Quiénes somos
Hágase socio
Noticias y eventos
El Coliseo

Competencia imperfecta en el mercado laboral; revisitando la discusión

El debate que abrí algunos posts atrás y que luego seguí con otro se ha prolongado bastante en una mezcla de guerrilla de datos regada con epistemología entre kantor por un lado y Jose y yo por otro. En este post quiero intentar organizar el debate por puntos e intentar dar un feedback. (dado que Jose y yo tenemos posiciones similares, lo presentaré como oposición entre kantor y yo como si la posición de josé y la mía fuera la misma aunque obviamente sólo me la atribuyo a mí)

A nivel epistemológico creo que los tres, y ninguno lo cuestiona, estamos de acuerdo en qeu una teoría debe estar orientada empíricamente- es decir, ser falsable, o progresiva o como queramos llamarlo. Que una teoría no se cumpla en un caso no es una razón para descartarla si tiene un buen “record” predictivo, y que se cumpla en otro caso caso tampoco es motivo para adoptarla. bla bla bla; todos hemos leído lo que decían Lakatos, Popper y Kuhn. Descartar el empirismo no es un opción, pero adoptar un empirismo ingenuo tampoco. Propongo cerrar el debate en este punto.

La divergencia reside en lo que uno considera como empíricamente contrastable. Kantor piensa que cuando uno trata con sistema complejos, los estándares de la física son demasiado exigentes. Personalmente, estoy bastante de acuerdo con él, por eso creo (más luego) que en ciencias sociales lo que uno considera empíricamente contrastado debe ser más o menos flexible ya que un mal conjunto de datos que te arruinen una buena teoría es mejor que una teoría sin ningún tipo de dato; él en cambio considera que eso es una razón para no fiarse demasiado de las contrastaciones empíricas que se llevan a cabo en economía, o al menos no darles la misma importancia que se le dan en otras ciencias.

En el caso concreto de la economía, tenemos divergencias más fuertes. Él cree que la investigación empírica debe estar guiada por la teoría y el caso de Card y Krueger que mencionaba en el post anterior que se limita a mostrar que el empleo no baja cuando el salario mínimo aumenta, sino que deben explicar como y por qué. En el caso concreto de la comida rápida, esto es tanto más incoherente que con lo que sabemos, teóricamente de los mercados, porque la demanda de trabajo está muy fragmentada. Señala además el carácter anecdóctico y ad hoc del caso y cuestiona que sea un fenómeno general. Yo he apuntado que no es necesario que haya concentración, y que existen mecanismos teóricos que permiten racionalizar el resultado que además encajan con el funcionamiento general del mercado laboral (más luego). Especialmente, pienso que no existe ninguna razón a priori para suponer que un modelo se aplica (el modelo competitivo) y el hecho de que tengamos anomalías y que el modelo de monopsonio sea capaz de explicarlas y de englobar las predicciones del modelo competitivo lo hace una teoría más general y es una razón para adoptarlo como “benchmark”.

En general, creo que nos separa cierta concepción epistemológica en cuanto a la importancia de los microfundamentos. Yo pienso que los modelos son estilizaciones que permiten hacer predicciones y que sus fundamentos teóricos pueden ser poco realista, pero lo realmente importante es que tengamos un modelo que realice predicciones. No creo que exista una escalera reduccionista que nos haga pasar de de la macro a la micro, a la psicología individual, a las neurociencias, ecología, biología, química, etc… sin negar las sinergias que pueden existir entre ramas. Pienso que los economistas- casi todos los científicos- tratamos con propiedades emergentes, generalmente mal microfundamentadas, pero que son útiles porque modelizan correctamente patrones reales que observamos, aunque esos patrones sean emergentes. Kantor piensa que lo que hizo adoptar la física moderna fue su potencia teórica más que la adecuación empírica y que por tanto uno debe ser escéptico respecto a las anomalías empíricas. Kantor piensa que el precio a pagar por mi punto de vista en economía fue la estanflación de los 70 dónde se tomaron en serio la curva de Philips; yo creo que el precio a pagar por la concepción de Kantor es la irrelevancia práctica de la nueva macroeconomía clásica (más luego). Robert Lucas y Thomas Sargent estarían con Kantor, Milton Friedman y Paul Samuelson conmigo.

A nivel del tema del mercado de trabajo. Kantor ha cuestionado la relevancia, el método, y la significatividad de los resultados del paper de Card y Krueger. Yo soy bastante oficialista en cuanto a los resultados empíricos -me creo lo que viene en las instituciones internacionales y en los manuales de editoriales prestigiosas- porque mi formación en métodos cuantitativos es sólo un poco mejor que la que recibí en párvulos. No entraré por tanto en el debate en cuestión.

José y yo pensamos que la razón para tomarse en serio la hipótesis del monopsonio en el mercado del fast food es que esa es la situación general en el mercado de trabajo y no hay ninguna razón para considerarlo una anomalía o algo “ad hoc”. ¿Por qué? Porque las predicciones del modelo competitivo son más estrechas que las del monopsonístico - es decir, siempre qeu se el modelo competitivo haga una prediccion acertada el monopsonístico también estaría haciéndola, pero no necesariamente al revés. El modelo de monopsonio explica cosas como la dispersión salarial (porque empleados iguales cobran distinto) la brecha salarial entre géneros, o por qué los empleadores gastan dinero en capital humano del que no se pueden apropiar.

Kantor ha señalado que para que exista poder de monopsonio debe haber concentración y que en el caso de la comida rápida y la mano de obra poco cualificada -el salario mínimo- la concentración es mínima: el número de empleadores “pujando” por los trabajadores es máximo porque los trabajadores no son específicos. El monopsonio puede existir sólo cuando la mano de obra es muy específica para un sector. Yo he señalado que esto no es necesariamente así; es suficiente con que existan costes de información y búsqueda (de forma que cambiar de trabajo sea costoso para el trabajador y no instantáneo) o que los trabajos estén diferenciados. Kantor ha dicho que escribirá sobre el tema.

Ahora, un par de apuntes en el margen. El debate entre Kantor y José ha derivado en una serie de ejemplos sobre historia de la ciencia dónde kantor se esfuerza por mostrar la importancia de tener una buena teoría y José le lleva la contraria diciendo que esas teorías son buenas porque hacen buenas predicciones. Como lo más científico que yo he hecho es economía, vamos a contar como ha sido la historia de la economía y ver de parte de quién está la historia.

La economía ortodoxa actual es el fruto de dos revoluciones: la revolución marginalista qeu dio lugar al análisis microeconómico y la revolución keynesiana que dio lugar a la macro (simplifico, claro) que cuajaron un consenso en la posguerra que se llamó “síntesis neoclásica”. De estas dos disciplinas, la más orientada empíricamente era la macro, en buena medida porque de las únicas fuentes estadísticas de las que se disponía era de la contabilidad nacional. Durante casi 30 años, los economistas keynesianos (neoclásicos) aplicaron modelos estadísticos respaldados por estilizaciones teóricas, a menudo un tanto abruptas. Sin embargo, resulta que esas estilizaciones funcionaban: la curva de philips era y es el ABC para hacer política monetaria, y el Modelo Mundell Fleming es una explicación simple, manejable y razonable de como funciona una economía abierta a corto plazo. Y lo cierto es que durante ese tiempo los ciclos prácticamente desaparecieron del mapa hasta el punto de que muchos pensaban que habían “domado” el ciclo económico. Los resultados fueron, por tanto, espectaculares.

En algún momento a mediados de los 60, comenzó a crecer una tendencia intelectual que subrayaba el hecho de que había una contradicción fundamental entre el análisis micro y el macro; entre el equilibrio general dónde los mercados se vacían y todo se ajusta y el modelo de precios rígidos dónde hay paro involuntario. En jerga económica, se decía que el modelo macro estándar no tenía “microfundamentos”. Esta tendencia cuajó primero en el “monetarismo” que era una forma de keynesianismo liberal y después en la Nueva macro clásica. La idea de los microfundamentos teóricos es que uno no puede tomarse en serio un modelo solo porque haga predicciones buenas si se apoya en hipótesis que parecen implausibles teóricamente. En el periodo que va desde principios de los 70 hasta mediados o finales de los 80, los departamentos de macroeconomía se llenaron de economistas que miraban a  los economistas keynesianos orientados hacia la práctica como el equivalente económico de la astrología, o, por ponerlo como Kantor, como físico Ptolomeicos, por hacer cosas que no conocían muy bien. El “rigor” teórico sustituyó en todos sitios la capacidad explicativa de las teorías.

¿Qué ocurrió durante ese tiempo? A a nivel práctico y a pesar de carecer de microfundamentos, los modelos teóricos antiguos siguieron usándose porque eran los únicos capaces de generar predicciones cuantitativas útiles. A nivel teórico, se probó que lo “devastador” de la revolución de las expectativas racionales estaba muy exagerado. Los supuestos que cuestionaban, por razones “teóricas” los economistas de la nueva macro clásica fueron justificados teóricamente siempre que uno relajara algunos supuestos de forma relativamente razonable. Hay un zillón de modelos que demuestran qeu los precios y salarios son rígidos, al menos a corto plazo, y eso crea paro involuntario. Si uno asume que los trabajadores tienen una ilusión monetaria, aunque sea leve -una hipótesis teórica que los macroeconomista clásicos desechaban como supersticiosa- la curva de Philips es algo sólidamente fundado y en esos casos existe un tradeoff permanente entre paro e inflación. Sabemos que cuando hay fricciones ni el tipo de interés ni la tasa de paro son “naturales”.

¿Cuál es la moraleja que uno saca? En mi opinión, lo que ha librado a los economistas de ser irrelevantes ha sido que hemos sido capaces de guardar nuestro contacto con la realidad y realizar predicciones interesantes. Hay muchas cosas que no podemos modelizar, a menudo porque no tenemos instrumentos matemáticos suficientes y uno necesita usar supuestos “ad hoc” que son una caja negra dónde uno pone nombre a cosas que no entiende. Como decía Paul Krugman los economistas hemos seguidos la ley de la menor resistencia matemática y eso ha limitado nuestra capacidad en muchos casos de ver cosas que no podíamos modelizar; pero esos supuestos ad hoc han sido el motor del progreso científico en economía en los últimos 70 años.

15 Responses to “Competencia imperfecta en el mercado laboral; revisitando la discusión”

  1. Kantor Says:

    Bueno, aparte del error de no darme la razón en todo, me parece un resumen muy bueno, de una discusión mítica.

    Falta añadir una pequeña mención a mi matrícula de honor en Mecánica Clásica y al DEA en ciencias sociales de José, y quizá recomendar la lectura del mejor webcomic del mundo:

    http://xkcd.com/

    :-))

  2. Citoyen Says:

    Entonces tendría que haber hecho referencia a mi licenciatura en derecho y habría hundido la apariencia de autoridad que tengo.

  3. yyl Says:

    Y hablando de xkcd, el pasatiempos propuesto para el hilo es dónde ubicar la economía aquí:

    http://xkcd.com/435/

    Behavioral economics tras sociología o psicología. Pero la economía neoclásica, ¿al otro lado de las mates? :-P

  4. Jose R. Says:

    Por aquí lo remato…

    http://www.joserodriguez.info/bloc/?p=2170

  5. El blog de Albert Esplugas Says:

    Monopsonio, salario mínimo y desempleo (réplica a Citoyen I)…

    Citoyen argumenta (1, 2, 3 y 4) que el mercado laboral tiene tintes importantes de monopsonio (monopolio de demanda), y que como consecuencia un aumento del salario mínimo puede que no tenga una repercusión negativa sobre el empleo. Cita como evidenc…

  6. El blog de Albert Esplugas Says:

    Monopsonio, salario mínimo y desempleo (réplica a Citoyen II)…

    La primera parte puede leerse aquí. Crítica al estudio empírico de Card y Krueger Citoyen cita como demostración empírica de su tesis sobre el monopsonio un estudio de Card y Krueger (Minimum Wages and Employment: A Case Study of the Fast-Food Ind…

  7. Kantor Says:

    Y ya que estamos, añado la respuesta al post de José también aqui:

    “El describir las asimetrías entre empleador y empleado no es un ejemplo de monopsonio pero sí de la capacidad de un empleador de que el salario que ofrezca sea bastante más bajo que la productividad marginal y es en lo que se basa el modelo monopsonista”
    Uno de los problemas de la economía neoclásica es que hay que entender los mecanismos por los que una afirmación es cierta. En principio como me hacías notar lo que hace el empresario es decir al trabajador que le pide 15$:
    “Detrás de tí hay 1000 que trabajarían por 2$ menos”,

    Y como te decía, el mecanismo neoclásico de fijación del salario es que el empresario no para de bajar el precio hasta que queda uno en la cola del paro, al que contrata. Por tanto si en una empresa hay trabajo para diez personas, nada hace que el empresario pague al trabajador su coste marginal. A nivel de una economía es verdad que si los empresarios pagan menos que el coste marginal de sus trabajadores hay una tendencia natural a seguir creando empleos hasta que las colas del paro se han vaciado. Pero ojo, sin poder de mercado ni monopsonio, no es nada claro que el trabajador gane su productividad marginal.
    Bastan pequeñas restricciones de capacidad para que no sea así. Por ejemplo, si yo solo tengo trabajo para diez personas, y en la cola hay cincuenta tios, el hecho de que sus salarios hayan caido por debajo de la productividad marginal no me impide seguir pujando a la baja, hasta que en la cola quede uno solo. Es verdad que si esa situación es general, y hay muchos negocios donde los trabajadores están empleados por debajo de su productividad marginal, la tendencia de la economía es crear más empleo, pero mientras la puja que hemos descrito ocurre aquí y ahora, la tendencia de la economía a seguir creando empleo hasta que el último trabajador recibe un salario igual a su productividad marginal es una tendencia que funciona a más largo plazo.

    Lo digo porque a veces el teorema de la fijación del salario se malinterpreta, y por eso parece menos creible. Apuesto a que visto así, el modelo neoclásico te parecerá menos improbable, y bastante menos ingenuo.

    ————

    Dicho esto, vamos con el modelo monopsonista. Buena parte de tu descripcion viene a decir que el salario prevalente no vacía el mercado:

    “Pero el empresario sabe que puede presionar a la baja en la contratación, el resto de empresas del sector sabe que lo hacen porqué todos sacan una tajada bastante grande y el poder de negociación de los currelas no es muy alto… hay bastante paro en el sector y además la mitad de los trabajadores son inmigrantes en situación irregular que tampoco están para mucha queja”

    Luego no te debe sorprender que el salario no iguale al coste marginal.Si sigue habiendo paro, la puja a la baja en el modelo neoclásico seguiria hasta vacíar el mercado, o hasta lo que ocurra lo que tu mismo haces notar: que la gente se salga de la cola del empleo porque el salario está por debajo de su salario de reserva:

    “Me explico hay personas que están en paro pero que sus costes de entrada son altos, por ejemplo, un paleta que tenga a su madre enferma o esté cuidando de un crío, el trabajar por 10$/hora no le conviene, tendría que pagar él también, un servicio que cuidara a esa persona, el hecho de que el empleador pudiera haber hecho la oferta de 6 puestos de trabajo y luego se conformara con 5 porqué los que le han venido y que saben el oficio son sólo estos (el 6º está en casa cuidando a su madre), pues sabe que puede tirar explotándolos un poco más o sacando una obra con algo menos de calidad”

    Y s importante que quede claro un punto: ¡¡¡Esto ocurre sin que el empleador necesite ningun poder de mercado!!!

    “El paleta que ve la oferta de trabajo no sabe que realmente por su curro van a sacar 25€ de beneficio, para él 10€ es un salario bueno y cuando se entrevista le dicen que es a 8 horas la jornada. Lo malo es que cuando ya está dentro no puede quejarse demasiado le aprietan para que consigan sacar el trabajo de 6 entre 5 en menos horas y dedicando una “extra” por la cara que no le pagarán. Pero eso ocurre en todas las empresas del sector y del lugar (entre ellas se conocen, las constructoras pequeñas se reparten como miríadas y han colaborado en centenares de obras) y la información que obtiene de sus colegas en otras empresas es de situaciones bastante parecidas”

    Este es el punto donde no puedo discrepar más: estos trabajos tienen una rotación máxima, y por tanto el efecto de los costes fijos del empleo es mínimo. La gente que cambia de empleo cada año, y que tiene menos capital humano es la menos atada a su empleo corriente. No se puede decir que la precariedad y la rotación son altas, y que por eso mismo los costes fijos de cambiar de empleo son altos.

    Te resumo el tema: los trabajadores de los McJobs son víctimas de un mercado neoclásico. En paises con salarios mínimos bajos, reciben a largo plazo su productividad marginal, que es muy inferior a su productividad media, y rotan a toda velocidad. En paises con salarios mínimos altos o fuertes protecciones laborales, temen terriblemente perder su empleo, porque cuando lo hacen es facil que se vuelvan in-empleables para siempre o para periodos muy largos.

    Al final hay dos modelos de vida para los trabajadores poco cualificados: En USA todos son working-poor, y en Francia una parte de ellos son trabajadores acomodados (normalmente los blancos) y los otros son parados de larga duración.

    Y esto sin monopsonios, ni poder de mercado.

  8. J Says:

    Personalmente yo creo que debe existir salario mínimo, pero no la mierda que hay ahora.

    Yo creo que el salario mínimo debería de ser de 200.000 eutos mensuales.

    Qué alguien me dé una razón para que no deba ser así.

  9. Citoyen Says:

    Hombre, no creo que on Eutos puedas comprar nada, yo apostaría por ponerlo en moneda de algún país conocido.

  10. Jose R. Says:

    J:

    Hasta el modelo de monopsonio te preveé que poner ese salario mínimo absurdamente alto haría no empleable a nadie. TODOS los modelos dicen lo mismo para SMI alto (superior al 50 o el 60% del salario medio) indican que por ejemplo, Francia, producen desempleo. En lo que difiere es que en SMI moderados (por debajo del 40% del salario medio, por citar algo arbitrariamente) aumentos moderados producen o no desempleo.

  11. Jose R. Says:

    Kantor:

    Respondiéndote… en definitiva grácias al poder monopsonista si subiera el salario por algún forzamiento (que se yo… negociación colectiva, SMI) en el ejemplo que utilizo no se despediría a nadie, ni se dejaría de contratar a nadie mientras el salario no superara la productividad marginal del trabajador menos productivo. Es decir, el modelo no implica que aumentos forzados de salario (siempre por debajo de la productividad marginal) lleve asociado desempleo.

    Por tanto, a parte de esa misteriosa forma de que “se genera empleo” si se mantiene la “subasta” tal cuál (aún me tendrías que explicar, porqué no la entiendo, el mecanismo que generaría ese empleo), que tampoco la veo. Te explicaré porqué. El empleador que gana más por no pagar un salario más alto no va a generar más empleo, tendrá, además pocos incentivos para mejorar la productividad o ampliar el negocio (con los problemas que eso conlleva y el mayor riesgo) porqué así ya obtiene un buen beneficio. Además, la obra de construcción es limitada no es un mercado elástico que pueda crecer en función del abaratamiento de los costes, al final no puedes hacer más pisos que los que el mercado tiene espectativas de vender (dejando a un lado las bolsas especulativas), ni tampoco la obra pública es eterna, es la que es y punto. Al final puedes tener 1000000 de contratistas cada uno más barato que otro, que al final el que necesita una subcontrata son los que son y no necesitan más. Podría eventualmente (en base a como pagan menos ir reduciendo su margen de beneficios ofreciendo un precio mucho mejor) hacer más rentable la construcción de edificios, obra pública, hoteles, etc… pero al final el número de inversores atraidos por esta reducción de precios tampoco sería muy alta (al final el factor limitante no sería los costes de construir un edificio sinó los materiales, el suelo, los costes financieros y la espectativa real de venderlos). Lo normal es que el empleador termine utilizando el margen de beneficios para su propio uso y disfrute sin demasiados incentivos a invertir (y eso sabes que es lo que pasa con los empresarios de la construcción en general).

    En cambio el mecanismo que explica el extraño fenómeno de incrementar el empleo cuando aumenta ligeramente el salario es más evidente… Entre el conjunto de trabajadores que estarían dispuestos a trabajar por X € al final son menos que por X + Y €, el empleador se puede permitir y de hecho le favorece que si la faena necesita 6 tíos, contratar 5 a pesar de ofrecer sólo X €, el sexto no le conviene trabajar por ese salario (tiene paro, prefiere estudiar o está cuidando a una persona y los costes que le vendrían son mayores al salario que perciviría). El empleador tiene cartas bajo la mesa que el contratado no vé… las horas extras no pagadas, el apretar en la faena, ofrecer al final un trabajo de menor calidad, el no dedicar tiempo y recursos a la prevención de riesgos, el “apretar” y forzar a la gente a trabajar a un ritmo superior al razonable, etc… con esto puede compensar el 6º trabajador, se ahorra no sólo un salario sinó 5xY € hora, es decir la diferencia del salario entre el 5º trabajador que acepta la oferta y el 6º que no la acepta, multiplicado por 5. Es decir, una opción redonda. Obviamente no puede enviar el salario tan por debajo que sólo 2 o 3 le trabajaran, al final no puede estirar tanto el chicle de la explotación…

    Por tanto, un salario mínimo algo más alto, un salario base de negociación colectiva más alto o algún otro factor haría que el 6º trabajador entrara en la empresa… el empleador tendría menos beneficio, pero aún saldría rentable la obra, y habría menos paro y mayor reparto del beneficio bruto de la empresa (algo que haría que más personas podrían disponer de un posible capital para generar inversiones, no sólo el empresario actual es el que genera el empleo futuro).

  12. Club Lorem Ipsum :: Materias Grises » Archivo » Pequeñas notas monopsómicas Says:

    [...] José Rodriguez y Albert Esplugas) están discutiendo con un entusiasmo encomiable varias teorías económicas sobre el mercado laboral. Como de todo eso ya hablé hace una temporada (y la verdad, no he leído [...]

  13. Stanislao Maldonado Says:

    Hola Citoyen:

    Veo que me perdi una discusion muy interesante. En lo personal, tengo la impresion que, cuando uno mas se aproxima a temas, empiezas a mirar las cosas en sus grises y dejas de preocuparte por encontrar blancos y negros. Te vas volviendo menos popperiano (esto es, normativo en lo epistemologico) y te vuelves mas a la Feyerabend, mas esceptico. Sobre la idea de Friedman respecto a que las teorias son herramientas para generar predicciones hay un buen libro que contiene las ponencias de una conferencia que se hizo por los 50 anhos de la publicacion del ensayo original en 1953. Tengo la impresion de que no hay mucho consenso al respecto
    http://www.cambridge.org/uk/catalogue/catalogue.asp?isbn=9780521686860

    Sobre el paper de Card y Krueger, no olvidar que ese trabajo sufre lo que los econometristas llamamos (me incluyo..jajaja) “problema de validez externa”. Aunque los resultados se aproximan a lo que obtendriamos en un experimento, eso no dice nada respecto a su validez en otros contextos. Por tal razon el articulo no puede ser tomado como evidencia de que el mercado laboral es monopsonico. Con esto no digo que no lo sea. Puede que si, pero los resultados del paper no sirven para argumentar en favor de ello.

    La discusion se puso interesante. Espero poder participar mas seguido en ella.

    Saludos,

    Stanislao

  14. Club Lorem Ipsum :: La Ley de la Gravedad » Archivo » John Von Neumann sobre las matemáticas Says:

    [...] ¡Ja! ¡Chúpate esa Kantor! [...]

  15. Juan Says:

    “Me explico hay personas que están en paro pero que sus costes de entrada son altos, por ejemplo, un paleta que tenga a su madre enferma o esté cuidando de un crío, …

    Vaya, ahora resulta que de los tres o cuatro millones de parados que hay en España, una gran mayoría son parados voluntarios que no buscan trabajo por tener a su madre enferma o estar cuidando un hijo.

El Club Lorem Ipsum le invita a dejar su opinión: