La rigidez laboral, religión y la hipótesis “macho”
Viernes, Julio 10th, 2009Allá a principios de los noventa un tipo llamado Gosta Esping Andersen propuso una clasificación tripartita de los estados del bienestar. Desde entonces, ha habido una cantidad considerable de literatura proponiendo alternativas, matizaciones o subdivisiones adicionales dentro de la clasificación.
Una constante en este literatura ha sido la discusión entre si son las alianzas entre grupos sociales (el aspecto electoral) o los aspectos culturales los que explican que se haya adoptado un tipo de estado de bienestar o el otro. En realidad, ambas hipótesis no son excluyentes.
Curioseando por aquí he encontrado un artículo que relaciona lo machista que es una cultura y cómo de tradicional es el modelo familiar con el nivel de apoyo a la protección laboral. Tradicionalmente se sabe que los mercados de trabajo muy protegidos tienen efectos negativos sobre el acceso de la mujer al mercado laboral y por tanto sobre la igualdad real entre sexos. Cahuc y Algan muestran además que el apoyo a este tipo de instituciones es mayor entre los que tienen una concepción más tradicional de la familia, basada en un sólo “breadwinner” y a su vez ésta es mayor entre los miembros de la religión ortodoxa, católica y musulmana y menor entre los protestantes, ateos y judíos.
¿Qué consecuencias tiene ésto? Me permito señalar algunas. En primer lugar, uno puede especular sobre la dirección de la causalidad ¿acomodan las instituciones del mercado de trabajo concepciones pre-existentes o por el contrario tienden a reforzarlas?. Si pensamos que las acomodan, una mejora legislativa en la flexibilidad del mercado de trabajo podría tener efectos menores de los que se piensan porque los trabajadores seguirán siendo aversos al riesgo. Si pensamos que las instituciones del mercado de trabajo influencian el tipo de familia que tenemos y la religiosidad de la población, entonces hay buenas razones para pensar seriamente en cómo se hace la reforma. Si la cohesión familiar se debilita con la flexibilidad- (eg: flexibilidad_>incorporación de la mujer al mercado de trabajo _> aumento de la tensión familiar y mejora de la autonomía de la mujer_>aumento del número de divorcios_>aumento del número de familias atípicas_>reducción de la cohesión, reducción de la natalidad) entonces hay razones para pensar medidas de acompañamiento e instituciones que suplan el hueco dejado. Esa es de hecho, la principal razón por la que pienso qeu deben ser gobiernos de izquierdas los que hagan las reformas del mercado de trabajo; los gobiernos de derechas no piensan en estas cosas.





