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Archive for Julio 13th, 2009

Pensando en Marx hoy.

Lunes, Julio 13th, 2009

Una de las actividades en las que gasté mi tiempo el verano pasado fue en leer a los marxistas analíticos. Después de haber leído a Przeworski y descubierto a Jon Elster y seguir tirando del hilo, pasando por profesor Wikipedia, termine pidiendo en mi librería “An introduction to Karl Marx” de Elster. La idea del libro, según Elster, es presentar de forma crítica las teorías de Marx sobre una pluralidad de cosas. John Roemer explica así la tarea en la introducción de su Reader, de por qué cree qeu es necesario reexaminar la teoría marxista (traducción mía):

Pienso que dos fenómenos de nuestra era son responsables: el fracaso cierto del socialismo real y el fracaso dudoso del capitalismo.- Estos dos eventos son incuestionablemente los retos del marxismo tal como fue heredado del siglo XIX.  La primera reacción es atrincherarse en una defensa talmúdica de La Palabra y encontrar una interpretación del texto que se conforme con la historia tal como ocurrió. Otra, es negar lo que parecen ser los hechos históricos. La tercera reacción posible es negar el marxismo como fundamentalmente falso. La cuarta respuesta es reconocer que el Marxismo es ciencia social del siglo XIX. Como tal, es lógico que sea primitiva según los estándares modernos, falso en muchos detalles e incluso en varios aspectos básicos. Sin embargo, su poder explicando ciertos periodos históricos parece tan fuerte que uno siente que debe haber un núcleo básicamente válido que debe ser clarificado. Uno no se deshace de una buena herramienta porque falla en algunas aplicaciones.

Przeworski por su parte define la tarea del grupo así

The group was dedicated to subjecting Marxism to the scrutiny of the methods of contemporary social science. The idea was to take Marxism and see how much and what part of it holds up when you apply to it the same standards of inference and evidence applied to any other theory. Althusserian Marxism had this nice trick of having its own methodology, its own internal way of evaluating the validity of its theory. We broke with this approach and said, “No, you have to evaluate Marxism the same way as any other theory. It’s either coherent or
incoherent, true or false.”

Chris Dillow, que es seguidor de esta corriente presenta un conjunto de hechos dónde las ideas marxistas y los puntos de vista aceptados por el Mainstream hoy convergen como prueba de la actualidad de la teoría marxista. El papel de la tecnología (el modo de producción) como principal determinante de la situación de una sociedad -y de las preferencias de sus individuos es algo que hoy está bien establecido en historia económica; el papel fundamental de las condiciones económicas en los hábitos de consumo o cierta convergencia entre la idea de la “falsa conciencia” y la economía conductual son casos de esta convergencia.

Aunque apasionante e iluminadora debo confesar que la lectura del libro de Elster me produjo una profunda decepción confirmando una de mis peores sospechas: aunque me gustaría mucho, no creo que pueda colgarme la etiqueta de marxista. Aunque mis prejuicios encajan bastante -salvo por el pesimismo- con la cosmovisión marxista, la mayoría de las ideas de Marx realmente interesantes están hoy integradas en el mainstream de las ciencias sociales y son relativamente triviales. Las que no- como la teoría del valor trabajo o de la tasa decreciente de ganancia- simplemente eran falsas. En algún sentido, convertir en trivial una teoría científica es mucho peor que demostrar que es falsa.

Marx era probablemente un genio porque cuando él las formuló no lo eran en absoluto; los ejemplos que he puesto más arriba ponen de relieve que esto es así y que de hecho se adelantó a muchos desarrollos que hoy consideramos básicamente válidos. Él metió el dedo en el ojo a la complaciente, optimista y todavía mítica sociedad victoriana poniendo de manifiesto muchas de sus contradicciones.  Sin embargo, hoy muchos de sus puntos de vista, si uno los interpreta dando prioridad a lo que sabemos de la ciencia moderna, no son suficientemente originales como para ser un sistema aparte. La teoría de la justicia de Marx (basada en la explotación) por ejemplo, me parece poco ambiciosa si uno la compara con la de Rawls o Dworkin. La idea de ver el mundo en términos de lucha de clases no es en absoluto original cuando uno piensa en el complejo que es hoy la economía política y como se modelizan los grupos de presión con instrumentos de teoría de juegos. La teoría de la historia está básicamente superada por los mecanismos evolucionistas que conocemos. La teoría de la alienación es algo relativamente trivial en psicología del trabajo. Przeworski lo explica mejor que yo: But I eventually left because I thought we had accomplished our intellectual program. We ultimately found that not much of Marxism is left and there really wasn’t much more to learn. So I left the Analytical Marxism group mainly for intellectual reasons.

¿Qué queda entonces? Bueno, hoy día el marxismo académico ha sido dejado mayoritariamente en manos de sociólogos postestructuralistas, de antropólogos que abusan de la hermeneútica y de filósofos que se quedan con la parte hegeliana de Marx y no de científicos. El marxismo folk por su parte es más una especie de narrativa cosmética de sustancia ambigua que encanta los mecanismos de coordinación de la izquierda- una especie de código legal con base en el cuál se reparten carnets de izquierdista. Mi punto de vista es que Marx sigue siendo útil, como lo es leer a Tocqueville, a Hume, a Adam Smith o a Rousseau; como una fuente de inspiración para resolver problemas actuales y como uno de los pensadores más influyentes de la Historia.

Post dedicado a Rubén, que me preguntaba el otro día mi opinión sobre el marxismo analítico.