Constelaciones y signos del Zodiaco
Hoy en día, ya iniciado el siglo XXI, aún hay gente que confunde la astronomía con la astrología, o que piensa que ésta última puede realmente predecir algo. El año pasado, se llegó a publicar el titular “Cazadores de planetas: Astrólogos que rastrean el universo en busca de mundos desconocidos” en el suplemento semanal de El País; afortunadamente se debió de tratar de una simple errata, ya que en el artículo se hacía mención a astrónomos, y no a astrólogos. Y sin embargo, pese a su similar nombre, la astronomía y la astrología son cosas muy diferentes. Y es que, por mucho que les pese a algunos, la astronomía es una ciencia, y la astrología no lo es.
Antiguamente, ambas disciplinas estaban mezcladas, pues el interés del hombre en observar las estrellas y cartografiar el cielo observable, se basaba fundamentalmente en la creencia de que los eventos astronómicos guardaban alguna relación con lo que sucedía en el mundo terrenal. Pero no hay que olvidar que esos mismos hombres creían que las tormentas, terremotos y demás fenómenos naturales más o menos dañinos, eran consecuencia de algún dios encolerizado. La astrología no ha pasado ni un sólo control científico, es decir, no ha realizado ni una sola predicción precisa en experimentos controlados. Y hago hincapié en el adjetivo precisa, ya que predicciones del tipo “vas a recibir una sorpresa que no esperabas” son tan vagas que seguramente se cumplan para la mayoría de personas. Así, la Mecánica Clásica de Newton no nos dice sólo que si empujamos un objeto se mueve, sino que nos dice exactamente qué aceleración adquiere, en función de la fuerza aplicada y de la masa del objeto, todas magnitudes perfectamente medibles y cuantificables. Y podemos empujar cuantos objetos queramos, cuantas veces queramos, que los datos obtenidos confirmarán la teoría.
El Zodiaco
Como decía, en sus orígenes, astrología y astronomía eran una misma cosa. Al compartir un mismo origen, existe un vocabulario común a ambas que puede llevar a confusión, dado que una misma palabra se utiliza para referirse a cosas que aparentemente son iguales, pero que en el fondo tienen importantes diferencias. Uno de esos elementos comunes, y creo que el más incomprendido, es el famoso Zodiaco (o Zodíaco, que es más correcto, aunque ambas voces están recogidas por el DRAE). Cuando uno oye hablar del Zodiaco, inevitablemente le vienen a la cabeza los 12 signos zodiacales y el horóscopo occidental, que todo el mundo asocia a la astrología. Sin embargo, existe un Zodiaco astronómico, al igual que 12 constelaciones con el mismo nombre que los 12 signos conocidos por todos.
¿Qué es exactamente el Zodiaco? Veamos, sabemos que la Tierra rota sobre sí misma, y que a su vez traza una órbita alrededor del Sol, al igual que el resto de planetas. Para un observador situado en la superficie de Tierra (es decir, para casi todo el mundo), parece que es el resto de objetos los que se mueven alrededor de nosotros. No sólo el Sol y la Luna, sino también las estrellas, parecen girar en torno a un punto fijo del cielo, de este a oeste. Si contemplamos el estrellado cielo nocturno durante varias noches, comprobaremos que las estrellas parecen mantener su posición entre ellas, noche tras noche, como si fueran puntos fijos en una inmensa bóveda que gira sobre nosotros. De hecho, se suele usar el término de bóveda celeste para referirse a esta esfera imaginaria, aunque conviene no olvidar que en realidad las estrellas se encuentran a distancias muy dispares de nosotros, y que la bóveda celeste es una mera proyección que resulta cómoda cuando lo único que nos importa es la posición de las estrellas en el cielo visible.
Debido a que la Tierra se mueve alrededor del Sol, la cara no iluminada de nuestro planeta “apunta” hacia una dirección diferente cada noche. Esto quiere decir que desde nuestro punto de vista, esa bóveda celeste que hemos imaginado, parece “adelantarse” noche tras noche. Las estrellas salen y se ponen cada vez antes, de forma que a medida que pasan los días y semanas, hay estrellas que dejamos de ver (pues aún hay luz solar cuando están encima del horizonte) y nuevas estrellas que antes no habíamos visto. Al cabo de un año completo, como era de esperar, volvemos a la posición inicial, de forma que volvemos a ver las mismas estrellas en las mismas posiciones y a las mismas horas. Hay que indicar que en realidad, las estrellas sí se mueven unas con respecto de otras, pero debido a la enorme distancia a la que se encuentran, su desplazamiento aparente es tan pequeño en la mayoría de los casos, que es inapreciable. Podemos afirmar que la disposición de las estrellas ha variado muy poco a lo largo de la historia.
Dado que los planetas se mueven también alrededor del Sol, a distintas velocidades, es fácil deducir que éstos se distinguirán por su rápido movimiento noche tras noche, con respecto a la bóveda celeste. De hecho, la palabra planeta proviene del griego planétes (πλανήτης), que significa errante. Los planos de las órbitas de los planetas de nuestro Sistema Solar, tienen muy poca inclinación entre sí. Tomando como referencia el plano de la órbita de la Tierra, al que se llama eclíptica, el plano orbital de mayor inclinación es el de Mercurio, con unos 7º (el de Plutón es de 17º, pero como ya no se considera planeta, podemos olvidarnos de él). Esto quiere decir que desde nuestro punto de vista, el Sol y los planetas parecerán moverse en una estrecha franja de la bóveda celeste. Pues bien, esta franja es lo que se conoce como Zodiaco.
Los antiguos griegos, al igual que el resto de civilizaciones interesadas en el firmamento, imaginaron diferentes figuras formadas por estrellas aparentemente próximas entre sí, a las que llamaron constelaciones. Es importante hacer notar que las estrellas de una misma constelación, parecen cercanas entre sí únicamente por efecto de la perspectiva, pero que en realidad no tienen ninguna relación entre sí. Es como si miramos la Luna y extendemos la mano hacia ella. La Luna y nuestra mano parecerán muy cercanas entre sí, pero en realidad están separadas cientos de miles de kilómetros. Nuestros pies están muchísimo más cerca de nuestra mano, aunque tengamos que mirar hacia abajo para verlos. Es un error muy común el creer que las estrellas de una misma constelación están vinculadas de alguna manera. También es importante hacer notar que las constelaciones son una invención del hombre, para dividir el cielo en partes pequeñas, y orientarse en él. Una vez se ha observado todo el cielo, no tiene sentido hablar de “descubrir” nuevas constelaciones, al igual que no tiene sentido el descubrir nuevos puntos cardinales, o nuevas provincias en nuestro país.
En aquella época, la franja zodiacal atravesaba las constelaciones de Aries, Tauro, Géminis, Cáncer, Leo, Virgo, Libra, Escorpio, Sagitario, Capricornio, Acuario y Piscis. Por tanto, el Sol y los planetas se encontraban siempre en alguna de esas constelaciones. No es casualidad que haya exactamente 12 constelaciones zodiacales, una por cada mes, sino que es intencionado. Recordad que tanto nuestro calendario como las constelaciones, son invención del hombre. De hecho, antiguamente la constelación de Libra formaba parte de la del Escorpión, y representaba sus pinzas. Fueron los romanos los que decidieron dividir esta constelación en 2, y así tener un total de 12.
He dicho que el sol atraviesa la bóveda celeste, recorriendo el Zodiaco. ¿Cómo es posible si de día no hay estrellas? Bueno, aunque no podamos verlas por la luminosidad del cielo diurno, las estrellas están ahí. Nadie se las ha llevado. Y observando y cartografiando cuidadosamente el cielo, podemos calcular qué estrellas hay “detrás” del Sol. Así, cuando el Sol se encontraba en la constelación de Aries, los nacidos esos días estarían bajo el influjo de Aries. Aquí podemos ver una primera diferencia entre astronomía y astrología, ya que las constelaciones zodiacales no tienen el mismo tamaño. Sin embargo, independientemente de este hecho, la astrología divide el zodiaco en 12 partes iguales.
Precesión de los equinoccios
Fijaos que estoy hablando en pasado: En aquella época…, atravesaba las constelaciones de… ¿Es que ya no es así? Pues no. El eje de rotación terrestre no permanece fijo con respecto a la bóveda celeste, sino que oscila lentamente, al igual que ocurre con una peonza. Esto es debido a las fuerzas gravitatorias del Sol y la Luna, y a que la Tierra no es realmente una esfera perfecta. Esta oscilación es doble. Por un lado, eje terrestre pivota, de forma que su posición con respecto a las estrellas, varía poco a poco, completando un giro completo cada 25.780 años. Este movimiento se conoce como precesión de los equinoccios. Por otro lado, la inclinación del eje oscila levemente, en un movimiento similar a una vibración, completando una oscilación completa cada 18,6 años. Este movimiento se conoce como nutación.
La nutación no tiene demasiada relevancia, ya que el desplazamiento del eje es muy pequeño (la oscilación es de unos 9 segundos de arco). Pero la precesión de los equinoccios sí es muy importante. El eje terrestre tiene una inclinación media de casi 23,5º con respecto a la perpendicular al plano de la órbita. Eso quiere decir que llega a haber un desvío máximo de 47º.
Llegados a este punto, debemos detenernos para explicar un par de conceptos más. Hemos definido la bóveda celeste como una esfera imaginaria que engloba la Tierra. Aunque no lo he mencionado explícitamente, esta esfera es concéntrica con la Tierra. Bien, si trazamos una línea a lo largo del eje de rotación terrestre, hasta cortar la bóveda celeste, tendremos dos puntos de intersección, que se llaman polos celestes. La bóveda celeste parece girar alrededor de estos puntos, y puesto que la Estrella Polar está muy cerca del polo norte celeste, desde el hemisferio norte parece que el resto de estrellas giran alrededor de aquélla a lo largo de la noche. Si ahora imaginamos un plano que atraviese nuestro planeta por su ecuador, la línea de corte de este plano con la bóveda celeste se llama ecuador celeste. Como veis, conceptualmente es muy simple. Los polos celestes son proyecciones de los polos terrestres sobre la bóveda celeste, y el ecuador celeste es la proyección del ecuador terrestre.
El Sol, en su movimiento aparente a través de la bóveda celeste, traza una línea imaginaria llamada eclíptica. Sí, es el mismo nombre se da al plano de la orbita terrestre. Puesto que la inclinación entre el eje terrestre y la perpendicular al plano orbital es de 23,5º, es fácil darse cuenta de que el plano ecuatorial y el plano orbital tienen esa misma inclinación entre ellos (puesto que son perpendiculares a las rectas mencionadas), y por tanto, el ecuador celeste y la eclíptica forman ese mismo ángulo en sus puntos de corte, que obviamente, son dos.
Cuando el Sol se encuentra exactamente en uno de esos puntos, se produce un equinoccio. En ese instante, el eje terrestre está contenido en un plano perpendicular al plano orbital y tangente a la órbita, y el Sol estará perpendicular sobre algún punto del ecuador (allá donde sea el mediodía solar). Además, en todo el mundo, la duración de ese día será igual a la de la noche. Los equinoccios marcan el inicio de la primavera y del otoño, y precisamente reciben el nombre de equinoccio de primavera y equinoccio de otoño. Antiguamente, esos puntos de corte se encontraban en las constelaciones de Aries y Libra, y se les denomina punto Aries y punto Libra, respectivamente. El punto Aries tiene una especial relevancia en astronomía, ya que es el origen de coordenadas celestes. Al igual que para localizar un punto en nuestro planeta, utilizamos la longitud y la latitud, y el origen de coordenadas está en el punto de corte entre el ecuador y el meridiano de Greenwich, los astrónomos utilizan la ascensión recta (equivalente a la longitud) y la declinación (equivalente a la latitud) para localizar un punto en la bóveda celeste, utilizando el punto Aries como origen de coordenadas.

Fijaos que sigo utilizando tiempos verbales pasados, para referirme a las posiciones de estos puntos. Esto es debido a que el fenómeno de la precesión de los equinoccios hace que la eclíptica, y por tanto los puntos Aries y Libra (y lógicamente, la franja zodiacal) se desplacen por la bóveda celeste. Actualmente, el punto Aries no se encuentra en la constelación de Aries, sino en la de Piscis, mientras que el punto Libra se encuentra en la de Virgo. Con el resto de constelaciones ocurre lo mismo, de forma que cuando astrológicamente nos encontramos bajo el influjo de un signo, en realidad el Sol se encuentra en la constelación anterior.
Además, puesto que toda la eclíptica se desplaza, actualmente atraviesa no sólo las famosas 12 constelaciones zodiacales, sino también la de Ofiuco, habiéndose reducido mucho el tránsito por Escorpio. No sólo eso, sino que como la franja zodiacal no es una línea, sino que tiene ancho (unos 14º), atraviesa más constelaciones, como Cetus (la Ballena), Orión o Sextante.
Signos del Zodiaco
Esto no supone ningún problema para los astrólogos, ya que ellos no utilizan realmente las constelaciones, sino que han dividido la franja zodiacal en 12 partes iguales, como ya he dicho, y que además, están fijas con respecto al punto Aries, de forma que sigan su precesión. A estas partes las han llamado signos, de forma que no es lo mismo la constelación de Aries que el signo de Aries. Pero fijaos que al hacerlo, en realidad han eliminado cualquier supuesta influencia de los astros y cualquier intento de dar un atisbo de racionalidad. Los nacidos entre el 21 de marzo y el 19 de abril son Aries, pero no porque el Sol se encuentre en la constelación de Aries en ese periodo, ya que en realidad se encuentra en la de Piscis, sino porque se encuentra en una región a la que han llamado signo de Aries. Es decir, ya no son las estrellas las que nos influyen, sino unos entes etéreos surgidos de dividir arbitrariamente el año, que reciben el nombre de unas constelaciones que el Sol atravesaba durante dichos periodos, hace más de 2.000 años.
Así que cualquiera que intente justificar la astrología, y darle algún viso de ciencia, aludiendo a las posibles influencias gravitatorias o electromagnéticas de las estrellas (algo absurdo debido a las inmensas distancias a las que se encuentran), puede irse olvidando. Con la invención de los signos del Zodiaco, la astrología se ha separado definitivamente de la astronomía, convirtiéndose en una mera superstición.





November 20th, 2006 at 23:44
Fantastico. En pocos parrafos aclaradas de forma sencilla y directa un monton de dudas que siempre habia tenido.
Sigo desde hace tiempo malaciencia, y creo que a partir de ahora sere tambien un asiduo a este blog.
Gracias.
November 21st, 2006 at 10:09
Constelaciones y signos del Zodiaco…
Excelente articulo que nos revela cual fue el origen de los signos del zodiaco y de como hoy en dia,debido a los movimientos de nuestro planeta, nacer bajo la influencia de un signo ya ha perdido su razón de ser….
November 21st, 2006 at 11:05
Siento que siendo este un art’iculo para aclarar que la astronom’ia no sabe ni de que habla te hallas olvidado de la misma constelaci’on que los astr’ologos. S’i porque son 13 las constelaciones zodiacales que se observan en el cielo, y no 12. Y es que la pobre Ofiuco [http://es.wikipedia.org/wiki/Ofiuco] a sido relegada, tal vez por evitar ese n’umero aciago que trae la mala suerte a aquellos que lo sustentan o (en realidad) debido a la precesi’on terrestre que nos cambia las estrellas de lugar con el paso de los agnos.
De todas formas este es el mejor aspecto de los blocs, la interactividad con los lectores.
Un saludo
November 21st, 2006 at 11:18
Soy un bocazas, resulta que al final del articulo lo dice… je je je
Esto me pasa por empezar a comentar antes de terminar de leermelo.
Perd’on por la metedura,
un saludo.
November 21st, 2006 at 16:54
Magnífico artículo: yo he intentado explicar lo mismo en varias ocasiones a astrólogos y aficcionados y aquí me das datos extras que desconocía por completo y que me valdrán en próximas ocasiones: eso de la división de escorpio en dos ¡qué maravilla!
Ps: Soy de signo zodiacal tauro ¡pero con sol en aries! Sabia respuesta la de mi padre cuando le dije que no era cancer como siempre había pensado, si no géminis: “Puede ser” xD
November 21st, 2006 at 17:26
Dice meneame.net que “nacer bajo la influencia de un signo ya ha perdido su razón de ser….” Yo pregunto ¿Cuándo la tuvo? ¿Eran ciertas las afirmaciones de la astrología cuando los signos coincidían con las constelaciones?
November 21st, 2006 at 23:38
Hola,
Quizás es absurdo, como dices, pensar que la influencia astronómica exista en relación a las echas de nacimiento. Sin embargo, pienso a veces que psicológicamente puede influir mucho la estación del anho en que se nace. Por ejemplo, alguien nacido en un frío invierno puede desarrollar una personalidad distinta que la de quien pasó sus primeros meses de vida en un clima templado.
Quizás por ahí podría justificarse el Zodiaco. Pero tendríaque admitir que ya no es ASTROlogía.
December 4th, 2006 at 9:17
En primer lugar quería contar que he llegado aquí mediante google al buscar temas relacionados con las constelaciones que tienen nombre de signos zodiacales y conocer la relación que había entre estos signos cuando los utiliza un astrólogo o un astrónomo, y la verdad, ha sido totalmente aclaratorio leer este artículo.
Mi interés al respecto no es porque me interese lo mas mínimo la astrología, sino porque estoy interesado -la verdad es que ando informándome, aun no me posiciono ante ella- en un tipo de agricultura llamada biodinámica en la cual se cree que hay unas energías cósmicas que influyen en las plantas y se trata mucho el tema de las cosntelaciones zodiacales y se estudian sus influencias sobre los seres vivos.
Por ello muchas gracias al autor.
————-
Respecto a:
Cuando el autor afirma lo anterior, entiendo que lo dice respecto la astrología y todo esto que algunas personas intentan conocer la psicología, la manera de actuar e incluso a predecir el futuro de las personas basándose en ello.
Pero realmente cree que no pueden influir las energías cósmicas sobre la vida en la tierra. Lo digo porque en agricultura biodinámica precisamente si que se cree en la influencia que estas fuerzas cósmicas generan en la vida, y precisamente esto es lo que estudian haciendo muchos experimentos de campo con vegetales, analizandolos en las siembras y al cosecharlos, analizándolos químicamente y observando, por ejemplo, la cantidad de nitrógeno que adquieren según en que influencias planetarias se han cosechado.
Incluso se editan calendarios biodinámicos que recomiendan ciertos días, segun el tipo de plantas, para sembrar, trabajar la tierra, cosechar, mover el estiercol. Y tambien van mas allá recomendando los mejores días para cortarse el pelo según sea la intención de que crezca éste mas abundante o que tarde mas en crecer. Esto es solamente algunos ejemplos.
Sobre la agricultura biodinámica, unos ejemplos de una editorial que trata el tema:
http://editorialrudolfsteiner.com/catalogo/index.php?cPath=38&osCsid=d94afad3f4187469f10219f28a52dda7
La verdad es que en esta editorial se tratan otros temas que me parecen bastante extraños y que no tengo en cuenta. Quiero dejar bien claro que solamente me interesa conocer si hay relación en la influencia de las energías cósmicas y la vida en la tierra, concretamente sobre las plantas, y parece ser que algunas personas hacen trabajos de campo estudiando el tema; trabajos que en principio parecen ser científicos.
Espero vuestros comentarios.
Un cordial saludo y muchísimas gracias por la aportación y por permitir mis preguntas.
Josep.
josepvng@gmail.com
.
December 4th, 2006 at 9:24
Hay una cita del autor del texto, que es la que estoy comentando en mi anterior aportación, que no ha salido publicada en mi anterior exposición y la voy a poner ahora, en el lugar donde debería haberla puesto.
Perdonen las molestias
————-
Respecto a:
“Así que cualquiera que intente justificar la astrología, y darle algún viso de ciencia, aludiendo a las posibles influencias gravitatorias o electromagnéticas de las estrellas (algo absurdo debido a las inmensas distancias a las que se encuentran), puede irse olvidando. Con la invención de los signos del Zodiaco, la astrología se ha separado definitivamente de la astronomía, convirtiéndose en una mera superstición.”
Cuando el autor afirma lo anterior, entiendo que lo dice respecto la astrología y todo esto que algunas personas intentan conocer la psicología, la manera de actuar e incluso a predecir el futuro de las personas basándose en ello.
[...]
Gracias de nuevo
Josep.
.
December 13th, 2006 at 20:16
Formidable artículo. En mi opinión no es que me considere un escéptico en todo lo relacionado con la astrología y las fuerzas cósmicas, simplemente no creo para nada en ello. Si creo sin embargo en la influencia de la Luna en los cultivos, podas, etc. que puede ser debido a la presión que ejerce sobre la savia de las mismas, lo mismo que puede influir en personas y animales. Pero aparte de la Luna (y el Sol por supuesto), no hay nigún otro cuerpo celeste que modifique o altere nuestros comportamientos.
A pesar de mi “ateísmo” en la astrología, en una visita al planetario de Pamplona (recomendable y donde me empezó a entrar el gusanillo por estos temas), no pude evitar el comprarme una colección de postales de un Zodíaco navarro que se adquiría en la tienda de recuerdos.
Sorpresa cuando lo abrí en casa y tenía 14 postales en vez de 12 y mayor sorpresa aún cuando yo que me creía Aries soy de otro signo que es el más raro que habéis conocido y que lo cita el autor en su artículo.
Efectivamente, (os doy mi palabra) que nací en la noche del 27 al 28 de Marzo.
¿Sabéis de que signo soy?.
Un cordial saludo.
December 15th, 2006 at 22:46
[...] Pues bien, ese giro completo de 360º exactos se denomina día sidéreo. Formalmente se define como el tiempo transcurrido entre dos transitos consecutivos del primer punto de Aries (o simplemente punto de Aries, del que hablé en mi primer artículo, y que es el corte entre el ecuador celeste y la eclíptica), sobre nuestro meridiano. Por el contrario, el tiempo transcurrido entre dos transitos consecutivos del Sol por nuestro meridiano (un giro de 360º y “un poquito”) se denomina día solar. Éste es nuestro día de 24 horas (es decir, 86.400 segundos exactos) que todos conocemos y utilizamos (en realidad, hay una pequeña diferencia debida a variaciones en la rotación terrestre, que actualmente produce un error acumulativo de 0,7 segundos por año), mientras que el día sidéreo dura 23 horas, 56 minutos y 4 segundos. [...]
January 4th, 2007 at 17:43
yo creo k es una pag bastant buena aunk tiene algunos fayos y kjas .
February 18th, 2007 at 9:26
Que solo quiero decir que la web esta muy bien… y que se puede aprender mucho con ella… también dar la enorabuena a los creadores porque estan teniendo un exito increible… con esto me despido.
Muchos Besos
Blanca
March 8th, 2007 at 18:13
Josep… difiero un poco contigo , ya que las distancias por mas lejanas que esten podemos sentir sus efectos, esta demostrado cientificamente en los radiostelescopios que estamos siendo bombardeados continuanmente por particulas energeticas de constelaciones, planetas, estrella etc, todo el universo y universos estan relacionados con unas interconexiones de energia que nuestra mente humana finita le resulta un poco complicado entender pero a una mente inteligente puede comprenderlo.. saludos
May 9th, 2007 at 14:39
Alejandro
Siento discrepar contigo, pero está absolutamente demostrado que los efectos disminuyen como la inversa del cuadrado de la distancia (si fuera de otro modo distinto, aunque fuera milimésimo, ahora no podría estar sentado en el PC, escribiendo esto), de modo que más influencia tiene un gramo de sal en la cocina que todo Mercurio.
Por cierto, la energía no tiene “interconexiones”. A no ser que te refieras a los fotones o partículas semejantes que están perfectamente estudiados por la ciencia.
June 10th, 2007 at 14:47
Me llaman mucho la atención frases del autor del artículo como por ejemplo: “por mucho que les pese a algunos, la astronomía es una ciencia, y la astrología no lo es.”
No creo que sea demasiado científica semejante afirmación lapidaria. Pero, ¿qué temes? Nunca encontrarás la verdad si no te adentras en territorios desconocidos, si sólo repites lo que te enseñaron en la escuela aquellos que fundamentan sus verdades en el miedo a ser sorprendidos, asombrados por la realidad.
O la de algunos comentaristas, tales como: “En mi opinión no es que me considere un escéptico en todo lo relacionado con la astrología y las fuerzas cósmicas, simplemente no creo para nada en ello.” Que demuestran que lo suyo es una cuestión de opinión y creencia, lo mismo que se reprocha a la astrología.
Os recomiendo que leáis a Feyerabend (por ejemplo, Contra el Método). Comprobaréis que la mayoría de vuestra afirmaciones “científicas” no pasan de meros apriorismos, opiniones, dogmas o creencias.
Que yo sepa (y no soy astrólogo) la astrología no habla de influencias de las constelaciones, estrellas o signos, sino de planetas en signos y de sus relaciones, que es algo muy distinto. Las constelaciones son una creación humana, evidentemente, igual que los signos. Pero, su modelo quizá describa las correspondencias implícitas en los ritmos naturales que hacen que la vegetación y los animales pasen por distintos momentos en un ciclo o ciclos de ciclos (diarios, anuales, etc.)
Os dejo estas breves reflexiones para que penséis un poco antes de hacer afirmaciones sobre cosas que desconocéis. Tras vuestra pretensiones ciéntíficas no hay sino datos mal interpretados, conclusiones mal argumentadas. Si la luna influye sobre los seres vivos, sobre las plantas y los cristales como parece demostrado, porque no ampliar el campo de investigación a los planetas y a las relaciones entre ellos. Negarse a hacerlo en base a principios, opiniones, creencias, no parece demasiado científico.
Un saludo y mi sincera enhorabuena por el artículo, que en lo que se refiere a datos y descripciones es perfecto.
Luis Lucena Canales
http://eljaina.wordpress.com
July 20th, 2007 at 20:27
Necesito por favor me orienten como realizar un arepresentacion de la boveda celeste para un experimento en una feria cientifica , lo referente a materiales , metodologia y como construirla, gracias por su cooperación.
October 24th, 2007 at 11:01
“por mucho que les pese a algunos, la astronomía es una ciencia, y la astrología no lo es.”
No creo que sea demasiado científica semejante afirmación lapidaria.
Pues no es más que una conclusión lógica de la siguiente afirmación, también presente en el artículo:
“La astrología no ha pasado ni un sólo control científico, es decir, no ha realizado ni una sola predicción precisa en experimentos controlados.”
Veo que no conoces la cencia ni el método científico. La ciencia no afirma categoricamente. Un verdadero científico debe estar abierto a que una teoría o ley que se ha considerado como verdadera durante siglos, sea errónea. Pero hay que demostrar que es errónea, y hacerlo con hechos y experimentos. No vale que que alguien diga que no es cierta, y no aporte un experimento realizable que corrobore su afirmación. Y cuanto más establecida esté una teoría, más contundente debe ser la evidencia empírica para rebatirla.
Y con la astrología sucede exactamente eso. No hay experimentos que la avalen, y sí que la contradigan. Es así de simple.
Respecto a la luna, la influencia que tiene en la vida es muy fácil de explicar, y no se debe a “mecanismos ocultos”: la gravedad y la luminosidad. Al estar tan cerca, la gravedad lunar influye notablemente en nuestro planeta, y causa las mareas. Este fenómeno indudablemente influye en la vida marina y costera. Por otro lado, su enorme y periódica variación en su luminosidad (las fases) puede influir en comportamientos de seres vivos, relacionados con la luz.
Pero ya está. No hay nada místico en ello.
October 26th, 2007 at 5:34
excelente, pocas veces en la web encontramos articulos tan bien referenciados cintificamente, estos son los ejemplares que necesitamos en el internet
December 4th, 2008 at 3:31
los felicito, a pesar de ser una publicación del año pasado he dado con el clavo, llevo mas de tres horas buscando informacion y grax a uds. la encontre, con respecto a la agricultura biodinámica…
y después de leer el articulo completo más los comentarios se puede decir que la información esta tomada desde un punto de vista serio y eso es lo que falta actualmente en sitios como estos… se agradece toda la ayuda.
suerte y salu2
ya los agregue a mis favoritos
September 15th, 2009 at 1:15
La bóveda celeste es la que illumina el mundo .Gracias
September 17th, 2009 at 20:11
esta bien gracias por aclararlo
September 17th, 2009 at 20:12
jajaja es una mierda lo que an escrito gillipollas si que se puede predecir el futuro por los astros
September 17th, 2009 at 20:16
me siento mal pero no publiken taradeses