La discontinuidad ideológica del discurso laicista de la izquierda española
Las Ideologías como producto de la historia
El liberalismo, no es un conjunto de principios caídos del cielo coherentemente organizado bajo el marco de la discusión racional. Como todas las ideologías (¡todas!), es una mitología; un conjunto de iconos, de prejuicios, de reflejos y de principios estéticos. Y las mitologías son, sobre todo, un producto de la historia y de la confrontación política y, en general, también un recurso de legitimación.
Un ejemplo histórico de que esto es cierto es ver la evolución de la tradición liberal en Estados Unidos y en Europa. Estados Unidos, por razones históricas, carece históricamente de movimiento obrero. Hay varias explicaciones para ello; la que más me gusta es que durante el proceso de formación de clase del siglo XIX que tuve lugar en Europa como consecuencia de la industrialización, existía siempre la posibilidad de emigrar hacia el oeste donde las poblaciones era eminentemente rurales y esto evitaba que el movimiento obrero se organizara. Durante el siglo XX, la posición de EUA en la guerra fría mantuvo las filas internas prietas. Europa en cambio sí tuvo un movimiento obrero. Las raíces de movimiento obrero se hunden en la miseria urbana que siguió al éxodo rural provocado por la industrialización en el siglo XIX, continúan en la lucha contra el totalitarismo y en las reivindicaciones obreristas del siglo XX que eran posibles gracias al proceso de reconstrucción del continente y, más concretamente, al modelo de crecimiento corporativista.
A pesar de la historia, la ley de gravedad hace que en el largo plazo, sociedades con circunstancias análogas tiendan a converger. Concretamente, en casi todas las sociedades industrializadas existe algo que llamamos sociológicamente ”izquierda” y “derecha”. Tanto en Europa como en América tenemos movimientos que están a favor de la redistribución de la riqueza, de los derechos de los homosexuales, de las minorías étnicas y culturales, de corte anticlerical etc… (izquierda) y movimientos que se manifiestan más unidos a la familia, a la tradición, que se oponen a la redistribución de la riqueza, etc… Esto no es por supuesto más que un “tipo ideal”(y por lo tanto una simplificación) y quiero desligarme explícitamente de falacias ecológicas; no estoy insinuando que el hecho de ser de izquierdas o de derechas suponga suscribir esos principios, solo que estadísticamente es así.
Sin embargo, el camino seguido por ambas tradiciones es relativamente distinto en EUA y en Europa. En Europa el espacio político de izquierdas fue ocupado por la ideología socialdemócrata ; de corte obrerista y heredera del marxismo. La linea histórica que trazan los políticos socialdemócratas europeos empieza con el socialismo utópico, sigue con Marx y en la primera internacional, sigue en Bernstein y en el SPD y se consolida en el espacio dejado entre la izquierda y la derecha por el sovietismo y el conservadurismo. El imaginario político de la socialdemocracia Europea mantiene un tufillo sindicalista, un imaginario marxista de lucha de clases (ver el mundo como un juego de suma cero),etc…
Por el mismo lado, el liberalismo es en Europa, hoy por hoy, una ideología fundamentalmente de derechas. Los principios individualistas que diferenciaban al liberalismo en sus orígenes de las demás ideologías han sido, de alguna forma, interiorizados por la mayoría de las ideologías en sus fundamentales (derechos fundamentales, libertades, autodeterminación individual). Las causas electoralmente rentables han sido apropiadas por la socialdemocracia que ha fusionado las reivindicaciones obreristas con las defensa de los derechos individuales, de las minorías étnicas, etc… Hoy día, por supuesto, el liberalismo es una ideología minoritaria en Europa que, o bien se confunde con la socialdemocracia, o bien es una rama disidente de la derecha (fiscal conservatism and gay marriage) o bien es solamente . Lo único realmente genuino que ha permanecido del liberalismo es la oposición al estatismo; un conjunto de prejuicios respecto de la capacidad del Estado para hacer cosas y la fe en que el mercado y la sociedad civil son, en principio, capaces de organizarse solas.
En EUA, sin embargo, el espacio de izquierdas no pudo ser ocupado por un movimiento de corte obrerista y la tradición liberal encontró en la defensa de los derechos individuales (mas allá de la igualdad formal) y en la redistribución de la renta que caracteriza a la izquierda su espacio liberal. La consecuencia es que en EUA, la tradición liberal tiene dos vertientes; una de izquierdas y otra de derechas; ambas parten de un tronco común ¨(el liberalismo decimonónico) pero se separan; una sigue a Stuart Mill, Rawls, Kant, y Kymlicka la otra sigue a Locke, Nozick, Hayek,… Aunque en la práctica, derecha e izquierda coincidan a ambos lados del atlántico en sus soluciones, los recursos ideológicos que se utilizan son distintos; en Europa el liberalismo es de derechas, en EUA puede ser de izquierdas.
Por supuesto, ser liberal en sentido clásico (oposición al estatismo, fe ciega en el mercado) igual que ser socialdemócrata (a la francesa; obrerista, etc…) o marxista es desde mi punto de vista un fetichismo y sobre todo un arcaismo. En la época post-ideológica en que vivimos, la ciencia económica y política han definido de forma bastante convencional cuál es el lugar que debe ocupar el Estado en la sociedad y qué check and balances son necesarios para que funcione. La ideología como programa político opuesto al del adversario no existe, la divergencia política solo concierne a los matices. El liberalismo vivió su momento histórico en la lucha contra el antiguo régimen o en la oposición al totalitarismo, pero sus rasgos distintivos desaparecen en la actualidad.
El revival liberal: el laicismo
Sin embargo, el liberalismo, como fetichismo antiestatista tiende a resurgir periódicamente en el discurso político en España, curiosamente a la izquierda. En general, la izquierda (al igual que la derecha) ha comprendido que la separación a rajatabla que el liberalismo imponía entre Estado-mercado, público-privado, sociedad civil-sociedad política es solo un mito que no tiene sentido a día de hoy. La izquierda española defiende que el Estado subvencione asociaciones, sindicatos, partidos políticos, cultura, etc… La izquierda española entiende que las instituciones de la sociedad civil actúen en el ámbito político o que colaboren con el Estado (la cruz roja por ejemplo). La izquierda defiende, como algo natural, que el Estado proteja el patrimonio cultural; que se subvencione a la fundación Thyssen o que se organicen exposiciones
No obstante, existe una gigantesca discontuinidad en el discurso cuando se pasa a hablar de las relaciones iglesia-estado. Personalmente, como socialdemócrata republicanista (de extrema izquierda) estoy a favor de que se trate a la iglesia con un trato análogo al de la cruz roja; creo qeu el Estado debe subvencionar, dar cobertura, y consultar a la iglesia y a las demás confesiones en función de su representatividad en la sociedad; es decir, no soy liberal en sentido clásico.
Pero el mainstream de la izquierda española es sorprendentemente fetichista-liberal respecto a la relegación de la iglesia al ámbito privado. El diario de Escolar ha publicado una lista sobre en qué debe consistir un Estado laico. Si uno mira la lista, encuentra todos los mitos liberales-clásico (que no son defendidos ni por el liberalismo anglosajón de izquierda hoy), separación a rajatabla de lo público y privado, relegación de lo privado a la intimidad. Por el contrario, la derecha autodenominada liberal suele defender posiciones opuestas sobre la iglesia.
Esto se explica por razones históricas; mientras que la izquierda ha visto tradicionalmente en la iglesia a su adversario político, la derecha que hoy ha fagocitado al liberalismo lo considera su aliada. En este sentido el “laicismo” forma parte de la mitología de izquierdas mientras que el “confesionalismo” forma parte de la de la derecha.
No obstante, aunque a nivel colectivo esta fibra “liberal” se explica como un recurso político o de estrategia electoral, en el plano individual la actitud de la izquierda de ”pick and choose” es simplemente asombrosa. A nadie se le escapa que el discurso es simplemente incoherente ya que no hay ninguna forma de justificar las dos varas de medir que se aplican a la religión y al resto de los ámbitos de la vida humana. Desde mi punto de vista, el “laicismo” de la izquierda española es una actitud oportunista, incoherente y lo que es aún más inaceptable; fetichista y liberal: el mismo fetichismo liberal que justificaría la desaparición del derecho laboral y su sustitución por contratos “libres”, que suspendería las subvenciones a ONGs’, que privatizaría el patrimonio cultural etc… Parece que cuando la izquierda decide ponerse a ser liberal, coge la peor parte de todas.






Mayo 11th, 2008 at 10:52
Entrando en el laicismo, el problema es que el estado subvencione a una religión por serlo. No creo que haya ningún problema en subvencionar las acciones sociales de la iglesia, como ya se hace, con los fondos para fines sociales. Como si fuese otra Ong. Con toda normalidad y coherencia.
Mayo 12th, 2008 at 17:37
Otra vez las churras con las merinas, le recomiendo lea el artículo que le enlazo del profesor Ricardo Montoro. Un saludo.
http://reflexionesparaperdereltiempo.blogspot.com/2007/07/conservadores-y-liberales.html
Mayo 12th, 2008 at 21:31
“Hay varias explicaciones para ello; la que más me gusta es que durante el proceso de formación de clase del siglo XIX que tuve lugar en Europa como consecuencia de la industrialización, existía siempre la posibilidad de emigrar hacia el oeste donde las poblaciones era eminentemente rurales y esto evitaba que el movimiento obrero se organizara. ”
La que yo conocía decía que en EEUU el papel de los sindicatos ya lo cumplían las congregaciones religiosas, organizadas para defender los derechos de cada comunidad, dificultando así el papel de los sindicatos y partidos obreristas.
“Desde mi punto de vista, el “laicismo” de la izquierda española es una actitud oportunista, incoherente y lo que es aún más inaceptable; fetichista y liberal: el mismo fetichismo liberal que justificaría la desaparición del derecho laboral y su sustitución por contratos “libres”, que suspendería las subvenciones a ONGs’, que privatizaría el patrimonio cultural etc… Parece que cuando la izquierda decide ponerse a ser liberal, coge la peor parte de todas”
Bfff, no sé. Yo, como puedes imaginar, estoy por la separación iglesia-estado: que la Iglesia la financien sus fieles. Pero opino lo mismo de sindicatos o ONG´s: autofinanciación, oigan. Y también de la agricultura, no te creas.
Pero…una cosa es la religión católica, que tiene su patrimonio y sus reglas que deciden unos pocos, y otra cosa es el patrimonio cultural, que pertenece a todos y cuya conservación debería depender de todos. Lo siento: creo que no es lo mismo.
Mayo 13th, 2008 at 13:52
Alberto; el artículo que enlazas no contradice en nada lo que digo en este artículo donde separo el nivel de análisis subjetivo (filosófico, principios, etc…) y el objetivo (las ideologías existen gracias a condiciones de entorno determinadas y responden a estrategias políticas). Relee el párrafo segundo. Precisamente lo que argumento en el artículo es que, aunque a nivel objetivo es comprehensible que la izquierda sea laicista, no lo es a nivel subjetivo porque no es coherente. Dicho lo cuál, es evidente que el artículo de Hayek no estaba escrito por un conservador porque es todo menos equilibrado. Y, por cierto, me da la razón lo que digo; Hayek no sería conservador, pero era el ideólogo de margarett thatcher.
Mayo 13th, 2008 at 14:15
Luzbel;
Los acuerdos entre la iglesia católica y el Estado van mucho más allá del tema de la financiación. http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/?p=11 se trata de un modelo de organización de la libertad de creencias concreto, perdón por la autocita:
“Las relaciones iglesia-estado están reguladas en España bajo el modelo de “Estado aconfesional no laico”. A diferencia de un modelo de Estado laico, como el francés, el Estado reconoce la existencia de iglesias y colabora con ellas para la mejor protección de la libertad de creencias de los individuos. El Estado no ignora a las Iglesias, sino que las reconoce y las protege en función de su representatividad en la sociedad. Así, la enseñanza de la religión(voluntaria) en centros públicos, los acuerdos en materia matrimonial, los acuerdos en materia de protección del patrimonio artística así como la financiación por medio de las estructuras del Estado convierten a España en un Estado aconfesional no laico.
Esta estructura legal conlleva aparejada una realidad política. A diferencia de un Estado laico (como Francia o Turquía) la expresión de la religión en el espacio público no es algo socialmente proscrito, sino reconocido como normal. La Iglesia se considera una institución más de la sociedad civil, como los sindicatos, la patronal, o las organizaciones no gubernamentales, que puede expresar su opinión sobre toda clase de temas en los que se considere concernida.”
Si mal no recuerdo hay mas de 10 acuerdos con la santa sede, solo uno habla de financiación. La gente que se queja de la falta de laicismo (como el artículo de publico)no se queja de la financiación, se queja de todo en conjunto. Personalmente no veo ningún problema a que se reconozcan los matrimonios y nulidades canónicas, la objección de conciencia en determinadas cosas(por ejemplo, los testigos de jehová deben poder negarse a aceptar transfusiones, los musulmanes deben tener el viernes libre en lugar del domingo,…). Las religiones tienen una dimensión comunitaria que es negada por el esquema laicista.
En Francia tienden a identificar(y me parece qeu tú también lo haces) el modelo francés de laicismo con el concepto de separación iglesia Estado. La separación de la iglesia y el estado existe en todos los países de occidente, lo que no existe es el mismo modelo. Y si me apuras, lo que hay que defender no es la separación iglesia Estado, que en sí misma no significa nada, sino la libertad de creencias.
En general, el laicismo es una ideología que propugna la excepcionalidad de la religión; la religión es peligrosa y cuanta menos haya mejor. es un esquema de “tolerancia” (mi profesor de libertades públicas lo comparaba con el edicto de Galerio que decía que los cristianos eran “dementes y locos” pero que era inefectivo perseguirlos así que había que tolerarlos). Esto tenía sentido a principios del siglo pasado cuando la iglesia era un auténtico contrapoder, pero hoy no tiene sentido. Además, una sociedad pluralista no pued aspirar a organizar ese tipo de cosas.
La autofinanciación: bueno, me alegra saber que eres liberal. No obstante, hay un argumento económico para justificar la financiación del Estados. Los sindicatos, las ONGs producen externalidades (los sindicatos organizan la negociación colectiva, las ONG’s hacen cosas simpáticas de distintos tipos,…). La iglesia por ejemplo le ahorra al Estado bastante dinero en aspectos de obra social y demás. Sería mejor que lo hiciera el Estado directamente? Bueno, el Estado hace cosas bien pero es mejor ayudar a la sociedad civil a hacer lo que ya hace bien. La agricultura es otro tema,
Lo que siempre me ha parecido complciado de defender es lo del patrimonio cultural. Como que es de todos? Bueno, todo es de todos ¿no? (tú no eres libertario, o sí?). Lo que no veo es un argumento claro para que deba protegerlo el Estado. La alimentación (los tomates) mucho más importante que el patrimonio cultural y no la subvencionamos. Además es un gasto claramente regresivo; los ricos consumen más cultura que los pobres. El patrimonio cultural es, en definitiva, lo que los economistas llaman un “merit good” http://en.wikipedia.org/wiki/Merit_good (leete el articulo, es interesante y fácil de leer) y es algo terriblemente controvertido de defender.
En definitiva, el argumento para subvencionar ONGs’ o Iglesias es mucho más consistente que el que se usa para subvencionar museos y folklore.
Mayo 13th, 2008 at 19:06
Me temo que sí: creo que cuando los clérigos tienen menos poder mejor es para todos…oh, no pongas esa cara, era predecible
No, nada de quemar iglesias, violar monjas (feas) y demás. Creo que habría que mirar despacio ese mantra o fetichismo de “la iglesia ahorra dinero en obra social”…¿en qué? ¿Hospitales? ¿has intentado ir a un hospital de monjas? Te pasan la carta de precios al entrar. ¿Colegios? Bffff…¿centros de acogida? Ahí te digo que las monjas que ponen inyecciones y llevan medicinas cobran por encima del mercado, y con datos en la mano ( mi padre lleva trabajando en estos centros toda su vida).
¿Acumulación de anécdotas? A saber, pero me gustaría ver el desglose ese en el que la iglesia ahorra dinero. Está por ver.
Y si realmente da servicios por menos dinero, pues que compita de igual a igual con las ONG´s restantes, y que no se les de casi por decreto. Porque la “representatividad” no es creible…basada en el número de bautizados, pero no en el de asistentes a misa o el porcentaje de gente que tacha la X en la declaración, claro, porque si no la representatividad es baja y no habría que darles casi nada. Lo metodos para hablar de la “representatividad” no son muy creibles.
¿Y que pasa si no es el catolicismo sino la Religión Jedi o los Rastafari los que en 15-20 años tienen más fieles por los métodos que sean? Lo siento, pero que cada uno se pague sus opciones filosófico-místicas. No es por “libertad”: es por justicia.
Sí, es una cuestión de justicia, no de “libertad”. Si una Organización se dice “No Gubernamental” entonces del “Gobierno” no debería recibir nada. Es ridículo ir de independiente y luego depender del gobierno. No me parece justo ni honesto…incluso fomenta el servilismo.
Respecto a los sindicatos creo en su autofinanciación por una cuestión de independencia y honestidad: así no hay incentivos perversos por parte de los gobiernos a unas organizaciones que deberían mirar por los derechos de los trabajadores.
Y, dicho mal y pronto, tener un patrimonio cultural en un país hace que cosas como el turismo nos beneficie a todos. Proteger el patrimonio cultural puede beneficiar a todos (lo cual, fíjate, incluiría a las iglesias y conventos, las cuales sí me parece bien que se protejan).
Mayo 17th, 2008 at 16:52
Yo no se si soy laicista o simplemente anticlerical, pero lo soy por reacción. Pido para mi cosmovisión el mismo respeto que para la de otros (aunque sean muchos). No se porqué mis hijos han de tener unas horas a la semana de pérdida de tiempo mientras otros reciben el adoctrinamiento de su fe en la escuela. El obstruccionismo al avance de la ciencia es la otra razón que me lleva al anticlericalismo.
Sin entrar en razonamientos alambicados (histórico ideológico filosóficos), desde el sentimiento personal no católico se percibe el trato del estado al catolicismo como una discriminación (una discriminación positiva a su favor, pero discriminación a fin de cuentas) muy molesta.
Mayo 19th, 2008 at 15:26
Las subvenciones al cine me parecen muy cuestionables, pero oigan al menos los comediantes reconocen que hacen ficción, y no ofrecen más que su trabajo y sus capacidades. El mundo mágico es intrínsecamente fraudulento y una fabrica de crédulos. Ya con eso debería bastar para no equiparar la religión con otras actividades que en principio ofrecen cosas evidentes (aunque después puedan ser igual de corruptas que la Iglesia). Es cierto que los cultos son una fuerza social y que echar a la justicia sobre videntes, brujos y sacerdotes es una meta inalcanzable por muchas leyes que quieran sacar ahora, y por muchas perrerías que los charlatanes le hagan a la gente (sarna con gusto…). Pero al menos todo tipo de actividades mágicas deberían estar fuera de la cosa pública si es que la queremos racional y transparente.