Capital y Proceso Productivo
Enero 10th, 2010 by KantorA pesar de nuestras diferencias metodológicas, Juan Ramón Rallo es uno de los economistas con los que me siento más afín. Esto se debe a varios puntos de acuerdo fundamentales: estamos de acuerdo en que la actividad de la banca de reserva fraccionaria no crea dinero, sospechamos de que hay una fuerte relación entre la transformación de plazos y el lado financiero del ciclo económico, tenemos un enorme interés por la relación entre riqueza y renta (y por su representación contable) y estamos de acuerdo en que no son las rigideces nominales en los precios, sino la naturaleza no fungible del capital lo que hace posible el ciclo económico.
No obstante, aparte de las diferencias metodológicas, tenemos algunas más materiales sobre la interpretación de algunos conceptos económicos. La primera es que mientras Juan Ramón considera que la transformación de plazos hace inevitable el ciclo económico, yo creo que existe un nivel en el descuadre en plazos de los balances bancarios que es compatible con la estabilidad económica. Este es un tema muy difícil que no voy a discutir aquí (¡ni en los comentarios!).
La otra diferencia fundamental es que su Teoría del Capital es ortodoxamente austríaca, y la teoría del capital de Hayek es tan escandalosamente errónea, antinatural e ininteligible que probablemente se cargó a la Teoría Austríaca en los años treinta, y sigue siendo con gran diferencia lo que más ha contribuido a desprestigiar a la Escuela Austriaca hasta hoy. “Precios y Producción” es un libro abrumador sobre el ciclo económico, que propone un programa de investigación sólido y enormemente avanzado para su época (basado en el efecto Cantillon), pero los capítulos, y sobre todo los diagramas dedicados a la Teoría del capital generan la sensación de que lo que se entiende es abismalmente erróneo, y lo que puede ser cierto no se entiende.
¿Por qué falla la Teoria de Hayek? Una explicación de la Teoría Austríaca del Capital se encuentra en el libro de Jesus Huerta de Soto, “Dinero, Crédito Bancario y Ciclos Económicos”, capítulo V, página 218.
Dice Huerta de Soto:
“Podemos denominar bienes de capital a las etapas intermedias de cada proceso de acción, subjetivamente consideradas como tales por el actor. O, si se prefiere, bien de capital será cada una de las etapas intermedias, subjetivamente considerada como tal, en las que se plasma o materializa todo proceso productivo emprendido por el actor”
“La condición sine qua non para producir bienes de capital es el ahorro, entendido como la renuncia al consumo inmediato. En efecto, el actor sólo podrá alcanzar sucesivas etapas intermedias de un proceso de acción cada vez más alejadas en el tiempo si es que, con carácter previo, ha renunciado a emprender acciones con un resultado temporal más próximo, es decir, si ha renunciado a la consecución de fines que satisfacen inmediatamente necesidades humanas y que temporalmente son inmediatos”
En la página 233, Huerta de Soto describe la estructura productiva de la misma forma que Hayek, y realiza diagramas análogos. El punto fundamental es que según la Teoría Austríaca del capital, los bienes de avanzan a través de la estructura productiva hasta “madurar en el consumo”. Hayek llama capital a todos los bienes que están “madurando” hacia el consumo, y entiende que los aumentos del ahorro permiten que los bienes puedan madurar durante más tiempo, obteniéndose un consumo “superior” al precio de obtenerlo “más tarde”.
La idea de que los bienes deben madurar hacia el consumo no es necesariamente errónea: es cierto en el caso del vino, exactamente tal y como lo describe Hayek. Es cierto también que en la agricultura hay procesos, como la maduración del fruto en el árbol donde en efecto, un bien madura en el tiempo hacia el consumo. Pero del mismo modo que la intuición de “madurar hacia el consumo” tiene un significado evidente y sólido en el caso del fruto, ¿qué quiere decir en el caso del árbol del que cuelga el fruto? ¿Madura un árbol hacia el consumo cuando da frutos? Más bien, una vez instalado, el árbol genera consumo sin poderse hablar de “maduración”.
El capital fijo no madura hacia el consumo en ningún sentido sensato de la expresión. Su misión no es transformarse en consumo, sino aumentar la capacidad para convertir bienes intermedios en bienes finales, o por decirlo en términos más austríacos, el capital fijo limita la cantidad de bienes intermedios que pueden madurar hacia el consumo en cada momento. Si uno mira el proceso productivo como un flujo de bienes intermedios que avanzan desde el estadio de factores originales (trabajo y tierra) hacia el estadio de bienes finales, el capital es simplemente el calibre de la tubería por la que circulan los bienes.
Capital fijo y capacidad son conceptos que deben estar siempre unidos en la mente del economista. Precisamente la misión del capital fijo es canalizar la transformación de los bienes intermedios en bienes finales, y la cantidad de capital fijo limita la capacidad para realizar ese proceso de transformación. Por eso, el error central de la Teoria Austriaca del Capital es meter en el mismo saco a los bienes intermedios y al capital fijo, que en el proceso productivo real juegan papeles distintos.
Las consecuencias del la mala representación del capital son significativas, pero en modo alguno letales para la Teoría Austríaca del Ciclo. En su nota sobre Capital y Ciclo, dice Rallo:
“Según Mises y Hayek, el crecimiento vivido durante el boom es inducido por un sistema bancario al expandir masivamente el crédito, por lo que en su mayor parte ni es real ni es sostenible; al manipular a la baja los tipos de interés, las industrias más alejadas del consumo comienzan a hiperdesarrollarse a costa de las industrias más cercanas al consumo, arrojando una estructura productiva que dura más tiempo del que están dispuestos a esperar los consumidores para adquirir sus frutos (tal y como manifiestan en el volumen de ahorro real).”
Pero la cuestión es ¿lejanas del consumo en que sentido? ¿en kilómetros? ¿En pasos de transformación del proceso de los bienes intermedios (tal como expresa la inversa de Leontief)? La respuesta austríaca en general ha sido esta última, entendiéndose por “lejanas del consumo” en primer lugar a la agricultura y la minería, y a las industrias productoras de bienes intermedios menos elaborados. No obstante, desde el punto de vista del proceso productivo real, dado el capital fijo, el tiempo (o el número de pasos) que tardan los bienes intermedios en convertirse en bienes finales (ya sean de consumo o de inversión) es despreciable. Por eso el término “lejanía del consumo” es engañoso y extravagante. En mi opinión la industria del petróleo, o de la producción de barras de acero no está especialmente “alejada del consumo”.
Otra cosa bien distinta es la lejanía de los proyectos empresariales o de los bienes hasta la amortización. Quien compra un proyecto empresarial con rentabilidades muy lejanas, acciones que representan cash-flows muy alejados del presente, o incluso quien adquiere una vivienda que se tiene que pagar en el momento pero que ofrece sus utilidades durante periodos muy largos de tiempo, puede verse en una situación muy incomoda, al haber inmovilizado su riqueza muy por encima de lo que era sostenible para su nivel de renta o ahorro. Una característica típica de los auges insostenibles es que los bienes de capital empiezan a cotizar a PERs absurdos, como ocurrió (y ocurre) en el caso de las casas en España, y precisamente devolver el PER de los activos hasta niveles compatibles con el crecimiento potencial y la preferencia temporal de los agentes es el primer paso para empezar la verdadera recuperación económica.
Una vez eliminadas las mistificaciones hayekianas sobre la estructura del capital, la Teoría austríaca resulta bastante más inteligible y verosímil, aunque me temo que en vez de decir que las crisis reestablecen la “soberanía del consumidor”, deberíamos decir que lo que hacen es reestablecer la soberanía del ahorrador y del inversor, que son quienes durante el auge renuncian al consumo, y que son quienes cuando las pérdidas impactan sobre sus libros de balance, comienzan la liquidación de inversiones fallidas. Otra consecuencia de eliminar las mistificaciones sobre el alargamiento de la estructura productiva es que las distorsiones sectoriales que deja el auge ya no se interpretarían como que “la estructura productiva no genera los bienes que exige el consumidor”, sino que no genera los flujos de caja que exigen los ahorradores y los capitalistas.
Para aquellos interesados en las controversias sobre la Teoría del Capital os dejo este enlace a un corto resumen de la llamada “Controversia de Cambridge“.





Enero 10th, 2010 at 3:56
¿Por qué hay que renunciar al consumo? ¿No pudiera ser que, de existir recursos excedentes, fuera posible compatibilizar consumo e inversión?
Enero 10th, 2010 at 10:42
No se que quieres decir con “recursos excedentes”. En general el dinero que ahorras nunca es excedente; son recursos que prefieres usar para consumir mañana (ahorrando) en vez de para consumir hoy.
Enero 10th, 2010 at 14:32
Hola Kantor,
yo creo que Huerta de Soto entiende por etapa intermedia la situación en que se encuentra tanto la máquina como un objeto que está siendo procesado por aquella en un momento dado (momento en que no hay consumo humano pero con intención de haberlo posteriormente), no a la máquina en sí misma.
En cualquier caso reconozco que esto todavía me queda lejos, así que espero atentamente al debate que tengáis.
Un cordial saludo.
Enero 10th, 2010 at 14:44
Lo se. En parte, en un sentido estrictamente lógico y semántico tiene razón. Pero en términos del proceso económico, la distinción entre bien intermedio y capital fijo es absolutamente esencial, y la Teoría Austríaca del Capital al desechar la diferencia se condena como mínimo a la ininteligibilidad.
Enero 10th, 2010 at 19:51
Con “excedente” quería decir “ocioso” o “no utilizado”.
Quizá es que no tengo muy claros algunos conceptos. Yo parto de que el ahorro supone renunciar temporalmente a unos ciertos recursos para que puedan ser utilizados en la fabricación de bienes de capital. Según la TACE, o al menos según la entendí yo, la crisis se produce cuando la garantía de liquidez del BC hace posible la simultaneidad de consumo e inversión. Simplemente, dado que nadie renuncia a nada, los recursos son insuficientes para mantener toda la actividad económica.
El planteamiento me parece impecable, pero siempre que se suponga el pleno uso de los recursos. De lo contrario, no habría que desviar ningún recurso del consumo a la inversión, pues bastaría con emplear a los que estuvieran ociosos. Es decir, el ahorro no sería “conditio sine qua non”, al menos hasta que se alcanzase el pleno empleo.
Enero 10th, 2010 at 20:15
“De lo contrario, no habría que desviar ningún recurso del consumo a la inversión, pues bastaría con emplear a los que estuvieran ociosos”
Los austriacos tienden a pensar que los recursos estan ociosos por los efectos del intervencionismo o por la falta de factores complementarios, de forma que no hay recursos “verdaderamente ociosos” que puedan atenuar el trade off, y en todo caso, si los hay la solucion no es tocar el tipo de interes sino eliminar las medidas intervencionistas que impiden la plena movilizacion.
En todo caso, yo no creo que el Banco Central sea realmente capaz de generar simultaneidad de consumo e inversión. En mi opnion las manipulaciones monetarias se hacen siempre a costa del consumo de alguien; ese alguien cuando estalla la crisis descubre que su riqueza no era liquidable en consumo, o sea que no era riqueza.
Enero 10th, 2010 at 20:23
Kantor, arriesgándome a hablar sobre lo que no he reflexionado mucho, se me ocurre que esos bienes fijos no son tan fijos, en la medida que son una solución temporal a un problema y pueden cambiar con el tiempo (ser modificados, utilizados en otra forma o sustituidos).
Ni siquiera el problema a resolver (razón por la que existen) es fijo en el tiempo pues el consumidor revisa en el tiempo sus objetivos.
Enero 10th, 2010 at 20:32
Interesante debate, Kantor.
Creo que no habrá duda en que todo proceso productivo se realiza o bien para atender las necesidades de otro proceso productivo que continúe la acción de transformación del bien o bien con el fin de atender una necesidad final, es decir, el consumo. Si se trata de atender las necesidades de otro proceso productivo que continúa la transformación, éste a su vez tendrá esas dos mismas finalidades, hasta que haya uno (el último) que se destina sólo al consumo final y que da sentido a todos los anteriores.
Es decir, si no hay consumo final, no hay procesos productivos. Es una obviedad, pero conviene recordarlo en este debate.
Si aceptamos eso, es decir, que hay cadenas de procesos productivos, aceptaremos que unos procesos están más cerca del consumo final y otros están más lejos. Y no podremos negar que todos los factores productivos utilizados en esos procesos se incorporan, de una u otra forma, en esos bienes intermedios que van siendo transformados hasta llegar a ser finalmente un bien para el consumo final. Incluso los elementos más “fijos”, se incorporan en el coste del bien transformado a través de la amortización.
Esa parte creo que está clara y no veo dónde está la duda.
Veamos ahora qué pasa con el interés, el crédito y los procesos productivos. Creo que tampoco hay duda de que los proyectos empresariales necesitan inmovilizar recursos que luego maduran y rinden un beneficio al empresario. Tampoco creo que hay duda de que esos recursos se financian, bien con capital propio o con financiación ajena, lo que hace que el coste financiero y la disponibilidad de crédito sean elementos clave para determinar la rentabilidad e incluso la factibilidad de los proyectos.
Cuanto menor sea el tipo de interés y mayor sea el crédito disponible, más proyectos pueden ser realizados y éstos pueden inmovilizar recursos durante más tiempo, siendo especialmente beneficiados aquellos proyectos de más envergadura y cuyo periodo de maduración sea mayor (que quizás antes no eran posible o que rendían menores beneficios). Si analizamos a toda la economía en su conjunto, si esta situación no responde a un incremento del ahorro que respalde el crédito, será posible ampliar durante un tiempo procesos productivos más amplios y “largos”, pero este crecimiento se quebrará cuando el ahorro se revele como insuficiente.
Yo no pondría tanto énfasis en destacar que en tales situaciones tienden a desarrollarse fases más alejadas del consumo, sino aquellas ramas de actividad más beneficiadas por esa situación de tipos bajos y crédito fácil, y son aquellas en las cuales los proyectos pasen a ser más rentables (tienden a ser las que más capital inviertan y a más plazo, por el papel que juega el coste financiero en su VAN) y donde el factor expectativas-especulación pueda desarrollarse. Un ejemplo claro lo hemos tenido en las viviendas, pero pueden ser otro tipo de activos, depende de la situación particular del momento, la regulación y otros elementos que pueden influir sobre las decisiones de los empresarios, que buscarán siempre -lógicamente- maximizar el beneficio de su inversión.
Esta distorsión, que ya había visto Cantillón, se desmorona en la fase recesiva al hacerse patentes los excesos de capacidad en esas ramas, exceso que se puede transmitir a otras entonces durante el tiempo que dure la fase recesiva, aunque no se hayan visto afectadas de la misma forma en la fase expansiva.
Un saludo,
Manuel Sarachaga
Enero 10th, 2010 at 22:18
““verdaderamente ociosos” que puedan atenuar el trade off, y en todo caso, si los hay la solucion no es tocar el tipo de interes sino eliminar las medidas intervencionistas que impiden la plena movilizacion.”
Independientemente de lo verosimil que te parezca a nivel empírico, la paradoja del ahorro es algo que puede ocurrir y cuando ocurre no hay pleno empleo.
Y lo cierto es que hay razones para pensar que ocurra mientras que la inversión sea algo volátil y no hecho por su superordenador walrasiano sino de forma descentralizada y basada en anticipaciones respecto del futuro. No es un problema estrictamente macroeconómico. Es algo que ves en todos los procesos autocatalícticos; desde la asistencia a un local de ocio hasta un seminario universitario (este último ejemplo es de Schelling)
Enero 10th, 2010 at 22:40
Quote Manuel:
“Si aceptamos eso, es decir, que hay cadenas de procesos productivos, aceptaremos que unos procesos están más cerca del consumo final y otros están más lejos. Y no podremos negar que todos los factores productivos utilizados en esos procesos se incorporan, de una u otra forma, en esos bienes intermedios que van siendo transformados hasta llegar a ser finalmente un bien para el consumo final. Incluso los elementos más “fijos”, se incorporan en el coste del bien transformado a través de la amortización.”
Eso es lo que explica Menger sobre los bienes de orden superior no?
Quiero decir quién empieza la teoria del capital austriaca no es Menger?
Por cierto, Kantor, muy interesante el tema.
Saludos.
Enero 10th, 2010 at 22:52
“Si aceptamos eso, es decir, que hay cadenas de procesos productivos, aceptaremos que unos procesos están más cerca del consumo final y otros están más lejos”
¿Pero cual es el criterio de lejanía? Por ejemplo, dos procesos idénticos pueden hacerse dentro de una empresa integrada verticalmente, o dentro de un sistema de mercado. ¿La distancia al consumo final es el numero de compraventas que le quedan a un bien intermedio hasta ser vendido al consumidor? Parece que no, pero tiene su importancia en la teoria de Hayek, ya que Hayek insinúa una relación entre la demanda de dinero y el “número de pasos” del proceso productivo.
Luego está el caso de los bienes de consumo duraderos: ¿estan alejados del consumo? En parte no, porque son adquiridos directamente por el consumidor. En parte si, porque el consumidor disfruta de sus servicios en intervalos temporales largos.
Luego está el robot que monta automoviles en una cadena de montaje. Por un lado está muy cerca del consumidor: participa en la producción de un bien que se vende directamente al consumidor. Por otro lado si tiene una vida util de diez años, parece estár lejos del consumo, porque muchos de los bienes los producirá muy en el futuro.
En general a mi el concepto de “lejanía del consumo” me parece poco operativo, dificil de concretar y dado a la mistificación.
Al final Hayek viene a decir que el proceso recursivo de producción (¿tal como lo expresa la matriz de Leontief?), los sectores mas “alejados del consumo” son áquellos a los que afecta primero la expansion del crédito. Esto parece implicar que la minería o la agricultura serán especialmente cíclicos, o se verán especialmente sobredimensionados por la expansion monetaria. A mi, por otro lado me parece que una torre de extraccion en Arabia saudí no es algo especialmenta alejado del consumo.
La realidad es que hay un proceso de transformacion de bienes intermedios en bienes finales (de la mina al concesionario del SEAT Leon) donde los bienes maduran literalmente hacia el consumo. Lo que este post quiere dejar claro es que la maduración hacia el consumo a la que se refiere la Escuela Austriaca no tiene nada que ver con ese proceso de maduración literal. El propio Hayek, e incluso Huerta a veces no lo dejan muy claro, porque ellos mismos no tienen una visión demasiado clara del proceso económico.
http://www.ide.go.jp/English/Publish/Download/Dp/pdf/175.pdf
Yo aqui argumento que una forma mas clara y mucho mas operativa de analizar esto es utilizando el concepto de “lejanía de la amortizacion” o “tiempo de payback” del capital fijo. En cuanto al circulante o bienes intermedios, no creo que tenga una importancia significativa para el ciclo.
Enero 10th, 2010 at 23:21
“[L]as manipulaciones monetarias se hacen siempre a costa del consumo de alguien[.]”
Pero, en tal caso, las causas del ciclo no serían las austriacas, pues sí que habría ahorro real.
Enero 10th, 2010 at 23:32
La expansión crediticia no sostenida por ahorro impulsa un incremento en la capacidad productiva (que como sabemos se revela excesiva en la fase recesiva), lo que impulsa a su vez la demanda de bienes de capital, necesarios para satisfacer esa mayor capacidad productiva. Este incremento de actividad se traduce en un incremento de rentas que fluyen hacia las familias y que elevan el consumo, lo que termina por impulsar también las ramas más cercanas al consumo.
Aunque el primer impacto pueda ser sobre ramas no directamente ligadas al consumo final, el hecho de que se desarrollen en exceso con más claridad ramas productivas más o menos alejadas del consumo depende, como comentaba, de otros factores, pero el impacto del coste financiero y el crédito fácil son aspectos esenciales en tal hiperdesarrollo, luego tenderán a crecer aquellos proyectos más beneficiados -en un momento y lugar concreto, y con una regulación concreta- por tales facilidades. Estos sectores, ramas o activos “burbuja” no son siempre los mismos, ni son fáciles de predecir, porque nunca se repiten exactamente las mismas condiciones.
Un saludo
Enero 11th, 2010 at 0:20
Puede que como apunta Kantor el concepto de ‘etapas lejanas al consumo’ induzca a confusiones en algunos casos, y no sea demasiado claro en otros. El caso de los bienes de consumo duraderos y las viviendas podría ser un punto de ello.
Aunque lo más probable es que existan formas de esclarecer estas confusiones o puntos poco claros a la luz de lo escrito por Kantor, quizá lo mejor sea hablar de actividades más o menos dependientes/sensibles del coste y disponibilidad del crédito, como apuntaba Manuel. Pero habría otros factores regulatorios y demás. Si fuera fácil de predecir supongo que los austriacos no perderían la ocasión y se forrarían.
Pego una frase de Roger Garrison. Aunque ya se ha dicho lo que dice la cita, creo que añade un matiz que puede servir para el debate: “As implied by standard calculations of discounted factor values, interest-rate sensitivity increases with the temporal distance of the investment subaggregate, or stage of production, from final consumption. ”
Saludos
Enero 11th, 2010 at 0:21
“[L]a expansión crediticia no sostenida por ahorro impulsa un incremento en la capacidad productiva [,] que como sabemos se revela excesiva en la fase recesiva[.]”
La cuestión es, ¿por qué se revela excesiva? Sólo puede ser porque los empresarios han sobreestimado la demanda, lo cual es un error de juicio que no sé de qué forma puede estar inducido por la manipulación del tipo.
Enero 11th, 2010 at 10:06
Los descensos en los tipos generan una expansión del crédito, tanto por la demanda como por la oferta del mismo. Esta mayor facilidad crediticia y el menor coste financiero permite acometer proyectos que previamente no serían rentables, y al mismo tiempo impulsa más proyectos en aquellas ramas o sectores productivos más beneficiados por esta situación, como antes dije. Se amplía pues, asimétricamente, la capacidad productiva y la oferta.
Por otra parte, la demanda global se ve impulsada por un crecimiento de las rentas que reciben los factores inmersos en esos nuevos procesos productivos, así como también por la mayor facilidad para endeudarse, lo que incrementa su capacidad de consumo e inversión, aunque sea a crédito. Esto retroalimenta el proceso mientras sea sostenible.
Efectivamente los empresarios se equivocan, pero se equivocan principalmente porque los bajos tipos y el crecimiento del crédito desencadenaron un proceso expansivo conjunto de oferta y demanda que no era sostenible. Si los tipos y el crédito respondieran siempre al ahorro realmente existente, las deudas podrían ser devueltas sin mermar la capacidad de consumo e inversión (demanda) y por tanto sin que eso revelara que la capacidad instalada es excesiva, y no se generarían procesos especulativos tipo “burbuja”, sino que (en pura teoría) el crecimiento sería sostenible -en ausencia de otras pertubaciones- desde el punto de vista financiero.
Un saludo
Enero 11th, 2010 at 10:27
Manuel, sin el efecto Cantillon nada tiene sentido. Lo importante es que ese crédito barato hace facil acometer procesos productivos mas intensivos en capital, porque el crédito es más barato, y las industrias intensivas en capital empiezan a demandar factores originales del resto de la economía, lo que acaba incrementando el precio de esos factores. Ese aumento de precios es el que impacta sobre los libros de balance de todos los sectores y detiene la expansion. Si el dinero entrase en la economia uniformemente, no habria distorsion de la estructura productiva. Como entra por los sectores capital intensivos, genera esa distorsion.
El error empresarial se debería en la TACE se debe al efecto no anticipado de la epansion crediticia sobre los precios relativos, que primero favorece a las industrias intensivas en el capital, y luego impacta sobre la rentabilidad de todas las empresas.
Enero 11th, 2010 at 10:55
Los empresarios se equivocan de forma sistemática. Los errores se suelen focalizar en algunos sectores concretos que crecen desproporcionadamente, aunque éstos existen a lo largo y ancho de la estructura productiva de la economía.
Pero esos errores son inducidos por unas señales distorsionadas, por un coste y disponibilidad del crédito artificial -que no responde a características reales de ahorro de la gente- generado por el sistema bancario.
Es como si en una carretera te cambian la señalización para llegar a algún lugar. Puede que aun con la señal distorsionada llegues a buen puerto -tengas mucha experiencia, te conozcas al dedillo el camino…- pero lo más probable es que muchos se equivoquen por esa distorsión.
Aquí dejo un artículo que trata sobre estas cuestiones: http://mises.org/story/2673
Enero 11th, 2010 at 13:02
Efectivamente, sin la distorsión sobre la estructura financiera que produce el efecto Cantillón toda esta explicación no tiene sentido, eso ya lo dije en mi primer post. No entiendo por qué me lo dices ahora.
Lo que detiene el proceso expansivo no es sólo el incremento de precios de los factores (que se mantiene mientras se siguiera “insuflando” crédito), sino el excesivo endeudamiento de los agentes económicos, que temina por ahogar la demanda y que está basado en un crédito que no se corresponde con el ahorro existente, por lo que llega un momento en que es insostenible. En el momento en que se detiene el proceso expansivo, además de revelarse el exceso de capacidad (especialmente en los sectores o ramas hiperdesarrolladas), se inicia un proceso por parte de los agentes de reducción de la deuda y de liquidación de activos, lo que hace que éstos retrocedan rápidamente en sus precios (además de deprimir el consumo y la inversión), acelerando más el la quiebra del proceso y generando graves problemas de liquidez y solvencia, dentro y fuera del sistema financiero.
De acuerdo con lo que dice Ángel.
Enero 11th, 2010 at 13:12
Jeje!!. Porque nunca se dice bastantes veces. Porque al contrario que la Teoria del Capital, es muuuy sólido, y bastante intuitivo. Y porque si no recuerdo mal, en la nota anterior te referias a la insostenibilidad de la demanda inducida, sin referirte a la forma en que esa insostenibilidad se manifiesta, a través de inflación. Que estas cosas estan claras si uno lleva mucho tiempo pensando en ellas, pero aqui nos lee mucha gente a la que algunas de estas explicaciones le parecen (justificadamente) un tanto abstrusas.
Enero 11th, 2010 at 13:19
Ok, entendido. Un saludo :)
Enero 11th, 2010 at 14:54
Réplica a Kantor sobre el capital y el proceso productivo…
Kantor ha escrito un interesante post respondiendo a mis tres artículos sobre la teoría del capital. En su opinión, la teoría austriaca del capital tiene sus puntos fuertes pero también sus puntos débiles….
Enero 11th, 2010 at 15:11
Aprovechando este hilo, Kantor, quería preguntarte:
¿Cuáles piensas que son los principales obstáculos que tiene el mainstream para entender e incorporar la teoría del ciclo austriaca con la que comulgas? ¿Problemas y confusiones con la teoría del capital? ¿Falta de formalización matemática? Y si es esto último, ¿piensas que podría formalizarse con cierta eficacia?
Gracias
Enero 11th, 2010 at 15:49
“¿Cuáles piensas que son los principales obstáculos que tiene el mainstream para entender e incorporar la teoría del ciclo austriaca con la que comulgas?”
A nivel histórico claramente la extravagante teoria del capital de Hayek le alienó a Knigth. En segundo lugar, en el debate de la Depresión la apuesta liquidacionista les dejó muy machacados (y mi simpatía por la Teoría Austríaca no quita para que en el caso de la Depresión, el factor fundamental fuese la quiebra del sistema financiero, en la línea de Friedman y Schwartz).
“¿Problemas y confusiones con la teoría del capital? ¿Falta de formalización matemática? Y si es esto último, ¿piensas que podría formalizarse con cierta eficacia?”
La falta de formalización matemática es letal. El economista medio, por razones que comparto, tiende a pensar que si una historia verbal no se puede contar en un modelo es porque tiene errores ocultos. El problema es que nuestra economía matemática ignora el dinero, y la historia de la TACE depende muchísimo del papel del dinero. Las propias teorias mainstream sobre el ciclo no están realmente formalizadas matemáticamente (!), porque dependen del dinero, y la formalización se choca con el hecho de que la economía Walrasiana es precisamente lo que Mises llama la “economía del giro uniforme”.
Y luego está que los austríacos no habeis hecho mucho treabajo para analizar y documentar estadísticamente el efecto Cantillon, que es la base de la TACE. Si la inflación de veras perclora desde los sectores “alejados del consumo” (o de la amortización) hacia el resto de la economía, para luego impactar en los balances, eso se tiene que poder demostrar con las bases de datos de precios.
Enero 11th, 2010 at 17:02
[...] he preguntado. Sea como fuere, vengo observando no sin cierto grado de diversión, desde ayer, como mantiene un animado debate sobre la Teoría Austriaca del Ciclo (TAC) con algunos de sus partidarios. Valga este post como [...]
Enero 11th, 2010 at 17:11
“El problema es que nuestra economía matemática ignora el dinero, y la historia de la TACE depende muchísimo del papel del dinero. Las propias teorias mainstream sobre el ciclo no están realmente formalizadas matemáticamente (!), porque dependen del dinero, y la formalización se choca con el hecho de que la economía Walrasiana es precisamente lo que Mises llama la “economía del giro uniforme”.”
¿ah sí? Oye, entonces porque tenemos que estudiar que la aportación de Keynes fue la teoría de la preferencia de la liquidez, oir hablar del ciclo monetario de Lucas, de las teorías del acelerador financiero y del racionamiento de crédito. ¿Eso no es dinero? ¿qué son, ganchitos?
Enero 11th, 2010 at 17:31
Eso no es economía Walrasiana, claro. Mira por ejemplo la curva de Philips corregida de expectativas. La historia es bonita, pero no es Walrasiana. No te dejes engañar por que haya ecuaciones; ¿que micro-justificacion tiene el trade off entre “sorpresa monetaria” y “desempleo”?
Si hay dinero, no es economía neoclásica. En la economía neoclásica hay bienes, funciones de producción y “Arrow-Debreu securities” para ahorrar.
Enero 11th, 2010 at 20:04
¿En el equilibrio general juega algún papel la demanda (atesoramiento) de dinero? Y sí, Keynes tiene una (mala) teoría de la demanda de dinero y una infinitamente peor teoría (monetaria) de los tipos de interés.
Enero 11th, 2010 at 22:29
“[E]l menor coste financiero permite acometer proyectos que previamente no serían rentables[.]”
¿Y no sería más lógico que las inversiones se concentraran en aquellos proyectos que ya eran rentables con un tipo alto, y que ahora con uno bajo lo son aún más?
“Si los tipos y el crédito respondieran siempre al ahorro realmente existente, las deudas podrían ser devueltas sin mermar la capacidad de consumo[.]”
¿Y por qué el consumo sí que se ve mermado en caso de expansión crediticia?
Enero 11th, 2010 at 22:44
Hombre, si te empeñas en dejar (es un problema de nombre, no de fondo) la “Economía Walrasiana” en la teoría del valor de Debreu y excluir todos los libros que se usan hoy para estudiar macro me parece bien, pero en ese caso no hables de mainstream ni de ortodoxia, ni en atribuir la falta de éxito de la teoría austriaca a la falta de formalización o de encaje en la teoría walrasiana.
Enero 11th, 2010 at 23:19
Pero no se puede comparar la solidez de lo que sabemos de microeconomía, que deriva directamente de la maximizacion de los agentes, y por tanto es pura y dura teoria de juegos con todo lo que no está asi de microfundamentado. El keynesianismo implica objetos como la “curva de demanda agregada”. No se como lo verás tu, pero a mi componer todos los bienes en uno solo, y cruzar esa curva con una de “oferta agregada” (?) para generar un nivel de precios, así puesto no me parece más (sino menos) riguroso que el efecto Cantillon.
Enero 12th, 2010 at 12:22
Tienes una fe de matemático excesiva en el mundo ArrowDebreu. AD suponen, por ejemplos que hay mercados completos y además que los mercados están atomizados- y los agentes son precio aceptantes. En la realidad, ambos supuestos son inconsistentes (cuanto más completo es un mercado, más distintos tienen que ser sus bienes; pero si los bienes son distintos es inevitable que haya algo de poder de mercado). Eso no es una abstracción muy distinta ni mucho más convincente -aunque igualmente necesaria para que sea tratable matemáticamente- que meter todos los bienes en la misma curva de oferta o demanda agregada. No entiendo muy bien que tienes en contra de cruzar las curvas de oferta y demanda agregada; vamos es un diagrama idéntico al que tienes en el varian.
Enero 12th, 2010 at 13:38
“pero si los bienes son distintos es inevitable que haya algo de poder de mercado”
“Algo” puede ser muy poco. La diferenciacion de productos no tiene porque estar asociada al monopolio. De hecho en el modelo de Hotelling de la ciudad circular el nivel de susbtitutibilidad entre bienes es un parámetro, y el monopolismo no crece con el número de bienes: al contrario: el poder de mercado disminuye conforme la ciudad circular se va poblando, porque cada vez hay mas productores cerca de uno dado.
Dicho esto, no se trata de Arrow Debreu. Los modelos de informacion asimétrica de Stiglizt son tan microeconomicamente consistentes como los del competencia perfecta. Siempre que el argumento empiece con un agente maximizando su bienestar y continue con un mercado vaciandose la cosa es está microeconomicamente fundamentada: los modelos de Ramsey o Solow, la teoria de la renta permanente, los modelos de desempleo de Stiglizt… son de ese estilo. Y a todos les falta el dinero.
Las curvas de oferta y demanda agregada no son así. La curva de Philips no es así. Los modelos de Calvo sobre inflación o el Kyndland Prescott, tampoco tienen una microfundamentacion solida: el dinero aparece en la funcion de utilidad, por ejemplo. La inflación responde mágicamente a la cantidad de dinero, y no está muy claro a que cantidad ¿la M0 del banco central, la M1 resultado de multiplicar la M0 por el multiplicador monetario?
Todos los modelos sobre inflación son MUY AD HOC. En general ignoran el proceso real que convierte las decisiones del banco central en cambios en la cantidad de dinero bancario, y las decisiones de gasto/ahorro en cambios en los índices de precios. Y todos ignoran los efectos sobre los precios relativos, que necesiamente hay, porque el dinero nuevo entra en el sistema económico por un punto: el sistema financiero.
Por tanto el keynesianismo y el monetarismo no son realmente más sólidos desde un punto de vista del individualismo metodológico-Teoria de Juegos-Micro Neoclásica que la TACE.
Enero 12th, 2010 at 15:08
Bueno, eso es porque tú tienes una visión demasiado mística del individualismo metodológico. Las empresas son organizaciones complejas, no maximizadores de beneficios; los individuos tienen inconsistencias en sus elecciones y no son funciones de utilidad sólidamente construidas, los mercados marshallianos se construyen agregando empresas idénticas cuando son considerablemente asimétricas etc… todo eso son estilizaciones y patrones emergentes que se modelizan así por conveniencia igual que los modelos estándar de macro basados o no en la idea de agente representativo.
Enero 12th, 2010 at 15:27
Decir que los bienes de capital limitan la producción y el consumo es como decir que una escalera limita la altura a la que puedo llegar. Es la rentabilidad (esperada) la que limita esas variables en cuanto a su “ensanchamiento” con los recursos disponibles, o bien los errores del empresario que le impiden lograr esos recursos. Pero los consumos sacrificados convertidos en capital destinado a producir otros bienes que aporten más beneficio y, por ende, riqueza, jamás con limitativos, sino posibilitadores…
Así, si compro una escalera para podar árboles lo que hace que no sea más larga será: o que los árboles más altos no me resulta rentable trabajarlos, o que no dispongo -por el motivo que sea- de recursos para invertir en una más grande o ampliar la que tengo. Pero no es la escalera la que me limita…
Si he olvidado que los árboles crecen, o me he fundido los rendimientos de la empresa, o el negocio no logra la rentabilidad para pagar los nuevos tipos de interés…, la limitación está en mi, no en la escalera.
Lo que te impide transportar en tu coche a más de 5 personas no es tu coche, sino tu decisión de comprar y/o mantener ese coche. Y si precisas llevar a más pasajeros y te es rentable, cambiarás de coche. Y si no puedes cambiarlo porque no es rentable, o porque hay otras prioridades en tu escala de valores o en el mercado, la culpa no puedes echársela al coche…
Por ahora sólo añadir que los tipos artificialmente bajos no tornan en rentables los negocios que con tipos más altos no lo eran. Cierto que los individuos podrán realizar negocios que les aporten beneficios individuales, pero a costa de empobrecer al sistema en su conjunto. Cuando se destinan recursos a empresas que no generan rendimientos por encima del precio real que debería tener el dinero real, lo que se está haciendo es consumir, no producir… Y es la intervención del sistema financiero lo que nos impide utilizar la moneda como herramienta para decisiones correctas y la convierte en estímulo de incorrectas…
En menudo charco nos has metido Kantor… :D
Enero 12th, 2010 at 16:52
“Decir que los bienes de capital limitan la producción y el consumo es como decir que una escalera limita la altura a la que puedo llegar”
Limitan el consumo presente, y desde luego limitan mi magen de maniobra, porque si tengo una grua, si ha habido una crisis inmobiliaria, esa grua no la puedo liquidar por el precio que la compré (producir viviendas ya no es buen negocio), y sigo teniendo la deuda.
Si tengo 20.000 euros, y mi expectativa es gasoil a 120 dolares/barril, probablemente me compraré un híbrido: puedo elegir porque no estoy atado a una máquia concreta; rentego mi capacidad de adaptación. Si he convertido 20.000 euros en un híbrido, y el petróleo baja a 60 dólares, ya estoy jodido: no puedo liquidar el híbrido si no es a descuento (el descuento asociado a que el valor real del Prius está indefectiblemente asociado al precio de la gasoil, ya que es basicamente una máquina para ahorrar gasoil, y si el gasoil no es muy caro, lás maquinas de ahorrar gasoil son un activo menos valioso).
“Pero los consumos sacrificados convertidos en capital destinado a producir otros bienes que aporten más beneficio y, por ende, riqueza, jamás con limitativos, sino posibilitadores…”
El stock de capital fijo es lo que limita la producción corriente. Tanto es así que invertimos en aumentar ese stock precisamente para…¡¡Aumentar la producción!!
Enero 13th, 2010 at 1:51
Si la grúa ya no es negocio en su ubicación actual hay alternativas: desplazar el negocio donde sí es rentable (la grúa no está anclada), vender para liquidar la deuda o recuperar liquidez.
Fue la decisión de esa inversión, errónea, la que limita, no la grúa. Y si la decisión fue correcta, los rendimientos que genera más los recursos disponibles irán destinados a más grúas u otras alternativas que incrementen la generación de riqueza.
Aumentas la inversión en capital por la rentabilidad. Incluso siendo la grúa suficiente para hacer frente a toda mi demanda, si encuentro otro modelo que hace el mismo trabajo con menos costes también invertiré. Es la maximización del beneficio la que nos lleva a la inversión, no las capacidades de los bienes de equipo.
Según tu explicación en un mercado bajista el poseedor de un valor está atado a este. Cuando tranquilamente puede vender y destinar la liquidez a otra inversión en la que espere alza en su valor. La pérdida en la que incurre se debe a su estimación errónea con respecto al valor, no al valor.
¿Desde cuando el que la capacidad productiva alcance el rendimiento pleno es un problema de limitación? Por norma es un factor que facilita el crecimiento, no un obstáculo para ello. Y además lo hace mediante recursos propios…
Estamos viendo ahora mismo a varias empresas constructoras llevándose sus negocios a otros países. Obviamente si se quedan aquí sentados esperando que el sector vuelva a recuperar su nivel de antaño la financiación del inmovilizado se los come. Pero con la inversión realizada y el conocimiento adquirido juegan con ventaja en mercados incipientes. ¿Dónde está la limitación?
Toda decisión empresarial incurre en costes de oportunidad, por tanto, en limitaciones. Es ahí donde están, no en la capacidad productiva de los bienes de equipo…
Tu explicación me suena al casado que se queja de que tener mujer le limita para cepillarse a todas las que se le pongan a tiro. ¿Qué le limita, su mujer o el haber decidido casarse?
Enero 13th, 2010 at 9:41
“Si la grúa ya no es negocio en su ubicación actual hay alternativas: desplazar el negocio donde sí es rentable (la grúa no está anclada), vender para liquidar la deuda o recuperar liquidez.”
Vender a descuento, quieres decir. Precisamente el punto fundamental es que el capital fijo es iliquidable. Tu puedes venderselo a otro, claro, pero absorbiendo las pérdidas asociadas al error empresarial.
En los modelos neoclásicos, muchas veces el capital (K) es reversible: puedes convertir tu inversión en consumo tan facilmente como convertiste tu consumo en inversión. En el mundo real, el capital no se puede convertir en consumo: solo se puede vender a otro, que debe renunciar a consumir para que tu aumentes tu consumo.
En definitiva, no tenemos una teconologia para convertir la grua en consumo, de forma que si no fue buena idea hacer una grua, solo nos queda absorver pérdidas y liquidar a descuento.
Enero 13th, 2010 at 10:53
De no ser así el error no tendría coste y no habría diferencias entre inversiones más o menos eficientes, entre tener beneficios o pérdidas. Además dicha pérdida no es objetivable, irá en función de tu percepción y de la del comprador. Alguien que intuye la caída del sector puede vender a otro que crea en el auge disminuyendo la cuantía de pérdida al mínimo. O el bien puede venderse por partes a compradores que les aporte un valor mayor así que uno en su totalidad…
Dar a los bienes de equipo una naturaleza distinta a la que tiene cualquier bien no lo entiendo. Serán más o menos líquidos, pero siempre serán liquidables. Definirlos como iliquidables para aplicar un modelo es una simplificación del modelo, no una cualidad de esos bienes.
En el ejemplo de la grúa, reconvertirla en ascensor (bien de consumo), no parece excesivamente complicado…
Enero 13th, 2010 at 18:05
“En el ejemplo de la grúa, reconvertirla en ascensor (bien de consumo), no parece excesivamente complicado”
¿Esa es una afirmacion tecnológica con base?
Enero 13th, 2010 at 23:01
Total y absoluta. De hecho lo he visto realizar dos veces. Se aprovecha el motor, los cables, poleas… Se modifica el circuito de control mínimamente. Y la estructura metálica, lo que no se aprovecha para la nueva estructura y guías se vende al peso y con eso se paga el cajón y en algún caso el coste de la nueva estructura…
Enero 13th, 2010 at 23:18
La escalera del jardinero puede pasar a ser la escalera de un hogar (consumo). El grupo electrógeno de una constructora puede pasar a serlo de un hospital o de una urbanización (consumo). El coche que se utiliza de taxi puede pasar a serlo de uso privado (consumo)…
Cierto que en los bienes de equipo de gran elaboración y especialización la transformación es menos directa y fácil. Pero ello no la torna en imposible o indeseable… En el peor de los escenarios puede llegar a ser más rentable la venta al peso como chatarra que mantener el equipamiento infrautilizado.
Enero 13th, 2010 at 23:30
Te pongo otro ejemplo: Trabajé en un laboratorio de estudios geotécnicos. El equipo técnico recomendó una máquina para los sondeos que se suponía estupenda. Como en el equipo técnico estaba metida la propiedad se compró esa máquina.
No tenía movilidad autónoma en carretera, la de la competencia sí. El funcionamiento exigía más mano de obra que el de la competencia. El mantenimiento era muy superior al que afrontaban nuestros competidores. Resumiendo: éramos más caros y lentos.
Hoy la oruga y el equipo de tracción de aquella máquina son un tractor en una finca…
El caso es que fue la decisión errónea en la inversión la que limitó la capacidad productiva haciéndole imposible entrar en beneficios. Y con una ligera transformación ese bien de equipo de un sector saltó a otro donde, gracias a la pérdida del primero, da beneficio en el segundo…
Enero 14th, 2010 at 9:46
“De hecho lo he visto realizar dos veces. Se aprovecha el motor, los cables, poleas…”
Bien, solo queda que me digas que la operacion no implica perder un 20% del valor de la grua. Es decir, cojo un grua que me cuesta pogamos 60.000 euros, la transformacion en ascensor me cuesta 5.000 euros, y obtengo un ascensor, que en el mercado vale 30.000 euros.
La transformacion sigue teniendo sentido, porque los 60.000 euros son un coste hundido, pero eso no quita para que sea ruinoso.
“Hoy la oruga y el equipo de tracción de aquella máquina son un tractor en una finca…”
Hacer de tu capa un sayo no es necesariamente un error, pero en general si la capa es mas cara que el sayo, has perdido dinero.
Enero 15th, 2010 at 0:02
Obvio, pierdes dinero cuando tomas una decisión errónea que no produce lo esperado y te limita. Pero no es el bien de equipo el que limita, pues si la decisión es correcta éste te posibilita el crecimiento, no lo frena…
De admitir que la inversión en capital productivo es un factor de limitación por naturaleza elimina la congruencia en el análisis de los costes de oportunidad, pues prima liquidez sobre beneficio. Tal premisa no es lógica y los resultados a los que conduce no pueden serlo.
Tú mismo has indicado que se invierte más en los bienes de equipo para aumentar la producción. Ello sólo ocurre si los iniciales posibilitan y estimulan tal conducta. Mas si la inversión es errónea el capital inmovilizado sí será una limitación, pero porque los bienes de equipo no alcanzan su máximo rendimiento o, haciéndolo, no reportan la rentabilidad deseada.
Otro ejemplo que demuestra mi punto de vista es el traspaso de bienes de equipo amortizados a otros agentes. De ser limitativos no tendría sentido que alguien optara por invertir en ellos en lugar de sacrificar más recursos en los que va a hacerlo el primero. Cada agente tendrá una expectativa de beneficios acorde a sus necesidades. Así vemos como por ejemplo tecnología automovilística se traspasa de Europa a Asia.
Y no tiene que haberse producido la amortización total del equipo. De hecho es su liquidez lo que posibilita también esa transferencia sin necesidad de incurrir en pérdidas a ninguna de las partes. Es más, se puede hacer y se hace con beneficios para todas las partes implicadas.
¿Dónde está la limitación?