Krugman sobre el Estado de la Macro.
Empezaré a postear una serie sobre el tema que estamos debatiendo del mercado de trabajo el lunes. Entre tanto, podéis leer el (largo aunque nada técnico) artículo de Krugman sobre el Estado de la (ciencia) macroeconomía con especial hincapié en la economía financiera. Leedlo- tú también kantor, me interesa tu opinión-, es un buen resumen y de lo que ha ocurrido y de lo que él piensa.
En mi opinión hay cosas que exagera algunas cosas- por ejemplo, no creo que sea cierto que la literatura económica hubiera olvidado la “economía de la catástrofe”, como la literatura sobre crisis monetarias del que él mismo es el autor más importante muestra y que se ha desarrollado especialmente a lo largo de la década de los noventa. Algo similar ocurre con las nuevas finanzas institucionales (Bernanke, Gertler, Stiglitz, etc…). Esto, por supuesto, es un problema de apreciación y de lo que uno decide considerar como “ortodoxo”. Estoy totalmente de acuerdo con el comentario de Justin Fox.
Sin embargo, tiene algunos párrafos de una clarividencia asombrosa. Éste, por ejemplo, podría haberlo firmado yo:
Chicago’s Cochrane, outraged at the idea that government spending could mitigate the latest recession, declared: “It’s not part of what anybody has taught graduate students since the 1960s. They [Keynesian ideas] are fairy tales that have been proved false. It is very comforting in times of stress to go back to the fairy tales we heard as children, but it doesn’t make them less false.” (It’s a mark of how deep the division between saltwater and freshwater runs that Cochrane doesn’t believe that “anybody” teaches ideas that are, in fact, taught in places like Princeton, M.I.T. and Harvard.)
Meanwhile, saltwater economists, who had comforted themselves with the belief that the great divide in macroeconomics was narrowing, were shocked to realize that freshwater economists hadn’t been listening at all. Freshwater economists who inveighed against the stimulus didn’t sound like scholars who had weighed Keynesian arguments and found them wanting. Rather, they sounded like people who had no idea what Keynesian economics was about, who were resurrecting pre-1930 fallacies in the belief that they were saying something new and profound.
[Saltwater viene a ser sinónimo de Keynesiano y Freshwater de Nuevo Clásico, dos escuelas, la segunda más liberal que la primera].
O este párrafo, que es una descripción casi perfecta de mi actitud epistemológica:
So here’s what I think economists have to do. First, they have to face up to the inconvenient reality that financial markets fall far short of perfection, that they are subject to extraordinary delusions and the madness of crowds. Second, they have to admit — and this will be very hard for the people who giggled and whispered over Keynes — that Keynesian economics remains the best framework we have for making sense of recessions and depressions. Third, they’ll have to do their best to incorporate the realities of finance into macroeconomics.
Krugman ha puesto un post en su blog hablando del tema. Me quedo con este párrafo.:
Actually, let me put it this way: the economy is a complex system of interacting individuals — and these individuals themselves are complex systems. Neoclassical economics radically oversimplifies both the individuals and the system — and gets a lot of mileage by doing that; I, for one, am not going to banish maximization-and-equilibrium from my toolbox. But the temptation is always to keep on applying these extreme simplifications, even where the evidence clearly shows that they’re wrong. What economists have to do is learn to resist that temptation. But doing so will, inevitably, lead to a much messier, less pretty view.






Septiembre 6th, 2009 at 18:15
[...] Paul Krugman en el New York Times sobre el estado de la macroeconomía en general. Relacionada: http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2009/09/krugman-sobre-el-esl sin comentarios en: actualidad, economía karma: 14 etiquetas: paul krugman, macroeconomía, [...]
Septiembre 7th, 2009 at 8:05
El artículo de Krugman me parece grandioso. ¿Aún piensas, Citoyen, que mi hipótesis sobre la falta de “conocimiento establecido” en Economía no es plausible? Pues yo detecto en el diagnóstico de Krugman muchos indicios que apuntan hacia esa hipótesis…
Por otra parte: en la conclusión de Krugman sobre la necesidad de asumir que se está tratando con un mundo desordenado, incierto, a menudo impredecible, difícil de describir con modelos matemáticos formalmente bonitos, etc… ¿hasta qué punto creéis que está siendo permeable a las ideas defendidas por Nassim N. Taleb, particularmente las referidas a los mercados financieros? Apreciaré particularmente la opinión de Kantor a este respecto.
Un saludo.
Septiembre 7th, 2009 at 13:12
Nassim Taleb, no lo sé, tengo pendiente leer su libro. Tiene un estilo excesivamente pedrojótico para mi gusto.
Sigo pensando que tu hipótesis no es plausible. Una diferencia entre Krugman y yo es que, personalmente, no cre que haya que tomarse a los economistas Fresh Water en serio, como descripción de la realidad. Nadie lo ha hecho- los bancos centrales siguen usando la curva de philips; los gobiernos siguen usando la política fiscal; los estabilizadores automáticos siguen funcionando. Me tomo sus conclusiones como “curiosidades teóricas”(a veces muy importantes) pero suponer que los teoremas de neutralidad de la política economica se trasladan al mundo real tal cuál es un “fairy tail”.Otra diferencia es la que digo en el artículo; Krugman es bastante selectivo en lo que considera ortodoxo.
Por último, lo que nos provee la ciencia económica no son leyes de hierro, es una caja de herramientas con la que analizar la realidad. La validez de esas herramientas es comparable a las de la meteorología, la teoría de la evolución o la ecología.
Septiembre 7th, 2009 at 13:31
Pero, coño, ¿la Economía está para predecir? Yo pensaba que estaba para EN-TEN-DER. Porque, vamos, cualquier contable con un poco de cabeza y acceso a los balances bancarios podría haber predecido está crisis con la minga.
Y, OJO, que nosostros, los austriacos, ya sabíamos lo de esta crisis por lo menos desde 1913 o así.
Septiembre 9th, 2009 at 7:25
Primero, me gustaría saber donde demonios dice nadie, incluyendo a Krugman o Citoyen, que la Economía está para predecir y no está para “EN-TEN-DER”.
Luego ¿Me explica cómo se puede predecir el comportamiento de un sistema si no se entiende su comportamiento, caballero? ¿Y ya puestos, también cómo se puede entender un sistema y sin embargo no ser capaz de predecir su comportamiento? Incluso si el sistema es 100% caótico ¡Siempre se podrá predecir un comportamiento caótico sin temor a equivocarse!
Para decirlo con todas las letras, esa dicotomía predicción-entendimiento es impresentable y demagógica.
En cuanto a lo de que cualquier contable podría haber predicho esta crisis (que no “está”, el verbo lleva acento en la ‘a’ pero el pronombre no) con la minga… bueno, resulta realmente curioso, pero parece que ninguno lo hizo. Si millones de contables se han hecho de oro vendiendo antes de la caída de la burbuja y especulando a la baja con acciones, saben ocultarlo bien, los muy machotes. En realidad, no puede evitar acordarme del chiste que dice que economista es la persona que cuando ve a un bañista dispuesto a saltar a una piscina medio vacía, susurra “alguien debería poner más cuidado…” y si se la pega se pone a aullar “¡¡¡¡Se lo dije, se lo dije!!!!”
Por lo general pienso que es un chiste muy injusto. Pero evidentemente, no siempre… a veces es una descripción exacta de la realidad.
Y para terminar, espero que no esté diciendo en serio que “nosostros los austriacos” (por cierto, será por ser austriaco, pero en español se dice “nosotros, sin “s”) sabíamos lo de esta crisis desde 1913… hace 96 años de eso, y aunque tengo que felicitarle por su longevidad, caballero, tengo que señalarle que hacer predicciones a 100 años vista y por lo menos tres depresiones serias de distancia le pone a uno en un campo fundado por Nostradamus, no por Adam Smith.
Septiembre 9th, 2009 at 14:56
Me ha hecho usted reír, caballero.
Si le digo la verdad, no acostumbro a discutir con bufones, pero con usted haré una excepción.
Vamos a ver, se puede saber que la inversión sin ahorro degenera en crisis, pero ya predecir el momento exacto en que la burbuja va a explotar es harina de otro costal. Es decir, EN-TEN-DE-MOS el funcionamiento del sistema pero carecemos de la información suficiente como para determinar el día y la hora, ¿comprende?
De todas formas, hay que distinguir entre la crisis en sí y las causas de la misma. Ya le digo, lo segundo es cosa de los economistas, pero lo primero bien lo puede predecir un tipo que sepa contabilidad y tenga acceso a los balances bancarios. ¿O qué cree, que los ratios de endeudamiento y la calidad de las hipotecas no indicaba que aquello era insostenible?
En fin, hágase un favor: lea “La Acción Humana” de Mises y el “Dinero, crédito bancario y ciclos económicos” de Güerta de Soto, y ya si eso se vuelve a pasar por aquí. ¡Ah!, y si puede ser, convertido en praxeólogo. Vamos, que deje la bufonería, caballero.
Septiembre 9th, 2009 at 15:01
Ah, y lo de 1913, repásese la historia de la FED, caballero. Que nosostros, los austriacos, ya sabíamos que la URSS se iba al garete allá por los años veinte.
Septiembre 9th, 2009 at 17:51
SIGLO I D.C., algún lugar de la Galia:
Centurión Romano: “a ver, bárbaro de la estepa, arrodíllate al paso de las Legiones”
Bárbaro de la Estepa (austríaco): “lo hago, porque sé perfectamente que el Imperio Romano se está yendo al garete”
Centurión Romano: “¿cómo?, ¿cuándo?, ¿este año?¿el año que viene?¿por qué motivo?¿bajo qué mecanismo?¿qué puedo hacer para evitarlo?” (es un centurión intelectualmente inquieto)
Bárbaro de la Estepa (austríaco): “no lo sé. Pero va a caer. Algún día caerá, seguro”
…….
Septiembre 9th, 2009 at 20:00
Bueno, miren, aquí lo que hay es un grave problema: que no tienen ni idea de PRA-XEO-LO-GÍ-A, ése es el problema.
¡¡¡Más Mises y menos Keynes, ignorantes!!!
En cualquier caso, no me importa demasiado perder el tiempo instruyendo a los vulgares de mente. Agradézcanmelo, por lo menos.
Vamos a ver, ¿cayó o no cayó la URSS, eh? La diferencia entre su bárbaro y nosotros, los austriacos, es que nosostros fuimos capaces allá por los veinte de explicar detalladamente los motivos por los que la URSS caería, caballeros. Efectivamente, así ocurrió, y por las causas que nosotros habíamos enumerado.
En fin, léanse algo del debate sobre el cálculo económico en el socialismo (Mises, Hayek, Lange…) y ya verán como se les callan sus atrevidas bocas, caballeros.
Un saludo.
Septiembre 10th, 2009 at 13:18
Varias cosas:
1.En este blog está terminantemente prohibido usar caballos. Nada de caballeros ni de falsa cortesía, por tanto.
2. También está terminantemente prohibido repartir panfletos de propaganda; luego la gente los tira al suelo y se queda todo hecho un asco.
3.Si alguien está interesado en confrontar prejuicios con retórica grandilocuente despreciando al que está en frente que se afilie a un partido político o alguna secta; groupies aquí no. Eso sólo está permitido aquí cuando hablamos de cosas realmente serias: juegos de rol, comics, heavy metal o Dragon Ball, el resto del tiempo uno debe preguntarse si lo que va a decir es realmente útil o en su defecto gracioso.
Más aquí http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2008/07/algunas-indicaciones-para-comentar-en-este-blog.html
Septiembre 12th, 2009 at 1:10
Señores, vean cuán orgásmica llega a ser la lectura del clásico de clásicos:
http://libros.libertaddigital.com/el-libro-que-me-convirtio-en-economista-1276236938.html
Septiembre 30th, 2009 at 15:43
[Algunas notas epistemológicas: Nassim Taleb, la economía académica y el advenimiento de las crisis…]
http://comoquerais.blogspot.com/2009/09/algunas-notas-epistemologicas-nassim.html