Alberto Garzón, sus buenos modales y su ataque contra los molinos de viento
Viernes, Julio 3rd, 2009Quería reseñar que Alberto Garzón ha tenido la (rara y elogiable) amabilidad de disculparse por el tono del cruce de posts que tuvimos sobre el mercado laboral.
Por supuesto, yo sigo llevando razón y él no(:P) y podéis comprobarlo con el último post que ha publicado dónde básicamente se dedica a repetir un conjunto de lugares comunes, vaguedades, hombre de paja, molinos de viento y tópicos que no termina de justificar para concluir alegremente que los economistas ortodoxos engañamos a la gente. Siguiendo esto de copiar comentarios que he puesto en otros blogs, os copio un largo comentario que le he dejado:
Alberto, casi todos tus posts deforman las posiciones que criticas. Al menos deberías “citar” algo que justifique lo que estás criticando máxime cuando tienes un amigo que es un economista ortodoxo que tiene unos cuentos posts que puedes fiskear alegremente.
“EO se caracteriza por definir a la economía como “la ciencia que estudia la asignación eficiente de recursos escasos”.”
Eso es un hombre de paja. Los economistas ortodoxos estudiamos los mecanismos de asignación de recursos y cuáles son sus consecuencias (eso es la “economía positiva” y el objetivo no está definido). A continuación, solemos usar criterios para evaluar distintos estados de cosas (eso es economía normativa). Pero uno puede combinar distintos criterios normativos según su punto de vista ideológico, con las mismas herramientas positivas.Mi opinión personal-que no adscribo a ninguna corriente concreta- es que, uno necesita ambos aspectos para que la ciencia económica sea útil. Por supuesto, depende para qué quieres la ciencia económica. Si lo que te interesa es poder lucirte ante tus colegas con demostraciones elegantes o follar mucho a continuación de las asambleas de partido, probablemente esta concepción sea inadecuada. En mi caso, la economía debe iluminar las decisiones públicas y privadas para mejorar el bienestar de la sociedad y hacer del mundo un lugar más justo. Pero no hay ningún obstáculo a hacer sólo economía positiva- el fin no está definido tampoco.
“criterios determinados que, de forma adecuada, deben tener como efecto prioritario la consecución del objetivo fundamental: el crecimiento económico.”
Esto es otro hombre de paja. Espero que seas consciente del hecho de que acabas de pasarte por el arco del triunfo 80 años de economía del bienestar. Leete el post, anda: (puedes encontrar una presentación un poco menos elaborada en cualquier libro de hacienda pública)“Ambas corrientes tienen una carga ideológica profunda. Es tan ideológico buscar una mejor distribución de la renta como aspirar continuamente al crecimiento económico, pasando desde luego por aquellos que buscan priorizar el medio ambiente.”
Probablemente sea ideológico BUSCAR cosas, pero es poco probable que lo sea DESCRIBIR. Volvemos a la diferencia “positivo-normativo”de nuevo, leete el post (la fuente de “Mark Blaug: “La metodología de la ciencia económica”)
El crecimiento: los economistas sensatos defendemos que las economías que crecen más son, ceteris paribus, mejores. Hay varias razones. Allá va una lista no exhaustiva:
1.Si uno piensa que, grosso modo, los bienes y servicios que se producen son los que demandan los consumidores -algo que debería ocurrir en un régimen de mercado más o menos eficiente- más bienes y servicios producidos significan más eficiencia.
2. Más riqueza significa también más recursos para hacer políticas públicas. El crecimiento del PIB tiene un impacto directo sobre la recaudación y cuando uno toma decisiones financieras para el sector público, es un dato muy relevante
3. Por último, mientras que lo justa, igualitaria, o eficiente que es una sociedad es algo dificil y generalmente bastante subjetivo de evaluar, especialmente para los ciudadanos, el crecimiento es algo bastante objetivo y claro. Si uno quiere vigilar como hacen las cosas los políticos-algo propio de toda sociedad democrática, es razonable que se fije en el crecimiento.“La EO considera que la Ciencia Económica es en cierta medida autónoma del resto de ciencias sociales. En cambio, la EH considera que para entender la economía se debe prestar atención, en mayor o menor medida según escuelas de pensamiento, a otras ramas de la ciencia social. ”
Esto es una exageración. Es cierto que muchos-la mayoría tal vez- economistas ortodoxos creen no tener mucho que aprender de otras disciplinas. No obstante, esto es algo que no es exclusivo de la economía: todos los científicos creen que tienen cierto grado de autonomía respecto del resto de disciplinas.Aún así, si uno define “ortodoxia” de forma más o menos amplia, es algo radicalmente falso. Propongo considerar “ortodoxia” toda la gente susceptible de ganar premios nobel. Kanheman y Tverski era psicólogos; Akerlof es famoso por usar hipotesis sacadas de la sociología para justificar la rigidez de los salarios. Krugman es licenciado en historia y ha ha metido muchas hipótesis sacadas de la geografía en sus modelos de comercio. Amartya Sen habla todo el rato de antropología. Douglas North es historiador y ha incorporado el papel de las instituciones dentro de la teoría ortodoxa.
En resumen, si miras en el “hard core” de la economía ortodoxa, como en cualquier disciplina, encuentras gente que la considera autónoma. Si miras en las “fronteras”, hay gente que sin dejar de ser ortodoxa incropora ideas de las biología evolutiva, la sociología, la psicología, la historia, etc,… De nuevo,. hombre de paja.
Mientras que para la EO nos encontramos ante una sociedad inmóvil (…)para la EH nos encontramos ante una sociedad histórica determinada (el capitalismo)Esto es estrictamente falso, y si quieres te mando un artículo de Solow dónde dice exactamente lo contrario. Nuestros modelos incorporan instituciones concretas y no son válidos fuera de ellas. Sin derechos de propiedad no hay mercado, sin ordenamiento jurídico no hay intercambio, etc,… De hecho, hay toda una corriente (la nueva economía institucional: Williamson, Coase, North) perfectamente ortodoxa que se dedica a estudiar las instituciones.
La ciencia natural: personalmente pienso que las ciencias naturales son más exactas y sus conclusiones más sólidas porque tratan con sistemas menos complejos que las sociedades humanas. POr eso, en la medida de lo posible, es interesante aprender de ellas e intentar imitarlas. Lo que dices sobre los métodos matemáticos y econométricos es simplemente falso: tengo un paper de Samuelson que puedo mandarte dónde el tipo dice, explícitamente, que aunque usemos herramientos parecidas a las de los físicos, eso no significa ni por asomo que nuestras conclusiones sean igual de precisa. En cuanto a la econometría ¿te suena la crítica de Lucas? ¿Son Lucas y Samuelson economistas heterodoxos según tu punto de vista?
“Y es que las consecuencias de las dos formas de entender la economía van más allá de lo metodológico. Salta a la vista, por ejemplo, que la EO beneficia al status quo y al orden social existente sea cuál sea”
Esto es simplemente falso. Las conclusiones EO no justificaba el orden social existente en la URSS, ni lo justifica en Venezuela ni en Cuba hoy. Es probablemente cierto que los (buenos) EO tienden a tener cierta aversión a la ingeniería social excesivamente ambiciosa-y por tanto a ser escépticos respecto a los cambios- pero la razón es totalmente distinta a la que tú crees: es porque sabemos que nuestras conclusiones no son igual de sólidas que, digamos, en la física, por lo que sabemos que nuestra ingeniería no es comparable a la que hay para los puentes o los edificios.
En general, existe-ya te lo he dicho alguna vez- una tensión fundamental en tu forma de ver las cosas. Por un lado proclamas a bombo platillo que no podemos tener conclusiones exactas en ciencias sociales y que debemos tener muchos puntos de vista, todos ellos muy influidos por concepciones ideológicas y por otro lado crees que basándote en esa base tan débil puedes poner en marcha proyectos ambiciosos de cambio social y político. Suena a lo de Woody Allen “Qué mala es la comida aquí, además las raciones son tan pequeñas”





