La extinción del conservadurismo social en el Fin de la Historia
Cuando Francis Fukuyama formuló su tésis sobre el fin de la historia, no estaba diciendo nada realmente revolucionario, estaba certificando algo que las ciencias sociales y la intuición histórica nos venían diciendo desde hace bastante tiempo: para cualquier sociedad que aspire a ser próspera y moderna, convertirse en una democracia liberal era inevitable, o al revés, el coste de no ser una sociedad abierta es ser una sociedad primitiva o subdesarrollada.
Llamaré conservadurismo social (por oposición al económico) a la oposición que en la mayoría de países viene encarnada por alguna organización de corte religioso a la libertad sexual, los derechos de los homosexuales, el derecho a criticar aspectos “sagrados” en público, la eutanasia, o la igualdad hombre-mujer. A lo largo del siglo XX hemos visto un cambio profundo en las sociedades occidentales que desembocaron en dos grandes eventos a finales de los 60: Mayo del 68 y el Concilio Vaticano II. Desde entonces, el progresismo en materia social ha comenzado a ser un fenómeno ampliamente mayoritario en la sociedad y el conservadurismo a estar en franco retroceso. Este progreso se ha producido, no sólo a nivel legal- no son solo reformas políticas- sino también social y cultural.
Las razones son en última instancia tecnológicas, demográficas o evolutivas: una sociedad con una clase media amplia no puede dejar de ser una democracia y una democracia debe tener libertad de expresión para funcionar. Una sociedad dónde las mujeres están en el mercado laboral no puede discriminarlas sistemáticamente. En teoría de juegos diríamos que no se trata de un equilibrio estable. Eso hace que todas esas “conquistas” sean eso, conquistas con carácter irreversible, igual que nadie propone volver a la monarquía absoluta como forma de gobierno, ningún gobierno que quiera ganar elecciones puede proponer, en serio, la penalización del aborto o ilegalización del matrimonio homosexual allí dónde se ha logrado.
Curiosamente, la derecha no ha terminado de digerir esta idea y vemos en los programas electorales de cualquier partido de derechas, incluso de derecha moderadas, propuestas de aire conservador. No hay, propiamente dicho, una derecha liberal que sea mayoritaria en ningún sitio. Mi punto de vista es que la explicación para esto es puramente electoral: es la misma por la que los partidos de izquierdas flirtean con discursos de aire marxista.
La formación de la identidad de izquierdas o de derechas que mantiene unida a un partido es el resultado de una serie de alianzas. En un sistema eficiente, es decir, que tienda al bipartidismo, el espacio electoral tiende a segmentarse en dos grupos. La ideología se forma primero dentro del grupo como resultado de la negociación de las facciones y después como enfrentamiento con el grupo contrario. El caso de los conservadores religiosos es especial: se trata de un “issue voters” su vote depende sólo de un par de aspectos, lo que les da un poder de negociación mayor al que les correspondería por su peso social. Esto los convierte en una “minoría dominante” dentro del grupo que les permite asegurarse que los partidos de derechas mantengan en sus agendas propuestas netamente conservadoras, aún cuando electoralmente sería mejor tener propuestas progresistas que reclamaría el electorado.
El resultado es, por supuesto, un conjunto de políticas relativamente incoherentes en las que, muy a menudo, ni los líderes ni la mayoría de los votantes creen realmente, pero que tienen que aparecer en la agenda para contentar a las facciones y a una minoría de votantes. Muy a menudo, la contradicción alcanza a los individuos mismos que, o bien acaban sufriendo esquizofrenia política, o bien se ven obligados a ser simplemente hipócritas.
Tenemos ejemplos de esta hipocresía/esquizofrenia a mansalva. Mi caso favorito es el de Sarkozy, quién después de haberse hecho un montón de fotos con Cecilia defendiendo el concepto tradicional de familia y un estilo de vida “conservador” durante la campaña electoral, tardó sólo unos meses en largar a su mujer del Elíseo para liarse con una top model- por favor, la historia parece sacada de Miami, dejando al margen el hecho de que el tipo de cocainómano (esto es “confidencial”). Otro ejemplo es la enardecida defensa de la Iglesia católica que hace Jiménez Losantos cuando es algo bastante bien sabido que el tipo es básicamente ateo. Pero este post se me ocurrió con el “escándalo” de Berlusconi porque resulta que, oh cielos, al tipo les gustan mujeres que no están dispuestas a acostarse con él gratis. Esta imagen de Berlusconi contrasta con la que el tipo daba haciéndose el paladín de lo tradicional en el caso de Eluana.
Obviamente, no hay nada intrínsecamente malo en el hecho de cambiar de mujer, ser ateo, o que a uno le guste dar fiestas dónde acuden top models a cambio de dinero; lo que sí es absurdo es que eso se combine con una defensa de ideas conservadoras en el plano social. A eso es lo que me refiere con que la ideología conservadora está de capa caída: es obvio que ni siquiera sus defensores creen realmente en ella. En el fin de la historia “no está a la altura de los tiempos” como diría Ortega. Por supuesto, otro tanto de los mismo es aplicable a las ideas pseudomarxistas que pululan por los partidos socialdemócratas (aunque yo creo que nosotros los tenemos más fácil).






Junio 22nd, 2009 at 17:04
La verdad es que el artículo me ha parecido bastante malo.
Sucede que muchas de las “ideas conservadoras” que comentas al principio del post, no son exclusivas de personas de “corte religioso”, y de hecho surgen —al menos en una primera derivada— de aspectos antropológicos que posteriormente adoptan las religiones.
No hace falta ser católico para pensar que el suicidio asistido sea inadmisible ni haberse casado por la iglesia para no compartir los argumentos que se esgrimen a favor del “matrimonio” entre personas del mismo sexo.
Junio 22nd, 2009 at 20:10
mmm.
No.
Hace siglos que existe esa incoherencia entre la ideologia, aplicable a la sociedad y lo que hace uno mismo. Desde siempre los mas conservadores han sido los mas puteros. ES mas, puedes preguntarselo a las prostitutas: son precisamente los mas conservadores y rectos en la vida publica los que mas tienen que callar en la privada.
La cuestion no es esa. La cuestion es que la hipocresia es un elemento consustancial a la ideologia conservadora, pues supone defender un modelo de sociedad a gran escala, a nivel macro, que no se tiene por que compartir a nivel micro (liberalismo social). Los ejemplos que pones son ejemplos que evidencian esa hipocresia, pero no la destruyen ni la cuestionan. Mañana mismo, otro conservador tomara su lugar y volvera a decir una cosa en publico y hacer otra en privado. Y los suyos, y esto es importante, lo ven natural por que lo hacen ellos mismos. Y nunca cuestionaran a sus lideres mientras sus infracciones no hagan “apologia”, no cuestionen el modelo social conservador en publico.
Por tanto, no creo que el conservadurismo social este en cuestion. No solo eso, el conservadurismo social ha mutado en neoliberalismo social: esto es, que el estado no legisle para acabar con la desigualdad social, por que sin esa legislacion, sin un empujon decidido hacia la igualdad, los “ricos” socialmente hablando, las clases que tienen un estatus simbolico superior (hombres, catolicos, casados..), seguiran teniendolo a costa de mujeres, homosexuales, solteros, negros, gitanos…
De ahi todas las criticas al ministerio de igualdad, a las leyes de accion positiva, educacion para la ciudadania etc etc. Lo dicho, ya nadie dice que hay que discriminar a los homosexuales, dicen que el estado no tiene que meterse en esos temas. Nadie dice que haya que defender la desigualdad de la mujer, dicen que ya somos iguales y que se deje todo como esta, que todo se arreglara solo. No dicen que estan en contra de que se hable de homosexualidad en la escuela, se dice que ellos tienen libertad de que sus hijos no reciban la informacion. Y si los gitanos no encuentran trabajo, es por qu eno quieren. Neoliberalismo social.
Por el contrario, veo muy muy dificil lograr concienciar a la poblacion de la necesidad de la accion positiva para acabar con la desigualdad. La mayor parte de la poblacion esta de acuerdo en la igualdad, pero no en sentirse agraviados para que otros la consigan. Y sin esas politicas de reequilibrio social (igual que los impuestos progresivos, pero en social), dudo mucho que se alcance una igualdad.
PD a snipfer: el matrimonio para todos, entre personas del mismo sexo o de distinto sexo, no lleva comillas
PPD: y ojo, con la ideologia de izquierdas pasa igual. Se puede defender un modelo economico mas justo siendo rico. Es muy dificil ser coherente con el modelo ideologico que uno defiende, mas que nada por que tu vida personal dificilmente depende de tu voluntad, sino de la estructura social en la que vives.
Junio 22nd, 2009 at 20:13
No hay nada más conservador que la hipocresía o el irse de putas / tener querida/s. Sólo hay que leer el prólogo del manifiesto comunista donde se contesta a las acusaciones del libertinaje del amor libre describiendo las libertinas costumbres sexuales de la burguesía de la época.
Desgraciadamente sufrimos a las derechas gobernantes sin que la cada vez mayor derecha laica aparezca dentro de los partidos o incluso con partido propio.
Un dato: en toda España las bodas civiles superan o rondan el 50% con tendencia creciente. y eso que todos sabemos que muchos no creyentes pisan los altares para casarse por tradición, y pocos son los creyentes que se casan por lio civil, aunque algún/a divorciado/a católico/a (a no que los católicos no pueden divorciarse, ja - jaraja) lo haga
Junio 22nd, 2009 at 21:09
Snipfer, ¿podrías explicitar los “aspectos antropológicos que posteriormente adoptan las religiones” que originan ““ideas conservadoras… no exclusivas de personas de corte religioso” a los que aludes?
Junio 22nd, 2009 at 22:11
Hombre, a mí es que me parece que es esencialmente conciliable: defiendes unas ideas indigestas porque te parece que son en conjunto beneficiosas para el orden social, pero insufribles desde el punto de vista de la felicidad del individuo, así que, a título personal, te las saltas. Se llama conservadurismo, y es mejor que cuando te lo crees, que se llama integrismo, tradicionalismo o, directamente, ser gilipollas. Lo malo es cuando te pillan.
La frase sobre Sarkozy y la cocaína es incomprensible; es para evitar una querella o que los servicios secretos gabachos dejen tu casa como el Rainbow Warrior, ¿no?
Junio 22nd, 2009 at 23:26
Terminología: en este artículo estoy usando el término conservador como sinónimo de tradicionalista o integrista (o si queréis, como una diferencia de grado, no de esencia): alguien que defiende ideas “conservadoras” en temas relacionados con la religión, el principio y el fin de la vida, la familia y la moral sexual. Uno puede serlo más o serlo menos (puede ser ateo y contrario a la eutanasia) pero intento dar una definición operativa y decir que, en el largo plazo, la sociedad tenderá a serlo cada vez menos.
Por supuesto que no hace falta ser religioso para ser conservador, pero en general la defensa de esos argumentos suele hacerse, en menor o mayor medida, desde una óptica mística o supersticiosa. Normalmente, es cierto que se trata de instituciones (aspectos culturales, etc…) pero que suelen consolidarse dentro de alguna cosmovisión supersticiosa. Muchos de ellos probablemente ya no tienen sentido (ejemplo: el matrimonio entre personas del mismo sexo tiene bastante más sentido evolutivo cuando tienes técnicas de reproducción asistida que cuando los homosexuales no tienen capacidad reproductiva; idem para el tema hombre-mujer, la libertad religiosa, etc…) pero siguen existiendo por inercia. Vamos, no sé si piensas en el caso de Berlusconi, pero creo que no es demasiado conciliable lo de hablar mucho de Jesús y de lo sagrada que es la vida humana y luego tener un harén.
J, la verdad es que me cuesta entender como crees que es conciliable. Vamos, hay que ser un poco bastante retorcido y no creo que nadie lo sostenga realmente. Suena a “government house utilitarianism”http://books.google.es/books?id=l3ZBwjK_1_QC&pg=PA60&lpg=PA60&dq=government+house+utilitarianism&source=bl&ots=9hUNLjRTyV&sig=2ndjHyM74-rFlj38QGyyl_8o4VY&hl=es&ei=UQJASuvdNMWZjAeQkM0C&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=3
Junio 23rd, 2009 at 0:05
Pues ya te lo he explicado: lo que se entiende como beneficioso o incluso necesario desde el punto de vista de la sociedad en conjunto, es difícil de sobrellevar y a lo mejor no exactamente gratificante como individuo. Y los cálculos de coste-beneficio que uno se permite consigo mismo no son idénticos cuando hablamos de toda la sociedad. Por poner un ejemplo de trazo grueso, ser un juerguista y un mujeriego puede ser perfectamente razonable desde el cálculo individual si uno se lo puede permitir económicamente, mantiene sus compromisos sociales y una salud razonablemente buena, y la cosa no le afecta emocionalmente. Pero una sociedad donde sólo haya juerguistas y adúlteros/as incurables tiene muy poco futuro, o eso se intuye. No digo que todos los hipócritas hagan este análisis y piensen en el bien social por encima de su reputación, etc, pero es un análisis posible, y no hay contradicción alguna.
Y hablando de trazo grueso, ahí está el comentario de trimegisto, que no había salido antes. Hay historias de putas muy jugosas con conservadores, y también con sindicalistas. También es posible que los sindicalistas -los españoles, al menos- que se van de putas no sean verdaderamente de izquierdas, sino conservadores, aunque eso me suena un poco a la Falacia del Escocés Auténtico. En cualquier caso, creo que tienes una confianza injustificada en el poder taumatúrgico de la “legislación” (joder, me hacéis parecer uno de RL).
“Y si los gitanos no encuentran trabajo, es por qu eno quieren” En el plano individual, no puedo ni quiero entrar, y es irrelevante. Como tendencia colectiva, desde luego; o más bien te diría que es un problema que no se plantea. (Ya lo podéis poner en Los Dos Minutos
)
De todas formas, si alguien cree que la gratificación personal del individuo y el “bien” de la sociedad coinciden misteriosa y metafísicamente, es mejor que se vaya con Stewie a escuchar las homilías de Huerta o se lea las obras completas de Foucault, Marcuse y Reich. Socialización es represión… gracias a dios.
Junio 23rd, 2009 at 0:20
No hace falta ser católico para pensar que el suicidio asistido sea inadmisible ni haberse casado por la iglesia para no compartir los argumentos que se esgrimen a favor del “matrimonio” entre personas del mismo sexo.
Sería interesante que nos explicases eso.
Junio 23rd, 2009 at 10:51
La extinción del conservadurismo social en el Fin de la Historia…
Cuando Fukuyama formuló su tésis sobre el fin de la historia, no estaba diciendo nada realmente revolucionario: para cualquier sociedad que aspire a ser próspera y moderna, convertirse en una democracia liberal era inevitable. Eso hace que todas esa…
Junio 23rd, 2009 at 11:19
“No digo que todos los hipócritas hagan este análisis y piensen en el bien social por encima de su reputación, etc, pero es un análisis posible, y no hay contradicción alguna.”
Eso ha sonado un poco a
“se puede ser homófobo y liberal si no se quiere que el Estado encarcele a los homosexuales o les ponga traba alguna, como esto de las leyes contra la sodomía. Se puede ser judeófobo y liberal si odiando a los judíos no desean recluirlos en ghettos o reducirles sus derechos como ciudadanos por el hecho de su religión o su origen. Se puede ser anticlerical y liberal si aborreciendo a los curas, monjas y frailes no se pretende quemar conventos ni negar los derechos de expresión o asociación por el mero hecho de ser católicos y formar parte de la Iglesia.”
Sólo que al revés
Junio 23rd, 2009 at 11:44
No creo. La etiqueta liberal tiene históricamente, con permiso de los chiflados de Alabama, un contenido positivo que desaconseja los malabares de Herrera: partidario de la autonomía del individuo, de la libertad de conciencia y religiosa, de la igualdad ante la ley y del progreso material, pero también de la dignidad de todos los hombres sin distinción de origen y de la tolerancia hacia la vida que, sin imponerla a los demás, cada uno se quiera dar a sí mismo, etc.
Conservador es el escéptico con los cambios sociales repentinos y con las posibilidad de mejora del hombre y la sociedad mediante la acción política directa. No veo donde toca eso con irse de putas a título personal. Otra cosa sería subvencionarlas para común deleite y mejora del bienestar de la commonwealth: sucio constructivismo, fatal arrogancia.
Junio 23rd, 2009 at 12:52
Bueno, admitimos pulpo: digamos que estoy dispuesto a admitir la enmienda de que se puede ser “conservador libertino” y “conservador integrista”. Yo aquí no pensaba en lo de ser conservador como una actitud, sino como un programa sustancial en temas sociales (con independencia del motivo: integrista-escéptico) porque es una definición operativa y suponía que en general ser conservador libertino a) Es una postura inestable, tanto a nivel personal como dentro de un movimiento, porque en general buscamos cierta coherencia entre lo que se dice y lo que se hace (y esperamos de los otros esa coherencia para confiar en ellos) y b) Ese carácter inestable/hipócrita es una causa de su declive. c) Si pensamos en la gente que la sostiene conscientemente es una postura (muy) minoritaria.
No creo que tu diferenciación entre la idea de DRH y la tuya sea así de nítida. Conservador también tiene-corrígeme si me equivoco- un contenido histórico positivo que va más allá de ser una actitud ¿no?
Mira el caso de Francia que es el que conozco con algo de perspectiva histórica: Rémond (creo que ya hemos hablado de esto: me dijiste que leías el francés ¿no? http://fr.wikipedia.org/wiki/Les_Droites_en_France) la tendencia más conservadora/reaccionaria de la derecha en Francia como “legitimista”, basada en la defensa de los valores sobre una base moral, en la defensa del antiguo régimen, en a la oposición a la autonomía individual, etc… A la inversa, el Orleanismo (la corriente “liberal”) tiene también tintes conservadores a nivel histórico: la desconfianza del sufragio universal (¿eso es compatible con la igualdad ante la ley?), cierto grado de autoritarismo en el poder (la monarquía de Julio), o la participación en la coalición los “anti-dreyfusards” por poner los aspectos que aparecen en wikipedia.
Junio 23rd, 2009 at 17:17
“Conservador también tiene-corrígeme si me equivoco- un contenido histórico positivo que va más allá de ser una actitud ¿no?”
Sí, y no es de ninguna manera incompatible con tener una vida personal “disipada”, porque insisto, el conservadurismo es una modalidad de escepticismo político, no de ascesis personal ni de purificación religiosa. Me atengo a la distinción de Disraeli: un tradicionalista, un integrista religioso, un puritano fanático, no son conservadores en el sentido político del término. De hecho, toda esa gente normalmente no quiere conservar nada, sino regresar a un estado de pureza anterior a la “caída”: el Antiguo Régimen, la Ley Vieja, los primeros tiempos del islam, etc. Claro que, cuando mantienes un discurso público detemrinado, y te pillan contradiciéndolo de manera privada, pues la has cagado y tienes que apechugar. Aunque a veces la fascinación del liderazgo -y de la prensa afecta- te lo evita (http://www.elpais.com/articulo/panorama/virtudes/estadista/elpepusocdgm/20090621elpdmgpan_7/Tes)
Me parece que por este lado ya hemos explicado nuestras posturas, y no hay mucho más que rascar.
Por cierto, no sé por qué
me he acordado de esto, no sé si lo conoces:
http://fr.wikipedia.org/wiki/Félix_Faure#D.C3.A9c.C3.A8s
Junio 23rd, 2009 at 20:34
Genial lo de Faure, ciertamente
Junio 23rd, 2009 at 22:41
No logro ver el vínculo entre el derecho a la libertad de expresión y el aborto. Quizá hayas omitido un razonamiento intermedio que se me escapa; o tal vez se trate de un hiato lógico que ha de rellenar cada uno con su imaginación.
Junio 23rd, 2009 at 23:10
hay dos tipos de vínculos: unos sociológico y otro “lógico”.
El sociológico es la constatación de que la gente es conservadora o progresista en muchos aspectos, no sólo en uno, probablemente porque las ideologías son paquetes de ideas condicionadas por la realidad social y el enfrentamiento político y sólo parcialmente por la coherencia ideológica. No hay ninguna relación lógica entre la aversión a la desigualdad que resulta de las asignaciones de mercado y lo anti/pro clerical que es uno, pero en la práctica suele ir unido.
A nivel lógico, una cosmovisión que enfoca cosas como la verdad, la vida, la ética en términos absolutos y esencialistas está ligada a tener problemas para aceptar el pluralismo. Pensar que determinadas son sagradas y tienen un carácter transcendente y absoluto basado en supersticiones de distinto tipo puede tener muchas expresiones. Una es creer que la “vida” es algo sagrado y sólo puede desaparecer o aparecer por acciones divinas. Otra es creer que determinadas cosas, por ser sagradas no deberían poder ser criticadas y que existen instituciones sociales que deben ser protegidas, por que sí, por encima de cosas como la libertad de expresión, etc…
Junio 24th, 2009 at 6:54
Solo un comentario sobre el tema de la prostitucion, la hipocresia y el conservadurismo..
Evidentemente, no he propuesto ni afirmado que la condicion necesaria y suficiente para ser cliente de putas (AKA Putero) es ser conservador.
Pero si hay una fuerte presencia de conservadores entre la clientela de las “damas de la noche” o eso dicen ellas. Y evidentemente que habra sindicalistas que van de putas como habra curas que lo hacen, la cuestion es que, por lo menos (aunque no siempre), su discurso no esta centrado en defender algo que luego no hacen, en el “haz lo que yo diga no lo que yo haga”.
Y por supuesto que es conciliable. A nadie se puede pedir coherencia con sus ideas
Junio 24th, 2009 at 11:56
¿Por qué el tema ha derivado excesivamente hacia el sexo? Es algo que me ha sorprendido.
Considero fundamental la aclaración, en los comentarios por parte de Citoyen, en torno a la visión reduccionista de la definición del concepto de conservadurismo que está usando. Si nos estamos refiriendo a un integrismo, cualquier integrismo es fanático y por lo tanto, negativo (por lo menos a priori).
El conservadurismo va mucho más allá y su riqueza ideológica es mucho más amplia que la aquí tratada. Hecho en falta las ideas de Burke y de Nisbet sobre el tema. También sobre el neo-conservadurismo nacido de la izquierda desilusionada o como bien dice Bristol, esos liberales con hartazgo revolucionario. Pues considero que el conservadurismo mayoritario en los sistemas políticos occidentales tiende más hacia ese camino que al conservadurismo orgánico.
Me sorprende también la dicotomía que en los comentarios ha tomado el tema del aborto, la eutanasia, la familia etc. Estos asuntos van mucho más allá de la ideología política, como así demuestran las controversias y disparidades de opinión, (a mayor gloria de la disciplina de partido) que se han visto
Personalmente creo que el artículo de Citoyen habla más de un Tradicionalismo extremo orientado por una ideología religiosa que lo guía, que de un conservadurismo político. Aunque reconozco que el autor ha dejado claro en todo momento su visión rediccionista entorno al concepto usado.
A modo individual creo también que el se ha desviado el tema de algo que considero fundamental. El mix religión-política. ¿Hasta qué punto son legítimos las ideas religiosas con el desempeño de una labor política? ¿Se puede ser conservador y no tener a la religión como guía?
Preguntan que creo centrarían en debate, más allá de las debilidades personales de conservadores que acuden a la prostitución, socialistas que viajan en yates, etc.
un saludo.
Junio 26th, 2009 at 20:43
Citoyen, todo derecho natural es por definición sagrado (la libertad de expresión que citas, sin ir más lejos). El problema es armonizarlos. Ahí entra en juego algo más complejo que la distinción -algo simplista- entre “religiosos” y “profanos”.
Junio 27th, 2009 at 12:52
Pues yo creo que Citoyen lleva razón en lo esencial. Efectivamente, existe un núcleo de “conservadurismo social” (curiosamente Fukuyama es un conservador social más o menos moderado) que realmente es inadmisible e incompatible con una sociedad próspera del siglo XXI. Se sabe que, en las naciones occidentales homologadas como “democracias liberales”, la oposición radical al aborto o el matrimonio homosexual es demasiado “caro” electoralemente para partidos que aspiren a gobernar. Por eso el objetivo de los conservadores religiosos de erigirse en “minorías dominantes” es auténtico veneno para los partidos conservadores. Esto me parece que no es una “opinión”, es un hecho fácilmente constatable en todas partes, desde Polonia a España y los EE.UU., donde todos los analistas están apuntando a una profunda crisis del movimiento conservador que no es coyuntural.
Por otra parte no habría que olvidarse de que también existe un “progresismo” incompatible con las sociedades prósperas. Por ejemplo, el individualismo aleatorio y estrafalario típico de Mayo de 68, o la izquierda llamada “anticapitalista”.
Junio 27th, 2009 at 13:24
Leído en el feed de B. Russell de Facebook:
“Every advance in civilization has been denounced as unnatural while it was recent.” - Bertrand Russell
Junio 27th, 2009 at 18:46
Sobre la aceptación del matrimonio gay y su coste electoral:
http://www.timesonline.co.uk/tol/news/uk/article6586450.ece
http://siracusa20.com/hojas-de-siracusa/michael-steele-un-lider-oxidado/
Sobre la crisis del conservadurismo social:
http://siracusa20.com/agregador/%C2%BFesta-perdiendo-fuerza-el-movimiento-conservador/
Febrero 25th, 2010 at 10:45
[...] de la realidad como el que sostienen ilustres figuras como Berlusconi o como el que nos ilustraba J en este post: Hombre, a mí es que me parece que es esencialmente conciliable: defiendes unas ideas indigestas [...]