Ricardo & Marx (I): Teoría Laboral del Valor
Agosto 12th, 2009 by Kantor
Ya he hablado antes de Marx: le he dedicado algunas líneas a su impresionante obra literaria, y a sus intuiciones históricas. No me atrevo a juzgar detalladamente su obra económica, que conozco por referencias y lecturas dispersas. No obstante estas lecturas son suficientes para descartar a Marx del panteón de los grandes economistas.
En este post voy a comparar la utilización que hacen Ricardo y Marx de la teoría laboral del valor (que básicamente dice que el valor de un bien es igual al trabajo directa e indirectamente necesario para producirlo) y espero dejar claros tres puntos: en primer lugar, que el valor es subjetivo; en segundo lugar que la teoría laboral del valor es una excelente herramienta de análisis, siempre que se entiendan sus hipótesis hundidas, y finalmente que (por suerte o intuición) los economistas clásicos utilizaron la teoría laboral de forma correcta, mientras que Marx la llevó a sus últimas y grotescas consecuencias, lo que no le hizo reformularla, sino proclamar estas consecuencias, por grotescas que fueran, como “científicas”.
1.-Subjetividad del valor
En cuanto a la subjetividad del valor, la cosa no da para mucho: el valor es subjetivo por lo mismo por lo que la longitud es extensa o la masa es inercial: es un hecho esencial de la realidad.
Es un grave error comparar la “Teoria laboral del valor” con la “Teoria del valor subjetivo”; no se trata de dos teorías alternativas del mismo fenómeno. Que el valor ES subjetivo es simplemente un hecho, y la teoría se tiene que adaptar a él. Toda teoría objetiva del valor, ya sea termodinámica o laboral es errónea precisamente porque el valor es subjetivo.
Los diversos individuos valoran diversos bienes de distintas formas, y ese valor se refleja en su acción, y especialmente en la acción del intercambio: si yo tengo 40.000 euros en el bolsillo y me ofrecen dos coches, y yo elijo uno sobre otro, para mí vale más el elegido que él no elegido, y no importa si se ha utilizado más neg-entropía o más horas de trabajo en producir el coche descartado. Si la mayoría de los consumidores que van a gastarse 40.000 euros en un coche prefiere el coche A al coche B, y los dos se venden a 40.000 euros, es evidente que el coche que va a venderse más será el A, y si los que lo producen gastan más neg-entropia u horas-hombre en producirlo, eso solo quiere decir que además de menos mercado, tienen más gastos.
Solo en el mundo infame de la política se presume de gastar más, supongo que a falta de otros criterios de “éxito”: el detestable espectáculo de ver a los políticos presumir de tirar más millones en educación mientras avanza (a grandes pasos) el analfabetismo funcional está necesariamente unido al circo democrático: los contables descartaron ese argumento mucho antes de que existiera la economía.
2.-Valor y trabajo en el proceso de mercado
Y sin embargo, la teoría laboral del valor, que es errónea como teoría del valor, es una excelente aproximación al precio de los bienes y servicios, dentro del contexto del proceso de mercado. Ricardo siempre entendió esa teoría en su contexto; Marx intentó descontextualizarla.
Aunque la comida (por pura necesidad biológica, que se traduce vía dolor físico, en preferencia subjetiva) es el bien económico más deseado, una hogaza de pan vale bastante menos que un Mercedes. El lector podría decir que las hogazas “son” más abundantes que los Mercedes, y eso explica la diferencia de precios, pero la abundancia de los bienes producidos (al contrario que el ejemplo mengeriano del agua y los diamantes) depende de la acción humana. El número de Mercedes y barras de pan comprados y vendidos depende de cuanto están dispuestos a producir los dueños de Mercedes y los panaderos (a un determinado precio) y de cuantos Mercedes y barras están dispuestos los consumidores a comprar (a un determinado precio).
En conjunto, un Mercedes vale 40.000 euros porque producirlo exige comprar y transformar los factores de producción en el producto: cada Mercedes exige remunerar a todos los obreros que montan el automóvil, y a los que producen las piezas, (que en general son el resultado de montar piezas más primarias); estas piezas a su vez son el resultado de la transformación de materiales secundarios (barras de hierro o electricidad, por ejemplo) que a su vez son el resultado de transformar productos naturales primarios (mineral de hierro, gas natural…). En ese proceso se pagan muchas horas de trabajo, que incluyen las de los profesionales que diseñan y dirigen los procesos descritos. Pero no solo hay que remunerar horas de trabajo corrientes empleadas en la producción del bien, sino también las empleadas en producir los instrumentos que manejan los productores de todos los bienes utilizados en el proceso productivo: si el mineral hierro va a la siderurgia en una vía, para que la vía esté ahí fue necesario pagar a los trabajadores que la montaron; la siderurgia que operan unos trabajadores fue construida por otros trabajadores; la fábrica de Mercedes y el concesionario donde se vende el automóvil tuvieron que ser construidos y acondicionados (con máquinas) a sus funciones. La coordinación de estos procesos (tanto los procesos de producción corriente que generan un Mercedes, como aquellos que generan las máquinas e infraestructuras que intervienen en el proceso corriente, y que llamamos inversión) se realiza mediante acuerdos voluntarios en un marco de propiedad privada (aunque el tren mencionado es una excepción en casi todo el mundo).
Al final, si los agentes que tienen una renta alta (saciados de barras de pan) deciden gastar en automóviles de lujo, su valoración subjetiva se convierte en demanda (tantos miles de personas al año están dispuestas a pagar 40.000 euros por un coche de lujo) y los empresarios intentan cubrir esa demanda comprando en el mercado los productos semi-elaborados y las horas de trabajo necesarias para generar el automóvil. La demanda de productos semi-elaborados de estos empresarios, a su vez es cubierta por otros empresarios comprando de nuevo horas de trabajo y productos semi-elaborados, en un proceso recursivo, que siempre acaba en una mina o en la agricultura. Finalmente en un sentido amplio todos los bienes son el resultado de la movilización presente y pasada de productos primarios de la tierra y trabajo. Es por ello que en un sistema de mercado los deseos subjetivos de los agentes (ponderados por su capacidad adquisitiva) acaban atrayendo a los factores objetivos de producción. La teoría del valor laboral por tanto respondía a una evidente realidad empírica: que en un mercado más o menos competitivo el precio se parece al coste de producción, y ese coste es el de los factores primarios escasos, que son principalmente el trabajo y en menor medida (en una sociedad industrial), la tierra.
3.-Trabajo vivo y trabajo muerto
¿Y el capital, se pregunta el lector? ¿No es escaso? Obviamente lo es, ya que en última instancia es “trabajo acumulado”. Para aumentar la producción de Mercedes, no basta comprar horas de trabajo y piezas: es necesario tener capital fijo que utilizan los trabajadores para montar las piezas.
Mientras el proceso corriente de producción (dado el capital fijo) es básicamente auto-sostenido (los beneficios del output permiten comprar inputs, aparte de generar una renta adicional llamada “excedente bruto de explotación”), la instalación del capital fijo implica realizar una inversión original. Producir la planta y las máquinas para fabricar los coches exige que alguien adelante a los trabajadores que la construyen y a los que producen las máquinas sus salarios corrientes. Quienes adelantan ese dinero (empresarios, si obtienen a cambio la propiedad de la planta, o prestamistas si obtienen el derecho a percibir una renta nominal fija) esperan una remuneración para sus inversiones, mientras que quienes produjeron el bien ya han recibido sus salarios (si estos trabajadores se pusiesen de acuerdo para producir las plantas sin cobrar sus sueldos, nada les impediría obtener directamente la propiedad de la fábrica).
El empresario y el ahorrador elijen las inversiones que creen más rentables y más seguras, y pagan por las horas de trabajo que crean el capital, y disfrutan de las rentas que genera el bien creado por los trabajadores, que por cierto, también ahorran, y a veces invierten, y obtienen rentas de esas actividades.
La remuneración del capital también es en última instancia remuneración del trabajo: los inversores adelantan el dinero de las horas de trabajo que crean el capital, y obtienen rentas que deben compensar el riesgo empresarial y el hecho de que el ahorrador ha diferido el consumo.
4.-Rentas de privilegio
Aunque las rentas del capital derivan evidentemente del trabajo, y de los contratos voluntarios, no todas las rentas son así. El propio Ricardo identifica en la renta por la posesión de los recursos naturales (excluido el capital extractivo) una renta de privilegio: los jeques saudies extraen petróleo a cerca de un dólar por barril, debido simplemente que sus pozos son muy superficiales, tienen presión natural y su petróleo es especialmente ligero, mientras otros productores afrontan costes de producción muy por encima de los treinta dólares, con petróleos más pesados y bolsas más pequeñas.
La posesión de yacimientos minerales de alta calidad es un regalo de la naturaleza. Leon Walras, el creador de la economía neoclásica, proponía que los gastos del Estado se sufragasen con la expropiación y arrendamiento de la tierra, ya que tasar el trabajo (ya fuese en forma corriente, o de capital) le parecía un robo. La experiencia con la nacionalización del petróleo no ha sido positiva, porque es muy difícil separar que parte de la producción agrícola y minera es renta ricardiana y cual corresponde a la inversión, y por tanto al capital. Pero mientras en la oposición marxista a la renta del capital solo podemos identificar sinrazón y resentimiento, en la propuesta de Walras encontramos un socialismo quizá utópico, pero filosóficamente compatible con la teoría laboral del valor rectamente entendida.
Más allá de la renta de la tierra, la economía industrial ha identificado algunos monopolios naturales como rentas de privilegio, ya que una vez alcanzada una posición de dominio, resulta muy difícil para un entrante evitar la hegemonía del primer colonizador. Para tratar en un régimen de semi-mercado este problema basta que las redes de provisión del servicio sean públicas y el Estado cobre un canon para su mantenimiento y expansión a las compañías privadas que ofrecen servicios sobre esas redes: este principio funciona en la red eléctrica, y yo espero que cuanto antes lo veamos aplicado al sector ferroviario de mercancías.
No obstante, la renta ricardiana de la tierra y la rentas de los monopolios naturales son dos pequeñas gotas de agua en el gran océano de las rentas de privilegio creadas por la actividad del Estado: subvenciones escandalosas como las de la energía eólica y solar (gas disfrazado), o las de la Política Agraria Común, proteccionismo comercial, farmacias, taxis y notarios, y las economías de escala asociadas a cumplir con regulaciones, y a saltárselas en connivencia con la política, representan la verdadera parte del león de las rentas de privilegio.
Al negar al capital su parte en el producto, el marxismo ha jugado un papel principal en legitimar a los diversos parásitos que si que viven de explotar no solo a los trabajadores sino al consumidor en general, incluyendo entre estos parásitos a los sindicatos, que como el lector sabe son cárteles laborales, que ofrecen a maquinistas, controladores aéreos y pilotos la posibilidad de vivir a cuenta de los trabajadores del sector servicios, y sobre todo de los parados.
El programa político verdaderamente asociado a la teoría laboral del valor no puede ser la lucha contra la remuneración del capital, sino la lucha contra las rentas de privilegio, y entre ellas, sobre todo a las asociadas a la política y a los cárteles, incluyendo destacadamente a los del trabajo.





Agosto 12th, 2009 at 12:11
Excelente artículo, es bueno desenmascarar a los enemigos del progreso.
Agosto 12th, 2009 at 15:18
>un Mercedes vale 40.000 euros porque producirlo exige comprar y transformar los factores de producción en el producto
Disiento. Por eso es por lo que un Mercedes cuesta 40.000 €. Vale 40.000 € porque hay gente dispuesta a pagarlos. En una compraventa, el artículo le vale el precio al vendedor y se lo cuesta al comprador.
Con lo cual la teoría laboral del valor es en realidad una teoría laboral del coste.
Y el capital es trabajo acumulado que valga para algo.
Agosto 12th, 2009 at 15:35
En efecto no puede confundirse valor y coste: el valor tiene que ver con la curva de demanda y el coste con la oferta. Negar la diferencia conceptual que contienen no tiene sentido, en vistas de una economia como ciencia social con trasfondo empirico.
Agosto 12th, 2009 at 16:00
Iñigo, me parce que Kantor no niega la diferencia; simplemente no la explicita.
Pero para apreciar la diferencia no hacen falta curvas agregadas; basta con un solo sujeto. Valor es lo que el sujeto obtiene, coste lo que entrega a cambio.
Agosto 12th, 2009 at 16:04
Marzo, no digo mas que lo que digo.
Agosto 12th, 2009 at 16:34
No solo no la niego, sino que le dedico la parte 1.
Ahora bien, en una economía competitiva, y siempre que el bien se pueda producir, el precio tiende a parecerse al coste de producción (incluyendo el coste de capital fijo) porque si no es así hay beneficios extraordinarios en el sector, y el capital afluye al mismo, aumentando la demanda y reduciendo el precio hasta cerca de ese coste.
En definitivo, si el coste de hacer el Mercedes (incluyendo la remuneración del capital) es de 20.000 y el precio de mercado es de 40.000 pronto BMW producirá coches semejantes al Mercedes por 30.000 euros.
Este post no defiende la teoria del valor trabajo como una teoria del valor (eso lo dejo claro al principio) sino como una aproximación al precio real de los bienes en un mundo competitivo, y aún así, dejando a parte la rentas de privilegio, las rentas transitorias y las de la tierra.
La frase mas importante del post es esta:
“En un sistema de mercado los deseos subjetivos de los agentes (ponderados por su capacidad adquisitiva) acaban atrayendo a los factores objetivos de producción”
Agosto 12th, 2009 at 17:39
Aunque en el mercado perfecto el costo dela produccionde un producto acaba coincidiendo con su valoor y que como lo demostatré mas abajo acaba siempre influenciando su valor, todas las teorias que intentan fijar el valor de un producto por la cantidad de trabajo fallan estrepitosamente ya sea de Smith, la de Mlathus, la de Ricardo o la de Marx.
Creo que la refutacion mas clara y concisa no esta en ningun libro de economia sino en el “Starship Troopers” de Heinlen: “Ninguna cantidad de trabajo le dara algun valor a un pastel de barro”. Otra refutacion posible es ir mas alla del analisis estatico en el tiempo de los clasicos: si el progreso cientifico y tecnico permite reducir el costo de un bien por la mitad y doblamos las cantidades producidas (o sea que la cantidad de trabajo no cambia) entonces pese a que tenemos mas de ese bién, segun el valor trabajo nuestra situacion no ha cambiado algo obviamente absurdo. Que el unico crecimiento es el demografico y el de trabajar mas horas.
Y ahora recordemos el problema inicial que llevó a los economistas a interrogarse sobre el valor: “Porqué el agua que es muy utill no tiene casi ningun valor mientras que los diamantes que son completemante inutiles (1) tienen un gran valor?” La respuesta de los marginalistas es decir que el valor de un producto es determinado por la utilidad de la ultima unidad disponible y que esta es decreciente. Los marginalistas dan como ejemplo el caso de un hombre agonizando en el desierto: el primer vaso de agua tendra para él mucho mas valor que los diamantes, el segundo ya tendr´a menos valor que el primero, el tercero aun menos y asi hasta que termina arrojandose sobre los diamantes. Si volvemos a mi ejemplo donde con los mismos recursos producimos el doble entonces contrariamente al valor trabajo la teoria marginalists nos dice que nos encontramos mejor aunque no el doble mejor ya que las unidades adicionales tienen una utilidad menor. Si pensamos en el caso dos bienes etre los que hay que escoger y dado que las utilidades marginales son decrecientes la combinacion que obtiene la mayor utilidcad es esa en las que las dos unidades marginales son iguales.
Ahora miremos las cosas desde el punto de vista de la produccion: supongamlos que el mercado es un mercado perfecto en el que las cantidades producidas por una empresa determinada son demasiado pequeñas para influir sobre el precio del mereado por lo cual lo consideramlos una constante. Si consideraoms la maquinaria como fija vamos a empezar empleando al mejor trabajador que encontremos, luego al segundo mas eficinete y asi. Lo mlismo se puede decir de tierras cultivadas y demas factores: utilizamos primero los mas eficintes; Ello quiere decir que a medida que vamos produciendo mas unidades cada unidad adicional es mas costosa qiue la que le precede por lo cual fijamos la produccion al nivel en el quie la ultima unidad cuesta exactamente lo que nos va reportar su venta. Tano si excademos ese nivel de produccion como si producimos menos nuestros beneficios seran menores. El costo ha acabado coincidendo con el valor e influenciado este pero no ha determinado el valor. Cuando digo que el costo ha influenciado el valor me refiero a la curva de costes conjunta de las empresas: en el mercado perfecto una empresa individual no afecta el mercado pero si toiadas ellas se vuelven mas efiiciientes, entonces el nivel de produccion para el cual el costo de la ultima unidad es igual a su precio en el mercado sera superior o sea que aumentaran la produccion y este aumento influye en el precio fijado por el mercado
Y que pâsa cuando para un bien determinado ya el costo de la primera unidad, esa que tiene el menor costtoy el mayor valor, supera su valor? Pues que el bien no sera producido. O sea que de nuevo nos encontramos con que el costo influye sobre el valor.
(1) Discrepo: los diamantes sirven para seducirr a las mujeres (y a estas para atraer a los hombres) y eso es importantisimo ya que un dia otro te vas morir y la unica forma de no morir toitalmente es atraer a una persona del sexo opuesto.
Agosto 12th, 2009 at 18:20
Partamos de esto:
““Ninguna cantidad de trabajo le dara algun valor a un pastel de barro”
Es cierto, y creo que lo dejo claro en la parte 1. Ahora bien, en un sistema de mercado, las fabricas de pasteles de barro tienden a quebrar, mientras que las de pasteles sabrosos y baratos suelen tener beneficios y ampliar sus operaciones.
Entonces, la teoria del valor laboral, entendida como “es el trabajo lo que aporta el valor” es obviamente falsa. Pero entendida como:
“En un sistema de mercado el valor atrae al trabajo (y a los demás factores primarios)” es bastante exacta.
Agosto 12th, 2009 at 18:50
El valor de un bien para el conjunto de sujetos economicos es una distribucion estadistica con una media y una desviacion (quizas gaussina, quizas no). No hay un valor, hay una distribucion. Basta con la apreciacion subjetiva de un pequeño percentil para empezar a poner en marcha la fabrica del pastel de barro y que en competencia perfecta su precio de venta termine coincidiendo con los costos, pero este precio final es independiente de la distribucion del valor, necesita de la unica condicion de que exista alguien que otorgue mas valor al bien que lo que tenga que pagar por ello para que el precio se ajuste al coste.
El precio de un bien en cualquier forma de concurrencia no nos dice su valor, conociendo en todo caso la demanda correspondiente nos dice para cuantos compradores el valor del bien es superior al valor de lo que se tiene que ofrecer por ello.
Es decir la distribucion de la percepcion de valor es necesaria para establecer cual va a ser la demanda para el coste de fabricacion.
Agosto 12th, 2009 at 19:20
Vale Iñigo, eso es cierto, y creo que nadie lo discute: la teoria del valor trabajo (rectamente entendida) no es una teoria del valor. Pero resulta que si es una aproximación al precio, y es interesante enteder como con una teoria del valor equivocada los economistas clásicos lograron muchos resultados que han sobrevivido a la revolución marginalista.
“El valor de un bien para el conjunto de sujetos economicos es una distribucion estadistica con una media y una desviacion (quizas gaussina, quizas no)”
En realidad en economía neoclásica “el valor” es una función de utilidad, y la demanda es un conjunto de funciones que resulta de maximizar la utilidad dada una restricción presupuestaria.
http://elsa.berkeley.edu/users/mcfadden/e100a_f01/consumer.pdf
Agosto 12th, 2009 at 19:34
Kantor dice
Partamos de esto:
““Ninguna cantidad de trabajo le dara algun valor a un pastel de barro”
Es cierto, y creo que lo dejo claro en la parte 1. Ahora bien, en un sistema de mercado, las fabricas de pasteles de barro tienden a quebrar, mientras que las de pasteles sabrosos y baratos suelen tener beneficios y ampliar sus operaciones.
Absolutamente de acuerdo aunque esto esta cubierto en uno de los casos que mencioné: cuando el costo de la primera unidad (creciente) ya es superior al del valor (decreciente y en este caso nulo) de esa primera unidad entonces el bien no es producido. Las fabricas de pasteles de barro no quiebran poque nadie ha abierto nunca ninguna. Sin embargo mi proposito era poner en evidencia que es la utilidad no el costo la que esta en el origen del valor, este interviene en la determinacion del nivel de produccion y puesto quie la utilidad varia segun las cantidades disponibles, influencia el valor pero no es su origen.
Agosto 12th, 2009 at 20:28
Kantor:
“En un sistema de mercado los deseos subjetivos de los agentes (ponderados por su capacidad adquisitiva) acaban atrayendo a los factores objetivos de producción”
Estoy de acuerdo, mis mensajes no pretendian refutar tu tesis sino la de exponer un razonamiento que creo venia a cuento utilizando ciertos principios, de hecho parece ser que terminan respaldando tu tesis. Decia que:
“Es decir la distribucion de la percepcion de valor es necesaria para establecer cual va a ser la demanda para el coste de fabricacion.”
Es decir que la distribucion de valor incide sobre la demanda y esta sobre los factores de produccion, que creo que es lo mismo que estas presentando.
Agosto 12th, 2009 at 20:50
Claro que no estamos en desacuerdo! Y es evidente que en este post no hay una presentación detallada de los procesos estáticos y dinámicos (cubiertos por la micro-neoclásica) que llevan mediante la competencia el trabajo al valor, así que veo muy razonable que me lo hagais notar.
Solo queria haceros notar que lo tengo presente, pero lo que se dice aquí me parece suficiente para dejar claro en que sentido la teoria laboral del valor de los economistas clásicos se relaciona con el marginalismo.
En todo caso, es todo un desafio tener este nivel en los comentarios. Quizá la próxima vez tenga que poner los gráficos!! :-))
Agosto 12th, 2009 at 21:46
El valor de un bien para el conjunto de sujetos economicos es una distribucion estadistica con una media y una desviacion (quizas gaussina, quizas no)
El teorema ce,ntal limite nos dice que una suma de distribuciones estsidticas co,verge hacia una ley gaussiana. :-)
No hay un valor hay una distribucion
Una distribucion a partir de la cual se establece un valor. Tomemos el ejemplo de una accion en un mercado de valores: hay agentes dispuestos a comprar aunque el valor suba a 130 y otros a 120 .y tambien con un precio sufcientemente alto compradores que se convertirian en vendedores. Lo que no ocurre es que hay gente que accepte pagar a 120 cuando el precio esta en 110
Es para aprovechar este fenomeno de vamor variable segun los individuos que los fabricantes ofrecen varias versiones del producto con diferentes niveles de calidad y en el caso extremo las diferntes versiones solo difierne por la etiqueta y por un marketing diciendo que la version cara es lo que beben los elegidos de los dioses.
Basta con la apreciacion subjetiva de un pequeño percentil para empezar a poner en marcha la fabrica del pastel de barro y que en competencia perfecta su precio de venta termine coincidiendo con los costos, pero este precio final es independiente de la distribucion del valor, necesita de la unica condicion de que exista alguien que otorgue mas valor al bien que lo que tenga que pagar por ello para que el precio se ajuste al coste.
Bueno basta con que alguien decida que muy guay in el tener en casa esculturas de barro en forma de pastel o, si co,nsideras que no es lo mismo una escultura que un pastel osea un alimento que unos chiflados decidan comerlos (que asco) para fastidiarnos a Heinlein y a mi. Sin emnargo no creo que invalide la refutacion de Heinlein: el trabajo de por si no da valor a un objeto. El costo (que podemos concebir como una suma de trabajos en varios grados de fosilizacion) va a intervenir en l:a determinacion final del valor pero no lo crea.
Agosto 12th, 2009 at 23:02
Kantor, las parabolas y los diagramas dan vitalidad a los parrafos :)
JFM
1º La distribucion del valor de un bien para el conjunto de sujetos economicos no tiene porque ser Gaussiana, nada lo impide, podria seguir una distribucion de Pareto o cualquiera no tipificada. Por ejemplo una sociedad puede estar compuesta por la suma de dos comunidades cada una con su Gaussiana y su suma no es Gaussiana.
2º En lo que sigue estoy en general de acuerdo hasta la frase final.
3º El costo en C.P interviene en la determinacion del precio, pero no en la determinacion del valor, el valor del bien esta establecido de antemano para los sujetos.
Agosto 12th, 2009 at 23:29
Lo de la multiplicidad de operadores ferroviarios ya está en marcha, en las mercancías (creo) y dentro de poco también se abrirá al transporte de personas. ADIF será la empresa pública encargada de mantener el viario y deberá vender en subasta pública (imagino, no sé exáctamente el método que llevará a cabo) los surcos horarios a todas aquellas empresas que deseen ofrecer dichos servicios, entre las que se encontrará RENFE.
Entieno cómo esta teoría laboral del valor podría ser una primera aproximación, pero sólo me encaja para precios marcados desde la producción, ¿no? Es decir, sería una aproximación muy mala para el mercado inmobiliario en el que el precio de un bien inmueble está muy poco condicionado por sus costes.
Agosto 12th, 2009 at 23:37
El tener una casa de campo me ha llevado a hacer mucho bricolage y de paso a reflexionar sobre la naturaleza de la remuneracion del capital. Parti de la constatacion que ciertas tareas para las que necsitaba horas o incluso dias podria haberlas hecho en pocas horas con maquinaria especilizada, pero esa maquinaria tenia un precio substancial, requeria un aprendizaje y ademas me seria completamente inutil tras ese par de horas de funcionamiento (la alquilé pero ese no es el problema).
En el mismo orden de ideas un artesano puede encontrse que con ciertas maquinas su productividad se multiplicaria por 5 pero que su empleo solo se justifica en un grupo de como minimo 20 personas cada una haciendo solo una pequeña parte del producto final pero empleando su maquina ocho horas al dia. Si pensamos en cuanto van a ser pagados los obreros, no menos que siendo artesanos (asumo un coste de entrada cero en la profesion) ya que sino dejaraian la fabrica. Probablement e sustancialmente mas ya que su productividad es 5 veces mayor. En esta optica el que aporta el capital no es el malvado extractor de plus-valia descrito por Marx sino el que gracias a su capital ha permitido un sustancial aumento de la productiviad, y a traves de el , un aumento del niovel de vida de trabjadores. Tengo que introducir sin embargo una nota historica y un bemol a este cuandro idilico.
La nolta es que a pesar de esa gran miseria obrera que tanto conmovió a muchos lo cierto es que el nivel de vida del “proletariado” estaba en aumento respecto al del siglo XVIII donde todavia habia hambrunas con miles o decenas de miles de muertos. La diferencia es que la miseria era mas visible al estar en las ciudades en vez de en el campo. El bemol es que la situiacion que he descrito supone que los obreros son libres de irse y tienen las competencias necesarias para establecese por su cuenta. La verdad es que que lo primero que hizo la burguesia francesa a la revolucion ras establecer el sufragiko censitario alegando que el pubelo no tenia instruccion suficiente para votar fué… suprimir las escuelas para pobres siguiendo las ideas de Voltaire para el cual la instruccion era mala para el pueblo. O sea que el obrero francés no podia irse y fundar su propia empresa entre otras cosas porque era analfabeto (1) y no podia mantener una contabilidad. Ademas Napoleon creó la “cartilla obrera” que cada obero debia presentar a cada desplazmiento a emperesarios y policia para que estos anotasen sus obeservaciones sobre él. Y claro está irse cuando el patron queria que te quedaras te valia una mala apreciacion que hacia muy dificil el volver a encontrar trabajo. Ademas de esto Napoleon instauro una ley (que si mal no me acuerdo solo fué abolida por Napoleon III) en virtud de la cual en caso de conflicto sobre remuneraciones el tribunal estaba obligado a acceptar la palabra del empresario mientras que el empleado tenia que aportar pruebas o testigos (creo, no estoy seguro, que otros obreros no bastaban, hacia falta un testigo burgués). Y si esto parece discrminatatoro la situacion era muchisimo peor en Inglaterra donde las clases bajas vivian en una semi-esclavitud. Este es le contexto en el que Marx desarrolla sus ideas
(1) En Estados Unidos sucedio todo lo contrario el requisito protestante de que cada cual pudiese leer la Biblia condujo a las Iglesias protestantes a fundar un gran numero de escuelas gratuitas y a una clase empresarial lucida a financiarlas pensando que se beneficirian de unos trabajadores mas instruidos, flexibles y productivos. Por lo cual hacia 1850 la tasa de alfabetizacion entre los blancos nacidos en EEUU rondaba el 90% y mas del 95 en Nueva Inglaterra. Aparte de permitirles crear sus propias empresas ese grado de instruccion permitio un gran numero de mejoras en el proceso productivo ideadas por obreros que podemos pênsar fueron recompensados. Creo que esta realacion feliz con el capitalismo, las success-stories que tuvieron lugar, explica en gran pârte porque las ideas socialistas tuvieron poco exito en America, al menos en la clase obrera, los hijo de papa a la Jane Fonda eso es otra cosa. Creo recordar, sin estar seguro de ello, que el Marx joven tras vistra los Estados Unidos declaro que la revolucion no era alli necesaria
Agosto 12th, 2009 at 23:44
Iñigo:
El teorema centyral limiteb se aplica cuando agregamos un gran numero de cantidades individuales el valor de cada una determinado por una ley de probabilidad identica. Sea cual sea la
Agosto 12th, 2009 at 23:46
[...] último post de kantor trata sobre la teoría laboral del valor como la entendían los economistas marxistas y como la entendió Marx. En general, el post dice [...]
Agosto 12th, 2009 at 23:52
ley individual el agreagado tiende hacia una ley de Gauss
En cuanto al valor no esta pre-determinado ya que depende, a traves de la utilidad marginal, de las cantidades disponibles; en situacion de agua escasa su valor es muy elevado, en situaciones de agua abundante o sobre abundante cde infimo a negativo.
Agosto 13th, 2009 at 0:15
“No obstante, la renta ricardiana de la tierra y la rentas de los monopolios naturales son dos pequeñas gotas de agua en el gran océano de las rentas de privilegio creadas por la actividad del Estado”
¿De veras? Quieres decir que, si no fuera por el Estado y éste se dedicara a repartir derechos de propiedad casi todos los mercados serían mercados de competencia perfecta sin poder de monopolio ni de monopsonio, a lo Arrow Debreu, salvo por el pequeño detalle de las rentas de los monopolios naturales? Eso, además de divertidamente fantasioso, denota que te interesa más la elegancia matemática que la realidad.
Entiendo que pensar en los mercados laborales como monopsonisticos (http://en.wikipedia.org/wiki/Monopsony http://www.lorem-ipsum.es/blogs/materiasgrises/2006/07/poder-de-mercado-y-legislacion-laboral.html ) dónde los trabajadores están explotados y en los mercados de bienes como monopolísticos dónde los explotados son los consumidores -en ambos casos por los capitalistas- es incómodo como reaccionario y molesto como matemático, pero es tremendamente real. En el mundo real hay fricciones y sin una legislación que limite el poder de mercado -regulación de industrias y legislación laboral- tienes rentas de forma “natural”.
Agosto 13th, 2009 at 3:03
JFM
1º Te he puesto un ejemplo de por si concluyente acerca de lo falaz que resulta suponer que toda distribucion del valor de un bien en una poblacion sea necesariamente Gaussiana, basta con que la poblacion pueda dividirse en dos comunidades cada una con su propia distribucion Gaussiana caracteristica. ¿Es imposible que la poblacion pueda dividirse en dos grupos caracteristicos digamos zurdos y diestros?, evidentemente es posible. No se puede ir aplicando leyes asi a la fresca, decir por ejemplo que las dimensiones de los folios que se hacen en el mundo siguen una distribucion gaussiana por la ley de tal, cuando de partida existe picos discretos en los DIN AX.
2º No, el agua sigue teniendo el mismo valor en sequia o en abundancia, lo que no tiene es el mismo precio. En ningun caso se tiene que confundir precio y valor. El valor es la utilidad que aporta el bien (intrinseco) y el precio es la desutilidad que tienes que soportar para conseguir esa utilidad en unas condiciones de mercado dadas (contextual).
Agosto 13th, 2009 at 8:00
Ińtilde;igo
La utilidad es variable y no intrinsica
Agosto 13th, 2009 at 8:10
(Continuacion)
Puedes tomar por ejemplo el caso del viajero en el desiderto versus esa pobre mujer que en un concurso televisisvo imbecil murio tras beber demasiada agua (al bajar la concentrracion de sodio) o el campesino suspirando por la lluvia y al cabo de unos dias temiendo una inundacion. La utilidad solo es una si miras el conjunto de la curva de utilidad pero el valor no esta determiando por ese conjunto sino por el punto de la curva quie corresponde a la cantidad disponible. Si no, no puedes explicar la paradoja del agua y los diamantes.
Agosto 13th, 2009 at 8:48
“Entiendo que pensar en los mercados laborales como monopsonisticos dónde los trabajadores están explotados y en los mercados de bienes como monopolísticos dónde los explotados son los consumidores -en ambos casos por los capitalistas- es incómodo como reaccionario y molesto como matemático, pero es tremendamente real”
Hombre, en las profesiones altamente especializadas, donde el número de empresarios que pueden contratar a un trabajador es relativamente pequeño, es al menos posible que el mercado laboral sea monopsonístico. Precisamente cuanto menos cualificado es el trabajador más insostenible se vuelve el argumento del monopsonio capitalista, porque más empresarios pueden contratarle. Total, el argumento es bueno: ingenieros y doctores del mundo uniós!! (los pilotos y los maquinistas ya lo han hecho).
La parte del consumo, precisamente en esta época de crisis se cae por su peso: las marcas conocidas de productos de consumo tienen que hacer anuncios patéticos pidíendo por favor a la gente que compre sus productos por pena, en un mercado que se ha vuelto rapazmente competitivo; por no hablar de Easyjet e Iberia. O de la tienda de mi barrio y de Carrefour: este último me da más variedad, más calidad y mejor precio, y quienes defienden a la tienda de barrio (como la Generalitat) son precisamente quienes machacan al consumidor, y quienes generan rentas de privilegio.
Es verdad que la posición del trabajador ante del capitalista puede ser de cierta inferioridad (especialmente con este mercado de trabajo) pero en el estante del supermercado es el empresario el que está en inferioridad respecto del consumidor.
Al menos es la evidente impresión que tengo cuando voy al Carrefour cada dos semanas, lo que por cierto es uno de mis ejercicios favoritos de economía.
Agosto 13th, 2009 at 10:56
“Es decir, sería una aproximación muy mala para el mercado inmobiliario en el que el precio de un bien inmueble está muy poco condicionado por sus costes.”
Me temo que es cierto: la posición relativa de un terreno es una forma de renta de la tierra. El coste de extracción del cobre depende principalmente de la ley del yacimiento marginal.
Agosto 13th, 2009 at 14:57
JFM
Estas hablando de utilidades marginales o el “valor que tiene una unidad de algo mas”, eso nada tiene que ver con la cantidad Q, tiene que ver con la cantidad de bien que se ha consumido con anterioridad, si esto es lo que quieres decir perfecto. A lo que voy es que el consumidor tendra una apreciacion de valor de la 11º hamburgesa independientemente de como este el mercado, le supondra la misma utilidad si vale 5€ o si valen 10.000€. El valor, para toda unidad de bien sea la primera o la ultima es independiente de la situacion del mercado, es una variable propia del sujeto y de su estado de saturacion, es elemental.
Agosto 14th, 2009 at 14:13
Al hilo de este tema, esta curiosa opinión de Antonio Escohotado, según la cual esta teoría nada menos que habría frenado la obra económica de Marx. ¿Creéis que tiene fundamento?
Los enemigos del comercio:
…”sus [de Carl Menger] Principios de economía política me hicieron ver también que una teoría de los precios no puede partir —como pensaban Locke, Smith, Ricardo y Marx— de un valor monetario medido por las horas de trabajo empleadas en producir cada tipo de bien. Lejos de ello, todos y cada uno pagamos por la insatisfacción que nos causaría no tener tal o cual bien determinado, aquí y ahora. Este hallazgo, llamado más tarde utilidad marginal, me ayudó también a entender por qué Marx sólo publicó un tercio de su tratado antieconómico. Redactar el resto suponía el trabajo añadido de refutar la nueva teoría del valor, que cuatro años después de aparecer el primer tomo de El Capital era ya la gran noticia del pensamiento económico”24.
(en http://www.escohotado.com/losenemigosdelcomercio2008/00_introduccion.htm)
Agosto 14th, 2009 at 16:26
El argumento es verosimil, la verdad. ¿Es cierto? No conozco pruebas.
Agosto 14th, 2009 at 21:50
Como te decía en mi blog, escribo sobre Marx y la explotación el lunes.
Algo que no mencionas y de lo que me he acordado en el metro es de que los economistas clásicos ensaban que la economía estaba determinada por el lado de la oferta -y por tanto el valor también- porque consideraban que la demanda estaba dominada por los mecanismos poblacionales maltusianos. A largo plazo, los salarios estarían a nivel de subsistencia y habría un “salario natural”, único, que sólo dependía de la tecnología. Es elegante ¿verdad?
Agosto 17th, 2009 at 10:24
[...] tiene razón al considerar que esta teoría es estrictamente mejor que la teoría del valor según la cuál el [...]
Agosto 18th, 2009 at 9:24
[...] Kantor denuncia en su post que “la renta ricardiana de la tierra y la rentas de los monopolios [...]
Agosto 18th, 2009 at 19:29
Más que interesante discusión.
De la que extraigo (desde el exterrior del bosque, pues no soy del gremio) una conclusión evidente: contrariamente al precio, que es un dato objetivo mesurable de cada objeto en un momento dado -como la temperatura- el Valor parece ser un concepto necesario en la teoría económica (clásica, neoclásica y marginalista, por lo que he leído; no sé si existe alguna otra que lo ignore) pero de naturaleza indefinible materialmente, como el éter era necesario en la física de Newton (para justificar la acción a distancia de las fuerzas) pero no podía ser diseccionado. Principalmente porque no existía. Desde Einstein ya no es necesario.
En la práctica del mercado-y en la regulación que la determina las valoraciones impuestas por ley- se trata de formar u obtener precios, y los agentes emplean métodos conceptualmente muy diferentes según el tipo de bien, que pueden reflejar el coste de reposición, o la renta futura esperable, o la media de transacciones de mercado libre, etc. Buscar un concepto único de valor y un mecanismo de formación aplicado a la vez por un tratante a sus lechugas, un promotor inmobiliario a su solar y un marchante de pintura a su firma más prometedora (aun suponiendo unos mercados respectivos perfectos) me parece una pretensión digna de metafísicos.
Agosto 20th, 2009 at 21:47
[...] salario mínimo el desempleo y significa eso qeu los mercados de trabajo son muy competitivos como supone Kantor o por el contrario el poder de monopsonio es sustancial y el salario mínimo tiene un efecto [...]
Agosto 27th, 2009 at 21:15
Valor, coste y precio, son tres impostores.
EL valor puede y suele ser inducido, mediante técnicas de márketin;
los costes, suelen ser escamoteados, como por ejemplo las enfermedades profesionales, silicosis o Ardystil, la contaminación de Chernobil o la precariedad laboral.
Y el precio, … el precio es siempre abusivo y desproporcionado.
El valor del trabajo, ha quedado muy claro después que los vendedores de hipotecas subprime, se rieran de todo el sistema.
Recomiendo mi última lectura:
http://eur-lex.europa.eu/LexUriServ/LexUriServ.do?uri=COM:2009:0433:FIN:ES:PDF
¡Salud os!
Septiembre 13th, 2009 at 16:54
[...] la productividad de cualquier trabajador y la del trabajador marginal se la embolsa el empleador (compensa su inversión). Incluso en un mundo con competencia perfecta, el salario mínimo o la negociación colectiva [...]
Octubre 13th, 2009 at 23:22
[...] el funcionamiento de la economía y la teoría económica. Así, los economistas burgueses pro-business creen que las ideas de Marx sobre la teoría del valor son suficientes para “descartar a Marx [...]