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La objección de la tautología en la teoría de la evolución y en economía

Eduardo comentaba el otro día un artículo que intenta explicar que la teoría de la evolución NO es una tautología. El post es en cierto sentido muy excitante porque explica para el caso de la teoría de la evolución algo que yo intentaba explicar el otro día para la economía. Dejadme ilustrar la relación.

Dan Dennett explica en su libros “La peligrosa idea de Darwin” (leeos mi reseña) que la evolución no es tanto teoría como  un algoritmo. Lo que la teoría de la evolución demuestra es que cada vez que tengamos una información heterogénea y una capacidad de replicación heterogénea,  la información con mayor capacidad de replicación tenderá a prevalecer sobre la otra y se hará predominante.Esto parece tautológico ¿cierto? En cierta medida lo es; no estamos diciendo nada nuevo sobre el mundo, sólo que los rasgos más aptos para reproducirse tenderán a reproducirse más.

No obstante, lo que describe el mecanismo de la selección natural es un mecanismo por el que la información se replica cuando reúne ciertas características. El mérito de Darwin no fue tanto descubrir que la información se replica o que ciertos organismos se replican más que otros (ambas son aserciones empíricas) como el diseñar una estrategia de resolución de problemas. La estrategia del evolucionista sería la siguiente: dado un rasgo que aparezca en una determinada población, intenta descubrir el mecanismo de replicación por el cuál ese rasgo ha conseguido reproducirse más que los demás. Lo que critica Fodor es por tanto absurdo ya que la teoría vista desde esta óptica no tiene contenido empírico. La estrategia puede ser más o menos útil, pero en ningún caso puede ser “falsa” entendida como que los hechos que describe no se ajustan a la realidad.

Sin embargo, resulta que la estrategia ha sido tremendamente útil descubriendo aspectos en muchas ciencias que sobrepasan con mucho el campo de aplicación original (la biología) que le asigno Darwin. La aplicaciones de la estrategia SÍ la hacen cierta o falsa. Por ejemplo, podemos intentar construir una teoría que explicara la caída de una piedra desde un quinto piso usando la estrategia y esa aplicación sería falsable (de hecho, sería falsa), pero la estrategia, en sí, no es cierta ni falsa.

¿Qué relación guarda con la economía? Cuando el otro día discutía con un comentarista sobre el tema lo que intentaba explicar es que la idea microeconómica de que los agentes económicos maximizan su utilidad sobre la que se construyen la mayoría de modelos económicos es exactamente eso; una tautología. La idea de “racionalidad económica” no nos dice que los seres humanos se comportan de una determinada forma. La estrategia del economista sería (grosso modo) “dado un patrón de comportamiento observado por un agente, intenta encontrar una dotación de recursos y unas preferencias que describan adecuadamente el comportamiento de ese agente” Preferencias y recursos son cosas que se interpretan de forma extremadamente amplia. Concretamente, la teoría de la preferencia revelada nos dice que el fundamento para una preferencia es el agente elige algo- el elemento primitivo es la elección/comportamiento y el derivado las preferencias.

En la medida en que el comportamiento de ese “algo” -que no es necesariamente un ser humano igual que lo que se reproduce en la teoría evolutiva no son necesariamente los genes- que estamos explicando se parezca al de un agente económico (tenga preferencias estables y consistentes) y el modelo esté bien construido, podremos usarlo para hacer predicciones -igual que uno puede usar el principio de selección natural. El proceso de ingeniería inversa (dado el resultado, intentar buscar qué dio lugar al mismo construyendo interacciones entre variables) es idéntico en ambos casos.

Las predicciones que uno haga pueden ser ciertas o falsas y SON falsables -igual que con el PSN. Mi interpretación (no es mía, pero dista de ser unánime/entendida dentro de la profesión) es que los modelos que aparecen en los libros de micro son, SOBRE TODO herramientas -versiones adaptadas de la estrategia general de resolución de problemas que he descrito más arriba- y discutir su veracidad es un sinsentido más allá de la consistencia lógica- no lo es en cambio discutir su utilidad . No tienen necesariamente una contraparte ontológica definida y no realizan predicciones concretas; son sobre todo matemáticas definidas por una estructura axiomática (i.e. tautológica) pero que iluminan como juntar supuestos puede dar lugar a patrones más generales. Cuando hablamos de macro- o de ramas más aplicadas de la micro, la economía financiera por ejemplo- la cosa cambia, porque en este caso sí tenemos una ontología definida y las predicciones son más o menos concretas.

Nota: Este post de Kantor, del que este un plagio-homenaje enriquecido, dice exactamente lo mismo.

Nota2: Deberíais haberme avisado de que no estaba puesto el vínculo al post de Eduardo

16 Responses to “La objección de la tautología en la teoría de la evolución y en economía”

  1. J.N. Says:

    A mi esas descontextualizaciones de los principios siempre me dejan un poco frío.
    A mi modo de ver, la selección natural no es un mecanismo abstracto a modo de operación matemática, algorítmica o conceptual. Es un principio biológico, concebido para un contexto determinado y enmarcado en una coordenadas más amplias dentro de la teoría de la evolución en biologia, el resto son abstracciones o analogías de este principio, y las pautas del sistema al que se aplican o del contorno de éste pueden ser muy diferentes. No digo que no pueda ser útil su transposición a otros terrenos sino que no estamos hablando de selección natural propiamente ni el principio tiene porque tener el mismo sentido ni la misma validez en estos contextos. Tal y como lo describes, a modo de algoritmo de reproducción diferencial de un sistema heterogéneo, con variantes de diferentes capacidad reproductiva, se obvia un punto fundamental de este principio, la interacción entre el entorno y los sistemas biológicos y su efecto sobre estos sistemas como adaptador a las condiciones particulares del entorno. Vamos que tal y como lo entendemos en biología sería más bien un fenómeno que actúa sobre los sistemas biológicos en interacción con su entorno, más que una herramienta, aunque también tiene utilidad como herramienta para la comprensión de otras observaciones. Como comprender el principio de superposición de los estratos es util para hacer cronología relativa y correlacionar temporalmente capas, pero este principio se sostiene en un fenómeno sedimentológico observable y en conceptos geológicos concretos sobre la génesis de rocas sedimentarias.
    J.N.

  2. Ender Says:

    Totalmente de acuerdo con JN, en cuanto a las descontextualizaciones de los principios… algo que tiende a darse mucho con la teoría de la evolución y, en menor medida, también en otros ámbitos (se me ocurre la termodinámica: “todo tiende al desorden”, y tal…)

    Uno puede concebir que el fenómeno de la evolución natural es un “mecanismo” que parece observarse en otros ámbitos, o incluso testar si aplicándolo a otros ámbitos aquello puede dar resultados adecuados o predecir la realidad… bien. Pero tengo mis dudas de que esa fuera la idea de Darwin… vamos, de que Darwin fuera tan ambicioso en su formulación. Por lo tanto, creo que quizá deberíamos separarla de las referencias a Darwin, aunque sólo sea por pedagogía científica.

    Por lo demás, no me opongo a las líneas de investigación sugerentes: como ya le dije en su momento a Kantor, cuando dos fenómenos aparentemente distintos son descritos por las mismas matemáticas, estoy de acuerdo en que merece la pena investigar si hay un significado profundo detrás de ello. Pero podría no haberlo.

    En cuanto a la tesis de Citoyen sobre los modelos económicos, en cuanto a que no tiene sentido discutir su veracidad sino su utilidad, yo estoy totalmente de acuerdo con esa idea. Como decíamos el otro día, un modelo es una maqueta de la realidad, y está construido con una herramienta, las matemáticas, que le aseguran una coherencia lógica, unos límites definidos y un alcance determinado. Decir que la maqueta “es falsa” o “es verdadera” no tiene sentido. La discusión es: cuán buena es la maqueta para representar la realidad, para qué la puedo utilizar y para qué no…

  3. Demócrito Says:

    J.N: “A mi modo de ver, la selección natural no es un mecanismo abstracto a modo de operación matemática, algorítmica o conceptual. Es un principio biológico…” Vamos a tener problemas con las palabras seguro, pero vamos a intentar llegar a acuerdos. Opino que todo conocimiento comunicable es una abstracción. Decir que un tomate es rojo es una abstracción, y eso que es una información bastante sencilla y de fácil correlato empírico. Imagínate cuán abstracta es una teoría.

    Otra cosa es que ésta sea desarrollada dentro de un contexto y un paradigma determinados. Lógicamente, sus resultados no podrán ser aplicados sin más en otros distintos, pero esto no significa que las relaciones causales que describe no puedan tener paralelo en otros ámbitos de la naturaleza (en el sentido ontológico del término) Si esto fuera así, sería pertinente utilizar esta teoría y comprobar si ofrece resultados positivos. Si es así, significa que las relaciones causales descritas en ella son válidas tanto para un ámbito como para otro. La ley de la gravedad afecta al comportamiento de los seres humanos tanto como al de las manzanas.

    Dicho esto, en mi opinión la teoría evolutiva tal como la describe Citoyen ha ofrecido buenos resultados en ciencias sociales. En lo que conozco, es uno de los fundamentos de tradiciones como la neofuncionalista, la del conflicto o la de sistemas, por ejemplo.

    J.N: ”Tal y como lo describes, a modo de algoritmo de reproducción diferencial de un sistema heterogéneo, con variantes de diferentes capacidad reproductiva, se obvia un punto fundamental de este principio, la interacción entre el entorno y los sistemas biológicos y su efecto sobre estos sistemas como adaptador a las condiciones particulares del entorno.” Puede tomarse el entorno como un subconjunto de los elementos constituyentes de un sistema, donde la interrelación entre elementos es la que determina el sistema. Así, el algoritmo que describe Citoyen incluiría la información originada en la interacción de todos estos elementos, que serían ambientales y agentes a la vez.

    J.N: “Vamos que tal y como lo entendemos en biología sería más bien un fenómeno que actúa sobre los sistemas biológicos en interacción con su entorno, más que una herramienta…” Creo que esto supone una confusión de categorías. La teoría evolutiva es una construcción, valga la redundancia, teórica. Es por tanto, y necesariamente, una herramienta heurística cuyo objetivo es hacer predicciones generales de las que los casos particulares serían una instanciación. Que esta teoría se haya desarrollado a partir de hechos empíricos, es decir en fenómenos perceptibles, no significa que sea un fenómeno, sino la explicación de los elementos y relaciones causales que configuran tales fenómenos. Creo que Citoyen la utiliza desde esta perspectiva, estilizándola además para hacerla más general y parsimoniosa. Esta estilización la aleja de su fundamento empírico originario, y creo que es eso lo que ves como punto débil de la explicación de Citoyen. La respuesta sería reconstruir la teoría mediante el proceso inverso, partiendo de la abstracción para explicar los hechos empíricos, sólo que en otro ámbito de estudio. A partir de ahí, sólo queda falsar.

    Ender: “Por lo demás, no me opongo a las líneas de investigación sugerentes: como ya le dije en su momento a Kantor, cuando dos fenómenos aparentemente distintos son descritos por las mismas matemáticas, estoy de acuerdo en que merece la pena investigar si hay un significado profundo detrás de ello. Pero podría no haberlo.” No te atrevas a hablar de matemáticas chaval, que tú ya no gastas de eso. Vendiste tu alma al diablo y ya sólo quedan recuerdos de que la tuviste alguna vez. Respecto a lo demás, lo que respondo a J.N también vale para ti. Si te aburre te jodes.

    Citoyen: “El post es en cierto sentido muy excitante porque explica para el caso de la teoría de la evolución algo que yo intentaba explicar el otro día para la economía.” Creo que Héctor no negaba, o no sólo, la validez de los modelos. Negaba la mayor, es decir, consideraba que el comportamiento humano no es cuantificable: “… lo único que demuestras es lo que ya señaló Lakatos, a saber: que toda teoría científica tiene un núcleo metafísico infalsable e incuestionable -en tu caso, la modelización conductual del ser humano con la teoría de juegos-“, “Y lo que yo digo es que el asumir que el comportamiento es matemáticamente mesurable -dadas las herramientas actuales- es una aseveración infalsable” En pocas palabras, que el ser humano no es necesariamente un agente con preferencias consistentes y jerarquizables, luego no puede elegir la acción que maximice la utilidad.

    Me voy a estudiar.

  4. J.N. Says:

    Demo:
    No hablo de abstracción en general, claro que es abstracto, concreto el tipo de abstracción. Léelo bien anda.
    Tampoco hablo de la teoría de la evolución, como mencionas en algún caso, sino de la selección natural fíjate.,es una diferencia fundamental. .En lo que tienes razón es que pueden observarse fenómenos de selección natural, pero el principio en sí es una interpretación, un modelo explicativo.
    Y claro que puedes transponer el principio a otros ámbitos e incluso definir e incluir entornos para esos sistemas sujetos al principio, y puede que funcionen de modo semejante ( o no), pero no estaríamos hablando de selección natural propiamente, a mi juicio como no estariamos hablande superposición de estratos propiamente a correlacionar temporalmente sucesos en un crimen o en relación a las capas superpuestas de una tarta.
    Luego leo mejor tu tocho, que ahora voy a comer.
    J.N.

  5. J.N. Says:

    Ah y como comentario al margen: la ley de la gravedad afecta a los objetos materiales, de modo que aplicarlo a las manzanas, y a los humanos no supone un transcontextualización. Del mismo modo que aplicar el principio de selección natural a los posibles vericuetos de determinados caracteres en cucarachas y mohos no sería transcontextualizar pero si lo es ( y no digo que no tenga utilidad, habrá que ver en qué medida) aplicarlo al desarrollo de la vestimenta, por ejemplo, o al del arte. Ahí no me parece propio hablar de selección natural, independientemente de la utilidad de aplicar una abstracción matemática o conceptual del principio.
    J.N.

  6. Demócrito Says:

    J.N: “No hablo de abstracción en general, claro que es abstracto, concreto el tipo de abstracción.” Quizá sea culpa mía, pero yo no observo tal concreción. Hablas de un “principio biológico”, el problema es que es un término ambiguo. ¿Principio como causa? ¿Principio como ley?¿Como proposición? ¿Como axioma?

    Aunque hables de selección natural, mi postura no pierde fundamento. La selección natural puede considerarse una ley general articulada dentro de la teoría evolutiva. Su generalidad es menor, así como su grado de abstracción, pero la posibilidad de observar un mecanismo causal análogo en ámbitos distintos al de la biología es el mismo o incluso más viable que en el caso de una teoría más amplia. Sé que cometo un error intercambiando selección y evolución, pero en el ámbito social humano mecanismos como la mutación no tienen valor (a no ser que seas El Mulo o el Profesor Xavier) y no se tienen en cuenta.

    J.N: “Claro que puedes transponer el principio a otros ámbitos e incluso definir e incluir entornos para esos sistemas sujetos al principio, y puede que funcionen de modo semejante ( o no), pero no estaríamos hablando de selección natural propiamente.” En esto estoy de acuerdo. A nivel teoría, como antes dije, no todos los mecanismos descritos en la teoría evolutiva son aplicables. El de selección tiene diferencias importantes. Por de pronto los agentes, que no tienen por qué ser individuos, sino también grupos e instituciones, por ejemplo. De hecho, yo nunca he leído u oído “selección natural” (excepto a Sumner y otros cazurros) cuando hablamos de ciencias sociales, sino selección malthusiana, coevolución, etc… dependiendo del autor y del modelo.

  7. Ender Says:

    “No te atrevas a hablar de matemáticas chaval, que tú ya no gastas de eso. Vendiste tu alma al diablo y ya sólo quedan recuerdos de que la tuviste alguna vez.”

    … y lo peor de todo es lo barato que la vendí. Snif…

    Pero en esto sales ganando, ladrón, así me puedes pasar por los morros todos tus tochos metafísico-dialéctico-intelectualoides sin esperar contrapartida adecuada. Pero no cantes victoria antes de tiempo.

  8. Demócrito Says:

    J.N: “Ah y como comentario al margen: la ley de la gravedad afecta a los objetos materiales, de modo que aplicarlo a las manzanas, y a los humanos no supone un transcontextualización… pero si es trascontextualizar aplicarlo al desarrollo de la vestimenta, por ejemplo, o al del arte. Ahí no me parece propio hablar de selección natural, independientemente de la utilidad de aplicar una abstracción matemática o conceptual del principio.” ¿Quires saber en quién se inspiró Darwin al desarrollar su teoría? En Malthus y su “Ensayo sobre el principio de la población”, que es un estudio demográfico, económico y sociológico. Este pensador inglés anticipa el mecanismo de selección fundamentándose en el diferencial de capacidad reproductiva-acceso a los recursos de las poblaciones humanas. Como mecanismo causal, la selección puede aplicarse a otras unidades que no sean los individuos biológicos, siempre que exista un diferencial en el acceso a los recursos que necesiten tales unidades, que éstos sean limitados y que tales unidades se reproduzcan (como puedes ver yo soy más materialista que Citoyen, lo de los memes y la información me parece bonito, pero poco determinante en el orden social)

  9. Demócrito Says:

    Ender: “Pero en esto sales ganando, ladrón, así me puedes pasar por los morros todos tus tochos metafísico-dialéctico-intelectualoides sin esperar contrapartida adecuada. Pero no cantes victoria antes de tiempo.” Tú tuviste alma y una vez la vendiste. Yo nací sin ella, así que me he llenado de palabras. Y ni siquiera he ganado dinero con ello.

  10. J.N. Says:

    Yo no veo *demasiada* ambigüedad ni en principio ni en biológico, ni en principio biológico, al menos respecto al ámbito en el que o discutimos. La selección natural no es una ley, no tiene esa extensión general ni una formulación tan matemáticamente formal, es un proceso limitado que se articula con muchos otros, en magnitud variable, muy variable, dentro de la dinámica interactiva entre los organismos vivos y su entorno. En ciencia *principio* no es tan ambiguo, a mi entender, aunque no hay fronteras nítidas para establecer las distinciones con otras propuestas más amplias, es un proceso concreto, que participa con muchos otros en el desarrollo de procesos más amplios y cuya importancia puede variar en función de las circunstancias. También, claro, como dice Citoyen, puede ser utilzado, teniendo en cuenta esta variabilidad de importancia y su interacción con otros factores para la interpretación de fenómenos observables, en principio dentro del ámbito donde ha sido determinado ( su validez como instrumento análogo en otros campos está por ver). Fíjate en los ejemplos de principios geológicos que he mencionado ( correlación de fenómenos, sucesión faunística, superposición de estratos) no son casuales ni los llamo principios por azar.
    Además en este último comentario has acabado diciendo prácticamente el núcleo de que lo yo afirmaba en el primer párrafo, de modo que no sé muy bien que estamos discutiendo.

    J.N.

  11. Demócrito Says:

    J.N: “En este último comentario has acabado diciendo prácticamente el núcleo de que lo yo afirmaba en el primer párrafo, de modo que no sé muy bien que estamos discutiendo.”No, carajo, en el último comentario afirmo desde una óptica materialista lo que afirma Citoyen al principio de la entrada, y tú pones en duda.

    J.N:”Yo no veo *demasiada* ambigüedad ni en principio ni en biológico, ni en principio biológico, al menos respecto al ámbito en el que o discutimos. La selección natural no es una ley, no tiene esa extensión general ni una formulación tan matemáticamente formal, es un proceso limitado que se articula con muchos otros.” Vale, el problema es claramente terminológico. Yo utilizo los conceptos que me han enseñado en metodología: teoría, ley, proposición, axioma, etc. No sé exactamente qué quieres decir con principio ni con proceso cuando los identificas con la selección natural, son conceptos que no identifico. De hecho, intuitivamente me parecen muy distintos.

    Si no es una ley ¿qué es? Cierto que Popper negaba tal estatus a la selección natural, pero yo creo que cumple con las características de generalidad, parsimonia, capacidad explicativa y contrastabilidad que se le suponen a una ley. Aunque yo soy de letras y, por tanto, muy poco exigente al respecto.

  12. J.N. Says:

    Si no es una ley ¿qué es?
    Un principio. Ya te lo he explicado, actúa interaccionado con otros procesos en medida variable, a veces irrelevantemente y no esta formalizado matemáticamente.
    ¿Popper negaba el estatus de ley a la selección natural o a la teoría de la evolución por selección natural?
    Y por último, aplicar un principio análogo a la selección natural, una abstarcción matemática-conceptual del *principio biológico*, a campos culurales o de otra índole, puede ser o no productivo ( habrá que verlo y en qué medida se integra y ajusta a pautas y dinámicas diferentes) pero a mi juicio no es selección natural. Eso es lo que yo afirmo. ¿ Algo que objetar?
    J.N.
    j.N.

  13. Jose R. Says:

    Me encanta que por fín, haya economistas que basen el criterio de la fortaleza de sus modelos bajo criterios de “utilidad” y no de “veracidad”. Todo lo contrario a la praxeología.

  14. Demócrito Says:

    Vale, J.N, pero defíneme qué es un principio (no necesariamente biológico, sino como concepto metodológico) a ver si nos podemos entender. No sólo con qué y cómo actúa sino, como decía mi profesor de filosofía, “lo que la cosa es”.

    J.N: “Aplicar un principio análogo a la selección natural, una abstarcción matemática-conceptual del *principio biológico*, a campos culurales o de otra índole, puede ser o no productivo ( habrá que verlo y en qué medida se integra y ajusta a pautas y dinámicas diferentes) pero a mi juicio no es selección natural. Eso es lo que yo afirmo. ¿ Algo que objetar?” Sí, que me tienes que diferenciar la “abstracción conceptual” del “principio biológico” (que supongo que también será una abstracción, en mayor o menor grado) para que podamos considerar su aplicación en otros campos como una extrapolación válida o se desvirtúa al perder su contexto. Obviamente, estoy de acuerdo en que el adjetivo natural quizá no sea el más adecuado cuando hablamos de mecanismos de selección en sistemas sociales.

  15. J.N. Says:

    Demo, todo lo que me pides está ya tratado, en la medida de mis posibilidades, en párrafos anteriores. Dudo que el término principio esté definido con la precisión que pides y no hay fronteras claras con otras denominaciones,o yo no la sconozco. Yo diría que nos referimos a propuestas científicas concretas, bien asentadas empíricamente por lo que su acción se asume y que se integran con otros procesos en procesos científicos más amplios. Las leyes con las que se solapan conceptualmente, también expresan procesos concretos, pero generalmente de ámbito de actuación más amplio y a diferencia de los principios sus componentes y relaciones matemáticas están expresadas más formalmente y la extracción de información a partir de ella es más precisa y menos dependiente de las circunstancias. Pero realmente creo que este punto no es el crucial de la discusión. Si no quieres llamarle principio lámalo X.
    Toda idea y por supuesto una propuesta cienífica de la naturaleza que sea, es una abstracción, eso es obvio, pero una cosa es formular un proceso en un ámbito biológico determinado, donde está acoplado a una serie de factores que lo dan un cierto sentido y otra abstraer la abstracción, desacoplándola de esos factores y descontextualizándola.
    Imagínate tomar el principio de le Châtelier para los equilibrios químicos (que viene a decir que cuando alguna variación del entorno perturba una reacción bidireccional en equlibrio, el sistema se reorganiza procediendo de forma que tiende a neutralizar esa perturbación), puedes aplicarlo a una reacción en una célula o química en un tubo de ensayo con propiedad, pero si lo abstraes matemáticamente, sin hablar de reacciones químicas y de los factores de contorno para los que ha sido definida y comprobada ( concentraciones, presión, temperatura, etc.) y la llevas por ejemplo al equilbrio entre grupos sociales o agentes económicos, pues a lo mejor la transposición tiene interés, pero las condiones donde insertas la abstracción (de la abstracción) pueden ser muy diferentes y hay que proceder con pies de plomo y en mi opinión no estamos hablando el principio de Châtelier sino de otra cosa.
    J.N.

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    [...] a lo largo del tiempo, es decir, si esa preferencia es consistente (transitiva, completa,…) podemos usar el comportamiento observado para hacer predicciones. Es decir, podemos construir nuestra función de utilidad a partir del comportamiento observado y [...]

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