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¿Inventaron los románticos el amor?

Mi profesor de derecho civil nos explicaba la familia de la forma siguiente:

Los escritores románticos inventaron algo que hasta entonces era totalmente desconocido: el matrimonio por amor. Hoy día todos ustedes tienen claro que si se casan será porque están enamorados, pero en tiempos de los codificadores eso era algo básicamente impensable: la familia estaba para dar de comer a sus miembros y tener hijos, nada que ver con estar enamorado.

La frase me ha venido a la cabeza leyendo esto

“La idea de que la atribución de actitudes intencionales [creencias, sentimientos, deseos] se hace en virtud de una teoría convencional puede ser resistida en virtud de que la atribución de deseos a nosotros mismos parece directa, esto es, sin un marco de referencia que medie con las cateogorías y los conceptos.

La intuición de que el reconocimiento de estados mentales es observacional y libre de interpretación debe confrontar los argumentos que socavaron la concepción empirista de la observación. El resultado de esos argumentos es que no hay una observación independiente del lenguaje; toda observación se sitúa en los nodos de un marco conceptual y están enlazados con otros térmnos de observación” [Patricia S Churchland, Neurophilosophy]

La idea oscura que sale del párrafo es la siguiente. Tradicionalmente tendemos a pensar que los estados mentales como el amor, los deseos, las ideas, etc… se “sienten”, no se observan. Como diría Kantor

Cuando yo digo “me duele el pie” (si no miento) esa afirmación es ABSOLUTAMENTE cierta, puesto que se refiere a mi yo consciente. Si percibo que algo me duele, el “algo” es dudoso, pero el “dolor” es innegable, puesto que el dolor es precisamente una percepción. El dolor es parte de mi subjetividad. (Cuando luego afirmo “porque se me ha clavado una astilla”, lo que digo depende de una realidad física de cuyo conocimiento puede dudar racionalmente el escéptico o el solipsista). El yo sintiente y sus percepciones no los puede dudar nadie.

El problema con este punto de vista es que, en realidad, conceptos como el dolor, el amor, y demás es que son conceptos que a) dependen del lenguaje que es el instrumento con que pensamos e interpretamos nuestros sentimientos b) El significado que otorgamos a términos como el amor, el dolor, los deseos son términos culturalmente construidos.

Las consecuencias de estos es que sí, es posible que los románticos inventaran “el amor”. El amor no corresponde a nada físico, es el resultado de una interpretación subjetiva de un sentimiento interno basándonos en un conjunto de categorías culturales preestablecidas. Hoy día las películas, los libros, las novelas nos explican que es normal estar enamorado y que ese sentimiento es tremendamente fuerte. Pero en realidad el es no es algo independiente del valor que le atribuimos que obviamente puede ser subjetivo.

El post me está quedando ultracríptico, pero supongo que al menos Eduardo y posiblemente Luzbel entenderán lo que estoy intentando decir. Mi plan inicial era lanzar una especie de meme como el que lancé con el tema de los militares, pero no creo que pueda tener éxito. En fin, ahí quedan los comentarios.

Lo que estoy preguntando no es una cuestión histórica -si efectivamente la gente se enamoraba como lo hace hoy en la edad media- sino esencialmente cognitiva: es posible que un sentimiento que consideramos extremadamente importante y con trascendencia cuasimetafísica sea simplemente una construcción de origen literario?

Bueno, hoy sabemos que con el Nacionalismo pasó algo por el estilo. Si fuera así, el título de dismal science le iría mejor a la psicología que a la economía, la verdad.

11 Responses to “¿Inventaron los románticos el amor?”

  1. Lüzbel Says:

    Ok, preparé post sobre ésto para la semana que viene.

    Habrá que desempolvar los apuntes de aquella bella asignatura de libre configuración que hice, “Psicología de la Atracción Sexual” (sí, en serio, existe, por ridículo que parezca/sea).

    P.D.: Y sí, también se apuntaron chicas.

  2. Geógrafo Subjetivo Says:

    Estando de acuerdo con tu profesor diría que no inventaron el “amor”, sino el amor como “causa maritandi”.

  3. Citoyen Says:

    Geografo; era una forma de hablar, que ya especifico que la pregunta no es histórica.:P

    Luzbel, macho, eres un friki.

  4. zarevitz Says:

    Por lo visto, una vez le preguntaron a Juan Mari Atutxa si en su casa los regalos los traían el Olentzero o los Reyes Magos, y su respuesta fue que ellos tenían Reyes porque en su familia aún no habían cuajado las tradiciones nuevas.

  5. Gulliver Says:

    El amor es una estrategia evolutiva de la especie humana para que el equipo macho-hembra se mantenga unido mientras los hijos necesitan de cuidados maternos y paternos para su supervivivencia.

    Por amor me refiero a un cierto vínculo afectivo, más allá de la mera coalición basada en el interés. Puede adoptar desde una intensidad más pasional, propia de las primeras etapas, hasta otras formas menos fogosas, aunque no necesariamente menos estables.

    Puede que la forma en que describimos o vivimos el amor se enriquezca con matices culturales, pero la base del fenómeno la veo claramente biológica.

    En la literatura hay amplias referencias que dan una idea de que algunas cosas no cambian demasiado: Romeo y Julieta, Ovidio, el Cantar de los Cantares…

  6. Alfredo OLiva Says:

    Como bien describe Gulliver, el amor tiene una base neurofisiológica muy clara en la que están implicados neurotransmisores y hormonas como la oxitocina y la feniletilamina (muy interesante esta última), y tiene un claro valor adaptativo: fortalecer el vínculo conyugal para mantener unida a la pareja durante la época de crianza de los niños. Helen Fisher en “Por qué amamos” realiza una buena aproximación al enamoramiento.
    Sin embargo, también es cierto que la interpretación que hacemos de nuestros estados emocionales, y el amor lo es, está condicionada por factores culturales y sociales. Sin duda, lo que hizo el romanticismo fue darle más importancia a esa emoción, y resaltar el enamoramiento y la pasión como forma de vida, en claro contraste con el racionalismo que había dominado las relaciones interpersonales hasta ese momento. Podríamos decir que el Romanticismo cambió nuestra forma de vivir y sentir el enamoramiento.
    Creo que fue Forges quien dijo “El amor es química, el matrimonio física y el divorcio matemáticas”

    Un saludo

  7. Pablo Says:

    A raíz de este tema hay un libro que “robé” a mi padre que está bastante bien. Divulgación histórica y científica en abundancia. El libro se llama “The Egg and Sperm Race”. Entre otras cosas te cuenta cómo se descubrió la existencia de los espermatozoides a raíz de buscar eso que hace que el picante pique.

  8. amigo Says:

    Ya veo que es cierto lo de tus lecturas neurofilosóficas. Sigue con Rorty.

    ¿Has leído los “Escritos sobre el amor” de tu amado Ortega? Insiste con una idea que es lugar común en el mundillo filosófico-literario: el amor romántico (en sí, no ya como causa maritandi), lo inventaron los poetas provenzales en la Edad Media. En cualquier facultad de letras esto es palabra de Dios, porque además resulta bastante posmo. Estoy de acuerdo con el fondo de la cuestión: es posible que un sentimiento que consideramos extremadamente importante y con trascendencia cuasimetafísica sea simplemente una construcción de origen literario (aunque un rortyano jamás diría “simplemente” y amplificaría tal posibilidad preguntándose “¿cómo podría ser de otro modo?”.
    Pero el ejemplo concreto del amor, en lo que tiene de histórico y de antropológico, nunca me ha convencido demasiado.

  9. Construyendo el Amor | El Daño de Lüzbel Says:

    [...] Pregunta Citoyen, hablando del amor: “¿es posible que un sentimiento que consideramos extremadamente importante y con trascendencia cuasime…?” [...]

  10. Construyendo el Amor Says:

    [...] Pregunta Citoyen, hablando del amor: “¿es posible que un sentimiento que consideramos extremadamente importante y con trascendencia cuasime…?” [...]

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