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¿Tiene sentido criticar a Israel?

Una reacción común por parte de la derecha del “apoyo incondicional” cuando los partidarios del apoyo condicional criticamos las acciones de Israel, es la acusación de “Falta de realismo” o de “traición”. El patrón de razonamiento siempre es común: los que consideramos que Israel se excede y lo criticamos estamos cometiendo uno de los dos siguientes tipos de errores:

  • Un error ético porque el pueblo de Israel son “los buenos” y Hamás los malos y criticar a Israel es una forma de traición. Kantor lo explica bastante bien: en definitiva, yo tengo bando, porque Israel es mejor que Palestina, y porque Occidente es mejor que el Islam (en Amsterdam y en Tel Aviv), y me alegro de cada centímetro cuadrado que ganamos a su costa, ya sea por la guerra o mejor aún, por la conversión. También me hubiese alegrado del avance soviético hacia Berlin, y ahora sabemos que fue un tanto traumático.
  • Un error estratégico porque ignoramos como funcionan las reglas de la guerra dónde no existen juicios normativos o exigir respeto por los derechos humanos supone una deficit de realismo en nuestro punto de vista. Y aquí, Kantor también lo expone bastante bien: Pero ¿vale todo en la guerra?  Vale matar al enemigo, claro, por eso se le llama enemigo, y por eso se llama guerra. O sea, que valen cosas muy feas. De hecho se trata de matar al enemigo, cuantos más enemigos mejor, hasta que se rinda, o no quede ninguno (¿no te parece bien? ¿y que coño crees que les hicimos a los alemanes y los japoneses?)

A la primera crítica, ya respondí aqúi y no, no creo que criticar a Israel sea una forma de traición, ni a Israel, ni a Occidente (y Mario Vargas Llosa tampoco por cierto). ¿Qué hay de la segunda crítica? ¿Tiene sentido mirar con lupa las acciones de Israel para ver si respetan la proporcionalidad?

Kantor opina que no- y desde luego, no es el único, en siracusa han posteado unas cuantas opiniones por el estilo-no he mirado en red liberal-, pero me centraré en el dado que ambos hablamos un idioma metodológico bastante parecido.

¿Qué es la guerra?

En el post anterior argumenté que había un número de bajas necesario- que Israel no podía evitar para garantizar su seguridad- pero que para ser óptimo, debía ser también el mínimo, de entre todos los números de bajas enemigas. Concretamente, desde el punto de vista objetivo, si damos el mismo valor a todas las vidas, la mejor solución sería la que minimizara el número de bajas, sin contar si se trata de un bando o de otro. Ese es el criterio con el que lo historiadores evalúan lo desastroso de las guerras y el único consistente con una perspectiva no etnicista de la justicia social.

Esa situación óptima no será espontánea. De hecho, una respuesta intuitiva sería que lo ideal sería que el número de muertos fuera exactamente 0. La guerra no es un juego de suma 0- no se pierde o se gana como argumenta kantor- desde el punto de vista objetivo es un juego de suma vastamente negativa- porque todos los muertos cuentan y todo el mundo pierde. Luego desde el punto de vista colectivo, lo mejor es una situación de Paz (0 muertos) o lo que más se acerque a esa situación ¿cierto?.

Pero la situación de Paz no es, en principio, posible. ¿Por qué? Una buena razón para ello es porque la valoración de las vidas ajenas suele ser menor que el valor que se otorga a las vidas propias. Es decir, si los palestinos dieran el mismo valor a las vidas israelíes que a las suyas propias, es probable que no hubiera guerra; pero si matan israelíes es porque prefieren hacerlo.

Cuando una o las dos partes prefieren la violencia  al resto de cosas que podrían hacer, tenemos una situación de Guerra. En la guerra, hay una de las partes que agrede y la otra que, normalmente, suele tener que defenderse o al revés, agredir.

En términos de teoría de juegos, decimos que la paz no es un equilibrio de Nash. La única situación de equilibrio es la guerra: una situación dónde las dos partes atacan o-es lo mismo- las dos se defienden porque no hay mejor defensa que un buen ataque. Para cada parte, tiene sentido atacar a la otra, entre otras cosas, porque sabe que la otra sino lo atacará. A eso se refiere kantor con “hostilidad permanente”.

Pero, de todas las situaciones de guerra -las únicas posibles- hay algunas que son preferibles a otras. Concretamente, si seguimos la idea anterior, la mejor situación es aquélla en la que muere menos gente- sin que importe de dónde viene esa gente.

Para Kantor, y para los partidarios del apoyo incondicional, esta situación se logra apoyando a Israel de forma incondicional. Dado que Israel son los buenos, es probable que si les damos todo nuestro apoyo ellos apliquen la mejor solución, aquélla que minimizará el número de bajas de los dos bandos.

Dinámica del conflicto y juegos a dos niveles

En economía describiríamos esa situación como una dónde los intereses colectivos-minimizar el número de bajas de los dos bandos- están alineados con los intereses de una de las partes- Israel. Démosles nuestro apoyo incondicional y ellos lograrán la paz. Una versión alternativa de este argumento, que esgrimen con frecuencia los israelíes, es el de la soberanía: se trata de un problema interno en el que los europeos no tenemos mucho que decir.

¿Es este punto de vista realista? Yo creo que no lo es. De hecho, es un punto de vista contrario al que mantienen los gobiernos europeos en general, y casi todas las organizaciones internacionales. Para Kantor, claro, se trata de una forma de degradación positivista, pero yo defiendo que tiene cierta lógica.

Pensad en lo siguiente: ¿qué variables tomará en cuenta un jefe israelí a la hora de decidir sus acciones? Kantor nos da una buena indicación sobre cómo lo hacía Sharon:

Como todo comandante creíble no contaba las bajas enemigas como las propias: las de los combatientes no las contaba o las contaba positivamente, las de los civiles palestinos las contaba menos que las de los propios. Yo como israelí jamas votaría a alguien que hiciese otra cosa. En cuanto a los palestinos ya sabemos que votan igual que los alemanes, es decir ellos cuentan a los civiles israelies muertos como una victoria.

Lo que uno debería preguntarse es si esta descripción del patrón de comportamiento de un decisor Israelí será el que minimice las bajas de los dos bandos. Existe, teóricamente, una posibilidad de que esto sea así. En teoría de juegos llamamos a esto una solución de negociación de Nash. Lo que esta idea nos dice es que si los jugadores tienen el mismo poder de negociación, la solución tendrá un caracter eficiente aún cuando sólo les interese su propio bienestar. En palabras del conflicto: si Israel quisiera minimizar sus bajas, los palestinos quisieran minimizar las suyas y ambos tuvieran el mismo poder de negociación entonces el número de bajas totales correspondería con el mínimo que consideramos mejor.¿Se cumplen esas condiciones en el conflicto Palestino israelí?

Algo que tenemos que entender es que cuando hablamos de Israel y de Hamás no estamos hablando de personas, sino de grupos/organizaciones y eso hace que el comportamiento colectivo no tenga por qué ser “racional” en el sentido de minimizar el número de bajas. Al contrario, es posible y probable que responda a incentivos más variados. Por ejemplo, Hamás es una organización basada en el fanatismo y existen razones de psicología organizativa para que los que llegan a los puestos de decisión sean los más duros siempre (Ignacio sanchez cuenca defiende esta teoría respecto a ETA): los partidarios de seguir en el conflicto.

Pero lo que nos interesa aquí, es el caso de Israel. ¿Tiene sentido pensar que Israel minimizará sus bajas propias? Israel es una democracia y como todas las democracias defines su prioridades a partir de elecciones y dinámicas parlamentarias. Concretamente, el gobierno actual, ha estado sufriendo una oposición considerable por parte del partido de Benjamin Netanyahu, que sí es muy partidario de la mano dura con Hamás. El gobierno está bajo la presión interna de demostrar que es suficientemente duro con los palestinos y que no, no está en condiciones de dejarles hacer porque eso, posiblemente, les costaría las elecciones. Esto es la lógica del carrito de helados: cuando el partido de derechas se mueve a la derecha, el de izquierda le sigue para capturar su voto. Así que contrariamente a lo que decía Geografo; una democracia SÍ puede hacer esto, de hecho, es muy probable que lo haga precisamente porque es una democracia. En esta dinámica, es probable que el gobierno Israelí sobrerreaccione para ganar credibilidad, no sólo respecto a los palestinos, sino respecto a su propio electorado.

Por último, el poder de negociación es considerablemente asimétrico. Israel no es solo el bando de los buenos, también es el bando de los militarmente poderosos. La tecnología militar que tiene Israel es una tecnología que permite inflingir daños masivos al enemigo, pero en ningún caso discriminar entre enemigos. Discriminar entre enemigos es lo que hacemos en el sistema interno: procesamos a la gente judicialmente y miramos si son o no inocentes; en la guerra, como bien indica kantor, inflingimos daños masivos al enemigo. Para discriminar entre enemigos, sería probablemente necesario tomar más riesgos- incursiones armadas, asesinatos selectivos, etc,…- algo que el gobierno Israelí, minimizando sus bajas propias, está poco dispuesto a admitir.

Esto explica que el resultado final sea probablemente el de un número de bajas mucho más importantes que el que tendríamos minimizando el número total.

El papel de la sociedad internacional

Este escenario es lo que en economía llamamos un problema de acción colectiva: una situación dónde el número total de bajas es subóptimo. ¿Como podemos acercarnos todo lo posible a una situación de paz?

La sociedad internacional probablemente no pueda hacer mucho y nosotros desde aquí que somos los “jefes” de los gobiernos probablemente tampoco. Luego todas esas campañas metiéndose con Israel no tendrán mucho más efecto que el de aumentar el odio.

Sin embargo, que no podamos hacer mucho no significa que no podamos hacer algo. Nuestro objetivo es diseñar un mecanismo que haga a las partes acercarse todo lo posible a la situación óptima. Eso implica sancionar a cada una de las partes cuando estas se excedan de forma que eso les haga soportar un “coste” adicional.

La dinámica es exactamente la misma que cuando hacemos pagar a una empresa por contaminar: le hacemos soportar algo un poco más cercano a el coste real de sus acciones. La presión internacional, para minimizar el número de víctimas, debería reequilibrar la balanza de forma que la solución se acerque todo lo posible a la solución de negociación de Nash.

Es decir, SÏ tiene sentido criticar a Israel, en la medida en que eso hace que, a la hora de decidir sus acciones, tengan en cuenta el efecto que eso tiene sobre el prestigio internacional. Israel sabe que necesita a las potencias occidentales y por eso sabe que no puede pasarse en las cosas que hace.

Un punto importante, es que ninguna de estas ideas implica pensar que Israel no lleva razón en sus reivindicaciones, no implica ser menos sionista de lo que deberíamos, no implica ser un traidor. Lo que implica, es admitir que Israel, por su condición de potencia militarmente muy poderosa, es susceptible de extralimitarse en sus respuestas y ESO hace necesario que verifiquemos si esas respuestas se producen dentro de ciertos límites o no.

Nota/Actualización: Un conocido diario eurábico ha escrito un editorial que suscribo casi al 100%:

And yet Israel should not be surprised by the torrent of indignation it has aroused from around the world. This is not just because people seldom back the side with the F-16s. In general, a war must pass three tests to be justified. A country must first have exhausted all other means of defending itself. The attack should be proportionate to the objective. And it must stand a reasonable chance of achieving its goal. On all three of these tests Israel is on shakier ground than it cares to admit.

En mi artículo original el término técnico para describirlo en castellano era el de “chapuza”. Lo que dice el economist se parece bastante. Leedlo entero.

26 Responses to “¿Tiene sentido criticar a Israel?”

  1. J Says:

    Reequilibrar la balanza, he ahí el problema. No sé si te leíste el artículo de Luttwak que enlacé el otro día. Los conflictos deben concluir. Prolongarlos sólo empeora las cosas en el futuro. Eso ya lo sabía Clausewitz.

    En cualquier caso, creo que sigues asumiendo que hay dos negociadores racionales en la mesa, obviando las economías de los sagrado y el complejo honor/vergüenza, que son claves de esta situación.

  2. Citoyen Says:

    J, el segundo párrafo de tu comentario es una evidencia de que, o me expreso tremendamente mal, o tú no has leído el artículo. Por favor, trato expresamente de eso: cuando hablamos de un grupo o de una organización, tenemos que tener en cuenta que la gente no llegará a la situación “pareto óptima”. De todas las formas, todas esas ideas ME dan la razón a mí; si israel actúa de forma “irracional” es una razón de más para tenerlo controlado.

    El término racional tiene dos acepciones; racionalidad como “inteligente” dónde es un aserto empírico, y racional como “autointeresado” (que no excluye que sea altruista, todos los “sistemas intencionales” son racionales, las neuronas son racionales, los animales son racionales, y nosotros cuando hacemos regalos en navidad somos racionales en este sentido) que es sólo una idea metodológica y no es falsable. Vamos, lo del homo oeconomicus me da la impresión de que lo repetís como un mantra y es un hombre de paja.

  3. J Says:

    Pues te habré entendido mal. En fin, lo único que quería decir es que hay cosas que no son negociables, y las cosas no negociables son más y más “no-negociables” en el bando árabe.

    Quédate, de todas formas, con la primera objeción. Tampoco me sirva que recurras al Economist como argumento de autoridad. Yo soy bastante fan, pero tienden bastante a las teorías de la “tierra plana”.

    Por encima de todo, creo que probablemente yo no estoy en condiciones de asegurar al 100% que esto no sea una chapuza, aunque me da la sensación de que no; pero el Economist y tú tampoco de lo contrario. Y, en cualquier caso, matar a gente de Hamas no es una chapuza.

    Por cierto, y no lo digo exactamente por ti, lo de la “espiral del odio” queda muy fino, pero no sirve; la mayor oleada de violencia contra Israel de la historia reciente del conflicto se produjo después de un proceso de paz, no de ningún acto bélico.

  4. Pascual González Says:

    Creo que es importante lo que dice J sobre la lógica basada en el honor/vergüenza (Glucksmann lo ha llamado “nihilismo”). De hecho, creo que es clave, y es lo que obliga a Israel a destruir a Hamas, no a vencerla.

    Un agente racional acepta la paz cuando posee evidencias de que no puede ganar, o de que la victoria es incierta, o de que en caso de conseguirla será demasiado cara, como en las victorias pírricas. Un agente que sigue la lógica del honor y la vergüenza, en cambio, acepta y genera situaciones de suma negativa. Hamas parece seguir esa lógica (y arrastrando a la población de Gaza con ello, por ejemplo al no permitir la evacuación de heridos).

    Eso obliga a Israel a la aniquilación de Hamas, no a su mera derrota “táctica”. Creo que vamos a ver mucha más sangre en Gaza. Y creo que es inevitable que la veamos.

  5. Citoyen Says:

    “Tampoco me sirva que recurras al Economist como argumento de autoridad. Yo soy bastante fan, pero tienden bastante a las teorías de la “tierra plana”.”

    Sí, esa es la razón por la que me gustan tanto :) Con Kantor nos pasa lo mismo; a mí me gusta cuando escribe sobre teorías de juegs, a tí sobre los árabes que van a invadirnos uno de estos días mientras tomamos café.

    “Por encima de todo, creo que probablemente yo no estoy en condiciones de asegurar al 100% que esto no sea una chapuza, aunque me da la sensación de que no; pero el Economist y tú tampoco de lo contrario.”

    Tienes razón y tal vez me he excedido. Debí decir “parece un chapuza”; pero la apariencia se ve reforzada por el hecho de queel economist tiene probablemente más información que nosotros dos.

    “Por cierto, y no lo digo exactamente por ti, lo de la “espiral del odio” queda muy fino, pero no sirve; la mayor oleada de violencia contra Israel de la historia reciente del conflicto se produjo después de un proceso de paz, no de ningún acto bélico”

    Hombre, no creo que los conflictos tengan una única causa, pero imagino que estás de acuerdo en que cuando Israel bombardea Gaza su popularidad no aumenta ¿verdad? La legitimidad (como popularidad) es un activo en la arena internacional, especialmente si tus aliados son democracias.

  6. Citoyen Says:

    Vamos a ver; el honor se puede modelizar y de hecho se modeliza. Lo que digo en el artículo es que, debido a la lógica electoral, el gobierno de Olmert tiene que parecer “duro” ante su opinión pública- especialmente con las tendencias recientes de Netanyahu. La opinión pública está típicamente poco informada y responde a lógicas más “irracionales”- apunte, espero qeu estemos de acuerdo en que el gobierno de Israel responde a la lógica de su opinión pública- y tiene una mayor aversión al riesgo (por eso las democracias no se hacen la guerra entre ellas). En general, los conflictos bélicos tengo entendido que tienden a reforzar la popularidad del gobierno establecido, luego es probable que el gobierno de Olmert sobrerreaccione.

  7. J Says:

    “imagino que estás de acuerdo en que cuando Israel bombardea Gaza su popularidad no aumenta ¿verdad?”

    La popularidad en este sentido es más bien un concepto ajeno al mundo musulmán. A Israel se le odia porque es Israel, punto. Ya te he comentado por otro lado que Putin se ha cargado muchos más musulmanes que Israel en toda su historia, y los líderes árabes e iraníes no tienen reparos en reunirse con él y darse abrazos. La cultura del honor/vergüenza entiende la fuerza o la sumisión; y aunque el mundo musulmán es amplio y variado, y no puede reducirse a un sólo esquema tribal, estas cosas importan y modelan comportamientos, sentimientos y opiniones. Ya escribí sobre “balanced opposition” en mi blog (http://neoconomicon.com/2008/07/28/cultura-y-conflicto-en-oriente-medio/): uno exagera su fuerza o su carácter de víctima según toque. Ahora toca víctima; mañana será fuerza. Había un chiste parecido sobre los gitanos que no voy a repetir para que no me crucifiquen definitivamente en la blogosfera.

  8. irichc Says:

    Yo es que estoy sencillamente en contra de la premisa mayor, según la cual lo óptimo es que nadie muera. Al plantearse la cuestión del ideal de la paz, se está respondiendo implícitamente y de forma afirmativa a la pregunta de si la soberanía es un contrato rescindible por el ciudadano, un contrato social. Es decir, se asume que los fines del individuo -conservar su vida- están por encima de los del Estado cuando éste no pretende salvaguardarlos a toda costa, lo que permitiría la objeción de conciencia.

    No creo que la soberanía sea rescindible por su propia naturaleza, como lo son en cambio todas las decisiones emanadas de la voluntad general. Nadie desea existir antes de ser, y por tanto la soberanía -la razón de ser inconmutable de cada Estado- está más allá de cualquier proceso volitivo, democrático o no. Con todo, el individuo conservará siempre el derecho natural a desobedecer a la autoridad que le exija sacrificios sin compensación suficiente, desde el pago de impuestos hasta el reclutamiento, si bien el Estado retendrá a su vez el derecho a expulsar de modo unilateral a este sujeto de sus fronteras.

    Por ello entiendo que tu tesis, Citoyen, deja sin contenido la noción misma de soberanía, ya que universalmente aplicada disocia los fines estatales y los individuales, cuando ningún Estado puede existir sin que se dé de hecho -acaso la mayor parte del tiempo- una identificación moral entre ambos, a la que nos referimos cuando hablamos del espíritu patriótico o el orgullo nacional.

    Por supuesto que nos interesa un número mínimo de muertos en nuestro bando, porque los ciudadanos vivos son la materia prima de lo que de otra manera sería una entelequia, el poder soberano. También queremos que se reduzcan al máximo los muertos de nuestros enemigos que no contribuyan a afianzar los objetivos perseguidos por la guerra, por una cuestión de racionalidad (así entiendo yo lo proporcional) y dado que en un futuro podrán ser nuestros aliados. Pero todo lo que escape de estos esquemas es pacifismo sentimental o larvado anarquismo.

  9. Citoyen Says:

    HOla Irich:

    La soberanía es una ficción legal, y como todas las ficciones legales es una tecnología sin valor ético, per se- soy así de positivista. Yo soy utilitarista/individualista (rawlsiano) así que en mi función de utilidad sólo está representado el bienestar de los individuos y el Estado sólo tiene legitimidad en la medida en que defienda esos derechos. El Estado es sólo un mecanismo de asignación de recursos, concretamente, de gestión de los bienes que se mantienen en común http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2008/10/la-normalizacion-del-estado.html

    Entiendo que para alguien cuya cosmovisión no es antropocéntrica eso sea dificil de entender, pero en esta bitácora somos un atajo de nihilistas
    http://else.econ.ucl.ac.uk/papers/uploaded/267.pdf

    He escrito extensamente sobre eso:
    http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2008/11/apuntes-sobre-funciones-de-bienestar.html
    http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2008/10/contra-la-herencia-aclaraciones-y-respuestas.html
    http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2008/10/ronald-dworkin-sobre-la-herencia.html
    http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2008/10/la-izquierda-frente-a-la-herencia.html#comments
    http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2008/09/etica-y-determinismo-reflexion-sobre-ronald-dworkin.html

  10. Citoyen Says:

    “La popularidad en este sentido es más bien un concepto ajeno al mundo musulmán. A Israel se le odia porque es Israel, punto. Ya te he comentado por otro lado que Putin se ha cargado muchos más musulmanes que Israel en toda su historia, y los líderes árabes e iraníes no tienen reparos en reunirse con él y darse abrazos.”

    Hombre J, la verdad es que no sé tanto del tema como tú, pero permíteme que dude respecto a esto. Vamos, a Israel no lo han odiado siempre y el antisionismo es un fenómeno bastante reciente históricamente. Quiero decir que habrá algo como un elemento desencadenante.

    En el libro de Ben Amí que enlacé en el otro post, desde luego, no describe esas relaciones con esas características. Por ejemplo, achacaba la imposibilidad de llegar a un compromiso al hecho de que Arafat tenía un papel histórico tan importante entre los suyos (”legendario”) que le impedía hacer cesiones personales porque eso desvirtuaría su posición de líder frente a los palestinos.

    Todos los temas que he leído sobre el fracaso de las negociaciones de paz se refieren a la ausencia de un liderazgo fuerte del lado árabe (el hecho de que los árabes que deben firmar son muchos) que pueda llegar a un compromiso como factor determinante. Mi idea es que los árabes serán más propensos a aceptar un lider partidario de llegar a un acuerdo si el odio es menor; y el odio ha sido menor en distinta etapas, no es uniforme.

    Sí, por cierto, mira este enlace sobre lo que te comentaba en el primer comentario http://else.econ.ucl.ac.uk/papers/uploaded/262.pdf

  11. bonhamled Says:

    Estoy en general de acuerdo con el sentido del artículo. Yo suelo apoyar al estado de Israel y, sin embargo, me muestro muy crítico con este movimiento que, en general, no busca la paz sino un encrespamiento terrible.

    Creo que en general además de los errores que citas en los más partidarios de Israel, criterios un poco planos por otro lado, aparece otros también muy planos en sus detractores.

    El conflicto no es un conflicto lineal o donde se pueda tomar un episodio por separado, como en una telenovela kilometrica cada capítulo redunda en espiral sobre lo anterior. De esta manera juzgando solamente este último caso, exagerado a todas luces, no se toma la verdadera dimensión. Es una guerra entre varios, puede que decenas de contendientes aunque parece que solo aparecen Israel y los palestinos.

    En realidad habría que hablar el ejército de Israel, sus mandos y sus gobernantes, las organizaciones palestinas, al menos dos Hamás y Al fatah. Estos son los victimarios, los que ordenan los ataques, los misiles, las muertes y las estrategias de ajedrez en espiral.

    Por otro lado están las víctimas, los israelíes que sufren los ataques, los palestinos que sienten como les zahieren, las comunicaciones cortadas, los bloqueos, los asaltos, las casas derribadas, el dolor encarnecido.

    Por desgracia muchos de los israelíes apoyan de manera radical la expulsión de los palestinos y, también, muchos palestinos no sienten verguenza ni desdoro al contar entre ellos asesinos que, además, guardan sus medios de muerte entre niños y ancianos para lograr una victoria mediática que refuerce la estrategia del terror.

    Por si esto fuera poco, estos protagonistas, aparece la sombra de Irán o de Siria, de gobiernos árabes y organizaciones musulmanas que apoyan la resistencia, casi siempre física y violenta a Israel, por otro lado EEUU y la Unión Europea jugando con dos barajas pero sin un apoyo claro a la paz.

    Volviendo de nuevo al inicio, quien dice que Israel obra de manera terrorista, puede tener razón, los que dicen que los palestinos actúan como heraldos del terror también tienen razón lo que pocos dicen es que los muertos, todos y cada uno, los ponen ambos y cada baza, cada “mano de cartas” que opta por la guerra busca una nueva espiral peor y más agresiva.

    Por eso condeno a Israel por su ataque, busca la guerra y no la paz, y condeno a Hamás por cancelar una tregua que fue una preparación, no quieta, para la paz, condeno a quienes lanzan los ataques y los misiles.

    Condenar solo a Israel o solo a los palestinos es demasiado plano y simplificador, es un relato en espiral con demasiado que echarse en cara y donde además, hay tanto griterío de todos como para que el silencio de la paz se imponga.

    Saludos y enhorabuena por el blog.

  12. J Says:

    “Vamos, a Israel no lo han odiado siempre y el antisionismo es un fenómeno bastante reciente históricamente.”

    Eso puede ser válido para Occidente; de hecho, hasta más o menos el 67, la izquierda fue pro-israelí (la URSS había dejado de serlo en el 54, después de promover su nacimiento en la ONU; los británicos nunca quisieron verlo ni en pintura). En cuanto a los árabes, la primera guerra empieza el 15 de mayo de 1948, o sea, un día después de la proclamación de independencia.

    La ausencia de un liderazgo fuerte en el campo árabe no es una cuestión coyuntural, sino una consecuencia de las caracterísiticas sociales y políticas de Oriente Medio. De las políticas tribales y patrimoniales que imperan en la zona. Incluso en tiempos de Arafat, durante la primera Intifada, murieron más palestinos a manos de otros palestinos que de Israel. De hecho, buena parte del problema viene de los tiempos del tío de Arafat, Hajj Amin al-Huseyni, que ya durante el Mandato asumió el liderazgo palestino (con el benepláctio británico) y radicalizó las posturas iniciando una campaña de terror contra sus compatriotas más moderados. Este pájaro fue el que pasó la guerra mundial en un chalecito de Berlin.

  13. Club Lorem Ipsum :: Equilibrio social » Archivo » Leyes de Guerra (revisitado) Says:

    [...] aún de la blogesfera de habla española, así que en general no respondo a ningún post. Pero el último de Citoyen (del que si soy un poco fan) me parece una respuesta muy interesante a “Leyes de Guerra”, y su [...]

  14. meneame.net Says:

    ¿Tiene sentido criticar a Israel?…

    [c&p] Cuando los partidarios del apoyo condicional criticamos las acciones de Israel, es la acusación de “Falta de realismo” o de “traición”. El patrón de razonamiento siempre es común: los que consideramos que Israel se excede y lo cri…

  15. Gaza: la blogosfera es un clamor « 14 de abril Says:

    [...] Corral, Sara Mulet, Selma, Francisco Polo, pauloarieu,  Rafa Hortaleza, Marco Ferrara, Kurtz, Citoyen, José María [...]

  16. Citoyen Says:

    “Eso puede ser válido para Occidente; de hecho, hasta más o menos el 67, la izquierda fue pro-israelí (la URSS había dejado de serlo en el 54, después de promover su nacimiento en la ONU; los británicos nunca quisieron verlo ni en pintura). En cuanto a los árabes, la primera guerra empieza el 15 de mayo de 1948, o sea, un día después de la proclamación de independencia.”

    Vamos a ver; de nuevo, tú sabes más de esto que yo pero, tengo entendido que los primeros “conflicto” datan de los sucesos del muero de las lamentaciones en 1929. Pero lo que yo cuestiono es que estos sucesos tengan una raíz etnicista o religiosa y la idea de “los odian porque son israel”. Al principio, el conflicto árabe Israelí es esencialmente un conflicto territorial y el fundamentalismo islámico (el pan-islamismo) es un fenómeno bastante reciente. Nasser era arabista, no islamista, por ejemplo.

    Es decir, mi punto de vista es que no odian a Israel porque es israel. Odian a Israel porque aparecieron ahí y se apropiaron de unos territorios que los árabes consideraban que les pertenecían y eso es un fenómeno bastante reciente. No es un conflicto con raíces inmemoriales.

    “La ausencia de un liderazgo fuerte en el campo árabe no es una cuestión coyuntural, sino una consecuencia de las caracterísiticas sociales y políticas de Oriente Medio. De las políticas tribales y patrimoniales que imperan en la zona. Incluso en tiempos de Arafat, durante la primera Intifada, murieron más palestinos a manos de otros palestinos que de Israel. De hecho, buena parte del problema viene de los tiempos del tío de Arafat, Hajj Amin al-Huseyni, que ya durante el Mandato asumió el liderazgo palestino (con el benepláctio británico) y radicalizó las posturas iniciando una campaña de terror contra sus compatriotas más moderados. Este pájaro fue el que pasó la guerra mundial en un chalecito de Berlin.”

    Bueno, eso es posible pero no me termina de convencer. Los Estados de oriente medio se construyen (corrijeme si me equivoco que tengo la historia un poco oxidada) sobre las demarcaciones coloniales antiguas, pero se construyen al fin y al cabo. En tiempos, hubo proyectos panarabistas- Nasser por ejemplo- y podrían haber tenido éxito en un momento dado si la descolonización se hubiera hecho de otra forma- esto es un contrafáctico y por tanto algo muy poco científico- no creo que haya ningún problema “estructural”.

    No creo qeu haya ningún problema al margen del hecho de que los árabes son muchos Estados y cada estado tiene intereses distintos y llegar a la paz con uno supone hacerlo con los demás; algo que también ocurriría si hubiera varios Estados judíos y uno solo árabe.

  17. Manel Says:

    Citoyen,

    «…y el fundamentalismo islámico (el pan-islamismo) es un fenómeno bastante reciente.»

    Si consideras que la década de 1920 es algo «reciente», tienes razón. Ahora bien, fundamentalismo islámico y panislamismo no son equivalentes. El primero busca la unidad religiosa; el segundo la unidad política. En resumen, han sido y son enemigos mutuos.

    «Nasser era arabista, no islamista, por ejemplo.»

    Nasser era panarabista, y por tanto odiaba el arabismo. Y se llevaba a matar con los del Reino (y los del Reino con él).

    «…tengo entendido que los primeros “conflicto” datan de los sucesos del muero de las lamentaciones en 1929.»

    Antes de eso están los grandes disturbios de 1920 (Nabi Musa), con los árabes incitados por Amin al Husseini yendo en busca de judíos como en Frankenstein van a por el monstruo. Dado que piensas que al principio era un conflicto territorial, te interesará saber que el clan de los Huseyni (al que pertenecía Arafat, aunque te hablo de cuando este todavía no había nacido) era el segundo terrateniente de Palestina (tras los Abdul Hadi), y que posteriormente, en la década de los 30, se harían (más) millonarios (aun) por el raro procedimiento de… vender tierras a los judíos… contra los que públicamente despotricaba el miembro más famoso del clan, el Gran Mufti, el amigote de los nazis, con despachito en Berlín (más tarde en Oybin) financiado por Hitler (Das Arabische Büro der Grossmufti) durante toda la Segunda Guerra Mundial.

    «Es decir, mi punto de vista es que no odian a Israel porque es israel.»

    Tienes razón. Les odian porque son judíos. Perros, en su jerga. Los disturbios de Nabi Musa que he mencionado se hicieron al grito de «¡Palestina es nuestra tierra y los judíos nuestros perros!»

    «Odian a Israel porque aparecieron ahí y se apropiaron de unos territorios que los árabes consideraban que les pertenecían y eso es un fenómeno bastante reciente. No es un conflicto con raíces inmemoriales.»

    Es una forma un tanto confusa de decirlo, lo cual significa que no es enteramente verdad ni mentira. Si ahí hubiera aparecido una colonia musulmana de chinos o de australianos, no habría habido mayor problema. Les despreciarían por ser inferiores (chinos o australianos) pero no por perros (judíos). Los territorios son considerados suyos por motivos religiosos, no porque tengan un título de propiedad. Es como Al Andalus, que también es suya porque una vez lo fue, y que gozamos injustamente los españoles. Exactamente el mismo caso, solo que exagerado el de Israel por el hecho de que Jerusalém es la tercera ciudad sagrada del Islam. Para que te hagas una mejor composición de lugar, Palestina, antes de los británicos, formaba parte del Imperio Otomano. En Palestina, los primeros signos de oposición (intelectual) al Imperio datan de avanzada la segunda mitad del s. XIX, coincidiendo con el surgir del nacionalismo en toda Europa. Sin embargo, había un elemento diferenciador: la principal acusación de los intelectuales árabes (todavía no había palestinismo) contra los otomanos era que el Califato no les pertenecía. No empieza a haber terrorismo en sentido moderno sino en el s. XX, cuando los británicos.

    «Los Estados de oriente medio se construyen (corrijeme si me equivoco que tengo la historia un poco oxidada) sobre las demarcaciones coloniales antiguas, pero se construyen al fin y al cabo.»

    Salvando lo que quiera decir J al respecto, estás en un error. Los países de Oriente Próximo se construyen sobre un pedazo de papel y no se tienen muy en cuenta las realidades histórico-étnicas. Por ejemplo, Kuwait siempre había sido parte de Irak. Los kurdos son dejados sin territorio. Líbano jamás había existido como tal, siempre había sido parte de Siria. Los emiratos son un invento. Etc.

    «En tiempos, hubo proyectos panarabistas- Nasser por ejemplo- y podrían haber tenido éxito en un momento dado si…»

    …si el panarabismo fuese algo consistente, que no lo es. Opinión mía, por supuesto.

    «No creo qeu haya ningún problema al margen del hecho de que los árabes son muchos Estados y cada estado tiene intereses distintos y llegar a la paz con uno supone hacerlo con los demás; algo que también ocurriría si hubiera varios Estados judíos y uno solo árabe.»

    Tampoco es así. Cada país de Oriente Medio a que estamos aludiendo es un conflicto en sí mismo: no es que no se pongan de acuerdo con el vecino, sino que su heterogénea composición tribal les obliga a estar más pendientes del enemigo interno que del externo, y de ahí que la democracia nunca haya prosperado. Relacionado con el asunto, véase el absoluto desprecio con que desde 1948 los países árabes han tratado a los palestinos, a quienes ni siquiera han dado nacionalidad (o que directamente han internado en campos de refugiados, como el Egipto de Nasser, al que tanto mencionas).

    Feliz año nuevo.

  18. J Says:

    “Es decir, mi punto de vista es que no odian a Israel porque es israel. Odian a Israel porque aparecieron ahí y se apropiaron de unos territorios que los árabes consideraban que les pertenecían y eso es un fenómeno bastante reciente.”

    Cierto, pero los territorios son innegociables porque hay una base religioso-cultural, una economía de lo sagrado. Te vuelvo a poner el ejemplo de Grecia y Turquía: los griegos llevaban viviendo en Anatolia muchos siglos más que los árabes en Palestina. Y entre el Oder y los Urales había alemanes desde la Edad Media. Y los pieds noirs estuvieron siglos en Argelia. Y no digamos los judíos que habitaban en la Península Ibérica, y luego en el Magreb y en los antiguos territorios otomanos. Y toda esa gente perdió sus hogares y desapareció en la historia. A los palestinos se les pedía un compromiso comparativamente menor en 1948, e incluso ahora.

    “no creo que haya ningún problema “estructural”.”

    Eso no tenemos manera de saberlo al 100%, pero la sensacion abrumadora es que sí. No hay un solo país árabe que haya abrazado el constitucionalismo y sea una democracia. El nacionalismo árabe fue un fenómeno extremadamente débil y difuso, una fantasmada. El panarabismo fue la máscara que adquirieron diversas facciones árabes de tendencia fascista, que nunca hubieran armado la mitad de ruido sin el apoyo de la URSS. Ya sabes que Egipto y Siria se unieron brevemente a finales de los 50 y salieron tarifando, al lugarteniente de Nasser lo pusieron en un avión para no volver nunca. Efraim Karsh ha estudiado el problema de la formación de los estados en la zona, y su conclusión es que sin intervención exterior, las entidades políticas hubieran sido aún más pequeñas y hubieran estado más fraccionadas. Sólo tienes que mirar a un país como el Líbano.

  19. Citoyen Says:

    HOla Manel;

    No tengo muy claro qué entiendes exactamente por Arabismo, pan-arabismo, Islamismo/panislamismo. En mi caso empleaba los dos primeros como equivalentes y los dos últimos como parecidos.

    Me confunde un poco el diagnóstico que haces del conflicto sobre base religiosa/étnica. Obviamente sabes más del tema que yo, pero mis fuentes sobre el tema hacen un diagnóstico un poco distinto http://www.chapitre.com/CHAPITRE/fr/BOOK/collectif/le-moyen-orient-au-xx-siecle,934818.aspx

    “Salvando lo que quiera decir J al respecto, estás en un error. Los países de Oriente Próximo se construyen sobre un pedazo de papel y no se tienen muy en cuenta las realidades histórico-étnicas. Por ejemplo, Kuwait siempre había sido parte de Irak. Los kurdos son dejados sin territorio. Líbano jamás había existido como tal, siempre había sido parte de Siria. Los emiratos son un invento. Etc.”

    Aquí me has malinterpretado. Me refería a que los estados se construyen sobre la demarcación de los antiguos mandatos, con alguna modificación y efectivamente, no sobre realidad históricas étnicas y SIN EmBARGO llegan a construirse con cierta solidez. Vamos, estoy basicamente de acuerdo; desde la descolonización todos los intentos de unificación fracasan-el ejemplo de la gran Siria que dice J- pero tampoco se producen fragmentaciones internas, sino que la situación se “hiela”.

    Sobre lo que explicas, J, un profesor mío decía que para entender el conflicto árabe israelí hay que entender el conflicto entre dos calendarios. El calendario Israelí es el último de los procesos de unificación nacional europeo del siglo XIX mientras que el calendario árabe es el primero de los movimientos tercermundista de liberación nacional. Lo que quiero decir con esto es que hay que ver las cosas en el contexto histórico. Las explicaciones basadas en la religión, en lo sagrado, en la cultura, etc… me dan cierto repelús porque huelen a esencialismo y en general no dejan lugar para la evolución.

    Me desconcierta bastante lo que dices del nacionalismo árabe; la independencia se logra, si mal on recuerdo, en el nombre del nacionalismo árabe. Como digo arriba, mi recuerdo es que las demarcaciones coloniales se preservan de “forma provisional” para que en un momento dado se hiciera un referendum o una reorganización y luego se perpetúan- un poco como el muro de berlín. ¿Eso no es acertado? Lo pregunto sinceramente porque mi recuerdo es difuso

  20. Manel Says:

    «No tengo muy claro qué entiendes exactamente por Arabismo, pan-arabismo, Islamismo/panislamismo. En mi caso empleaba los dos primeros como equivalentes y los dos últimos como parecidos.»

    Arabismo (aparte un tecnicismo lingüístico) es la unión racial-cultural, sin especiales aspiraciones políticas; panarabismo es la unión política y laica de todos los países árabes (lo que excluye Irán); islamismo es creer que el Islam no solo es una religión sino un sistema político; panislamismo es la unión religioso-política de todos los países donde se profesa el Islam (lo que incluye Irán). Acepto que los términos son confusos para quien no siga la cosa con detalle, y empeora si se piensa que en inglés arabism ha venido a sustituir a panarabism. De hecho, prácticamente nadie en Oriente Medio dice ya panarabism por los malos recuerdos de la experiencia.

    «Me confunde un poco el diagnóstico que haces del conflicto sobre base religiosa/étnica.»

    Personalmente no tengo duda alguna de que el factor principal del conflicto —pero no único, por supuesto— es religioso-étnico. Más que contarte batallitas personales o viajes de Simbad, que en definitiva nada explican, y mejor que ponerte aquí enlaces, puedo mandarte por correo una lista de libros (mayormente en inglés), eliges los que quieras y te los mando (oferta extensible a J, of course). Si quieres la lista pasada a limpio, dame unos días, te la mando y comemos perdices; si te da igual bucear en una confusa lista de unos 500 ítems, en media hora te la puedo pasar. Más barato y rápido que en Amazon :-)

    «…pero tampoco se producen fragmentaciones internas, sino que la situación se “hiela”.»

    No se producen fragmentaciones internas relativamente hablando, y sobre todo por el carácter dictatorial de los países producidos tras la descolonización, no por otras razones. Porque disensiones, graves disensiones culminadas con matanzas, las ha habido o las hay en Irak (kurdos, asirios), Siria (kurdos), Turquía (kurdos, armenios), Egipto (coptos), Jordania (palestinos), Líbano (todos contra todos)… Por no mencionar la lista de golpes de Estado o intentonas de golpe, que en total suman más de 50.

  21. Asimetrías éticas y morales en el conflicto árabe-israelí Says:

    [...] bien indica Citoyen, es muy cuestionable que Israel haya agotado todas las vías para acabar con el lanzamiento de [...]

  22. El día que el amor a sus hijos sea más grande que el odio « Animal Irracional Says:

    [...] día que el amor a sus hijos sea más grande que el odio Saltar a Comentarios Es muy fácil criticar a Israel, y mucho más difícil ponerse en el lugar de su gobierno y encontrar modos de proteger a su [...]

  23. El día que el amor a sus hijos sea más grande que el odio « Animal Irracional Says:

    [...] perfectamente que Israel valore más la vida de sus soldados que la de la población palestina. Puedo entender también que Israel valore más la tranquilidad de la población de las ciudades [...]

  24. El día que el amor a sus hijos sea más grande que el odio « Animal Irracional Says:

    Todo esto está muy bien en teoría, pero en la práctica ata las manos de Israel.

    Los “buenos críticos” afean a Israel cuando emplea soluciones militares contra los cohetes de Hamas porque invitablemente mueren civiles. ¿Qué opciones quedan? O Israel soporta estoicamente los cohetes o hace concesiones a Hamas para comprar su tranquilidad.

    Claro que en este último caso la tranquilidad sería breve, porque Hamas se apresuraría a romper la tregua para obtener nuevas concesiones. Los buenos críticos se encargarán de recordarle a Israel que no puede utilizar la fuerza porque hace pupa a los civiles.

    En resumen, el efecto de la crítica “bienpensante” no es acercar a las partes hacia la paz, sino atar las manos de Israel y dar incentivos a Hamas para que ataque impunemente y obtenga concesiones.

  25. citoyen Says:

    Sí, ese es el tipo de pensamiento simplista al que me refería; lo de pensar que cualquier cosa distinta de un cheque en blanco es apoyar a hamás. Yo pienso que hay que criticar a Israel cuando sobrerreaccione, no cuando reaccione. Hay un punto medio entre una invasión militar dónde mueren cientos de personas y estarse quieto.

  26. Gulliver Says:

    Tu razonamiento es simplista desde un punto de vista operativo.

    Si hay lo que llamas un “punto medio” que pueda llevar tranquilidad a las ciudades del Sur de Israel, todavía no has explicado cual es. ¿Lo tienes en la cabeza o es solo algo hipotético?

    He escrito un post argumentando que no existe ese punto medio.

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