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El Coliseo

Mercado Laboral (I): El modelo neoclásico

Agosto 30th, 2009 by Kantor

En las próximas semanas tengo la intención de escribir cuatro pequeños ensayos sobre el mercado laboral. No es un tema que conozca con una especial profundidad, y en los últimos meses he pensado en escribir sobre él, pero la pereza de tener que revisar una literatura que siempre he considerado divisiva, trivialmente empirista e ideologizada me ha disuadido. No obstante en las últimas semanas, y al hilo de mi post anterior sobre la Teoría Laboral del valor y los que ha escrito Citoyen sobre monopsonios laborales me he  desperezado. Mi plan original es dedicar el primer post al modelo neoclásico, el segundo a sus alternativas y a la evidencia empírica, el tercero a las políticas de rentas, y un último, bastante filo-austríaco, a la aplicación del “teorema de la imposibilidad del cálculo económico bajo el socialismo” en el mercado laboral.

En todo caso, dado que es un tema que no me entusiasma, voy a ayudarme de varios documentos: el más importante es esta larga y bien redactada anotación de José Rodriguez donde se exponen y se defienden con claridad todos los errores de curso común sobre el mercado laboral. No es habitual encontrar un texto tan sólido y completo defendiendo ideas tan equivocadas. Dado que como os comentaba antes, mi conocimiento de la literatura moderna sobre el mercado laboral es limitado, un guión completo de lo que pretendo rebatir me ha sido de una enorme utilidad. Credit where credit is due. Adicionalmente quiero agradecer a Citoyen (desde el lado socialdemocrata) y a Albert Esplugas (desde el lado liberal), aparte de al propio José Rodriguez, la ayuda que han prestado para la redacción de esta pequeña nota, que dada mi aversión hacía la economía laboral, ha exigido bastante incentivación intelectual y debate. 

1.-Desempleo estructural y desempleo cíclico

Empieza diciendo José en su post:

“El dogma liberal (y no tan liberal) viene a decir que si se genera desempleo, y más en épocas de crisis, es a causa de la existencia de influencias negativas en el mercado”

En realidad el dogma liberal es que el desempleo estructural se debe a las influencias negativas sobre el mercado. Los incrementos del desempleo en tiempos de crisis son el resultado del ciclo económico, y el propio ciclo es un tema controvertido (I, II , III y sobre todo IV). Lo que no es controvertido es que el desempleo estructural tiene consecuencias sociales aún más dañinas que las que las del desempleo cíclico, por mucho que las clases medias solo se acuerden del paro cuando las crisis económicas les amenazan a ellos, mientras el resto del tiempo tienden a defender los privilegios laborales sin acordarse de quienes están excluidos simplemente porque no tienen trabajo.

Es verdad que los partidarios (como yo mismo) de la flexibilización del mercado laboral suelen aprovechar los temores de las clases medias educadas en épocas de crisis para pedir medidas liberalizadoras, pero esto es pura propaganda. Estrictamente, había más motivos hace cinco años para avanzar hacia la liberalización que ahora. De hecho, nuestro sistema de negociación colectiva cartelizada, que es en buena parte el responsable de nuestros niveles de desempleo estructural, es en tiempos de crisis un elemento potencialmente útil de estabilización. Si en este momento de evidente emergencia nacional los sindicatos negociaran reducciones salariales significativas (alrededor de un 10%), incluso con nuestro enfermizo mercado laboral las empresas recuperarían parte de la competitividad que han perdido en los últimos cinco o seis años. En todo caso, debe quedar claro que los argumentos neoclásicos son mucho más convincentes y empíricamente sólidos en cuestiones estructurales que cuando se discute el ciclo económico.

A continuación José, refiriéndose a la década dorada de la economía española, dice:

“El reparto entre beneficios/salario ha ido cada vez más a favor de los directivos, los inversores y secundariamente de los trabajadores. En este período de vacas gordas se han beneficiado no los trabajadores sino los beneficios empresariales puros y duros”

Y añade:

“el crecimiento económico no se repartió de igual forma que otras décadas anteriores. Se han creado empleos submileuristas durante este período, pero estos podrían haber sido de salarios superiores, simplemente el reparto de riqueza se ha hecho a espaldas de quienes las generábamos”

En realidad eso ya lo intentamos en los ochenta, y el resultado fue que en efecto teníamos salarios altos, empleos dignos, trabajadores concienciados y tasas de paro record. La característica esencial de la época de Aznar en economía fue convertir parados en mileuristas. En eso, y solo en eso consistió el milagro español: en dejar a los mercados ajustar los salarios (sobre todo las condiciones laborales) a la baja hasta vaciarse. En mi opinión fue heroico, al menos considerando las alternativas. La de José es esta:

“Parte de los problemas de esta crisis que es más profunda en España por tener menos trabajo de valor añadido está en mejorar la productividad y hacer nuestros productos y servicios más competitivos”

Pero en un país como España, donde la ideología de la desconfianza ante la actividad empresarial es mayoritaria, y la iniciativa empresarial está estrangulada por un evidente corsé de acero de dificultades legales y laborales y otro mucho menos evidente y bastante más letal de hostilidad social, no hay más alternativas que la que existe entre el paro por una parte, y la precariedad y los bajos salarios por otra.

Mientras el empleo público sea bien pagado, seguro y cómodo, y la actividad empresarial sea arriesgada y poco reconocida no hay programa de I+D que pueda mejorar nuestra productividad, ya que la gente realmente capaz acabará haciendo una oposición. La productividad, por otra parte, no es el resultado de aplicar la tecnología a la producción sino de mejorar los procedimientos productivos para obtener más producto con el empleo de menos factores (por ejemplo, lo contrario de la “energía verde“), en un proceso de descubrimiento empresarial donde la tecnología es juzgada por su utilidad, y no por su elegancia. El inventor de la medida estándar de productividad la calificó como “una medida de nuestra ignorancia“, y en efecto, lo es en más de un sentido: quien la invoca a menudo, presidentes incluidos, normalmente no tiene ni idea de economía.

Finalmente, José diagnostica el porqué de las crisis económicas (¡!):

“Por último el gran problema de la crisis no es que no haya ahorro (hoy en día los niveles de ahorro han crecido en España y en el resto de países de la OCDE) sino que no hay expectativas en la demanda. Lo que ha caído es la demanda de bienes y servicios, sobretodo de las clases trabajadoras que no se atreven a invertir en la compra de un vehículo, de un piso, que gastan menos en viajes o que han cortado sus gastos porqué se anticipan a una situación de recortes salariales o de despido, o directamente tienen un parado en la familia que antes trabajaba y sus ingresos se han recortado”

Desgraciadamente para él, su descripción es estrictamente falsa [1]: la inversión es tres veces más volátil que el consumo, y de las fluctuaciones del PIB, el consumo solo explica alrededor de un 60% de la volatilidad (representando más del 80% del PIB), mientras que la inversión (que es alrededor de un 20% del PIB) explica cerca de un 40% de la volatilidad económica. Casi con toda seguridad la caída del consumo refleja pasivamente la de las rentas, mientras que es la inversión la que se desploma en ocasiones hasta casi desaparecer. Adicionalmente la caída del consumo es mucho más acusada en bienes duraderos que en bienes no duraderos, precisamente en la medida en que los bienes duraderos son las inversiones del consumidor.

2.-Subasta bilateral en el modelo neoclásico de fijación de los salarios

Es fácil entender el modelo neoclásico de fijación de los salarios como una subasta bilateral (semejante aunque no igual al caso del mercado matrimonial). En esta subasta hay empresarios que compran trabajo y trabajadores que lo venden. Digamos que cada empresario tiene una fila de trabajadores candidatos al empleo, pero a la vez cada trabajador está en tantas filas como trabajos que podría desempeñar (para simplificar supongamos que el todos los trabajadores de una cola son igualmente productivos). La puja comienza con un salario que el empresario considera que es el máximo para que le merezca la pena contratar, y si después de anunciar el salario queda más de un trabajador en la fila, el empresario intenta rebajar el salario hasta que solo queda uno, que recibe el último salario, es decir, el más bajo de la puja. Como los trabajadores están en varias filas a la vez, en cuanto se quedan solos en una de ellas y son contratados, desaparecen de todas las demás. Por eso el empresario ve como la fila de candidatos se va achicando conforme rebaja el salario: muchos de los empleados se han ido yendo al quedarse solos en otras filas donde reciben salarios superiores a la última puja del empresario considerado.

Es importante tener claro el procedimiento de subasta antes de razonar sobre el modelo de fijación de salarios neoclásico, porque en general el modelo se representa con la curva de demanda de un bien homogéneo (trabajo) que se cruza (mágicamente) con una la de oferta. Mágicamente también, el trabajador recibe un salario igual a lo que se llama “productividad marginal”, es decir el salario se iguala a lo que aporta el último trabajador contratado a la empresa (mientras el capital se embolsa la diferencia entre la productividad de los trabajadores anteriores y la productividad “marginal” de este último).

Bastan pequeñas restricciones de capacidad para que esto no sea así. Por ejemplo, si yo solo tengo trabajo para diez personas, y en la cola hay cincuenta, el hecho de que sus salarios hayan caído por debajo de la productividad marginal no me impide seguir pujando a la baja, hasta que en la cola quede uno solo. Es verdad que si esa situación es general, y hay muchos negocios donde los trabajadores están empleados por debajo de su productividad marginal, la tendencia de la economía es crear más empleo, pero mientras la puja que hemos descrito ocurre aquí y ahora, la tendencia de la economía a seguir creando empleo hasta que el último trabajador recibe un salario igual a su productividad marginal es una tendencia que funciona a más largo plazo. Obviamente, esto que dice José es estrictamente cierto:

“conlleva a que el salario real de todo (o casi todo) trabajador esté por debajo del de su productividad marginal”

De hecho si un empresario descubre que tiene un empleado cuya productividad marginal está por debajo de su salario (es decir le hace perder dinero) no solo tiene que despedirlo a él, sino también al contable de la empresa. El algoritmo que lleva el salario hacia la productividad marginal, mediante el aumento de la demanda laboral es convergente por debajo.

Y esto me lleva a este otro comentario, donde de nuevo detecto una cierta incomprensión del mecanismo que iguala el salario a la productividad marginal:

“Hoy en día la negociación entre un trabajador (sea este de un nivel de muy baja cualificación a un cargo intermedio o técnicos superiores con formación universitaria) y el empleador es una relación asimétrica, controla más información de la productividad real del trabajador el empleador que el propio trabajador”

En la subasta descrita al trabajador no le sirve de nada conocer su productividad marginal. Si en la cola de un empleo hay trabajadores cuando la puja ha quedado por debajo de su productividad marginal, el empresario los contratará y el trabajador que conoce la productividad marginal aceptará cobrar menos en ese empleo o irá al paro.  Es importante que esto quede claro: en un sistema de mercado liberalizado al trabajador no le sirve de nada conocer su productividad marginal; la única información relevante para el trabajador son las condiciones laborales en todos los empleos alternativos que puede obtener. Es el empresario el que cuando comprueba que puede emplear a más trabajadores por un salario inferior a su productividad marginal, seguirá ampliando su demanda de trabajo, si no está afectado de otras restricciones de capacidad [2].

Continúa José diciendo:

“además la pérdida del trabajo, incluso para una persona en cargos de responsabilidad intermedia o con formación superior, es un drama mayor que el del empleador perder al trabajador.”

De nuevo razona en términos de negociación en vez de en términos de subasta. Evidentemente cuando un (1) empresario negocia con un (1) trabajador, la situación del trabajador es, no de mera inferioridad, sino de absoluta indefensión. Este hecho evidente es la madre de toda la demagogia laboral.

Y lo es porque en un sentido económicamente relevante, el empresario no compite con el trabajador, sino con los demás empresarios. En realidad cuando trabajador y empresario parecen negociar, no es eso lo que realmente hacen: lo que hacen es ejecutar una re-subasta, es decir reajustan las condiciones laborales para mantenerse respectivamente competitivos. Tanto el trabajador como el empresario, mientras se miran frente a frente, están mirando de reojo respectivamente a todos los demás empresarios y trabajadores del mercado; el empresario compara al trabajador no con su productividad marginal, sino con el coste de todos los trabajadores alternativos del mercado, y el trabajador compara su salario con el de otros trabajadores semejantes. La negociación no ocurre en un vacío, sino dentro de un proceso de mercado más general.

Esto, siempre, claro está, que las rigideces laborales no sean de tal calibre que el proceso sea realmente de negociación, en cuyo caso, por mucho sindicalismo que haya, el empresario siempre tiene las de ganar, porque su capacidad de resistencia, y su menor necesidad del trabajador (normalmente tiene muchos, y él solo es uno) le dan una ventaja insuperable, que se manifestará o en bajos en salarios o en altos niveles de desempleo y fuertes márgenes de precios que afectan las rentas laborales en el momento del consumo.

Que el detestable ambiente laboral español se de en un país especialmente adicto a la regulación gremial del trabajo debe ser una sorpresa enorme para los intervencionistas laborales. Y solo para ellos.

[1] Véase “Advanced Macroeconomics”, de David Romer, Capítulo 4, sección 1 “Some facts about economic fluctuations”.

[2] Obviamente, para un cartel laboral (sindicato) que negocia con un cartel empresarial en el sistema de negociación colectiva esa información si es enormemente útil.

26 Responses to “Mercado Laboral (I): El modelo neoclásico”

  1. Jose R. Says:

    Hola Kantor:

    a) Estaría bien que citaras la gráfica elaborada por Antón Costas sobre el reparto del peso de los beneficios vs. salarios y vieras cómo estos primeros adquieren mayor peso que los segundos durante los últimos 15 años. Muy interesante el artículo “El misterio de los salarios”:
    http://anuariugt.sindicalista.org/arxius/anuari2006/evolucio_economia_catalana_espanyola/02.3.Article_A.Costas.pdf

    b) Aunque la fluctuación de la inversión sea mayor que la del consumo, esta primera viene más influida por la segunda que viceversa. Si no hay espectativas de consumo, no hay inversión. La situación de crisis radica actualmente en la caída del consumo, no en la falta de dinero para invertir.. este hoy es más barato que hace 1 año o dos, simplemente no hay espectativas para los inversores. Aún cuando no fuera así, la reducción de salarios no mejora en nada las espectativas de las empresas a menos que exporte bastante (una caída de salarios en España conllevaría a una reducción del consumo en España), cosa que excepto en una región el resto lo tendría bastante mal para vender (eso lo sabes, el PIB español depende tal vez demasiado, de la demanda interna). Tan sólo si se diera en alguna empresa o en algún sector pero no si este es generalizado ya que las espectativas de ventas de unas empresas poco exportadoras sería menor.

    c) El modelo de puja parece bastante intuitivo aunque aún así radica en un pequeño problema. No explica ningún modelo laboral real… entre otras hace predicciones que para “los últimos de la fila” no se dan. Creo que para la descripción del modelo de salarios vs. paro está mejor este otro modelo de Shapiro-Stiglitz:

    http://coin.wne.uw.edu.pl/lwincenciak/docs/lecture_4.pdf

  2. Jose R. Says:

    Otra cosa… que el mecanismo de la subasta genera empleo hasta el final si no hay perturbaciones es más un dogma no demostrado que una consecuencia lógica. La actividad económica no genera suficientes nuevos empleadores porqué no hay infinitas personas ni una capacidad ilimitada de arriesgar y tener capacidad de generar empleo. Desde las barreras legales, económicas, formativas, etc.. para montar un negocio que genere empleo a que simplemente hay sectores que es fácil encontrarlos copados. Ya entraré en más detalle en ello, pero la espectativa que el sistema genere empleadores grácias a este sistema de subasta deja bastante que desear. Es suponer que hay una bolsa de reserva de posible empleadores que terminarán contratando a los trabajadores que van quedando fuera de la subasta por arriba… ¿Usted trabajaría para mi por 10$/hora, no? bueno pues al siguiente de la lista… y otro sí que terminará ofreciéndole 11$/hora.

    Es suponer que el trabajador puede hacerlo a cualquier sueldo y que ganar 1 es mejor que ganar 0. Es obviar que existe economía sumergida, que una persona viviendo en familia puede ahorrarle al conjunto más de lo que ganaría si es minúsculo al realizar la comida, las compras en el lugar más barato, cuidar a familiares dependientes, etc… (en el fondo las amas de casa han supuesto un ahorro económico muy serio para los maridos, y sólo cuando los salarios de las mujeres han sido equiparables a los de los hombres han tenido incentivos para entrar en el mercado laboral).

    Por otro lado, imaginándonos que siempre habrá empleadores que puedan ofrecer (extrañamente) un salario superior al más bajo de la subasta, también encontraremos empleadores que terminen ofreciendo trabajos y salarios en consecuencia para los que no tienen mucha capacidad de ofrecer. Es sencillo, siempre se puede soplar el polvo de tu coche por 0,01$/hora y se supone que hay quien va a trabajar por ese salario.. obviando que nadie va a trabajar por debajo del nivel de subsistencia.

    En fín, el modelo que propone el modelo neoclásico de mercados perfectos adolece de una falta de entendimiento de lo que es el salario para las personas, los costes que tiene entrar en el mercado laboral para una parte importante, o cuestiones de asimetrías de información que sí hay otros modelos que sí lo analizan (léase Stiglitz para el conjunto del mercado laboral o más restringidos como el monopsonista para los salarios mínimos). De hecho, una vez cotejados con los datos reales, las predicciones de uno y de otro muestran su valor predictivo… el primero, el de la subasta no llega a describir a los trabajadores en peor situación.

  3. Kantor Says:

    “Estaría bien que citaras la gráfica elaborada por Antón Costas sobre el reparto del peso de los beneficios vs. salarios y vieras cómo estos primeros adquieren mayor peso que los segundos durante los últimos 15 años”

    La gráfica en la cual el peso de la rentas salariales sobre el output es superior en USA que en Europa? Si, es una gráfica misteriosa. O quizá no tanto:

    http://www.lorem-ipsum.es/blogs/equilibriosocial/2006/09/globalizacion-y-rentas/

    Este artículo de 2006 (probablemente el mejor que he escrito)
    dice:

    “La distribución global del capital y la igualación internacional de los salarios generan dos efectos: un dividendo de la globalización, es decir un incremento real y directo del volumen total de bienes y servicios producidos y una redistribución de rentas, que hasta el momento se alinea hasta el último decimal con las predicciones de la teoría económica.

    ¿Quien gana? Indiscutiblemente los trabajadores de los países pobres que se han industrializado o lo están haciendo; indiscutiblemente el capital en todos los sitios, que va a ver ampliada su porción en el producto.

    ¿Quién pierde? Casi seguro los trabajadores de los países ricos, que sufren una suave pero persistente descapitalización que poco a poco va minando los salarios, y especialmente los salarios de los trabajadores menos cualificados.

    Estos trabajadores tienen, eso es verdad, una cierta participación en el dividendo de la globalización (que se manifiesta en la caída internacional de precios de los productos comerciables, como los DVDs en Wallmart) pero es poco probable que esto compense la caída de los salarios”

    Y luego:

    “Las sociedades del mundo rico sin embargo han seguido dos caminos distintos: Francia (y Europa a grosso modo) ha intentado aplicar políticas proteccionistas, mantener el Estado del Bienestar y la regulación del despido: ha decidido proteger las rentas de privilegio de los insiders, buscar ganancias de productividad con altos niveles de desempleo (profundizando su estructura de capital, y limitando la base de trabajo). Esas regulaciones crean un 20% de paro juvenil (40% para los inmigrantes), un alto nivel de pago de prestaciones sociales, unos bajos niveles de crecimiento y un número de horas de trabajo que ronda las 35 semanales. En definitiva una sociedad crecientemente estamental, estancada y dividida, pero sin la tensiones del capitalismo irrestricto.

    Los Estados Unidos se han lanzado a la piscina global sin más precaución: los niveles de paro están en mínimos históricos, pero por primera vez en décadas existen trabajadores pobres, cuando en el pasado la pobreza estaba invariablemente unida al desempleo, y los niveles de desigualdad han aumentado significativamente. Los receptores de rentas del capital (los ricos y los jubilados) y los trabajadores de alta cualificación, por su parte, están mejor que nunca. Por otro lado es una sociedad rica, con oportunidades, procesa relativamente bien a los inmigrantes (lo que es más fácil al no ser musulmanes) y amplia vorazmente la base de trabajo.”

  4. Kantor Says:

    De todas formas esa gráfica, va en el tercer post (sobre política de rentas), como no podía ser de otra manera.

  5. Jose R. Says:

    Kantor:

    Sigues sin demostrarme o argumentarme porqué el modelo de subasta es mejor que el modelo que tiene en cuenta las fricciones del mercado laboral (sea el de Saphiro-Stiglitz o el de monopsonio para los salarios más bajos).

    Y disculpa, pero tu descripción (no deja de ser un relato, no una demostración de nada..), es tan poco o tan válida como la de Antón Costas:

    “La causa del misteri dels salaris en els països desenvolupats
    no és, per tant, ni la baixa productivitat ni
    la immigració, sinó la major capacitat o flexibilitat
    de què han gaudit els propietaris del capital per
    apropiar-se de les millores de productivitat, especialment
    de la productivitat dels treballadors qualificats
    dels països amb salaris baixos. A aquestes causes
    comunes a totes les economies desenvolupades,
    cal afegir-hi les causes específiques espanyoles, que
    tenen molt més a veure amb el model de creixement
    espanyol, basat en activitats generadores d’ocupació
    de salaris baixos, com la immigració.”

    Es decir, Kantor, que el misterio del peso de los salarios se basa en que el supuesto modelo de subasta no funciona como tál… los empleadores actúan como un cártel sin estar coordinados (simplemente, el comportamiento emerge como tal) y envían parte de su actividad a países donde el salario es más bajo Y el poder negociador del trabajador es aún más bajo. El objetivo del empleador es apropiarse todo lo posible del mayor trozo de la productividad marginal, y eso no está beneficiando más a los trabajadores de países en desarrollo que al capitalista del primer mundo. Sí, es beneficioso que se localice producción en países en vías de desarrollo, de hecho es inevitable, por eso la OIT y la antigua CIOLS (ahora CIS) abogan por el reforzamiento de los sindicatos en estos países y en la cooperación sindical formando cuadros y delegados sindicales con capacidad de negociar, porqué la mejora salarial en los países en vías de desarrollo implica una mejora para todos (el poder monopsonista del empleador en el conjunto agregado del planeta cae si todos sus futuros empleados tienen información y mayor capacidad de negociación). Pero lo que ha estado ocurriendo, y si miras tan siquiera los datos, es que el incremento de riqueza no se ha repartido casi y menos como tú dices para los más desfavorecidos:

    http://www.joserodriguez.info/bloc/?p=794

    En el reparto de renta en España, lo que se muestra es que los millones de asalariados y autónomos dependientes españoles tienen menor peso en la riqueza (a pesar de se más) que los capitalistas españoles. No dice que ese reparto de riqueza, por arte de viribirloque se transforme en rentas de los trabajadores de los países en vías de desarrollo.

  6. Kantor Says:

    “Pero lo que ha estado ocurriendo, y si miras tan siquiera los datos, es que el incremento de riqueza no se ha repartido casi y menos como tú dices para los más desfavorecidos”

    Pero tu dices:

    “En números relativos, si en el 1990 un 27,9% de la población de países en vías de desarrollo vivía en la pobreza extrema, en el 2001 esa cifra bajó al 21,3%”

    EN 11 AÑOS!!

    En todo caso, mi post sobre Globalización y Rentas cita extensamente este trabajo definitivo sobre el tema de Sala-i-Martin:

    http://www.nber.org/papers/w8904.pdf?new_window=1

    (ejem, en el post original el link no funciona).

    “En el reparto de renta en España, lo que se muestra es que los millones de asalariados y autónomos dependientes españoles tienen menor peso en la riqueza (a pesar de se más) que los capitalistas españoles”

    Debe ser la rigidez del mercado laboral, o lo que sea, porque el gráfico de Costas demuestra que en Estados Unidos están mejor en esto no solo que España, sino también que Europa en general. Como tu dices, es un gráfico misterioso.

  7. Jose R. Says:

    O que el mercado laboral Estadounidense sí que es capaz de convertir ese capital generado en nueva actividad económica. Yo no considero EEUU el país de pesadilla (simplemente hay países como Suecia que me molan más), y la sociología pesa. En EEUU la cultura emprendedora es capaz de impulsar a más gente a arriesgar y montar un negocio, en general en la Europa mediterranea eso se dá menos y cuando se dá, es por actividades de menos talento y riesgo y la pasta se guarda en calcetines o en ladrillos. La sociología queráis o no los economistas pesa en el comportamiento.

  8. Iracundo Says:

    Kantor: ¿pero estás preparando alguna oposición? :P

  9. citoyen Says:

    “Si en este momento de evidente emergencia nacional los sindicatos negociarán reducciones salariales significativas (alrededor de un 10%), incluso con nuestro enfermizo mercado laboral las empresas recuperarían parte de la competitividad que han perdido en los últimos cinco o seis años.”

    Hay algo que no termina de funcionar en esta explicación. Durante los últimos 8 o 10 años, los Costes laborales unitarios reales- la parte del aumento de los salarios reales no respaldada por aumentos en la productividad- en España han sido, en media nulos o negativos. Sin embargo, ha habido inflación que ha hecho a España perder competitividad competitividad (los CLU nominales SÍ eran positivos). ¿Cómo funciona?

    “En realidad eso ya lo intentamos en los ochenta, y el resultado fue que en efecto teníamos salarios altos, empleos dignos, trabajadores concienciados y tasas de paro record.”

    Esto es sólo parcialmente cierto. Es cierto que después de cuarenta años de represión sindical, con la transición los gobiernos no fueron capaces de llegar a un trato con los sindicatos para moderar los salarios. No obstante, en aquélla ocasión el problema era sustancialmente distinto; España acababa de salir de una dictadura, tenía que recuperarse de un shock de oferta -el shock energético- que fue especialmente fuerte porque estábamos especializados en sectores intensivos en petroleo (industria química, etc,…) y se enfrentaba a la peor reconversión industrial de su historia.

    “Casi con toda seguridad la caída del consumo refleja pasivamente la de las rentas, mientras que es la inversión la que desploma en ocasiones hasta casi desaparecer.”

    Esto también es sólo parcialmente cierto; ten en cuenta la demanda de consumo tira de la demanda de inversión. La inversión depende de la expectativas empresariales y el tipo de interés y la expectativas es la anticipación de la demanda de consumo futura. Recuerda la frase del informe Beveridge “El consumo es el fin de toda actividad humana”

    Sobre la segunda parte, te contesto en un post. Abusar de los modelos de subasta, bonitos, con información perfecta, etc,… son tremendamente irrealistas, sobre todo con información imperfecta. ¿Tienes previsto escribir sobre eso, o te contesto directamente?

  10. Kantor Says:

    “Hay algo que no termina de funcionar en esta explicación. Durante los últimos 8 o 10 años, los Costes laborales unitarios reales- la parte del aumento de los salarios reales no respaldada por aumentos en la productividad- en España han sido, en media nulos o negativos”

    Me ha costado veinte minutos, pero tengo LA RESPUESTA: La gente no solo consume con sus salarios presentes, sino también con sus salarios futuros. El país ha recibido una gigantesca pila de financiación exterior, que tira del consumo, y que probablemente nunca tuvo sentido con esos salarios. Un punto esencial que no había considerado tanto como merece.

    “No obstante, en aquélla ocasión el problema era sustancialmente distinto; España acababa de salir de una dictadura, tenía que recuperarse de un shock de oferta -el shock energético- que fue especialmente fuerte porque estábamos especializados en sectores intensivos en petroleo (industria química, etc,…) y se enfrentaba a la peor reconversión industrial de su historia.”

    Pero hombre, ya que sacamos a Franco, yo destacaría que heredamos sus leyes laborales, íntegras, y le añadimos sindicalismo…

    Más despues

  11. Kantor Says:

    “Sobre la segunda parte, te contesto en un post. Abusar de los modelos de subasta, bonitos, con información perfecta, etc,… son tremendamente irrealistas, sobre todo con información imperfecta. ¿Tienes previsto escribir sobre eso, o te contesto directamente?”

    A ver, este post tenía por mision principal dejar clara la naturaleza del modelo neoclásico, más allá de topicos como “Salario=productividad marginal” o “la curva de oferta se corta con la de demanda”, yendo al proceso de subasta subyacente y dejando claro lo mucho que aporta a la interpretacion del modelo.

    Dicho eso, si, respondeme: me ayudará con el siguiente.

  12. ingeniero social Says:

    El artículo del tal Costas es un poco tramposo. Para calibrar correctamente el desarrollo de la lucha de clases, habría que conocer también la evolución de las rentas mixtas.

    Por otra parte, resulta muy revelador que el peso relativo de los salarios y su aumento real en los últimos quince años sean bastante mayores en EEUU que en España y Eurolandia. Lógicamente, Costas se abstiene de mencionar nada acerca de sindicatos o regulación laboral.

  13. El poder de monopsonio y la asimetría de la información también afectarían en un modelo de mercado laboral de subasta Says:

    [...] de oferta y demanda sinó que es un proceso que se modeliza como el de una subasta. Es interesante leerlo en su propio blog para entenderlo mejor de lo que yo pueda [...]

  14. citoyen Says:

    “LA RESPUESTA: La gente no solo consume con sus salarios presentes, sino también con sus salarios futuros. El país ha recibido una gigantesca pila de financiación exterior, que tira del consumo, y que probablemente nunca tuvo sentido con esos salarios. Un punto esencial que no había considerado tanto como merece.”

    La verdad es que no termino de verlo. ¿Cómo se relaciona esto con los salarios? Estoy de acuerdo en que la financiación exterior ha producido una orgía de consumo, pero lo que han crecido en los últimos años han sido los EBE, no los CLUs

    Tu punto de vista para ganar competitividad parece basarse en la idea de que si se negocia una bajada salarial, entonces los precios de los mercados de productos serán más competitivos. No obstante, esto contradice la evolución de los últimos ocho años. La explicación de lo que te muestra jose sobre como los salarios han perdido parte en el PIB viene probablemente dada por el hecho de que los salarios casi no han crecido y los Excedentes Brutos de Explotación han crecido mucho al haber aumentado los precios. Entiendo que si nuestros CLUs nominales han aumentado, para ganar competitividad (reducir el tipo de cambio real) tenemos que, o bajar los salarios, o afrontar una desinflación larga, a la portuguesa. No termino de ver, sin embargo, como se reducirá el tipo de cambio real si la inflación estaba en el mercado de productos, no en el de trabajo. ¿Sabes que un proceso de contracción salarial análogo tuvo lugar después de la guerra civil -Franco no se llevaba bien con los sindicatos- que hundió el consumo -y las expectativas y la inversión- metiéndonos en la peor crisis de nuestra historia mientras que el resto de Europa se recuperaba?

    Puedes leerte mis posts sobre España y le mercado laboral dónde cuento básicamente lo mismo:

    http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2009/05/pasando-reformas-vii-competitividad-y-salarios-en-espana.html
    http://www.lorem-ipsum.es/blogs/laleydelagravedad/2009/06/pasando-reformas-viii-%c2%bfque-deben-pensar-la-izquierda-de-la-liberalizacion-del-mercado-de-productos.html

    “Dicho eso, si, respondeme: me ayudará con el siguiente.”

    Hombre, dado que eres mejor economista, más listo, con mejor manejo de los datos y más mayor que yo pero que en cambio a mí me asiste la razón y a ti no, esperaba que tu cortesía y caballerosidad me permitiera, al menos, contar con el factor sorpresa para que esto tenga una apariencia de “fair play”. De lo contrario estarías abusando de tu posición para humillarme.

  15. Kantor Says:

    “La verdad es que no termino de verlo. ¿Cómo se relaciona esto con los salarios? Estoy de acuerdo en que la financiación exterior ha producido una orgía de consumo, pero lo que han crecido en los últimos años han sido los EBE, no los CLUs”

    Estaba respondiendo a la primera mitad de la pregunta (y la más interesante) ¿como puede aumentar la demanda tanto cuando los CLU no aumentan?. Esa pregunta la responde sin duda el endeudamiento exterior.

    La segunda pregunta es: ¿como puede ser que el incremento de la demanda de bienes, y por tanto de la demanda de mano de obra no vaya a parar a los salarios?

    La respuesta es (lo se, vas a decirme que no) la inmigración, y el hecho de que el mercado laboral se ha vuelto más competitivo. La relación capital trabajo se ha movido a favor del capital como resultado de la competencia de los trabajadores extranjeros, tanto via globalización como via inmigración. Por otra parte un mercado laboral flexible genera empleo, y en España eso ha sido ajustando costes a la baja (estaban artificialmente altos, como el paro). Por tanto aumenta la participacion del capital en el output. Esto no tiene ningun misterio, claro.

    Para mi el misterio es como esos CLU fijos sostenían una demanda creciente. A crédito.

  16. citoyen Says:

    “La respuesta es (lo se, vas a decirme que no) la inmigración”

    No te creas, yo sí creo qeu la inmigración ha debido tener un papel tirando los salarios a la baja. El problema es que la inmigración no lo explica todo. Tienes alguna forma de mostrar que en España la producción se volviera más intensiva en trabajo en los últimos ocho años?

  17. ingeniero social Says:

    Si se descuentan las rentas mixtas, el peso relativo de los salarios estadounidenses ha permanecido constante (70%) desde al menos 1960:

    Pág. 95 de

    http://books.google.es/books?id=XzgZZqXPQsMC&printsec=frontcover&dq=macroeconom%C3%ADa#v=onepage&q=&f=false

  18. Kantor Says:

    “Tienes alguna forma de mostrar que en España la producción se volviera más intensiva en trabajo en los últimos ocho años?”

    No he hecho la cuenta. Basta tomar la serie de capital (basado en acumular [inversion no residencial menos depreciacion]) y compararla con el stock de poblacion activa.

    Dada la baja productividad de la economía española, sus niveles relativamente altos de empleo y el hecho de que algún progreso teconológico ha habido, supongo que, en efecto, la economía española se debe haber vuelto más intensiva en trabajo.

  19. Juano Says:

    Ante todo felicidades por tu trabajo Kantor. Grandísimo el blog.

    Luego comentar lo tonto que me parece cada vez que veo alguien explicando que la raíz de la crisis es la caída del consumo. Es como si voy al médico y me dice que mi catarro es por culpa de la tos que tengo… :P

  20. Club Lorem Ipsum :: Materias Grises » Archivo » Pequeñas notas monopsómicas Says:

    [...] Kantor , José Rodriguez y Albert Esplugas) están discutiendo con un entusiasmo encomiable varias teorías económicas sobre el mercado laboral. Como de todo eso ya hablé hace una temporada (y la verdad, no [...]

  21. Club Lorem Ipsum :: La Ley de la Gravedad » Archivo » Entendiendo el mercado laboral I: el mecanismo de subasta Says:

    [...] obstante, en muchos casos la imagen es sustancialmente distinta de la de partida. La idea de “subasta” pasa ahora a ser metafórica- nadie imagina una “subasta” en el mercado matrimonial; cuando [...]

  22. Grijandel Says:

    ——————————————————————-
    Obviamente, esto que dice José es estrictamente cierto:

    “conlleva a que el salario real de todo (o casi todo) trabajador esté por debajo del de su productividad marginal”
    ——————————————————————-

    Eso será en épocas de bonanza, donde el efecto dinámico es un retardo en la subida de salarios. En época de crisis ocurre lo contrario con frecuencia, lo que colabora a las quiebras empresariales…

    ——————————————————————–
    Evidentemente cuando un (1) empresario negocia con un (1) trabajador, la situación del trabajador es, no de mera inferioridad, sino de absoluta indefensión.
    ——————————————————————–

    Y esto será en época de crisis, porque en época de bonanza he visto múltiples veces llegar alguien (alguna vez yo mismo) y decirle al jefe: “o me subes el sueldo o me voy de la empresa”. Y aquí es el jefe el que se echa a temblar…

  23. Kantor Says:

    Grijandel: 3 cosas.

    a) Metodologicamente no es mala idea si defiendes A ponerte en las hipótesis más dificiles para que A sea correcta, y demostrar que incluso entonces A se cumple.

    b) Si un jefe tiene mil trabajadores y un trabajador tiene un jefe, ahí si que hay una enorme asimetría. Claro, en el mercado la cosa cambia, porque tanto el trabajador como el empresario son una parte muy pequeña de la oferta y la demanda de trabajo.

    c) “Eso será en épocas de bonanza, donde el efecto dinámico es un retardo en la subida de salarios. En época de crisis ocurre lo contrario con frecuencia, lo que colabora a las quiebras empresariales…”

    Con despido libre esto no es así, y este es el caso analizado.

  24. Club Lorem Ipsum :: Equilibrio social » Archivo » Mercado Laboral (II): Asimetría, Poder de Mercado e Intervenciones en el Mercado Laboral Says:

    [...] « Mercado Laboral (I): El modelo neoclásico [...]

  25. Club Lorem Ipsum :: La Ley de la Gravedad » Archivo » Entendiendo el mercado de trabajo IV: Elfos, enanos, y movilidad laboral. Says:

    [...] el puente y no tienen que gastarse dinero en píldoras. En esta situación si dejáramos jugar al mecanismo de subasta podemos suponer que los elfos ofrecerían a los enanos tanto como les fuera posible para que les [...]

  26. Club Lorem Ipsum :: La Ley de la Gravedad » Archivo » Entendiendo el mercado de trabajo V: ¿Tenía razón Adam Smith? Información y colusión espontánea Says:

    [...] recordaréis, una de las hipótesis del modelo competitivo es la idea de que los empresarios compiten entre sí por los trabajadores. Si un empresario ofrece [...]

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