas preexisten al proceso de mercado, argumento neoclásicamente trasnochado, sino que son creadas por el mismo en un proceso dinámico de cognición prueba error, etc…
“Es verdad que un tio sin recursos, pero con mas habilidades para el textil que Ortega, nacido en un barrio de pobre no lo tiene facil para obtener crédito, pero ¿realmente es eso tan importante?”
Es importante si uno defiende la legitimidad del sistema y el carácter meritocrático del éxito empresarial. Si resulta que el éxito empresarial está racionado en razón del origen social, entonces tal vez deberíamos repensar en qué medida son heroicos los empresarios schumpeterianos de los que me hablas a menudo merecen su posición; en qué medida las cosas podrían mejorar redistribuyendo recursos; y en qué medida las retribuciones de los gestores que toman las decisiones finales de una empresa son “justas”.
“en un mundo de grandes sociedades anónimas dirigidas por gestores gente de clase media puede alcanzar puestos muuuy elevados por su propia competencia gestora, sin ni siquiera arriesgar.”
Esto es altamente discutible. Primero, porque la movilidad social depende bastante de factores intangibles como las redes sociales, las habilidades no técnicas, etc… Recuerda que los gestores no tienen un contador incorporado que mide su productividad marginal. Segundo porque es conceptualmente complicado que eso sea así porque tiene un problema de free lunch: si los que ganan no asumen el riesgo, tienes un gigantesco problema de agencia dónde se toman riesgos excesivos. La corporate governance, pensaba, consistía en eso: hacer soportar los riesgos de la empresa a los gestores.
Octubre 14th, 2009 at 10:56
A ver, el crecimiento empresarial es orgánico. No debes esperar que un tio con talento y sin colateral reciba recursos enormes, pricipalmente porque no sabemos si tiene talento.
El tio recibe primero dinero para una tienducha, y si le va bien para otra, y si sigue ganando para otra mas. Evidentemente si el tio talentoso empieza ya con 100 tiendas, se quita el 90% del trabajo (llegar a la tienda 100 a los 50 años). Ahora bien, ¿como sabemos quien tiene talento? No lo sabemos: dejamos la pasta a quien tiene colateral, y si no tiene talento, la pierde, y si lo tiene gana más. Si la gente viviese eternamente, al final todo el mundo tendría lo que se merece, si no, el tema se desdibuja inevitablemente.
En cuanto a la “innovación”, nunca he creido mucho en ella: el proceso de mercado es como la evolución: el progreso es resultado de las mutaciones (”innovación”) y las presiones selectivas (”proceso de mercado”). Al contrario que los austríacos confio más en el mercado como generador de presiones selectivas correctas que como generador de “innovaciones”. Las mayores innovaciones suelen hacerse en universidades, en laboratorios y en otros lugares relativamente alejados del proceso de mercado. Aunque el proceso de mercado permite (en mi opinion optimamente) poner las innovaciones al servicio del consumidor. La alternativa pública pone al consumidor al servicio de las innovaciones, o de algun criterio burocrático que nunca captura la realidad.
Octubre 14th, 2009 at 11:02
“Es importante si uno defiende la legitimidad del sistema y el carácter meritocrático del éxito empresarial”
La legitimidad del sistema deriva PRIMERO de la soberanía del consumidor, y solo después de la meritocracia del proceso de mercado, que es mucho más intensa a la hora de generar el salario de los ingenieros, los contables y los fontaneros que el del Bill Gates. Mi opnión es que el consumo de las grandes fortunas es en buena parte aleatorio, y en otra parte significativa, directamente criminal. Pero del percentil 90 para abajo, la meritocracia de mercado es sólida.
Octubre 14th, 2009 at 11:11
Por cierto, un ultimo apunte: los problemas de agencia en un sistema de crédito más “democratizado” son tambien muy intensos:
Si me prestas sin colateral, ¿que arriesgo yo si pierdo? Nada (por definicion de “ausencia de colateral”). ¿Y que ganas tu si me sale bien el negocio? El spread sobre el tipo de interés. Si ese spread es muy alto, vuelta a la casilla de salida: el crédito no estaría democratizado.
Octubre 14th, 2009 at 11:24
Creo que has malinterpretado el espíritu de mi post. Lo que intento subrayar es que en las sociedades más igualitarias hay más gente con acceso al crédito y por tanto capaz de participar en el sistema capitalista; no he defendido en ningún caso- creo- que se deba prestar dinero a gente sin colateral, sólo que es óptimo (y más justo) que haya más gente con colateral- a eso me refiero con “democratizar el crédito”.
Respecto al 90% por debajo de Bill Gates. Es interesante. ¿Qué opinión tienes sobre los impuestos sobre las grandes fortunas, combatir los paraísos fiscales, etc,…? Al fin y al cabo, son medidas que conciernen a ese 10%. Por otro lado, pareces asumir que el acceso al crédito no condiciona la acumulación de capital humano; los ingenieros no son naturalmente ingenieros.
Finalmente, si me permites no es demasiado coherente decir que los consumidores ganan de todas formas. Al fin y al cabo, los consumidores, en términos de bienestar, dependen de su poder de compra y de cómo estén retribuidos. Decir que la legitimidad deriva de la soberanía del consumidor y añadir después que la distribución de los recursos para ejercer esa soberanía no importa es como defender la sociedad feudal según la idea de que a cualquier le podría haber tocado nacer noble.
Octubre 14th, 2009 at 13:26
“Respecto al 90% por debajo de Bill Gates. Es interesante. ¿Qué opinión tienes sobre los impuestos sobre las grandes fortunas, combatir los paraísos fiscales, etc,…? Al fin y al cabo, son medidas que conciernen a ese 10%.”
Loable, pero en general inutil. Los ricos son el precio (barato) que tenemos que pagar para tener capitalismo. Si de verdad consigues ponerles a raya, probablemente tambien te habras laminado la economía en general.
“Finalmente, si me permites no es demasiado coherente decir que los consumidores ganan de todas formas. Al fin y al cabo, los consumidores, en términos de bienestar, dependen de su poder de compra y de cómo estén retribuidos. Decir que la legitimidad deriva de la soberanía del consumidor y añadir después que la distribución de los recursos para ejercer esa soberanía no importa es como defender la sociedad feudal según la idea de que a cualquier le podría haber tocado nacer noble.”
Haber, el consumidor es el agente representativo formado por las preferencias de todos los agentes ponderadas por la renta de cada uno. Por tanto, podemos decir que “El consumidor” gana con todas las ganancias de eficiencia. Es verdad que desgraciadamente la ponderacion podría no ser justa; no es menos cierto que la mayor parte de la renta en una sociedad capitalista es legítima y resultado de actividades beneficiosas.
Pero, si, si de verdad no nos gusta el reparto de la renta, eso es un motivo para aplicar el segundo Teorema, redistribuir, obtener un consumidor representativo con el que estemos mas comodos, y entonces, si, remitirnos a la soberania del consumidor como legitimadora del capitalismo. En definitiva, redistribución de la renta secundaria, QUIZA; intervencion sobre la formacion de las rentas primarias y/o los precios, NO.
“Por otro lado, pareces asumir que el acceso al crédito no condiciona la acumulación de capital humano; los ingenieros no son naturalmente ingenieros.”
Pues eso, que redistribuyas rentas ofreciendo a la gente cheques escolares y seguro sanitario.
Octubre 14th, 2009 at 13:41
“intervencion sobre la formacion de las rentas primarias y/o los precios, NO”
Lo afirmas con demasiada alegría para mi gusto. Los precios se forman óptimamente cuando el mecanismo está correctamente diseñado. Tú pareces asumir que el mecanismo está siempre correctamente diseñado. En este post demuestro (vamos, expongo, la idea no es mía) que, en el caso del crédito, eso no es necesariamente así - el precio del crédito no refleja la productividad marginal del capital, sino también y sobre todo el riesgo de impago que es tanto mayor como desigual sea la distribución de la renta.
Tú única defensa del mecanismo de mercado es tu suposición a priori de que los burócratas no pueden hacerlo mejor. Sin embargo, los empleados de una empresa grande son también burócratas y lo que los disciplina, en teoría, es el sistema financiero- que ya hemos aclarado, es profundamente discriminador en la medida en que la ley del precio único no se cumple. Vamos, que le veo agujeros a tu defensa no condicionada.
Octubre 14th, 2009 at 14:58
El sistema es descentralizado, y tiene buenas propiedades de convergencia. La única forma de mejorarlo sería intentar eso que tu siempre apoyas: eliminar las herencias, y arriesgarnos a que la gente liquide su capital antes de morir o se forme toda una industria de las herencias encubiertas. Además, si el talento tiene una base genética, la herencia tambien juega un papel dejando el capital en manos de los genes más productivos, informacion esta que se perdería en la expropiacion y redistribucion de la riqueza, que a su vez estaría mediatizada por un proceso político, con todo lo que el Public Choice nos dice de esa clase de procesos.
En realidad el sistema solo falla (en tu analisis) porque los agentes no son eternos, y por tanto el proceso de convergencia de la riqueza a las mejores manos es recurrentemente interrumpido por la muerte y la herencia.
Noviembre 12th, 2009 at 18:01
[...] porque ilustra algo común a la hora de hacer ingeniería social/institucional. Como explicaba algunos posts atrás los mercados de crédito se caracterizan por tener “contratos incompletos”. Un contrato [...]
Junio 17th, 2010 at 10:05
[...] Concretamente, un aspecto interesante es apuntar al hecho de que en ninguna economia del mundo el mercado, en el sentido Walrasiano del termino, sirve para asignar todos los recursos. Si esto fuera cierto, los recursos irian a parar a donde fuera mas util. Esto solo seria posible en un mundo Walrasiano. Por el contrario, existen otras instituciones para asignar recursos que la evolucion ha “creado” (metafora) para “suplir” las deficiencias del mercado. El estado es una de ellas; pero tambien lo son cosas como los contactos, la familia, las redes relacionales, etc… que son todas ellas formas directas de asignar recursos y no siempre segun criterios meritocraticos o de eficiencia. [...]
Julio 5th, 2010 at 15:51
Así que según tú (y el marxismo), una parte de la población queda excluida de los medios de producción, eh?
2 preguntitas, a ver si te tropiezas en tu propia ignorancia:
1) ¿Qué es el capital? (bien explicado)
2) ¿Cómo es posible, sin violencia, excluir a alguien?
Gracias de antemano por tu inestimable análisis económico