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El Coliseo

Archive for Septiembre, 2008

Una visión panorámica de la crísis (ignorancia racional)

Lunes, Septiembre 29th, 2008

Le comentaba ayer a un colega que pienso que existe una relación con forma de U entre lo que se sabe sobre un tema y lo que se opina sobre él donde en el eje de ordenadas  (vertical) está representada la cantidad y la fuerza de las opiniones y en el eje de abcisas (horizontal) el conocimiento objetivo que se tiene sobre el tema. La gente que está al principio sabe realmente poco y ve, desde fuera, el problema como relativamente simple y resoluble con un par de ideas fijas; es común por tanto ver reacciones de indignación ante la falta de sentido común y llamadas a las armas de todas las clases. Por otro lado, la gente que está en la parte final de la curva sabe realmente más del tema y por eso entiende que es su obligación divulgar ese conocimiento y por tanto opina más.

En el caso de la crísis financiera me encuentro en la parte del valle; ese punto dónde sé lo suficiente para entender que el problema no es sencillo y que sería imprudente verter cualquier opinión sobre él sin estar seguro de ello. Desde esta posición contemplo con admiración y perplejidad a los que se encuentran en las otras dos posiciones. Por un lado con perplejidad los que se encuentran al principio (vosotros sabéis quienes sois) que creen que la solución es sólo un caso concreto del debate global “capitalismo socialismo” o que esta es la enésima manifestación de crísis sistémica de un sistema que funciona  crónicamente mal.

Pero por otro hay gente que tiene algo más de idea y que hace apuntes prudentes sobre lo que está ocurriendo. Supongo que dada mi posición en la zona de valle de la curva, lo único que puedo hacer es enlazarlos.

Hay dos artículos sin embargo que pueden ayudar al lector a hacerse una idea de lo que ha ocurrido y lo que está ocurriendo. Los dos escritos por gente que está muy al final de la curva. El primero es de Barry Eichengreen (también disponible en castellano) que da una opinión -que no termino de compartir- sobre de dónde vino la crísis y quién tuvo la culpa. El segundo es del blog de Becker y Posner que dan una opinión bastante pedagógica cuáles son las opciones para salir del entuerto. Recomiendo especialmente la opinión de Posner que es bastante pedagógica.

Además de un fantástico post de Paul Krugman persona más próxima a dios que el resto de los mortales (será porque sabe ecuaciones diferenciales, ¿verdad kantor? ;)). Así como otro de Robert Shiller sobre el presunto “fin del capitalismo” (otra vez)

Nota: no estoy escribiendo demasiado porque estoy bastante liado con miles de cosas (la oposición vamos).

Actualización; Ya que dedico el post a enlazar a gente; vayan a este fantástico post de Chris Dillow sobre redistribución de renta. En españa parece que no es frecuente, pero en Francia Sarkozy se dedicó media campaña a hablar del “escudo fiscal” y de que el 20% pagabael 70% de losimpuestos del país (improviso porcentajes pero creo que me quedo corto). Ay, el día que la derecha decida pasarse por la clase de hacienda pública que bien nos irá… (aunque en esta caso sólo es un problemade multiplicar y dividir)

Por qué no somos una dictadura militar? Mi respuesta

Lunes, Septiembre 22nd, 2008

Dado el éxito que ha tenido mi entrada sobre la sostenibilidad del gobierno civil, me decido a escribir finalmente. Antes de nada tengo que decir que mi explicación es bastante deudora de la de Geógrafo y de la orientación que me dio egócrata por mail. También coincide bastante con la de Becario en Moncloa aunque se nos habia ocurrido de forma relativamente independiente. En general supongo que juego con ventaja por postear después :) pero allá va.

Metodología

Cuando en ciencias sociales uno se pregunta por qué algo ocurre o deja de ocurrir, existe un fantástico concepto de solución que nos ayuda a esquematizar: el equilibrio de Nash.Un equilibrio de Nash es esa situación que es estable porque ninguno de los actores implicados tiene incentivos para cambiar unilateralmente de estrategia.

La definición contiene dos elementos: una función de utilidad (un conjunto de preferencias ordenadas) y unos costes relativos (cosas que pueden hacerse a distintos precios) de dónde sale una estrategia óptima que es la que dada la restricción en términos de costes encuentra una utilidad máxima.

En principio, la existencia de preferencias ordenadas y de voluntad para actuar es relativamente evidente en el caso de personas individuales. Sin embargo, lo es algo menos en el caso de algo así como “el ejército”, el “Estado” o la sociedad civil. En este caso, necesitamos una teoría que explica como actúen los grupos, las organizaciones y los colectivos.

Mi teoría es la siguiente (ya la había comentado aquí): La estrategia óptima de una organización es una función determinista de tres elementos:

  1. Los individuos que la componen (sus preferencias y recursos)
  2. El entorno (entendido tanto como “el medio” o las “estrategias” de otros actores estos es, la “restricción presupuestaria” en términos económicos entendida como la escasez de medios con rentabilidad variable y usos alternativos)
  3. La arquitectura organizacional (el modo de organización; descentralizado o centralizado, jerárquico o poliárquico, planificado o espontáneo, las reglas de progreso, ingreso y salida dentro de la organización, las reglas de toma de decisión…)

El primer y tercer elemento (los individuos que la componen y la arquitectura) son elementos de lo que se llama “psicología organizativa”; la forma en que una organización procesa información de su entorno y reacciona adaptando sus estrategias.

Mi predicción, dada esta metodología es la siguiente: la razón por la que el golpismo no es una estrategia que constituye un equilibrio de Nash debe encontrarse o bien en los costes relativos de la estrategia o bien en la psicología organizativa del ejército o-como defenderé- en ambos.

Explicación

a) Psicología organizativa

Esta parte de la explicación es básicamente una sistematización de la de geógrafo. Podéis referiro a su post para más detalles.

Por el lado de la arquitectura, un facto decisivo es cómo estén organizadas las cadenas de mando. Durante mucho tiempo las capitanías generales estuvieron desplegadas (por ejemplo en España) por el territorio nacional. Las fuerzas armadas estaban diseñadas para llevar a cabo la defensa nacional y por lo tanto pasaban la mayor parte del tiempo dentro de su territorio. Esto no es así hoy en España, donde las fuerzas armas están a menudo desplegadas fuera de España y organizadas para intervenir en el extranjero y no dentro de España. Esto hace que llevar a cabo una estrategia golpista exijas bastante costes de reorganización interna y de despliegue que harían visible la estrategia y por tanto poco viable. La estructura jerárquica pero dividida provoca cierto grado de descentralización interna que hace el procesamiento de información más complicado.

Un segundo aspecto es la forma en que de ascender dentro de la organización; cuando el ascenso depende de aspectos como la antigüedad o los méritos de guerra, el tipo de inviduos que pueden llegar a la cumbre donde se toman las decisiones tenderán a tener unas características que me atrevería a llamar “reaccionarias” (avanzada edad, predisposición a la violencia, …). Cuando en cambio el ascenso depende del nombramiento por parte del poder civil, depende de la existencia de una cualificación académica grande y de méritos más “civiles” que militares (misiones humanitarias, etc…) es bastante más probable que los individuos que lleguen a la cumbre sean más propicios al golpismo. Por añadidura, el hecho de que los cargos militares sean nombrados por el poder civil y sus estructuras estén penetradas por civiles disminuye las posibilidades de golpismo.

En la medida en que los ejércitos estén descentralizados internamente y existe un alto mando que procesa las órdenes que está nombrado por el poder civil impide que el ejército actue de forma autónoma; cuando todas las órdenes deben pasar por la parte de arriba de la pirámide, es más complicado que se formen creencias e intereses colectivos y que ocurran conspiraciones.

Por añadidura, elementos “morales” o de “cultura organizativa” como los que apuntan Mario o Albert ; cuando los individuos que componen una organización tienen reparos morales hacia determinadas estrategias, es más probable que esas estrategias no se lleven a cabo. Estos reparos vienen dados por la cultura, por la historia por los elementos de formación de creencias colectivas (patriotismo, etc…). Vamos, las preferencias de la organización cambian.

En el plano individual también, el hecho de que los militares estén bien remunerados y profesionalizados produce dos efectos. En primer lugar, el ejército no es el cubo de basura de la sociedad; ser militar no es aquéllo que se elige cuando no queda otra cosa (el “novio de la muerte”) es una carrera como cualquier otra y la gente que postula para adherirse a él es gente formada y con competencias no un grupo de inadaptados sociales. En segundo lugar, reduce considerablemente los “incentivos” para incrementar sus beneficios mediante un golpe de Estado.

Se me ocurren bastantes más razones relacionadas con la gente que lo componen y la organización interna, pero os remito al artículo de geografo

b) La restricción presupuestaria

Los economista hablan de “restricción presupuestaria” (budget constraints) para explicar los costes relativos de las distintas acciones. Básicamente, aquí me dedicaría a repetir lo que dijeron Becario y Egócrata  pero intentaré sistematizarlo un poco.

Hay por supuesto una cuestión de alianzas; un equilibrio no es sólo sostenible a punta de pistola (decíaOrtega citando a Taleyrand “Sire, con las ballonetas se puede hacer todo menos sentarse sobre ellas”). Los militares tienen probablemente un poder de veto; pero otros grupos también lo tienen. Marx explicaba el curso de la historia en términos de alianzas entre distintas clases -la pequeña burguesía, el campesinado, los obreros, los capitalistas,…- aquí ocurriría algo parecido; si los demás grupos de poder de la sociedad tienen capacidad prar bloquear el proceso, los generales seguirán estando a raya. Esto ocurre cuando, como explica egócrata, el capital es móbil, los obreros están organizados, etc…

Otro factor es la cuestión de las instituciones que ha apuntado Pablo. Cuando una democracia está fuertemente organizada, tiene un larga tradición histórica (EUA e inglaterra) y está sostenida por instituciones informales (una cultura política determinada, una sociedad civil organizada, etc…) las sostenibilidad de un régimen autoritario disminuye. El rol de la historia es también importante en las instituciones en la medida en que afectan la forma de lo que se considera “aceptable” o “normal”. En España, tras la transición, una dictadura, etc,… la democracia tiene muchos adeptos-significa prosperidad, etc…- y por tanto habrá mucha gente dispuesta a defenderla. En sitios donde la democracia ha fracasado esto no es así.

Por último, ha habido un factor que no he leído en ningún sitio que el rol de la sociedad internacional-entendido como el espacio de interacción a nivel supranacional. Existen organizaciones internacionales como la OTAN o la UE que hacen totalmente inviable llevar a cabo un pronunciamiento ya que pueden inflingir costes muy importantes a los militares (sanciones económicas o intervención más directa).   El efecto internacional se hace sentir también a nivel de las instituciones; que un Estado se sienta parte de una familia de Estados con unas determinadas instituciones provoca un “contagio”; este es por ejemplo el caso de Polonia al final de la guerra fría.

Esta es por lo pronto mi explicación. Creo que tiene el mérito de recopilar los argumentos que se han dado en otros sitios o ser compatible con ellos; (mi explicación des las preferencias admitiría, por ejemplo, argumentos de selección evolutiva.

¿Por qué nadie predijo la crísis? La imposibilidad es tecnológica

Sábado, Septiembre 20th, 2008

La crísis-decía creo que Bretch- ocurre cuando lo antiguo no termina de morir ni lo nuevo termina de nacer. Por esa razón, en las situaciones de cambio, suelen proclamarse a menudo ideas de cambio de paradigma, circunstancias nuevas fundamentales, etc… A menudo esto viene de parte de aprendices de Brujos de Radio y televisión que hablan del fin de capitalismo y de cosas más terribles.

Sin embargo, es cierto que existe una parte de confusión importante y que los economistas no nos dan resultados; Eduardo se queja amargamente de que

La vista para profanos del debate sobre la economía política se parece más a un pandemonium de “visiones” donde a veces no aciertan a distinguirse los magos de los científicos. Es como si en la ciencia económica aún sobrevivieran los equivalentes del flogisto en la química o de los “animales espirituales” en la neurofisiología. ¿Es que no existe ya en la teoría de las finanzas un análogo de la tectónica de placas en geología?

(…)

La crisis no es sólo económica sino también epistemológica. No puede ser sólo un “conflicto de visiones”; además, alguien debe estar mintiendo.

Lo cierto es que esta visión contiene una confusión y también una inquietud comprensible.

La confusión es la opinión, comúnmente aceptada, de que la crísis actual era algo totalmente inesperado, etc,… Esto es algo simplemente falso. La economía norteamericana venía siendo un polvorín a punto de explotar desde hace bastante tiempo. Kantor nos hablaba de que la situación dónde los Estados Unidos tenían unos tipos de interés artificialmente bajos era insostenible nada menos que en 2004 (¡!) (aquí la secuela del artículo). Kenneth Rogoff  por su parte dijo en 2007 que la gente se dedicaba a “hacer apuestas con el dinero de la casa” y que la sostenibilidad del dolar se asentaba sobre el humo.Nouriel Roubini predijo (pinchar en el link)

Two years ago – in August of 2006 – this forum argued that the biggest bust in housing since the Great Depression would lead to a systemic banking crisis, a financial crisis, a severe credit crunch, as serious recession and the bust of Fannie and Freddie .

En general, la idea de que la economía financiera depende de la economía real siempre en el largo plazo no es algo novedoso ni original; es solo un caso concreto de sentido común. Quiero apuntar, por cierto, que los tres tipos que he enlazado son estrictamente neoclásicos, nada de alquimia austriaca ni especulaciones marxistas.

Además, es también falso que no existan explicaciones neoclásicas basadas en incentivos, principios indivudalistas, etc… para la crísis. Egócrata aventuró una que me parece bastante razonable.  Y desde entonces ha seguido el embrollo con bastante sobriedad y sin aventurar cambios de paradigma.

Esto no quita, sin embargo, para que sea cierto que nadie-desde luego ninguno de los economistas alternativos lo ha sido- haya sido capaz de predecir la magnitud real de la crísis y cuando ocurriría exactamente.  Dani Rodrik expresaba que se siente perplejo

The financial crisis that has developed around subprime mortgages is so so astounding in so many different ways that, like many others I suppose, I am still having difficulty getting my mind around it.  The whole thing is a big surprise for me.  I would have been pretty ready to assert, as late as 6 months ago, that financial crises of this magnitude had become solely a developing-country phenomenon and that rich countries had developed the regulatory and other mechanisms that would prevent them from getting into such a mess.

La explicación desde mi punto de vista tiene bastante que ver con lo que Egócrata decía excusándose de no acertar:

La verdad que aunque esperaba un ajuste considerable de la construcción en España, no me imaginé que las restricciones de crédito la hicieran tan inmediata, y que el petróleo se disparara al mismo tiempo, cuando la mayor parte de las economías avanzadas se estancaban. La cosa será dolorosa; a un problema cierto (la burbuja inmobiliaria) se la han añadido dos imprevistos, haciendo que el ajuste sea mucho más rápido en la construcción, y la recuperación mucho más lenta debido al ajuste de los precios.

Esto es; se han juntado muchas cosas que nadie era capaz de predecir y que tenían que ocurrir todas juntas.

¿Por qué es esto así? Lo cierto es que nadie lo sabe; los economistas hacen predicciones mediocres y son bastante mejores explicando el pasado que prediciendo el futuro y también bastante mejores explicando el largo plazo que el corto plazo.

Parte de la explicación para que esto sea así es el papel que juegan las expectativas en una economía. Las razones que llevan a la gente a hacer determinadas cosas se basan en creencias sobre lo que ocurrirá en el futuro. Esto es el problema del “paseo aleatorio”. Los precios son un paseo aleatorio porque no depende únicamente de su escasez, sino también de las expectativas respecto a su escasez. La gente está dispuesta a producir más hoy si cree qeu mañana podrá vender caro porque los precios de hoy así lo indican; sin embargo, al producir más esa tendencia tiende  a destruirse. Es una versión en ciencias sociales parecida a lo que en matemáticas se llama la “teoría del caos”. No sólo necesitaríamos demasiada información que no tenemos ni podemos tener, sino que el hecho de intentar obtener esa información y que esa información fuera pública la alteraría. Si todo el mundo hubiera sabido que la crísis iba a ocurrir y cómo iba a ocurrir, entonces no habría ocurrido así. Kantor lo explica mejor que yo

Porque si existiesen tendencias sistemáticas en ellos, algunos arbitristas podrían aprovecharlas y al aprovechar esas tendencias, contribuirían a hacerlas desaparecer. Por ejemplo, si la bolsa subiese todos los viernes, los agentes empezarían a comprar acciones el jueves y a venderlas los viernes, haciendo beneficios en el proceso, pero a la vez igualando el precio del jueves con el del viernes.

El problema no es por tanto epistemológico. Es decir, no signfica que nuestras ciencias sociales no sean capaces de predecirlo. El problema es fundamentalmente tecnológico; hacer predicciones exitosas implicaría controlar demasiado factores que no conocemos que, a su vez, tenderían a hacer desbaratar esas predicciones. Esto es, no existe ninguna forma de hacer predicciones con éxito sin afectar al resultado de la predicción porque en un mundo de interacciones intencionales, esa información será tomada en cuenta por los actores. Esto no ocurre en biología o en geología dónde los fenómenos son independientes de las predicciones. Pero mientras que sigamos pensando en términos de intencionalidad y los individuos sigan procesando información, hacer predicciones precisas será algo bastante complicado.

El reto: ¿por qué no somos una dictadura militar?

Viernes, Septiembre 19th, 2008

En una ocasión le pregunté a Kantor cómo pensaba él que encajaba el tema de la independencia de los Bancos centrales con aquéllo de la public choice y lo de que cada cuál responde a su propio interés. Lo cierto es que el mundo funciona y no tenemos inflación de tres dígitos, pero “qué modeliza el esquema de incentivos de un banco central”? La respuesta de Kantor fue “yo creo que simplemente es magia”. La respuesta la recibí de parte de egócrata cuando me respondió.

Lo cierto es que el mundo está lleno de fenómenos misteriosos que son díficiles de explicar. Uno de ellos me vino a la cabeza con el tema de Bolivia cuando hablaban de que el ejército había decidido mantenerse leal al Estado. Nos hemos acostumbrado, pero es algo extremadamente sorprendente que no vivamos en todos los EStados del mundo en dictaduras militares.

Cuando criticamos a los ancap por pensar que el Estado no debe existir y la defensa debería ser privada normalmente esgrimimos argumentos que a mí me convencen; la defensa es un bien público y un monopolio natural y hay sobre todo unproblema de costes de transacción: no es posible llegar a un acuerdo con los militares para que hagan una cosa determinada porque siempre podrían salirse del pacto (¿quién aseguraría el cumplimiento del contrato?) . Hay un problema principal agente imposible de resolver porque los que tienen las armas siempre pueden ganar e incumplir el contrato.

Pero lo cierto es que esta explicación tira por los suelos también la explicación común; no hay ninguna razón por la que los militares deban decidir obedecer al Estado y poseen los medios para desobedecerle quedando impunes.

El argumento tiene algo de Marxista; Lenin argumentaba que el Estado sufría una dependencia estructural respecto del capital y por eso la socialdemocracia era inviable. Esto omitía el hecho de que, en general, los capitalistas no son un grupo de intereses homogéneos con capacidad para condicionar los resultados políticos decisivamente. Sin embargo esto no funciona en el caso de los militares; los militares son una estructura muy bien jerarquizada, disciplinada, entrenada para actuar de forma conjunta y en general ideológicamente bastante neutra. Además, el ejército es sin duda el perdedor neto de la modernidad; son los funcionarios de alto nivel que menos cobran,  y están marginados de la vida política etc… ¿Qué hace que cuando Zapatero se le ocurre poner a una embarazada de ministra de defensa no haya un golpe de Estado?

La pregunta es ¿como es posible que en todos los países de occidente hayamos conseguido mantener a los generales a raya?

Personalmente tengo una explicación bastante poco convincente pero que me reservo para el final. Entre tanto querría proponer una especie de meme. La gente que me lee sabe que tengo una visión bastante concreta sobre la metodología de las ciencias sociales; mi propuesta es que intentemos probar nuestras metodologías intentando explicar este fenómeno. Pienso en EgocrataEduardo, Hector,  Alberto, Albert Esplugas, Jesús, Geógrafo Subjetivo, IracundoKantor, o la gente de la moqueta

(creo que no me dejo a nadie en el espectro ideológico, pero todos estáis invitados :))

La explicación debería contener (idealmente) un pequeño párrafo explicando el método/paradigma que se va a usar (individualismo, holismo, racionalismo,evolucionismo,…) y a continuación una explicación del fenómeno a ser posible con algún ejemplo histórico (o ficticio con la condición de ser verosímil).

Así que eso; espero que alguien se apunte. Si sale el tema, prometo aventurar una explicación.

Editado: Contrariamente a mi pronóstico pesimista, el post ha tenido bastante éxito. Pondré seguramente un post resumiendo lo que ha salido y otroexponiendo mi opinión. pero entre tanto los enlaces están aquí abajo:

  1. Mario nos ofrece un explicación en términos de patriotismo constitucional
  2. Eduardo también ha posteado una respuesta en su línea naturalista
  3. Hector igualmente un poco en la línea de Eduardo
  4. Albert Esplugas también nos ofrece su interpretación en términos de “restricciones morales” 
  5. Albert ha Escrito también una entrada “revisitando”el debate
  6. Geografo da la explicación que personalmente me convence más (en términos de organización y funcionamiento interno)
  7. Se nos unido también Becario en Moncloa con una explicación en términos de teoría de juegos y path dependence (que chafa un poco la mía por cierto)
  8. Y también Berti  que nos da un enfoque de “cultura política”
  9. José también se ha apuntado al reto con una perspectiva evolucionista
  10. Jota de el “Neoconomicón”aporta una explicación con ejemplo  histórico
  11. Iracundo trata de palos y zanahorias
  12. Ruso de Couto (el comentario se había traspapelado en el spam) porque las dictaduras no son evolutivamente estables
  13. Egócrata se ha animado finalmente a darnos su versión en términos de incentivos

Esperaré un par de días antes de dar mi explicación (Kantor me ha dicho que tiene previsto postear y egócrata tengo la esperanza de que lo haga cuando tenga un rato)

Salida del Armario (intelectual)

Jueves, Septiembre 18th, 2008

Ahora que me someto a la fiesta nacional más cruel por excelencia (las oposiciones) me da por intentar evadirme leyendo cosas inútiles, allá en busca de identidad y de hallarme a mí mismo.

Lo cierto es que estaba releyendo a Don Ross y me he topado con la frase siguiente:

An intellectual blind spot that Duprè, and Miroski have in common (…) is an uncritical asumption that if a view can be associated with positivism, then  then there is soemthing automatically wrong with it-it must be naive at best, probably at worst, harkening after some nasty impulse to grandiosity and dominance over nature.

I work here from the opposite attitude. In all sorts of ways, the great positivists -Carnap, Reichenbach, Schlick- exemplified the best and most worthy ambitions of philosophy. In a social policital environment encouragin suicidal and mass homicidal indulgence of contempt for reason, they empahsized and worked to bring into clear view the austere but sweet possibility of understanding the world whole. This was attempted from a perspective of deliberate emotional restraint, in which treating anything -nations, classes, ethnic communities or, indeed, precious but mysteriously conceived selves- as sites of sacredness to be protected from science is recognized as providing cover for everything atavistic and dangerous in human nature.

Their philosophical work, in its subtlety and rigorously self critical avoidance of dogmatism, fully lived up to the seriousness and importance of their ethical attitude.

Después de leer el párrafo me he quedado con una especie de sensación de exaltación nerviosa -un poco como Woody Allen después de escuchar Wagner pero a nivel intelectual- así que tengo que proclamarlo; soy positivista. Pienso que el ideal positivista y sobre todo su actitud ética no es sólo rabiosamente actual, sino profundamente necesario en la época de eso que Ortega llamaba el “derecho a no llevar razón” y la “carta magna de la barbarie”.Pienso que, en contra de lo que he podido afirmar en otros sitios ninguna parcela de la realidad humana debe escapar al análisis científico; que las acusaciones de “cientismo” son sólo formas nuevas de superstición; que el conocimiento y la razón son la única vía hacia algo que pueda parecer a la libertad y que la actitud científica, crítica y escéptica debe ser promovida.

En definitiva, que el positivismo es un humanismo  Jesús lo dice mejor que yo:

El positivismo, sea viejo o nuevo, es la unión de dos tesis, una epistemológica y otra político-moral. La primera sostiene que los únicos métodos válidos de obtención de conocimiento, es decir, los únicos que nos garantizan en alguna medida razonable la verdad de los conocimientos obtenidos con ellos, son la demostración formal y la contrastación empírica, o dicho de otro modo: el análisis riguroso e intersubjetivo de nuestros conceptos y de nuestras experiencias. Cualquier otro tipo de argumentos con los cuales se nos intente persuadir de alguna teoría u opinión, no poseerá en realidad nada que apunte hacia la verdad objetiva de sus conclusiones, y por lo tanto no existirá razón alguna que nos fuerce a aceptarlas si lo que deseamos es descubrir la verdad sobre aquel asunto.

Sólo son conocimientos científicos, entonces, los producidos a través de algún método que garantice razonablemente su validez intersubjetiva.

Y para terminar de homenajear un poco a don Jesús, vamos con un vídeo de estos que a él le gustan

Editado, había olvidado el segundo párrafo del artículo de Jesús

La segunda tesis afirma que se debe promover la obtención de conocimientos científicos sobre todos aquellos ámbitos que sean de interés para los ciudadanos, y en particular, que deben ser denunciadas como totalmente carentes de validez objetiva cualesquiera otras ideas u opiniones pretendidamente fácticas (y por supuesto, dichas creencias tendríamos que intentar sustituirlas por conocimientos verdaderamente científicos, siempre que esto sea razonable). Esta segunda tesis afirma, pues, la conveniencia de fomentar el “espíritu científico” en nuestra sociedad.

Periodismo moralizante

Martes, Septiembre 16th, 2008

Hace unos meses, mi (ex)profe de geopolítica muy aficionado a los diagnósticos de “todo ha cambiado” nos diagnosticaba la crísis actual en términos de “si mal no lo he entendido, la culpa de la crísis ha sido la avaricia y la codicia de los financieros americanos donde la cultura protestante de austeridad ha desaparecido”

Estoy escuchando la Ser y hay una simpática tertulia donde hablan de la crísis del 29 y sobre todo, de los malvados ejecutivos que comen niños, de la falta de moralidad del sistema financiero, del “capitalismo”, de la “especulación” y del “sistema”.Todo esto teñido con un tono antiamericano (”es culpa del capitalismo americano, en europa no habría pasado”) y solo veladamente escéptico con la economía de mercado (esto no habría pasado en la unión soviética)

Mi pregunta es: ¿de dónde los sacan? Quiero decir, por qué la gente se empeña en explicar este tipo de cosas en términos moralizantes. Para cualquiera con dos dedos de frente, el problema o el no problema, no es uno de lo que la gente hace; la gente responde a los incentivos que establece el marco de regulación y no tiene sentido cabrearse con los “especuladores”.  El problema es uno de diseño de mecanismos, de regulación bancaria,  y de euforia desrreguladora irracional . Esto es, es un problema relativamente técnico y la culpa, si es de alguien, es de los políticos. ¿No hay nadie en la plantilla de la Ser-y de cualquier medio de comunicación porque imagino que no es una excepción- que puede explicarles esto?

¿Era la ilustración de izquierdas?

Domingo, Septiembre 14th, 2008

Escribe Eric Hobsbawm:

“A secular rationalist and progressive individualism dominated enlightened thought. To set the individual free from the schackles which fettered him was its chief object: from the ignorant traditionalism of the Middle Ages, which still threw their shadow across the world, from the superstition of the churches (as distinct from natural or rational religion), from the irrationality which divided men into a hierarchy of higher and lower ranks according to birth or some other irrelevant criterion. Liberty, equality and (it followed) the fraternity of all men were its slogan.”

La superstición, la irracionalidad, la reacción y la  herencia como problemas y el conocimiento, la racionalidad, el individualismo, el progreso y la justicia como solución ¿No es terriblemente actual? [por ejemplo; I, II, III, IV, V]

(es domingo por la tarde, tenía el día folklórico)

Dos artículos

Miércoles, Septiembre 10th, 2008

Los lectores de este blog saben que project syndicate es probablemente la mejor página web de internet así que este post está un poco de más. No obstante, por si acaso se les hubieras padado aprovecho para enlazar dos artículos de personas más próximas al monstruo spaghetti volador que el común de los mortales (hay traducción al castellano en la página para los vagos o no letrados en la lengua de chakespeare!)

Artículo de Shlomo Ben Ami

Does the war in the Caucasus herald the coming of Cold War II? Or is it a Russian invitation to the West to reshape the global status quo that has prevailed since the end of Cold War I?

Artículo de Kenneth Rogoff sobre la crísis financiera y la estrategia de los bancos centrales.

¿Para qué sirve la metodología? Apuntes sobre dos grandes mitos de la posguerra fría

Jueves, Septiembre 4th, 2008

La historia de las ciencias sociales dibuja, hasta cierto punto, un progreso hacia una mayor sistematización y cientificidad en la forma de plantear sus prespuestos y sus conclusiones. Una tras otra, todas las ciencias sociales y naturales han ido cayendo bajo el peso de la metodología prácticamente universal que nos brinda la teoría de juegos y la formalización matemática y deshechando otro tipo de explicaciones menos sistemáticas y más literarias.

Por supuesto, la metodología tiene sus adversarios y es complicado meterlos a todos en un mismo saco ya que comparten muy pocas cosas. Algunos consideran que la complejidad de la vida real no puede capturarse en los modelos; otros que el concepto mismo de ciencia social es una contradictio in terminis y finalmente otros que las discusiones teóricas carecen de importancia y es mejor estudiar historia.

El último gran espacio donde el estudio de la historia y de las estructuras prevalece sobre la teoría y las ciencias es el campo de las relaciones internacionales. Ls clases de relaciones internacionales y los que se denominan expertos en ellas suelen tener un background “humanista” basado en el Estudio de la teoría política, de la historia, etc,… y sin haber tocado un manual de teoría de juegos en mucho tiempo.

La pregunta es; ¿es esto un grave problema? ¿o es al contrario una ventaja? ¿es apropiado? El objetivo de este post es mostrar como saber un poco de teoría de juegos desmonta dos de los paradigmas de la posguerra fría en relaciones internacionales, muy a menudo defendidos por gente de derechas.

Mito nº1: El mundo unipolar

Para muchos, el fin de la guerra fría supone la aparición de un sistema internacional “unipolar”. El génesis de la idea está bastante claro; la guerra fría era la época donde la escena internacional era bipolar y eso es indiscutible. Todos los conflictos mundiales-salvo tal vez el problema de Suez- eran expresión de un gran conflicto ideológico que estaba por encima y que condicionaba el fenómeno. De esta forma, tras el fin de la guerra fría, al desaparecer uno de los polos, estamos en un sistema internacional unipolar: 2-1=1

Intuitivamente la idea tiene cierto sentido y ha habido quién la ha sostenido como una hipótesis empírica clara. Pienso que- de forma errónea [1]- se la ha identificado también con el punto de vista de Fukuyama sobre el Fin de la Historia. Sin embargo, es una idea que no aguanta un examen de cerca.

El problema es que esta teoría no intenta entender por qué el mundo podía ser visto como bipolar durante la guerra fría y por tanto cae en el fallo de pensar que el mundo puede ser unipolar tras las guerra fría. El sistema internacional era bipolar en la guerra fría porque la tensión a nivel sistémico era fuerte; bajo la amenaza de un enemigo donde cualquier movimiento en falso podía conducir a la autoaniquilación, todos los Estados debían posicionarse a un lado o a otro de la lína de separación. Existía una preeminencia de la geopolítica sobre los demás intereses y es esa tensión la que disciplinaba a los dos bandos.

Es posible pensar en ello como un trade-off: integrarse en un bando tiene costes y beneficios. Los costes son la pérdida de independencia; no poder tomar decsiones en solitario y tener que estar de acuerdo con la jerarquía del bando. Los beneficios son en términos de economías de escala; la potencia geopolítica aumenta considerablemente.

Cuando la amenaza geopolítica es muy grande, los beneficios de integrarse dentro de un bando aumentan considerablemente de forma que la estrategia dominante es la de formar parte de un bando. No obstante, cuando el otro bando desaparece, esos beneficios caen en picado de forma que uno de los elementos que estructuran al actor colectivo desaparece. Esto es; teoría de la organización industrial aplicada al sistema internacional: las industrias están más concentradas cuando hay economías de escala. El fin de la guerra fría supone que la amenaza común desaparece y las economías de escala se volatilizan y por tanto la estrategia dominante cambia.

Esto es algo similar a lo que ha ocurrido en muchos mercados con carácter olipolístico. La revolución antitrust ha hecho que ser una empresa pequeña sea mucho más viable que ser una empresa grande. Dado que los prácticas anticompetenciales -que para ser viables necesitan una estructura financiera muy grandes- han sido ilegalizadas, es más ventajoso funcionar como una empresa pequeña y las empresas grandes no tienen por qué absorber a las grandes.

Mito nº2: El choque de civilizaciones

El segundo gran mito ha sido la teoría del “Choque de Civilizaciones” . De nuevo, aquí el problema reside en la incapacidad de sus defensores para entender la naturaleza de los problemas de acción colectivo. Esta visión vendría a decir- no he leído el libro así que esto no es un ataque directo contra Huntington sino contra la interpretación folk que suele hacerse de él- que las estructuras culturales son determinantes en la escena internacional; tras la guerra fría, el espacio internacional quedará segmentado en bloques culturales diferenciados con conflictos en las fronteras.

El supuesto no explícito de esta visión en terminología de teoría de juegos es que las “civilizaciones” son actores colectivos. Este supuesto es rara vez explícito y con buenas razones. La realidad es, sin embargo, que existen otros factores, además de los culturales, que pueden determinar la acción a nivel internacional. Las funciones de utilidad de los actores internacionales son complejas e incluyen muchos factores: económicos, culturales, geopolíticos,…

Uno puede, por supuesto, poner énfasis sobre uno de ellos. Pero en general los defensores de la doctrina del choque de civilizaciones ignoran esta complejidad y por supuesto son incapaces de explicar por qué Francia ignoró a España en Perejil, por qué EUA mira cada vez menos hacia Europa y más hacia Asia, o por qué algunos países árabes son decididamente pro-occidentales.

Esto no ocurriría si uno entiende que los actores realizan “decisiones en el margen” y que lo que cuenta no son los grandes intereses, sino lo que es más ventajoso en el margen.

Reflexión

El problema -o la ventaja según se mire- de negar la categoría de ciencia a las ciencias sociales es que esto nos permite mucha más libertad para plantear teorías con apariencia de ser coherentes.

La visión historicista de las relaciones internacionales no hace sus asunciones explícitas sino que se basa en el “story telling” la sustitución de las visiones científicas por relatos épicos teñidos de prejuicios e ideología. En la medida en que estos relatos de adornan con ejemplos de grandes tendencias históricas, es posible darles una apariencia de cientificidad. La idea del choque de civilizaciones apela  a la historia de las cruzadas, al heroísmo histórico, sugiere que las civilizaciones siempre han sido el gran bloque que estructura la acción. La idea del mundo unipolar apela al subconsciente de 40 años de guerra fría con final feliz.

Sin embargo, esto no es en realidad  lícito desde un punto de vista epistemologico. Pretender que la historia es una disciplina autónoma se parece demasiado a una “estrategia de inmunización”. Como decía Przeworski:

The idea was to take Marxism and see how much and what part of
it holds up when you apply to it the same standards of inference and evidence applied to any other theory. Althusserian Marxism had this nice trick of having its own methodology, its own internal way of evaluating the validity of its theory. We broke with this approach and said, “No, you have to evaluate Marxism the same way as any other theory. It’s either coherent or incoherent, true or false.”

Las ciencias sociales dependen de la Historia para buscar la corroboración de sus hipótesis, pero la historia depende de las ciencias sociales para formular las suyas.

La formalización matemática tiene eso de problemático: uno debe hacer explícitos sus supuestos y permitir que estos puedan ser chequeados en la vida real. Cuando uno se somete a este corsé metodológico, tenemos varias ventajas. En primer lugar, una cierta austeridad retórica en el relato: ideas que antes debían justificarse con miles de ejemplos para hacer entender a qué nos referíamos pueden expresarse simplemente y aparecer como triviales. En segundo lugar; la verosimilitud es mucho más aparente. Afirmar que lo único que guía la acción de un Estado es su cultura es una aserción muy radical; sin embargo puede colarse en el modelo cuando no es explícita. Es decir, limita considerablemente la posibilidad de hacer afirmaciones extremas.

En definitiva, la sistematicidad es el espíritu positivista llevado a su máxima expresión en la medida en que es mucho más sencillo ver si algo es cierto o falso coherente o incoherente, y eso es,  en realidad, lo único que cuenta.

[1] En mi opinión errónea porque mi interpretación de Fukuyama es esta:  “si una sociedad quería ser moderna no había más alternativa que la economía de mercado y un sistema político democrático. Por supuesto, no todos querían ser modernos y no todos podían establecer las instituciones y las políticas necesarias para que la democracia y el capitalismo funcionaran, pero ningún otro sistema podía arrojar mejores resultados.  “

Nota final: La idea de escribir este post me ha venido leyendo este post . No pretendo sin embargo atacar las posiciones de Eduardo o de J en la medida en qué no sé hasta qué punto comparten lo qu me dispongo a criticar en este post.

Ética, determinismo y Estado del Bienestar: reflexión sobre Ronald Dworkin

Martes, Septiembre 2nd, 2008

Estoy escribiendo un paper sobre Estado del Bienestar y he llegado, de forma causal, a este fantástico párrafo de Ronald Dworkin. Ahora que servidor descubre el materialismo -y por tanto una forma de determinismo-, creo que es necesario guardarlo a salvo.

 La distinción fundamental entre elección y circunstancias no solo nos es familiar gracias a nuestra ética personal, sino que es esencial para ésta. Es posible que nos sintamos persuadidos intelectualmente por la tésis filosófica de que la gente no tiene una voluntad libre y que no somos más responsables de nuestra suerte cuando es resultado de nuestras elecciones que cuando nos viene de una discapacidad o de cómo está distribuida socialmente la riqueza. Pero no podemos llevar un proyecto vital sin basarnos en ésa convicción filosófica. No podemos planear o juzgar nuestras vidas excepto distinguiendo aquéllo de lo que debemos responsabilizarnos porque lo hemos elegido de aquéllo de lo que no podemos responsabilizarnos porque estaba fuera de nuestro control.

Ronald Dworkin, Sovereign Virtue pg 323 [traducción libre perpetrada por mí]

 Es el mejor resumen de que una sociedad debe ser Choice sensitive, Circumstance insensitive para ser justa (diferenciar entre lo endógeno y lo exógeno.) La distinción no sólo es relevante en economía normativa, sino también en economía positiva; “full insurance of exogenous risks is a social optimum”

Esto nos recuerda una cosa en la que debemos pensar los progresistas en términos de autodefensa intelectual: el Estado del bienestar no es caridad, ni buena voluntad como pretendes los “liberales”, es en primer lugar un imperativo ético -algo que nadie puede negar sin contradecir sus convicciones éticas más profundas- que está en la base de la cultura occidental y en segundo lugar un sistema de gestión del riesgo social- el riesgo de no tener suerte- y por lo tanto una política que maximiza el esfuerzo individual- ya que uno maximiza el esfuerzo cuando el coste marginal del esfuerzo está alineado con su beneficio marginal. Esto es algo que no puede ser ignorado en el momento de diseñar mecanismos social y económicamente eficientes. Es decir; redistribuir renta es la mejor forma de hacer política económica

Y ahora una reflexión para los que como Eduardo Robredo estarán levantando la ceja como desconfianza a las raíces kantianas -y por tanto aprioristica y anticientífica- de esta concepción. Pienso que la idea -el concepto mismo- de ética contiene de alguna forma implícita esa distinción entre las elecciones y las circunstancias. No es posible que algo tenga sentido ético si no depende de la voluntad; no es lógicamente consistente. El problema es que esa distinción es “artificial”; no existen cosas “exógenas” y cosas “endógenas”; nuestras elecciones se corresponden con proceso neurofisiológicos que están determinados por nuestra constitución somática.

Mi especulación personal es la siguiente: aunque la distinción entra las elecciones y las circunstancias sea falsa, por los motivos arriba apuntado, cabe pensar que una ética individualista que hace esa diferencia responde a motivos evolutivos: cuando la gente diferencia entre lo que puede controlar y no, intentará hacer todo lo posible por mejorar aquéllo que puede controlar y en la medida en que la gente actúa de forma intencional, eso es algo evolutivamente eficiente, aunque probablemente falso. Es decir, si queremos construir un sistema ético necesitamos esa distinción, pero esa distinción es naturalísticamente falsa. Esto me lleva a pensar que la construcción de una ética naturalista -que se apoye en conceptos científicamente razonables- es una contradictio in terminis en la medida en la medida en que la categoría filosófica que llamamos “ética” está basada sobre modelos cognitivos precientíficos -voluntad, intenciones,… no determinadas-; si negamos la diferencia exógeno-endógeno, si no existe “voluntad” y no tenemos nada parecido a un dios todopoderoso, tenemos que construir una alternativa a la ética, pero nunca una ética alternativa.