Rusia en la posguerrafría (enlacing)
Viernes, Octubre 3rd, 2008He leído dos artículos muy interesantes sobre Rusia que me dispongo a enlazar.
El primero trata sobre el papel de Rusia en oriente medio. La verdad es que algo fascinante; Rusia está jugando a hacerle la pelota a los arabes en oriente medio con el fin de tener aliados energéticos (construir oleoductos con Siria e Irán) y además contrarrestar la influencia americana en la zona. Los árabes-o mejor dicho los musulmanes- de la zona están por supuesto encantados. Esto deja de lado un par de aspectos cruciales; Rusia tiene una relación complicada con los musulmanes que habitan dentro de sus fronteras (e.g.Chechenia) y tiene una población de 20 millones de musulmanes en vías de radicalización.
Bien, no voy a dejar pasar esta ocasión para poner a parir la política en oriente medio Americana post-11s. Esto no habría ocurrido sin el vacío de poder que ha seguido al monumental fracaso de Iraq. Con unos EUA desprestigiados entre sus aliados, una política de defensa Americana bloqueada en un pantano del que no saben como salir, un Irán con el síndrome la fortaleza sitiada, el terreno está allanado para que Rusia saque sus réditos.
Esto nos lleva al segundo artículo escrito por mi antiguo profe de geopolítica y creo que de forma excepcional dice cosas bastante sensatas- nada de cultura de la reconciliación. Trata sobre qué actitud debe tener occidente para confrontar a Rusia y sus ambiciones hegemónicas. La primera visión es la del “soft containment”; en lugar de forjar una liga de las democracias forjar una “la liga de la estabilidad (que incluiría a otros como China). Este segundo grupo de países estarían más interesados por el crecimiento económico y la estabilidad internacional que por la democracia como tal. Esto implicaría-dice- entablar negociaciones con Irán y cerrar filas en la OTAN. La segunda opción sería tomar una actitud más amable con Rusia que rozaría la coexistencia pacífica-de Polonia para allá, todo vuestro. El tercer tipo de visión, que es la que él aboga es mantener una actitud amable pero ser muy estricto sobre algunos puntos- como la integridad territorial de Ucrania.
Lo cierto es que la idea no es mala. El soft containment sería absurdo porque Rusia no es hoy ya la amenaza principal, sin embargo una reedición de Yalta es lo último que sería deseable. Y para terminar, quiero apuntaros la falta de trasfondo ideológico de todo el conflicto. Lo sentimos; la historia terminó en 1989 la ambición de ser rico es una ambición universal y en cualquier caso no hay ningún trasfondo cultural ni civilizacional; solo intereses estratégicos y petrolíferos. A lo sumo; las ansias de poder de Rusia, pero nada de proyecto alternativo para exportar. Si a los árabes no les importa charlar con Rusia a pesar de que Putin disfrute matando musulmanes, es que hay un grave problema con lo del “culture matters”





