Entendiendo el mercado laboral II: El análisis de equilibrio
Decíamos en el post anterior que los modelos económicos son sobre todo una forma de resumir algo relativamente complejo en unas cuantas variables para aislar los mecanismos causales y ese resumen implica realizar simplificaciones. Concretamente, los economistas hemos pensado que, en general, es más útil concentrarse en la situación final después de que todo el proceso haya tenido tiempo. Eso es lo que llamamos un “equilibrio”: una situación dónde las fuerzas que hacen que la situación que estábamos describiendo se hayan cancelado las unas a las otras. El análisis de equilibrio –o estático comparativo- tiene ventajas en la medida en que permite ahorrarse los detalles del proceso y comparar, con instrumentos matemáticos, las distintas “photo – finísh” variando las condiciones de partida, suponiendo que lo que ocurre entre media simplemente “ocurre”. Además de ser fácil de modelizar, es significativamente sencillo, también genera predicciones que se pueden generalizar, estemos hablando de patatas, caballos o coches de carreras.
Eso no significa que lo que ocurra entre medias no nos parezca importante, que asumimos simplemente ocurre y no observamos esa dimensión en esta parte del análisis; sólo el resultado final. Pensad en ello como ver la clasificación de una liga de fútbol. Para ver quién ha ido ganando un puede ver el proceso en su detalle –todos los partidos de fútbol- o sólo focalizarse en los fichajes del principio de la temporada y en la clasificación del final y entender que el equipo que gana la vida es el que ha ganado más partidos y jugado mejor.
Para víncular el resultado final- el equilibrio- con las condiciones iniciales, cuando hablamos de un mercado, suponemos que media un proceso similar al de la subasta de más arriba que lleva, de forma más o menos automático al equilibrio, aún cuando sabemos que esto no ha sido exactamente así. El primero en formularlo fue Leon Walras que hablaba de un mecanismo de “tanteo” (tatonnement) de prueba y error que replicaría el mecanismo de un subastador.
A pesar de su evidente superioridad sobre todas las alternativas que preconizan sus críticos que normalmente suelen pertenecer a alguna rama de la psicomagia o la literatura, el análisis de equilibrio basado en el mecanismo competitivo ha ejercido sobre la teoría económica un efecto acaparador. Me refiero aquí a que, por un lado, no han existido esfuerzos fructíferos por entender cómo es el proceso intermedio, por otro, una parte importante de la profesión económico parece haber ignorado las limitaciones del análisis de equilibrio y haber creído realmente que el mecanismo intermedio es una subasta y finalmente, no han tenido en cuenta como afectan las transacciones que se realizan fuera del precio de equilibrio y si impiden que se llegue al equilibrio final.
Así, existe toda una parte de la Nueva Macroeconomía clásica que trabaja con la hipótesis de “equilibrio continuo” de los mercados y en general haciendo como si las simplificaciones fueran más que eso, fueran de hecho la realidad, ignorando que las condiciones bajo las cuáles se cumple son en realidad muy restrictiva y el resto del tiempo sólo tenemos aproximaciones más o menos precisas. A nivel menos fuerte, muchos economistas han (o hemos) pensado que el hecho de que se llegue a un equilibrio de tipo competitivo, similar al de una subasta, es algo que ocurre siempre en el largo plazo. Es posible que a corto plazo la gente cometa errores y compre la lata de atún más cara; pero a largo plazo, rectificará comprando la barata.
Aunque estas hipótesis están en ocasiones justificadas, lo que no está justificado en ningún caso es no ser consciente de que uno está metiendo en una caja negra un proceso que no analizamos y simplemente suponemos que “ocurre” de una forma similar a una subasta y pensar que realmente se trata de una subasta, igual que la de la lonja. Este tipo de abuso con el mecanismo competitivo, como algo más que una metáfora, ha llevado a muchos economistas, no sólo a hacer mala economía, sino también a dar munición a los críticos de la economía neoclásica pmara tirar el bebé con el agua del baño.






Septiembre 9th, 2009 at 10:38
Como no veo donde puedo mandar un correo y últimamente con el tema del mercado de trabajo y su reforma, el informe sobre competitividad del World Economic Forum hace una mención importante sobre el “extraordinariamente rígido mercado laboral español”.
Un saludo, y gracias por la labor del Club.
El informe
http://www.weforum.org/en/initiatives/gcp/Global%20Competitiveness%20Report/index.htm
Resumen por paises
http://www.weforum.org/pdf/GCR09/GCR20092010CountryHighlights.pdf