Pasando reformas (I): planteando el debate
Al hilo de lo que ha explicado egócrata, me gustaría plantear alguna idea adicional.Un primer punto en el que creo que estamos, o todos deberíamos estar de acuerdo es que España necesita cambiar de forma más o menos fundamental su modelo de crecimiento. Como explica egócrata, la productividad de nuestro país es horriblemente baja y eso hace que los sueldos sean también bajos. Cuando la gente habla de mileurismo y demás, uno tiene que tener en cuenta eso; kantor dice a menudo que las consecuencias económicas del Aznarismo fueron cientos de miles de parados transformados en mileuristas. Las razones del alto crecimiento de España en la última década se ha debido en buena medida a los asteroides que nos mandaban desde el BCE y que nos quedaba mucho terreno que recuperar. Hoy España es la octava potencia económica del mundo, pero tenemos una productividad irrosoria así que el terreno por recuperar ha desaparecido.
Algo importante a la hora de hablar de reformas, es entender que los sistemas socioeconómicos no son una suma de políticas concretas las cuáles se pueden modificar de forma intercambiable. Al contrario, suele tratarse de “clusters” es decir, de un conjunto de instituciones que se emparejan las unas con las otras y forman un “equilibrio“. Tener un montón de sectores con baja productividad es algo que se empareja bastante bien con un sistema educativo dónde la gente hace el vago; tener un sistema financiero basado en bancos-en lugar de mercados de capital- funciona bastante bien con un modelo social muy basado en la familia dónde las hipotecas se otorgan al núcleo familiar. Tener un mercado laboral con el despido muy regulado funciona bastante bien con un subsidio de desempleo insuficiente. Esto es así con los modelos de crecimiento parecido ocurre con los tipos de Estados del bienestar. El resultado es que desviarse de ese equilibrio suele ser malo a corto plazo y por lo tanto los gobiernos son reacios a hacerlo.
Un primer paso para hacer que suba la productividad de los trabajadores sería invertir en formación y demás. La idea es buena, pero tiene bastante de quimera y de poner nombre a nuestro ignorancia. Supondría, por ejemplo, reformar las universidades y el sistema educatvo en España y ese tipo de cosas que a los (aprendices de) tecnócratas nos hacen añorar que los grises tengan cuartelillo en las facultades. No diré más sobre el tema; es algo que tiene que hacerse en algún momento, pero que no cuento con que se haga.
El segundo camino para aumentar al productividad es aumentar la presión competitiva del sistema. Si hay más empresas, habrá probablemente más innovación y además es probable que eso haga que los salarios aumenten al reducir el poder de negociación de las empresas. Eso incitará a las empresas a invertir en la formación de sus trabajadores y a intentar centrarse en sectores de mayor valor añadido. Aquí hay varios tipos de reformas que deben ser llevadas a cabo. En primer lugar, las fáciles: quitar las trabas administrativas- el proceso de guillotina que se hizo en Suecia- agilizar el sistema judicial y probablemente algún retoque al sistema fiscal podrían mejorar este tipo de cosas. Hay también bastante que hacer en el campo de la liberalización, pero ya lo explica egócrata.
¿Cuál es la dificil? Probablemente la reforma del mercado laboral. Los sistemas continentales con fuertes costes de despido son hasta cierto punto perversos. Normalmente, las empresas necesitan ajustar sus plantillas cuando las cosas van mal y por tanto cuando la liquidez escasea. Sin embargo, que las indemnizaciones por despido sean altas implica que el coste de despidir aumenta dramáticamente en el momento menos oportuno- cuando toca apretarse el cinturón; es decir, es como si multiplicara el riesgo. Además, las indemnizaciones por despido aumentan mucho el poder de los insiders frente a los posibles entrantes. Los despidos, además, tienen una cantidad considerable de formalidades burocráticas que van desde el preaviso, la consulta con los sindicatos, o la necesidad de una causa económica justificada- que corresponde al juez de lo social apreciar. El efecto de todas estas rigideces en el mercado laboral es hacer la contratación de trabajadores una tarea arriesgada para el empresario y por lo tanto crea fuertes barreras de entrada en los mercados de bienes y servicios reduciendo la presión competitiva a la que se enfrentan las empresas lo cuál en última instancia, perjudica a todo el mundo, incluidos los trabajadores. En buena medida, ésto también explica que las contrataciones se hagan de forma precaria y que los empresarios sean reacios a contratar gente de forma fija e invertir en su formación. Algo similar ocurre con el salario mínimo; el efecto del salario mínimo sobre el empleo es eliminar los puestos de trabajo dónde el empresario no gana, al menos, ese salario mínimo por contratar al trabajador. Y eso, es algo que suele impactar especialmente a la gente pobre y los inmigrantes que son las capas menos productivas de la economía.
Todos los problemas anteriores hacen que, en general, los economistas seamos bastante hostiles a los esquemas con costes de despido altos, al salario mínimo y mercados de trabajo rígidos y más bien favorables a mercados laborales flexibles, relativamente competitivos.
En España, las consecuencias económicas del aznarismo de las que hablaba arriba no fueron tan favorables como uno se podía esperar. Aunque el mercado se flexibilizó considerablemente, los beneficios en términos de empleo se hicieron esperar y en términos de productividad todavía están por llegar. Por otro lado, el salario mínimo es en la práctica tan bajo que su efecto sobre el empleo es despreciable- algo que no ocurre, desde luego, en Francia donde el salario mínimo es un problema gordo.
Aunque los economistas de todos los partidos estamos de acuerdo en lo anterior-con matices, claro-, recordad que hemos dicho que los sistemas sociales no son una suma aritmética de política individuales. Por ejemplo, el paper de Blanchard que enlazo arriba propone la sustitución del salario mínimo por un esquema con un impuesto de la renta negativo que tenga el mismo efecto de garantizar una renta mínima pero eliminando la distorsión del mercado laboral. Igualmente, argumenta que la indemnización por despido debería ir a cargo del Estado y se debería obligar a las empresas a pagar un impuesto sobre los despidos que no se pagaría en ese mismo momento- cuando las cosas están peor- sino a posteriori. ¿Quién protegerá entonces a los trabajadores? Bueno, esto es algo que vamos a dejar para el próximo artículo y es precisamente lo que nos diferencia a los economistas socialdemócratas de los economistas más liberales.






Enero 11th, 2009 at 21:59
Si la reforma del mercado laboral te parece “difícil”, la reforma de la educación debe ser imposible
Enero 13th, 2009 at 0:05
Estimado compañero:
Sobre mercado de trabajo te recomiendo tres libros excepcionales, plenos de rigor, pero que a la vez una perspectiva algo más profunda y poco más allá de los modelos tradicionales sobre salarios mínimos y demás:
Manning, Alan. Monopsony in motion.
Boeri, Tito y Van Ours, Jan . The Economic of Imperfect Labor Markets.
Atkinson, Anthony B. The Economic Consequences of Rolling Back the Welfare State.
Enero 13th, 2009 at 9:35
Hola Nacho
El libro de Manning lo tengo en mi estantería pendiente de leerlo. El de Atkinson, si mal no recuerdo, son unas conferencias y trataba sobre todo del tema de las pensiones. El de Boeri ya lo conocía y de hecho estuve a punto de comprármelo como manual, pero al final me decidí por el de Cahuc http://books.google.es/books?id=fAVksWdZODUC&dq=cahuc+labour&printsec=frontcover&source=bn&hl=es&sa=X&oi=book_result&resnum=4&ct=result
Sobre el salario mínimo, Reconozco que puede ser una buena idea para equilibrar el poder de mercado; el problema es que es algo que varía de un mercado a otro. Los economistas hablamos de “el mercado laboral” pero en realidad está bastante segmentado. Es decir, hay mercados laborales dónde puede funcionar mejor o peor. Personalmente, me gusta más el esquema con seguro de desempleo fuerte que tiene el mismo efecto de equilibrar el poder negociador pero si distorsionar el sistema de precios.
Enero 13th, 2009 at 15:25
Muy buenas elecciones en mi opinión…
El manual de Cahuc lo tengo también a mano… lo había visto hace tiempo y aunque era muy ortodoxo me gustó bastante , porque era muy ordenado y sistemático (y mejor que el Borjas, me parece). Por falta de tiempo, apenas lo ha abierto todavía.
El de Boeri lo pillé hace muy poco por el amazon inglés (20 libras o así en tapa blanda) y, dado tu interés en estos temas y tu perspectiva crítica, creo que es buena opción… Aparte de los ejemplos empíricos (que puedes replicar con Stata), los modelos están bastante simplificados y se entienden bien.
El de Atkinson es un libro genial, un capítulo es de pensiones, pero el resto es Estado de Bienestar en general y hay modelos con varias imperfecciones al mismo tiempo con resultados curiosos. Además, es un tipo que escribe siempre muy bien.
Si te gusta el tema, este artículo de Jonas Agell (que se murió el año pasado) está muy bien:
http://www3.interscience.wiley.com/journal/119060654/abstract
(tienes que estar suscrito a EJ, si no tienes acceso y te interesa dímelo).
Sobre la segmentación tienes toda la razón. De hecho hay varios artículos de Gary Fields sobre ello, que creo que sugieré algo tal como que incrementos del salario mínimo eleván el empleo total al incrementarse en el segundo sector…
Un saludo,
Nacho
Enero 16th, 2009 at 20:59
[...] como privatizamos otros seguros?)y de paso podemos enlazar con la serie sobre el mercado laboral (I y [...]
Febrero 4th, 2009 at 2:13
[...] dogma liberal (y no tan liberal) viene a decir que si se genera desempleo, y más en épocas de crisis, es a causa de la existencia [...]
Febrero 4th, 2009 at 9:34
[...] la productividad” tiene bastante de quimera- lo dije ya en los comentarios de mi post. En el fondo, pasa por pasar reformas en el mercado de productos -desrregular los horarios [...]
Febrero 5th, 2009 at 1:36
[...] la productividad” tiene bastante de quimera- lo dije ya en los comentarios de mi post. En el fondo, pasa por pasar reformas en el mercado de productos -desrregular los horarios [...]
Agosto 30th, 2009 at 23:19
[...] dogma liberal (y no tan liberal) viene a decir que si se genera desempleo, y más en épocas de crisis, es a causa de la existencia [...]
Marzo 12th, 2010 at 9:15
[...] a Citoyen, de aquí: Algo importante a la hora de hablar de reformas, es entender que los sistemas socioeconómicos no [...]