Reconstruyendo a Aznar
Reconozco tener prejuicios tremendamente negativos hacia José María Aznar y todo lo que él simboliza. Y se trata de ese tipo de prejuicios que no tienen una raíz racional, sino de los que nacen en algún lugar a la izquierda del estómago y provocan úlcera.
Mis recuerdos de los años de Aznar que coinciden con mi adolescencia viviendo en casa de mis padres progres ambos, es la de una cadena de dislates que oscilaban entre lo grotesco, la barbaridad, y lo kafkiano. Recuerdo a Aznar como un hombre autoritario, aficionado a mearse en la opinión pública y a despreciar a cualquiera que defendiera cosas que a mí me parecían de sentido común.
Pero como la memoria no es amiga de la objetividad y los años de Aznar contienen una serie de logros muy importantes, especialmente en el área económica aunque sólo sea por la entrada de España en el Euro, que reconozco honestamente, intento pensar en mis recuerdos de aquélla época como un conjunto de realidades distorsionadas que, obviamente, no corresponden a la realidad. Al fin y al cabo, Aznar era el presidente de un país moderno y en principio los mecanismos democráticos en países modernos deberían asegurar qeu la gente qeu llegar a ser jefe del ejecutivo sea gente normal. Luego mis recuerdos de la época de Aznar no pueden ser acertados.
Esa es la principal razón por la que suelo evitar hablar de Aznar, porque entiendo que mi objetividad está en principio viciada y que mi percepción no se adapta a la realidad. El problema es que comienzo a tener problemas con la realidad. Últimamente, cada vez que escucho hablar a Aznar es como si mis recuerdos, todos ellos dramáticos, se quedaran cortos y, en el fondo, fuera mucho peor de lo que yo recuerdo. ¿Pudo alguien como el Aznar que hizo la declaraciones del otro día -o el que dijo que el 11s tuvo su antecedente en la reconquista o el de las cartas a un joven español- estar al frente de un país durante 8 años sin que este se hundiera? ¿Son el Aznar presidente y el Aznar ex presidente dos personas distintas? ¿fue abducido por los extraterrestres? ¿estaba actuando antes, o actúa ahora? ¿Existe alguna explicación, política, clínica, ufológica para esta evolución?






Enero 8th, 2009 at 19:10
Yo creo que la explicación es sencilla: el actor es el mismo, el entorno no.
En realidad no es tan fácil: un actor no es nunca “el mismo” ya que al interactuar con el medio lo modifica y se modifica. A pesar de esto mi hipótesis es que en realidad Aznar se ha adaptado, exitosamente, a diversos entornos sin perder su base ideológica nunca.
La cuestión es que como presidente del gobierno de un país desarrollado, democrático y socio de la UE sufría grandes condicionantes estructurales (contrapesos de poder, opinión pública, ministros sensatos) y circunstanciales (mayoría simple en la primera legislatura, una crisis económica ya encauzada pero de la que había que salir, un Euro en el que entrar) que le obligaron a ser un niño bueno y comportarse. Eso por no hablar de que el sesgo ideológico de la sociedad española tiende a centrar a los candidatos del PP (mira al pobre Mariano haciendo malabares cual perrofláutico cualquiera) al igual que la de los EEUU tiende a hacer lo mismo con los demócratas (o por qué hay pegarle un puñetazo a un Hippy de vez en cuando, que dice Egócrata).
Es sintomático, siguiendo este razonamiento, que cuando Aznar tuvo mucho poder (mayoría absoluta) y poco que perder (no se iba a presentar a una tercera reelección ) comenzara a cometer errores, en mi opinión originados precisamente en sus ideas y en su actitud, moderadas hasta ese momento por los motivos antedichos.
Para redondear la hipótesis, se podría hacer un paralelo con Felipe González, que se iba cargando alegremente las queridas y rancias ideas socialistas según estorbaban el buen gobierno del PSOE o del estado, desde tirar el marxismo a la papelera en el congreso extraordinario del 79 a entrar en la OTAN, pasando por instalar cómodamente en economía a social-liberales y posibilistas tipo Boyer, Solchaga o Solbes. Aunque, en mi opinión, González es más moderado en sus posiciones ideológicas que Aznar y le debió costar menos ser tan taimado.
Aznar, tras abandonar el poder, juega ahora diversos papeles pero uno de ellos es el de ideólogo, al tener el dudoso honor de ser presidente de la FAES. Así que ahora puede dar rienda suelta a sus opiniones, querencias y sentimientos, esas cosas por las que tu recuerdo sangra como una úlcera. Ahora, por fin, puede ser él mismo y quedar en ridículo sin que nada se estropee. Se le ve feliz al hombre.
Enero 8th, 2009 at 19:57
Hay dos características de Aznar, en su época de Presidente, que se me han quedado grabadas sobre su persona, algo así como un perfil definitorio de su actitud (al menos en sus comparecencias públicas):
1) Hacer de la tontería solemnidad. Sentencias de una simpleza pasmosa, de una obviedad supina, o directamente soberanas tonterías, pronunciadas con una solemnidad suprema, como para dotarlas de trascendencia histórica (y como tal han quedado).
2) Negar la evidencia. Repetir argumentos como mantras, hasta el agotamiento (aburrimiento) del contrario. Contra toda evidencia, no reconocer jamás error alguno. (A eso lo llaman algunos liderazgo y firmeza de carácter)
Uno esperaba que ahora, pasados esos días y con la experiencia conseguida, con la perspectiva que da la lejanía, más viejo pero más sabio y bla, bla, bla… moderara sus opiniones, introdujera el matiz, en fin… lo que causa cierta sorpresa es ver cómo sus opiniones son más rocosas, sus posturas más radicales, sus razonamientos más simplones… y como dice Demócrito, ¡es que además lo está disfrutando, el tío!
Enero 8th, 2009 at 20:10
Recuerdo una cosa muy sincera que dijo Max Aub en alguna ocasión, y era que la mayoría de los exilados de Franco -se refería sobre todo, entiendo yo, a los intelectuales, los que salieron comparativamente mejor parados- habían idealizado la República pero, en realidad, lo que añoraban era su juventud. Aznar llegó a la presidencia cuando yo tenía 18 años y la dejó a mis 26. Así que, independientemente de los logros, que no fueron pocos, y de que yo me haya escorado a la derecha, tiendo a ver aquellos años bajo una luz francamente favorable. Y eso que, en su momento fui antiaznarista como el que más: era lo que tocaba.
Las últimas declaraciones son lamentables, pero habría que atender, como dice Demócrito, al papel en que estaba al emitirlas. Recordemos que es “asesor” de Murdoch. Ya se sabe además que los ex-presidentes desarrollan una tendencia muy fuerte a mear fuera del tiesto; aunque las últimas declaraciones de González a El País me parecieron muy atinadas, no sé si sorprendentemente. Bueno, el Aznar político me parece antipático pero más que correcto en términos generales; el ideólogo es progresivamente calamitoso. Si alguien ha leído “Cartas a un joven español”, verá que es una exposición inofensiva pero bastante endeble y tópico desde un puunto de vista político y filosófico; y cuando habla en lugar de escribir, se suelta la melena y la cosa va a peor.
Enero 8th, 2009 at 20:24
Hombre, Ender, esas dos características valen exactamente igual para Zapatero. Y, seguramente, para cualquier cargo público.
Enero 8th, 2009 at 21:01
Una teoría psiquiátrica aleatoria. No voy a finjir que tenga ni un gramo de verdad:
Leo en El País las declaraciones de Aznar sobre el exotismo del nuevo presidente americano: “Asimismo, considera que George W. Bush es un “gran estadista” que está viviendo en su despedida “la hora de la ingratitud” de los ciudadanos de su país.”
Tal vez Aznar esté hablando de sí mismo a la vez que glosa a Bush. Quería ser un gran presidente que llevase España a la modernización económica y a la relevancia internacional como mano izquierda del imperio y ha recibido oprobio e ingratitud y un exótico sucesor que ha hundido su trabajo en política exterior. Está lleno de rencor y centrado en sí mismo. Ha dejado de lado la empatía y prefiere la autosuficiencia.
Enero 8th, 2009 at 21:07
La diferencia entre el Aznar presidente y el Aznar retirado es tan abismal que no logro entender cómo sigue teniendo admiradores de las perlas que suelta periódicamente.
Valoro positivamente los años de Gobierno de Aznar; con el primer mandato de González me parecen los más sobresalientes de nuestra democracia pero, oigan, ¡qué deje de decir estas tonterías! Aunque libre es, claro; así le irá a Rajoy…
Enero 10th, 2009 at 22:38
J:
eer… pues sí, posiblemente, tienes razón. Debe de ser que yo, como no me he escorado a la derecha (al menos, de momento), soy más sensible a las tonterías de unos que a las de los otros… aunque si me lo hubieras comparado con Pepiño Blanco entonces te doy la razón sin ambages, vamos…
Concédeme al menos que a Zapatero todavía tenemos que verlo en su etapa de ex-presidente.
Enero 11th, 2009 at 0:39
Me parece curioso este post. Más que nada porque lo podría haber firmado yo… si se sustituyera Aznar por Zapatero.
Me sorprendió la primera victoria de Zapatero, sólo la pude entender por el atentado. Pero la segunda me parece absolutamente inexplicable. No entiendo como un sujeto así puede ser presidente de un país desarrollado y no reconozco al país que lo votó como en el que vivo.
Por eso me hace gracia tu opinión de Aznar. Un presidente con muchas cosas criticables pero que yo veo en un nivel infinitamente superior al actual.
No hay duda que para gustos hay colores.
Enero 11th, 2009 at 21:39
Hombre, de momento zapatero no ha defendido el derecho a conducir bebido, ni se ha medida la polla en público, ni ha hablado catalán en la intimidad, ni ha presentado el 11 M como el resultado de un proceso que empezó en la batalla de Guadalate.