¿Qué no ignoramos los economistas?
Domingo, Julio 5th, 2009Últimamente me dedico a pegar comentarios que he puesto en otros blogs. En este caso no he llegado a ponerlo porque blogspot no me deja pegarlo entero. Esto es una respuesta al post de Ender “¿Saben economía los economistas?” Lo que transmito son fundamentalmente puntos de vista relativamente propios. Os interesan, sobre todo, los enlaces.
Tienes que partir del hecho de que la economía es una ciencia con algunas particularidades respecto de, por ejemplo, la física que suele ser la idea que se tiene en mente a la hora de decir que algo no es realmente científico. En primer lugar, es una ciencia relativamente joven. La “revolución marginalista” data de 1870; no sé si la comparación es pertinente-porque no conozco la física- pero Adams Smith y Ricardo serían nuestro Aristóteles, Jevons y Walras nuestro Newton, y Marshall, Hicks y Samuelson nuestros Laplace. Samuelson todavía está vivo.
En segundo lugar, los economistas tratamos con sistemas complejos, es decir, dónde hay muchas variables y éstas son relativamente inestables. Hacer experimentos y comprobaciones empíricas es Por ejemplo nuestros experimentos están sujetos a la crítica de Lucas ; los de los físicos no.
¿Significa esto último que no podamows hacer ciencia? Tradicionalmente, la solución ha sido la siguiente: postular una axiomática que sea relativamente intuitiva y relativamente estable, sacra las conclusiones matemáticas y luego observar si las conclusiones son más o menos lo que esperábamos que fueran o no. Si no lo son, intentar ver dónde nos hemos equivocado.
Es decir, tradicionalmente la falta o escasez de datos se ha suplido por intuiciones relativamente razonables sobre como funcionan las cosas. Una intuición común para construir modelos es la idea de que la gente sigue su propio interés de forma racional- la idea de homo economicus. En general, nadie, desde que Stuart Mill tuviera la idea, ha pensado realmente que la gente actúe así. Pero lo cierto es que modelizando así a la gente se obtenían resultados relativamente buenos- la gente prefiere comprar a menos precio que a más, prefiere más cosas a menos, etc,…
Un ejemplo resumido y por tanto simplista del problema: el debate de la macro contemporánea. Los economistas clásicos creían que los precios se ajustaban para vaciar el mercado. Es lógico; si la gente quieres vender al precio más alto y comprar al precio más bajo, normalmente habrá un precio de equilibrio ¿no? Es la solución “intuitiva”: un billete de cien euros no se queda mucho tiempo en el suelo. La deducción que viene de esa intuición era el modelo clásico dónde los salarios se ajustaban a la baja para que no hubiera paro. Si había paro, era voluntario. Entonces llegó Keynes y dijo que lo cierto es que los salarios no se ajustaban y si eso era así, habría paro involuntario. Que los salarios no se ajustan es algo bastante intuitivo: si tu jefe te propone ganar menos lo normal es que rechaces. Si te echan de tu trabajo, es poco probable que aceptes, al menos durante un tiempo, un salario menor al que ganabas antes. También es algo intuitivo ¿no?
En la macro contemporánea han existido dos escuelas con estrategias distintas: los “nuevos clásicos” y los Keynesianos con dos visiones distintas de como se hace ciencia . Los primeros creían que había que deducir los modelos a partir de supuestos de racionalidad, incluso a partir de la introspección, sacando las conclusiones lógicas de los modelos y los segundos como dice Blinder han intentando inducir a partir de lo que veían que ocurría en realidad modelos que funcionen.
No hace falta que te diga (creo que se me nota) que simpatizo con la visión keynesiana del problema (ver qué ocurre en realidad y pensar en alguna forma de modelizarlo aunque sea impreciso); alguien como Kantor te dirá que lo que hay que valorar son los fundamentos porque en por ejemplo física uno observa que los cuerpos se paran mientras que el progreso de Newton fue explicar que había una fuerza que los empujaba. No obstante hay dos cosas que son de justicia. En primer lugar, ambas visiones han sido fructíferas. Durante 20 años los economistas usaron la curva de Philips para hacer macro sin saber muy bien por qué funcionaba. Milton Friedman, a partir de una visión deductiva del problema, explicó por qué funcionaba y por qué dejaría de funcionar, y acertó. Esa contribución es una de las más importantes de la macro moderna. En segundo lugar, ambas visiones se basaban mucho en intuiciones y relativamente poco en datos y respondían precisamente a la escasez de datos para comprobar cosas. Sin embargo, la confrontación trajo bastantes cosas interesantes que son hoy conocimiento acumulado.
Esto hace que el instrumental que hemos desarrollado está a) muy basado en la deducción y relativamente poco en las comprobaciones empíricas y b) Tiene un carácter muy general para que sea versátil y se pueda aplicar a muchas situaciones modificándolo para el caso concreto. Si abres un libro de micro, verás que hay muchos modelos, esencialmente abstractos para hablar de “mercados” “agentes” etc,… no de mercados y agentes concretos. Probablemente, las regularidades empíricas en ciencias sociales son menores que las que tenemos en otras ciencias y por tanto hay menos que descubrir. Uno tiene que recurrir a la idea de Cebolla.(leed el artículo, podría haberlo firmado yo)
Cuando uno aplica esos modelos abstractos a la realidad, obviamente, debe “tunearlo” para que tenga algún sentido y comprobar que los supuestos se cumplen, al menos de forma aproximada. El caso del comercio internacional, por ejemplo. Lo que el modelo de Ricardo (en realidad Hecksher-Ohlin-Samuelson) te dice, no es que el comercio internacional sea bueno siempre para todo el mundo, sino bajo los supuestos del modelo. Un caso dónde la aperturar puede ser empobrecedora -contemplado por el modelo- es cuando el país es suficientemente grande como para hacer bajar el precio de las exportaciones lo suficiente a nivel mundial como para que las ganancias sean menores. Otro caso es cuando uno de los supuestos del modelo (la competencia perfecta) no se cumple y tienes una industria naciente con rendimientos crecientes (esto se llama “nuevas teorías del comercio). Sorpresa: estos modelos no son incompatibles entre sí, son complementarios. El modelo de Ricardo te dice por qué, en general, el libre comercio suele ser una buena idea y los aranceles empobrecen. El caso de la deterioración de la relación real de intercambio y las nuevas teorías del comercio te explican bajo qué condiciones el modelo de ricardo no se cumple. NO hay nada “contradictorio”. ¿Dónde existe contradicción? Probablemente en la estimación de cuando, en la realidad concreta, estamos en un supuesto o en otro. Eso es difícil de estimar, y en general hay (o ha habido, más luego) una escasez considerable de datos o discusiones respecto a su interpretación. Aún así, hay acumulación de conocimiento: sabemos que determinados razonamientos son erróneos (”los chinos nos quitan el trabajo”), sabemos que en determinados casos los datos no son discutibles (los melones no tienen rendmientos crecientes a escala), etc…
En este sentido, una gran parte de la confrontación que tiene lugar entre economistas ortodoxos tiene bastante de escenográfica. Es lo que argumentaba en el paper que te mandé. Para ganar prestigio, uno tiene que demostrar que lo que hace es nuevo, radicalmente distinto de lo anterior y por eso tiene tendencia a exagerar las aportaciones como revolucionarias cuando, en realidad, muchas veces son complementarias. Hoy tenemos un grupo de pseudorrevolucionarios llamados “economistas conductuales” que opinan haber descubierto una forma completamente distinta de hacer economía, experimental, nada de modelos. Muchos economistas piensan (pensamos) que sus aportaciones son útiles e interesantes, pero son perfectamente absorbibles dentro de la ortodoxia como casos específicos de racionalidad limitada y de hecho, cada vez tenemos más modelos para explicar este tipo de cosas (Roland Bénabou es un tipo fantástico modelizando estas cosas). Este tipo de enfrentamientos son amplificados cuando se llevan a la arena política y eso hace que parezca que somos un conjunto de charlatanes, pero no es algo totalmente preciso. Alan Blinder formuló la ley de Murphy de la economía “Los economistas tienen más influencia dónde saben menos y más en desacuerdo están y casi ninguna en dónde existe un consenso unánime y saben más”
¿Sabes como terminó la historia de la macro? Echa un vistazo a este artículo. Por un lado, los economistas neokeynesianos incoporaron hipótesis de los nuevos clásicos y dieron un fundamento más sólido al modelo de Keynes. Como resulta que, además, la evidencia empírica siempre había cuadrado bastante bien con lo de que los salarios son rígidos, hoy tenemos más o menos claro que los salarios tardan en ajustarse y que las políticas de demanda funcionan al menos a corto plazo. Eso es conocimiento acumulado. Por otro lado, la economía, como te explica el artículo de Eichengreen, se está volviendo cada vez más empírica. En mi opinión hay varios factores para que esto sea así. Primero; hoy tenemos instrumentos para modelizar muchas más cosas que antes (rendimientos crecientes, competencia imperfecta, información imperfecta) cualquier cosa. En tiempos de Samuelson, sólo teníamos uno o dos modelos porque esas cosas no eran matemáticamente tratables, y debían ser mucho más simples y más alejados de la realidad. Ahora tenemos muchos más modelos, y eso implica que también tenemos muchas conclusiones contradictorias (ejemplo: el salario mínimo puede subir o bajar el empleo, dependiendo del modelo que uses); por esa razón, determinar qué modelo es más “cierto” requiere verlo concretamente con evidencia empírica (en el caso del salario minimo, tendría forma de V invertida). Por otro lado, como dice Eichengreen en el artículo con el desarrollo de la informática, las bases de datos, etc,… hoy tenemos MUCHOS más datos. Eso hace que hacer comprobaciones empíricas sea mucho más sencillo que antes.
Un problema con esto es que la evidencia empírica es relativamente difícil de interpretar, varía de un sitio a otro, etc… Eso hace que hacer predicciones sea muy difícil porque uno no sabe si el modelo que se aplica es más uno u otro. Por eso tienes economistas que proponen recetas distintas/opuestas. En el caso de la situación económica actual, por ejemplo, hay gente que confía más en bajadas de impuestos y gente que confía más en el gasto público para estimular la economía. Existen argumentos teóricos a favor de ambos (las rebajas fiscales actúan más rápido, pero el multiplicador es menor porque una parte de ahorra). Cuál de los argumentos es más fuerte depende de cosas que es controvertido saber ¿como de asustada está la gente para ahorrar el dinero adicional que tiene? ¿como de bien gastarán los funcionarios el dinero? No lo sabemos a ciencia cierta; pero es un problema que afecta también a los médicos, a los psicólogos, e incluso si me apuras a los arquitectos.
Por último, otro aspecto que tienes que tener en cuenta es que estas transformaciones son realmente recientes. Anécdota personal: un familiar mío es catedrático de economía aplicada y no sabe ni econometría ni hablar inglés. Eso hace que haya bastante gente que están anticuada porque la economía que se daba hace unos (por ejemplo 20) años es radicalmente distinta de la que se hace ahora. Hay una cantidad considerable de dinosaurios que aparece en la tele diciendo cosas que no representan necesariamente el consenso en la profesión (por no hablar del “intrusismo profesional” porque me da la risa)
Un resumen de lo anterior es lo siguiente. Existe un cuerpo de conocimiento teórico que se admite. Concretamente, sabemos que muchos razonamientos que pueden parecer intuitivos son erróneos (que tener excedentes comerciales hace al país más rico porque acumula reservas de moneda extranjera, que los precios dependan del trabajo incorporado, etc,…). También tenemos más o menos claro que determinadas cosas funcionan relativamente bien porque se basan en cosas relativamente simples y difíciles de discutir (por ejemplo cómo afectan los impuestos a los precios). Por otro lado, tenemos una cantidad importante de conocimiento empírico. Es un conocimiento provisional porque depende de muchas cosas que pueden cambiar, pero relativamente estable. Puedes consultar cualquier “Handbook” de una materia para verlo. Por ejemplo, se sabe que cuanto más generosos son los beneficios de desempleo y menores lo controles elegibilidad, mayor la duración del mismo o que los países con sindicatos más descoordinados pero no ttalmente descentralizados tienden a tener más inflación. Sabemos que los países con recursos naturales tienden a no democratizarse, o que los salarios son relativamente rígidos.
No sé si esto responde a tu hipótesis





