Perspectivas marxistas sobre la izquierda reaccionaria y la ideología del E.B.R. I: El marco teórico
Una de las denominaciones que más urticaria me producen y que sin embargo me veo obligado a usar para que la gente me entienda, es la idea de autodenominarme de “centro izquierda”, “social-liberal” o de “izquierda moderada”. Es la etiqueta que uso para decir “vale, me gusta lo de la sanidad pública, pero leo el The Economist y me tomo en serio la economía ortodoxa”. Para muchos, esta etiqueta está justificada como una especie de desistimiento en la ambición de conseguir ciertos objetivos. Hablar de la necesidad de liberalizar determinados sectores y de no subvencionar otros, de estar a favor del libre comercio o en contra de que determinados servicios públicos sean gratuitos es interpretado como una “concesión” al pensamiento de derechas y/o liberal, léase burgués.
La idea que subyace en este razonamiento es que existe una lógica “social” opuesta a la lógica “económica” y que el objetivo de la izquierda debería ser el de mantener un mayor número de aspectos de la vida en sociedad bajo la primera esfera. Esta idea, por supuesto, contraría muchas conclusiones bien establecidas en ciencias sociales y a menudo tiende a justificar situaciones de ineficacia o injusticia flagrante. Llamaré Estado de Bienestar para Ricos (EBR) al conjunto de políticas cuyo efecto es netamente regresivo o ineficaz en términos de renta, pero cuya legitimación se hace mediante un lenguaje izquierdista que oculta ese carácter regresivo. Los casos son numerosos: el proteccionismo económico, la política agraria, la subvención de determinados sectores de la industria cultural, la política industrial, la semigratuitidad de la enseñanza superior… .Detallaré más estos efectos en los artículos siguientes; aquí sólo me interesa plantear el marco teórico.
Marx, contrariamente a lo que suele pensarse, sigue siendo útil, y lo es especialmente para criticar este tipo de cosas. El primer elemento útil-y la pieza central de esta crítica- es la reconstrucción de la teoría de la explotación que produce John Roemer (sacado de aquí). Tras el colapso de la teoría laboral del valor, junto con el resto de la economía clásica, Roemer cree sin embargo que es posible reconstruir la idea de explotación marxista. La idea de Roemer es desligar el grado de descentralización de las decisiones de producción y consumo (i.e. el papel del mercado) de lo socializados que están los medios de producción. Este grado de socialización depende lo explotado que esté un determinado grupo. Un grupo está explotado por otro cuando existen desigualdades que resultan de la división del trabajo y concretamente del acceso distinto a determinados recursos. En palabras de Roemer “I propose that a group be conceived as exploted if it has some condtionally feasible alternative under which its members would be better off”
Así, podemos diferenciar distintos tipos de explotación de acuerdo con las distintas fases del materialismo histórico; tendríamos explotación feudal si asumiendo que los siervos poseyeran sus lotes de tierra éstos fueran obligados por la ley feudal a trabajar para tener acceso a sus frutos, estos pudieran retirarse con sus lotes y, aún así, estar mejor que con la relación feudal. En una sociedad capitalista (con propiedad privada) no existe explotación feudal-el trabajo el voluntario- pero sí existe explotación capitalista si suponemos que un grupo (los proletarios) podría retirarse del proceso productivo con su parte justa de los medios de producción y estar mejor. La idea es interesante porque permite comparar los resultados -el que resulta de la asignación en una economía capitalista y el que resultaría si tuvieran acceso igualitario a los medios de producción- sin tener en cuenta los procesos por los que se producen las asignaciones -el mercado o el Estado. El Estado o la ausencia de un régimen de mercado, puede, por tanto, ser un instrumento al servicio de la explotación capitalista; y eso es de hecho, lo que hace el EBR.
¿Cómo es esto posible? En realidad, no es algo fundamentalmente nuevo. La teoría marxista del Estado que reconstruye Elster explica que una de las funciones del Estado ayudar a los explotadores en su tarea de extraer la plusvalía que pertenece a los trabajadores. Pero la pregunta surge ¿cómo es posible que esto ocurra en el caso de un régimen democrático? ¿realmente algo que se hace en el nombre de la lógica “social” puede cumplir esa función? Marx es considerado (junto con Freud y Niesztche) uno de los filósofos de la sospecha: la idea de que uno debe desconfiar de las cosas tal como vienen presentadas, e ir más allá. La última pieza de nuestro análisis es pues la crítica marxista de la ideología. En la optica del materialismo histórico lo que caracteriza al modo de producción capitalista capitalista -por oposición a los modos asiáticos y feudales- es que la explotación no es aparente, sino que está solapada por un velo de legitimidad imprimido por la ilusión de la libre elección. En un régimen democrático dónde la explotación fuera aparente, en principio, los pobres deberían expropiar a los ricos y abolir las políticas cuyo efecto fuera regresivo. No obstante, esto no ocurre porque el régimen de producción capitalista genera instituciones que tienden a legitimar la explotación, a ocultarla el conflicto de intereses fundamental que subyace dentro de la sociedad y retrasan la lucha de clases. Una de esas instituciones es la ideología. Así pues, REFORMULAMOS El Estado o la ausencia de un régimen de mercado, puede, por tanto, ser un instrumento al servicio de la explotación capitalista y es posible que esto prevalezca, incluso en un régimen democrático, debido a la existencia de ideologías que justifiquen ese status quo y ocultan el conflicto de intereses subyacente.
Las piezas del marco teórico comienzan pues a encajar las unas con las otras. El EBR es algo que, lejos de cumplir una función “social” que redistribuya renta y reduzca el grado de desigualdad, puede a menudo aumentar el grado de explotación que sufre un determinado colectivo si lo comparamos con una solución a través de un mercado menos regulado. En una sociedad con instituciones idílicas, este tipo de explotación sería aparente y sería eliminada simplemente reduciendo ese tipo de política y dejando jugar al mercado o al sector privado. No obstante, esto no ocurre necesariamente en un régimen capitalista porque existen instituciones, generadas por la propia dinámica del sistema, que legitiman este tipo de prácticas dándoles una apariencia de legitimidad.
Concretamente, la ideología que mencionaba en el segundo párrafo es un ejemplo. La paleo-izquierda, al defender políticas regresivas o ineficaces bajo el signo de ideologías que pretenden proteger a los débiles, es por tanto un agente esencial del proceso de explotación que tiene lugar en una sociedad capitalista avanzada. En este sentido, podemos decir que este tipo de izquierda que se pretende más pura por esgrimir una retórica más “social”-léase demagógica- que nosotros es en realidad fundamentalmente reaccionaria.






Julio 2nd, 2009 at 10:01
Muy bueno el post. La verdad es que el EBR, como tu lo denominas, es un poco contradictorio. Que el Estado emplee su poder en favor de clases más poderosas no es una novedad, lo que ocurre que antes la persecución a las clases más desfavorecidad tenía un cariz más policial. Y de ahí, de la desafección política por vivir en una democracia tergiversada y falseada, y del la miseria obrera surge en muchos países el anarcosindicalismo. Sin embargo, el EBR es “un estadío superior” porque emplea los servicios sociales y políticas aparentemente obreras para realizar su explotación, como pro ejemplo, la financiación al 85% de la universidad cuando a el acceso de la clase baja es inferior al 10%.
Sobre Roemer, me parece un autor muy interesante en la línea de Przeworski y los marxistas “analíticos”. No he leído nada de él todavía pero he visto que tiene un libro llamado Analytical Foundations of Marxian Economic Theory que me ha parecido muy interesante en sus reseñas. Lo has leído? Alguna recomendación estival de autores similares?
Un saludo y felicidades por el blog!
Julio 2nd, 2009 at 10:29
Excelente post.
Sería sumamente interesante desarrollar esta idea de cara a un análisis que fuese capaz de vislumbrar (o estimar, si fuese posible) hasta qué punto la explotación según Roemer surge bien fruto de instituciones que se generan por la propia dinámica del mercado (instituciones espontáneas, podríamos decir, de forma que la explotación según Roemer sería un hecho inherente a la mecánica del orden extenso), bien por acción directa o indirecta del Estado (tanto por las regulaciones emprendidas como porque las instituciones antes mencionadas no puedan existir salvo concurso estatal).
El análisis podría dar lugar a conclusiones muy interesantes, como que la explotación según Roemer sólo puede darse bajo auspicio del Estado (o según el peso de éste, véase Estado límitado o mínimo), lo que nos acercaría a posturas más acordes con el anarquismo, vislumbradas ahora sí por un análisis más riguroso de la cuestión.
Con todo, espero a los siguientes posts con impaciencia.
Un saludo!
Julio 2nd, 2009 at 20:05
HOla Rubén:
El libro que citas de Roemer es probablemente fantástico -yo no lo he leído, solo hojeado-, pero corres el riesgo de ahogarte en las mates -a menos que realmente disfrutes con ellas- porque lo que intenta es dar fundamentos matemáticos a la teoría marxista (de ahí el nombre “analytical foundations”). Ten en cuenta que Roemer es un matemático metido a filósofo/economista. En su lugar te recomiendo “Free to lose: an introduction to marxist economic philosophy”. Aunque no lo he leído, lo estuve hojeando y tiene pinta de ser bastante más literario y legible y venir a decir lo mismo. Aunque para “abrir boca” te invito a darte una vuelta por su página web dónde muchos papers son libremente accesibles http://pantheon.yale.edu/~jer39/publications.html
Elster tiene su libro clásico “Making sense of Marx” que revisa la teoría marxista intentando reconstruirla. (yo me he leído la versión “light”-son la mitad de páginas: “An introduction to Karl marx” y francamente me pareció apasionante)
Si te interesa el “Marxismo analítico” el libro que enlazo (Analytical marxism”, editado por John Roemer) es un compendio de artículo de distintos autores qeu hablan del tema y es una buena introducción. En mi opinión, tiene el fallo de que no tiene unidad; tienes desde un artículo de economía del desarrollo hasta dos o tres sobre epistemología pasando por la filosofía política.
Si te tienes que quedar con uno, yo cogería uno de los de Elster o el Free to Lose de Roemer (por ese orden)
Julio 4th, 2009 at 14:16
Viva la dictadura del proletariado, traidor chovinista
Julio 5th, 2009 at 13:53
Perspectivas marxistas sobre la izquierda reaccionaria y la ideología del EBR…
Llamaré Estado de Bienestar para Ricos (EBR) al conjunto de políticas cuyo efecto es netamente regresivo o ineficaz en términos de renta, pero cuya legitimación se hace mediante un lenguaje izquierdista que oculta ese carácter regresivo. Marx, con…
Julio 5th, 2009 at 13:58
John Roemer es parte de la llamada escuela del Analytical Marxism, tratan de “completar” a Marx con la teoría microeconómica neoliberal. Otrso autores de esta corriente, muy de moda en la academia de EEUU, son Samuel Bowles, Herbert Gintis, Jon Elster y Gerald Cohen. La mayoría de sus libros está en español, los de Roemer en la editorial FCE de México.
Julio 5th, 2009 at 23:03
El marxismo analítico no concierne sólo a los economistas; de los tipos que citas, sólo Roemer es realmente un economista ortodoxo, Cohen y Elster son filósofos. Hasta dónde yo sé, no existe una teoría económica “neoliberal”, existe una teoría económica científica/ortodoxa. Si quieres llamarla liberal porque es más liberal de lo que tú crees que debería ser, puedes hacerlo, pero “neoliberal” es simplemente absurdo (el neoliberalismo es un invento de los 80, la teoría económica del siglo XIX)
Julio 6th, 2009 at 19:57
Gracias Citoyen por la respuesta. Coloco a Elster en el listado de preferencia para este verano, a ver que tal.
Un placer de blog! No hagas vacaciones! xD
Julio 13th, 2009 at 21:38
[...] dedicado a Rubén, que me preguntaba el otro día mi opinión sobre el marxismo [...]
Julio 14th, 2009 at 1:47
[...] dedicado a Rubén, que me preguntaba el otro día mi opinión sobre el marxismo [...]
Julio 14th, 2009 at 15:09
[...] previsto escribir sobre política industrial y explicar por qué es una forma de Estado de Bienestar para ricos, no obstante, en tanto os enlazo este gráfico de Jorge Galindo sobre el efecto del Turismo sobre [...]
Octubre 14th, 2009 at 22:25
[...] varias lecciones que se pueden sacar de la exposición anterior. En primer lugar, la fobia de la izquierda reaccionaria a todo lo que suene a finanzas, banca y demás responde probablemente a una actitud supersticiosa y [...]