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El Coliseo

Más sobre la izquierda reaccionaria y el mercado de trabajo (now fisking)

Los chicos de Economía Crítica han escrito un editorial criticando la propuesta de reforma del mercado laboral de los “Los cien”. No deja de resultarme triste que un grupo de gente que pretende ser una alternativa de izquierdas a la economía ortdoxa den la impresión de que les interesa más ganar que llevar razón; de otra forma no se explica que una buena parte del artículo no sean argumentos sustanciales sino conjeturas sobre las intenciones ocultas de los firmantes, insinuaciones sobre su deshonestidad y ataques ad hominem solapados. Que gente como Andreu Mas Colell o Samuel Bentolila puedan ser despachados con el calificativo de “liberal” es similar que el único comentario que inspire leer a Proust sea el de “pequeño burgués”; pero esto último es sensibilidad de economista.

Vamos con un par de críticas. En primer lugar, el editorial se limita a caracterizar el manifiesto como “de forma seguida dan un salto mortal y continúan argumentando que es necesario lanzarse a reformar la forma en que se despide y contrata, los impuestos asociados a la actividad productiva y otra serie de medidas de claro sesgo liberal y regresivo. La verdad es que es algo que me cuesta ver, lo admito. Las cuatro propuestas del manifiesto son básicamente: unificar el régimen de despido en un contrato intermedio entre el fijo y el temporal actual, mejorar/aumentar la cobertura por desempleo (¡!), mejorar políticas activas de reinserción (centrándolas en colectivos más desfavorecidos, estableciendo una evaluación de las mismas, colaborando con las empresas etc…) y descentralizar algunos aspectos de la negociación colectiva. De verdad, echadles un vistazo, están en negrita.

La principal tesis del editorial viene a ser la siguiente si no la leo mal: el problema no está en el mercado laboral, sino en la estructura productiva española que se ha basado en sectores de bajo valor añadido relativamente inestables como la construcción y el turismo. La crítica de la propuesta en cuestión es que no busca “reconfigurar el modelo de producción” sino volver a la situación de antes a costa de los trabajadores. (es lo que he sacado en claro). Lo que dicen es una forma de expresión selectiva y sesgada de la verdad, vamos a verlo.

En primer lugar hay que recordar que la reforma del mercado de trabajo no es un problema de oportunismo, es la asignatura pendiente de casi todos los gobiernos europeos desde la década de los 80. Hay gobiernos, como el holandés, que lo han hecho y tienen un mercado de trabajo dinámico con una buena protección social, y otro que no lo han hecho y tienen tasas de paro juvenil de más del 20% (en tiempos buenos). Sí, el mercado laboral puede ser flexible sin que eso signifique menos protección Lo que ha hecho la crísis es simplemente hacerlo más urgente. ¿Por qué? Bueno, en buena medida porque las empresas necesitan ajustarse a una situación que las ha cogido desprevenidas; es decir, debe haber una reasignación de factores y lo rápido que se recupere la economía depende de lo rápido que se produzca este reajuste.

En segundo lugar, da la impresión de que los chicos de economía crítica creen que las instituciones del mercado laboral no afectan en absoluto a la estructura productiva. Es decir, es como si las empresas decidieran concentrarse en un sector o en otro sin que los costes de despido, las políticas de formación, etc,… afectaran su decisión. Esto no es en mi opinión de recibo. Egócrata hablaba de ello el otro día, y pone hoy unos gráficos que lo ilustran. A falta de más datos-que en economía crítica tampoco aportan- puedo sugerir varias razones para pensar que el modelo productivo están influido por las instituciones tal y como están diseñadas. La estructura dual favorece que las empresas mantengan un grupo de trabajadores rotativos que despide periódicamente y un grupo de trabajadores bien formados que mantiene dentro de la empresa; ese es un patrón se que adapta bastante bien a la construcción y al turismo. La ausencia de buenas políticas de formación -como las que abogan los firmantes del manifiesto- hace que los trabajadores busquen trabajo en sectores que no requieren una alta cualificación-como casualmente ocurre con el turismo y la construcción. Por último, la ausencia de una protección laboral bien diseñada es también un factor desincentiva el reciclaje de trabajadores, como indican los tipos del manifiesto- y el reciclaje es siempre más sencillo entre sectores con bajo valor añadido.

¿Cuál es la historia que se encuentra detrás de esto? Kantor lo decía en uno de mis posts “las consecuencias económicas del Aznarismo son miles de parados convertidos en mileuristas”; podéis cambiar mileuristas por trabajadores precarios. Para España, la entrada en la UE supuso un paso fantástico hacia adelante: la integración en un mercado grande, recibir fondos estructurales que permitieron modernizar las infraestructuras y el modelo productivo, participación en un entorno político y económico estable etc… Es cierto que hasta cierto punto la ventaja de España era tener bajos salarios, pero era una ventaja, la única que se puede tener cuando la productividad también es baja (es decir, no hay una historia de explotación y extracción de plusvalía por detrás). También es cierto que eso supuso renunciar a cualquier clase de política industrial de corte proteccionista, pero lo cierto es que a mí me parece una ventaja positiva haber terminado con las pork barrels; espero una argumentación en contra.

A lo largo de la primera mitad de los noventa, las enormes tasas de paro se explican en parte por las políticas monetarias restrictivas para entrar en el Euro y por la existencia de un mercado laboral excesivamente rígido. En la última legislatura de Felipe Gonzalez y a lo largo de las dos de Aznar comenzaron a ponerse en marcha políticas de empleo que incluían una liberalizacion parcial del mercado; el origen de la dualidad está ahí. En combinación con la relajación de la política monetaria y la mejora de la coyuntura mundial, así como de las finanzas públicas, estas políticas supusieron la transformación de millones de parados en trabajadores en situación precaria o pobres en sectores de baja calidad. Cuando se critica la precariedad, por cierto, hay que tener en cuenta que la alternativa no es el empleo fijo bien remunerado, es el paro a menos que se argumente alguna forma de mejorar la productividad.En España, de hecho, la productividad aparente del trabajo (la parte del crecimiento que no se debe a un aumento del empleo) fue negativa durante un buen periodo de tiempo, lo que significa que los salarios reales deberían haber caído.  Es decir, el patrón de crecimiento era puramente extensivo, basado en la creación de empleo y movilización de factores. Cuando los chicos de economía crítican hablan mal de este modelo no está claro si lo que añoran son los parados o si tienen alguna receta para mejorar la productividad que no he podido ver referenciada en ningún sitio. Habría estado bien que la productividad hubiera aumentado, pero volvemos al problema de la política industrial: aumentar la productividad está bien siempre y nadie sabe muy bien como se hace.

En definitiva, volvemos a lo de siempre; la presunta actitud crítica no es algo que tenga un programa alternativo; se limitan a hablar del “sistema económico” de las “estructuras” y demás retórica vacía sin proponer ninguna alternativa concreta basada en propuestas eficientes algo que constituye una actitud profundamente reaccionaria. (mis propuestas, por cierto, están en los enlaces, así que leedlos antes de meteros conmigo)

11 Responses to “Más sobre la izquierda reaccionaria y el mercado de trabajo (now fisking)”

  1. Pedro Says:

    Hola.
    Primeramente quiero puntualizar que no soy economista. Mi formación es científico experimental, aunque mi trabajo tiene un perfil más comercial.
    Entrando en materia, creo que es muy interesante lo que comentas de aumentar la protección social y reformar el mercado laboral.
    Hoy en dia gracias al trabajo temporal, los contratos basura, etc. unidos a la volatilidad de muchos puestos de trabajo, lleva a que Los trabajadores jóvenes posiblemente tengamos muy difícil llegar al nivel de seguridad (entendida como seguridad laboral) de la generación anterior.
    Hoy se habla mucho del mercado de trabajo, de la supuesta reforma, y los sidicatos de niegan. La postura es entendible, cada reforma laboral ha llevado a una pérdida de derechos, y es normal la reticencia.
    Sin embargo mantengo un planteamiento (que ya expresé en mi blog) de hacer un “cambio de cromos”. Es decir, un mercado laboral más flexible, siempre y cuando se compense esta pérdida de seguridad laboral con una mayor protección social por parte del estado, en acceso a la vivienda, salarios básicos, mayor seguridad en desempleo, etc.
    La idea es muy vaga, lo sé, pero creo que bajo ese prisma general podemos encontrarnos con una seguridad y protección social efectiva para todos. Con el sistema actual, creo que hay una seguridad laboral muy grande en trabajadores que llevan muchos años en una misma empresa, pero muy poca para la generación que más recientemente se ha incorporado al mercado laboral.
    Un saludo.

  2. Citoyen Says:

    La idea no es en absoluto absurda y es de hecho lo que yo llevo diciendo en este blog desde hace bastante tiempo (la idea obviamente no es mía):

    http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2009/03/pasando-reformas-v-iniciativa-y-liderazgo-socialdemocratas.html
    http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2009/02/pasando-reformas-iv-una-alternativa-a-la-indemnizacion-por-despido.html

    Aquí tienes todos los posts sobre mercado de trabajo http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/category/mercado-de-trabajo

  3. david Says:

    Citoyen, creo que el problema de lo que mencionas es que la parte negativa para el trabajador del intercambio que propones está muy clara, pero la positiva, el incentivo para que los trabajadores acepten algo así, queda enunciado de forma muy vaga como “mejor protección social” o “políticas de formación”. Creo que si a la gente le quieres quitar el dinero contante y sonante de la indemnización hay que ofrecerle algo más concreto.

  4. Citoyen Says:

    ¡Por qué están los costes más claros? ¿Te has leído la propuesta? Leñe, están prponiendo proteger mejor a los trabajadores temporales (aunque reduciendo el de los fijos, unificar el régimen vamos) aumentar los beneficios por desempleo y concentrarlos en la primera parte y que el sector público sea más activo ayudnado a la gente a encontrar trabajo. ¿Eso es algo vago? ¿Los costes por qué están tan claros?

  5. david Says:

    Los costes para los que disfrutan de un contrato indefinido estan muy, muy claros.
    A ellos también habrá que convencerles, ¿no? No conozco las cifras, pero dudo mucho que se trate de una minoría.
    La pérdida de un derecho adquirido siempre es muy, muy dificil de vender.
    En España, incluso los que tienen un contrato temporal ven las indemnizaciones como un derecho adquirido, en espera de hacerse ellos de la clase privilegiada.

    “y que el sector público sea más activo ayudnado a la gente a encontrar trabajo.”

    ¿Y no es algo mucho más tangible que ésto que el estado te de dinero?

    Yo sólo digo que no es realista pensar que la gente va a aceptar ésto si el caramelo no tiene mucha mejor pinta que éso. Y los hechos respaldan lo que digo.

    PD, a mí me da igual, yo soy autónomo (por obligación).

  6. Alberto Garzón Says:

    Ya publiqué una respuesta, en tanto que miembro del consejo de Redacción de ECCE, aquí: http://agarzon.net/index.php?option=com_content&task=view&id=238&Itemid=1

  7. Club Lorem Ipsum :: La Ley de la Gravedad » Archivo » Pasando Reformas VII: Competitividad y salarios en España Says:

    [...] « Más sobre la izquierda reaccionaria y el mercado de trabajo (now fisking) [...]

  8. Pasando Reformas VII: Competitividad y salarios en España Says:

    [...] de la crísis y eso crea cierta indignación por parte de los no economistas. Si la crísis no ha tenido su origen en el mercado laboral, por qué es tan necesario reformar las instituciones laboral precisamente ahora? La impresión es [...]

  9. Aitor Mena Says:

    Hablando de los 100, Andreu Mas Colell por ejemplo (y muchos otros de los que firman) no tiene ni puta idea de mercado laboral. Se supone que es (son) un experto en microeconomia, aunque quienes hemos tenido que sufrir sus virtuosas aportaciones a la materia, creemos que no sirve absolutamente para nada lo que hace. Y esto no te lo dicen solo estudiantes de izquierdas, sino cualquiera que quiera comprender como funciona el sistema económico en el que vive. En verdad, como decia otro profesor de la facultad, ligado a la patronal del metal por cierto (y por tanto pragmático en su trabajo), los trabajos de los de teoria económica solo sirven para generar y reproducir puestos de trabajo y vivir de ello, para nada más. Asi de triste.

    Lo que si que es cierto que cuando la patronal hace chascar los dedos, te salen 100 economistas como perros falderos para defender su postura, lo mismo que hacen en las clases por cierto.

    El Banco de España y el resto de acólitos utilizan los mismos argumentos que la patronal y ahora vas y lo niegas.

  10. Pijus Economicus» Economía y Política de España » Sobre Mercado Laboral, Modelo Productivo y Economía Liberal en España Says:

    [...] y adscrito a esa nueva corriente ideológica que se autodenomina “Neoprogresismo”, ha escrito una supuesta réplica al editorial que el Consejo de Redacción de la revista “Economía Crítica y Crítica de la [...]

  11. Club Lorem Ipsum :: La Ley de la Gravedad » Archivo » Autocita no humilde Says:

    [...] que la comparación es todo menos humilde pero no ha dejado de recordarme que supongo que esto me pone del lado de la burguesía liberal: No deja de resultarme triste que un grupo de gente que pretende ser una alternativa de izquierdas [...]

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