Turquía: continúa la lucha entre islamistas y kemalistas

El pasado 14 de marzo Abdurrahman Yalçınkaya, fiscal jefe de la Corte Suprema de Apelaciones de Turquía, presentaba una demanda de cierre contra el Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP). Apenas dos semanas después –el lunes 31-, el Tribunal Supremo del país admitía esta demanda contra el grupo político liderado por el primer ministro Recep Tayyip Erdogan. La decisión se producía por rotunda unanimidad a pesar de incluir el procesamiento del actual Presidente, también miembro de AKP, Abdullah Gül. Una vez expuestos los hechos, cabe plantearse qué es tan grave como para que la Corte de Apelaciones y el Tribunal Supremo se pongan de acuerdo en el inicio del proceso de ilegalización de un partido que, en los último comicios celebrados (julio de 2007), obtuvo algo más del 47% de los votos.
Para entender la problemática turca hemos de remontarnos al final de la I Guerra Mundial (1914-1918). Un derrotado Imperio Otomano, mermado territorialmente tras la firma de los acuerdo de paz, desapareció como entidad política para dar paso a un nuevo estado: Turquía. Bajo la presidencia de Mustafa Kemal, conocido también con el nombre de Atatürk –padre de los turcos- el país inició un intenso y fructuoso proceso de reformas. Estas tenían por objetivo la modernización de Turquía y su conversión en una nación competitiva. El motivo de la actitud de la justicia turca ante los actuales jefes de Estado y de Gobierno es la supuesta traición de estos a las bases nacionales impuestas por Atatürk. Erdogan y Gül son acusados de ir contra las reformas de posguerra, y en especial contra la laicidad del estado; su supuesto carácter islamista parece no concordar con los principios del estado turco.
Lo primero que hay que determinar a la hora de hablar del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) es si realmente es un grupo islamista. En su origen la mayor parte de estos personajes –Erdogan y Gül incluidos- fueron seguidores de Necmettin Erbakan. Este aspiraba a que la política turca volviera a sus antiguas tradiciones religiosas. No obstante, los actuales gobernantes de Turquía se alejaron bien pronto de los planteamientos de su antiguo líder y fundaron un nuevo partido que muchos definen como “islamista moderado”. Se trata de un grupo que defiende la continuidad del actual régimen turco, pero suavizando determinados aspectos laicistas que rozan la paranoia antirreligiosa (Turquía no es hoy un Estado laico, sino laicista) Son partidarios de la modernización del país y de su integración en la Unión Europea. Es más, con el ejecutivo Erdogan se han dado los pasos más importantes en el proceso integrador.
Dicho esto, cabe plantearse si realmente AKP es peligroso para la democracia y el progreso de Turquía. Mi opinión es que no. Entonces ¿de dónde viene la oposición de la justicia del país a este grupo y a sus representantes? ¿Cómo justificamos su actitud? A la muerte de Mustafa Kemal sus seguidores trataron de continuar su obra política. Dos pilares les sirvieron de base para alcanzar ese fin: el partido kemalista –actual CHP, liderado por Deniz Baykal- y el Ejército. Durante varias décadas los primeros han defendido, a través de las urnas, el estado laicista y democrático impuesto por su fundador; mientras que los segundos han intervenido militarmente cuando, tras la derrota electoral del kemalismo, sus rivales amenazaban con desmontar el sistema. Sin embargo, este modus operandi ha ido degenerando poco a poco hasta convertirse en una simple excusa para que determinadas élites nacionales se mantengan en el poder. Su gran rival en los últimos años ha sido AKP, por eso ahora pretenden ilegalizarlo.
En abril de 2007 Turquía sufrió la mayor crisis política de los últimos años. Recep Tayyip Erdogan pretendió aprovechar el final del mandato Ahmet Necdet Sezer para situar como presidente de la República a Abdullah Gül, Ministro de Exteriores y hombre de confianza del líder de AKP. La élite kemalista se opuso tenazmente; no estaba dispuesta a entregar a sus rivales uno de sus últimos bastiones. Ante las presiones de los parlamentarios de CHP y de los altos mandos del ejército, el primer ministro decidió convocar elecciones anticipadas para recabar el apoyo de la población a su proyecto. La maniobra salió según los planes de Erdogan: AKP resultó ganador en los comicios de julio, aumentando su ventaja con respecto a sus rivales. A las pocas semanas, mientras los kemalistas de CHP se sumían en una profunda crisis interna, Gül fue investido presidente.
Los últimos acontecimientos han ensombrecido un tanto el panorama político turco. Tras varios meses de relativa tranquilidad, periodo en el que daba la impresión que Erdogan y los suyos habían vencido las resistencias de la vieja élite, se ha reabierto el debate. De nuevo se cuestiona la legitimidad política del gobierno de AKP. En esta ocasión el ataque viene de otro de los bastiones del kemalismo: el Tribunal Supremo. Esta por ver si, tras vencer en las urnas y lograr mantener al levantisco ejército turco a raya, los islamistas consiguen imponerse a sus enemigos en esta nueva batalla.
Bibliografía:
[1] Historia Universal Contemporánea II; Javier Paredes (Coord.) - Barcelona - Ariel - 2004.
[2] La guerra del mundo: los conflictos del siglo XX y el declive de occidente (1904-1953); Niall Ferguson - Barcelona - Debate - 2007.
[3] El turco. Diez siglos a las puertas de Europa; Francisco Veiga - Barcelona - Debate - 2007.
[4] Turquía, entre Occidente y el Islam: una historia contemporánea; Glòria Rubiol - Barcelona - Viena -2004.
[5] Turquía: el largo camino hacia Europa; Delia Contreras - Madrid - Instituto de Estudios Europeos -2004.
Tags: AKP, Atatürk, Baykal, CHP, Erbakan, Erdogan, Gül, Historia, islamismo, kemalismo, laicismo, Política, Sexer, Turquía, Unión Europea, Yalçinkaya





Abril 18th, 2008 at 6:09 pm
excelente y la presentaciòn bellìsima!! aya te linkeo!!! y te recomiendo
Abril 19th, 2008 at 3:21 pm
qué bien! te pondré un link!
Abril 20th, 2008 at 3:38 pm
A continuación me gustaría reproducir aquí un comentario que ha realizado Hugo Perini en mi otro blog. Se refiere a este artículo, por eso pienso que su lugar esta en “Historia en presente” y no en “Historia, política y autores”. Después de su comentario trataré de responderle.
“sobre este tema carlos, me parece interesante la tesis expuesta por el premio nobel orhan pamuk en su, para mi, maravilloso libro “estambul”
pamuk sostiene allí que la alianza de la alta burguesía estambulí -pro europea y laica, y a la que pertenecía su familia- con el ejército, no tuvo por fin como en latinoamérica, el temor al marxismo, sino más bien, a la posibiliad de una toma del poder por parte de los sectores religiosos en alianza con las familias conservadoras del interior de turquía.-”
Contestación: Pienso que tiene bastante razón, Hugo, aunque yo matizaría algunas cosas. En un principio esa alianza tuvo, como indica Pamuk, el objetivo de neutralizar a los elementos islamistas. Más tarde, ante el auge del marxismo y el repliegue de los aspectos religiosos, tomó un cariz anticomunista. Incluso en esa época, como medio para debilitar a los marxistas, se favoreció el fortalecimiento de los grupos islamistas. Francisco Veiga, en su obra “El turco. Diez siglos a las puertas de Europa”, defiende esta tesis. Cuando en los años ochenta el islamismo volvió a ganar adeptos, al tiempo que el marxismo los perdía, cambió otra vez la postura de los kemalistas. El enemigo pasó a ser el partido de Necmettin Erbakan.
En mi opinión, las fuerzas kemalistas han jugado siempre a debilitar a su principal rival a costa de fortalecer al más débil. ¿Islamismo o marxismo? Da igual, lo importante es mantenerlos a raya para conservar el poder.
Abril 20th, 2008 at 5:08 pm
interesante tesis carlos
de ahora en mas cuando visite este blog, aqui dejare mis comentarios
Abril 24th, 2008 at 1:21 pm
Tendría que leer el libro de Orhan Pamuk para contrastarlo con la información que tengo -extraída de los libros de la bibliografía-; Veiga y Contreras sostienen la tesis que he expuesto. De todas formas, cuando lo lea -si saco tiempo- te doy mi opinión.
Profeballa y Marta, gracias por el link.
Junio 30th, 2008 at 9:55 pm
Apreciado Carlos,
Tengo unos de comentarios respecto a tu tesis:
- “En su origen la mayor parte de estos personajes –Erdogan y Gül incluidos- fueron seguidores de Necmettin Erbakan. Este aspiraba a que la política turca volviera a sus antiguas tradiciones religiosas. No obstante, los actuales gobernantes de Turquía se alejaron bien pronto de los planteamientos de su antiguo líder y fundaron un nuevo partido que muchos definen como “islamista moderado”. Se trata de un grupo que defiende la continuidad del actual régimen turco, pero suavizando determinados aspectos laicistas que rozan la paranoia antirreligiosa (Turquía no es hoy un Estado laico, sino laicista) Son partidarios de la modernización del país y de su integración en la Unión Europea.”
Teniendo orígenes ligados al Sr. Erbakan, no creerás que es fruto de la casualidad que el Sr. Erdogan abandonase sus principios y pasara a ser moderado de la noche al día, ¿verdad? Este personaje ha repetido varias veces que el proceso de integración en la UE, al igual que la democracia, para él es un medio de obtener sus objetivos, no un fin. Es decir, la democracia como medio le permitirá obtener como fin un régimen religioso para Turquía. Esto puede ser difícil de percibir desde la distancia, ya que el tema del velo es solo un primer paso para su partido, ya que obteniendo ciertas “libertades” religiosas, el cambio será mucho más sencillo para su partido. En cuanto a la paranoia antirreligiosa, el Kemalismo se basa en la separación de la religión de los asuntos educativos, culturales y legales, y no solo una separación entre el gobierno y la religión.
- “Dicho esto, cabe plantearse si realmente AKP es peligroso para la democracia y el progreso de Turquía. Mi opinión es que no.”
Respetando tu opinión, y añadiendo a lo arriba mencionado, creo que es difícil percibir el peligro que supone el AKP mediante la lectura de varios textos y mirando la situación desde la periferia. Cabe recordar que el Sr. Erdogan hizo un juramento para convertir a Turquía en un estado religioso, restableciendo la sharia (el texto completo del juramento se encuentra en el archivo de militar de Trabzon - “Trabzon Tire Askeri Arsivi”). Es más, el propio partido de Erdogan tuvo que cambiar la legislación para que éste accediera a la posición de primer ministro, ya que el tribunal constitucional no le permitió acceder a ese asiento debido a que sus actos iban en contra de un gobierno laico. Es decir, el AKP ajusta la democracia según su conveniencia.
Convendría que leyeses sobre Fetullah Gulen, el principal artífice de que los grupos religiosos de Turquía se juntaran para formar el AKP. Este personaje declaró recientemente que “los terroristas son igual de despreciables que los ateos”, lo cual ya te dará una idea del nivel de devoción a su religión.
Como último comentario, me gustaría recordarte que el Kemalismo no es algo que solo persigan las élites para mantenerse en el poder. Hay más partidos Kemalistas que el CHP, y todos ellos, en mayor o menor grado, apoyan las reformas de Ataturk. Las reformas instauradas por Mustafa Kemal han servido para que el pueblo turco progrese en una dirección modernista, pero siempre preservando su identidad. Como simple ejemplo, dichas reformas son las que permiten que las muchas detractoras del mismo (las cuales se tapan con el velo y piden a gritos su libertad para hacerlo en todos los lugares que se les antoje) tengan el derecho de votar, conducir, o simplemente comportarse como lo que son, un miembro más de la sociedad turca. Una de estas mujeres recientemente salió en público repudiando a Mustafa Kemal Ataturk y sus reformas, y declarando que adora a Ali Khamenei, líder supremo de Irán. Cabría recordarle a esta chica que bajo el régimen de éste último, ella no tendría libertad alguna para expresar dichos sentimientos en público. Y éste solo es un ejemplo de la dirección en la que se encuentra la sociedad turca bajo el mandato del Sr. Erdogan.
Recientemente leí un articulo de opinión, en un medio estadounidense, que describe el sentimiento turco sobre el gobierno del AKP: http://www.latimes.com/news/opinion/la-oew-serdar28mar28,0,4427816.story
Finalmente, te dejo con unas perlas, traducidas al castellano, del Sr. Recep Tayyip Erdogan:
“No se puede ser laico y musulmán a la vez, o uno es laico, o musulmán. Las dos cosas a la vez causan un magnetismo opuesto, es imposible, las dos a la vez no pueden ser.”
“La democracia es como un tranvía. Te subes hasta que llegas al destino, y luego te bajas del carro.”
“La república, el laicismo, estas cosas no dan de comer.”
“Todas las escuelas serán religiosas.”
“Gracias a dios soy un sirviente de la sharia.”
Un saludo.