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El Coliseo

Prohibicionismo, picoeconomía y drogas

Al hilo de lo qeu hablábamos sobre el tema de las drogas hay un tema del que tengo pendiente escribir y que creo que es bastante interesante porque encaja en el debate.

Allá en la posguerra, la gran época de los padres fundadores de la ciencia social moderna, John Kenneth Arrow demostró eso que hoy llamamos el “Teorema de la imposibilidad de Arrow”. El teorema tiene un montón de interpertraciones interesantes (como por ejemplo que no existe una “voluntad general” única), pero lo que me interesa aquí es que la idea de que las elecciones que se toman de forma colectiva tienden a ser inconsistentes (el mismo cuerpo decidirá  a lo largo del tiempo cosas contradictorias entre sí) y cuando no lo son debe tratarse de una dictadura (donde sólo decide un individuo).

Sin embargo, algo que Arrow no sospechaba es que un hecho estilizado de la economía/psicología experimental es que los individuos tendemos a actuar también de forma temporalmente inconsistente. ¿Qué significa esto? Bueno, básicamente que podemos equivocarnos y arrepentirnos de algo que hemos hecho o cambiar de opinión cuando tenemos una mayor cantidad de información. La inconsistencia intertemporal tiene muchas facetas, pero la que me interesa aquí es la del llamado “descuento hiperbólico” o de forma más común “miopía”, es decir, que tendemos a infravalorar las consecuencias de nuestros actos a medio plazo. Esta infravaloración puede deberse por ejemplo a un procesamiento selectivo de la información para intentar evitar tomar conciencia de consecuencias que parecen desagradables (los psicologos llaman a esto reducir una “disonancia cognitiva”), o al hecho de atribuir un valor por encima de lo “razonable” a algo inmediato (pensad en la persona que le es infiel a su pareja y luego se arrepiente y se siente fatal).

El paralelo con el teorema de Arrow no es casual. El psiquiatra Georges Ainslie piensa que las elecciones individuales ocurren como un proceso de deliberación interno dónde los “intereses” se alían entre sí para causar resultados parecidos a los que se producen en los modelos de voto. El estudio de estas interacciones entre intereses es lo qeu llama “picoeconomics”. Concretamente, los intereses a corto plazo suelen aliarse con los intereses a largo plazo para desplazar los intereses a medio. ¿Qué significa esto?  Pensad en una persona desempleada que pasa por delante de una tienda y ve, digamos, un traje muy bien de precio. Su interés a corto plazo es comprarlo. Su interés a medio plazo es no comprarlo porque puede andar mal de dinero. Sin embargo, para justificar su decisión puede intentar justificar su decisión diciendo “De todas formas, tengo que comprarme un traje para cuando encuentre trabajo y ahora lo voy a encontrar más barato”. El resultado es muy parecido a lo que ocurre en un parlamento cuando los extremistas de dos lados distintos (los euroescépticos por ejemplo) se alían contra los moderados, solo que aquí ocurre dentro del individuo. En otras palabras, los individuos negociamos y llegamos a acuerdo con nuestros “futuros yos” del mismo modo que los partidos forman coaliciones (y sí, los mismos modelos que se ocupan de estudiar un asunto sirven para estudiar el otro). Para solucionar este problema uno suele hacer lo mismo que los parlamentos; aliar intereses/grupos entre sí, establecer “normas” (equilibrios de nash dinámicos) estables, etc,…

¿Qué tiene que ver esto con el tema de las drogas? Mucho. En todas las sociedades conocidas existen prohibiciones que no están basadas en las preferencias de los individuos  que podríamos considerar como de corte “paternalista”(vamos a llamarlo “prohibicionismo”). Por ejemplo, uno está obligado a llevar casco, uno no puede hacer determinadas cosas hasta que cumple la mayoría de edad, etc… y en sociedades preliberales, había muchas prohibiciones basadas en la protección de la moral pública, etc,… El liberalismo se basa en la idea de que uno toma las decisiones por sí mismo y sabe qué es mejor para él. Sin embargo, es probable que una razón por la que la evolución ha seleccionado todas esas prohibiciones, absurdas en apariencia, es porque de hecho eran una buena idea. Concretamente, las drogas pueden producir adicción que es un efecto a medio plazo  pero con beneficios a corto plazo. El efecto de que las drogas estén proscritas eliminan ese factor adictivo; cuanto más costosas sean a corto plazo, menos se las valora y más miedo se les tiene. En el largo plazo, esa persona se arrepentería de haber tomado drogas, pero a corto plazo si está interesado; por eso se impone costes a corto plazo para ayudar a satisfacer el largo plazo. Esa es también la razón por la que se obliga a la gente a llevar el cinturón o el casco o por la que los niños de 5 años no pueden decidir por sí mismos.

Todo esto para llegar al tema de que una legalización de las drogas produciría una “legitimación” en el sentido de que haría el producto mucho más seguro y mucho más aceptado socialmente y en cualquier caso más accesible de lo que es ahora. Cuando la persona en cuestión realiza su cálculo, tenderá, probablemente, a subevaluar el daño futuro (debido a la miopía) y eso justifica que se la pueda defender contra sus propios actos (una forma de “paternalismo”).

Con esto no quiero decir que me parezca mal el tema de la legalización o que esté a favor del paternalismo; la verdad es que no termino de tener claro en absoluto el asunto. Si quiero sin embargo resaltar que el problema es más complejo de lo que explica el The Economist.

17 Responses to “Prohibicionismo, picoeconomía y drogas”

  1. Josei Says:

    Pues yo creo que como socialdemócrata se te ve el plumero y sí que defiendes el paternalismo.

  2. Citoyen Says:

    En realidad defiendo el paternalismo o en general el perfeccionismo ético (una actitud no liberal que considera que existen cursos de vida superiores a otras y que no todas las elecciones merecen el mismo respeto) por razones éticas y de corte muy poco socialdemócratas (aunque es más una pose filosófica que algo que tenga consecuencias a la hora de hacer políticas públicas). http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2008/04/el-multiculturalismo-es-un-liberalismo-una-perspectiva-racionalista.html

    Pero en este post es más bien un problema de ser un adicto a la gestión racional de recursos y a la efiencia económica en general, algo efectivamente muy socialdemócrata.

  3. Alberto Fernández Says:

    Buena óptica la que has aportado con este artículo sobre el tema, me ha gustado. Me recuerda mucho a la teoría de la inversión, donde los individuos tienden a dar más valor al consumo presente que al futuro, por ello se hace necesario ofrecerles un interés para que postergen su consumo.

    Saludos.

  4. Armando Says:

    Yo creo que de tanto leer se te ha secado el cerebro como a D. Quijote (y dicho sea como metáfora, a la vista está que no), porque es tan fácil como despenalizar el consumo, regular la producción y ver qué pasa. Todo lo demás pajas mentales y mesianismo barato.

    Enhorabuena por cierto por el blog, creo que nos conocimos hace mil, cuando frecuentábamos la casa de Berlin Smith y yo alucinaba con tu blog y te maldecía en silencio ;). La evolución se ha dejado notar, un gran sitio.

    Saludos

  5. Citoyen Says:

    Alberto;

    No es lo mismo. El ahorro hay que remunerarlo porque la gente prefiere consumir hoy a consumir mañana; eso es perfectamente racional- en el sentido normativo del término- y significa que se descuenta el futuro de forma exponencial (se llama así por la función matemática que utilizas).

    El descuento exponencial es racional porque el valor que atribuye al futuro hoy es el mismo que el que le atribuyes mañana; es decir, las preferencias son “consistentes” a lo largo del tiempo; no hay un cambio en la forma de descontar el futuro. Es decir, la gente no se arrepiente de lo que ha hecho en el pasado y sigue la misma senda a lo largo del tiempo. Pero aunque descontar el futuro de forma exponencial es una técnica de inversión, es probablemente una mala descripción de la realidad; de eso trata este post. Echa un vistazo a los enlaces si quieres saber más.

    Armando;

    Sí, ya me acuerdo de ti. En algo tienes razón, mi interés por la legalización no es el de justiciero (el tipo indignado por ese atentado a la libertad terrible etc,…) es más bien científico (el del aprendiz de brujo/ingeniero social que siente curiosidad por ver como funcionan los modelos aplicados a casos concretos y chequear sus intuiciones). Eso me convierte en cínico, posiblemente, pero también en alguien más objetivo que la media.

  6. Egócrata Says:

    Citoyen, es por este motivo que el Estado tiene que masacrar cualquier vicio que legalice (especialmente los más adictivos - de hecho, sólo los adictivos) con impuestos salvajes.

    Básicamente, es una variación de la lotería: un impuesto para idiotas. Si eres tan tonto de sacrificar tu salud alegremente y convertirte en un adicto, al menos lo haces pagando una cantidad de impuestos tal que estas cubriendo tus costes médicos (ya que tratatamos nosotros en el hospital).

    Libertad individual, más beneficios para todos. Y sí, mercado negro y todo eso. Existirá, pero es relativamente controlable; y desde luego, no será tan grande como el que tenemos ahora. Mira el tabaco, por ejemplo.

  7. Citoyen Says:

    Si egocrata, pero yo no termino de ver que eso sea muy progresivo en términos de renta. Si consiguiéramos que los ricos consumieran más que los pobres estaría “bien”, pero históricamente han sido los partidos socialistas los que luchaban contra el alcoholismo obrero.

  8. Josei Says:

    “Si consiguiéramos que los ricos consumieran más que los pobres estaría “bien””

    Jajajajaja. “Paga impuestos desorbitados por consumir para que veas que eso es malo, pero si eres un currante que te asemejas a la idea del proletariado marxista, entonces te perdonamos, porque eres un santo mártir”

    Digas lo que digas, esa frase (y no hay más contexto, por lo que no puedes decir que la saco de contexto) ha sonado muy, pero que muy mal. ¿Libertad sin importar ninguna característica individual? No, aquí hay que forzar para que los demonios sean castigados con el peso celestial de papá Estado.

  9. Citoyen Says:

    Obviamente se trata de una coña (lo de conseguir que los ricos consuman más), josei, pero lo esencial está bastante claro. Las drogas crean adicción, por las razones expuestas en el post y llevan a varias formas de fracaso. Si suponemos que hay gente más susceptible, por razones de dotación de recursos (las madres solteras, los inmigrantes, los miembros de hogares desestructurados, etc,…) de caer en esa adicción, la legalización de las drogas puede ser profundamente regresiva en términos de renta.

    Claro, eso asume que nos interesa como se distribuye la renta y que no pensamos que convertirse en un yonki porque tus padres no tenían tiempo para cuidar de ti es una decisión libre.

  10. Josei Says:

    Entonces seguimos con el ideal socialdemócrata de convertirnos en unos completos irresponsables, no? Estadísticamente los yonkis son gente de familias desestructuradas y tal, pero eso no quita que estas personas no pudieran pensar que la salida de su infierno personal y familiar no tenía porque pasar por pincharse y luego decir “es que mi familia es un asco, por eso me pincho”.

    Eso, claro, los que se pinchan, que no es la unica droga dura. Luego están los que esnifan o los que se llenan de pastillas. Esos ya entran, estadísticamente y por espectro social, dentro de tu franja de ricos estatalmente extorsionables. Estos es que encima ni tienen la escusa barata de la familia desastre para ser irresponsables, pero almenos no la usan. Sencillamente reconocen que es un simple “divertimento”.

    Siempre puedes proponer, basándote en estadísticas, prohibir el jaco y legalizar la farlopa, el éxtasis y otrras “pills”, así solo pagan los ricos y se cumple el ideal marxista-leninista.

  11. Citoyen Says:

    No; supone admitir que la gente comete errores y que hay gente más susceptible de cometerlos que otros porque tiene las cosas más fáciles o más difíciles. En mundo basado en el mérito rawlsiano dónde pudiéramos redistribuir recursos sin costes de eficiencia perfectamente y pudiéramos asegurar que la gente parte del mismo sitio con las mismas oportunidades etc,… lo que dices tendría algo de sentido y tendría sentido decir que el yonki elige engancharse al caballo mientras que el chico de clase media alta no lo elige y esa diferencia justifica una discriminación. En el mundo real, las condiciones de partidas no son igualitarias y uno sólo tiene soluciones “second best”.

    Puedes ponerle el nombre que quieras, yo prefiero llamarlo gestión del riesgo (las compañías de seguros funcionan así, con estadísticas y discriminaciones quiero decir)

  12. ancar Says:

    No voy a entrar en debate porque estoy demasiado cansado probablemente a causa de que no me gustan las rayas y sí las bombitas (MDA). Has oído alguna vez hablar de la Vigorexia? Pues sin sentido del riesgo es a lo que nos conduce tu ingeniería social. Mira mi cuerpo es sagrado y con el had tu propia perdición. hay quien se envenena con literatura. YOstras ven la tele. Sin usar nunca se aprende a utilizar. Todas las enfermedaes mentales son más escasas cuanto más primaria es la civilización. Querido es q una es contener las consecuencias de los dislépticos en determinados individuos y otra usurpartle la muerte que estanto como decirtle que no tiene derecho a la vida . Sé que no creo piensas asï. Los monstruos son todos Comunes. De los propios solo me libro yo. Menos razón y más Pascal(es).

  13. Citoyen Says:

    “estoy demasiado cansado probablemente a causa de que no me gustan las rayas y sí las bombitas (MDA).”

    Se nota un poco, la verdad.

  14. Menocchio Says:

    ¿Pero como puedes estar medio en contra de la legalización? Ese paternalismo con respecto al comportamiento mejor dejarlo para los estados paternalistas. Para empezar comparar el casco de la moto con la droga provoca un par de errores de percepción: la droga, al contrario que el casco, no solo es una costumbre, un uso, es un elemento de mucha mayor trascendencia para los individuos que la usan porque afecta en todos los sentidos al desarrollo de la persona. Quitarle al ser humano el acceso a la droga es quitarle mucha libertad para mi gusto. No es lo mismo que el Estado te quite el fresquito en la cabeza cuando vas con la moto a que te impida tomar droga, ni es tampoco el mismo riesgo el que se evita. Además de que supone una importante reducción en la libertad individual el ¿beneficio? posible es muy pequeño con respecto al gasto en libertad que conlleva.
    No se si me estoy explicando bien, así que iré a lo evidente: la droga no es como el casco de la moto, es como la droga. Es decir como el tabaco y, sobre todo, el alcohol. El vino es droga (y no es de las buenas) y se ve afectado por todo aquello de la miopia en la percepción del riesgo a medio/largo plazo y tal. Bien, el vino, el whisky, la ginebra… son legales, están socialmente aceptados y apenas tienen percepción de riesgo. Cualquiera puede beber alcohol (que, por cierto, como droga es terriblemente adictivo y destructivo, además de que provoca un ciego de bajísima calidad y nada introspectivo). Bien, cualquiera puede beber alcohol y ni se han caido los pilares de la civilización, ni se ha hecho todo el mundo alcoholico, ni nada. La gente puede beber todo el alcohol del mundo y bebe lo que tú ves que bebe. Siendo como es una droga de las malas tampoco están tan mal los efectos de la legalización, aquí que los podemos observar sin espacio para las suposiciones ni las conjeturas. Otra cosa de la legalización es el efecto que tendría sobre el acceso a la droga: este es un tema muy subjetvio y no sé como lo verás tú, pero cualquiera que quiera puede conseguir cualquier tipo de droga corriente (porros, coca, MDMA…) siempre que quiera. No hay un solo chaval en España que quiera meterse pastillas y no pueda porque no las encuentra. Bien sabrás que donde hay demanda hay mercado, y todo lo demás es secundario.
    Además sabes perfectamente que dentro de muchos años mirarán la pasada ilegalidad de las drogas y entonarán el bien conocido “Hay que ver, ¿pero que pretendían?”

    La droga ilegal para liberar a la pobación de su sufrimiento: ¿Pero que liberación es esa? Sigue existiendo acceso a la droga solo que es de ínfima calidad, no aporta nada a las arcas del estado y además ampara actividades delictivas con los beneficios que su mercadeo produce. Pues muchas gracias Estado, muchas gracias.

  15. Menocchio Says:

    Ah, y además cuesta mucha pasta, mucha capacidad de la policía, ¡y no funciona copón!

  16. Demócrito Says:

    Ha salido demasiado largo, en fin…

    “Requería hace tiempo Citoyen una reflexión sobre una cuestión discutida numerosas veces: la legalización de algunas drogas, hoy por hoy, vetadas por la ley. Algunos, como Lüzbel, ya han aportado su análisis al respecto y he querido participar por lo interesante del asunto…”

    http://comoquerais.blogspot.com/2009/03/blog-post.html

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