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Políticas familiares, estrés y neurociencia

Algo en lo que se supone que está de acuerdo la gente de izquierdas y de derechas (al menos en sistemas democráticos dónde los pobres votan) es en la igualdad de oportunidades. No obstante, en general, suele verse como algo que está hasta cierto punto en conflicto con la eficiencia económica. En su libro  clásico de economía Samuelson y Nordhaus hablaban de “el gran tradeoff” para referirse a la combinación de igualdad y eficiencia adecuada.

Sin embargo, existen ejemplos-como las pluscuamperfectas socialdemocracias nórdicas- de economías muy igualitarias y de hecho muy eficientes. ¿Cómo es ésto posible? Esping Andersen ha estudiado el tema y lo tiene claro: guarderías públicas (1). En general, se sabe que las capacidades, sobre todo de corte cognitivo, de un niño se forman en los primeros años de edad. Son esos primeros años que el niño pasa en casa jugando con duplos o viendo la tele los que hacen que su status social se parezca tanto al de sus padres. Por otro lado, se sabe que el número de hijos deseado por cada pareja está por debajo del número que se tiene efectivamente. Ésto tiene consecuencias por ejemplo de corte demográfico- relacionadas con el envejecimiento de la población, el sistema de pensiones, etc,…- pero también de corte económico; las mujeres no necesitan abandonar su puesto de trabajo para dedicarse a cuidar de sus hijos, lo cuál de hecho es una virtud en sí misma si uno se toma en serio lo de la igualdad hombre-mujer.

Eso explica que las guarderías funcionen tan bien generando igualdad y crecimiento; cuando el acceso al cuidado de los niños es mejor, esos países tienen tasas de participación mayores (las mujeres es incoporan al trabajo), la estructura demográfica es más sostenible a largo plazo (natalidad es más alta), las mujeres tienen un status mejor en la sociedad y el status social de los individuos depende menos de la renta de sus familias. En general, lo que viene a explicar Esping Anderse en este libro es que las políticas de reducción de la pobreza infantil son una forma de ahorrarse las políticas de reducción de la desigualdad posterior.

Pero hay otro aspecto muy importante que uno, independientemente de su aversión a la desigualdad, no debería despreciar. En una economía terciarizada- dónde el sector servicios es más importante- y dónde los trabajos con algún contenido intelectual son los que tienen un valor añadido mayor, las guarderías juegan un papel muy importante. Al ser en esa edad en la que se forman las habilidades cognitivas y por tanto la capacidad de aprendizaje, abolir la pobreza infantil (i.e. construir guarderías) es algo que asegura que las cohortes de niños del futuro sean más productivos, más listos, más sofisticados, (me ha faltado decir más guapos para parecer mi abuela).

Pues bien, el The Economist comentaba hace unos números que, este hecho (las oportunidades se forman en la infancia) tiene una base neurológica. La pobreza en la infancia reduce la “working memory”, (no sé cómo traducirlo) y la memoria permanente, según un tal Dr. M. Farah. Pero además, dos investigadores (Evans y Schamberg) han proseguido ese mismo aspecto descubriendo que lo que produce la exclusión social es de hecho el estrés sufrido en la infancia que afecta al desarrollo del cerebro de los niños.

Lo cierto es que el hallazgo podría explicar varias cosas que me interesaría saber. Por ejemplo, la diferencia entre el campo y la ciudad y por qué la urbanización produjo el vértigo que nos describen los historiadores cuando explican la industrialización. Sería algo que también podría explicar las diferencias entre áreas con distintos climas. A nivel más práctico, el imperativo económico y social de nuestro tiempo que son las guarderías públicas podría practicarse con un enfoque que permitiera reducir el estrés sufrido en la infrancia.

(1) Usaré “guarderías” para referirme a las políticas familiares en general; desde cheques bebé, hasta guarderías públicas pasando por desgravaciones fiscales por el número de hijos.

5 Responses to “Políticas familiares, estrés y neurociencia”

  1. Lüzbel Says:

    ““working memory”

    Puede traducirse como “Memoria de trabajo”:

    http://es.wikipedia.org/wiki/Memoria_de_trabajo

    Como dice el enlace, es la “RAM” del cerebro. Tener más “RAM” ya sabemos lo que implica en los ordenadores, y en los humanos tampoco está de más ser capaz de ser multitarea.

    Buen post en lo relacionado con lo psicológico y neurológico.

  2. citoyen Says:

    “Buen post en lo relacionado con lo psicológico y neurológico.”

    Hombre, esa parte está copiada del economist, espero que sea fiable y mi capacidad para meter la pata es sólo limitada cuando plagio. ¿Te has leído el artículo, por cierto, que enlazo? Pensé que te gustaría al leerlo.

  3. Josei Says:

    Al lado del termino “pluscuamperfectas” te faltaba un (?) para que todo mortal se diera cuenta de la ironía, no solo los habituales. ¿Porque es una ironía, no?

  4. Lüzbel Says:

    “¿Te has leído el artículo, por cierto, que enlazo?”

    Sí. Acostumbrado a cagadas sistemáticas en El País o El Mundo cuando hablan de estos temas resulta bueno ver que en otros sitios son capaces de ser rigurosos.

  5. Citoyen Says:

    No, no era ironía la verdad. Cuando miras cualquier ranking siempre están las primeras.

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