Semana del libro prohibido and so on
Cuando terminé mis examenes en cuarto, el cura obrero (de mayo de 68, de los de verdad) de mi residencia me preguntó por qué estaba tan contento y le dije que por fín era un hombre libre. Me pregunto que si no era un poco ambicioso y yo le dije que al menos ahora tenía la posibilidad de ser libre para leer lo que a mí me interesaba y no lo que me obligaban.
En general he disfrutado siempre de esa libertad que probablemente incluye la posibilidad de no ser obligado a leer cosas no interesantes y cuando he sido obligado a ello al menos era cosas útiles (el derecho fiscal, por ejemplo, cuando los contables empezaron a hacer derecho).
Jose y Geógrafo me envían sendos memes sobre qué libro salvaría y cuál quemaría caso de darse el caso.
La pregunta es desde luego complicada; no estoy a favor de quemar libros, aunque probablemente sí a favor de vetar de la universidad a algunos de los individuos que los escriben. Además para alguien que se gasto todo el sueldo en libros y que siempre se pasa en peso en los aviones de bajo coste, esta es una pregunta honestamente díficil.
Los libros que salvaría son muchos y sería complicado enumerarlos todos. Tengo ahora mismo unos cantos a la altura de los ojos. SE me ocurre la Rebelión de las Masas de Ortega, Curso de Derecho administrativo de Eduardo García de Enterría, Contemporary Political philosophy de Will Kymlicka, Introducción a Karl Marx de Jon Elster o el fantástico libro que leí este verano “Economic theory and Cognitive Science” de Don Ross.
Por otro lado, hay pocos libros que haya leído que quemaría; siempre he podido dejarlos antes de acabarlos. Estaría probablemente Elementos fundamentales de materialismo histórico de Marta Hannecker, o alguno por el estilo. ADmito que mi primer candidato sería ” Le droit comparé” de Pierre Legrand. Este señor me dio derecho comparado en cuarto de carrera y era derridiano; consideraba que el derecho era una expresión de un grupo de narrativas posmodernas, etc… Sin embargo, me doy cuenta de que es uno de los libros más me ha influído: antes de leerlo, era bastante más simpatizantes con el constructivismo, el relativismo cognitivo y demás cosmovisiones nubosas y creo que todo el mundo debería leerlos para no caer en ese tipo de errores.
Mi elección van a ser dos libros de un mismo autor: Joe Stiglitz; en realidad por individuos distintos atrapados dentro de su cuerpo.
El que salvaría sería Whither Socialism que es sin ningún género de dudas el mejor libro de economía que he leído. Stiglitz comenzó a lo largo de los setenta a traer la economía neoclásica a tocar el suelo a descubrir todas las imperfecciones que rodeaban los mercados y este libro es el sitio donde resume su programa de investigación. Al ser un grupo de conferencias, está bastante bien escrito y es muy accesible (no hay mates). Cualquiera que quiera entender por qué es el mejor economista de los últimos 25 años (antes estaban samuelsón y Arrow) debería leerlo (o descargarse papers.). Suponiendo que todos los libros fueran quemado y la civilización debiera empezar de cero con la ayuda de un sólo libro, debería ser este.
El segundo libro ha sido escrito por una persona diferente. También se hace llamar Joe Stiglitz, pero al igual que Metallica después del Black Album, es sólo una suplantación de Joe Stiglitz el economista. Este personaje es Joe Stiglitz, el propagandista. Ha escrito libros como “Hacer que la globalización funcione” que contienen un conjunto de verdades expresadas de forma selectiva y que transmiten una visión de las cosas sesgada y poco rigurosa donde el mundo estaría dominado por un grupo de gente malvada. No quiero que penséis que digo que miente; las cosas que dice tienen mucho sentido, pero sus libros son profundamente sectarios y transmiten una sensación de falsa seguridad que ha hecho que gente como Alberto Garzón o Gaspar Llamazares lo consideren un referente. Admito que la divulgación es más permeable a las opiniones y a la falta de rigor, sin embargo una divulgación del tipo Paul Krugman explicando a la izquierda que las cosas no son fáciles y haciendo pedagogia sobre conceptos económicos y no sólo opiniones es lo que necesitamos, y no los libros ególatas de Stiglitz donde piensa que el mundo gira gracias a él.






Octubre 1st, 2008 at 16:48
Citoyen… mi nombre enlaza al excelente blog de Geógrafo…
pero creo que querías que enlazara a mi entrada.
Octubre 1st, 2008 at 18:28
Buenas Citoyen.
La verdad es que esta es una de las situaciones en las que no estoy seguro de si hemos leído el mismo libro.
Hace tiempo leí “Globalization and Its Discontents” de Stiglitz, supongo que entra dentro de la etapa de “propagandista” de la que hablas.
Para empezar es un libro de divulgación para personas con un nivel relativamente bajo en economía, se limita a mostrar los errores que “en su opinión” (esto lo repite tantas veces que llama la atención) ha cometido el FMI a lo largo de su historia. En ningún momento le recuerdo diciendo que los altos funcionarios del Fondo sean malvados o tengan intereses espurios, eso sí, los acusa de dogmáticos, afirma que confunden el medio para alcanzar un crecimiento sostenido y reducir el paro (liberalización de la economía) con un fin en sí mismo. Ésta sería la explicación para numerosas crisis provocadas por privatizar a toda prisa antes de montar un marco regulatorio que mantenga debidamente controlado al sector privado. Cuando se hace así (y da varios ejemplos) se pasa del monopolio público a uno privado, por supuesto más costoso e ineficiente.
La crítica principal que hacía sobre el FMI era que se había olvidado de su objetivo original, mantener la estabilidad de la economía mundial.
Me ha sorprendido de usted, Citoyen. Propagandistas hay muchos, por nombrar a alguno de la izquierda tenemos a Naomi Klein y sus revoluciones de grafiteros. Pero este señor sabe de lo que habla.
P.D. El ReLoad de Metallica me gustó bastante… la excepción que confirma la regla.
Octubre 1st, 2008 at 18:41
ya está arreglado
Octubre 1st, 2008 at 18:55
HOla pasaba por aquí; me ha dejado un pelín perplejo¿quién es? Una cosa; no me llame de usted, por favor.
Globalization and its enemies es un buen conjunto de case studies para alguien que sabe algo de economía y quiere algo para leer en el metro. En ningún caso un libro que explique qué es la globalización.
Mi crítica de Stiglitz es la siguiente; cuando uno escribe, debe saber para quién escribe, y qué consecuencias tienen sus ideas. Stiglitz está intelectualmente a años luz de los antiglobalización- cree en el libre comercio, en la economía neoclásica, no cree en el posmodrnismo, ni en el socialismo etc… Eso no está expresado en el libro y no es fácil de deducir que es así. El resultado es que hay mucha gente que lo mete en el mismo saco que Naomi Klein o josé bové. Él tampoco se ha desmarcado de esa visión sino que se deja adular.
Ejemplo: le copio uno de los tres comentarios (los demás son por el estilo) que aparecen en la contraportada del libro
“Stiglitz is a rare breed, an heretical economists who has ruffled the self satisfied establishment that once fed him. Globalization and its discotents declares war on the entire washington financial and economic establishment”
En el libro el tipo se permite descensurar a los reaccionarios de SEatle, y criticar duramente a “los economistas”. Expresa de forma selectiva una conjunto de anecdotas (la de Camdessus me dejó perplejo) y abusa enormemente de la primera persona (yo ya predije, etc…). Ése es el tipo de crítica que dirijo. Él sabe de lo que habla, pero la gente que le lee no tiene por qué saberlo.
Lamento disentir en lo del Reload; un disco horrible.
Octubre 1st, 2008 at 20:34
Hola de nuevo.
Pues no soy nadie que conozcas, llevo bastante tiempo leyéndote pero creo que no he dejado ningún comentario hasta ahora. En todo caso podemos tutearnos si quieres.
La impresión que me dejó el libro fue efectivamente que este hombre era un liberal, un poco más moderado de lo que se da en USA pero liberal. Nunca me planteé que fuera el libro de cabecera de ningún antisistema (más bien todo lo contrario)
La cuestión es que me has puesto en la duda y he echado mano del libro. Te trascribo de la traducción al español, el inglés no he logrado encontrarlo:
“Los Estados de muchos países en deasrrollo -y desarrollados- demasiado a menudo invierten mucha energía en hacer lo que no deberían hacer. Esto los distrae de sus labores más apropiadas. El problema no es tanto que la Administración sea demasiado grande como que no hace lo que debe. A los Estados, en líneas generales, no les corresponde manejar empresas siderúrgicas y suelen hacerlo fatal (aunque las empresas siderúrgicas más eficientes del mundo son las fundadas y gestionadas por los Estados de Corea y Taiwan, son la excepción). Lo normal es que las empresas privadas competitivas realicen esa tarea más eficazmente.”
Que un texto que contiene estas lineas sea del gusto de un comunista o un antisistema la verdad es que me deja a cuadros. Yo lo achacaría más que al tono del texto (ojo, no he leído el que comentas en la entrada) a la necesidad de los extremistas de un nuevo mesías con un Nobel a las espaldas. Otra cosa, Llamazares e Izquierda Unida ya dejaron atrás (al menos en apariencia) el comunismo ortodoxo… para bien en mi opinión.
Coincido con tu crítica en cuanto al apoyo a los manifestantes antiglobalización. Aunque también habría que decir en su defensa que cae en un error muy común. Considera estas manifestaciones consecuencias de la pobreza y la rabia contra un sistema injusto cuando los manifestantes en su gran mayoría, ni son pobres, ni conocen en profundidad el “sistema” contra el que se manifiestan.
No puedo opinar de la anécdota de Camdessus (supongo que te referirás a la movida del “they must suffer”) porque no recuerdo cómo la trataba en el libro. En todo caso las respuestas por parte de los aludidos no fueron mucho más constructivas: ojo a la carta abierta de Kenneth Rogoff, el caballero se limita a hacerle quedar como un colgado (de piedra me quedé cuando lo compara con el matemático John Nash) hipócrita y soberbio.
¡Un saludo!
Octubre 2nd, 2008 at 4:02
“Mi crítica de Stiglitz es la siguiente; cuando uno escribe, debe saber para quién escribe, y qué consecuencias tienen sus ideas. Stiglitz está intelectualmente a años luz de los antiglobalización- cree en el libre comercio, en la economía neoclásica, no cree en el posmodrnismo, ni en el socialismo etc… Eso no está expresado en el libro y no es fácil de deducir que es así. El resultado es que hay mucha gente que lo mete en el mismo saco que Naomi Klein o josé bové. Él tampoco se ha desmarcado de esa visión sino que se deja adular.”
Del libro del que hablas ni idea. Pero en “El malestar en la globalización” o “Los Felices 90″, los cuales sí he leído, deja muy claro y muchas veces que él cree en el capitalismo, en el libre comercio y demás. Me resulta difícil creer que alguien anticapitalista pueda sentirse identicado con estos libros (tendría que saltarse páginas enteras).
Es más, creo que un anticapitalista puede empezar a leer estos libros creyendo que son otra cosa y encontrarse que gente a favor del capitalismo es capaz de hacer autocrítica del sistema…creo que puede ser bueno.
Respecto a los de Seattle…la verdad es que alguien tan poco sospechoso como Jeffrey Sachs dijo en “El fin de la pobreza” que los de Seattle tenían parte de razón en el diagnóstico (las cosas no se estaban haciendo bien, la desigualdad lacerante contrastaba con la riqueza en alza de unos pocos) pero no en las soluciones que ofrecían.
” transmiten una sensación de falsa seguridad que ha hecho que gente como Alberto Garzón o Gaspar Llamazares lo consideren un referente”
Alberto Garzón o Gaspar Llamazares también tienen como referente (ideológico) el preservar la Sanidad Pública. ¿Como Garzón o Llamazares apoyan “x” entonces “x” ya es malvado?
Argumento muy flojo, Citoyen (jódete, que con lo del debate sobre la dictadura militar dejaste el listón altísimo, mamonazo).
Octubre 2nd, 2008 at 6:51
hombre, Alberto garzón es un gran tipo, pero desde luego no cree en la economía que se practica en los centros. El otro día http://agarzon.net/index.php?option=com_content&task=view&id=195&Itemid=1 me hablaba del “cambio de chaqueta de Stiglitz”. Stiglitz probablemente sí (vamos, mírate su libro de texto)
Lo que intento decir es que la gente lo ha convertido en un icono anticapitalista y él se ha dejado en lugar de utilizar su influencia para hacer pedagogía-cosa que si hace Paul Krugman por ejemplo. Es una crítica basada en una impresión (y en el poco estilo que tiene escribiendo, yo creo que se autocita demasiado) que por supuesto puede estar equivocada.
Octubre 2nd, 2008 at 16:42
Muy ácida tu crítica al tal Stiglitz, propotito de quien a medida que sus ideas se van conociendo y extendiendo baja el nivel intelectual de su pensamiento. Intentaré entonces leer Whiter Socialism, ya que nos predispones a no intentarlo con los más actuales.
Un saludo.
Octubre 2nd, 2008 at 18:57
Por cierto Luzbel que me has tenido pensando; si relees la frase, mi argumento NO es del tipo
X se identifica con Y
X es malo
luego Y es malo
Es más bien del tipo:
X se identifica con Y
X implica que Z es es falso
Y implica que Z es cierto
luego es evidente que que Y no está bien expresado.
Vamos, que no me pillas.:P
Franesco;
No sé qué conocimientos tienes de economía pero me da la impresión de que no demasiados. En ese caso no te recomiendo leer Wither socialism; las cosas que dicen te pueden sonar un poco a chino. En cambio, Paul Krugman tiene cosas divulgativas fantasticas: Vendiendo prosperidad es un libro de introducción a la macro fantástico y La era de las expectativas limitadas una introducción muy buena. El ultimo “The conscience of a liberal” no lo he leído pero dicen que está bien(trata del aumento de la desigualdad en los EUA; por cierto liberal en inglés significa progre).
Abril 23rd, 2009 at 12:55
[...] cómo se parece a lo que yo decía en este post sobre los libros de divulgación de Stiglitz: transmiten una visión de las cosas sesgada y poco [...]
Abril 23rd, 2009 at 15:39
[...] cómo se parece a lo que yo decía en este post sobre los libros de divulgación de Stiglitz: transmiten una visión de las cosas sesgada y poco [...]
Julio 25th, 2009 at 0:16
[...] escrito sobre ello en alguna otra ocasión pero leyendo este post de Paul Krugman me alegro de que algo que era una sospecha sea algo más o [...]
Julio 25th, 2009 at 5:26
[...] escrito sobre ello en alguna otra ocasión pero leyendo este post de Paul Krugman me alegro de que algo que era una sospecha sea algo más o [...]