Economía política de la reforma universitaria (especulaciones)
Cuando pensamos en reformas más o menos de conjunto en España que combinen la eficiencia con la igualdad de oportunidades siempre terminamos (al menos a mí me ocurre) chocando con el sistema educativo. Un sistema educativo que forme profesionales capaces es la base de cualquier política de redistribución así como de crecimiento a largo plazo.
Las patologías son múltiples. Los que después de haber estudiado en España hemos pasado por alguna universidad del extranjero conocemos de primera mano la vergüenza que se siente al comparar nuestra universidad con cualquier otra. La absoluta inadaptación de los planes de estudio, la irracionalidad en la gestión de los recursos (como el hecho de que se pueda estudiar filología árabe en Cádiz y física en Cantabria), la total desconexión entre la enseñanza y el mercado de trabajo, la mediocridad general del profesorado, el corporativismo de la mafia del PAS y la cultura universitaria basada en el alcohol y el sexo del alumnado donde se reprime la excelencia y la competitividad son solo algunos de los rasgos de esa gigantesca máquina de mutilación intelectual que es el sistema de educación superior en España.
Esto no es solo sociología amateur, es también confirmado por los datos: la sistemática baja calificación de las universidades españolas en los rankings internacionales y la baja productividad de nuestra economía reflejan esta situación.
Aunque este diagnóstico pesimista es más o menos compartido por casi todo el mundo, no ha habido ninguna reforma que haya tenido un mínimo de éxito. La razones del fracaso se deben a la falta de voluntad política para llevar a cabo la reforma, la falta de medios y sobre todo, la cantidad de intereses creados defendidos en nombre de la vaca sagrada de la autonomía universitaria. Este es el tema en que quiero centrarme aquí.
La autonomía universitaria proviene de la idea de que la universidad debe ser gestionada bajo el dominio de sus interesados, que según esta teoría no es la sociedad o los contribuyentes sino el trípode barroco del PDI (personal docente) el PAS (personal administrativo y servicios) y los sujetos experimentales estudiantes (normalmente representados por un conjunto de alumnos cuya edad sobrepasa con mucho lo medianamente razonable para estar en la universidad).
Los dos primeros grupos (docentes y personal servicios) se han esforzado sistemáticamente en mantener un sistema basado en las rentas (derivado de su condición de funcionarios) donde los recursos son otorgados por el estado son gestionados de forma arbitraria y claramente ineficiente y se han opuesto a cualquier clase de presión exterior. En cuanto al alumnado, normalmente manipulado por la mentiras de los dos primeros grupos y a raíz de una adolescencia mal digerida, se han opuesto igualmente a cualquier reforma como un acto de folklore universitario más.
El diagnóstico es sencillo: la universidad es una entidad autista (en el sentido de que no responde a estímulos exteriores) cuya endogamia la hace totalmente reacia a cualquier reforma. NO ha habido ningun gobierno que haya tenido agallas para meterse, seriamente, en la reforma por miedo a los costes políticos de la operación.
¿Qué estrategias están disponibles para racionalizar el sistema? Me gustaría proponer una estrategia de reforma basada en dos frentes fomentar la movilidad e introducir la competencia entre centros:
I Fomentar la movilidad:
La matrícula en una carrera universitaria tiene lo que los economistas llaman efectos de “lock in”. Estos efectos son una de las fuentes más importantes del autismo universitario. El proceso es de la forma siguiente
a) Se realiza la elección de centro y carrera de forma irresponsable e irreflexiva normalmente debido a la edad de la decisión (muy joven), a la falta de información sobre el contenido real de la carrera y a menudo a una oferta local relativamente reducida.
b) Una vez dentro y descubrir la realidad sobre el centro y la carrera, cambiar de carrera tiene costes significativos (efecto lock in). Estos costes son tanto reales (el hecho de haber perdido un año) como psicológicos (admitir que uno ha fracasado, etc..). Lo mismo para cambiar de centro (falta de compatibilidad del plan de estudios, la ausencia de convalidaciones, la falta de becas de movilidad…).
c) Estos costes hacen que se lleve a cabo un proceso de racionalización de la elección a posteriori cuando se descubre que posiblemente no haya sido la más acertada (normalmente en tercero o cuarto de carrera). Ante la imposibilidad de cambiar la elección, lo que se hace es adaptar las preferencias convirtiendo al alumno en un férreo defensor del sistema o en cualquier caso a terminar la carrera.
d) La permanencia de estos alumnos a su vez manda una señal a los alumnos potenciales que permite al centro y a la carrera sobrevivir y mantenerse aún cuando en realidad no es un buen sistema.
El problema es que se realiza una elección que tiene unos costes hundidos con una falta de información considerable. Que ocurriría si en el punto b) permitiéramos que cambiar de centro o de carrera sea algo mucho menos costoso o incluso gratuito, es decir, si la movilidad fuera mucho mayor? Lo más probable es que el alumno decidiera cambiar de centro o de carrera. Esto evitaría el resto del proceso (la distorsión en la señalización) y corregiría la decisión inicial.
Qué medidas son posibles para fomentar la movilidad? Se me ocurren varias:
i) Compatibilizar los planes de estudio: para cualquiera que haya tenido la experiencia de cambiarse de centro es evidente que el sistema de convalidaciones funciona mal (que no se convalide una asignatura porque tiene un crédito menos que la misma en otra universidad). Las equivalencias al trasladarse de un centro a otro están realmente mal planteadas. Una primera forma de fomentar la movilidad es obligar a los centros a reconocer las asignaturas cursadas en otros centros y armonizar mínimamente los planes de estudio con un sistema de equivalencias entre centros y entre carreras que funcione.
ii) Acortar las carreras: uno de los problemas de las carreras en España es que son demasiado largas. Empezar una licenciatura en España supone elegir lo que uno va a hacer al menos durante los próximos cinco años de su vida, sabiendo que no obtendrá ningún título hasta el final. Si los ciclos fueran mas cortos (entre dos y tres años) y luego fuera posible continuar en otra rama, esto permitiría moverse con más facilidad. Esto permitiría por otro lado complementar las formaciones dentro de la interdisciplinariedad. Alguien que empiece a estudiar digamos, filología friki por motivos idealistas o simplemente por querer tener un fondo de cultura general importante podría enlazar al cabo del tercer o cuarto año con unos estudios que se apliquen a la vida real (empresariales, derecho, políticas, economía etc…) sin tener que volver a empezar de cero.
iii) Abolir las barreras lingüísticas: uno de los objetivos del proceso de Bolonia es, precisamente, fomentar la movilidad entre países europeos mediante la compatibilidad de planes de estudios. Sin embargo, esto no surtirá ningún efecto mientras que existan barrera lingüísticas entre universidades europeas. Abolirlas implica realizar una inversión en la educación primaria (totalmente necesaria por otras razones) en la enseñanza de idiomas extranjeros (y sobre todo el inglés) de forma que un estudiante pueda decidir empezar sus estudios en la universidad europea de su elección. Yo estoy a favor de hacer de la enseñanza de idiomas la misión mas importante de la educación preuniversitaria.
iv) Financiar la movilidad: no consiste más que en cambiar el actual modelo “que cada alumno tenga un centro a menos de cien kilómetros de su casa” por uno que diga “que cada estudiante puede estudiar en el centro de su elección al mismo coste que si estuviera a menos de cien kilómetros de su casa”. Menos centros, más concentración y más becas.
v) Informar a la gente: no sirve de nada tener movilidad si los alumnos carecen de la información necesario. La inexistencia de rankings en España es una de las “peculiaridades” de nuestro sistema educativo. Publicar anualmente los rankings (en términos de salidas profesionales) de las universidades (no solo españolas, también europeas) en cada uno de los planes de estudios sería una medida que añadiría transparencia al mecanismo y permitiría a los alumnos elegir el mejor centro para su especialidad. De nada sirve poder moverse si uno no sabe a donde ir.
2 Lanzar las universidades a competir
La medida de fomentar la movilidad es una medida del lado de la demanda. Su principal objetivo es poner de manifiesto que, si los alumnos tienen la posibilidad de realizar una decisión razonada e informada de sus estudios, no elegirían la mayoría de los centros o planes de estudios que hay actualmente.
Sin embargo, poner esto de manifiesto no puede surtir ningún efecto en el lado de la oferta (la organización de universidades) si no se cambia su estructura de incentivos. Eliminar el poder de monopolio que tienen los centros no tiene ninguna utilidad si esto no los lleva a cambiar su actitud, por eso es imprescindible que esto tenga repercusiones sobre el funcionamiento y la financiación de las universidades. Tal como están organizadas las universidades hoy (de forma corporatista) no existe ningún incentivo real para hacer las cosas bien y cualquier intento de redibujar su estructura tendrá que lidiar con los grupos de presión internos.
La forma de cambiar esto es poniendo a funcionar la autonomía universitaria: cuando uno es autónomo, puede organizarse libremente, pero también tiene limitaciones presupuestarias y obligación de rendir cuentas. La situación actual es hacer apuestas con el dinero de Papá estado. Sin embargo, si la financiación está de alguna forma ligada al resultado (el número de alumnos que se recibe y el éxito que estos tienen, ajustado en función de su origen social) esto pondría en marcha un mecanismo de selección de universidades haciendo desaparecer las menos eficientes.
Se me ocurren dos tipos de medidas para racionalizar el gasto. Existen para esto varias formas
i) Financiar alumnos, no centros: sabemos que el gasto en educación superior tal como está planteado es, de hecho, regresivo. NO tiene sentido que matricularse en la universidad sea prácticamente gratuito para gente que no lo necesita. La solución pasa por cambiar la financiación al lado del alumno: conceder becas, préstamos, financiación en función del nivel de renta y del mérito y dejar a las universidades, reguladas y organizadas, competir de forma más o menos normal con los problemas presupuestarios de una empresa privada. Para ser justo, este sistema debería tener un sistema que garantice el acceso (no la gratuitidad) a la educación de cualquier alumno.
ii). Ligar el nivel de financiación a los resultados: el problema de la evaluación es que los criterios son relativamente arbitrarios y relativamente manipulables. Sin embargo, el éxito de un centro debería tener en cuenta a la hora de medir su éxito: el nivel de renta de sus estudiantes, el número de alumnos atraer, la capacidad para encontrar un puesto de trabajo de los alumnos. Si se pudiera evaluar estas características de forma objetivo, sería posible dar los incentivos necesarios a los centros universitarios.
La ventaja de estas medidas (movilidad+competencia) respecto a las clásicas (redibujar la arquitectura de la universidad desde el ministerio de educación consultando al PDI y al PAS) es que consiguen puentear las resistencias de los grupos de interés universitarios. No estamos diciendo “organizaos así” sino “organizaos como queráis, pero haced las cosas bien”. Para tener éxito, la movilidad debe preceder a la reforma de la financiación. Si los alumnos pueden elegir centro y estudios con más facilidad, esto disminuirá el poder de determinados centros y llevará a otros (con más alumnos y por lo tanto con más poder) a ponerse del lado de la reforma al ver que pueden ganar mucho con ésta. Esto permitiría a continuación modificar la financiación.
Medidas en esta línea son las que propone la estrategia de Bolonia: fomentar la movilidad entre centros europeos y permitir a los alumnos moverse libremente de un centro a otro. Bolonia es de alguna forma nuestra única esperanza: los que hemos tenido la mala suerte de tener este sistema educativo, al menos, que nos dejen huir al extranjero.
La legislatura que empieza tendrá que ser ésa en la que se reforme la economía y el modelo de crecimiento. La educación superior es la piedra angular del crecimiento. Es hora de ponerse manos a la obra.
Nota final: este artículo está basado en la experiencia personal (haber sido estudiante en dos países distintos, varios años de política universitaria (si me gusta el masoquismo) y ser hijo de profesor de universidad) y en unos conocimientos (muy) básicos en economía. NO es por lo tanto un artículo especializado, sino más bien una lluvia de ideas. Estoy abierto a sugerencias, debates etc…






Marzo 14th, 2008 at 1:06
Me parece una burrada que limites el éxito docente de un centro universitario al número de estudiantes colocados en el mercado laboral. La universidad no solo es una maquinita de capital humano para el empresario, si no un agora de conocimiento y crecimiento social.
Lo que tu propones es privatizar la universidad, desligarla de su factor científico de creación de conocimiento de forma piramidal, su compromiso social .. tal vez en una facultad de derecho eso pueda estar bien, pero entra en una facultad de ciencia, ve a hablar con los estudiantes de postgrado, con los becarios, con los que estudian matemáticas, filosofía y demàs. Para ellos el mercado laboral no es el objetivo, si no una cosa más. El objetivo es el desarrollo intelectual. Y eso no se consigue en ninguna bolsa de trabajo.
Marzo 14th, 2008 at 11:57
No tengo prejuicios contra privatizar la universidad mientras que el acceso sea igualitario.
“Agora de conocimiento y crecimiento social” ¿Como ahora?
Por otro lado, el “conocimiento y el crecimiento social” tiene que servir para algo. Espero una explicación de en qué consiste el conocimiento y el crecimiento social. Desde mi punto de vista (que espero refutes)la universidad debe aumentar el stock de conocimiento y de capital de una economía y garantizar la igualdad de oportunidades.
La investigación: Mi opinión es la siguiente:
1. La investigación es un punto fundamental de cualquier sistema económico ya que de ella depende la investigación, el desarrollo y el aumento de la productividad
2. La investigación en el campo de la filosofía o de la lingüistica no son tan fundamentales, sino que se parecen mucho más a vicios caros para gente de clase media con ganas de vivir a coste del estado. El que quiera dedicarse a ello que se lo pague.
3. La investigación no tiene por qué estar unido a la enseñanza universitaria. Se puede tener centros de posgrado que se dediquen a la investigación. Los resultados, por supuesto creo que deberían computar el éxito de los investigadores (a eso me refiero con el mercado laboral!).
4. Un alumno cuesta mucho (unos 5000 euros en una carrera sin prácticas) al Estado en launiversidad pública. El número de alumnos que terminan realmente dedicándose a la investigación (becarios etc…) es muy limitado. Si el objetivo de estudiar matemática, filosofía y demás es dedicarte a la investigación no hace falta tener una facultad en cada comunidad autónoma, con tener un par de centros de excelencia es suficiente. No veo ninguna necesidad de que el Estado subvencione la educación de gente que termine trabajando de camarero.
Marzo 14th, 2008 at 12:24
Estando basicamente de acuerdo con lo que planteas, solo una pregunta: ¿por qué consideras un derroche de recursos que exista una facultad de física en Cantabria? Supongo que lo dirás por la escasez de alumnos actual, pero eso no siempre ha sido así. ¿Acaso deberían cerrar debido ha ese problema y terminar con la excelente labor investigadora que se lleva a cabo en esta facultad?
Marzo 14th, 2008 at 13:06
Decias: “La investigación en el campo de la filosofía o de la lingüistica no son tan fundamentales”
Altamente peligrosa esa linea de pensamiento. Al fin y al cabo, la astronomia o la física teorica (por poner ejmplos que conozco) tampoco sirven para mucho. La universidad debe reservar un espacio al conocimiento “per se”, sin aparente utilidad, aunque sean deficitarias economicamente. Que el estado dedique una mínima parte de sus recursos para pagar gente que se dedica a pensar en cosas “inutiles” no creo que sea malo. Al fin y al cabo se financian museos, teatros, filmotecas, salas de conciertos, por que no facultades de filosofia, filologia, etc…
Marzo 14th, 2008 at 16:35
“¿por qué consideras un derroche de recursos que exista una facultad de física en Cantabria? Supongo que lo dirás por la escasez de alumnos actual, pero eso no siempre ha sido así. ¿Acaso deberían cerrar debido ha ese problema y terminar con la excelente labor investigadora que se lleva a cabo en esta facultad?”
He puesto ese ejemplo por decir algo que me llamó la atención. Mi ex es de cantabria y la oferta educativa siempre me ha parecido obscenamente irracional en esa comunidad, la lógica es que todas las comunidades autónomas desean tener una universidad propia (queda bien decir que “hemos construido una universidad” pero en general no quieren gastarse demasiado dinero en ello) así que se crean enseñanzas sin demasiada conexión con el mercado laboral, baratas de mantener y que suenan bien.
Bien, yo no digo que no la investigación “básica” no sea importante. De hecho creo que es necesario. No obstante, es suficiente con que haya un número limitado de centros más o menos excelentes (la investigación básica es un bien público que tiene fuertes economías de escala: cuanto más concentrada está la actividad, mejor funciona).
Si una universidad no tiene alumnos, lo mejor es que cierre. Poner el cartel “universidad de…” cuesta bastante (no tengo las cifras a mano). ¿Mejor que estudiar filología árabe en Cádiz (es el otro ejemplo obsceno del que me acuerdo, había 6 alumnos por curso) no es mejor becar a esos seis alumnos para que estudien en Rabat? Imagino que lo mismo es aplicable a la física: no es mejor financiar la movilidad de los investigadores y mandarlos a un centro con más enjundia? Los investigadores pueden moverse a otros centros. NO estoy cuestionando la investigación de base, lo que estoy cuestionando es la forma en que está organizada y la desproporción de recursos que se dedica a ella.
Marzo 15th, 2008 at 11:58
Estoy en buena medida de acuerdo con Citoyen. La crítica que realiza Servo creo que se origina por cierta confusión derivada de que, como bien dices, esto no es un artículo especializado sino una colección de ideas (buenas y fundamentadas, según creo). En mi opinión, la universidad habría de cubrir dos necesidades, que son sociales pero también (y a veces en contra) individuales:
a) Lograr una formación que permita a los egresados entrar en el mercado laboral con ventaja. Desde el punto de vista social, esto es positivo porque fomenta la igualdad de oportunidades, la productividad y la eficiencia. Desde el punto de vista individual, significa que la demora de la recompensa, y el coste de oportunidad derivado de la inversión de tiempo, dinero y esfuerzo, nos sitúan en una posición ventajosa en el mercado de trabajo. Esto no es reprochable, del egoísmo del lechero sacamos beneficio todos, así que tendremos que procurar que haya los mejores lecheros posibles al menor coste posible.
b) Desarrollo personal y de la sociedad mediante la adquisición y producción de conocimiento (investigación, cultura, etc…). Esto quizá sea lo que echa de menos Servo y critica Gel en la síntesis. Estoy de acuerdo con ellos en que es función importante de la Universidad, pero también estoy con Citoyen en que NO SE ESTA LOGRANDO. Recordemos, para placer del autor del blog, al bárbaro-especialista de Ortega, ejemplo claro en lo individual de uno de los fracasos de nuestro sistema educativo (un inciso es necesario: probablemente este problema ofrezca más retornos si se mejoran los itinerarios básicos de la educación, como gente bastante avisada ya ha comentado) (http://www.lapaginadefinitiva.com/aboix/?p=146#more-146; propuesta 5. También Egócrata: http://ego-marx.blogspot.com/index.html, pero no me acuerdo dónde)
Hecho este inciso, significar que la universidad puede dar cabida tanto a carreras cuyo objetivo sea una buena preparación del estudiante cara al mercado a corto plazo (con carreras más cortas y más orientadas a las necesidades empresariales) como a aquellas cuyo objetivo sea la adquisición y producción de conocimiento, por abstracto que éste sea,(lo que yo llamo orientadas a la sociedad y el largo plazo). No estoy de acuerdo con Citoyen en que “la investigación en el campo de la filosofía o de la lingüistica no son tan fundamentales”. Su estudio e investigación son posibles y a la larga ofrecen retorno a la sociedad, además de permitir el desarrollo personal de sus investigadores. Pero, por otra parte, sería sensato asumir que a este tipo de estudios sólo se pueda acceder demostrando elevado mérito y permitiendo sólo unos pocos centros de altísima exigencia y calidad. Un mediano contable puede ser muy útil en una empresa, un mediano físico teórico no sirve apenas para nada en un ámbito donde sólo ofrece resultados la excelencia.
Marzo 16th, 2008 at 2:00
[...] recoge en un post un fiel diagnóstico del sistema educativo superior en España. Cualquiera que haya pisado un [...]
Marzo 16th, 2008 at 2:02
Suscribo de la A a la Z tu post. Lo que dices de Cantabria está bien traído (aunque no conozco Cantabria, sé que es igual en mil sitios). Para mí, esa obsesión de las pequeñas ciudades y comunidades por tener facultades de lo que sea es algo bastante sintomático. En España, la universidad da prestigio, es bonita, suena a cultura y mola tener a unos chavales paseando por la calle con carpetas forradas con fotos de Death Cab For Cutie (en el mejor de los casos). Se crea una facultad como se podría poner un parque, porque nunca se piden resultados.
De todas formas, creo que esto no tiene solución a corto plazo. El sistema universitario lo dominan hordas de reaccionarios institucionales y ningún partido político se meterá a saco a reformarlo (si hasta Aznar se echó atrás…). Dirán que vuelve el franquismo, que quieren hacer universidades para ricos, que Coca Cola domina el mundo y ramonetaniadas varias.
Lo que no entiendo, aunque nunca estudié en una de ellas, es por qué la Universidad privada es igual de mediocre (o más) que la pública. Entre los diez mejores MBA del mundo siempre están tres o cuatro centros españoles (IE,IESE,ESADE…), ¿por qué no ofertan carreras?
En cuanto a los planes de estudio, es aberrante. El localismo abunda por doquier y cualquier asignatura optativa se llenará con alguna historia local, economía local o literatura local. Hay algo de político en ello, pero doy fe de que en Galicia, con Fraga, la educación superior era igual de folclórica que con los nacionalistas de ahora.
Supongo que estoy condicionado por haber estudiado una carrera de broma, con profesores seriamente perjudicados (alguno se pasó más de un cuatrimestre imitando el legendario baile del gorila de Melody), pero estoy de acuerdo en que mantener un sistema así de ineficiente es absurdo. O lo reformamos y lo hacemos eficiente o cerramos el chiringuito y metemos el dinero en pensiones y hospitales, que eso hace falta y, hasta donde sé, funciona bastante mejor.
¿Por qué la gente se escandaliza con el piso de Bermejo y no con el despilfarro público en educación?
Quizá Bolonia solucione algo (para empezar ya reduce los años, cosa que se agradece), pero el sistema está muy viciado y entre los departamentos de profesores peleándose por subvenciones y los sindicatos ultramontanos defendiendo toda clase de disparates (http://www.sindicatodeestudiantes.org/), no se pueden esperar milagros.
He escrito un post al hilo del tuyo, aunque este me parece perfecto.
Marzo 16th, 2008 at 14:38
GRacias a los dos por vuestros comentarios
“sería sensato asumir que a este tipo de estudios sólo se pueda acceder demostrando elevado mérito y permitiendo sólo unos pocos centros de altísima exigencia y calidad.”
A eso me refería con lo de que no son tan necesarios, así que no estamos totalmente de acuerdo
“Lo que no entiendo, aunque nunca estudié en una de ellas, es por qué la Universidad privada es igual de mediocre (o más) que la pública. Entre los diez mejores MBA del mundo siempre están tres o cuatro centros españoles (IE,IESE,ESADE…), ¿por qué no ofertan carreras?”
Bueno, yo creo que tiene que ver con el problema de información del que hablo más arriba: cuando un alumno elige carrera lo hace de una forma un tanto despistado, es muy difícil evaluar en qué medida es un tipo capaz (sé que está mal ponerme como ejemplo, pero mis notas de selectividad hicieron qeu entrara en último en mi carrera, cuatro años más tarde quedé entre los cinco primeros al terminar). Para los estudios de posgrado, en cambio, la selección ya está hecha (el expediente universitario es más representativo además de habiliades complementarias) y la gente elige con algo más de información.
Soy más optimista respecto al futuro, la verdad. Como digo en el artículo, si permites que la gente se mueva puede hacer que las cosas cambien. A medida que haya centros quedándose vacíos la situación se volverá insostenible. POr otro lado, los grupos de poder de la universidad (sindicatos, PDI y PAS) son minoritarios aunque hagan mucho ruido. Nadie puede oponerse a la movilidad, per se, ni a los rankings ni a que se informe a la gente, ni que a se den becas. Podrán decir lo que les apetezca, pero la gente se moverá porque solo es moderadamente estúpida y el cambio vendrá solo en una de las dos direcciones: o dejaremos de tener universidades y la gente se irá a estudiar fuera, o tendremos universidades que funcionen.
El problema que veo a como se ha hecho bolonia es que han dejado la carreras en cuatro años. Si yo fuera la comisión europea, les abría un expediente por prácticas anticompetencia (es lo qeu hacen: capturan alumnos y les impiden moverse haciendo que parezca que son eficientes)
Marzo 17th, 2008 at 20:31
*En España, la universidad da prestigio, es bonita, suena a cultura y mola tener a unos chavales paseando por la calle con carpetas forradas con fotos de Death Cab For Cutie (en el mejor de los casos).*
Esa es buena. Eso pasa en facultades como la de Ciencias de la Comunicación, y aún así es excepcional.
Marzo 17th, 2008 at 22:15
Excelente post, pardiez. Excelente. Qué moral, por eso, eso de reformar la uni en España. Me parece a mí que la única forma de conseguirlo es recurrir a armas nucleares.
Purificarla.
Con un poco de suerte, esto acabará con los dinosaurios. No estoy seguro que acabe con todos, por eso; hay algunos que llevan en la cátedra desde Fernando VII….
Octubre 26th, 2008 at 11:28
No puedes imaginar, ¿compañero? CITOYEN, lo decepcionado que me ha dejado tu post. Tu presencia en NeoProgs y algún comentario —de blogueros que sigo y en algún caso admiro— sobre tu actividad me habían generado otras expectativas. No generalizaré, pues no dudo de que algunas materias las dominarás, pero si analizamos esta entrada: en efecto, esto es “sociología amateur”… En fin, dado que está feo borrar un post de un blog, porque borras los comentarios de los demás (no creo que en este caso importase, puesto que leemos lo de que “estando básicamente de acuerdo con lo que planteas…” o “estoy en buena medida de acuerdo”, por no hablar del “suscribo de la A a la Z tu post” o del “Excelente post, pardiez”. ¡Coincido contigo en que si semejante estilo lo dicta nuestra Universidad, la deberíamos cerrar!), te recomendaría que al menos éste no lo vayas enlazando por ahí, porque a quienes no lo conocíamos se nos viene abajo lo preconcebido. Pero entremos en materia…
Estropeas unas acertadas soluciones para mejorar la Universidad porque antepones unos argumentos peregrinos (dejo al margen lo de reaccionarios, que lo son) para justificarlas. Leer cosas como que la “cultura universitaria [está] basada en el alcohol y el sexo del alumnado” me llevan a preguntar dónde te formarías tú. Otra sorpresa es verte sostener que los errores en la elección de enseñanzas debidos “a la edad de decisión (muy joven)” de un estudiante al que atribuyes “una adolescencia mal digerida” motivan que “normalmente en tercero o cuarto de carrera” se decida al cambio… ¿Pero alumnos que aprueban o quienes arrastran asignaturas desde primero? Porque si llegas a cuarto y no te gusta lo que has hecho, cambias de carrera, pero sueles acabas la primera siquiera sea para titular…
En realidad, la reforma que planteas contiene muchos puntos de interés: es cierto lo de la necesidad de mejorar (o, directamente, cambiar) el sistema de convalidaciones; es cierto que hay carreras que son demasiado largas (otras, no), sobre todo las que, siendo poco más que una Diplomatura, se han convertido en Licenciatura para dotarlas de cierto prestigio social; nada hay más cierto que los idiomas (y antes que ningún otro, el inglés) se deberían enseñar casi desde la niñez, aunque no porque en la Universidad toda clase se deba impartir después en inglés (medida medieval que nos retrotrae al latín…), sino por cultura general; también aplaudo una política de becas que permita al estudiante desplazarse sin coste mayor al que afrontaría si quisiera estudiar cerca del que él mismo pretende sea su hábitat social y laboral (no por voluntad del Estado ni, mucho menos, del mercado, que decidan que un muchacho de Santiago de Compostela que pretenda ser ingeniero agrónomo especializado en horticultura intensiva bajo plástico deba desplazarse 1.100 kilómetros hasta Almería; por ejemplo); y, cómo no, la necesidad de ofrecer un sistema de información, no sé si basado (o no) en “rankings” de más que dudosa credibilidad; también en lo que atañe a la competencia, suscribo lo de “financiar alumnos, no centros” o que dicha financiación se ligue “a los resultados”.
Pero luego yerras totalmente, y casi te contradices, en la correspondencia entre mejora de la movilidad que permitirá el crecimiento de las mejores universidades y la supuesta excelencia de los pequeños centros con alumnos escogidos, que contrapones con esos otros donde sólo seis alumnos estudian Filología Árabe, en vez de irse a Rabat… ¿Pero quién te ha dicho a ti, además, que para estudiar árabe haya que irse a Rabat? Es que, como para estudiar árabe haya que irse con 18 años a Rabat, quizás no encuentres ni seis estudiantes de Filología Árabe, no en Cádiz, sino en todo el territorio nacional…
No, CITOYEN, no. Para defender Bolonia —si es que era el objeto del post— tampoco hace falta usar algo tan manido (y tan incierto) como que la “educación superior es la piedra angular del crecimiento”. Porque, además, ¿de qué crecimiento hablas, del económico o del mental? Toda la educación es la piedra angular del propio sistema educativo y si hay alguna parte que pueda tenerse por “angular”, será siempre la primaria, que además es la que todos los ciudadanos cursan. Porque el déficit no lo encuentras en la Universidad, ni los licenciados que saltan al mercado laboral que tanto te parece importar están poco preparados porque la educación superior española sea de mala calidad, no. Las que son malas son las primeras etapas, que contribuyen a que lleguen a la Universidad estudiantes de mala calidad… La falta de productividad española, notoria, puede deberse a muchas causas, pero no sólo a que la Universidad sea mala. Porque, por ejemplo, una gran diferencia entre España y otros países de Europa es que, aquí, el camarero que te atiende no sabe hablar inglés pese a haber acabado su carrera (según comentas de forma tan chocante), mientras el camarero de allí sí lo chapurrea, aunque se pusiera a trabajar antes de llegar a la Universidad.
En fin, no sé si el consabido conflicto padre/hijo (padre profesor de universidad/hijo alumno rebotado, en este caso…) ha deparado un post con tan errático y cogido por los pelos argumentario.
Sólo quiero añadir una cosa, referida a la máxima de que “la gente responde a incentivos y nada es gratis” que ha motivado el nombre de tu blog: por supuesto que todo lo que hace el ser humano se debe a los incentivos que espera, pero no todos esos incentivos son económicos. No para toda la gente. Seguro que tu madre te cuidó mucho y bien, y no porque esperara ser remunerada por ello… Es sólo un ejemplo, pero irrebatible. Porque otros incentivos pueden ser la libertad, la felicidad, la pasión, la diversión, la camaradería, el sentimiento de comunidad o paisanaje, el patriotismo… Cada individuo tiene los suyos.
Y es que he dejado para el final, porque no quería mezclarlo con el análisis intelectual, mi sensación sobre lo que expresa en sus comentarios quien, en su post inmediatamente anterior, afirma que ¡hemos ganado las elecciones! ¿Hemos ganado? ¿Quiénes? Porque no soy yo de los que reparte carnés de buenos o malos socialistas, pero me deja estupefacto lo del “dinero de Papá estado” o lo de que la investigación en el campo de la filosofía o de la lingüística se parezcan “mucho más a vicios caros para gente de clase media con ganas de vivir a coste del estado” y que “el que quiera dedicarse a ello que se lo pague”. Qué decir del “no tengo prejuicios contra privatizar la universidad mientras que el acceso sea igualitario”. ¿Igualitario significa que todos los alumnos que se puedan pagar sus estudios (los que no puedan, no lo harán, claro) ingresarán el dinero en la misma cuenta? Y hasta ofensivo ya es que un socialista no vea “ninguna necesidad de que el Estado subvencione la educación de gente que termine trabajando de camarero”… Terminar trabajando de camarero… ¿Qué horror, verdad? De camarero… ¡Ni Arias Cañete, amigo! Sobre lo que atañe a tu conocimiento sobre la oferta educativa cántabra “obscenamente irracional” basada en una (fallida) experiencia sentimental con una muchacha de allá, mejor lo vamos a dejar…
No sé si elegiste tu carrera “un tanto despistado”… No me importa si fue así y celebro que la cosa te fuera después algo mejor. Pero sí espero que no tuvieras el mismo despiste al ingresar en nuestro partido… Por lo que pudiera pasar (posibles nombramientos institucionales futuros, opciones de acceso a unas listas, etc.), estaremos atentos… Porque si esa es tu forma de pensar, casi mejor será que brilles en un ámbito “no estatal”.
Sé que mi comentario ha sido demasiado extenso, pero también que estabas “abierto a sugerencias, debates, etc” y, sin conocernos, me parecía feo responderte con un post en mi blog. He preferido dejártelo en el tuyo, por si te sirve (así lo espero) para recapacitar.
Un saludo, compañero.
Octubre 26th, 2008 at 20:16
HOla Franesco; la verdad es que no veo ningún argumento convincente para revisar mis conclusiones; por partes;
“Leer cosas como que la “cultura universitaria [está] basada en el alcohol y el sexo del alumnado” me llevan a preguntar dónde te formarías tú. ”
Facultad de derecho de la Universidad Complutense de Madrid y Facultad Paris I Sorbona. He conocido ambos sistemas y tengo algo de idea de cómo funciona. En París no había cafetería; en madrid era más grande que el más grande los anfiteatros.
“Otra sorpresa es verte sostener que los errores en la elección de enseñanzas debidos “a la edad de decisión (muy joven)” de un estudiante al que atribuyes “una adolescencia mal digerida” motivan que “normalmente en tercero o cuarto de carrera” se decida al cambio… ”
Yo elegí mi carrera porque hablaba francés y me quería ir a vivir a parís. NO tenía ni puñetera idea de en qué consistía el derecho. También me habían contado las mentiras de “si estudias lo que te gusta luego seguro que encuentras trabajo” y estuve a punto de entrar en psicología o periodismo.
“¿Pero alumnos que aprueban o quienes arrastran asignaturas desde primero? Porque si llegas a cuarto y no te gusta lo que has hecho, cambias de carrera, pero sueles acabas la primera siquiera sea para titular…”
Me refiero a un aspecto genérico; pienso tanto en la gente qeu cambia de carrera intentando convalidarse algo, como gente qeu directamente la deja hasta gente que se mete en un segundo ciclo de otra cosa huyendo de lo que ha hecho. Como digo, me baso en mi experiencia personal de amigos y conocidos, si me puedes aportar algún dato sobre el tema estoy dispuesto a cambiar mi opinión, pero mientras tanto no.
“¿Pero quién te ha dicho a ti, además, que para estudiar árabe haya que irse a Rabat?”
Era sólo un ejemplo de despilfarro de recursos. Al margen de eso me cuesta bastante pensar en una formación en filología mejor que la de irse al país. Desde luego, es una impresión personal, pero de nuevo espero algo un poco más argumentado para revisarla.
“Para defender Bolonia —si es que era el objeto del post”
No era el objeto principal del post, aunque si el accesorio.
“¿de qué crecimiento hablas, del económico o del mental?
En este caso, hablo del crecimiento económico. España ha crecido desafiando las leyes de la economía durante un montón de tiempo moviendo factoreshttp://kantor-blog.blogspot.com/2008/04/santa-productividad-ruega-por-nosotros.html-miles de parados convertidos en mileuristas-, pero su productividad sigue dando asco. Una forma de intentar cambiar eso, es con un sistema de educación superior qeu funcione bien; dónde uno adquiera habilidades enfocadas al mercado laboral. Al margen de eso, yo no se lo he atribuido en exclusiva a la educación superior; pero dado qeu este post trata de la educación superior no trato otros aspectos.
Eso no significa que no le dé importancia al “crecimiento mental”. Soy relativamente escéptico respecto a las políticas públicas para fomentar el “crecimiento mental”, aunque el tema de educación para la ciudadanía me parece una idea fantástica. Al margen de eso, también pienso que se deben impartir asignaturas que aumenten la “cultura general” en todas las carreras; pienso en historia contemporánea, filosofía, etc…
“En fin, no sé si el consabido conflicto padre/hijo (padre profesor de universidad/hijo alumno rebotado, en este caso…) ha deparado un post con tan errático y cogido por los pelos argumentario.”
Ahórrate las menciones personales, anda.
“pero no todos esos incentivos son económicos. ”
Obviamente no y yo no lo he insinuado en ningún sitio. Lee mi último post.
Octubre 26th, 2008 at 20:38
“estupefacto lo del “dinero de Papá estado” o lo de que la investigación en el campo de la filosofía o de la lingüística se parezcan “mucho más a vicios caros para gente de clase media con ganas de vivir a coste del estado” y que “el que quiera dedicarse a ello que se lo pague”.”
Si quieres podemos hablar de redistribución de renta. Que el EStado maneje más dinero o dé subvenciones de forma indiscriminada no significa que vivamos en una sociedad más justa.
El gasto en educación superior es de hecho regresivo http://ego-marx.blogspot.com/2006/04/educacin-e-igualdad-de-oportunidades.html es decir; redistribuye de pobres a ricos. Yo, de familia de clase media alta he pagado 4000 euros en matrículas en la universidad, exactamente lo mismo que el hijo de un obrero.
Es más, no creo en la facultad de derecho a la que yo fui- y vale para la ADE y Económicas- haya más de un 65% que no pueda permitirse ir a una universidad privada. Algo que sin duda no ocurre en políticas, psicología, y otras facultades más “progres” etc,… Si tienes en cuenta que además esas carreras tienen muchas más salidas-generan muchas más oportunidades- creo qeu puedes entender por qué me parece algo indignante.
Igualitario en sentido Rawlsiano http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/?p=83
““ninguna necesidad de que el Estado subvencione la educación de gente que termine trabajando de camarero”… Terminar trabajando de camarero… ¿Qué horror, verdad? De camarero… ¡Ni Arias Cañete, amigo!”
Bueno, si uno va a trabajar de camarero no necesita haber estudiado una carrera. Repito; los alumnos cuestan dinero a la universidad, no son gratis. Si ese dinero sirve para mejorar en algo su situación-para mejorar la igualdad de oportunidades- me parece una idea fantástica. Si no sirve para nada, prefiero qeu se dedique a otra cosa. Gestionar bien el dinero público es de izquierdas, tener un Estado del bienestar para ricos es tremendamente reaccionario.
“Sobre lo que atañe a tu conocimiento sobre la oferta educativa cántabra “obscenamente irracional” basada en una (fallida) experiencia sentimental con una muchacha de allá, mejor lo vamos a dejar…”
De verdad, me esperaba un poco más de estilo de ti.
“Pero sí espero que no tuvieras el mismo despiste al ingresar en nuestro partido… Por lo que pudiera pasar (posibles nombramientos institucionales futuros, opciones de acceso a unas listas, etc.), estaremos atentos… Porque si esa es tu forma de pensar, casi mejor será que brilles en un ámbito “no estatal”.”
Siento decepcionarte, pero estoy afiliado desde los 18. Suena un poco mal ese párrafo. Luego dirá la gente qeu los partidos funcionamos como mafias.
Dicho ésto, no he encontrado en tus argumentos nada vagamente tajante que me lleve a revisar mi punto de vista, así que tendrás qeu esforzarte un poco más con los argumentos. Mi post tiene un fallo crucial; se basa en experiencias personales y no en datos-por eso son especulaciones. Mi experiencia es bastante amplia; mi padre es profesor (por eso sé como funciona la adminsitracion de una facultad), he estudiado en dos sistemas educativos distintos y tengo experiencia internacional (y conozco como funcionan las cosas fuera), he estado metido en politica universitaria (de a pie, pero suficiente para saber el tipo de gente qeu pulula por las asambleas), y tengo compañeros y amigos en casi todas las universidades de la comunidad de Madrid. Cierto, no tengo datos, ni estadísticas, pero lo cierto es que tú tampoco.
Octubre 26th, 2008 at 21:07
Buenas, Citoyen: Lamento si te he ofendido en la cuestión de tu ex-novia, porque no era mi intención. Exactamente lo mismo en lo tocante a lo de tu padre profesor… Ahora veo que ha sido un error. Sólo quería reflejar que tú mismo usabas la relación sentimental como base de que conocías la oferta educativa cántabra, y no me parecía serio, porque no lo es; del mismo modo en lo tocante a la docencia de tu padre, que has sacado tú a colación. Pero como reconoces que todo el artículo está basado en “experiencias personales y no en datos”, y que se trata de “especulaciones”, ahí lo dejo.
E insisto en que lo sorprendente en este caso es que aciertas en las soluciones, pero no concibo que para llegar a ellas te apoyes en los argumentos en que pareces basarte. Por eso no creo que tengas que revisar tu punto de vista, si hablas de lo que consideras bueno para el futuro de la universidad; sí deberías preguntarte si las justificaciones que ofreces a la situación actual son acertadas. Yo no lo creo. Ponderar que la Sorbona puede ser mejor que la Complutense (cosa que no dudo) por el hecho de que no tenga cafetería… Pues no la tendrá porque no la habrá tenido nunca… Yo qué sé. ¿Ese es un criterio de valoración?
En cuanto a que desde los 18 años milites en nuestro partido, me lo creo. Pero me pregunto qué tipo de militancia, o en qué agrupación, o con qué compañeros y con qué formación orgánica has llegado a estas conclusiones sobre el papel del Estado, que nuestro país se dedica a quitarle el dinero a los pobres para dárselo a los ricos, etc. Sinceramente, compañero (y ahora ya sí estoy seguro de que lo eres, porque me lo has sdicho), deberías revisar tu mensaje, porque ser socialista no significa tener un carné, sino pensar, y sobre todo comportarte, como tal. Y luchar porque cualquier persona mejore su formación, sea del espectro social que sea y acabe trabajando de lo que pueda (incluso de camarero), es bastante socialista. No hacerlo, en mi opinión, no lo es. Y no hablo del carné. Pero, en fin, nuestro partido es un partido de masas, y sus militantes son bastante heterogéneos. No seré yo quien limite la libertad de considerarse socialista a quien así lo sienta, ni aunque a mí no me lo parezca. Tu voto y tu trabajo por el partido es mucho más importante que la opinión que yo pueda tener sobre tu post.
Un saludo, y a seguir en la pelea, que falta nos hace.
Octubre 26th, 2008 at 21:55
“¿Ese es un criterio de valoración?”
Es un ejemplo-no un criterio- que muestra bastante bien a lo que dedica la gente el tiempo en un sitio y otro. Es una cuestión de ambiente; cuando la gente qeu va a clase es una minoría, seguir yendo a clase es más duro que cuando todo el mundo a tu alreadedor está estudiando y piensa en trabajar duro para entrar en un master de posgrado. Te invito a pasarte por la biblioteca de una facultad de ciencias sociales en una época qeu no sea de examenes-ahora por ejemplo- a ver cuantos alumnos (no opositores) hay.
Y luchar porque cualquier persona mejore su formación, sea del espectro social que sea y acabe trabajando de lo que pueda (incluso de camarero), es bastante socialista. No hacerlo, en mi opinión, no lo es.
El Estado recauda impuestos y hace gasto. Redistribuir consiste en que los impuestos se cobren a los ricos y el gasto vaya dirigido a la gente que lo necesita. Hay gastos que redistribuyen renta de los ricos a los pobres- e.g. el seguro de desempleo, el gasto en infraestructuras en barrios desfavorecidos- hay otros que no lo hacen. Yo he argumentado-te he enlazado un artículo dónde SI hay datos- que gastar dinero en educación superior, si se hace mal cómo ocurre en españa, puede ser regresivo-como dice Jose, los ricos están sobrerrepresentados en la universidad.
Luchar porque la gente invierta un tiempo precioso de su vida en cursar unos estudios que no le van a servir para nada de lo que le han contado él diciéndole que luego va a encontrar trabajo es una estafa sea uno de izquierdas o de derechas. Pero sobre todo, es una forma de gestionar mal el dinero público. El dinero es público, no es gratuito, me gustaría que eso constase.
Gastar dinero en la gente rica no es nada socialista; a menos que por socialismo entendamos la sociedad estamental soviética. Es exactamente el mismo mecanismo que para la política industrial o los horarios comerciales: Estado del bienestar para ricos.
Y Franesco, que mis opiniones se basen en impresiones personales y no en estadísticas no significa que sean inválidas ni que me retracte de ellas. Estoy dispuesto a cambiar de punto de vista si me muestras algo que se parezca a un estudio, unas estadísticas, o similares. Cuando cito mis fuentes personales lo hago para que se sepa de dónde viene el argumento, no para darme color; y la verdad, no me has dado ninguna razón para pensar que puedes llevar mínimamente razón.
Octubre 27th, 2008 at 9:02
CITOYEN: No necesito que te retractes de ninguna opinión; esto no es un tercer grado. Si tú estás conforme con lo que dices, adelante. No creo que sean necesarias estadísticas para exigir que todo hijo de trabajador tenga la oportunidad de ir a la universidad, incluso aunque eso sea (según tu opinión) un derroche para el Estado. Claro que en la universidad los ricos están sobrerrepresentados. Pero cada vez menos. En todo caso, no pretendo llevar razón. Lo que he dicho sólo es en lo que creo.
Un saludo.
Octubre 27th, 2008 at 19:11
“No necesito que te retractes de ninguna opinión; esto no es un tercer grado.”
Hombre, en el primer comentario me insinuabas que tal vez debiera borrar el post o en cualquier caso no ir enlazándolo por ahí.
“No creo que sean necesarias estadísticas para exigir que todo hijo de trabajador tenga la oportunidad de ir a la universidad, incluso aunque eso sea (según tu opinión) un derroche para el Estado.”
Yo no he dicho eso y si lee los comentarios anteriores puedes verlo. De verdad, es como si no escribiéramos en el mismo idioma.
“Claro que en la universidad los ricos están sobrerrepresentados”
y por eso invertir pasta en la universidad y poner un precio igual para todos implica ahorrar más dinero a los ricos qeu a los pobres. Es un problema aritmético simple: si uno subvenciones las patatas y sólo los ricos compran patatas, uno le está dando dinero a los ricos y no a los pobres. De verdad, haz las cuentas.
“Pero cada vez menos.”
Sí, pero en las salidas profesionales post universitarias de alto nivel cada vez más. ¿A tí eso no te da qué pensar?
“En todo caso, no pretendo llevar razón. Lo que he dicho sólo es en lo que creo.”
Me parece bien, pero entonces no me eches la bronca repartiéndome carnets. El que empezó esta discusión fuiste tú.
Octubre 30th, 2008 at 11:14
Que no he repartido carnés ni te he dicho que borres el post, CITOYEN, que lo que te decía es que, si esa es tu opinión, más te convendría no ir pregonándola al enlazarla en otros blogs, por el riesgo de que todos los que también militamos en el partido nos llevemos las manos a la cabeza al leer semejantes afirmaciones… Pero eres libre de hacerlo o no, claro.
En cuanto a los de las patatas y la universidad, ya expresé en mi comentario que, a diferencia de lo que tú afirmas, para mí la piedra angular de la formación es la etapa de primaria, que es la que todos los alumnos cursan. Porque sé que a la universidad han solido ir los hijos de quienes de antemano tenían estudios y, por tanto, mayor renta (no ricos, no exageremos; los hijos de los españoles ricos no estudian en España precisamente…), según afirmó el presidente Zapatero la última vez en que salió en defensa de nuestro sistema educativo. Pero eso está cambiando: cada vez hay más chavales que se han convertido en el primer Licenciado de su familia. Por ejemplo, ha sido mi caso y el de mi hermano.
En cuanto a que las salidas postuniversitarias de alto nivel al final las ocupen los hijos del “establishment”, no dudes de que afecta más el enchufismo que la categoría profesional o intelectual del elegido. Si no lo tienes claro, lo mismo habrá un día en que te deprima no tener acceso a los puestos directivos a los que otros llegan sin esfuerzo. Pero es que también eso, o precisamente en eso se ha convertido en la actualidad, es la lucha de clases.
Por último: no me he tomado esto como una discusión, sino como un diálogo constructivo. Si fuese una discusión, la dejaría. Además, creo que te vendrá bien, incluso para el desarrollo de tu capacidad para polemizar, tener comentaristas que no se limiten a decirte que tu post es “excelente”, pardiez.
Un saludo, compañero.
Noviembre 19th, 2008 at 16:39
[...] vayan mal es relativamente inevitable. La gente no cree que es culpa del gobierno. Pensad en el sistema educativo ; una reforma en serio supondría hacer bastante daño a los profesores universitarios [...]
Noviembre 20th, 2008 at 5:56
[...] vayan mal es relativamente inevitable. La gente no cree que es culpa del gobierno. Pensad en el sistema educativo ; una reforma en serio supondría hacer bastante daño a los profesores universitarios [...]
Noviembre 22nd, 2008 at 1:16
VSISITA http://www.paseusted.org ESTA DE WOW
Noviembre 23rd, 2008 at 1:21
[...] y me daba cuenta que aunque no lo parezca, ayer ambos hablaban de lo mismo. Citoyen habla de cómo reformar la universidad española (buena suerte), mientras the GS comentaba las paradojas del trabajo voluntario, tanto en internet [...]
Marzo 16th, 2009 at 10:51
[...] todos los que tenemos prejuicios socialdemócratas, cuando pensamos en reformar un país terminamos hablando del sistema educativo pero que en general es una reforma que requiere el uso de tecnologías fuera del alcance de un [...]
Marzo 16th, 2009 at 11:48
[...] todos los que tenemos prejuicios socialdemócratas, cuando pensamos en reformar un país terminamos hablando del sistema educativo pero que en general es una reforma que requiere el uso de tecnologías fuera del alcance de un [...]
Marzo 18th, 2009 at 0:36
[...] de algo y jesus tiene toda la razón en lo de incitar a los alumnos a exigir más. Recordad mi propuesta; si subvencionamos alumnos, no centros y fomentamos la movilidad (con un sistema de convalidaciones [...]
Marzo 18th, 2009 at 7:21
[...] de algo y jesus tiene toda la razón en lo de incitar a los alumnos a exigir más. Recordad mi propuesta; si subvencionamos alumnos, no centros y fomentamos la movilidad (con un sistema de convalidaciones [...]
Agosto 12th, 2009 at 14:17
[...] Franesco, preocupado por el futuro laboral de Citoyen Pero me pregunto qué tipo de militancia, o en qué agrupación, o con qué compañeros y con qué formación orgánica has llegado a estas conclusiones sobre el papel del Estado, que nuestro país se dedica a quitarle el dinero a los pobres para dárselo a los ricos, etc. Sinceramente, compañero (y ahora ya sí estoy seguro de que lo eres, porque me lo has sdicho), deberías revisar tu mensaje, porque ser socialista no significa tener un carné, sino pensar, y sobre todo comportarte, como tal [...]
Enero 27th, 2010 at 14:29
[...] esta innovación y sirvan efectivamente al consumidor y no al empresario, con un sistema educativo funcional orientado a mejorar el capital humano de los individuos, a mejorar su posición en el mercado [...]